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"Significado espiritual de las fiestas
religiosas" de Swami Krishnananda
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EL SEÑOR SKANDA-LA DIVINA ENERGÍA
CONCENTRADA*
En la historia del lenguaje y la literatura,
los trabajos más destacados son las Épicas
de varias naciones. La magnífica producción
literaria de Grecia son los escritos de Homero
-la Ilíada y la Odisea. En Italia, fueron
producidas épicas similares: "La Divina
Comedia" de Dante y "La Eneida"
de Virgilio. En la literatura inglesa, los
mejores ejemplos épicos son los poemas de
Milton y los dramas de Shakespeare. En India,
tenemos los Itihasas y también los Puranas.
Aquí, en este tipo de poesía y expresión,
el alma se eleva al máximo de su virilidad
y describe de manera majestuosa la imagen
de la creación. La intención de estos poetas,
de Oriente u Occidente, es la de describir
en lenguaje del alma y estilo pintoresco,
los procesos de la creación, la comedia y
tragedia de la evolución e involución, la
historia de la vida del hombre, que es descripta
a veces con colores optimistas de comedia,
a veces con colores pesimistas de tragedia.
La vida es ambas cosas, y puede ser representada
desde dos diferentes ángulos de visión.
El motivo central de todas las épicas del
mundo gira alrededor de un conflicto el cual
es resuelto al final. De alguna manera, la
característica de un choque entre fuerzas,
parece haber atrapado la visión de los poetas
y adeptos como punto fundamental de sus observaciones.
Cuando se presta cuidadosa atención a los
procesos de la naturaleza e historia de la
vida humana, observamos que la naturaleza,
externamente, y el hombre, internamente,
tienen que enfrentarse a situaciones que
podríamos describir como una serie de conflictos.
Cada día nos encontramos con un conflicto
delante nuestro, con una oposición, una confrontación
y una pregunta que nos exige una respuesta.
Nuestras luchas durante los días y noches
de nuestra vida, son intentos para encontrar
una respuesta a los problemas de la vida,
que es el gran enigma o misterio. La vida
nos plantea un problema que el hombre no
ha podido resolver a pesar de sus dotes intelectuales.
La visión más profunda de la vida a la que
podemos llamar filosófica o mística, espiritual
o religiosa, nos ha revelado las características
básicas o fundamentales de la creación como
un movimiento hacia el Centro, y un movimiento
alejándose de Él. Este parece ser el secreto
que se encuentra detrás y una respuesta a
todos los problemas de la vida. Existe un
Centro en algún lado, hacia el cual todas
las cosas parecen dirigirse y, que al mismo
tiempo, parece repelerlo todo. Este sentimiento
simultáneo de atracción y repulsión es el
conflicto. Esto, se encuentra a la base de
todos los problemas.
El lenguaje épico describe esta guerra dual
de atracción y repulsión, como una batalla
entre los poderes divinos y no-divinos. Las
fuerzas divinas son esos factores, impulsos
y aspiraciones que impulsan todo hacia el
Centro, y las fuerzas no-divinas son las
opuestas, que compelen todo a alejarse del
Centro. Existe este doble impulso en el hombre,
en todas las cosas y en toda la Naturaleza,
es más, en toda la creación. Todas las cosas
parecen moverse en dos direcciones al mismo
tiempo, imposible de comprender y explicar.
¡Como puede una cosa moverse en dos direcciones
al mismo tiempo! Este es exactamente el misterio
de la vida. Nos sentimos 'impulsados' hacia
dos direcciones diferentes. 'Impulsados'
es la única palabra, porque es una irresistible
atracción o deseo que sentimos dentro nuestro
hacia dos cosas al mismo tiempo. Nada puede
ser peor que esta situación, porque es un
impulso hacia un imposible. Nadie puede hacer
dos cosas contrarias al mismo tiempo, y no
podemos tener en la mente un deseo contrario
operando al mismo tiempo. Pero, esto es lo
que está pasando. Si esto no pasara, no seríamos
lo que hoy somos.
El hombre existe debido a la existencia de
este conflicto en su mente que lo empuja
en dos direcciones diferentes -una lo impulsa
a moverse en una dirección y la otra en otra
dirección. El hombre es divino y también
no-divino al mismo tiempo. Tenemos una aspiración
divina que nos atrae hacia el Centro, a pesar
de ser invisible a nuestros ojos. Existe
también en nosotros un impulso igualmente
poderoso, tal vez, que nos lleva hacia afuera,
hacia los objetos de los sentidos, en dirección
de las actividades de la vida, forzándonos
a enredarnos en normas sociales y llamados
de la vida. ¿Cual de estos es poco importante,
los llamados de la vida, o las aspiraciones
consideradas religiosas e inspiradoras? En
realidad, es la expresión de un solo impulso
en dos diferentes direcciones. Este es el
impulso cósmico y también el psicológico.
La Naturaleza entera siente este impulso,
el universo entero está lleno de ello y cada
uno de nosotros se encuentra también lleno
de ello.
Las Épicas y los Puranas, grandes poemas
heroicos, el Ramayana, el Mahabharata, así
como también 'El Paraíso Perdido' y 'El paraíso
Recuperado' de Milton, cualquiera sea el
nombre que le quieran dar a estos acercamientos
Épicos, todos ellos son exclamaciones arrebatadoras
y poéticas de momentos de éxtasis, en momentos
en que surgió un destello de idea desde el
fondo del alma del poeta. A estos poemas
los llamamos Épicas, y es por ello que nos
emocionamos al leerlos. Se erizan nuestros
cabellos, nuestras emociones se agitan, empezamos
a temblar, y nos sentimos forzados a asumir
el rol de las personalidades retratadas en
las Épicas. Comenzamos a movernos con estos
modelos de individualidad que los poemas
Épicos describen. Ése es el poder del poeta.
Cuanto mayor es la fuerza del poema, en mayor
medida nos sentimos empujados a movernos
como las individualidades allí descriptas
y devenimos esos individuos por el momento.
Reímos y lloramos, nos sentimos felices y
nos sumimos en pena, moviéndonos a la par
con los héroes y heroínas de estas majestuosas
Épicas.
Tenemos en India dos grandes Épicas, el Ramayana
y el Mahabharata, también los dieciocho Puranas,
cada una tocando un aspecto de esta actividad
universal que funciona en la forma de evolución
e involución, una guerra entre las fuerzas
divinas y no-divinas. Existe un perpetuo
conflicto entre Dios y el demonio, como nos
dicen algunas veces los teólogos. La divinidad
que gobierna el universo y las fuerzas de
la obscuridad pelean una contra otra. Una
noble y sublime instancia de este evento
Épico, que se supone tuvo lugar eones atrás
en la historia del cosmos, es la fiesta de
Skanda Shashthi, que se observa durante seis
días, concluye y se consuma al sexto día,
dedicado al Señor Skanda. El gran héroe de
este drama cósmico que se describe en el
Skanda Purana y en ciertas otras escrituras
como el Mahabharata, es Skanda el gran Dios
de la Guerra de India. Muchas veces, los
occidentales lo comparan con Marte, el Generalísimo
de los celestiales, los ángeles del cielo.
En el Bhagavadgita, el Señor Krishna, portavoz
del gran poema, Se identifica con Skanda
entre los generales -"Senaninam-aham
Skandah."
La historia religiosa de este evento, comienza
con un magnífico retrato del gran Dios Siva
absorto en meditación e inmerso en profundo
Samadhi, inconsciente de lo que podríamos
llamar obscuridad, el mal o las fuerzas centrífugas.
La absorción de Dios en Sí Mismo en el 'Yo
soy el que soy' es la total oposición cósmica
a las actividades obscuras y multiformes
de los impulsos dirigidos hacia los sentidos,
cuyo líder es el ego y cuyos colegas son
el deseo y la ira. Son estas tres, las formas
más significativas que este impulso hacia
la externalidad puede encarnar en nosotros.
El ego es el centro del impulso, el dínamo
central que bombea la energía necesaria para
que el impulso se exteriorice. Deseo e ira
son como los dos brazos de este centro adamantino
de individuos. Podemos decir que existen
solo dos fuerzas y no nos equivocaríamos
si alguna vez decimos que son tres las fuerzas.
En el 'Paraíso Perdido' de Milton, tenemos
al Supremo Creador y a Satán. Tenemos la
descripción del Infierno, el Purgatorio y
el Paraíso en la Comedia de Dante. Tenemos
a Ravana y a Kumbhakarna en el Ramayana,
Duryodhana y Duhsasana en el Mahabharata.
La mayor parte de ellos son formas de una
fuerza dual, como Sumbha y Nisumbha en el
Devi-Mahatmya, y Sunda y Upasunda en el Mahabharata.
Ellas son invencibles en la práctica.
No puede haber energía más poderosa que el
deseo. El deseo es el mayor poder del mundo.
De todos los poderes, el deseo es el más
fuerte, porque nada se mueve sin deseo. Por
lo tanto, el deseo debe ser considerado como
el impulso para todo tipo de movimiento en
cualquier dirección. La naturaleza del deseo
es tan compleja que en un poema llamado Kama
Gita en el Mahabharata, se nos dice que el
deseo se ríe de la gente que trata de conquistarlo.
Porque el intento de conquistar el deseo
es también un deseo. Este es el por qué de
su risa. Sri Krishna canta este Kama Gita
para ilustrar la dificultad para la conquista
de no importa qué tipo de deseo, a menos
que se empleen medios adecuados.
Los Dioses se sorprendieron y consternaron
cuando fueron atacados por las fuerzas demoníacas.
Los Dioses tenían sin duda su propia fuerza.
Se supone que la virtud tiene poder para
superar al vicio. Pero, a menudo, sentimos
que las virtudes del mundo no son capaces
de enfrentarse a los vicios de la naturaleza.
Ser virtuoso no basta. Los vicios son demasiado
poderosos para nosotros. Hemos visto con
nuestros propios ojos la historia humana
en estos días. La virtud no parece tener
éxito. Los Dioses fueron virtuosos y los
demonios viciosos. Pero los Dioses no pudieron
enfrentarse a ellos, así como a los virtuosos
en este mundo no les es posible vencer a
los viciosos. La gente virtuosa está sufriendo
en tanto que los malvados prosperan.
¿Qué misterio es este? Este misterio no es
conocido por muchos. La verdad es, que en
tanto que la virtud es generalmente entendida
como lo opuesto al vicio, olvidamos el hecho
de que este es también la contrapartida correlativa
del vicio. Por eso no tiene la fortaleza
para confrontar al vicio. El vicio o el mal
pueden ser superados por un poder que es
trascendente y no meramente ético y moral.
Los males del mundo no le temen a la moral
ni a la ética. La mera bondad no es suficiente.
Debería haber Divinidad en nuestra personalidad,
y la Divinidad es muy superior a la mera
bondad bajo la forma de un comportamiento
ético y una conducta moral. Divinidad es
una fuerza integral, en tanto que virtud
es la contrapartida correlativa del vicio;
no puede existir la virtud a menos que exista
el vicio. Pues, si no hay mal no puede haber
tal cosa como bondad. Pero, Divinidad es
una cosa completamente diferente, porque
trasciende a ambos, lo bueno y lo malo.
Cuando las fuerzas de la obscuridad comienzan
a acosar a los ángeles, el Purana nos dice
que las fuerzas eran de naturaleza triple.
Ellas se llaman en el Skanda Purana: Surapadma,
Simhamukha y Taraka; y en el Mahabharata,
Duryodhana, Karna y Duhsasana. Nadie, no
importa lo virtuoso o bueno que pueda ser,
podría resistirse a estas fuerzas. Estas
fuerzas demoníacas eran demasiado para todos
los ángeles puestos juntos. Los Dioses temblaban
de miedo, así como los hombres virtuosos
en este mundo tiemblan en presencia de los
bandidos malvados e inescrupulosos criminales
que atacan a la gente tanto interna como
externamente. La virtud parece no tener lugar
en este mundo. Los ángeles fueron expulsados,
los Dioses huyeron del cielo y los malvados
reinan absolutamente. ¿Cual es la solución?
No la mera bondad, no la mera virtud, tampoco
un poco de caridad ni dulces palabras. Nada
de esto puede detener el asalto violento.
Estas cosas no tienen peso en este malvado
mundo. Los ángeles no son lo suficientemente
buenos, aunque son superiores a los humanos
en virtud, bondad, conocimiento y en todo
lo concebible. Aún así, no pudieron detener
esta fuerza viciosa. Tuvieron que invocar
a Dios Mismo. Y puedo decirles, que la solución
a todos los males del mundo de hoy está en
Dios solamente, no en algo que el hombre
pueda hacer.
Ni yo, ni ustedes, nadie puede resolver el
misterio de los males del mundo. A menos
que Dios sea invocado, no hay esperanza.
El Señor Siva, gran Maestro de Yoga, que
se encontraba inmerso en Samadhi, en la abismal
universalidad de la experiencia, fue el único
auxilio y fuente de esperanza para los Dioses
y los ángeles en la guerra descripta en el
Skanda Purana. Cuando esta triple fuerza,
Surapadma, Simhamukha y Tarakasura atacaron
a los celestiales por todos lados, ellos
no sabían a quien recurrir en busca de ayuda.
Ellos se precipitaron hacia Brahma, el Creador.
Él dijo: "Existe una única solución
difícil de concebir, pero no hay otra alternativa.
La fuerza, la energía, la expresión combatiente
del Señor Siva, es la única respuesta a este
problema. "Cuando Dios se torna belicoso,
nadie puede enfrentarse a Él. Cuando el león
se levanta, saben que no hay nada que pueda
enfrentarse a él. Dios siempre se calla.
Él está siempre en el estado de Samadhi.
Él alcanza a todos una larga cuerda y nunca
interfiere en los asuntos de nadie. Ustedes
pueden hacer lo que les guste, colgarse si
así lo desean. Y a Dios no le molesta. Pero,
cuando las cosas se tornan muy malas e intolerables,
cuando el mundo entero comienza a gritar,
estas grandes encarnaciones tienen lugar.
Si ustedes o yo gritamos individualmente
en un rincón, no será suficiente para que
descienda una encarnación. Dios tolera que
una o dos personas griten porque muchas otras
son felices. Pero, cuando todo el mundo comienza
a gritar, Él no puede soportarlo. Esta fue
la condición previa al nacimiento de Skanda.
El mundo entero se encontraba en un estado
de agitación, dolor y confusión. El nacimiento
del Dios de la Guerra, Kumarasambhava como
lo dice Kalidasa, es la historia de esta
fiesta religiosa llamada Skanda Shashthi.
Sin entrar en detalles acerca de la historia
entera, me gustaría destacar la importancia
de la ocasión, es decir, la imposibilidad
de confrontar al mal sin la ayuda de Dios,
el poder de la Divinidad. Nadie puede enfrentarse
al mundo excepto con la ayuda de Dios. Armamentos,
militares y policías no son nada ante el
mal del mundo. Nadie puede superarlo y así
continuará. Por eso, el Skanda Purana dice
que el Dios de la Guerra nació de la contemplación
universal del gran Creador Mismo. El Samadhi-Bhuta
Sakti o la energía nacida del gran Samadhi
del Señor Siva, al que llamamos Skanda, es
la respuesta a todos los males del mundo.
La fuerza del deseo cósmico se transformó
en un arma concentrada-acumulativa, y con
una séxtuple fachada, la divina energía comenzó
a enfrentarse a las multifacéticas fuerzas
obscuras. Tenemos una psiquis séxtuple dentro
nuestro. El rasgo central y fundamental es
el ego, o pueden llamarlo la mente, que se
expresa a sí misma a través de los cinco
sentidos. Los cinco sentidos energizados
por la mente nos alejan en dirección a los
objetos del mundo. Ustedes habrán oído decir
que el motivo del nacimiento de Skanda o
Dios de la Guerra, fue estimulado por el
Dios del Amor, quien envió sus dardos hacia
el gran Siva que se encontraba en un estado
de absorción profunda, en Samadhi. Estos
misterios son difíciles de comprender. Las
mentes comunes no están capacitadas para
penetrar estas intrincadas cosas de acción
Divina. Las energías que se requieren para
enfrentarse al mal de la creación están potencialmente
presentes dentro nuestro, y deben ser trabajadas
por nosotros a través de medios específicos.
El deseo no es ni bueno ni malo. Pero, puede
llegar a ser bueno o malo de acuerdo a las
circunstancias y a la manera en que opera
bajo condiciones dadas en la historia de
la creación. El nacimiento de Skanda debió
ser ocasionado por la actividad del deseo
personificado en Kama o Cupido con el propósito
de superar los males, uno de los cuales es
el mismo deseo y cuyos camaradas son la ira
y otras manifestaciones del egoísmo. El Bhagavadgita
dice: "Dharmaviruddho Bhuteshu Kamosmi."
Aquí Dios se refiere a sí mismo como Deseo,
privado o libre de cualquier contravención
de Dharma. Aquí tenemos la clave del misterio
acerca de como fue necesario que los Dioses
emplearan a Cupido como un instrumento para
que surgiera el divino deseo en Siva, para
que pudiera así confrontarse al perverso
deseo de los demonios. El deseo es como un
diamante que se corta a sí mismo.
La aventura religiosa se torna más y más
complicada a medida que avanzamos en ella.
En las primeras etapas, la religión parece
muy simple porque parece ser una mera cuestión
de ir a la iglesia o sentarse frente a una
deidad en un templo o seguir un sistema rutinario
o un ritual. Pero, cuando entramos al corazón
de la religión deja de ser una rutina. Se
torna una aventura del espíritu hacia adentro.
No es el hacer algo, sino que es un reorganizar
por completo nuestra personalidad y la transformación
de nosotros por medio de valores trascendentes.
Porque esto, se hace a través de un proceso
en el transcurso del cual, deberemos tal
vez someternos a las mismas fuerzas que aparecen
como nuestros oponentes en el presente. El
mundo es un enemigo y también un amigo. El
Bhagavadgita una vez más, da una respuesta
a esta interesante cuestión. 'Como la misma
cosa puede ser un amigo y al mismo tiempo
un enemigo.' En el sexto capítulo, se nos
dice que el Ser es el amigo y el Ser es también
el enemigo. El deseo es un amigo y también
un enemigo. El mundo es un amigo y un enemigo
también. Por medio de Kamadeva, La Divina
Fuerza de Siva que por otra parte es Omnipresente,
se puso en acción. En la filosofía Vedanta
se traza una diferencia entre dos tipos de
conciencia, conocidos como Sahaja-Jnana y
Vritti Jnana, que puede ser traducido respectivamente,
como un presente impersonal universal, conciencia
sin rasgos distintivos, y una conciencia
que opera directamente en alguna forma dada,
respectivamente. O, para dar un ejemplo burdo,
el fuego impersonal presente en los cinco
elementos que nos rodean debe ser distinguido
del fuego concreto con el que cocinamos nuestra
comida y damos luz a nuestra lámpara. La
energía en acción es el fuego que arde en
nuestra cocina, y la energía que existe meramente
de una manera impersonal, es como el fuego
presente en los cinco elementos. La fuerza
de Siva es impersonal en el estado de Samadhi
y no tiene que ver ni con el bien ni con
el mal, ni con cualquier otra cosa. Pero,
cuando debió ser empleada como arma para
contrarrestar los males de la creación, debió
manifestarse y no permanecer tan solo como
un rasgo impersonal en la conciencia en estado
de Samadhi. Por eso, la energía irrumpió
del tercer ojo de Siva, siendo conocida como
el poder del conocimiento o Chit-Sakti. No
es una energía manipulada, generada por máquinas
o creada a partir de energías de algún tipo
del cuerpo físico o substancia. Solo la energía
de la Sabiduría puede contrarrestar el mal
de la creación y ningún otro poder, ni tampoco
algo que podamos hacer, ya sea en la forma
de caridad, bondad o a través de nuestra
llamada religiosidad.
Así es como tenemos en esta gran Épica de
la encarnación de Skanda, el 'Kumara Sambhava',
poderoso retrato de la aventura del Espíritu
a través de los procesos de Sadhana, práctica
espiritual, a través de los que comulgamos
con el más elevado poder concebible, la energía
de Dios Mismo. Debemos extraer esa energía
y aprovecharla para enfrentarnos a este mundo.
Entonces, el poder de externalidad se transformará
en la paz de la universalidad. ¿Qué pasa
con los Rakshasas -Surapadma, Simhamukha
y Taraka? Esas fuerzas externalizadas que
son los deseos proyectándose en dirección
de los objetos de los sentidos, fueron transformadas
en la paz universal de la creación. La paz
reina suprema. No hay nada en ninguna parte
a lo que se pueda llamar destrucción. Estos
demonios no son destruídos en el sentido
común del término. Ustedes conocen la ley
de conservación de la energía. La energía
jamás aumenta o disminuye en la creación.
Tan solo se concentra en formas diferentes
y en lugares diferentes. A la forma concentrada
de ello llamamos mal. Y la misma energía
en forma de estos elementos demoníacos es
transformada por la energía Divina, lo que
significa, que todo aquello que se siente
impulsado en dirección externa hacia el espacio,
tiempo, causalidad, objetividad y deseo de
todo tipo, se retira hacia la paz del Absoluto,
y la Meta de la vida es alcanzada. Este es,
en mi humilde opinión, el gran significado
espiritual que se encuentra detrás de la
fiesta religiosa llamada Skanda Shashti,
que cae al sexto día de la quincena brillante
en el mes de Kartika (octubre-noviembre).
Existen otros significados variados e interesantes.
De esa variedad he escogido este, que pongo
delante de ustedes para su contemplación.
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