SOCIEDAD DE LA VIDA DIVINA EN ESPAÑOL

Om Namo Bhagavate Sivanandaya! Om Namo Bhagavate Chidanandaya! Om Namo Bhagavate Krishnanandaya! Om Namo Bhagavate Brahmanandaya!

 

Actividades

Lecturas Diarias

Oraciones

Calendario

Links

Enseñanzas

Tema del mes
Preguntas y respuestas

Glosario

E-mail
 

 

Del libro "Significado espiritual de las fiestas religiosas" de Swami Krishnananda

capítulo anterior
capítulo siguiente


VEDA VYASA-MODELO DE PODER Y SABIDURÍA


El sagrado Guru Purnima trae consigo una antigua asociación tradicional con el culto a los Brahmavidya Gurus, maestros de la Ciencia de Dios, maestros conocidos como Srotriyas y Brahmanishthas. Un Guru es definido como un sabio perfecto dotado de dos grandes cualidades: Srotriyatva y Brahmanishthatva -instruídos y también exaltados espiritualmente. La interesante aclaración que los hombres instruidos tratan de dar sobre estos dos términos, 'Srotriya' y 'Brahmanishtha,' es que un maestro de ciencia del Espíritu debería ser instruido intelectualmente y también espiritualmente. La razón por la cual se esperan estas dos calificaciones de una persona es esta: si bien es verdad y maravilloso que estar establecido en la Conciencia Divina es el logro más valioso para cualquier individuo en cualquier momento; es necesario también estar equipado para comunicar este conocimiento a los estudiantes, aspirantes o discípulos.
Este instrumento no es sino la psicología o conocimiento del proceso de enseñar, lo que requiere conocer las escrituras y saber los requerimientos para tener un acercamiento lógico hacia las cosas, lo que generalmente es conocido hoy como erudición. Un mero erudito tampoco sería la persona apropiada para enseñar la ciencia del Espíritu porque debería también tener experiencia interior. La fuerza de la convicción no puede ser adquirida por el mero estudiar, no importa la vastedad de la educación. El conocimiento debe surgir de su corazón, lo que significa que él debería también tener un conocimiento interno profundo de la realidad de la cual habla o está tratando de comunicar. Este es el significado de por qué el Guru debe ser un Srotriya y un Brahmanishtha.
Uno de los más grandes Gurus de nuestro país, conocido y adorado incluso hoy día, es el gran sabio Veda Vyasa conocido como Krishna Dvaipayana. Él es considerado no solo como el autor del Mahabharata, los Brahmas Sutras y los Puranas, también es el sabio más ejemplar y perfecto que podamos imaginar. Fue un Dios-hombre o podría decirse un hombre-Dios, cuyos poderes y conocimientos eran insuperables. Podía ver el pasado, el presente y el futuro de una vez. Fue una persona dotada de conciencia cósmica. Nada le era desconocido, en ningún momento, en todos los reinos de la existencia. Este sabio bendijo a Sanjaya con la intuición con la que podía ver como en televisión qué estaba ocurriendo durante el curso de la guerra del Mahabharata, a pesar de no encontrarse en el campo de batalla. No tan solo eso, sabía también qué pensaba la gente. Lo que cualquiera sentía, contemplaba o se proponía hacer -también le era conocido a Sanjaya debido a la bendición del sabio Vyasa. Imaginen ustedes la extensión de la realización o Perfección obtenida por el sabio Vyasa. Inmenso fue su poder.
Existen muchos incidentes que hablan sobre su grandeza y poder contados una y otra vez en los Puranas, especialmente en el Mahabharata. Ustedes no creerían la narración que se encuentra hacia el final del Mahabharata, en la que se lee el gran poder que él ejerció en una ocasión especial.
Cuando la guerra llegó a su fin y la destrucción al máximo, los Pandavas se encontraban en el campo llorando la muerte de sus parientes. Para consolarlos, el gran Maestro y sabio Vyasa llega hasta allí y dice unas pocas palabras para la satisfacción de sus corazones. "¿Qué es lo que quieren? ¿Por qué sufren? ¿Qué desean?" Él hizo estas preguntas a los hermanos Pandavas. La anciana dama Kunti estaba también allí sentada. La dama dijo: "¡Cuál es mi deseo sino ver a mis propios parientes y amigos!" Gandhari, la madre de los Kauravas, por otra parte, también expresó el mismo deseo. "Todos mis hijos han sido destruidos en la guerra y hoy no tengo a nadie a quien llamar mío. O, gran Maestro! Tú conoces mi pena, ¿qué deseo podría tener excepto tener la visión de estos niños míos a quienes he perdido para siempre?" El sabio dijo: "Ustedes verán a todos ellos, no se preocupen." A la mañana siguiente, él entró en el Ganga hasta la cintura, ofreció una oración, y levantando ambas manos con agua del Ganga, la derramó con una invocación que bajó a todos los héroes del cielo. Todos los muertos comenzaron a levantarse uno a uno de las aguas del Ganga. Fue algo maravilloso de ver y no se podía creer lo que veían los ojos. Karna, Duryodhana y todos los demás que estaban muertos, vinieron a la superficie y tomaron las manos de los que allí se encontraban sentados. Se dice que pasaron juntos una noche completa hablando felices, fraternalmente, como una única familia. Y a la mañana siguiente no había nadie. Habían desaparecido.
Nosotros hoy no podemos comprender todas esas cosas porque estos fenómenos misteriosos se encuentran más alla de nuestra comprensión. Nuestro cerebro no puede funcionar. Estos grandes hombres podían ver el entero cosmos y todos sus reinos de existencia donde no había nacimiento ni muerte. Nadie nacía y nadie moría. Solo cambiaban de lugar y, de esa manera, Maestros como Vyasa podían convocar a cualquier persona desde cualquier lugar de la misma manera como nosotros podemos escribir una carta a una persona que se encuentra en Kannyakumari y pedirle que venga aquí, o ustedes pueden ir a Nueva York y ver a alguien allí. El nacimiento y la muerte no están involucrados en esto; es tan solo un cambio de lugar. Así que nadie es destruido, todos están aquí y todo es tan solo ahora, en uno u otro lugar, en una u otra forma; y todos los héroes de la historia antigua están vivos incluso ahora en alguna parte. Ellos no están destruídos. Todo está por doquier en la forma más concreta.
Tal realización poseía este gran Maestro Krishna Dvaipayana Vyasa, quien nos ha dado el gran mensaje del Mahabharata y el Bhagavad Gita. Él debería ser considerado como el constructor de la India. El Mahabharata no es sino la India Mayor, la cual edificó el vasto edificio de integridad cultural, cuyo centro y núcleo se encuentra en el Bhagavad Gita. Se supone que él comenzó un gran trabajo llamado Brahma Sutras en este día sagrado-día de luna llena en el mes de Ashadha. Este es el Vyasa Purnima como generalmente se llama, dedicado al gran Vyasa e incidentalmente dedicado a todos los Gurus, debido al hecho que Vyasa es considerado como el Guru de todos los Gurus. Por lo tanto, este día es también llamado Guru Purnima.
Generalmente, este es el día en el cual las personas que entraron a la orden de Sannyasa toman el voto de permanecer en un solo lugar por el espacio de cuatro meses durante la estación de las lluvias y estudian los Brahmas Sutras o cualquier otra escritura como los Upanishads. Esto se hace como sagrada austeridad y homenaje al Sabio Vyasa. En los Brahmas Sutras, él entra en una profunda discusión sobre los temas tratados en los Upanishads. En cierta manera, los Brahma Sutras son considerados como un comentario sobre ciertos puntos intrincados que se encuentran en los Upanishads, los cuales hacen surgir dudas en la mente de los lectores. "Athato brahma jijnasa," es el primer Sutra. "Ahora comenzamos a indagar sobre la naturaleza de Brahman." Es con esta afirmación que comienza esta gran obra, los Brahma Sutras. Indagar sobre la naturaleza de Brahman es nuestro deber, luego de habernos equipado con las calificaciones necesarias de un buscador o aspirante, pasando por las primeras etapas de purificación, con ayuda del servicio y la devoción.
Todo esto se encuentra implícito como lo detallan los comentaristas en las concisas palabras, 'Atha' y 'Atah' de este Sutra, al mismo comienzo. "Ahora, por lo tanto, una indagación sobre la naturaleza de Brahman," es el significado de este aforismo. En vista que los aforismos no son exposiciones detalladas de ningún tema sino indicaciones muy concisas en las que se esconde implícitamente su substancia; los términos 'Atha' y 'Atah' son explicados por comentaristas posteriores bajo la forma de las calificaciones más importantes de un estudiante que debe comenzar a indagar sobre la naturaleza de Dios, Brahman o el Ser Supremo. Esto significa que no todos pueden entrar en esta indagación. Debido a que el tema de estudio es tan profundo, casi más allá de la comprensión de la mente humana, del intelecto común, incluso la curiosidad hacia el conocimiento no sería adecuada al propósito. La profundidad del tema requiere una capacidad receptiva correspondiente de parte del discípulo o estudiante. Una persona acosada por los deseos o egoísmo con un sentido de auto-importancia de su propia individualidad sería un estudiante incapaz. Solo un espejo limpio puede reflejar la luz del sol, una pila de ladrillos o una masa de brea o resina no pueden producir este efecto de reflejo. La naturaleza de Brahman discutida en estos Sutras es tal que no puede mantenerse en consonancia con ninguna afirmación de parte del estudiante. Las características del tema son tales, que la actitud empírica usual del ego es lo opuesto de lo que aquí se requiere. Por lo tanto, aquel que es muy egoísta o sensual, incluso aquel que está muy involucrado socialmente, no sería un estudiante adecuado para los Brahmas Sutras. Los Acharyas que comentaron sobre los Sutras nos dicen que lo que se requiere del estudiante es una auto-purificación absoluta, lo que significa una disminución de nuestro egoísmo por el Karma y Upasana, lo cual precede a Jnana, tema de los Brahma Sutras.
El servicio al Guru en esos días era considerado como Karma. La connotación de Karma como parte necesaria del proceso de purificación, es el servicio al maestro y al estudio bajo su tutela por un período largo, en cuyo transcurso la entrega del estudiante al Guru es tan completa que el estudiante se capacita para la iniciación. En los Upanishads, tenemos varios ejemplos mencionados acerca de como era el estudio de los buscadores sinceros que servían a sus maestros o Gurus por varios años, esperando nada, y sobrellevando dificultades impensables como parte de su entrenamiento en el Gurukula. Este solo servicio no era suficiente puesto que el conocimiento de Brahman, siendo una idea supra-individual que todo lo comprende, debe ser precedida por una concentración de la mente en conceptos más elevados que la ordinaria percepción individualizada de objetos, para cuyo propósito eran indicados varios Upasanas. Desde la multiplicidad nos elevamos al concepto de Unidad Suprema, donde la mente ofrece su adoración a la Realidad como un ideal Creador, Mantenedor y Destructor, causa del origen, sostén y disolución del universo. Pero Brahman, de acuerdo a los Sutras o más bien de acuerdo a los Upanishads, es superior a nuestra noción de creador, mantenedor y destructor.
Así es que en tanto al comienzo de los Brahma Sutras somos introducidos al tema de la indagación sobre la naturaleza del Absoluto Supremo, el siguiente Sutra nos da una definición provisoria del Absoluto como 'Aquello de lo cual todo proviene.' "Janmadyasya yatah," es el segundo Sutra. Janma, Sthiti y Samhara -el origen, la duración y la transformación o disolución de todas las cosas- son causadas por algo. "Yato va imani bhutani jayante yena jatani jivanti yatprayantyabhisamvisanti tadvijijnasasva tad Brahma," es la declaración de los Upanishads. Cuando el discípulo pregunta al Guru, '¿Qué es Brahman?', se le dice, 'Brahman es Aquello de Lo cual todo proviene, en Lo cual todo mora y a Lo cual todo retorna.' Esta es la definición de Brahman dada en el segundo Sutra-Janmadyasya Yatah.
Mas, esta es una definición cosmológica, no ontológica como lo esperarían los filósofos. Es cosmológica porque presupone la existencia del universo, sin cuya noción la idea de un Creador, Mantenedor o Destructor no surgiría en nuestra mente. Brahman es Dios como tal, no como aparece a nuestros sentidos o se refleja a través de su creación, el universo. Dios debió estar ahí incluso antes de haber creado el universo. Esto es algo muy simple de apreciar. ¿Qué era Dios antes de crear el universo? Nuestra mente no puede comprenderlo. ¿A dónde se encuentra Él? Podríamos decir que Dios está en los cielos. ¿Pero, quien creó los cielos? Dios creó los cielos. Entonces, Él está en los cielos que Él mismo creó. ¿Pero, donde estaba Él antes de la creación de los cielos? Vosotros se encuentran en su casa, pero antes de edificar la casa, donde estaban? ¡Seguramente en algún lugar! Con respecto a 'donde estaba Dios antes de la creación', incluso la idea de 'en algún lugar' no debería surgir, pues esa idea se refiere también al 'espacio' el cual viene después de la creación.
Bien, la mente no está capacitada para seguir adelante. Por eso, el autor de los Sutras no quiere molestarnos o involucrarnos demasiado en un dilema de esta naturaleza. Pues, como ya les mencioné, la mente debe ser llevada gradualmente de una etapa a otra, desde el fenómeno perceptible a la idea conceptual, desde Karma a Upasana, más allá de lo cual debemos elevarnos hacia la realización pues no puede expresarse en palabras. Eso es Brahman. Por otra parte, el Sutrakara, cuyo autor, Vyasa Krishnadvaipayana, nos dice que hasta el hecho de que Dios creó el universo, que todo se sostiene por Él y que todo retorna a Él, es algo que no podemos llegar a saber con el poder de nuestro mero intelecto. El intelecto es insuficiente para entender el hecho de la creación, etc., del Ser Supremo. La escritura es la autoridad. La revelación, nuestra guía. Las antiguas proclamaciones de los maestros deben ser nuestra luz. De lo contrario, nuestro pobre cerebro no podrá saber que Dios creó este mundo. "Sastra-yonitvat" es el tercer Sutra debido al hecho que Sastra o la escritura es la base o fundamento del conocimiento de Dios como Creador, Mantenedor y Destructor. Por lo tanto, la autoridad final es Sastra.
Pratyaksha y Anumana -percepción e inferencia- no son suficientes, porque percepción es la operación directa de los sentidos en lo que respecta a las cosas visibles y Dios no es un objeto visible. Por lo tanto, Dios no puede ser considerado como objeto de Pratyaksha Pramana o prueba de operaciones perceptibles de los sentidos. Por eso falla. La inferencia se basa en la percepción. No podemos, por lo tanto, considerar la inferencia como finalmente válida, porque son las filosofías inferenciales que niegan la existencia de Dios. Sankhya es una de ellas, y tenemos muchas otras escuelas de filosofía profunda, incluso en Occidente, todas basadas en una lógica muy incisiva -inducción, deducción, etc. Pero ellas llegan a la conclusión que podemos existir y el mundo continuar sin Dios. Por ello, no es verdad que el intelecto es un guía seguro para llegar a la convicción que Dios es el Creador, Mantenedor y Destructor. Dios no es un objeto ni de percepción sensorial, ni de lógica inferencial. Este conocimiento podemos adquirirlo de un maestro, de un Guru, por revelación, como se encuentra registrado en las escrituras. Sastra es la escritura, la cual es un documento a nuestro alcance de las revelaciones de los grandes maestros. Así, 'Agama Pramana'-autoridad basada en las escrituras o revelaciones- es determinante.
Esto puede ser corroborado con las declaraciones de los mismos Upanishads, dice el autor en el cuarto Sutra,"Tattu Samanvayat."
Estos cuatro Sutras son considerados por los filósofos de India, como la suma y substancia de la filosofía lógica. Los comentarios en estos cuatro Sutras de los grandes Acharyas, Sankara, Ramanuya, Madhva, etc., son considerados en India como proclamaciones últimas de las verdades Vedánticas. Los 'Brahma Sutras' son temas muy vastos. ¡Hay más de quinientos aforismos que tocan todos los temas -ontología, cosmología, escatología, psicología, y todo lo demás! Todo lo que concierne a la religión y a la espiritualidad se encuentra allí. Los Sutras son muy difíciles de comprender. Muchos Sutras no parecen transmitir nada si los estudian bajo el mero punto de vista gramatical. En algunos Sutras hay tan solo una o dos palabras que no nos transmiten ningún sentido. Para citar solo uno de tales casos, un Sutra dice meramente, "Smaryate cha"-lo que significa 'eso es recordado'. Qué es lo recordado no podemos comprender. Los comentadores son los que reciben la tradición. "Sampradaya Acharyaih," estas son palabras pronunciadas por Acharya Sankara. Él dice, 'Nosotros sabemos por la tradición de los grandes maestros.' Él no dice,'Lo comprendo a través de mi lógica.' Sankara, siendo como fue un maestro de lógica, fue también un gran respetuoso de la antigua tradición y de los Gurus. Tal era la humildad del gran hombre, conjuntamente con el poder de su intelecto.
Mientras entramos al camino del Espíritu, la humildad es la gran arma de la que disponemos, y no tenemos otra. Dios no teme a la lógica. Pero Él tal vez sea condescendiente y descienda al nivel del humilde suplicante que se entrega a la gran Luz que ilumina todo el mundo por doquier. El gran maestro Dattatreya supuestamente nos dijo: Isvaranugrahad-eva pumsam-advaita-vasana-la idea de unidad surge solo por la gracia de Dios. La idea de unidad no puede surgir por deducción lógica. Por más que ustedes luchen y se preocupen, la noción de unidad no puede surgir en nuestra cabeza. Hay un gran filósofo en Occidente llamado George Hegel, quien se oponía a la intuición. La odiaba como lo peor, y era un gran adorador de la razón, el intelecto y la lógica. Pero él era también uno de los que proclamó la existencia del gran Absoluto. William James, el gran psicólogo de América, en uno de sus trabajos nos dice que la idea del Absoluto surgiría tan solo por intuición o perspicacia, porque cualquier examen cuidadoso del aparato lógico, no nos lleva a esta noción, debido a que toda lógica es lenta, compulsiva y tan solo un enlace de particulares. Una mezcla de muchas partes no puede hacer la unidad total, así como tampoco muchos miembros puestos juntos hacen un ser humano. Lo que ustedes llaman un ser humano no es una mera unión de miembros. Es una peculiaridad integral, un significado, algo más profundo que no puede ser identificado con los miembros de un cuerpo. La lógica, siendo tan solo una parte del entendimiento, no puede producir este significado peculiar llamado Suprema Noción de Dios. Esto es algo muy interesante de acuerdo a Acharya Sankara, quien también dijo que la razón desenfrenada no puede ser nuestra guía en el camino del Espíritu.
Yo les he dado tan solo una indicación de la línea por la cual el autor de los Brahma Sutras lleva la mente del estudiante a través de una muy larga y difícil exposición de los varios temas involucrados en el estudio de la filosofía, llevándolo a la gran conclusión, que una vez que él alcanza Brahman, una vez que alcanza a Dios, no hay retorno a este mundo. "Anavrittih Sabdat , Anavrittih Sabdat," dice el autor, Sabda significa escrituras y Sabdat significa 'de las escrituras'. De las escrituras aprendemos que no hay retorno a esta espiral mortal luego de entrar en Dios. "Yatgatva na nivartante," "na sah punaravartate," esto es lo que escuchamos en las escrituras. Nosotros estamos verdaderamente asustados sobre todas estas cosas. '¡Entonces no iré allí, porque no puedo regresar!' Este es nuestro miedo. Este miedo no nos permitirá llegar a Dios. Pero amigos, no teman el llegar a Dios porque se diga que no regresarán para ver la belleza del mundo. Una persona con tales dudas es un aspirante sin preparación. La mente no ha sido todavía purificada. No ha sido purificada y pulida por servicio al Guru o Upasana a Dios.
Y concluyo con estas pocas palabras, necesitamos la gracia del Guru. Nosotros teníamos nuestro gran maestro Swami Sivanandaji Maharaj; aún Lo tenemos, y puedo confiadamente decir que Su Espíritu gobierna este Ashram y está guiando los corazones de todos Sus seguidores y devotos. Sus bendiciones están siempre con nosotros y Dios también lo está.

Actualizada el sábado, 7 de abril de 2001

Hosted by www.Geocities.ws

1