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Del libro "Significado espiritual de
las fiestas religiosas" de Swami Krishnananda
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VEDA VYASA-MODELO DE PODER Y SABIDURÍA
El sagrado Guru Purnima trae consigo una
antigua asociación tradicional con el culto
a los Brahmavidya Gurus, maestros de la Ciencia
de Dios, maestros conocidos como Srotriyas
y Brahmanishthas. Un Guru es definido como
un sabio perfecto dotado de dos grandes cualidades:
Srotriyatva y Brahmanishthatva -instruídos
y también exaltados espiritualmente. La interesante
aclaración que los hombres instruidos tratan
de dar sobre estos dos términos, 'Srotriya'
y 'Brahmanishtha,' es que un maestro de ciencia
del Espíritu debería ser instruido intelectualmente
y también espiritualmente. La razón por la
cual se esperan estas dos calificaciones
de una persona es esta: si bien es verdad
y maravilloso que estar establecido en la
Conciencia Divina es el logro más valioso
para cualquier individuo en cualquier momento;
es necesario también estar equipado para
comunicar este conocimiento a los estudiantes,
aspirantes o discípulos.
Este instrumento no es sino la psicología
o conocimiento del proceso de enseñar, lo
que requiere conocer las escrituras y saber
los requerimientos para tener un acercamiento
lógico hacia las cosas, lo que generalmente
es conocido hoy como erudición. Un mero erudito
tampoco sería la persona apropiada para enseñar
la ciencia del Espíritu porque debería también
tener experiencia interior. La fuerza de
la convicción no puede ser adquirida por
el mero estudiar, no importa la vastedad
de la educación. El conocimiento debe surgir
de su corazón, lo que significa que él debería
también tener un conocimiento interno profundo
de la realidad de la cual habla o está tratando
de comunicar. Este es el significado de por
qué el Guru debe ser un Srotriya y un Brahmanishtha.
Uno de los más grandes Gurus de nuestro país,
conocido y adorado incluso hoy día, es el
gran sabio Veda Vyasa conocido como Krishna
Dvaipayana. Él es considerado no solo como
el autor del Mahabharata, los Brahmas Sutras
y los Puranas, también es el sabio más ejemplar
y perfecto que podamos imaginar. Fue un Dios-hombre
o podría decirse un hombre-Dios, cuyos poderes
y conocimientos eran insuperables. Podía
ver el pasado, el presente y el futuro de
una vez. Fue una persona dotada de conciencia
cósmica. Nada le era desconocido, en ningún
momento, en todos los reinos de la existencia.
Este sabio bendijo a Sanjaya con la intuición
con la que podía ver como en televisión qué
estaba ocurriendo durante el curso de la
guerra del Mahabharata, a pesar de no encontrarse
en el campo de batalla. No tan solo eso,
sabía también qué pensaba la gente. Lo que
cualquiera sentía, contemplaba o se proponía
hacer -también le era conocido a Sanjaya
debido a la bendición del sabio Vyasa. Imaginen
ustedes la extensión de la realización o
Perfección obtenida por el sabio Vyasa. Inmenso
fue su poder.
Existen muchos incidentes que hablan sobre
su grandeza y poder contados una y otra vez
en los Puranas, especialmente en el Mahabharata.
Ustedes no creerían la narración que se encuentra
hacia el final del Mahabharata, en la que
se lee el gran poder que él ejerció en una
ocasión especial.
Cuando la guerra llegó a su fin y la destrucción
al máximo, los Pandavas se encontraban en
el campo llorando la muerte de sus parientes.
Para consolarlos, el gran Maestro y sabio
Vyasa llega hasta allí y dice unas pocas
palabras para la satisfacción de sus corazones.
"¿Qué es lo que quieren? ¿Por qué sufren?
¿Qué desean?" Él hizo estas preguntas
a los hermanos Pandavas. La anciana dama
Kunti estaba también allí sentada. La dama
dijo: "¡Cuál es mi deseo sino ver a
mis propios parientes y amigos!" Gandhari,
la madre de los Kauravas, por otra parte,
también expresó el mismo deseo. "Todos
mis hijos han sido destruidos en la guerra
y hoy no tengo a nadie a quien llamar mío.
O, gran Maestro! Tú conoces mi pena, ¿qué
deseo podría tener excepto tener la visión
de estos niños míos a quienes he perdido
para siempre?" El sabio dijo: "Ustedes
verán a todos ellos, no se preocupen."
A la mañana siguiente, él entró en el Ganga
hasta la cintura, ofreció una oración, y
levantando ambas manos con agua del Ganga,
la derramó con una invocación que bajó a
todos los héroes del cielo. Todos los muertos
comenzaron a levantarse uno a uno de las
aguas del Ganga. Fue algo maravilloso de
ver y no se podía creer lo que veían los
ojos. Karna, Duryodhana y todos los demás
que estaban muertos, vinieron a la superficie
y tomaron las manos de los que allí se encontraban
sentados. Se dice que pasaron juntos una
noche completa hablando felices, fraternalmente,
como una única familia. Y a la mañana siguiente
no había nadie. Habían desaparecido.
Nosotros hoy no podemos comprender todas
esas cosas porque estos fenómenos misteriosos
se encuentran más alla de nuestra comprensión.
Nuestro cerebro no puede funcionar. Estos
grandes hombres podían ver el entero cosmos
y todos sus reinos de existencia donde no
había nacimiento ni muerte. Nadie nacía y
nadie moría. Solo cambiaban de lugar y, de
esa manera, Maestros como Vyasa podían convocar
a cualquier persona desde cualquier lugar
de la misma manera como nosotros podemos
escribir una carta a una persona que se encuentra
en Kannyakumari y pedirle que venga aquí,
o ustedes pueden ir a Nueva York y ver a
alguien allí. El nacimiento y la muerte no
están involucrados en esto; es tan solo un
cambio de lugar. Así que nadie es destruido,
todos están aquí y todo es tan solo ahora,
en uno u otro lugar, en una u otra forma;
y todos los héroes de la historia antigua
están vivos incluso ahora en alguna parte.
Ellos no están destruídos. Todo está por
doquier en la forma más concreta.
Tal realización poseía este gran Maestro
Krishna Dvaipayana Vyasa, quien nos ha dado
el gran mensaje del Mahabharata y el Bhagavad
Gita. Él debería ser considerado como el
constructor de la India. El Mahabharata no
es sino la India Mayor, la cual edificó el
vasto edificio de integridad cultural, cuyo
centro y núcleo se encuentra en el Bhagavad
Gita. Se supone que él comenzó un gran trabajo
llamado Brahma Sutras en este día sagrado-día
de luna llena en el mes de Ashadha. Este
es el Vyasa Purnima como generalmente se
llama, dedicado al gran Vyasa e incidentalmente
dedicado a todos los Gurus, debido al hecho
que Vyasa es considerado como el Guru de
todos los Gurus. Por lo tanto, este día es
también llamado Guru Purnima.
Generalmente, este es el día en el cual las
personas que entraron a la orden de Sannyasa
toman el voto de permanecer en un solo lugar
por el espacio de cuatro meses durante la
estación de las lluvias y estudian los Brahmas
Sutras o cualquier otra escritura como los
Upanishads. Esto se hace como sagrada austeridad
y homenaje al Sabio Vyasa. En los Brahmas
Sutras, él entra en una profunda discusión
sobre los temas tratados en los Upanishads.
En cierta manera, los Brahma Sutras son considerados
como un comentario sobre ciertos puntos intrincados
que se encuentran en los Upanishads, los
cuales hacen surgir dudas en la mente de
los lectores. "Athato brahma jijnasa,"
es el primer Sutra. "Ahora comenzamos
a indagar sobre la naturaleza de Brahman."
Es con esta afirmación que comienza esta
gran obra, los Brahma Sutras. Indagar sobre
la naturaleza de Brahman es nuestro deber,
luego de habernos equipado con las calificaciones
necesarias de un buscador o aspirante, pasando
por las primeras etapas de purificación,
con ayuda del servicio y la devoción.
Todo esto se encuentra implícito como lo
detallan los comentaristas en las concisas
palabras, 'Atha' y 'Atah' de este Sutra,
al mismo comienzo. "Ahora, por lo tanto,
una indagación sobre la naturaleza de Brahman,"
es el significado de este aforismo. En vista
que los aforismos no son exposiciones detalladas
de ningún tema sino indicaciones muy concisas
en las que se esconde implícitamente su substancia;
los términos 'Atha' y 'Atah' son explicados
por comentaristas posteriores bajo la forma
de las calificaciones más importantes de
un estudiante que debe comenzar a indagar
sobre la naturaleza de Dios, Brahman o el
Ser Supremo. Esto significa que no todos
pueden entrar en esta indagación. Debido
a que el tema de estudio es tan profundo,
casi más allá de la comprensión de la mente
humana, del intelecto común, incluso la curiosidad
hacia el conocimiento no sería adecuada al
propósito. La profundidad del tema requiere
una capacidad receptiva correspondiente de
parte del discípulo o estudiante. Una persona
acosada por los deseos o egoísmo con un sentido
de auto-importancia de su propia individualidad
sería un estudiante incapaz. Solo un espejo
limpio puede reflejar la luz del sol, una
pila de ladrillos o una masa de brea o resina
no pueden producir este efecto de reflejo.
La naturaleza de Brahman discutida en estos
Sutras es tal que no puede mantenerse en
consonancia con ninguna afirmación de parte
del estudiante. Las características del tema
son tales, que la actitud empírica usual
del ego es lo opuesto de lo que aquí se requiere.
Por lo tanto, aquel que es muy egoísta o
sensual, incluso aquel que está muy involucrado
socialmente, no sería un estudiante adecuado
para los Brahmas Sutras. Los Acharyas que
comentaron sobre los Sutras nos dicen que
lo que se requiere del estudiante es una
auto-purificación absoluta, lo que significa
una disminución de nuestro egoísmo por el
Karma y Upasana, lo cual precede a Jnana,
tema de los Brahma Sutras.
El servicio al Guru en esos días era considerado
como Karma. La connotación de Karma como
parte necesaria del proceso de purificación,
es el servicio al maestro y al estudio bajo
su tutela por un período largo, en cuyo transcurso
la entrega del estudiante al Guru es tan
completa que el estudiante se capacita para
la iniciación. En los Upanishads, tenemos
varios ejemplos mencionados acerca de como
era el estudio de los buscadores sinceros
que servían a sus maestros o Gurus por varios
años, esperando nada, y sobrellevando dificultades
impensables como parte de su entrenamiento
en el Gurukula. Este solo servicio no era
suficiente puesto que el conocimiento de
Brahman, siendo una idea supra-individual
que todo lo comprende, debe ser precedida
por una concentración de la mente en conceptos
más elevados que la ordinaria percepción
individualizada de objetos, para cuyo propósito
eran indicados varios Upasanas. Desde la
multiplicidad nos elevamos al concepto de
Unidad Suprema, donde la mente ofrece su
adoración a la Realidad como un ideal Creador,
Mantenedor y Destructor, causa del origen,
sostén y disolución del universo. Pero Brahman,
de acuerdo a los Sutras o más bien de acuerdo
a los Upanishads, es superior a nuestra noción
de creador, mantenedor y destructor.
Así es que en tanto al comienzo de los Brahma
Sutras somos introducidos al tema de la indagación
sobre la naturaleza del Absoluto Supremo,
el siguiente Sutra nos da una definición
provisoria del Absoluto como 'Aquello de
lo cual todo proviene.' "Janmadyasya
yatah," es el segundo Sutra. Janma,
Sthiti y Samhara -el origen, la duración
y la transformación o disolución de todas
las cosas- son causadas por algo. "Yato
va imani bhutani jayante yena jatani jivanti
yatprayantyabhisamvisanti tadvijijnasasva
tad Brahma," es la declaración de los
Upanishads. Cuando el discípulo pregunta
al Guru, '¿Qué es Brahman?', se le dice,
'Brahman es Aquello de Lo cual todo proviene,
en Lo cual todo mora y a Lo cual todo retorna.'
Esta es la definición de Brahman dada en
el segundo Sutra-Janmadyasya Yatah.
Mas, esta es una definición cosmológica,
no ontológica como lo esperarían los filósofos.
Es cosmológica porque presupone la existencia
del universo, sin cuya noción la idea de
un Creador, Mantenedor o Destructor no surgiría
en nuestra mente. Brahman es Dios como tal,
no como aparece a nuestros sentidos o se
refleja a través de su creación, el universo.
Dios debió estar ahí incluso antes de haber
creado el universo. Esto es algo muy simple
de apreciar. ¿Qué era Dios antes de crear
el universo? Nuestra mente no puede comprenderlo.
¿A dónde se encuentra Él? Podríamos decir
que Dios está en los cielos. ¿Pero, quien
creó los cielos? Dios creó los cielos. Entonces,
Él está en los cielos que Él mismo creó.
¿Pero, donde estaba Él antes de la creación
de los cielos? Vosotros se encuentran en
su casa, pero antes de edificar la casa,
donde estaban? ¡Seguramente en algún lugar!
Con respecto a 'donde estaba Dios antes de
la creación', incluso la idea de 'en algún
lugar' no debería surgir, pues esa idea se
refiere también al 'espacio' el cual viene
después de la creación.
Bien, la mente no está capacitada para seguir
adelante. Por eso, el autor de los Sutras
no quiere molestarnos o involucrarnos demasiado
en un dilema de esta naturaleza. Pues, como
ya les mencioné, la mente debe ser llevada
gradualmente de una etapa a otra, desde el
fenómeno perceptible a la idea conceptual,
desde Karma a Upasana, más allá de lo cual
debemos elevarnos hacia la realización pues
no puede expresarse en palabras. Eso es Brahman.
Por otra parte, el Sutrakara, cuyo autor,
Vyasa Krishnadvaipayana, nos dice que hasta
el hecho de que Dios creó el universo, que
todo se sostiene por Él y que todo retorna
a Él, es algo que no podemos llegar a saber
con el poder de nuestro mero intelecto. El
intelecto es insuficiente para entender el
hecho de la creación, etc., del Ser Supremo.
La escritura es la autoridad. La revelación,
nuestra guía. Las antiguas proclamaciones
de los maestros deben ser nuestra luz. De
lo contrario, nuestro pobre cerebro no podrá
saber que Dios creó este mundo. "Sastra-yonitvat"
es el tercer Sutra debido al hecho que Sastra
o la escritura es la base o fundamento del
conocimiento de Dios como Creador, Mantenedor
y Destructor. Por lo tanto, la autoridad
final es Sastra.
Pratyaksha y Anumana -percepción e inferencia-
no son suficientes, porque percepción es
la operación directa de los sentidos en lo
que respecta a las cosas visibles y Dios
no es un objeto visible. Por lo tanto, Dios
no puede ser considerado como objeto de Pratyaksha
Pramana o prueba de operaciones perceptibles
de los sentidos. Por eso falla. La inferencia
se basa en la percepción. No podemos, por
lo tanto, considerar la inferencia como finalmente
válida, porque son las filosofías inferenciales
que niegan la existencia de Dios. Sankhya
es una de ellas, y tenemos muchas otras escuelas
de filosofía profunda, incluso en Occidente,
todas basadas en una lógica muy incisiva
-inducción, deducción, etc. Pero ellas llegan
a la conclusión que podemos existir y el
mundo continuar sin Dios. Por ello, no es
verdad que el intelecto es un guía seguro
para llegar a la convicción que Dios es el
Creador, Mantenedor y Destructor. Dios no
es un objeto ni de percepción sensorial,
ni de lógica inferencial. Este conocimiento
podemos adquirirlo de un maestro, de un Guru,
por revelación, como se encuentra registrado
en las escrituras. Sastra es la escritura,
la cual es un documento a nuestro alcance
de las revelaciones de los grandes maestros.
Así, 'Agama Pramana'-autoridad basada en
las escrituras o revelaciones- es determinante.
Esto puede ser corroborado con las declaraciones
de los mismos Upanishads, dice el autor en
el cuarto Sutra,"Tattu Samanvayat."
Estos cuatro Sutras son considerados por
los filósofos de India, como la suma y substancia
de la filosofía lógica. Los comentarios en
estos cuatro Sutras de los grandes Acharyas,
Sankara, Ramanuya, Madhva, etc., son considerados
en India como proclamaciones últimas de las
verdades Vedánticas. Los 'Brahma Sutras'
son temas muy vastos. ¡Hay más de quinientos
aforismos que tocan todos los temas -ontología,
cosmología, escatología, psicología, y todo
lo demás! Todo lo que concierne a la religión
y a la espiritualidad se encuentra allí.
Los Sutras son muy difíciles de comprender.
Muchos Sutras no parecen transmitir nada
si los estudian bajo el mero punto de vista
gramatical. En algunos Sutras hay tan solo
una o dos palabras que no nos transmiten
ningún sentido. Para citar solo uno de tales
casos, un Sutra dice meramente, "Smaryate
cha"-lo que significa 'eso es recordado'.
Qué es lo recordado no podemos comprender.
Los comentadores son los que reciben la tradición.
"Sampradaya Acharyaih," estas son
palabras pronunciadas por Acharya Sankara.
Él dice, 'Nosotros sabemos por la tradición
de los grandes maestros.' Él no dice,'Lo
comprendo a través de mi lógica.' Sankara,
siendo como fue un maestro de lógica, fue
también un gran respetuoso de la antigua
tradición y de los Gurus. Tal era la humildad
del gran hombre, conjuntamente con el poder
de su intelecto.
Mientras entramos al camino del Espíritu,
la humildad es la gran arma de la que disponemos,
y no tenemos otra. Dios no teme a la lógica.
Pero Él tal vez sea condescendiente y descienda
al nivel del humilde suplicante que se entrega
a la gran Luz que ilumina todo el mundo por
doquier. El gran maestro Dattatreya supuestamente
nos dijo: Isvaranugrahad-eva pumsam-advaita-vasana-la
idea de unidad surge solo por la gracia de
Dios. La idea de unidad no puede surgir por
deducción lógica. Por más que ustedes luchen
y se preocupen, la noción de unidad no puede
surgir en nuestra cabeza. Hay un gran filósofo
en Occidente llamado George Hegel, quien
se oponía a la intuición. La odiaba como
lo peor, y era un gran adorador de la razón,
el intelecto y la lógica. Pero él era también
uno de los que proclamó la existencia del
gran Absoluto. William James, el gran psicólogo
de América, en uno de sus trabajos nos dice
que la idea del Absoluto surgiría tan solo
por intuición o perspicacia, porque cualquier
examen cuidadoso del aparato lógico, no nos
lleva a esta noción, debido a que toda lógica
es lenta, compulsiva y tan solo un enlace
de particulares. Una mezcla de muchas partes
no puede hacer la unidad total, así como
tampoco muchos miembros puestos juntos hacen
un ser humano. Lo que ustedes llaman un ser
humano no es una mera unión de miembros.
Es una peculiaridad integral, un significado,
algo más profundo que no puede ser identificado
con los miembros de un cuerpo. La lógica,
siendo tan solo una parte del entendimiento,
no puede producir este significado peculiar
llamado Suprema Noción de Dios. Esto es algo
muy interesante de acuerdo a Acharya Sankara,
quien también dijo que la razón desenfrenada
no puede ser nuestra guía en el camino del
Espíritu.
Yo les he dado tan solo una indicación de
la línea por la cual el autor de los Brahma
Sutras lleva la mente del estudiante a través
de una muy larga y difícil exposición de
los varios temas involucrados en el estudio
de la filosofía, llevándolo a la gran conclusión,
que una vez que él alcanza Brahman, una vez
que alcanza a Dios, no hay retorno a este
mundo. "Anavrittih Sabdat , Anavrittih
Sabdat," dice el autor, Sabda significa
escrituras y Sabdat significa 'de las escrituras'.
De las escrituras aprendemos que no hay retorno
a esta espiral mortal luego de entrar en
Dios. "Yatgatva na nivartante,"
"na sah punaravartate," esto es
lo que escuchamos en las escrituras. Nosotros
estamos verdaderamente asustados sobre todas
estas cosas. '¡Entonces no iré allí, porque
no puedo regresar!' Este es nuestro miedo.
Este miedo no nos permitirá llegar a Dios.
Pero amigos, no teman el llegar a Dios porque
se diga que no regresarán para ver la belleza
del mundo. Una persona con tales dudas es
un aspirante sin preparación. La mente no
ha sido todavía purificada. No ha sido purificada
y pulida por servicio al Guru o Upasana a
Dios.
Y concluyo con estas pocas palabras, necesitamos
la gracia del Guru. Nosotros teníamos nuestro
gran maestro Swami Sivanandaji Maharaj; aún
Lo tenemos, y puedo confiadamente decir que
Su Espíritu gobierna este Ashram y está guiando
los corazones de todos Sus seguidores y devotos.
Sus bendiciones están siempre con nosotros
y Dios también lo está.
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