|

Oraciones
Calendario
Links Enseñanzas
Tema del mes
Preguntas y respuestas Glosario E-mail
|
El Yoga Supremo, traducido del Yoga Vasishta
por Swami Venkatesananda
8 de Agosto
pagina anterior
pagina siguiente
RAMA continuó:
Igualmente inútil, oh sabio, es la riqueza,
que engaña al ignorante. Inseguro, su riqueza
da nacimiento a numerosas preocupaciones
y genera un insaciable anhelo por más. La
riqueza no respeta a las personas: tanto
el bueno como el malvado pueden llegar a
ser ricos. Mas, las personas llegan a ser
buenas, compasivas y amistosas solo cuando
ellas abandonan su carrera apasionada tras
la riqueza. La riqueza mancha incluso el
corazón de los sabios estudiosos, del héroe,
del hombre educado y dulce. La riqueza y
la felicidad no moran juntas. Raro es el
hombre rico que no tiene rivales y enemigos
que lo escandalicen. Para el loto de la acción
correcta, la riqueza es la noche; para el
loto blanco del sufrimiento, es el claro
de luna; para la lampara luminosa, es el
viento; para la ola de la enemistad, es la
inundación; para la nube de la confusión,
es el viento favorable; para el veneno del
desaliento, es agente agravante. Es como
la serpiente de los malos pensamientos y
añade temor a nuestras preocupaciones; es
la destructiva avalancha de nieve para la
enredadera del desapego; es el anochecer
para la lechuza de los malos deseos; es el
eclipse de luna de la sabiduría; en su presencia
la buena naturaleza de una persona oscila.
Sin lugar a duda, la riqueza busca a aquel
que ha sido ya elegido por la muerte.
Así también es la vida, oh sabio. Su duración
es como la duración de una pequeña gota sobre
una hoja. La vida es fructífera solo para
aquellos que poseen auto-conocimiento. Podemos
correr como el viento, disolvernos en el
espacio, hacer guirnaldas con las olas, mas
no podemos tener fe en la vida. El hombre
busca vanamente extender su vida, y logra
tan solo más sufrimiento extendiendo su período.
Solo vive aquel que lucha para lograr auto-conocimiento,
lo único que vale la pena en este mundo,
para así poner fin a nacimientos futuros;
otros existen como asnos. Para los ignorantes,
el conocimiento de las escrituras es una
carga; para aquel que está lleno de deseos,
hasta la sabiduría es una carga; para aquel
que se encuentra agitado, su propia mente
es una carga; y para aquel que posee auto-conocimiento,
el cuerpo (la vida) es una carga.
La rata del tiempo roe la vida sin respiro.
La termita de la enfermedad come(destruye)
la vitalidad del ser vivo. Así como un gato
al intentar atrapar una rata la mira alerta,
concentrado, la muerte se encuentra siempre
al acecho, alerta, observando esta vida.
|