|

Oraciones
Calendario
Links Enseñanzas
Tema del mes
Preguntas y respuestas Glosario E-mail
|
Del libro "Un llamado a la Liberación"
de Swami chidananda
Charla anterior
Charla siguiente
VERDADERO DISCIPULADO
Si Gurudev significa algo para un buscador
sincero, eso debería hacer nuestra vida divina.
Todo lo que nos enseña tiene que ver con
la vida divina. Su presencia aquí es para
inspirarnos, para tocar y despertar nuestra
Divinidad dormida-despertarnos con su gracia
a nuestra propia conciencia, despertar desde
el interior nuestra realidad que es Divinidad.
Este es un centro para remover el velo que
cubre nuestra visión y esconde la Divinidad
que impregna por doquier y se encuentra presente
delante de nosotros, para remover el velo
interno que esconde de nuestra visión nuestra
propia Divinidad, pues somos parte de la
toda-impregnante, infinita, eterna Realidad
Cósmica, compartimos Su Misma naturaleza
esencial en nuestro propio ser esencial.
Podemos ser diferentes en nuestras apariencias
no-esenciales, pero todos somos uno, idénticos,
en nuestra verdadera naturaleza escondida,
nuestra escondida, eterna, sin cambio naturaleza
esencial. Somos la destilada quintaesencia
de Divinidad pura. Poseemos dentro de nosotros
la habilidad para reconocer este potencial
y para luchar seria y sinceramente, luchar
y aspirar despertar la durmiente Divinidad
que somos. Tenemos el potencial para perseverar
en este intento de continuamente despertar
y manifestar tan solo eso y rehusar manifestar
cualquier otro aspecto de nuestro ser externo
no-esencial.
El ser externo está integrado por adjuntos
que limitan: los sentidos, las facultades
cognoscitivas internas, las corrientes de
la vida, los principios de la vida-pancha
karma indriyas, pancha jnana indriyas, pancha
pranas, mente, intelecto, sentido del ego,
memoria, imaginación, pensamiento y sentimiento.
Al rehusar identificarnos con las demandas
para expresar estos aspectos menores imperfectos,
pasajeros de nuestra presente personalidad
humana; persistiendo, insistiendo y con firme
determinación expresando solo aquello que
somos (desarrollar, despertar, expresar y
manifestar activamente tan solo esa parte
de nosotros que es nuestra realidad, nuestra
interna identidad, esa parte en nosotros
que es uno con la Realidad Cósmica); insistir
siempre con determinación y perseverantes
en el continuo intento, es la práctica ininterrumpida
de manifestar nuestra Divinidad-eso es ser
un verdadero discípulo para esta presencia
espiritual invisible. Esta es la prueba de
nuestra reverencia hacia esta invisible realidad
espiritual.
Esta es la única manera para ofrecer nuestro
genuino homenaje, nuestro auténtico reconocimiento
a este gurutva: "Él es mi guru; él es
mi maestro espiritual; Lo sigo." Esto
debe ser demostrado con nuestro intento persistente,
perseverante, continuo e ininterrumpido-una
y otra vez, y otra vez-manifestar nuestra
naturaleza elevada (nuestra verdadera naturaleza,
nuestra esencial naturaleza divina, el principio
de Dios dentro de nosotros, que somos) y
no otra cosa. Esto es llevar una vida divina.
Esto es Yoga-Vedanta. Esta es la sadhana
de Gurudev Swami Sivanandaji.
Y para permitirnos comprometernos en esta
sadhana, su penitencia, su renunciación,
su realización, ha hecho posible esta manifestación
externa mayor en la forma de este santo ashram.
Él ha hecho posible este ashram para ofrecernos
un campo para comprometernos en esta sadhana
Sivananda, sadhana de la Vida Divina, ofreciéndonos
así varias posibilidades para manifestar
nuestra Divinidad.
Si este ashram significa para vosotros este
intento para manifestar nuestra Divinidad,
usar cada factor que sirva de ayuda para
este proceso interno de expresar externamente
la Divinidad que somos, entonces este ashram
tiene para nosotros un muy profundo significado;
hemos comprendido su significado. Somos sabios,
tenemos visión. De lo contrario, incluso
si hemos removido la oscura catarata de ignorancia
y abierto los ojos, los hemos cerrado de
nuevo, porque rehusamos ver.
Ajnana timirandhasya jnananjana salakaya;
chakshur unmilitam yena tasmai sri gurave
namah (Me inclino ante ese sri guru, que
ha abierto los ojos de aquel que se encontraba
ciego debido a la oscuridad de la ignorancia,
con el colirio del divino conocimiento).
Se dice que si existe un intenso anhelo por
ver y reconocer la verdad de las cosas-la
realidad del mundo, el universo, el entorno,
el ambiente en el que estáis viviendo-entonces
la tarea del guru para restaurar nuestra
visión puede llegar a fructificar.
Pero si ha sido efectuada una muy delicada
acción y el velo que oscurece nuestra visión
ha sido removido y nuestra visión restaurada
para que podamos percibir y así beneficiarnos,
si entonces cerramos los ojos, la visión
restaurada no servirá de nada.
Es por ello que dicen: "Levántate, despierta,
abre los ojos y vive con visión!" Vivamos
reconociendo el valor de esta situación,
aquí y ahora-la situación presente en la
cual Dios nos ha colocado. Entonces todo
tendrá sentido, todo será invalorable; todo
nos ayudará a llevar una verdadera vida divina-para
manifestar con el pensamiento, palabra y
acción día a día, momento a momento, la Divinidad
que somos.
El compartir el día de hoy, por lo tanto,
nos hará ver lo que el discipulado significa
para este grande, reverenciado y amado ser
que se encuentra en este ashram. Este compartir
es un llamado a todos ustedes para que no
olvidéis jamás la Divinidad que sois, para
vivir siempre consciente de la divinidad
que sois, para hacer de este maravilloso
y dorado ambiente el medio para desarrollar
esa Divinidad, recibiendo bendición y bendiciendo
todo lo que se encuentra en derredor, dentro
y fuera-bendiciendo vuestra Divinidad, vuestro
entorno, el ashram y todo ser que entra en
contacto con vosotros.
Para manifestar vuestro discipulado a este
ser, la palabra clave es Divinidad. La única
palabra que hace vuestra vida auténtica,
genuina, efectiva, verdadera-la palabra clave
es Divinidad. La única palabra que resume
vuestra relación con el reverenciado Gurudev
es Divinidad. Sois divinos; ¡que vuestra
vida sea divina, divinos vuestros pensamientos
y sentimientos, divinas vuestras palabras
y acciones!
|