
Viernes 31 de marzo del 2006.
Germ�n Dehesa
La resistencia
Es jueves a las seis de la tarde y yo, a sabiendas de que me esperaba un d�a terrible, me despert� a las siete de la ma�ana como mosca a la que le acaban de dar un periodicazo. Me dije: bendito sea el misterio que me regala un d�a m�s lleno de afanes, sorpresas y min�sculos milagros (este asunto de cu�nto voy a vivir ya lo consult� con Gelitos Mastretta que es mi Amira, mi ps�quica particular, y ella que es la m�s tierna almendra de mi alma, me anunci� que vivir� hasta que M�xico pague su deuda externa. �Perfecto!, pens� yo y m�s que perfecto si gana Andr�s Manuel quien tranquilamente triplicar� la deuda; es capaz de pedirle prestado a Evo Morales); prosegu�: no olvides, Germ�n, que hoy se vota la Ley de Radio y Televisi�n (�aaagghhh!), que hoy tienes que escribir dos art�culos, asistir a una junta en "Reforma" con ese grupo tipo "Maldita Vecindad" que son los consejeros del IFE quienes viajar�n desde Villa del Voto hasta nuestras instalaciones; tienes tambi�n un programa de radio donde entrevistar�s a F. Reyes Heroles; luego tienes que presentar el libro "La Victoria" de S�nchez Susarrey (Ed. Planeta) y tienes funci�n en la Planta de Luz (�aaaggghhh!); adem�s, juegan los Pumas (�recontraaagghhh!).
Y aqu� me tienen a la mitad del camino, hecho un idiota y en espera de que los senadores (nuestros "representantes"; nuestros empleados) consumen ese despojo que comenz� a cocinarse con la aprobaci�n un�nime de TODOS los diputados (perredistas incluidos). Las cosas, me dicen, no van bien. La Maza Rodr�guez, mi representante y vocera all� en la C�mara Alta, me acaba de hablar y me dijo con voz trist�sima: la vamos a perder. Se me informa tambi�n que al Alt�simo Don Diego, "los pelados" le dejaron el saco como de Clavillazo y le pusieron sus barbas a remojar. S� tambi�n de buena fuente que mi delirante amigo C�sar Ra�l Ojeda (tabasque�o ten�a que ser) llev� a la tribuna un pol�grafo con la loca pretensi�n de aplic�rselo a todos los senadores (�se imaginan?: �le ha sido fiel a su se�ora o se�or?, tiruriru, tiruriro, har� el pol�grafo; �Televisa no le ha dado un arrim�n?, tiruriru, tiruriro; �conoce usted la diferencia entre ser senador y ser robavacas?, tiruriru, tiruriro... y as� hasta la n�usea y la l�grima c�smica).
Todo indica que el absurdo jaripeo en honor del duopolio va para largo. Me temo que, como en aquellas asambleas de mi juventud universitaria, los truhanes ganar�n por cansancio e inanici�n de los opositores.
Aqu� est�n esperando sus idiotas. Ni se piensen que estamos en plan de esperar una condena a muerte. Esperamos vivos, alegres y preparados para la adversidad. En cuanto �sta se confirme, comenzaremos la resistencia ciudadana. Lectora lector querido, prepara tu cartel de "No a la Ley Televisa" y p�galo en tu coche, en la puerta de tu casa. Ingresa al portal www.plazadelangel.com.mx al operativo "�Qu� poca Ley!" y, por favor, no descreas del poder ciudadano. Yo no s� cu�nto nos tardemos con MONTIEL, pero lo hemos de apergollar as� sea lo �ltimo que haga en mi larga vida. Tambi�n vamos a echar para atr�s esta Ley tan imb�cil, tan entreguista, tan obsequiosa con los que ya est�n (�verdad, Do�a Marta?) y tan intransitable para los que quisieran estar (Radio y TV comunitarias, o culturales, o de servicio, o de puro amor a nuestro pa�s, o con un razonable �nimo de hacer negocio; todo esto se vale, ya nadie debe jugar a perder).
Releo mientras espero un libro importante: "La Resistencia" de Ernesto S�bato. Ah� se dice que hay que resistir hasta el hero�smo a aquellos que nos quieren llenar la vida de basura, de futbol seudopatri�tico y de estr�pito y de furia.
Del lado de la luz, algo bueno ocurre: HOY TOCA.
�QU� TAL DURMI�? DCCLXIV (764)
�C�mo es posible que Mario Mar�n siga gobernando?

Jueves 30 de marzo del 2006.
Germ�n Dehesa
De larvas y cochinos
Estamos entre molestos y desalentados: ninguno de los poderosos nos confiere estatuto de existencia. Hagan de cuenta que fu�ramos las larvas que mantienen viva a toda la granja muy orwellianamente gobernada por puros cochinos; �stos siempre nos tuvieron aparente aprecio y hasta dec�an que ellos dedicaban su cochina vida al servicio de las larvitas, las migrantes incluidas. Les asombraba nuestra capacidad de aguante y de silencio. Son muy nobles las larvitas, se dec�an. Ahora �por fin! las supuestas larvas nos hemos puesto de pie, hemos hablado y hemos exigido explicaciones y cuentas. Los cochinos est�n que no lo creen. �Ya vieron a las larvas?, pregunt� el cochino polit�logo; ahora resulta que hablan y quieren saber, coment� el cochino licenciado. Y nosotros, dijo el cochinero, que s�lo pensamos en ellos y que les preparamos esa deliciosa Ley de Radio y Televisi�n para que puedan ver "La Hora Pico" toda la noche y todo el d�a...
Hoy jueves 30, todo puede quedar consumado. La Ley quedar� autorizada, Fox no vetar� nada, todos (o casi todos) se agachar�n y en cierto lugar elegante y discreto, el cochinero: Bernardo, Emilito, Ricardo, Emiliote (Gamboa), el hocic�n de Diego y por supuesto Martita Sahag�n brindar�n con la satisfacci�n del deber cumplido. Televisa habr� obtenido el poder medi�tico y el poder pol�tico. Y todos a callar.
Corretea tu billete
Ciudadanos, una s�plica: abandonen �ya! la maldita costumbre de suponer que los impuestos constituyen simplemente un dinero que ya no es de nosotros, una suerte de limosna para alguna vaga causa c�smica. Tenemos que entender que ese dinero que pagamos de impuestos es m�s nuestro que nunca. Tratemos de hablar y de pensar as�: mira, gobiernito, del dinero que estoy pagando por este bonito tacuche de tweed tlaxcalteca, hay una parte que te entrego a ti para que con ella me des salud, seguridad, buena educaci�n y todos los bienes y servicios que la comunidad necesita. Te lo encargo mucho, gobiernito, no te lo robes, no lo malgastes, no hagas obras viales en tu honor, no lo emplees para cebar a la in�til burocracia, no lo uses para mantener a raya a los sindicatos y a los inservibles partidos pol�ticos con su hato de lujosos bueyes que con tanta gracia se columpian del senado a la diputaci�n y va de nuez, no se lo des al Ni�o Verde, ni a Televisa; acu�rdate, gobiernito, que me tienes que entregar cuentas claras y buenas. Gobiernito: gr�batelo en la cabezota, ese dinero que te estoy dando cada vez que pago alguno de tus m�ltiples impuestos, �no es tuyo!, es nuestro dinero y con enorme agrado nos ocuparemos de la tarea de vigilar que nuestro dinero siga siendo nuestro y no de tus amigotes. Ya es hora de hablar as�.
Hay que seguirle la pista a nuestros billetes. Si miras las cosas desde este �ngulo, si por fin entiendes que el gobierno est� para servirnos y para hacer buen uso del dinero que le confiamos; entonces entender�s que s� es asunto tuyo todo lo que ocurre en la vida p�blica. Es nuestro asunto lo de las muertas de Ju�rez e infamias e impunidades similares; es nuestro asunto el escandaloso saqueo del Estado de M�xico por cuenta de un mequetrefe llamado ARTURO MONTIEL, es nuestro asunto que Mario Mar�n siga tan campante su costosa campa�a de "restauraci�n de imagen"; es nuestro asunto Napoleoncito y sus enjuagues millonarios; es nuestro asunto la Ley Televisa y todos estos descalabros son nuestro asunto, porque si te fijas bien, lectora lector querido, en todos ellos de un modo u otro, nuestros billetes est�n siendo mal empleados.
Env�o
Para Dolores B�istegui, directora del IMER, que tan n�tidamente nos ha mostrado que, de la Ley Televisa en adelante, todos oiremos la misma canci�n.
�Qu� tal durmi�? DCCLXIII (763)
ARTURO MONTIEL ROJAS.

Mi�rcoles 29 de marzo del 2006.
Germ�n Dehesa
Frijoles dobles
Dorm� p�simo, mis males se recrudecieron, se me espant� la leche y tengo disfunci�n er�ctil. Es espantoso que te rega�en en cadena nacional y a dos voces. As� debe haber quedado Cenicienta (salvo en lo de la disfunci�n er�ctil) despu�s de que la rega�aban Anastasia L�pez D�riga y Griselda Alatorre. Yo estoy hecho polvo. Ya me di cuenta de que todo lo que he dicho en contra de la excelsa Ley de Radio y Televisi�n (y el negociote adjunto que as�, haciendo cuentas r�pidas, ser� de m�s de mil millones de d�lares) no es m�s que una sarta de calumnias y de ataques injustificados que aparentemente sirven a la sociedad, pero que en realidad est�n al servicio de nuestros particulares e inconfesables intereses. Muy cierto. Todo lo que he dicho es para adue�arme del mercado nacional del huauzontle. As� lo pens�: aflojo a Televisa y a TV Azteca, ellos a su vez me aflojan una pizcacha de feria y �papas!
Viendo ayer al Teacher L�pez D�riga asumiendo su ins�lito cargo de vocero de la empresa, me acord� de mi ya et�rea infancia. Un maestro apodado "Mutt" comenzaba a hiperventilar por alguna desgraciadez que, para general regocijo, hab�a yo proferido en el sal�n; ya que pasaba la fase aguda, se me quedaba viendo y con voz ronca emit�a las tres palabras terribles: �a la direcci�n!. Mientras recorr�a el trayecto fatal, yo s�lo pensaba en una m�gica palabra: �chin! Lleg�bamos a la antesala, pasaban 10 minutos como 10 siglos.
Un achichincle se materializaba en la puerta y dec�a: que pase Dehesa. No saben. Escult�ricamente hablando, el Director y el crucifijo y el escritoriote formaban una trinidad indivisible. El Director de mis tiempos era un actorazo: sin mirarte, con un dedo te se�alaba una sillota que estaba al otro lado de ese escritorio tan grande que podr�a calificar como Continente. Enano como he sido siempre, pasaba yo fatigas y trasudores para treparme a la silla. Ya que me ten�a a modo, el Director alzaba la vista y te hac�a mirar en su expresi�n lo terrible que puede ser la ira de Dios. Yo no s� c�mo acomodaba las mand�bulas, c�mo frunc�a el entrecejo y c�mo lograba una mirada que Stalin envidiar�a, pero yo que hab�a entrado muy contrito, ve�a ese rostro adusto y me ocurr�a lo �ltimo que deber�a ocurrirme: me ganaba la risa. Si ya estaba yo en capilla, a partir de mi inocultable cachondeo, la guillotina me esperaba. Y todo por decir que "Mutt" ten�a nalgas de v�bora. Me he dilatado en esta historia porque lo mismo me pas� anoche con Anastasia y Griselda.
Pero dej�monos de esos desfiguros telenoveleros ("es falso de toda falsedad"... �qui�n les ense�� a hablar o a leer tan mal el telepromter?) y vayamos al asunto de la triunfal Ley de Radio y Televisi�n. Los ciudadanos ya estamos un poco hartos de que nos acusen de ignorantes y de opinar acerca de lo que no sabemos, ni entendemos. Se trata de algo que, por muy maravilloso que fuera, va a afectar de manera importante el futuro de los mexicanos. Me pregunto: �por qu� nuestros "representantes", diputados y senadores, no nos explicaron claramente de qu� se trataba?, �por qu� Televisa y TV Azteca que siempre, como es sabido, est�n al servicio de la sociedad, no organizaron programas especiales y mesas redondas con los que realmente saben, para que nosotros los ciudadanos, los directamente afectados, supi�ramos con claridad de qu� se trataba, sus costos y beneficios, sus ventajas y sus desventajas?. Saben por qu� no lo hicieron: porque los ciudadanos no existimos ni para los diputados, ni para los senadores, ni para Televisa, ni para TV Azteca. Ellos dicen servir a los ciudadanos. Es falso; sirven a sus personales intereses. Y si hablamos, nos frijolean. Habr� que seguir hablando.
�QU� TAL DURMI�? DCCLXII (762)
ARTURO MONTIEL ROJAS.

Martes 28 de marzo del 2006.
Germ�n Dehesa
Brisionero del bar
Estate en tu casa y no te asomes ni a la puerta. Desde el viernes, eso me dijo mi neum�logo en jefe quien siempre que lo consulto, me habla y me explica cual si yo fuera lim�trofe mental. Adem�s, se me queda viendo con cara de "este desgraciado no me va a hacer el menor caso". La verdad es que yo, dentro de lo posible, tomo muy en cuenta sus recomendaciones. Este "dentro de lo posible" es un bello y azteca recurso ret�rico que nos brinda un hermoso espacio aut�ctono para hacer lo que se nos d� la gana. El caso es que el viernes sal� del consultorio de mi ilustre galeno con toda la voluntad del mundo de cumplir sus instrucciones. Sin embargo, ocurri� que yo todos los viernes tengo que presentarme en el escenario y no era cosa de cancelar la funci�n nada m�s porque el Charro Negro era un borroso perro caf� veteado en verde. Me present�, la funci�n sali� muy bien, dorm� siete horas y despert� el s�bado �vido de acci�n.
Mi amigo el Mudancero y su esposa, tersa y confortable como la seda, hab�an organizado una comida en su sobria finca cercana al Ajusco. Ya en plan de personaje de Thomas Mann, me dije: el aire de la monta�a me volver� a la vida. Dicho esto, proced� a incorporarme a una amplia caravana que avanzaba ordenadamente sobre el objetivo. Llegamos, botaneamos de un modo pantagru�lico, platicamos con esa llaneza que s�lo da el trato largo y bienintencionado que ya no precisa de fingimientos, ni de poses.
Vino la comida y necesitar�a toda la plana para detallarles todas las exquisiteces que devoramos como verdaderos pelados. De pronto, lleg� el granizo y yo lo ve�a caer y en cada pelotita se me aparec�a el rostro de mi doctor. Con la amabilidad propia del caso, nos despedimos, regresamos a la Capital y yo me dije: ahora s� le voy a hacer caso a mi Doc. Me met� en mi camota (qu� tan grande ser� que una mitad la tengo convertida en biblioteca de emergencia), me di un llegue de Eucasol, producto muy recomendado por mi bruja alterna, puse el humidificador a todo lo que da, me coloqu� mi escapulario verde que detiene hasta balas (seg�n mi mam� que no es una fuente muy confiable) y dorm� con su�ter y cachucha. Desbert� buy borbado y me afirm� en mi decisi�n de no abandonar el recinto hogare�o. Supuestamente, yo tendr�a que haber asistido a un torneo de karate donde el Bucles pensaba mostrar lo mejor de su repertorio nip�n. No fui. Siempre que voy, el desempe�o de mi chipot�n tiende a ser catastr�fico. En esta ocasi�n, obtuvo el primer lugar y le dieron un trofeo m�s grande que �l, finamente trabajado en leg�timo pl�stico con ba�itos de pintura dorada y con un valor en el mercado no menor a los cincuenta pesos. Esto era lo de menos. Tendr�an que haber visto la cara de gozo que mostr� Osama bin Bucles cuando vino a visitarme por la tarde y me presumi� el artilugio. Hagan de cuenta que era el Karate Kid asistiendo al lecho de muerte del Se�or Miyagui.
Yo tendr�a que haber ido a Chapultepec al "Domingo de Antojos" que organiza mi amiga Marie Therese quien me considera su m�s lograda artesan�a. Tampoco fui y no pude vender besos y poemas. Estos �ltimos los envi� para su venta y, al parecer, tuvimos buen �xito.
Hace mucho que yo no pasaba tanto tiempo en mi casa. No est� nada mal. Por la tarde vino la Peque�a Carlos que ya es ciudadana, que ya maneja, que ya es cochedebiente (lo pagaremos su megamadre y yo) y que es tan dulce y tan tierna que puede decir cosas como �sta: vine a ver el Am�rica-Jaguares para que se frieguen al Am�rica. Lleg� el Bucles y los tres fuimos muy felices cuando se fregaron al Am�rica. Sigo borbado. Soy brisionero del bar.
�Qu� tal durmi�? DCCLXI (761)
ARDURO BONDIEL GOJAS.

Lunes 27 de marzo del 2006.
Germ�n Dehesa
�Se�or, dame paciencia!
�ste era el grito de guerra de mi madre frente a mis cotidianas iniquidades. Ya lo ten�a yo archivado, pero mi comunicado virtual del pasado viernes y las respuestas que �ste provoc� me han obligado a reactivarlo. He recibido de mis ciberlectores respuestas que van de la alabanza m�s encendida a la mentada m�s atroz. A m� lo que me toca es aguantar vara y respetar plenamente el derecho de r�plica que tienen los ciudadanos. A ninguno le gritar�: �c�llate, cha-cha-la-ca!, porque esos son modos inadmisibles en la democracia; pero lo que s� pretendo hacer es una suerte de contrarr�plica a algunos se�alamientos de los lectores que me parecen francamente xalados. Pondr� en cursivas la opini�n de los lectores y en letra normal mi propia opini�n.
Usted le deja enteramente abierto el camino a AMLO. �Yooo? No existe en M�xico un escritor con el poder necesario para poner o quitar a un Presidente, o para allanarle el camino a un candidato. Si en mi mano estuviera, ya le habr�a yo puesto la banda presidencial a Denise Dresser que, aunque se peina como el Maza Rodr�guez, es un rayo de lucidez y de firmeza.
No me vengan con la incomprobable historia de que estoy apoyando a AMLO; esta tarea la est�n haciendo Madrazo y Felipe de modo maravilloso. Mi �nico apoyo incondicional y permanente es para la iniciativa ciudadana.
Usted nunca nos ha dicho en qu� consiste esa Ley de Radio y Televisi�n. Esa tarea correspond�a en primer t�rmino a diputados y senadores. A ellos hay que exigirles una amplia exposici�n y aclaraci�n. Que no tengamos la costumbre de llamar a cuentas a nuestros "representantes" es un problema que me rebasa; pero, adem�s, gracias a Internet hay mil caminos para enterarse, si existe inter�s verdadero, de todo lo que esta ley le otorga graciosamente al bic�falo monopolio electr�nico. Ya no es tiempo de llorar porque "no me dijeron", "pusesque no me explicaron". Todo esto es victimismo puro.
Usted se cree perfecto y por eso juzga a todos. M�s que un argumento, �ste es un berrinche. Contemplar c�mo los monopolios crecen libremente y se van comiendo a mi Pa�s y, de un modo u otro, compran la complicidad de aquellos que supuestamente cobran un sueldo por representar y defender nuestros intereses, y alzar la voz para inconformarme por ello y para deslindarme de esta red de complicidades que se va tejiendo, nada tiene que ver con una inexistente perfecci�n personal; tiene que ver y mucho con mis valores y convicciones y con la certeza de la ineficiencia, la brutalidad y la ausencia de patriotismo de estos entes monop�licos. Por eso me inconformo con tanta vehemencia, no por mi perfecci�n individual, sino porque contemplo que por ese camino mi Pa�s ser� cada d�a m�s imperfecto.
Y entonces, �por qui�n voy a votar? Reconozco la genuina angustia que hay en aquellos que me preguntan esto. No tan s�lo la reconozco, sino que la comparto. Desde hace meses viv�a en esta tr�mula angustia musical, pero ahora el asunto ya ha adquirido proporciones tr�gicas. Tengo dos caminos: puedo seguir el consejo del gran Ruiz Harrell y anular mi boleta (los tres candidatos est�n para los purititos l�ions. Pienso en Andr�s Manuel en pleno romance con Durazo y me invade la n�usea metaf�sica); o bien, puedo emplear la estrategia de mi amigo Quique el Mudancero e internarme el primero de julio en acreditado nosocomio, mismo que abandonar� el d�a 3. Como dec�a mi t�a La Pelos: �ayoyan�!
Ya dije, ya respond� como buenamente pude y cr�anme que no una, sino varias veces, tuve que exclamar �Se�or, dame paciencia! Como ya se ha visto, el Se�or me la concedi� y as� confortado me largo a disfrutar de lo que queda de mi fin de semana.
�Qu� tal durmi�? DCCLX (760)
ARTURO MONTIEL ROJAS.

Viernes 24 de marzo del 2006.
Germ�n Dehesa
Un comunicado muy virtual
Ciudadanas, ciudadanos: les habla su candidato, Felipe Calder�n y quiero hacerlo as�, en confianza, lejos de las presiones y tentaciones del poder y cerca de su hospitalaria inteligencia y de su buena y novedosa voluntad ciudadana. Vamos, si les parece, a hablar de t� a t�.
Todos sabemos que, a ra�z de mi triunfo democr�tico sobre Alberto C�rdenas y sobre Santiago Creel, en m� y en ustedes se abri� un enorme espacio de esperanza y una clara posibilidad de competencia eficiente en estas elecciones de 2006. Reci�n postulada mi candidatura, la intenci�n de voto me favoreci� de modo sorprendente. Las condiciones estaban dadas y una amplia franja pensante y significativa de nuestro electorado me mir� como una posibilidad muy interesante. Reconozco que �sa fue una gran oportunidad y que la desaprovech� buscando arreglos cupulares y entrevist�ndome con personajes m�s bien sospechosos de nuestra vida pol�tica. Todo hice, menos salir en busca de los ciudadanos. La percepci�n que ustedes ten�an de m� comenz� a desmerecer y fui mirado como un prisionero de los intereses m�s reaccionarios de mi partido, un reh�n de la familia presidencial y un candidato tartamudeante que no pod�a ni siquiera dar una respuesta sensata a un asunto como el de la p�ldora del d�a siguiente. Ah� comenz� a morir el entusiasmo suscitado por mi postulaci�n.
As� las cosas, anunci� un replanteamiento radical de mi campa�a. Ojal� y hubiera sido as�, pero Espino ah� segu�a y Josefina V�zquez Mota parec�a no saber ni a nombre de qui�n hablaba. Lleg� la desesperaci�n y comenzaron a hablarme de "imagen". Me dijeron que para ser Presidente hab�a que te�irse el pelo, que hacer esto y lo otro y nadie me dijo que para ser Presidente hay que ser hombre, hay que ser valiente, hay que estar en las calles y hay que mirarlos a los ojos, a ustedes, ciudadanos.
Entre todo lo que hab�a que hacer para ser Presidente, me contaron que era indispensable tener el benepl�cito de Televisa y que, para granjearse tal complacencia, mi obligaci�n era aceptar junto con todo mi partido la injusta, la tramposa, la entreguista, la infame Ley de Radio y Televisi�n patrocinada por personajes tan intachables como Emilio Gamboa Patr�n y el propio Diego Fern�ndez de Cevallos. Eso me dijeron y yo me allan� y al hacerlo demostr� que ni de lejos tengo los tama�os para ser Presidente de nada. Seg�n la Biblia en la que creo, he cambiado mi primogenitura por un plato de lentejas. Acepto el omn�modo poder de Televisa y a cambio recibo unas cuantas entrevistas m�s, mejor precio para mi propaganda, una mejor imagen en "La Parodia" y un mejor trato de Adal Ramones.
A todo esto le entr�, pero hoy, amigo ciudadano, he tenido tiempo de reflexionar. Quiero volver sobre mis pasos; quiero ganar o perder siendo yo mismo, la Ley Televisa me parece una grave traici�n a mi pa�s, le retiro totalmente mi apoyo y me atengo a las consecuencias. Prefiero perder la Presidencia a la que eventualmente llegar�a atado y entregado a un poder que poco o nada tiene que ver con el bien de M�xico; prefiero perder eso, que perder mi integridad, que perder tu confianza, que perderme. Esto es lo que he pensado y decidido. Yo soy Felipe Calder�n y me propongo morir si�ndolo.
Supongo que un texto as� jam�s ser� pronunciado o publicado. All� Felipe y all� Josefina y su conciencia. Somos muchos los que ahora nos deslindamos tajante y definitivamente de esta miseria.
POR LO MENOS
Por lo menos es primavera y las flores no est�n en campa�a y las bugambilias no tienen asesores de imagen. Por lo menos, HOY TOCA y como dice Madrazo: en estos actos, uno no sabe ni a qui�n abraza.
�QU� TAL DURMI�? DCCLIX (759)
ARTURO MONTIEL ROJAS.

Jueves 23 de marzo del 2006
Germ�n Dehesa
�A disfrutar!
Don Javier Garc�adiego, Director del Colegio de M�xico ha expresado puntualmente lo que yo te vengo diciendo, lectora lector querido, desde que comenz� este jelengue. Con toda su autoridad acad�mica y su prestigio como historiador, Don Javier afirma que esta campa�a pol�tica es para ser disfrutada como la fiesta democr�tica que es. A�ade Garc�adiego que est� conciente de las desmesuras y "estridencias" que la campa�a ha provocado y provocar�; sin embargo, esto no le quita su car�cter festivo y esperanzador. Si se piensa bien, a�ado yo, es una excelente oportunidad para nuestro crecimiento y maduraci�n como ciudadanos de pleno derecho.
En tanto que son un llamado a la sonrisa y a la sensatez, las palabras de Garc�adiego llegan en un excelente momento. Percibo a mis paisanos muy crispados y muy confrontados. Por un lado est�n los suicidas anticipados que lo �nico que saben decir es �qu� hacemos si gana L�pez Obrador? En la otra esquina, luciendo sus atuendos de caballeros �guila, o su levita juarista, o su vestido de Adelita, me topo con los ayatolas que me anuncian que es AMLO o la muerte, que ahora gana porque gana y que si no ganara, habremos perdido para siempre a la naci�n mexicana (�ach�quenle!). Frente a todo esto, entiendo que mi tarea es tomar distancia, observar y disfrutar. Todo indica que, a menos de que ocurra algo absolutamente extraordinario, la campa�a que dirige el intachable Manuel Camacho ser� la ganadora. Me pregunta el pla�idero coro: y si as� fuera, �qu� ser� de nosotros?, �nos vamos del pa�s?, �nos suicidamos?, �las dos cosas? No sean payasos, a los verdaderos ciudadanos no tiene por qu� pasarles nada; el 3 de julio nos levantaremos (no en armas, sino a trabajar), comprobaremos que el pa�s ah� sigue, que la gente est� tranquila y que la vida contin�a fluyendo por nuestras venas y por nuestra Patria; y si gana Felipe, tambi�n; y si gana Madrazo, puesss... tambi�n; y si ganan Campa o Patricia, caeremos en hond�sima estupefacci�n, pero M�xico seguir�.
No seamos tremendistas, ni azotados. Todas las democracias modernas pasan por estos trances y estas pendulaciones no demasiado severas que las llevan de la derecha, al centro y a la izquierda sin que la naci�n se derrumbe. Les propongo que sigamos el consejo de Don Javier Garc�adiego y disfrutemos de nuestra fiesta electoral. Si seguimos creciendo como ciudadanos, gane quien gane, ganaremos nosotros y por consecuencia, ganar� M�xico. As� es que me hacen el favor de quitar esa cara de empacho avanzado y levant�monos a vivir y a disfrutar.
GRACIAS, BOFO
Ya cont� c�mo un c�rtel internacional de apostadores me sorprendi� y me despoj� de una cuantiosa suma. En pleno abatimiento, se me apareci� un santo pel�n con rostro alelado y as� me dijo: no sufras, muchacho, �qu� no estoy yo aqu� que soy el Bofo?, s�gueme, conf�a en m� y hallar�s la salvaci�n. As� me dijo y yo qued� cual si me hubiera ca�do un rayote de esperanza. Este Bofo ha de ser s�quico, pens� yo que estoy muy influido por Amira. He de aclarar que yo no simpatizo con las Chivas, pero en este caso, el asunto era de vida o muerte. El Guadalajara se enfrent� al Sao Paulo, el equipo campe�n del mundo. Lleno de fe, me enfrent� al c�rtel y cruc� una apuesta. Sao Paulo anot� primero, pero mi fe no flaque�. San Bofo obtuvo el empate que prepar� la victoria. Todo vuelve a la normalidad. Ya no manden lana. Gracias a San Bofito de los Lagos, he recuperado mi salud financiera. Dehesa ya no sufre.
NO ME QUIERO IR
Pero ya tengo que hacerlo. Pienso en la cantidad de tareas que me esperan y hasta v�rtigo me da. La gustosa soledad y el mar lleno de voces aqu� se quedan. Yo, ah� les voy.
�QU� TAL DURMI�? DCCLVIII (758)
ARTURO MONTIEL ROJAS.

Mi�rcoles 22 de marzo del 2006.
Germ�n Dehesa
Ju�rez, Mart�, los h�roes
En alg�n lugar de la Ciudad de M�xico hay un monumento dedicado a Jos� Mart�. Su estatua de bronce posa serena y su firme �ndice derecho se�ala el rumbo de los pueblos latinoamericanos. En alg�n lugar de M�xico vive y pulula mi amigo Virulo, un fant�stico producto de la durable amistad entre Cuba, su Patria, y M�xico, su territorio elegido para trabajar, para crecer y multiplicarse. Por favor no creas, lectora lector querido, que ando divagando en plena intoxicaci�n primaveral. Tu paciencia ser� recompensada.
Fue mi amigo Virulo quien me cont� la historia del dedo de Mart� y de su indudable utilidad. En busca precisamente del monumento al pr�cer cubano, Virulo vino a dar con un amplio y concurrido tianguis; una enorme manta proteg�a del fuerte sol a puesteros y compradores. Los ojos de Virulo ve�an todo esto con asombrado inter�s que alcanz� una inesperada y gloriosa culminaci�n cuando estos ojos descubrieron que el mecate que sosten�a la manta estaba amarrado precisamente del dedo de Mart�. Para que luego vengan los iconoclastas a decirnos que los h�roes no sirven para nada.
Antes de ser estatua, Mart� hizo much�simas cosas buenas. Una de ellas fue su fallido intento por crear y darle perdurabilidad a una revista infantil dedicada a todos los ni�os de la Am�rica espa�ola. Se titul� "La edad de oro" y s�lo alcanzaron a salir unos cuantos n�meros que hoy podemos leer en forma de libro.
Es en "La Edad de Oro" donde Mart� escribe su memorable y breve art�culo sobre los h�roes. En �l, dice Mart� que los h�roes son los soles de su pueblo: lo calientan, lo iluminan, lo confortan y le se�alan rumbos. Pero, a�ade Mart�, el sol si es visto de cerca revela la existencia de muchas manchas e imperfecciones. Lo mismo ocurre con los h�roes y para el caso que me ocupa, lo mismo ocurre con Benito Ju�rez. No se puede ocultar el aferrado apetito de poder del Benem�rito, tampoco podemos olvidar el regalo a los norteamericanos de Tehuantepec impl�cito en el Tratado MacLane-Ocampo (que tambi�n es h�roe y hasta avenida congestionada tiene)... hay tantos gestos y actos discutibles en la vida de Ju�rez; pero tambi�n hay grandeza (la que hoy tanto escasea), hay la voluntad de rodearse de sus mejores compatriotas e hincar con ellos los firmes cimientos de una Patria, hay una tenaz decisi�n de mantener a raya la inmensa voracidad del clero y de imponer el Estado laico como f�rmula insustituible de respeto y convivencia, hay muchas luces en Benito Ju�rez y de todas ellas, hoy prefiero una: el �nimo que �l y sus muchachos le dieron a M�xico. De pronto, la Patria fue posible, la grandeza fue pensable y hubo en todo esto decoro, dignidad, mesura y, pienso en Altamirano, tambi�n supimos tener clemencia y voluntad de reconciliaci�n.
Cada quien tiene sus propias razones, no siempre buenas, para venerar a Ju�rez y proponerlo como ejemplo a seguir. Tambi�n hay los que abominan de �l y sus razones tampoco son necesariamente buenas. Yo me quedo con ese sol que propuso Mart�, agradezco la luz, conozco las manchas y para M�xico deseo que renazca ese �mpetu, esa energ�a, esa intensidad que Ju�rez y sus muchachos supieron desatar.
Ponchado en Acapulco
Y siguen los cubanos meti�ndose en mi vida. �A qu� horas se me ocurri� que Cuba ganar�a el Campeonato Mundial de B�isbol? No lo s�, pero no fue una buena ocurrencia. Nos cayeron a palos. Lo peor es que un mafioso hisp�nico coludido con una vampiresa peruana literalmente me obligaron a apostar una fuerte suma. Estoy en grav�simo trance. Si me quieren ver de regreso en la Capital, es urgente que manden lana. Mucha.
�Qu� tal durmi�? DCCLVII (757)
Parece que los senadores televif�licos se aplacaron por un rato. Van a consultar con sus "bancadas". �Y con nosotros cu�ndo?

Martes 21 de marzo del 2006.
Germ�n Dehesa
No pasa nada
"Aqu� no suceden cosas/ de mayor trascendencia que las rosas." Lo dijo Carlos Pellicer, pero lo puede comprobar cualquiera de los escasos integrantes de la perrada que permanece de guardia en el DF, mientras la gente bonita y la no tan fea est�, como es el caso de su Charro Negro, mirando al mar y olvidando a las chachalacas.
Hoy lunes de marzo, pasadas las dos de la tarde, entr� la Primavera. Seg�n veo, hasta las olas tienen flojera y los vientos andan buscando sus rincones para descansar.
Bien mirado, el hecho de que no pase nada no es necesariamente malo; podr�a ser hasta disfrutable; pero el alma azteca tiene un extra�o temple y no hay nada que le produzca m�s angustia que el hecho de que no ocurra nada. Un buen tenochca interpreta esta calma como la inminencia de algo terrible. La verdad es que a nosotros como nos gusta vivir es en el puritito calambre. Cuando estos calambres se aplacan por la celebraci�n de la milagrosa aparici�n de San Benito, a los mexicanos el �nimo se nos desploma de golpe. Hacemos mal. Lo que proceder�a ser�a adquirir talante po�tico para apreciar la trascendencia de las rosas.
�Aguas!
�Quer�an calambre?, ah� les va uno. Dicen que hoy, 21 de marzo, se reunir�n los senadores que anden sueltos por las cercan�as. Lo har�n con el noble fin de dar un albazo legislativo aprobando la Ley General de Radio y Televisi�n que, en un momento de estupidez o de perversidad, fue aprobada ya por unanimidad en la C�mara de Diputados. Si esto ocurre, tendremos gran fiesta primaveral en Televisa y TV Azteca. El resto de la ciudadan�a tendr� todo el tiempo del mundo para entender de qu� modo tan ruin fue secuestrado nuestro futuro. �sta es nuestra �ltima oportunidad para oponernos y para exigir que nos sea explicado esto que est�n a punto de aprobar la bola de in�tiles que dicen ser "nuestros representantes".
Diamor diamira
No s� si han visto esos anuncios que difunde por la televisi�n una mujer "s�quica" que dice llamarse Amira. En ellos, Amira me ofrece -y no tengo por qu� dudar de ella; ser�a como dudar de las promesas de AMLO- que si consulto con ella o con alguno de sus s�quicos, yo lograr� alcanzar mis "metas diamor". Vacilo entre llamarla o no llamarla. La verdad es que s� tengo muchas metas diamor, pero la forma de pronunciar el espa�ol que tiene Amira y su escenograf�a y sus atuendos como de t�a gorda de la Tigresa, me hacen dudar. Dudo de Amira, dudo de que sea s�quica (ni siquiera s� bien lo que es ser s�quico) y, para la decimoquinta vez que veo el anuncio, dudo hasta de que sea mujer. �Le hablar�? Tal vez.
El libro migrante
Muchachas, muchachos, ahorita que no est�n haciendo nada es el momento ideal para volver a la carga con el asunto de los libros que necesitan leer los ni�os y los j�venes de los Centros Comunitarios de Zacatecas. Estamos muy lejos todav�a de nuestra meta. Por favor, p�nganse las pilas y soliciten informes al 56-11-65-13 para hacernos llegar esos libros y esas computadoras que para ustedes quiz� ya est�n obsoletas, pero que all� en esas zonas que yo conoc� ser�an excelentes puertas para el futuro. Seamos parte de esta emocionante migraci�n de libros. Insisto: no env�en porquer�as.
Coronita de pan
No s� en d�nde, no s� para qu�, pero en alg�n lugar de esas giras estilo correcaminos que se est� aventando AMLO, los naturales de la regi�n le impusieron una coronita de pan fuertemente simb�lica y que lo hac�a ver altamente rid�culo. Me congratulo de no ser pol�tico. Ya con mis ropajes naturales luzco lo suficientemente risible, como para que adem�s corriera yo el peligro de que la etnia chapandonga me impusiera su traje ritual y me coronara con chiles rellenos. Prefiero quedarme a cuidar las flores.
�Qu� tal durmi�? DCCLVI (756)
ARTURO MONTIEL ROJAS.

Lunes 20 de marzo del 2006.
Germ�n Dehesa
El palco fatal
Fin de semana largo y de muchos trajines c�vico-religioso-calend�ricos. El 18 "celebramos" el aniversario de la expropiaci�n petrolera. La fiestecita c�vica estuvo presidida por un Fox disminuido quiz� por la cercan�a de ese pr�cer, ese petrolero insigne, ese adalid de las luchas obreras que es Romero Deschamps, incorporado ya a la lista de candidatos a senadores del PRI que m�s parece el recuento de los pr�ximos ingresos al reclusorio (�imag�nense, hasta el pluriminino Navarrete est� incluido!). Deslucida, �anga, cotochosa, as� result� la celebraci�n (parec�a juego de Pumas). Lo que salv� el d�a fue el beisbol. Los cubanos, jugando como magos, vencieron al gran favorito que era el poderoso equipo dominicano. Los japoneses hicieron sushi con los coreanos que eran mis favoritos sentimentales. La final ser� Cuba-Jap�n y por una solicitud muy especial que me hizo el Embajador nip�n, le voy a Cuba (debido a la cuesta de marzo, no acepto apuestas).
Y hablando de beisbol, una beisbolera y muy apreciada amiga me pide que rectifique y que me retracte de eso que dije acerca de que M�xico se hab�a ido por la puerta de atr�s. Cuando lo escrib�, todav�a no jug�bamos contra Estados Unidos. Procedo a rectificar: M�xico se fue por la puerta grande; la puerta grande de atr�s.
Lit�rgicamente, el d�a 19 present� un grave conflicto: era el d�a de San Jos�, pero tambi�n era domingo. Pobre San Jos�, siempre le tocan los papelitos menos favorecedores. Ahora le dieron el caballazo y lo pasaron para el lunes 20. �Saben qui�n lo va a celebrar?, creo que nada m�s Campa y Patricia (�cada uno tendr� su 1 por ciento o lo tendr�n en tiempo compartido?).
Este domingo 19 despert� corro�do por una duda: �debo o no debo asistir al estadio a ver el juego Pumas-Tecos? Mi yo profundo me dec�a que no, que me quedara afelipado, tiradote y sin hacer nada y que si acaso, viera el juego por la tele. Ocurre sin embargo que mi yo profundo es un flojonazo c�smico y jam�s he podido abandonarme a sus solicitudes, que suelen resultar enormemente sabias. Me par�, me ba��, me afeit�, me puse un atuendo vagamente Puma y en buena compa��a me dirig� al palco de los Pumas. En mala hora lo hice. Miguel Espa�a y sus gandules balomp�dicos (hago las consabidas excepciones de Bernal, Ver�n y Leandro y hago un particular �nfasis en el se�or Ces�reo Victorino que ya tiene cuatro a�os largos sin jugar futbol) hicieron ante los Tecos su consabido rid�culo y perdieron 1-0. Que conste que perder no fue lo m�s grave; lo m�s aterrador fue la manera de perder. El equipo es una birria. Las contrataciones nuevas no sirven para nada y, por lo visto, M. Espa�a no sabe echar mano de lo que tiene, no sabe hacer una alineaci�n y no sabe pararlos en la cancha.
En el palco la molestia era creciente, las voces se iban alterando, mis nervios tambi�n. Al principio, por respeto a nuestro historial, nos manifest�bamos con mesura y con buenos argumentos futbol�sticos. A partir del segundo tiempo, vino el deschongue y el alarido. Al final eso era una verdadera bah�a de chachalacas.
Con tal motivo y previa dispensa de San Jos� y de San Benito Ju�rez, yo me voy a largar tres d�as a Acapulco a pasarme en limpio y a restaurar fuerzas. Desde all� seguir� informando. Quiero dejar muy claro que si AMLO sigue de mamila y no quiere debatir, yo estoy puest�simo para echarme los tiritos que hagan falta con Roberto Presidente, antes Madrazo.
Env�o
Estos calurosos apuntes se los env�o a Gilberto Borja, gran se�or y gran amigo. Saludarlo vali� el viaje a CU.
�Qu� tal durmi�? DCCLV (755)
El Fiscal Especial para MONTIEL y su gavilla no aparece. A quien m�s le urge es a Pe�a Nieto: se protege �l y protege a MONTIEL. �O alguien sabe de alg�n Fiscal Especial que haya servido para algo?

Viernes 17 de marzo del 2006.
Germ�n Dehesa
Avisos de ocasi�n
Para deshacerme de caballo inc�modo, busco r�o en buen estado. Experiencia no necesaria.
Zool�gico de Dubl�n solicita repatriaci�n chachalaca. Asunto aclarado. Alimento y pertenencias de las otras aves aparecieron banco suizo a nombre Paulette Kasta��n.
Por cambio de imagen, a todos los laboratorios m�dicos del orbe y de Guanajuato. Solicito urgentemente p�ldora del d�a anterior que inhiba todo deseo de opinar sobre otras p�ldoras, sobre matrimonios gay y otros temas que puedan resultar escabrosos y/o escrabonosos.
Busco chinos que no sean viles. El objeto es enga�arlos, pero como a buenos chinos. Bicicleta indispensable.
AAAAAcuda. Solicitamos candidato indestructible para experimento at�mico en Nuevo M�xico. Detonaremos bombota ca�ona y estudiaremos resultados en el individuo. Puede desaparecer como expediente. Puede mutar y quedar calvo y chaparro cual chachalaca innombrable. Puede adquirir buenas maneras para dirigirse al Presidente de su pa�s. Puede quedar igual. De ocurrir esto: �ag�rrense!. El contratado deber� guardar silencio durante el experimento; de otro modo, la bomba puede variar su rumbo y caer en el auditorio Plutarco El�as Calles. Inexperiencia indispensable.
Solicito cosas que se hagan solas. El contratante se compromete a emplear gr�as enormes tipo segundo piso y mover al pa�s. Cumplido este esfuerzo, el antedicho contratante quedar� en tal grado de postraci�n que necesitar� que las cosas se hagan. B�squenme y no se gu�en por mi aspecto, en el fondo, soy peor.
Hoy por ti, ma�ana por m� y por todos mis compa�eros. �Hola!, �me conocen? No importa. Soy Emilio Chuayffet. He revisado �lbum familiar y liban�s cedro geneal�gico. Con gusto y sorpresa he descubierto que entre mis apellidos est� el de Padierna, Encinas, Bortolini, C�rdenas (pero �se ya lo borr�), �Batres! O sea que vengo resultando primo hermano de todos ellos. Mientras quisieron, en la casa tricolor les dimos cobijo. Hoy que estamos a punto de ser lanzados del edificio tricolor, solicitamos casa, comida y sustento en Palacio Nacional o en zonas aleda�as. Ahora que est�n en su reino, como dir�a ese diminuto palm�pedo que tanto me conmueve: �recu�rdame!
AAAAAAAAbogado. Por gr�cil maroma financiera mediante la cual conseguimos condicionar la verificaci�n automotriz al previo pago de la tenencia, solicitamos los buenos oficios de excelente bufete jur�dico. Los ciudadanos sol�an ser muy bueyes, pero ahora est�n insoportables. No tarda en aparecer alg�n perito en leyes que se inconforme con esta medida que es para el bien de todos (de todos los que andan en campa�a con AMLO). Excelente paga. Acudir al Z�calo y preguntar por el Gordo Encinas. Si no he llegado, me esperan en el astabandera. Pueden practicar bailable conchero. No se me vayan. Miurgen. Nociones de ingl�s y de n�huatl, recomendables. Aplican restricciones.
Solicito quitamanchas alem�n. Debe ser experto en tiznes. La Gordillo, MONTIEL, Molina y Ren� Ju�rez el "Almaprieta" me han dejado la imagen como de Blackaman. Yo ya estaba hecho a la idea de que era feo, pero no tanto. Abatimiento enorme. B�squenme edificio PRI. Si no estoy, pregunten por mi pap� y por mi esposa que son los dos �nicos que s� me creen. Urge.
Pa�s solicita pol�ticos verdaderos. El 2 de julio se acerca y naci�n no sabe ni para d�nde hacerse. Se trata de escoger entre el feo, el malo y el peor. Angustia carcome. M�s que pol�ticos hacen falta patriotas. Bromistas abst�nganse de mandar al Dr. Simi, o a Campa. Esto es serio.
HOY TOCA.
�QU� TAL DURMI�? DCCLIV (754)
Los Procuradores descansan. �De qu�?

Jueves 16 de marzo del 2006.
Germ�n Dehesa
Ju�rez, Mart�, los h�roes
En alg�n lugar de la Ciudad de M�xico hay un monumento dedicado a Jos� Mart�. Su estatua de bronce posa serena y su firme �ndice derecho se�ala el rumbo de los pueblos latinoamericanos. En alg�n lugar de M�xico vive y pulula mi amigo Virulo, un fant�stico producto de la durable amistad entre Cuba, su Patria, y M�xico, su territorio elegido para trabajar, para crecer y multiplicarse. Por favor no creas, lectora lector querido, que ando divagando en plena intoxicaci�n primaveral. Tu paciencia ser� recompensada.
Fue mi amigo Virulo quien me cont� la historia del dedo de Mart� y de su indudable utilidad. En busca precisamente del monumento al pr�cer cubano, Virulo vino a dar con un amplio y concurrido tianguis; una enorme manta proteg�a del fuerte sol a puesteros y compradores. Los ojos de Virulo ve�an todo esto con asombrado inter�s que alcanz� una inesperada y gloriosa culminaci�n cuando estos ojos descubrieron que el mecate que sosten�a la manta estaba amarrado precisamente del dedo de Mart�. Para que luego vengan los iconoclastas a decirnos que los h�roes no sirven para nada.
Antes de ser estatua, Mart� hizo much�simas cosas buenas. Una de ellas fue su fallido intento por crear y darle perdurabilidad a una revista infantil dedicada a todos los ni�os de la Am�rica espa�ola. Se titul� "La edad de oro" y s�lo alcanzaron a salir unos cuantos n�meros que hoy podemos leer en forma de libro.
Es en "La Edad de Oro" donde Mart� escribe su memorable y breve art�culo sobre los h�roes. En �l, dice Mart� que los h�roes son los soles de su pueblo: lo calientan, lo iluminan, lo confortan y le se�alan rumbos. Pero, a�ade Mart�, el sol si es visto de cerca revela la existencia de muchas manchas e imperfecciones. Lo mismo ocurre con los h�roes y para el caso que me ocupa, lo mismo ocurre con Benito Ju�rez. No se puede ocultar el aferrado apetito de poder del Benem�rito, tampoco podemos olvidar el regalo a los norteamericanos de Tehuantepec impl�cito en el Tratado MacLane-Ocampo (que tambi�n es h�roe y hasta avenida congestionada tiene)... hay tantos gestos y actos discutibles en la vida de Ju�rez; pero tambi�n hay grandeza (la que hoy tanto escasea), hay la voluntad de rodearse de sus mejores compatriotas e hincar con ellos los firmes cimientos de una Patria, hay una tenaz decisi�n de mantener a raya la inmensa voracidad del clero y de imponer el Estado laico como f�rmula insustituible de respeto y convivencia, hay muchas luces en Benito Ju�rez y de todas ellas, hoy prefiero una: el �nimo que �l y sus muchachos le dieron a M�xico. De pronto, la Patria fue posible, la grandeza fue pensable y hubo en todo esto decoro, dignidad, mesura y, pienso en Altamirano, tambi�n supimos tener clemencia y voluntad de reconciliaci�n.
Cada quien tiene sus propias razones, no siempre buenas, para venerar a Ju�rez y proponerlo como ejemplo a seguir. Tambi�n hay los que abominan de �l y sus razones tampoco son necesariamente buenas. Yo me quedo con ese sol que propuso Mart�, agradezco la luz, conozco las manchas y para M�xico deseo que renazca ese �mpetu, esa energ�a, esa intensidad que Ju�rez y sus muchachos supieron desatar.
Ponchado en Acapulco
Y siguen los cubanos meti�ndose en mi vida. �A qu� horas se me ocurri� que Cuba ganar�a el Campeonato Mundial de B�isbol? No lo s�, pero no fue una buena ocurrencia. Nos cayeron a palos. Lo peor es que un mafioso hisp�nico coludido con una vampiresa peruana literalmente me obligaron a apostar una fuerte suma. Estoy en grav�simo trance. Si me quieren ver de regreso en la Capital, es urgente que manden lana. Mucha.
�Qu� tal durmi�? DCCLVII (757)
Parece que los senadores televif�licos se aplacaron por un rato. Van a consultar con sus "bancadas". �Y con nosotros cu�ndo?

Mi�rcoles 15 de marzo.
Germ�n Dehesa
La Victoria
3 de julio de 2006, Andr�s Manuel L�pez Obrador ha sido declarado Presidente electo de M�xico para el periodo 2006-2012. Aqu� comienza la novela de J. S�nchez Susarrey titulada "La Victoria" (Ed. Planeta). Desde este eje temporal, la acci�n novel�stica avanza y retrocede de acuerdo con la voluntad del autor que paralelamente desarrolla una historia de amor que parecer�a ajena a la trama pol�tica, aunque bien sabemos que, ni en las novelas ni en la vida, hay nada ajeno a la trama pol�tica.
Quien ha le�do a S�nchez Susarrey sabe de la pulcritud de su prosa y de su eficiencia como analista pol�tico. Lo sorpresivo de "La Victoria" es que sea una novela, una extra�a novela donde los personajes se llaman Manuel Camacho, Roberto Madrazo, Ren� Bejarano, Rosario Robles y un reparto estelar formado por puras figuras que se representan a s� mismas. Por obvias razones, cuando el relato se va hacia el pasado se mueve en un terreno m�s firme y comprobable; cuando avanza al futuro, todo se vuelve m�s virtual e inasible. No es f�cil asimilar la noticia de que David Ibarra sea Secretario de Hacienda, o la otra, a�n m�s grave, de que Dolores Padierna sea titular de Sedesol. La apuesta de Susarrey es clara: �l quiere mostrar que en el pasado est�n las condiciones y las l�neas de fuerza del futuro. Podr� estar loco, pero el libro me atrap� y no lo dej� hasta terminarlo. Les aconsejo que procedan de la misma manera.
Ensalada rusa
Ya que estamos en los libros, procedo a informar a esta asamblea que, frente a nutrida concurrencia, tuve el gusto de presentar el nuevo libro de Man� Dornbierer: "Ensalada Rusa" (Ed. Diana) donde ella, con su discurso bien articulado y bien sazonado reconstruye los cuatro viajes que la vida le permiti� hacer a la Uni�n Sovi�tica.
Como es ya sabido, Rusia es para nosotros un lugar muy lejano. Esto le sirve a Man� para detenerse en cualquier lugar del mundo, vivir todo tipo de aventuras y proseguir su viaje hasta llegar a las inmensidades sovi�ticas. Jam�s he estado all�. La envidia me almuerza las entra�as. Lo que yo dar�a por estar en San Petersburgo y en Samarcanda (hermosa palabra que trae minaretes en cada vocal y lujos inconcebibles y camellos en cada consonante). Tal vez me alcancen la vida y el cr�dito para estar ah�. Si no, ya no importa tanto. Man� ya fue y me cont� muy bien.
En los d�as anteriores a esta presentaci�n, estuve leyendo, por la maligna influencia de mi hija Viruta, que es lectora muy aventajada, "Koba el Temible" de Martin Amis (Ed. Anagrama). M. Amis es escritor hijo de escritor. Su padre vener� y patrocin� el modelo sovi�tico, luego se asque� y fue a dar al otro lado del espectro ideol�gico. Su hijo trata de averiguar el por qu� de este trayecto y se encuentra con Jos� Stalin e investiga y descubre que este se�or fue comprobadamente el responsable de 20 millones de muertes. En todo esto, lo sorprendente es que todos los "bienpensantes" festejaran a Stalin, lo consideraran un h�roe y denunciaran cualquier acusaci�n en contra del "Padrecito de Pueblos" como una conspiraci�n de la burgues�a internacional y del imperialismo yanqui. Condena mundial contra Hitler (m�s que merecida) y sonrisitas y festejos para Stalin, el perro del mal.
Esta lectura, m�s la de "Imperio" de Kapuscinsky aderezaron muy bien mi presentaci�n que, no es por nada, pero me qued� de pocas tuercas, seg�n lo testimoniaron Elvia y Jorge D�az Serrano y Mariv� Llamas, lectores avezados, muy queridos y muy respetados. Ya s�lo falta que t�, lectora lector querido, leas "Ensalada Rusa".
�QU� TAL DURMI�? DCCLII (752)
Renunci� el Fiscal Especial para investigar a MONTIEL antes de tomar posesi�n. As� tendr�an que haber hecho casi todos los integrantes del Gabinete de Fox.

Martes 14 de febrero del 2006
Germ�n Dehesa
Un asunto escabroso
Yo tengo en buena estima a Carlos Slim. Creo que, de no mediar ciertas leves diferencias en cuanto a capital y liquidez, podr�amos ser cuates. Digo esto, porque me parece lo correcto de decir ahora que le voy a entrar al tema del "Acuerdo de Chapultepec". Creo que a ustedes y a m� ya nos anda porque este Pa�s piense en grande, act�e en grande, se ponga de pie y se eche a andar. Algo as� prometi� Fox y los resultados fueron m�s bien escasos y magros (nos enga�� como a viles japoneses).
En estas circunstancias, aparece un se�or de la iniciativa privada y nos anuncia: yo me echo ese trompo a la u�a. A m�, como ya se sabe, me encantan los mexicanos entrones y aventados y por supuesto que o� y le� con agrado las propuestas del tercer hombre m�s rico del mundo (�y vamos por m�s!) que, seg�n me imagino, antes de salir del cunero ya ten�a el control total de las incubadoras.
Otra cosa debo decir: me enter� con agrado de este megaproyecto, pero al mismo tiempo me pregunt�: �y el Gobierno d�nde viene quedando si ya la IP se dispone a hacerse cargo de las grandes obras de infraestructura que el Pa�s necesita con urgencia? De esta pregunta se pueden deducir muchas cosas. Puede pensarse, por ejemplo, que Slim queda constituido como una especie de Presidente virtual, o como un insoslayable referente para el Presidente real; de uno u otro modo, Slim queda constituido como un personaje transexenal que acumular� (de hecho, ya acumula) un inmenso poder financiero y pol�tico.
Creo que esto que acabo de decir quien mejor y m�s r�pido lo ley� fue, para variar, AMLO que hoy lunes sale a declarar que todos estos asuntos los tiene ya muy platicados con Slim, que le encanta la convergencia de Gobierno e iniciativa privada y que ya le dijo muy claramente a Slim lo que se puede y lo que no se puede hacer. Creo que ya con esto, los ciudadanos haremos de las nubes terciopelo. Nada m�s falta que gane AMLO. �Ser�?
Para complicar m�s las cosas, esta ma�ana, mi venerada Denise Dresser se avienta a la cazuela y denuncia que lo �nico que pretende Slim es hacer del Pa�s el monopolio perfecto. Yo supon�a que ya lo ten�a. Si de cada 100 transacciones comerciales que hay diariamente en M�xico, 50 benefician al Gordis y esto, por fuerza, ir� en aumento, no entiendo muy bien por qu� "El Ingeniero", como le dicen con genuflexi�n verbal los de su s�quito, tendr�a que meterse en estos bretes de anunciar y patrocinar su proyecto de crecimiento Slim-Fast.
No pretendo tener raz�n. Estoy pensando. Creo que la pel�cula tiene que avanzar un poco m�s para que sepamos de lo que se trata. Se est�n creando nuevos paradigmas. Los gobiernos est�n resultando cada vez m�s onerosos y menos eficientes. Si hablamos del de M�xico (aunque ganaran AMLO, Camacho, Bejarano y la Padierna) esto es ya Halloween XXI. Esto abre opciones novedosas e interesantes de organizaci�n y de gobierno. No es imposible que el arrebato de Slim vaya en esa direcci�n; pero no es a�n tiempo de decirlo.
Chapultepec
Con respecto a nuestro Bosque, las noticias no son demasiado halag�e�as. Con el dinero de ustedes, nosotros restauramos; llegan los ambulantes y los usuarios-v�ndalos del fin de semana y vuelven a armar su cochinero. Marinela Servitje tiene a un grupo de 100 j�venes voluntarios que se empecinan en ense�ar civismo con firmeza y cortes�a a estos cromagnones. Con frecuencia los insultan y los agreden. Tenemos que apoyarlos y el GDF nos tiene que ayudar con m�s presupuesto y m�s personal. No nos dejen solos.
�Qu� Tal Durmi�? DCCLI (751)
La impunidad engendra corrupci�n y �sta se descara pues sabe de la impunidad. MAR�N y MONTIEL y NAPOLEONCITO se pasean felices.

Lunes 13 de marzodel 2006.
Germ�n Dehesa
S�bado flamenco
El azar a veces act�a al azar. De vez en cuando, yo soy su v�ctima. La m�s reciente incursi�n de este nocivo virus en mi "apretada agenda" comenz� el viernes pasado. De hecho, la provocaci�n corri� a cargo de Pancho, mi veloz auriga, porque, antes de pasar por m�, fue a avenida Revoluci�n a adquirir unos medicamentos y se dej� ganar por el civismo chichimeca. Justo es decir que toda esa avenida tiene anuncios que proclaman que en ella est� prohibido estacionarse y que adem�s en el lugar donde est� la farmacia hay otros 30 anuncios de "no estacionarse". En un montielazo vil, Pancho tom� la sabia decisi�n de estacionarse (�oll�sus!). Lo hizo. Lleg� la gr�a. Pancho sali�. Anda vete de mi coche y �m�tete, Cuca, que te qued� rab�n!
Mucho tiempo despu�s de lo acordado, Pancho se present� ante m�, hecho un sudoroso jamelgo. Como ya no ten�a coche, decidi� hacer una carrera de medio fondo. �Y el coche? En el corral�n, se lo llev� la gr�a. �Por qu�? La de malas (aqu� comienza el llanto azteca). La de malas �qu�? Me estacion� en Revoluci�n. Pero sabes que est� prohibido. Muchos lo hacen (sigue la l�grima tenochca). �Y eso qu�? Adem�s, no me tard� nada (cae Tenochtitlan).
Mi camionetita azul marino conocida como "Marlene" yac�a en el corral�n. Su amito blanco estaba pariendo puercoespines para rescatarla. En los corralones se especializan en hacerla de jam�n. Mi "apretada agenda" se aguad� completita. No se imaginan mis lectores preciosos la cantidad de documentos que tuve que allegarme para liberar a "Marlene". Nada m�s falt� que me pidieran placa de t�rax y vacuna antirr�bica. Todo se hizo, "Marlene" regres� y Pancho recibi� diez mil azotes.
Seg�n yo, el s�bado las aguas hab�an recuperado su nivel y todo estaba bajo control. Eso pens�. No fue as�. Tranquilo y a tiempo me present� en el mostrador de Mexicana, me asignaron mi lugar y me dijeron que galopara rumbo a un camioncito que nos trasladar�a al avi�n. Obedec�, llegu�, me acomod� y comenz� a correr el tiempo. Ahora menos que nunca, tengo ning�n prejuicio contra las personas de la s�ptima edad; tampoco me opongo a que viajen; pero, en ciertos casos, opino que no hay condiciones para esto. En una silla de ruedas, rodeada por los suyos que ya ten�an cara de herederos, estaba una viejititita totalmente desmadejada. Subirla al camioncito fue una maniobra delicad�sima y no estoy seguro de que no se les haya ca�do alguna pieza en la maniobra. Esto no fue nada junto a lo que signific� acomodarla en el avi�n. A nadie se le ocurri� traer el diagrama con las instrucciones. Por lo pronto y por ignotas razones, hab�a que poner una zalea de borrego, luego una toalla doblada y luego lo que quedaba de la viejititita. La acomodaban y se ladeaba; la enderezaban y se resbalaba; los parientes miraban al cielo. Por fin se qued� sosiega. Listos para zarpar. Pasaron 20 minutos. Amables pasajeros, les habla el capit�n Chocomilk, parece que tenemos un peque�o problema porque se congel� la espiroqueta del turboflux en uno de los ba�os; nuestros mec�nicos est�n trabajando y calculo que despegaremos en 20 minutos. Pas� una hora larga. Un moconete que podr�a ser hijo del Peje organiz� la sublevaci�n y movilizaci�n infantil. Berreaban como cuinos. Les habla una vez m�s el capit�n Chocomilk, la falla no pudo ser reparada y una sala m�vil los llevar� a otro avi�n. De inmediato pens� en la viejititita. No saben los dramas televisivos que vivimos. En el �ltimo intento, a la viejititita ya la armaron al puro bananazo. Qued� rar�sima. Los ni�os gritaban. Llegamos a Monterrey. Ya volv�. Azar: ya su�ltame.
�Qu� tal durmi�? DCCL (750)
ARTURO MONTIEL ROJAS

Viernes 10 de marzo del 2006.
Germ�n Dehesa
La Primavera Indiana
Teniendo apenas 17 a�os, un humanista mexicano llamado Carlos de Sig�enza y G�ngora escribi� y public� un desigual poema que tiene un t�tulo hermoso "La Primavera Indiana y sus Indicios". Traigo este poema a colaci�n porque, por una parte, soy maestro de literatura y alg�n uso tengo que darle a la informaci�n que los a�os han acumulado en mi sesera; pero tambi�n invoco al muy zafado, divertido y extravagante Sig�enza y G�ngora porque, como ya te habr�s percatado, lectora lector precioso, pap�, mi rey, el h�roe de esta pel�cula, el que no tarda en entambarme; M�xico ha entrado a parir su primavera. Las flores comienzan a estallar por todas partes, nuestro �nimo mejora y se pone en alerta y todo en el ambiente es un indicio de que ya viene la primavera indiana.
Las muchachas andan inquietonas y los hombres cuantim�s. A este respecto y quiz� influido por Mick Jagger, quiero hacer un encomio de los sesentones pues considero que nosotros tambi�n tenemos derecho a la primavera. Cuando lleg� el invierno de 2005, sent� que todo mi complejo y avanzado equipo amoroso se pon�a en pausa. En ese momento, cuando sent� que mi erotismo ya nada m�s ronroneaba pero no aceleraba, me dije: esto es el fin; ya es cuesti�n de d�as para que esto se apague definitivamente; estoy en grave peligro de volverme casto y no por elecci�n, sino por postraci�n. Algo terrible. Las semanas han pasado, las bugambilias, las rosas y las jacarandas vienen de vuelta; las mujeres han dejado sus horribles atuendos de inspectoras sovi�ticas destacadas en Siberia y ahora pululan por las calles, los parques y los lugares p�blicos con vaporosos y coloridos atuendos. Se me imaginan como estas coreograf�as que ponen en los jardines de ni�os.
Los ojos femeninos vuelven a brillar y ese destello incluye el rayo movilizador de las feromonas. Es algo inquietante, pero muy agradable de sentir. A mi juicio, la vida ya se est� poniendo rica otra vez. Nosotros podemos y debemos ser tambi�n indicio de la primavera. Es hora de recuperar los buenos modos. Yo no s� a qu� horas decidimos ya no saludarnos al encontrarnos en la calle, ya no ceder el paso a los peatones, ya no ser gentiles y cooperativos con los ancianos y desvalidos, ya no mirarnos a los ojos (a poco ustedes no detestan las miradas huidizas o esquinadas); ya no estar de buenas y �oh, dioses del An�huac!, ya no brindarle una sonrisa al pr�jimo. Volver a hacer nuestras las buenas costumbres es una esplendorosa se�al de primavera. Con mis 61 a�os, me siento dispuesto a todo y glorifica mi alma al Se�or y brincotea como el susodicho Jagger. Dicho de otro modo: voluntad la vuelve a haber; ya veremos en el terreno de los hechos si la m�quina responde (ojal� y que s�).
Entiendo que todo est� muy complicado y que, como ya nos advert�a Virgilio, entre las flores y los sabrosos frutos se esconden las serpientes. Lo s�. Por ah� andan MONTIEL y MAR�N y Napoleoncito y tambi�n por ah� pululan los que se obstinan en defender a estos indefendibles personajes. Por supuesto que estos defensores de oficio no act�an a favor de estas personas en s�, sino a favor de todo lo que M�xico ya no quiere ser ni patrocinar: el sindicalismo corporativo y explotador y el caciquismo patrimonialista, ratero e impune. Esto es lo que en verdad defienden Madrazo y sus cumbancheros. All� ellos. Todo esto es el M�xico que est� dejando de ser; hay otro cuya primavera ya despunta y nos ofrece proyectos tan en�rgicos y tan en grande como el que nos ha presentado Carlos Slim. Por supuesto que lo apoyo de todas las maneras. Rompe la primavera. HOY TOCA.
�QU� TAL DURMI�? DCCXLIX (749)
�Seguir�n sin tener reposo las muertas de Ju�rez?

Jueves 9 de marzo del 2006.
Germ�n Dehesa
Madame Dehesa soy yo
Alg�n lector ignorar�, y nada de malo hay en ello, la tortuosa relaci�n que tuvo Gustave Flaubert con Emma Bovary, un personaje cuya creaci�n �l se impuso casi como acto expiatorio. La cre� porque la encontraba distante, distinta, vulgar, tonta, cursi e insoportable. Su reto era darle luz y prestigio art�stico a este material tan tosco. As� comenz� este extra�o v�nculo cuyo itinerario podemos seguir a trav�s de la correspondencia entre Flaubert y Louise Colet, su espor�dica amante de aquella �poca. Leyendo estas cartas podemos asistir a la emocionante aventura que vivi� Flaubert en su b�squeda de la humanidad profunda de su criatura. Creo que es uno de los episodios m�s aleccionadores de la historia de la novela. Estar�a yo por decir que es un trance por el que tendr�an que pasar todas las parejas. Flaubert parte de un desprecio y una descalificaci�n originales y su sensibilidad va evolucionando poco a poco, hasta llegar a ese emocionante y enamorado paroxismo que le hace escribir: "Madame Bovary soy yo". Gozosa e inesperada culminaci�n narrativa y afectiva.
Todas las locuras que hasta aqu� has le�do, lectora lector querido, se me han ocurrido a lo largo de este mi�rcoles 8 que para m� ha estado plet�rico de telefonemas, correos, felicitaciones, regalos y apapachos que las mujeres, mis m�ltiples cuatachas, me han brindado �a m�! por ser D�a de la Mujer. No me digan que no es un caso digno de estudio. En ninguna de las muchas personas que me felicitaron percib� el menor tono de sorna; tampoco tiene que ver con mis preferencias respecto a la intimidad amatoria; s� y es sabido que a m� me toc� ser heterosexual como me toc� ser chaparro y ser calvo prematuro; es decir, algo que no me enorgullece ni averg�enza puesto que simplemente me fue asignado. El caso es m�s complicado.
Quiz� toda esta alharaca que ha ocurrido hoy en torno a m�, tenga que ver con mi condici�n e inclinaci�n naturales a ser amigo de las mujeres. Algo ha de haber en mi modo de ver la vida, en mi manera de expresarme, en mi natural disposici�n a la ternura, que mueve a las mujeres a considerarme su secreto embajador en el reino masculino. De pronto siento que me miran como si yo fuera Madame Dehesa y esto me regocija grandemente. Yo no voy con las mujeres en plan de evangelizador, sino en la mucho m�s c�moda posici�n y disposici�n de disc�pulo. Tampoco es mi intenci�n decir que los hombres, sus pl�ticas y sus afanes, me aburren o me son indiferentes. Me admiro y me beneficio de la inteligencia masculina; me encanta platicar con ellos de deportes y discutir la infame derrota por 2-0 que en beisbol nos acaban de propinar los gringos; pero la mayor�a de los hombres somos monoaurales, algunos, los talentosos, son estereof�nicos, pero suelen quedarse muy lejos de la inteligencia femenina que trabaja simult�neamente en 48 canales (esto lo saben muy bien los maridos experimentados). Quiz� sea por esto que en todas las reuniones a las que asisto, despu�s de platicar un rato con los machines, derivo naturalmente hacia el rumbo de las mujeres y ah� me instalo a sabiendas de que he llegado al territorio donde se hila fino y donde la compasi�n, la ternura y la sonrisa tienen su natural asiento. Los hombres siempre tienen un proyecto para cambiar al mundo; las mujeres siempre tienen la f�rmula para vivir en el mundo tal como est� y saben que esto ya constituye un cambio.
Una vez que a vuelapluma he reflexionado en esto, procedo a aceptar todos los chiqueos (una se�ora me regal� un mu�gano gigante) y todas las finezas de mis cuatachas. Madame Dehesa soy yo.
�Qu� tal durmi�? DCCXLVIII (748)
MAR�N ha decidido crear una Fiscal�a Especial para todos los delitos vinculados con la pederastia. �Qu� oportuno y atinado!

Miercoles 8 de marzo del,2006.
Germ�n Dehesa
El agua es mi mujer
Les cuento. Claudia Sheimbaum, amiga muy querida a pesar de que desoye mi consejo de dejarse largo el pelo (todo buen lector de Sor Juana sabe que, en la autorizada opini�n de la monja, toda mujer que se corta el pelo, se est� castigando); bueno, pues la Sheimbaum ha organizado una campa�a en defensa del agua y en contra de todos aquellos que cotidianamente tentamos al futuro al no hacer un uso racional de ella. Con tal motivo, tom� el tel�fono, me expuso en detalle la campa�a y me dijo con voz que son� levemente distra�da: a ver si me escribes unos renglones acerca de esto. Como ya es sabido, la pol�tica de esta empresa es la siguiente: si una mujer te ordena algo, no hay que perder el tiempo en discusiones; hay que hacer lo ordenado r�pido y bien. Apunta esto, lector querido, y ver�s que tu vida ser� infinitamente m�s pl�cida y sonriente.
En plena coherencia con mis palabras, yo me estuve unos d�as haci�ndome buey, pero sin olvidar que la conminaci�n ah� pend�a. Cuando mi infalible instinto me avis� que Claudia estaba a punto de telefonearme para meterse con mi mamacita, me puse a la tarea y escrib� un texto acu�tico que me dej� altamente satisfecho. De inmediato se lo envi� a Claudia, pasaron unos d�as hasta que me habl� una mujer que trabaja con Claudia que procedi� a avisarme que estaban en espera de mi "frase". �Qu� frase, se�orita? La que la Secretaria Sheimbaum le pidi� acerca del agua; una parte importante de la campa�a va a ser la difusi�n de las frases de algunas personas. Imag�nense; ac� su buey componiendo un himno al agua que me iba a dar prestigio nacional e internacional y ellos lo �nico que quer�an era una frase. Por ah� anda mi acu�tico texto huerfanito (a ver si saben de alguien que quiera adoptarlo) y por ac� ando yo buscando una "frase" (juro que Claudia, que a lo mejor andaba en la baba, me pidi� "algunos renglones").
El agua ah� qued�, sigo buscando mi frase y �siguen las mujeres! Al tel�fono est� mi amiga Leopoldina: s�lo te hablo para que no se te olvide que el mi�rcoles 1 presentas el libro de Adriana Mac�as. Mi g�ber preciosa, dif�cilmente puedo olvidar lo que previamente ignoro. Ya te hab�a dicho, pero siempre est�s pensando en otra cosa. Tabien, tabien, tabien, m�ndame el libro. Va para all�, llega puntual. Llegu� puntual y me dio mucho gusto presentar un libro que recoge las experiencias de una lind�sima muchacha que naci� sin brazos, pero con unos ojos, un coraz�n, una familia y una voluntad enormes. Me encant� que, mientras yo hablaba, ella subiera los pies a la mesa y con ellos expresara asentimiento, sorpresa, pudor y entusiasmo. La chava es un tiro, sus ojos son de agua y su libro se titula "Abrazar el �xito sin meter las manos". Muy contenta qued� Leopoldina y yo tambi�n.
Ahora he ido a Monterrey conminado por otra mujer, Mar�a Elena Chapa quien me orden� que le presentara un libro de entrevistas con personajes notables acerca de la relaci�n de �stos con las mujeres. Las entrevistas tienen el estilo implacable de mi priista cuatacha y, a lo largo de ellas, al recordar alguna mujer que result� clave en su vida, los entrevistados se dejan ganar (y me consta que en verdad es una ganancia) por el llanto. De nuevo el agua y de nuevo la mujer.
Hoy celebramos el d�a de la mujer y yo estoy muy feliz de que existan o hayan existido a mi alrededor tantas mujeres acu�ticas que una vez tras otra me han bautizado y rebautizado y me han incorporado al manso y ancho r�o de su vida. Salud por tantas compa�eras de vida.
Estoy feliz tambi�n porque ya encontr� mi frase: el agua es mi mujer.
�QU� TAL DURMI�? DCCXLVII (747)
Comparto con F. Reyes Heroles el sentimiento de esc�ndalo que producen MAR�N y sus similares al solazarse en su impunidad.

Martes 7 de Marzo del 2006.
Germ�n Dehesa
Disculpa en el umbral
Ustedes han de perdonar, raza, que en mi art�culo anterior, mi discurso adquiriera matices flam�geros y apocal�pticos. S� que lo que a m� me corresponde y me resulta enormemente disfrutable es echar relajo, urdir mensadas y patrocinar la sonrisa compartida. Sin embargo, hay cosas que en verdad me desquician. �C�mo va a ser posible que los "representantes populares" se avienten (y lo van a hacer) a autorizar la nueva Ley de Radio y Televisi�n sin habernos consultado jam�s y desoyendo con total arrogancia los se�alamientos en contra de aquellos (y somos muchos) que en la sociedad tenemos voz, o nos organizamos para tenerla? La verdad es que el proceder de estos "servidores p�blicos" me produce grande muina y me descompone el �nimo.
Todo esto por no hablar de MONTIEL y de MAR�N cuya apacible impunidad nos insulta cotidianamente.
Como le dice Sabines a Rosario Castellanos en una carta-poema que le env�a a ra�z de la desastrada muerte de la escritora: ya no estoy enojado. Yo tampoco. Ya me volvi� a ganar la risa con los desfiguros propios y ajenos; d�monos la paz y vamos a vivir. Lo tuyo, lectora lector querido, y lo m�o, lo nuestro, es como matrimonio tapat�o: �ahora, nos aguantamos! Est� bien.
La entrega del Oscar
Reloj en mano, mi aguante de esta fastuosa cursiler�a, de esta lenta inundaci�n de melcocha deslumbrante que es la entrega de los Oscares, jam�s ha rebasado los quince minutos. Me pasma, por ejemplo, el caso de mi amiga Kronch que, el pasado domingo, se afan� con una celeridad totalmente desusada en ella, para terminar a tiempo sus tareas acad�micas y dom�sticas (lo crean o no, la Kronch es figura principal�sima del pensamiento y el folclor mexicano post-moderno); termin� a tiempo, se dio una "arregladita" (concepto mexicano que algo tiene de arqueol�gico, de mec�nico y de azteca) y se apoltron� en su lecho para ver de cabo a rabo la entrega de los Oscares. �Por qu� haces eso, mi querida Kronch, se supone que t� eres parte de la avanzada del pensamiento nacional?, le pregunt�. No me entender�as, los hombres son muy tontos. Tampoco podr�a explicarte c�mo Dios en su infinita misericordia y procurando un regocijo y un premio para las mujeres cre� a George Clooney. Dicho esto, guard� un silencio dedicado al embeleso que ella misma hab�a creado con sus palabras. No te vayas a ofender, Kronch, pero eres naqu�sima. Tu falta de sensibilidad, Germancito, no tiene por qu� ofenderme y ahora y como dice Lorena Villavicencio con tu compermiso te voy a dejar porque ya va a empezar la transmisi�n. As� termin� este arduo telefonema.
Y si s�lo fuera la Kronch, pero much�simas amigas y amigos actuaron de manera similar y se recetaron las muchas horas que dur� esta vertiginosa gringada. Lo m�s sencillo ser�a declarar inexistentes a estos seres, o negarles condici�n humana; pero resulta que son mis cuates y que muchos de ellos tienen una comprobada eficiencia intelectual. Entonces, les brindo mi respeto, aunque algo en m� me dice que est�n locos y que su mente ya comienza a ser un suburbio de Texas. Sin embargo, ahora el que se siente extra�o soy yo: no vi un solo minuto de esta transmisi�n, no he visto las pel�culas que ah� se nominaron, no s� ni qui�n gan�, ni qui�n perdi�. A lo mejor el naco soy yo que, en lugar de ver los Oscares, se puso a ver por en�sima vez "Dos tipos de cuidado". Doctor: �qu� me pasa?
Libros migrantes
Necesitamos libros y computadoras para Zacatecas. Tu ayuda es inapreciable. No manden porquer�as. Informes al 5611 6513.
�Qu� tal durmi�? DCCXLVI (746)
Se�or Pe�a Nieto: �qu� pas� con el Fiscal Especial y la Comisi�n para esclarecer la conducta de MONTIEL?

Lunes 6 de marzo del 2006.
Germ�n Dehesa
�A qui�n y de qu� sirven?
Lo dir� una vez m�s: diputados y senadores reciben de nosotros su salario, sus prestaciones, sus bonos que se otorgan con tanta soltura, sus celulares, sus secretarias, sus choferes, sus oficinas, sus vi�ticos cuando se largan a servir a la patria a larga distancia, sus cuentas de hospital y lo que a ti, lectora lector querido, se te pueda ocurrir. En teor�a todo esto lo pagamos porque nos sirven, porque nos representan, porque llevan a la alta tribuna del Poder Legislativo la voz de los ciudadanos. Esto es lo �nico que justifica su z�ngana existencia. La verdad es que no sirven para nada. Aunque nos env�en desde la televisi�n los conmovedores mensajes que anuncian sus impresionantes logros, no sirven para nada.
Est� ahora en el Senado la papa caliente de la nueva Ley de Radio y Televisi�n, tambi�n conocida como la Ley Gamboa-Televisa. Por lo pronto, en la C�mara de Diputados ya fue aprobada por todas las fracciones, incluido el "combativo" PRD. Desde ah� comienza mi pregunta: �a qu� horas consultaron a sus electores?, �a qu� horas los enteraron de los seguros riesgos y muy discutibles ventajas de esa ley? La respuesta la s�: no nos consultaron nada y con una estupidez que raya en la complicidad y pasa por la flojera, no nos informaron de nada, a nosotros que somos sus patrones. Malamente podr�an habernos informado, en el muy hipot�tico caso de que les interesara hacerlo, de un ordenamiento que, faltando gravemente a su deber, ni siquiera conocieron o estudiaron; se conformaron con aprobarlo.
Ahora el proyecto de ley est� en el Senado. Los se�ores de las c�pulas senatoriales dicen que, pase lo que pase, la van a aprobar, porque no es hora de que nadie se le ponga al brinco al creciente y omn�modo poder de Televisa. Son una bola de maricones; ellos s� ya han tenido tiempo de conocer la brutal hipoteca que le van a imponer al Pa�s si aprueban esa ley. Como son "pragm�ticos" (que en este caso equivale a "maricas") la aprueban porque la aprueban. Al hacerlo, obedecen a sus intereses, a la l�nea de su partido, al billete de Televisa (cabildeo, le llaman); obedecen a todo menos al mandato de los ciudadanos que los mantienen. Para ellos, �qu� son o qu� significan los ciudadanos? Seg�n ellos, somos unas larvas que andan por el Pa�s sin m�s tarea importante que mantenerlos; son vasallos mareados que en verdad se creyeron que ten�an voz y voto (�qu� chistoso!, se dicen diputados y senadores, ahora los ciudadanos hablan y hasta se inconforman). Da igual, no nos hacen el menor caso; para ellos lo que realmente importa es que no se vaya a enojar Bernardo G�mez, los dem�s somos ruido y est�tica.
No te creas, lectora lector querido, que esta pausa que han hecho ante el esc�ndalo de la sociedad, la van a aprovechar para conocer ese proyecto a fondo, o para estudiar alternativas. Nunca se tomar�an tal trabajo. Est�n simplemente esperando a que amaine el chaparr�n, a que la sociedad se distraiga con otra cosa y en ese mismo instante nos endilgar�n la nueva ley. Yo los acuso de c�nicos, de flojos, de interesados y de ignorantes. Ya el estudio que public� MURAL nos indica que en Historia de M�xico son unas bestias; en futuro de M�xico tambi�n lo son, si es que nosotros lo permitimos. Y pensar que a todas estas ac�milas las patrocinamos nosotros con el dinero de todos. T�, lectora lector querido, le pagas mucho dinero al Jefe Diego, al T�o Gambo�n, a Jackson y a todos los dem�s in�tiles. Ahi se los haiga si nos quieren volver a cotorrear. Nos tienen hartos.
�Qu� tal durmi�? DCCXLV (745)
Habr� que concederle el privilegio de la duda a lo que ahora intenta Pe�a Nieto. Lo mejor para M�xico y sobre todo para �l es que vaya en serio su investigaci�n acerca de ARTURO MONTIEL ROJAS.

Viernes 3 de marzo del 2006.
Germ�n Dehesa
Disculpa en el umbral
Ustedes han de perdonar, raza, que en mi art�culo anterior, mi discurso adquiriera matices flam�geros y apocal�pticos. S� que lo que a m� me corresponde y me resulta enormemente disfrutable es echar relajo, urdir mensadas y patrocinar la sonrisa compartida. Sin embargo, hay cosas que en verdad me desquician. �C�mo va a ser posible que los "representantes populares" se avienten (y lo van a hacer) a autorizar la nueva Ley de Radio y Televisi�n sin habernos consultado jam�s y desoyendo con total arrogancia los se�alamientos en contra de aquellos (y somos muchos) que en la sociedad tenemos voz, o nos organizamos para tenerla? La verdad es que el proceder de estos "servidores p�blicos" me produce grande muina y me descompone el �nimo.
Todo esto por no hablar de MONTIEL y de MAR�N cuya apacible impunidad nos insulta cotidianamente.
Como le dice Sabines a Rosario Castellanos en una carta-poema que le env�a a ra�z de la desastrada muerte de la escritora: ya no estoy enojado. Yo tampoco. Ya me volvi� a ganar la risa con los desfiguros propios y ajenos; d�monos la paz y vamos a vivir. Lo tuyo, lectora lector querido, y lo m�o, lo nuestro, es como matrimonio tapat�o: �ahora, nos aguantamos! Est� bien.
La entrega del Oscar
Reloj en mano, mi aguante de esta fastuosa cursiler�a, de esta lenta inundaci�n de melcocha deslumbrante que es la entrega de los Oscares, jam�s ha rebasado los quince minutos. Me pasma, por ejemplo, el caso de mi amiga Kronch que, el pasado domingo, se afan� con una celeridad totalmente desusada en ella, para terminar a tiempo sus tareas acad�micas y dom�sticas (lo crean o no, la Kronch es figura principal�sima del pensamiento y el folclor mexicano post-moderno); termin� a tiempo, se dio una "arregladita" (concepto mexicano que algo tiene de arqueol�gico, de mec�nico y de azteca) y se apoltron� en su lecho para ver de cabo a rabo la entrega de los Oscares. �Por qu� haces eso, mi querida Kronch, se supone que t� eres parte de la avanzada del pensamiento nacional?, le pregunt�. No me entender�as, los hombres son muy tontos. Tampoco podr�a explicarte c�mo Dios en su infinita misericordia y procurando un regocijo y un premio para las mujeres cre� a George Clooney. Dicho esto, guard� un silencio dedicado al embeleso que ella misma hab�a creado con sus palabras. No te vayas a ofender, Kronch, pero eres naqu�sima. Tu falta de sensibilidad, Germancito, no tiene por qu� ofenderme y ahora y como dice Lorena Villavicencio con tu compermiso te voy a dejar porque ya va a empezar la transmisi�n. As� termin� este arduo telefonema.
Y si s�lo fuera la Kronch, pero much�simas amigas y amigos actuaron de manera similar y se recetaron las muchas horas que dur� esta vertiginosa gringada. Lo m�s sencillo ser�a declarar inexistentes a estos seres, o negarles condici�n humana; pero resulta que son mis cuates y que muchos de ellos tienen una comprobada eficiencia intelectual. Entonces, les brindo mi respeto, aunque algo en m� me dice que est�n locos y que su mente ya comienza a ser un suburbio de Texas. Sin embargo, ahora el que se siente extra�o soy yo: no vi un solo minuto de esta transmisi�n, no he visto las pel�culas que ah� se nominaron, no s� ni qui�n gan�, ni qui�n perdi�. A lo mejor el naco soy yo que, en lugar de ver los Oscares, se puso a ver por en�sima vez "Dos tipos de cuidado". Doctor: �qu� me pasa?
Libros migrantes
Necesitamos libros y computadoras para Zacatecas. Tu ayuda es inapreciable. No manden porquer�as. Informes al 5611 6513.
�Qu� tal durmi�? DCCXLVI (746)
Se�or Pe�a Nieto: �qu� pas� con el Fiscal Especial y la Comisi�n para esclarecer la conducta de MONTIEL?

Jueves 2 de marzo del 2006.
Germ�n Dehesa
Miscel�nea 'La Dorita' III
Tantas cosas. Est�n las jacarandas que ya mandaron a sus tropas de vanguardia que nos traen el recado de que la vida renace y, para este a�o, viene en un azulilamoradolavandarrojo muy, muy interesante. Grato es saberlo. Tambi�n les informo, lectoras lectores preciosos, que salgo en hiperfriega a Monterrey. Voy a llevarme y a llevar a Darth Bucles al concierto de los Rolling Stones. Espero sobrevivir y espero poder alejarme un rato de esta alberca con pira�as en que se ha convertido la vida p�blica en M�xico. Por un rato le voy a quitar la atenci�n a los desfiguros y rapi�as de los integrantes de la Tremenda Corte de Justicia (�ya vieron cu�nta lana nos quitan y se la embolsan?). Durante una velada, espero tambi�n dejar a un lado los trapicheos, amenazas, billetazos y presiones de Televisa para sacar adelante, literalmente cueste lo que cueste, la contrahecha y entreguista ley Televisa-Gamboa. Todos van a acabar mat�ndose a golpe de filtraci�n.
Dejo tambi�n como tema de meditaci�n la inopinada aparici�n de Li�bano S�enz en el noticiero de L�pez D�riga; �por qu� ahora, precisamente ahora, nos viene a contar que Zedillo estuvo a punto de ser ejecutado por el EPR?, �por qu�, a modo de pr�logo, L�pez D�riga nos muestra la anterior aparici�n de don Li�bano anunciando la muerte de Colosio?, �qu� se traer�n?, creo que pronto lo sabremos y si no, ah� pi�nsenle.
Voy vengo a Monterrey, pero me retiro con la dolorosa sensaci�n de derrota que en m� ha causado el hecho de que, hasta la fecha, la eficaz dupla Fita-Germ�n no haya podido elaborar un m�ndigo par de huevos tibios. O salen aguados, o salen tipo tablarroca, o simplemente no salen. Tambi�n voy a pensar en esto.
Tantas cosas. Ah� est� para perplejidad general esa obra maestra del teatro del absurdo que fue, ha sido y sigue siendo el caso del Mar�a Isabel Sheraton y los cubanos expulsados. No se pierdan la actuaci�n de la mujer aplanadora Virginia Jaramillo (�se acuerdan de Guzalina que era esposa de Trucutr�?, hagan de cuenta); pues ah� tienen que Guzalina Jaramillo ya calific� para la prueba de salto de Amparo, ya le puso curitas por todos lados al hotel de mi juventud y ya se meti� en una bronca tipo caguama. Veloz como la luz, Encinas dijo que no era asunto suyo y le mand� a Guzalina un mensaje terrible de tres palabras: ahi te ves.
Por todas estas cosas, cada vez m�s me dedico a la lectura. Gracias al azar he le�do "Jacques el fatalista" en la nueva y deleitosa edici�n de Alfaguara. Una vez que termin� esta afilada meditaci�n que se interroga acerca de si el destino de los hombres est� ya escrito, o si cada ser humano va escribiendo ese destino individual e intransferible; unos cuantos d�as despu�s y tambi�n bajo el sello de Alfaguara, me llega con dedicatoria del autor y todo, "Canon" de Federico Reyes Heroles que est� emparentado con Diderot, por temperamento y por su prosa que circula felizmente del ensayo a la novela, de la creaci�n de un mundo a la reflexi�n acerca de �l. Hay en este libro de Federico verdades muy duras y muy nuestras acerca de la disfuncionalidad de nuestro concepto tradicional de pareja. Lectora lector querido, te aseguro que tu coeficiente intelectual y tu capacidad para comprender la vida (digo "comprender" en su doble sentido de entender y abarcar) aumentar�n si te acercas a "Canon" de Reyes Heroles. Me dir�n alguno de ustedes: claro, dices esto porque es tu cuate. Respondo: no, digo esto por otros cuates: Diderot, V�ctor Hugo, Camus, Kundera y toda la larga tradici�n de novela filos�fica en la que tan gustosamente se incluye FRH. Y ya me voy. No le abran a nadie.
�Qu� tal durmi�? DCCXLIII (743)
ARTURO MONTIEL ROJAS.

Miercoles 1o. de marzo del 2006.
Germ�n Dehesa
Miscel�nea 'La Dorita' (2)
Dos cosas tengo muy aprendidas acerca de la realidad nacional. Las enuncio: todo mexicano est� gen�ticamente preparado para el fracaso, la derrota y la adversidad en todas sus presentaciones. Nuestro estoicismo, nuestra capacidad para aguantar que nos maltraten, nos malcuiden, nos maleduquen, nos malcuren, nos malgobiernen, nos roben, nos amenacen y nos atropellen, es el asombro de las naciones extranjeras. En nuestro coraz�n subyacen un azteca y un espa�ol que nos disminuyen y deforman con el empecinado cuento de que s�lo sufriendo mereceremos el favor de Dios y la Gloria Eterna (imag�nense a este Dios-Encomendero). Sufrir es lo nuestro. Si hubiera una Copa Mundial de Sufrimiento, ser�amos una potencia respetada por todos; para lo que no estamos preparados es para ser exitosos, para ganar sin trampas y para recibir los terribles embates de la felicidad y el cari�o. Entre nosotros, un ganador es siempre alguien altamente sospechoso. Aguantamos much�simo dolor, pero poco, muy poco amor.
Esto es lo primero que aprend�. Lo segundo tiene que ver con el discreto modo que tiene de abrumarnos la realidad azteca; m�xime cuando se viene de la perversa costumbre de no saber nada, de no querer saber nada y de suponer que esa compacta ignorancia es una especie de virginidad admirable, un seguro contra todo da�o ("el que nada sabe, nada teme", decimos aunque a m� se me ocurre que el que nada sabe, a todo debe temer) y una certeza de que as� se es feliz.
De pronto hemos llegado al momento de la informaci�n, la ignorancia va quedando arrinconada y la verdad de nuestra situaci�n nos ofende y nos lastima. Esto no lo hace de un solo golpe, ni en un solo momento. No es una pedrada, sino una fin�sima y persistente granizada. Su Charro Negro nom�s siente c�mo van cay�ndole los hechos en su calva y c�mo lo van obligando a escribir art�culos miscel�neos que lo guarezcan de la pedrisca.
Establecido esto, podemos comentar que, seg�n un perspicaz asistente, la manifestaci�n que hubo en Puebla el domingo estuvo muy concurrida y en ella los participantes fueron por su cuenta y con la plena conciencia de que ya no quieren como Gobernador a un descalificado esperpento que ahora, en la triste y fallida escuela de Nixon, se retrata besando ni�os con aire tierno y protector, hasta donde eso es posible con esa cara de artesan�a mal hecha y de T�tem precioso. Creo, Don Mario Mar�n, que ya lleg� la hora de renunciar y de dedicarse a las botellas bell�simas. Sin embargo, mal har�amos si nos conform�ramos con la pura renuncia; Mario Mar�n tiene que ser juzgado como parte de la urgencia ciudadana por esclarecer toda la informaci�n que nos permita desmontar esa vasta y pr�spera red de pornograf�a infantil y abuso de menores. Malditos seremos nosotros si no defendemos a nuestros ni�os y ni�as.
Privilegios del puntero. Es lo que me alegan los simpatizantes de AMLO cuando les pregunto acerca de la decisi�n de su divino maestro de participar en un solo debate. Ya el vocero del PAN le dijo sacat�n al Rayito de Esperanza. Como dec�a el buzo: yo me sumo; se est� viendo entre fruncido y mal planchado. Participar en los cuatro debates tiene sus costos; participar s�lo en uno tambi�n le va a costar. Dicen sus porristas: "es que tiene la agenda muy apretada"; apretadas tienes las..., dir�an en mi tierra.
El PRI se tambalea: renunci� Andrade por el patri�tico motivo de que no le iba a tocar hueso. Eso es valor civil y no las payasadas de Hidalgo. Nada m�s falta que el PRD compre a este cartucho carbonizado.
Ya brinc� Pe�a Nieto y dijo que lo de MONTIEL va de maravilla. Me siento feliz y tranquilizado. Gracias al Ni�o Tricolor, la justicia est� cerca.
�QU� TAL DURMI�? DCCXLII (742)
ARTURO MONTIEL ROJAS.
