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Charla del libro "Significado espiritual
de las fiestas religiosas"
de Swami
Krishnananda
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EL CONOCIMIENTO COMO MEDIO DE
LIBERACIÓN
Si nuestra búsqueda es en pos de la libertad,
el conocimiento es considerado como un intento
hacia el logro de esta libertad. Las instituciones
del mundo, sean educacionales, sociales o
políticas, son los instrumentos para la realización
de este intento hacia la libertad humana.
Desde este punto de vista, es difícil creer
que la humanidad tiene diferentes ideales
ante sí misma. Parece existir una convergencia
de ideales a pesar de la diversidad de acercamientos
que parecen caracterizar los esfuerzos de
la gente. Un análisis que investigara la
estructura de la mente humana y sus anhelos,
revelaría por cierto, que hay una similitud
básica de carácter en las necesidades de
la gente y sus esfuerzos por lograr más y
más dominio sobre técnicas para la realización
de esta libertad.
Esto puede ser también considerado como un
progreso en el conocimiento. El crecimiento
del conocimiento es en cierta manera, equivalente
al crecimiento de la capacidad de una persona
para lograr la liberación. Pero ¿liberación
de qué? es la pregunta básica. Si esta pregunta
no puede ser respondida, no podemos tampoco
saber qué es conocimiento, e implícitamente,
qué es educación, porque educación es el
proceso para la adquisición del conocimiento.
De esta manera, una cosa está conectada a
la otra. Si no sabemos qué queremos, qué
buscamos y cual es el tipo de libertad que
esperamos en nuestras vidas, tampoco podremos
saber cual es el conocimiento que buscamos
en la vida. En consecuencia, no podremos
saber cuál debería ser el proceso de educación.
Todo se vendrá abajo si la meta central no
está clara en nuestra mente. Si tenemos el
concepto de una Academia en este Ashram,
no será por cierto el de una institución
de tipo social, porque tenemos muchas de
ese tipo en el mundo. No será una serie de
estudios a la manera del viejo sistema de
las varias ramas de aprendizaje. Aunque todos
estos aprendizajes, arte, ciencia, que obtenemos
en las instituciones educacionales del mundo
son en sí mismas buenas y necesarias, porque
nos ayudan en la vida de una u otra forma;
debemos saber que la intención de la humanidad
no es el mero sobrevivir. Porque muchos pueden
sobrevivir bellamente en la vida en el ámbito
superficial, pero sentirse muy infelices
en lo profundo del corazón.
Nuestra intención, en consonancia con la
intención de Sri Gurudev Swami Sivanandaji
Maharaj y otros maestros del mismo calibre,
no fue ciertamente andar el trillado camino
de la tradición social, ni siquiera de la
idiosincrasia o sentimiento personal, sino
encontrar algunas formas y medios para desarrollar
los misterios que parecen estar al fondo
de los anhelos de la humanidad y proveerlos
de verdadera iluminación, que es tal vez
mejor palabra que conocimiento. Para este
propósito, debemos proceder desde un grado
a otro grado de realidad progresivamente.
Debe ser reiterado desde el comienzo, que
no debemos interpretar conocimiento como
información de algún tema en particular.
Hablando con sinceridad, el conocimiento
es un porcentaje o grado de absorción de
nuestra vida con el carácter de nuestro conocimiento.
El conocimiento es valioso tan solo si puede
acomodarse a nuestra vida personal y permanecer
como fundamento básico para nuestra búsqueda
del propósito último, el cual aparentemente
anhelamos. Es muy fácil estar cómodos en
la vida, pero muy difícil ser felices. La
sociedad puede decepcionarnos con la noción
de encontrarnos bien. Cuando nos conformamos
con los estándares de la ética e idiosincrasia
social, sentimos el apoyo de la sociedad.
Pero, la sociedad es tan solo un segmento
en el vasto círculo del intento humano. No
es el total de la realidad que se presenta
ante nuestra mente.
Lo que llamamos instituciones, academias,
sociedades, universidades, colegios, etc.
son ciertas formas convenientes para educar
a las personas para que adquieran conocimiento
verdadero de vida, que los hará verdaderamente
libres y felices, incluso cuando se encuentren
absolutamente solos. Estas instituciones
han fracasado en este propósito. No sirve
ser libres para movernos en la sociedad con
la ayuda de una armada o ejército de policías.
Eso no es libertad. Libertad es una clase
de intrepidez que surge al adquirir sabiduría
de la vida, o realidad de la vida. Por lo
tanto, cualquier grupo que formemos dentro
del patrón social, tal como instituciones,
academias o universidades, no servirá a su
propósito en tanto satisfaga tan solo los
instintos y sentimientos de los grupos de
gente que llamamos sociedad, y no alimente
las necesidades del alma.
El alma no es un departamento del cuerpo.
De la misma manera, la Academia aquí no es
un departamento de la Divine Life Society,
es el alma que trabaja como incentivo detrás
de todo tipo de actividad, y es la vitalidad
que sirve de apoyo a la entera estructura.
No es una rama de aprendizaje. Es aquí donde
deberíamos trazar la diferencia entre el
concepto de una academia y conceptos similares
que podrían encontrarse en otro lado. No
vamos a enseñar física, química, matemáticas
o ninguna rama particular de acercamiento
en lo que tiene que ver con la educación,
a pesar que estas ramas pueden acomodarse
dentro del curriculum siempre y cuando ellas
conduzcan al desarrollo de su ideal, totalidad
a la que llamamos Conocimiento. Desde este
punto de vista va a ser difícil encontrar
tanto maestros como estudiantes, porque el
completo acercamiento es bastante nuevo y
único. Si este acercamiento no va a ser comprendido
y realizado, será inútil, porque nosotros
estaríamos creando otra escuela de altos
estudios o colegio, como cualquiera podría
fundar. Las personas adineradas fundan escuelas
secundarias y colegios. Eso no es una gran
ventaja para la humanidad, porque enseñarán
la misma y estereotipada rutina de las ramas
de estudios que tenemos por el mundo entero.
Si lo que aprendemos no nos hace libres y
confiados en nuestro propio ser, ese conocimiento
no vale nada. Cualquiera que piense honestamente,
diga si se siente libre de ansiedades, de
hostigamiento de la atmósfera en la que vivimos
y libre de sospechas y dudas sobre nuestra
propia capacidad para lograr nuestro propósito.
Nadie puede estar seguro de estas cosas.
Esto significa que nuestro aprendizaje no
ha estado a la altura de nuestros requerimientos.
Son tan solo invenciones convenientes para
vivir una vida confortable en sociedad. Podemos
ser ricos mentalmente y también ricos en
reputación. Podemos ser el centro o blanco
del aplauso de la sociedad, lo cual es otro
modo de llegar a decepcionarse de ella. Pero,
todo esto no nos ayudará cuando llegue la
última llamada.
El completo propósito de la Divine Life Society
e incidentalmente de la Academia que está
en nuestra mente, no es el jugar con la vida
o llegar a ser importante en la sociedad
humana. No es que estimulemos a una institución
entre muchas otras que se encuentran en el
mundo, sino que es el proveer una atmósfera
o entorno o una serie adecuada de circunstancias
que nos posibilite adentrarnos en el arte
y ciencia de contactarnos con la Realidad.
Aquí nos encontramos ante una pregunta muy
importante, '¿Qué es Realidad?' Si el arte
de contactarse con este ideal de Realidad
es la gran ciencia de la vida y si es a eso
que llamamos Yoga, ¿cuantos de nosotros tenemos
un concepto claro del ideal que llamamos
Realidad? Nos atrae como un espejismo y se
aleja de nosotros como el horizonte cuando
tratamos de acercarnos a él. Mientras crecemos,
nuestras ideas del ideal cambian en nuestra
mente y dudamos sobre lo que podría ser.
Así que, naturalmente, nos sentimos imposibilitados
de ajustarnos y adaptar nuestra vida personal
al ideal que tenemos frente a nosotros. Es
el primero y más importante deber de cada
buscador que se considere a sí mismo como
un estudiante de esta Academia, el ver que
su mente sea clara en lo que respecta a este
ideal.
En tanto que subrayo este propósito de la
Academia, no puedo creer que Sri Swami Sivanandaji
Maharaj haya tenido otra idea en su mente
que no fuera la liberación del Espíritu o
Moksha, como él la llamaría.
Hay muchas grandes cosas en este mundo que
son maravillosas desde su propio punto de
vista y necesarias en su propio lugar. Pero
todas ellas son procesos preparatorios que
contribuyen al logro de lo que llamamos Libertad,
Moksha, meta de la vida espiritual. The Divine
Life Society o The Yoga Vedanta Forest Academy
no serían nada si no fueran un centro para
proveer facilidades para lograr la iluminación
del espíritu o alma humana. Naturalmente,
en lo que concierne al alma humana, no tiene
nada que ver con el hombre ni con la mujer,
ni con oriente ni con occidente, ni con el
sur ni con el norte, sino que concierne solamente
al espíritu que aspira al acercamiento genuino
y simpatía con la naturaleza de la Verdad.
Todas estas cosas son difíciles si son apartadas
de la práctica en nuestra propia vida y experiencias
diarias. La concepción de Realidad, como
ya lo mencioné, es la base firme del mismo
esfuerzo del conocimiento, el cual es el
proceso para el logro de la liberación.
Existen diferentes grados de la Realidad
Una que reconocemos a medida que procedemos
más y más adelante examinando nuestras experiencias
de la vida. Cuando estábamos dormidos, esa
era un tipo de realidad, cuando soñábamos
era otro tipo de realidad y el estar despiertos
como estamos ahora, es también un tipo diferente
de realidad. Entonces ¿cual consideraremos
como Realidad? Cualquier cosa con la que
nos pongamos en contacto o cualquier cosa
que sea absorbida en nuestra conciencia como
parte de nuestra experiencia se llama realidad.
Así es que la sabiduría de un maestro y la
perspicacia o tacto de un discípulo, yacen
en la aceptación de grados de realidad, lo
que significa, que debemos movernos de etapa
en etapa. No deberíamos jamás imaginar que
nos encontramos en un nivel más elevado del
que estamos. El orgullo no sirve de nada
aquí y toda clase de complacencia debe ser
eliminada. Nos encontramos ante Dios, no
ante un hombre. Podemos decepcionar al hombre,
mas no podemos decepcionar a Dios. No podemos
siquiera decepcionarnos a nosotros mismos.
Así que no sirve creer que somos algo más
de lo que somos en realidad. Cualquiera sea
nuestro saber, eso no interesa a los ojos
de Dios. Sabemos que ese saber no resistirá
las pruebas de la vida. Esta es también una
manera de probar la eficacia de nuestro conocimiento.
Cuando nos encontramos en grandes problemas,
en aguas tempestuosas, nuestro conocimiento
presente no nos ayuda, lo que significa que
no hemos aprendido nada. Que tendremos una
total decepción, puesto que hemos estado
bajo la noción que ha habido un aumento gradual
en el contenido del conocimiento. Es difícil
ser libres en este tipo de acercamiento a
las cosas, porque desafortunadamente hemos
sido hipnotizados o nos han lavado el cerebro
desde la niñez con ciertas formas tradicionales
de pensamiento por la sociedad y la comunidad
en la cual vivimos. Somos Brahmines, Kshatriyas,
somos aristócratas, príncipes, familias reales,
nuestro padre fue inspector de escuelas -tales
ideas fueron introducidas en el patrón de
nuestro pensamiento. Mas, aún hay algo que
estropea cada esfuerzo cuando aprendemos.
"¿Qué me dará el conocimiento?"
Esto es lo que todo estudiante se pregunta
cuando entra en una escuela o colegio. Él
espera conseguir algún logro material del
conocimiento adquirido. Estamos siempre acostumbrados
a pensar en términos de sociedad humana y
ganancia material y, lo que es más, satisfacción
egoísta. Debemos recibir aplausos y reconocimiento.
¿Qué queremos decir con reconocimiento? Significa;
¡reconocimiento de la gente! No esperamos
reconocimiento de asnos y burros. Ustedes
pueden imaginarse, lo que queremos es reconocimiento
de la especie a la que pertenecemos. ¡Esa
es nuestra sabiduría! Este es un defecto
básico del acercamiento mismo hacia las cosas.
Somos humanos, y queremos ser aplaudidos
solamente por seres humanos, no nos preocupamos
por lo que los Dioses piensen de nosotros
en los cielos, o lo que piense un perro sobre
nosotros aquí. Lo único importante es lo
que el hombre piense de nosotros. Es como
el sapo que piensa sobre el mundo de los
sapos. Bajo estas condiciones no nos vamos
a escapar de las garras de Yama o muerte,
lo que significa que no nos escaparemos del
proceso de transformación, destrucción y
reencarnación en tanto no cambiemos nuestra
manera de pensar.
La deshipnotización de nuestra mente es nuestro
deber primero. Es difícil creer que sería
muy fácil tener éxito en el intento de tal
tipo de deshipnotización. Como poder olvidar
tales ideas como: 'Yo pertenezco a la Misión
de Ramakrishna', 'Yo pertenezco a The Divine
Life Society', 'Yo soy de la orden de Sankaracharya',
'Yo pertenezco a la orden de Ramanuja.' Incluso
a grandes pensadores les es imposible separarse
de esta forma de pensar. ¡No nos importa
nada lo que Dios piense de nosotros ya que
la humanidad nos sirve de apoyo! Ahora, esta
actitud que seremos felices solo entre seres
humanos sin importarnos qué es lo que Dios
o la Naturaleza piensen de nosotros, es la
gran parodia de las cosas y es así como la
ira de la Naturaleza sobreviene en forma
de muerte, sin importar lo que haya estado
pensando la humanidad de nosotros. Puede
ser que hayamos sido llevados en palanquín
o sentados en un trono por los grandes hombres
del mundo. La muerte no nos va a perdonar.
¡Qué es la muerte sino la ira de la Naturaleza
que se ha ensañado con nosotros debido a
nuestra indiferencia hacia sus leyes! Y las
leyes de la Naturaleza no son sino los dedos
de Dios trabajando en el mundo. Debemos ser
introducidos dentro de estos misterios por
gente que haya recorrido ya el sendero, que
haya visto los abismos en el camino y los
obstáculos que encontraremos. Y luego, deberíamos
prepararnos para recorrer el camino al que
encontraremos muy duro de soportar cuando
tratemos de entrar.
Si este ideal pudiera establecerse en la
mente de la gente, si esta Academia llegara
a ser una humilde escuela para este acercamiento
multifacético, no excluyendo aspecto alguno
de acercamiento a la Verdad y libre de acercamientos
parciales de todo tipo, por supuesto, sería
de verdadera satisfacción para el Fundador.
Es así como se vuelve imperativo para maestros
y estudiantes del camino Espiritual, el ubicarse
en la atmósfera adecuada de aquello que están
buscando.
Este es un punto muy importante que debemos
recordar una vez más. Nosotros estamos siempre
en presencia del ideal que estamos buscando
y contemplando en nuestra mente. Puesto que
Dios es ese ideal, nosotros estamos en Su
presencia. Y podemos imaginar qué tipo de
actitud psicológica deberíamos desarrollar
y mantener en presencia de ese Ser que es
nuestro ideal. El ideal no es futuro. Siempre
decimos que Dios es eterno; naturalmente,
Dios no se encuentra en el tiempo, por ello,
algo que no se encuentra en el tiempo tampoco
puede ser considerado como algo en el futuro,
porque el futuro es parte del tiempo. Dios
es un presente continuo: está ahí. Nos encontramos
bajo la misma nariz de Eso que estamos buscando.
Estamos equivocadamente bajo la impresión
de que se encuentra en un futuro distante,
eso significa que Dios no nos está viendo.
¡Cuantas maneras hay de engañarnos!
Las fuerzas de la Naturaleza son muy activas,
vigilantes e inteligentes. No están durmiendo,
no tienen los ojos cerrados y no son ciegas.
Como ya les mencioné, esta no es sino la
manera como los dedos de Dios operan en este
mundo. El despertarnos a este hecho es, tal
vez, la entrada al camino de la vida espiritual.
Vida espiritual no significa necesariamente
vivir en un Ashram. Ni tampoco significa
ir a la iglesia, ni vivir en un convento.
No es ningún tipo de rigidez institucional
en nuestra vida personal. Esta clase de rigidez
puede ser una necesidad, así como la medicina
es necesaria para una persona enferma. Pero,
eso no significa que esa persona seguirá
tomando la medicina durante toda su vida
aunque se encuentre saludable. De la misma
manera, no significa que las instituciones
son necesarias todo el tiempo. Son necesarias,
así como las escuelas y los colegios son
necesarios. Ustedes saben muy bien que no
estarán ni en una escuela ni en un colegio
la vida entera. Es absurdo pensar así. Y
liberación es la palabra final para este
entero acercamiento. El entrenamiento institucional
y la disciplina en una Academia del tipo
de este Ashram, es un paso preparatorio para
el logro de la meta final de libertad personal
que no puede estar aislada de la libertad
universal.
Ustedes no serán siempre maestros de espiritualidad,
ni tampoco van a ser estudiantes perpetuos
en la Academia. Llegarán a ser, al final,
hijos de Dios.
No podemos olvidar el ideal que Gurudev tenía
en su mente. Aquellos que tuvieron la oportunidad
de vivir con él por un período prolongado
y obtuvieron una idea de sus formas de pensar,
serán capaces de sacar conclusiones sobre
cual era su ideal. No era nombre ni fama
lo que buscaba al fundar esta Institución.
Él no necesitaba nada de eso. ¡Qué podríamos
ganar por el hecho de que otros digan cuan
grandes somos! Tampoco buscaba dinero. Era
algo más que siempre escapa a los ojos de
los espectadores, porque ellos miran el cuerpo
de la institución y la personalidad del individuo.
Ellos no pueden mirar la mente de una persona
y no pueden ver el espíritu de las cosas,
porque este elude siempre el ser captado.
Por lo tanto, es absolutamente necesario
ser cuidadosos en nuestros pensamientos diario,
para ver que el propósito por el cual comenzamos
nuestra empresa no se nos escape más tarde
debido al clamor de la atmósfera social o
incluso a las demandas de los instintos personales.
Hacia esta gran meta debemos movernos lenta,
gradualmente, sin perder un solo paso en
el largo camino del desarrollo. No se trata
aquí de una promoción doble. Es un movimiento
compulsivo desde un paso al próximo, un paso
por vez, no dos. Esto es porque no existe
nada innecesario en este mundo. Un paso innecesario
puede ser saltado, pero tal cosa no existe.
Cada átomo en el universo es necesario para
el desarrollo del universo entero. Debemos
pasar por todas las etapas. Hemos pasado
por ochenta y cuatro lakhs de Yonis, nos
dicen las escrituras. Los científicos también
nos dicen que hemos pasado la etapa de la
materia inanimada, el reino vegetal, el mundo
animal y la vida humana, etc. Todo esto es
para que sepamos que solo podemos avanzar
gradualmente, de etapa en etapa, y no hay
un salto de la piedra al hombre. Siempre
ha sido un ascenso gradual y sistemático.
De la misma manera, no será un salto repentino
del ser humano a Dios, en tanto no se produzca
un refinamiento interno de la personalidad
a través de los varios niveles que debemos
ascender. Esto requiere conocer los niveles
que están más allá. Este es el tipo de conocimiento
que debemos adquirir en una Academia de este
tipo.
Por lo tanto, necesitamos gente con experiencia
para que enseñe. No queremos profesores.
Ellos no nos van a enseñar nada, porque son
tan solo ratones de biblioteca. Los maestros
de la academia deben tener una idea de la
naturaleza de lo que van a enseñar y, naturalmente,
es una tarea difícil. Ustedes bien lo saben.
Si todo hubiera sido tan fácil, todos hubieran
obtenido la liberación. Hubiera habido liberación
para todos y el mundo sería un paraíso, como
la gente ha estado esperando vanamente. Ramarajya
hubiera estado aquí. Eso no va a ser tan
fácil debido a la misma naturaleza de las
cosas. Es un trabajo duro y difícil sin duda,
en todos los aspectos, tanto externa como
internamente, porque pensar en términos de
lo que las leyes de Dios requieren, no es
para legos comunes. Es por eso que la gente
no considera fácil lograr éxito en la vida
espiritual, como lo imaginan en las primeras
etapas del entusiasmo.
Tan solo las leyes de Dios operan en el mundo
y nada más. El conocer la naturaleza de estas
leyes es de primera necesidad. Pero conocemos
tan solo las leyes sociales, políticas, personales,
y comunales, reglas y reglamentos creados
por nosotros, todo lo cual no tiene mayor
relevancia. Pero, ellos asumen relevancia
cuando se sintonizan con el más elevado propósito
en el molde en el que deben fundirse. Leyes
humanas, reglamentos y disciplina se supone
que son reflejos de los ideales elevados
a los que vamos a aspirar. Eso no significa
un abismo entre Dios y el mundo. Hay un ascenso
gradual desde el mundo hacia Dios. Es un
proceso de evolución. Así que los estudios
en academias de este tipo serán una novedad
absoluta. Desde el punto de vista del concepto
que está en mi mente, dudo mucho que pueda
funcionar de esta manera con tanta facilidad.
Requiere de una base sólida, duro esfuerzo
y un cuerpo de pensadores en esta línea,
también requiere un interés real y sincero
de lo que eso significa. No es un asunto
cualquiera. Considerando todo esto, requiere
de cada uno de nosotros el pensarlo muy seriamente.
No estudiaremos libros tan solo. Vamos a
iluminarnos en el arte de vivir, lo cual
es la preparación para la vida Divina a la
que aspiramos, que es el propósito por el
cual la gente viene aquí.
Muchos sinceros estudiosos vienen del extranjero
como buscadores. Ellos buscan iluminación
sobre la naturaleza de vivir divinamente.
Naturalmente, es difícil contemplar de golpe
todos los aspectos del acercamiento a la
meta final de la Academia. Pero, recordemos
las palabras de Sri Swami Sivanandaji Maharaj
que dijo: "Muy bien, he puesto la semilla,
esperen que tome su propia forma. Brotará
como un zarcillo, crecerá y se transformará
en un árbol. Podría tomar 50 años o 3 vidas,
no importa." Un jardinero no piensa
que él se comerá todos los mangos de la planta
que plantó.. De la misma manera, no significa
que nosotros, individuos aquí sentados, cosecharemos
el fruto de este esfuerzo. Es un esfuerzo
cósmico del interés del ideal mismo de Dios,
y con las bendiciones del Todopoderoso, el
éxito estará allí donde se tiene como base
la sinceridad. Esto es lo que humildemente
creo.
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