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Historias de Los Ángeles: el funesto destino de la Dalia Negra

Llegó a Hollywood en busca de la fama, la cual finalmente llegó, pero no del modo en que ella esperaba. Elizabeth Short fue víctima de un crimen que por décadas permaneció irresuelto. Hoy ya se ha aclarado casi del todo aunque su autor falleció impune. Otra historia de Los Ángeles

NOTA: Este artículo forma parte de seriado de historias que tuvieron un final horrendo en la soleada ciudad la cual, junto con su vecina, la admirada Hollywood, suelen también ser un polo de atracción para hechos violentos inimaginables hasta que éstos suceden en la que muchos consideran es la capital del glamour en Estados Unidos

JULIO, 2025. A fines de los años cuarenta, los suburbios de la urbe angelina consistían en enormes lotes vacíos, cuadras y cuadras de terreno sin urbanizar, divididas únicamente por calles y avenidas, lejos aún de ese conglomerado de casas residenciales que es hoy. Fue en esa área donde una mujer que caminaba acompañada de su hija se topó con lo que parecía ser un maniquí, a unos pasos de la acera. Al acercarse vio que se trataba de un cuerpo femenino, cercenado en dos partes, con varias mutilaciones y con su rostro lleno de moretones. Era el 15 de enero de 1947.

A la mañana siguiente los periódicos difundieron la noticia tras ser identificado el cuerpo de la mujer, quien en vida respondía al nombre de Elizabeth Short, nacida en la lejana Boston en 1922. El cuerpo de la mujer, mutilado a la altura del vientre, no presentaba sangrado por lo que se supuso que había sido asesinada en otro lugar. El examen forense determinó que Short había sido abusada sexualmente tras ser asesinada, y que un segmento del muslo derecho le había sido arrancado con violencia. Se concluyó además que Short había muerto por contusiones y hemorragia cerebral. Su boca había recibido tajos en cada lado, lo que luego se conocería como Glasgow Smile o, en fechas más recientes, la sonrisa del Guasón.

Desde entonces la historia de Elizabeth Short, quien pasó a la historia con el apodo de Black Dahlia (Dalia Negra) ha sido objeto de películas, documentales, libros y novelas, ubicándola como una especie de vampiresa, femme fatale y hasta "mujer empoderada víctima del patriarcado" (un grupo musical del área, oportunista como el que más, se apropió del apodo). Entre los más conocidos se encuentra una novela escrita en el 2008 por James Ellroy y que ofrece un manantial de datos tan convincentes que la editorial tuvo que insistir en los siguientes tirajes que la mayoría de éstos eran ficticios.

Este crimen conmocionó a la sociedad angelina que estaba dejando atrás la paranoia de un posible ataque japonés pero que no esperaba que dentro de su propio territorio se toparía con semejantes actos de barbarie.

A los pocos días del hallazgo un periódico de Los Ángeles recibió un paquete que incluía pertenencias personales de Short. El paquete contenía su certificado de nacimiento, fotografías, una libreta de direcciones, nombres, papeles y tarjetas de presentación. Dado que el cuerpo de la chica había sido embadurnado de gasolina para borrar toda huella digital y lo mismo sucedía con el paquete, se concluyó que quien lo envió también era el asesino de la muchacha. Todas las personas incluidas en la libreta fueron interrogadas pero a lo único que se llegó fue que Short había sido vista por última vez saliendo de un bar en el primer piso del hotel Cecil en el centro de Los Ángeles. Ese hotel, por cierto, presenta tantas historias sórdidas que por sí mismas forman un grueso libro.

Asimismo y dado el modo en que el cuerpo fue cercenado, la sospecha de que el autor del crimen poseía conocimientos de medicina se fue haciendo más fuerte.

La única información que se comprobó en torno a la chica es que a principios de los 40 había emigrado a Los Ángeles para convertirse en actriz. Los reportes también coincidían en que su infancia había sido brutal. Short era de piel blanca, cabello castaño oscuro, de finas facciones y un rostro que al mismo tiempo exhumaba inocencia y picardía... una apetecible carnada en una urbe que no se distingue precisamente por lo recatada ni por estar habitada por hermanas de la caridad.

Los registros policiales daban cuenta que Short había sido arrestada por consumir alcohol siendo menor de edad. También es especuló que, para ganarse la vida, Short ofrecía esporádicos servicios sexuales pero no al grado de ejercer la prostitución. La ansiada fama jamás llegó por que seguramente Short servía como dama de compañía para ganarse la vida. Por un tiempo también aspiró a ser modelo: se tomó varias fotos posando, incluso una de ellas sentada en los escalones de la Universidad de California, sitio que ha aparecido en infinidad de películas y en el video "Hot for Teacher" de Van Halen.

El rompecabezas de su vida incluía otra pieza: había conocido a un piloto llamado Matthew Gordon Jr., quien fue destacamentado en la India, se accidentó y mientras estaba en recuperación por carta la pidió en matrimonio, el que nunca se concretó: el hombre murió a las pocas semanas. Ya de regreso en Los Ángeles, Short retomó una vieja relación un teniente de nombre Gordon Flicking. No duró mucho: a las pocas semanas el teniente rompió nuevamente con ella, harto de sus coqueteos.

La lista de sospechosos fue creciendo al paso de los meses. Aparentemente a la muchacha le encantaba que le invitaran tragos pero rehusaba propuestas de ir a un lugar más íntimo, incluso el dueño del bar fue interrogado pero rápidamente fue absuelto, al igual que Cleo Short, el padre de Elizabeth.

Pero así como la identidad de Jack el Destripador parece haber sido revelada muchas décadas después, el autor del crimen de Elizabeth Short también ha sido identificado gracias a la investigación de un detective de nombre Steve Hodel: su propio padre, George Hodel.

Entre el revoltijo de papeles de su padre, fallecido en 1995, Hodel encontró viejas cartas, comparó la caligrafía con la enviada a la prensa y notó que era más que parecida; también localizó unos recibos de compra de varios paquetes de cemento sospechosamente parecidos al papel en que se encontraba envuelto el cuerpo de Short. Más evidencias: George Hodel tenía un consultorio cerca del bar del hotel Cecil y era experto cirujano. El crimen había ocurrido en la misma fecha en que los hijos y la esposa del cirujano se encontraban fuera de la ciudad.

George Hodel tenía un historial de abuso sexual, incluso contra una hijastra cuando ésta tenía 14 años de edad. La casa donde supuestamente Elizabeth George fue torturada, de estilo art-deco, recientemente fue considerada patrimonio de la ciudad. El sitio donde fue encontrada Elizabeth Short hace casi 80 años es hoy parte del jardín frontal, a unos metros de un arbotante que aun hoy se conserva.
 


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