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"Significado espiritual de las fiestas
religiosas"
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RAMA-APOTEÓSIS DE LA PERFECCIÓN
HUMANA
Observemos esta ocasión auspiciosa
de Sri
Ramanavami como un momento para
la contemplación
de un especial destello de la
divinidad que
hizo su advenimiento sobre esta
tierra. Popularmente
hablando, en tiempos históricos
muy lejanos,
el enfatizar sobre el advenimiento
histórico
de esta gran divinidad sobre
la tierra, ha
sido el lado exotérico de las
Épicas, como
lo entiende generalmente la gente.
Este énfasis
en las encarnaciones de Dios
sobre la tierra
han tomado la forma de épicas
como el Ramayana.
Se dice en el Ramayana del sabio
Valmiki,
uno de los documentos más antiguos,
que fue
una historia par excelence, una
historia
de procesión cronológica de hazañas
divinas;
que es a lo que nosotros nos
referimos cuando
hablamos de Épica divina. Se
cree que el
más antiguo registro sobre la
historia de
Rama, el Ramayana de Valmiki,
fue escrito
durante la vida del Mismo Rama.
No fue una
biografía escrita mucho más tarde,
años después;
fue compuesta entonces y en el
mismo lugar
por un contemporáneo de Rama,
el sabio Valmiki.
Por eso es correcto que los devotos
lo tomen
como el más auténtico de los
documentos pertenecientes
a la historia de la vida de Rama.
Aunque
parezca sorprendente, este poeta-maestro
que compuso el Ramayana, era
un bruto iletrado
en sus jóvenes años súbitamente
transformado
en un Maestro, cuyo genio es
considerado
incomparable en la historia de
la literatura
sánscrita.
Esta transformación total debida
a un toque
mágico, fue otorgada a Valmiki
por otro genio,
el sabio Narada; un genio creó
otro genio;
y este genio escribió una Épica
sobre el
genio de perfección humana que
fue Rama,
conmoviendo el alma del hombre.
Así, incluso
hoy día, el contemplar estos
aspectos de
santidad y perfección nos pone
en contacto
con un rasgo único, como debe
ser entendida
correctamente la humanidad, para
así llevar
ese concepto a la vida práctica.
Todo el Ramayana es una épica
de la humanidad.
Humanidad no significa la raza
humana, sino
aquello que caracteriza particularmente
a
la raza humana. Es en este sentido
que Sri
Rama es a menudo llamado modelo
de humanidad,
ejemplo de perfección de la naturaleza
humana.
Esta perfección no incluye las
debilidades
del hombre debidas a sus reducidas
dotes.
En las majestuosas palabras de
Valmiki con
las que comienza la épica, se
nos da la descripción
de lo que esta perfección de
la humanidad
es en respuesta al sabio Narada
a su pregunta
al sabio Valmiki acerca de cual
es el ideal
de naturaleza humana. "¿Quién
piensas
que es, oh sabio, la perfecta
encarnación
de humanidad en este mundo, puede
darme un
ejemplo de tal perfección?"
Ésta fue
la pregunta que Valmiki hizo
a Narada. Narada
comienza entonces una digna descripción
de
la personalidad que hoy conocemos
y adoramos
como Sri Rama. Esa característica
de personalidad
majestuosa encarnada, ideal de
perfección
en cuanto a estructura fisiológica,
profundidad
y belleza de comprensión, comportamiento
digno, conducta de naturaleza
ejemplar-todo
eso junto en una sola palabra,
'perfección,'
como concebido o concebible por
la comprensión
humana-esta fue la respuesta
del gran sabio
Narada.
Tenemos dos Épicas, el Ramayana
y el Mahabharata,
así como en Occidente tenemos
dos Épicas,
la Ilíada y la Odisea. Estos
dos movimientos
paralelos de cuentos Épicos,
conocidos como
Ramayana y Mahabharata, nos ofrecen
una imagen
completa del proceso de avance
del alma humana
hacia su Perfección. No debe
tomarnos por
sorpresa, que la cultura de Bharatavarsha
sea una cultura del espíritu
y que todo lo
dicho, hecho o creído, se encuentre
directa
o indirectamente conectado a
la marcha del
Espíritu hacia el reconocimiento
de su Perfección.
No tenemos otra cultura aquí
excepto la del
Espíritu. Y la conexión del fenómeno
visible
con aquello que se encuentra
en la base del
fenómeno, es el significado de
las Épicas.
Y estos dos toques magistrales
de genio que
nos han sido dados por Valmiki
y Vyasa en
la forma del Ramayana y el Mahabharata,
son
lo que define la religión de
India.
Hay algunos orientalistas exageradamente
entusiastas, particularmente
en Occidente,
y algunas veces también en Oriente,
que comenzaron
a creer que la cultura de India
se encuentra
en los Vedas y los Upanishads.
Pero, si reflexionamos
un poco acerca de la situación
actual, veremos
claro que si los Vedas y los
Upanishads fueran
la sola base de la cultura de
India, la cultura
india hubiera desaparecido, como
las culturas
de Egipto, Grecia y Roma. Estas
culturas
son solo nombres para nosotros;
ellas no
existen ahora. Desaparecieron
del proceso
del tiempo debido a su inflexibilidad,
a
su carácter rígido y a su énfasis
sobre un
aspecto particular de la vida
humana. Si
solo las máximas de los Vedas
y de los Upanishads
fueran tomadas como la gente
comúnmente cree,
como base de la cultura india,
no tendríamos
hoy cultura india. Hubiera volado
al viento;
porque lo que tenemos en los
Vedas y los
Upanishads son 'Principios',
como los teoremas
de geometría o álgebra, los cuales
son lo
suficientemente poderosos y se
encuentran
en la base de todos los acercamientos
y descubrimientos
científicos. Sin embargo, ellos
son principios,
y el pueblo no vive de principios.
Cuando
hablamos o cuando nos movemos
por las calles,
no pensamos en los principios
que se encuentran
detrás del hablar y el caminar.
Actuamos
con la manifestación particular
de nuestra
personalidad que es espontánea
por naturaleza.
Los principios tienen el aroma
de la rigidez.
Ellos no pueden cambiar -la emoción
busca
una expresión espontánea de su
ser- y esta
peculiaridad de la naturaleza
humana, fue
tomada en cuenta por los mismos
sabios en
tiempos Védicos.
En el Srimad-Bhagavata, al mismo
comienzo,
uno entre los dieciocho Puranas
nos dice
que Vyasa sintió la necesidad
de componer
el Mahabharata y el Srimad-Bhagavata.
Y,
por la misma razón, fue compuesto
el Ramayana:
creemos lo que vemos con nuestros
ojos, lo
que oímos con nuestros oídos,
lo que percibimos
con los otros órganos y lo que
sentimos en
nuestros corazones; somos incapaces
de creer
otras cosas. Los Principios puros
a pesar
de ser eternos, son incapaces
de evocar emociones
en el hombre. Por lo tanto, hasta
la elite
y la inteligencia de la raza
humana hoy día
piensan en Dios en lenguaje Épico
y no en
lenguaje Upanishádico. Cuando
ustedes y yo
pensamos en Dios, pensamos en
el Dios Épico,
no en el Dios Upanishádico o
Védico. El significado
de esto es que nosotros pensamos
en una relación
humanizada entre nosotros y el
Creador. Cuando
deshumanizamos al Creador y lo
elevamos por
sobre lo que la mente humana
es capaz de
concebir, la relación entre Dios
y el hombre
se corta. Y la vasta mayoría
de nosotros
exceptuando tal vez algunos pocos
héroes
espirituales, descienden a un
nivel por debajo
del ser humano. Así que se sintió
la necesidad
de traer nuevamente a casa la
mente del hombre,
esto es, ese concepto de Perfección
y Divinidad
que pueda estar contenida en
la mente humana
en la forma de Perfección, animada
por la
fuerza de aquello que es suprahumano.
Tal
era la personalidad de Sri Rama:
el elemento
suprahumano infundiendo una personalidad
al ser humano. Es difícil entender
esta mezcla
peculiar, así como es difícil
comprender
a los Maestros, Sabios y adeptos
de Yoga,
y comprender la vida espiritual.
Esto es
así, porque ellos son una mezcla
de lo que
vemos y aquello que no podemos
ver. Lo que
vemos es la forma de sus vidas,
y lo que
no podemos ver es la esencia:
el sentido
y el significado de lo que ellos
viven.
En el Ramayana nos encontramos
con tal cuadro
contradictorio de la personalidad
de Rama
presentado por Valmiki, donde
algunas veces
se nos pide que lo miremos a
él como el hombre
de perfección y, a veces, como
la Perfección
de la divinidad misma manifestada.
En el
Yuddha Kanda del Ramayana de
Valmiki -no
hablo del Ramayana de Tulasidas
porque este
tiene un acercamiento completamente
diferente-
por primera vez tenemos la proclamación
de
la divinidad de Rama, donde Mandodari,
profundamente
apenada por la muerte de Ravana,
su esposo,
exclama que es Narayana que ha
venido como
Nara, suceso desconocido por
Ravana, y que
debido a su ignorancia, ha tomado
a Rama
por un ser humano. La contradicción
mostrada
por Valmiki es, que mientras
él pone estas
palabras en la boca de Mandodari,
pone palabras
de otra naturaleza en la boca
del mismo Rama.
Cuando todo el tema termina,
el drama ha
llegado a su fin : Brahma aparece
y habla
a Rama "Tú eres el Señor
Narayana, tu
actuación en este mundo llegó
a su fin y
buscamos tu vuelta a Vaikuntha."
Rama
responde: "¿Qué dices? Yo
no sé nada.
¿Que yo soy Narayana? Yo pienso
que soy tan
solo un hombre -Atmanam Manusham
Manye. No
importa qué cosa puedas pensar
o hablar sobre
mí, yo creo que soy un hombre,
soy un ser
humano." Estas son las palabras
del
mismo Rama. Mientras Rama mismo
está pensando
que él es solo un hombre, Brahma
lo considera
Narayana y desea que Él vuelva
a Su Morada
puesto que Su drama en este mundo
ha llegado
a su fin. Estas interesantes
contradicciones
dramáticas son puestas en juego
por el genio
de Valmiki deliberadamente, para
satisfacer
el propósito de la Épica. Si
no fuera así,
el juego no tendría sentido.
No le fue dada a Rama la posibilidad
de que
se proclamara a sí mismo como
Narayana. Ese
no era en absoluto el propósito
de Avatara,
sino que de lo que se trataba
era de derrotar
el propósito de Ravana que tenía
una pobre
opinión de los seres humanos.
Siendo un demonio,
él pensó que los seres humanos
y los monos
eran solamente fuente de alimento.
Debido
a esto, omitió deliberadamente
incluir hombres
y monos en la lista de sus posibles
futuros
enemigos. Cuando él le pidió
a Brahma un
favor: "Que no reciba muerte
de nadie,
ni de Dioses, Kumaras, Kimpurushas,
Daityas,
Danavas-todos seres suprahumanos-
ese fue
el favor pedido. Pero nunca dijo
nada sobre
monos y hombres. Él pensó: "Ellos
son
tan solo alimento para mí, no
necesito temerles".
Ahora, ese descuido, esa actitud
despectiva
de Ravana hacia aspectos a través
de los
cuales Dios podría manifestarse
y Se manifiesta,
fue ocasión para que Dios Mismo
enseñara
a la humanidad que Él puede hacer
milagros,
incluso a través de la más baja
de sus manifestaciones.
El otro aspecto de la enseñanza
de la Épica
es, que a través de la humanidad
alcanzamos
la divinidad. Algunas veces se
nos dice que
los diez Avataras, encarnaciones
de Vishnu,
comenzando por la encarnación
bajo la forma
de Pez, Matsya Avatara; la encarnación
bajo
forma de Tortuga, Kurma Avatara,
la encarnación
bajo la forma de Jabalí, Varaha
Avatara,
representan el proceso de evolución
de la
conciencia humana hacia la perfección
de
su Realización. Desde este punto
de vista
del entendimiento de la naturaleza
humana
y su evolución, el estado representado
por
Rama, Dios en forma humana, fue
el penúltimo
paso que da la Conciencia en
su intento por
Realizar el Ser. Él mostró qué
es la perfección
humana y como esta se transforma
en un peldaño
hacia la divina perfección. Podremos
saberlo
cuando leamos el Ramayana completo,
del principio
al fin, leyendo también entre
líneas. La
mayoría de nosotros no sabe como
es el entero
Ramayana. Conocemos tan solo
el bosquejo
-que Rama era hijo de Dasaratha,
que aprendió
arquería con Visvamitra, que
se casó con
Sita, que fue secuestrada por
Ravana y luego
Rama trabó amistad con Sugriva
y Hanuman,
cruzó el océano, fue a Lanka
y luego mató
a Ravana. Este es todo el Ramayana
que conocemos
y esto es lo único que se sabe.
Pero, esto
no es el entero Ramayana. Ya
sea el Ramayana
de Tulasidas o el Ramayana de
Valmiki u otro.
El verdadero Ramayana es el espíritu
que
se encuentra manifestado en sus
palabras
cuando leemos el original de
los maestros,
ya sea el Ramayana de Kamban
o el de Tulasidas
o el de Valmiki. No hace diferencia,
puesto
que se dice que todos los grandes
hombres
piensan de la misma manera. Todos
estos maestros
pensaron igual y tenían un propósito
común;
uno de ellos escribió en Tamil;
otro en Hindi
y el tercero en sánscrito. Pero
el espíritu
expresado por ellos es similar
y común y
tienen el mismo propósito de
transformar
la naturaleza humana en divina
perfección.
Ahora les daré un bosquejo de
los antecedentes
del Ramayana y el propósito detrás
de las
Épicas de India. El otro aspecto
relevante
para un Sadhaka o Buscador de
la Verdad es
que Sri Ramanavami, fecha de
nacimiento de
Sri Ramachandra, es un día para
la divina
contemplación. Es una ocasión
para la contemplación
intensa del Espíritu, Dios, o
Sri Rama como
Lo llamamos. Es un día de autocontrol
y ocasión
para elevar nuestras emociones,
nuestros
sentimientos y nuestro entendimiento,
al
nivel de la comprensión de Valmiki
o Tulasidas
o Kamban o del mismo Sri Rama.
Estas contemplaciones
son procesos por los que la Conciencia,
nuestro
propio Ser, establece relación
con los poderes
del cosmos.
El observar la fecha de nacimiento
de Sri
Rama o la celebración de Sri
Ramanavami no
es para el mero festejar o regocijarse;
es
un día para la contemplación
espiritual y
el auto-control, con el cual
nos ponemos
en armonía con las fuerzas del
mundo. ¿Cuál
era el poder de Rama? ¿Por qué
era Él tan
poderoso y fuerte? Decimos que
era una encarnación
de Dios. ¿Pero por qué es Dios
tan poderoso
y nosotros no? ¿Cuál es la diferencia?
¿Qué
es lo que hace de estos maestros,
héroes
y encarnaciones, centros de tal
energía,
fuerza y actividad, mientras
que nosotros
somos lo contrarios de ellos?
La razón simple
es que ellos están en armonía
con las fuerzas
del universo, en tanto que nosotros
nos encontramos
separados de ellas. Ellos se
enfrentan a
la luz del sol y así beben el
néctar de sus
rayos. Pero nosotros damos la
espalda al
sol y vemos solo obscuridad.
Esta es la diferencia
entre los hombres mortales y
las encarnaciones
divinas que son inmortales, emblemas
eternos
que se mueven sobre esta tierra.
Así que
en la contemplación de este día,
así como
en ocasiones similares, deberíamos
acumular
fuerzas al introducir una nueva
luz de divinidad
en nosotros. No echemos a perder
este día
hablando vanamente o escuchando
tan solo
unas pocas palabras de alguien
acerca del
Ramayana.
Estas celebraciones son meramente
indicaciones,
guías de ayuda para acceder a
un estado más
elevado que el anterior; si ustedes
no han
utilizado estos días ni siquiera
para lograr
un poco de satisfacción o contento
por haberse
transformado en valiosos hijos
de Dios, a
Sus ojos deberían considerar
sus vidas como
inútiles. Una de las preguntas
centrales
en el diario espiritual debería
ser "¿Qué
soy yo a los ojos de Dios?"
Pero esta
pregunta nunca se hace, y ustedes
no quieren
conocer la respuesta. Desean
siempre saber
"¿Qué soy yo a los ojos
de los demás,
de mis vecinos, a los ojos del
público? ¿Qué
piensa el país de mí? ¿Qué piensan
los votantes
de mí, cual es la opinión internacional
acerca
de mí?" Ni por un momento
piensan "¿Qué
piensa Dios de mí?" Que
esa sea la contemplación.
En el momento en que comienzan
a conocer
qué piensa Dios de ustedes no
hablarán más,
callarán, quedarán en silencio
por dos razones.
La primera razón es que ustedes
se verán
tan pequeños e insignificantes,
tan nada,
que toda la importancia personal
se desvanecerá
por completo cuando se comparen
con Su luz.
La otra razón es que se sentirán
elevados
hacia un estado de gozo porque
les ha llegado
la hora de realizar el verdadero
deber como
ser humano, que no es sino la
realización
de Dios. Esto es lo que Sri Rama
nos enseña
en el 'Rama Gita' como mensaje
final -el
alma debería abandonar su jaula
de carne,
como un león que al romper sus
ataduras ruge
con toda su majestad y poder.
En el momento en que comiencen
a reconocer
la verdadera condición de ustedes
en este
mundo se volverán poderosos,
no porque posean
una gran fortuna o tengan un
escaño en el
parlamento o en el gabinete,
sino porque
tendrán un lugar en la constitución
del universo.
Cuando este lugar les sea dado,
se harán
miembros del gobierno del cosmos,
y aquí
los poderes no son logrados por
voto o por
plebiscito. Las personas no levantan
sus
manos para hacerlos miembros.
Otra cosa misteriosa,
milagrosa, tiene lugar. Las células
se revitalizan,
se cargan de un poder desconocido
hasta ahora.
¿De donde proviene ese poder?
No viene de
ninguna parte. Ustedes se mantienen
abiertos
a los poderes que 'están' y les
dan cabida
en su interior; hasta ahora evitaban
que
estos poderes entraran en ustedes.
¿Qué estamos haciendo ahora?
Diríamos que
es algo así como construir una
casa con cuatro
paredes sin ninguna ventilación,
sentándose
dentro en total obscuridad mientras
el sol
brilla afuera en toda su gloria
y esplendor.
El sol ha salido queriendo iluminar
el mundo
entero con su brillo y fuerza;
pero vivimos
en un calabozo cubriéndonos con
una manta
y cerrando nuestros ojos para
que la energía
y la luz del sol no afecten nuestra
personalidad.
Esto es lo que hacemos en nuestra
relación
con Dios y en nuestra relación
con las fuerzas
del universo. Las fuerzas del
mundo están
aquí, dentro de esta sala, dondequiera
que
nos encontremos; no están lejos
en los cielos.
Pueden mantenerse abiertos a
ellas o mantenerse
cerrados. Los pensamientos dirigidos
al cuerpo
y al centro de la personalidad
llamada ego
evita la entrada de las fuerzas
universales
en nuestra personalidad. Así
pues, cuanto
más importantes nos vemos ante
nuestros ojos,
más insensibles somos a la entrada
de las
fuerzas del cosmos. Cuanto más
grandes somos
en el mundo, peor somos desde
el punto de
vista de la fuerza espiritual
y el conocimiento;
porque esta auto-importancia,
esta asertividad,
Ahamkara, conciencia personalizada,
conciencia
encarnada, conciencia socializada
y conciencia
de condición-todas estas cosas
reunidas actúan
como barrera psicológica que
cierra la entrada
a las fuerzas del cosmos. Estas
fuerzas no
están ausentes, están aquí, y
en el momento
en que pensemos en sus términos,
ellas entran
en nosotros. Cuando pensamos
en términos
de nuestra propia personalidad
ellas huyen
de nosotros. Así que meditando
sobre los
Maestros y Encarnaciones y el
reconocimiento
de las fuerzas de las divinidades
que se
manifiestan bajo la forma de
encarnaciones
y sabios, son los modos en que
un Sadhaka
debe observar Ramanavami, que
es el día de
la encarnación de Dios o la celebración
de
la fecha de nacimiento de un
Maestro suprahumano.
Nuestro derecho de nacimiento
es embebernos
con la gracia de los Maestros
asumiendo el
contorno y la personalidad de
ellos. Obtener
Sarupya o igualar la personalidad
a ellos,
ser como ellos y embebernos de
sus características
meditando en ellos.
La Épica de Ramayana es una larga
meditación
sobre la manifestación superior
de Dios en
la forma de Sri Ramachandra.
Rama fue el
terror, el trueno -dice Valmiki.
Pero Rama
fue también, mantequilla, pétalo
de rosa,
toda compasión - dice el mismo
Valmiki. Cuando
se encontraba enojado, Rama era
más fiero
que el fuego -fuego solo comparable
al fuego
durante la disolución del cosmos-
y, al mismo
tiempo, nadie pudo ser más compasivo,
simple
y de buen corazón como lo fue
Rama. Esta
es la dramática contradicción
que Valmiki
introduce en su Épica para mostrar
así la
grandeza de la personalidad divina.
¿Cuales
son las características de los
grandes hombres?
Son más duros que el diamante,
pero también
más suaves que el pétalo de la
flor de loto.
Los grandes Maestros son más
fuertes y duros
que el diamante y, por lo tanto,
no se les
puede hacer nada, y son inamovibles
en sus
principios. No pueden ser sacudidos
por nuestra
lógica y argumentación por más
poderosa que
esta sea. Esta es tan solo una
característica
de estos grandes Maestros, otra
característica
es que ninguna persona puede
ser tan buena,
compasiva y tierna de corazón
como ellos.
Tal es la combinación misteriosa,
una terrorífica
manifestación de la divinidad
combinada con
las más perfectas características
y rasgos
humanos que vemos en Sri Rama.
Tuve oportunidad de leer las
bellas descripciones
del Ramayana de Valmiki en sánscrito
-en
menor medida el Ramayana de Tulasidas.
Creo
que las comparaciones y descripciones
son
casi similares. Sin decir lo
que en realidad
quieren decir -peculiaridad de
los poetas
en general- ellos dejan implícito
su significado
en palabras que sin que lo sepamos,
influencian
nuestras emociones y total personalidad.
Lentamente, sin que nos demos
cuenta que
está sucediendo, la entera personalidad
es
sacudida en el transcurso de
la lectura del
Ramayana desde el principio al
fin. Salimos
de esa lectura consumidos, embellecidos
y
purificados, debido a un proceso
purificador
gradual que experimentamos en
nuestras emociones
y entendimiento al pasar de Kanda
a Kanda,
hasta llegar a Pattabhisheka
Kanda, gloria
de la Épica Ramayánica.
Concluiré con una oración y un
pedido. Somos
humildes buscadores, no somos
Maestros. Somos
gente pequeña tratando de seguir
los pasos
de grandes Maestros como Swami
Sivanandaji
Maharaj en nuestra humilde y
titubeante manera,
tratando de elevar nuestras mentes
hacia
la verdadera devoción a Dios.
En este intento
seamos honestos con nosotros
mismos. Esta
es mi plegaria para mi propio
ser y el de
todos. Honestidad de conciencia
es la consigna
del Sadhaka. Honestidad de conciencia
tiene
un significado muy importante
que debemos
tener en cuenta. Muchas veces
parecemos honestos,
pero no somos realmente honestos
en lo profundo
de nuestros sentimientos. Ello
perturba la
estructura entera de nuestro
esfuerzo en
la vida espiritual, porque la
vida espiritual,
no es sino la vida que llevamos
en el fondo
de nuestro ser, no la vida que
vivimos en
nuestros cuartos, oficinas, colegios
o fábricas.
Nuestra conciencia habla con
nuestra voz
espiritual. Y si nuestra conciencia
no es
honesta y pura, ustedes verán
el seguro resultado
de ello, un fracaso total en
el camino espiritual.
Es difícil ser verdadero con
nuestra conciencia
debido a las circunstancias bajo
las cuales
vive generalmente la gente. La
presión de
la sociedad, las necesidades
del cuerpo y
las debilidades de la carne son
tales que
es difícil ser fieles a nuestra
conciencia.
Todo esto significa, que es difícil
vivir
la vida espiritual, que nuestra
personalidad
sea impregnada por características
divinas
y ser devotos de Dios. En resumen,
es difícil
realizar a Dios.
Para este propósito -propósito
de sobrellevar
estas limitaciones inevitables
de nuestra
personalidad- el remedio es contemplar
la
vida de los santos. ¿Qué difícil
e ideal
vida vivió Tulasidas? ¿Cuan dura
y dolorosa
vida vivieron nuestros santos
debido a los
grandes obstáculos puestos en
su camino por
la gran mayoría de la gente?
Cuan difícil es ser hombre de
Dios, lo sabremos
solo cuando estudiemos la vida
de los santos.
Ser hombre de Dios es ser un
tonto a los
ojos de la gente. Esto parece
ser una consecuencia
necesaria del mirar hacia Dios."Yasyaham
Anugrihnami Tasya Vittam Haramyaham"-
"Cuando deseo derramar Mi
gracia sobre
una persona, le privo de sus
centros de placeres",
esta es una famosa declaración
que se dice
fue hecha por el mismo Señor
Narayana, registrada
en el Srimad-Bhagavata. ¿Cuales
son nuestros
centros de placer? Nosotros los
conocemos
muy bien. La fortaleza más grande
de nuestro
placer es nuestra propia conciencia
personalizada,
nuestro egoísmo. Tenemos muchos
otros centros
de placer, sin duda; el mayor
entre ellos
es lo que nosotros llamamos en
lengua hablada
Izzat, personalidad digna, auto-respeto.
Este auto-respeto era desconocido
para los
grandes maestros y santos. Ellos
respetaban
a Dios, así que eran humillados
ante los
ojos de la gente, tenidos por
"nada"
ante los ojos del mundo. La tortura
y el
sufrimiento que sobrellevaron
es algo terrible
si ustedes lo piensan. No tenemos
más que
leer sobre la vida de unos pocos
santos del
pasado, podemos leer sobre la
vida de una
reciente personalidad, Swami
Sivanandaji.
A pesar de que es fácil pensar
que creemos
en Dios, es muy difícil en realidad
obrar
en consonancia con ello. Por
lo tanto, que
estas ocasiones auspiciosas sean
instancias
para llevar a cabo un honesto
Sadhana de
nuestra propia conciencia y también
de nuestro
espíritu, no tan solo Sadhana
de las manos
y los pies. Tenemos Sadhana de
los miembros
del cuerpo bajo la forma de rituales
moviendo
la llama del Arati en el templo,
abriendo
una escritura y leyéndola en
voz alta, usando
nuestra voz y ofreciendo nuestra
obediencia
física por medio de Sashtanga
Namaskara con
nuestro cuerpo. Todo eso es hermoso,
maravilloso
y muy necesario. Pero se vuelve
vacío y es
nada si no se escucha a la conciencia
y se
oponen en su espíritu a todas
nuestras representaciones
externas de rituales y observancias
religiosas.
Dios está dentro nuestro, en
la raíz más
profunda de nuestro ser, y mirar
hacia Él
es como mirar finalmente hacia
nosotros mismos
en nuestra esencia. Este debería
ser el espíritu
de Sadhana y la devoción hacia
Dios -nada
puede ser más difícil porque
es la muerte
de la personalidad individual.
"Muere
para vivir", como solía
decir Swami
Sivanandaji Maharaj; si quieres
vivir en
la Eternidad debes morir a lo
temporal, lo
que significa, que deberías morir
a todo
aquello que consideras bello,
importante
y valioso en este mundo. ¡Quien
puede hacer
esto! Ningún hombre común está
preparado
para esto, ningún común mortal
puede tener
el coraje, el poder y la fortaleza
para enfrentarse
a las debilidades de la carne,
a las flaquezas
de la naturaleza humana y a la
impetuosidad
del ego humano. ¡Quien puede
enfrentarse
a estos poderosos demonios! ¿Quien
puede
enfrentarse a Ravana? Nadie,
ni siquiera
los Dioses. Ni Indra podría enfrentársele.
¿Y quienes somos nosotros? No
es broma enfrentarse
y superar estas fuerzas negativas;
ellas
son horribles -esta es la única
palabra que
podemos usar aquí. Son tan terribles,
que
el mero pensar en ellas es suficiente
para
hacernos huir. Tal es el terror
al que tenemos
que enfrentarnos antes de ser
aptos para
realizar a Dios. "El temor
al Absoluto"
dijo Plotinus, un gran sabio
de Occidente.
El entrar al Absoluto es como
entrar a la
jaula de un león de la cual no
hay retorno.
Feroz es el océano, feroz es
el león; feroz
la conflagración del fuego, feroz
es el amor
de Dios, nadie puede amar a Dios
a no ser
que esté preparado a morir, completa
y totalmente
a lo tan llamado bueno, hermoso
y placentero
de este mundo, para este cuerpo
y para el
ego. Ardua es la labor, difícil
la tarea;
la gracia de Dios es el único
factor salvador.
Por ello oremos a Él, el Todopoderoso,
que
nos bendiga con este extraordinario
coraje,
conocimiento y fortaleza, para
que podamos
realizarlo en toda Su Gloria
en este mismo
nacimiento.
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