|

Oraciones
Calendario
Links Enseñanzas
Tema del mes
Preguntas y respuestas Glosario E-mail
|
"Significado espiritual de las fiestas
religiosas"
Capítulo anterior
Capítulo siguiente
SANKARA-EL GENIO
UN ANÁLISIS DEL PROCESO CRONOLÓGICO
Y LÓGICO
Hoy es Vaisakha Sukla Panchami, quinto día
de la quincena brillante del mes de abril-mayo,
fecha en que celebramos el advenimiento del
gran Acharya Sankara a quien se le conoce
por sus seguidores como Bhashyakara (comentador
de Prasthana Traya-los Brahma Sutras, los
Upanishads y el Bhagavad Gita). El famoso
e inmemorial evento de su vida y obra es
una consecuencia de la cronología de la historia
social, así como consecuencia de la lógica
del pensamiento humano. El servicio inmortal
que ha dado al mundo es tanto la consecuencia
de un proceso cronológico, como también la
consecuencia de un proceso lógico.
Ante todo veamos cual es el significado del
trabajo de Acharya Sankara en la historia
social de India en particular y en el mundo
en general. Cronología es la secuencia de
la historia, y si rastreamos hacia atrás
la condición de la sociedad humana, particularmente
en India, en el período más antiguo disponible
para nuestro estudio de la condición humana,
nos daremos cuenta que en la época de los
sabios de los Vedas existía una tendencia
espontánea a reconocer a Dios en la creación.
Esta es la característica específica de la
época de los Veda Samhita -el visualizar
y contemplar al creador en aquello creado
y ver al Uno en los muchos. El destino quiso
tal vez que este fuera el principio de nuestra
historia cultural remontándonos hasta los
primeros datos disponibles tanto históricos
como arqueológicos.
Los Samhitas de los Vedas son himnos espontáneos
y oraciones ofrecidas a Dios en su manifestación
polifacética como este cosmos. Para los sabios
de los Vedas Samhitas, la salida del sol
era una manifestación de Dios; era el glorioso
Dios Aditya que se elevaba. El amanecer era
una manifestación de la divinidad. De la
misma manera, la entrada del sol tenía su
propia gloria que revelaba la divinidad de
Dios. El calor del verano, las lluvias, el
frío del invierno, el cambio de estaciones,
todo lo visible así como lo conceptual, era
un vehículo para elevar nuestra devoción
a Dios. Era una espontaneidad de sentimiento,
que en un sentido, era resultado de la intuición
de los sabios. A través del Samhitas, si
hacen un estudio profundo de ellos, verán
diseminados por varios lugares, pensamientos
y sentimientos devocionales en sus diversos
énfasis y acentos, todos ellos atrayendo
la aspiración del alma humana hacia aquello
que se encuentra implícito y escondido detrás
del fenómeno manifestado. Ahora, en esta
situación psicológica de la humanidad, encontramos
un doble significado desde el punto de vista
de la historia cultural. Por una parte, era
una expresión visible de una realización
interna debido a la cual los sabios se sumergían
en la profundidad del infinito y proclamaban
para toda la eternidad y a toda la humanidad:
"Ekam Sat Viprah Bahudha Vadanti, Indram
Varunam Mitram Agni..." Toda la variedad
ya sea en el campo de Adhidaiva, Adhibhuta
o Adhyatma, es una gloriosa faceta o expresión
del Ser Supremo designado al comienzo del
Rigveda como "Ekam Sat"-el Ser
Uno, no asociando al Ser ningún culto, credo
o fe religiosa. La definición más universal
de la Realidad Suprema la encontramos en
el texto del Rigveda Samhita. Ekam Sat -el
Ser Uno, Realidad Una, Substancia Una, Existencia
Una -que los sabios reconocen y designan
como múltiple. Ellos cantan de varias maneras
las glorias de este Poderoso Ser Uno. Mas,
por otra parte, por pura observación exotérica,
parecería como la aceptación del politeísmo
o adoración de muchos Dioses como si hubiera
una multiplicidad real en el reino de los
Adhidaiva como contraparte de la multiplicidad
que vemos en el reino de los Adhibhutas o
mundo físico. La variedad del mundo físico
se transformó más tarde en fuente de un sentimiento
susceptible de considerar al pasar el tiempo,
que tal vez las almas eran muchas y los Dioses
eran muchos, porque los objetos del mundo
también eran muchos. Este es un período ligeramente
posterior a aquel exuberante de los mantras
de los Vedas Samhitas, donde había tan solo
una espontánea efusión espiritual de devoción
al Uno, debido a haberse reconocido a sí
mismo en la realización de la experiencia
directa. Pero, al hacer un estudio de estas
efusiones, ellas no aparecen como manifestaciones
de la Experiencia Una. Todo estudio histórico
es exotérico, prosaico, mecanizado y sensorial
y, por lo tanto, el significado esotérico
que era el origen del origen mismo de estos
Veda mantras se perdió en el proceso del
tiempo a través del pasaje de la historia.
La forma externa, el significado visible
de ello bajo la forma de himnos ofrecidos
a los varios centros de divinidad, o como
se dice usualmente, a los muchos Dioses,
fue enfatizado, y estos Dioses se transformaron
no solo en objeto de reverencia, sino también
en objetos de temor. Los Dioses no eran siempre
beneficiosos, también podían estar llenos
de ira; en tanto que en las primeras etapas
de los Vedas Samhitas no era temor a Dios,
ni siquiera reverencia hacia Dios en el sentido
corriente del término el motivo de estos
himnos, sino una automática euforia poética
por haber vivido una experiencia divina interior.
Más tarde, estos himnos se registraron históricamente
de acuerdo a las expresiones de los antiguos
maestros. Estos mantras registrados visiblemente
para la posteridad, devinieron objeto de
estudio y también vehículos para la invocación
de muchos Dioses. Para los creadores de estos
mantras los Dioses no eran muchos, sino las
muchas fases del Uno. Pero luego perdieron
la conexión con la unidad original, y solo
las fases fueron vistas como divinidades
múltiples que presidían sobre las regiones
del cosmos -Indra, Agni, Varuna, Mitra, Aryama
y muchos otros celestiales. Estas deidades
comenzaron a ser invocadas con los mismos
Mantras que originalmente fueron revelaciones
de los sabios. Y en tanto que en los Samhitas
originales en su condición primordial eran
efectos de una experiencia divina, se transformaron
ahora más en una causa que en el efecto de
una invocación a estos múltiples Dioses.
Invocamos a estos Dioses pidiendo que nos
propiciasen apaciguamiento, rogándoles que
no nos hagan daño. Oramos: "Oh Poderoso
Dios, sálvanos de las calamidades de las
catástrofes. Oh gran Dios, provéenos de todas
nuestras necesidades y deseos, que nuestras
necesidades sean satisfechas". En un
tercer estrato de pensamiento en esta marcha
histórica-social, estas mismas divinidades
que eran así propiciadas, comenzaron a ser
reconocidas casi como individuos humanos.
Ellos podían enojarse como cualquier ser
humano y podían también ser complacidos como
cualquier mortal. Tal vez podrían también
ser sobornados con varios tipos de ofrecimientos.
Y es así como escuchamos de contiendas entre
los mismos Dioses y luchas entre los celestiales,
lo cual es bastante extraño. ¿Cómo podrían
pelear los Dioses entre ellos? Mas, esto
es concebido por la mente que estudió a los
Dioses y a los celestiales a la luz de la
naturaleza humana. Así como somos nosotros,
así son los Dioses. Del mismo modo en que
complacemos a la gente, debemos complacer
a los Dioses, aplicando la misma metodología
que aplicamos a los seres humanos. Cuando
un amigo llega a nuestra casa, se le ofrece
una taza de té, agua caliente para un baño,
un almuerzo y una cama suave para reclinarse
y descansar. De la misma manera, apaciguamos
a los Dioses ofreciéndoles los mismos artículos
de satisfacción que ofrecemos a los seres
humanos.
Pero, ¿cómo transferir estos objetos que
quisiéramos ofrecer a los Dioses de la región
celestial? ¡Ellos son invisibles! Los celestiales
no son ni vistos ni conocidos. Así fue como
los sacrificios o Yajnas fueron instituidos
y, el sagrado fuego, el sagrado Agni, devino
el mensajero secreto o portador de las oblaciones
a los Dioses. Nosotros decimos, "Agnaye
svaha" y ofrecemos al Mensajero Supremo
del Divino Ser, Agni, para que él se sienta
complacido. Ustedes encontrarán que en todos
los Havans y Yajnas, Agni es la primera deidad
invocada. Este ritual es llamado Agnisthapanam.
Es invocación al celestial que se encuentra
detrás del principio de fuego o divinidad
del fuego llamada Dios-Fuego, Agnidevata.
Primeramente se le invoca, y luego se le
dice: 'Por favor, lleva esto a Indra', 'Por
favor, lleva esto a Yama', 'Por favor, lleva
esto a Varuna', etc. Él llevará nuestras
ofrendas a las deidades particulares a quienes
nos dirigimos por intermedio de los Mantras
con el sufijo 'Svaha' en los Yajnas.
Ustedes saben muy bien como nos hemos apartado
lentamente de la intención original de los
Veda Mantras por degeneración del proceso
del tiempo, advenimiento del Treta, Dvapara
y Kali Yuga o como quieran llamarlo. De este
modo, el énfasis fue completamente desplazado
de lo universal hacia lo exterior, material
e incluso lleno de prejuicios. Las ofrendas
en estos Yajnas o sacrificios dedicados a
propiciar a los Dioses que son muchos, fueron
en el comienzo artículos sagrados tales como
la mantequilla purificada y algunos granos,
legumbres y madera de árboles sagrados como
el Asvattha, Palasa, etc., gachas cocidas
de arroz, Payasam, Charu. Una vez que cometemos
un error, no nos detenemos, continúa multiplicándose
y nos encontramos con un agregado de errores;
errores tras errores fueron cometidos en
el comienzo con la pía intención de propiciar
a los Dioses. Todo tipo de ofrendas se echó
en el fuego sagrado. Luego, se llegó a un
clímax durante el cual eran ofrecidos sin
piedad seres vivos debido a la creencia que
un particular Devata se sentiría complacido
por ello. Hemos leído en los Puranas, que
en ocasiones la gente que no tenía hijos
oraba a los Dioses para que estos les fueran
concedidos, con la condición de ofrecerlo
nuevamente al Devata como Balidana. ¡Tal
es el deseo de un hijo, aunque esto signifique
que se le sacrificará más tarde! Esta práctica
continúa todavía en algunas partes del país,
incluso en este penoso fin del siglo veinte.
Narabali y Yajnas tales como Gomedha, Asvamedha,
fueron instituidas para lograr ganancia material,
acrecentar la prosperidad terrena, junto
a la convicción que los Dioses se sentirían
complacidos. Como podemos ver, no solo nos
hemos alejado del centro de la verdad, también
hemos comenzado a interferir con el bienestar
de otras personas en el mundo. Esto es naturalmente
intolerable para la misma ley que opera en
el universo. ¿Dónde está aquella intención
original de los Veda Mantras que eran tan
solo la consecuencia obtenida por los grandes
sabios de la gran experiencia Divina del
Ser Supremo, y donde estamos nosotros ahora,
utilizando estos Mantras como ofrendas de
oblaciones en el fuego sagrado para propiciar
la multiplicidad de los Dioses, para así
lograr soberanía terrenal y satisfacción
sensorial?
Fue en este momento que Gautama el Buddha
nació en este país. Cuando algo se va a los
extremos, el otro extremo se instaura. Un
día muy caluroso significa que habrá un ciclón,
el viento comenzará a soplar rompiendo las
ramas de los árboles y puede llover. Llegó
la hora entonces de dar un paso desde el
otro extremo. Al tiempo que existía un sentimiento
profundo y la convicción de que había muchos
Dioses, los protectores de las diversas partes
del Cosmos que nos querían bien y sin cuya
satisfacción no podemos ser felices en este
mundo -estos mismos Dioses, considerados
como nuestra misma vida, fueron negados por
Buddha. Él dijo que ellos no existían en
absoluto. Este es el otro extremo. ¡Vean
a donde hemos llegado! Ustedes dicen, los
Dioses nos protegen; yo digo que ellos no
existen, es la mente de ustedes que trabaja.
Así es como desde la realización espiritual
y experiencia mística de los sabios de los
Vedas Samhitas, descendimos a rendir culto
y adoración a la multiplicidad de Dioses.
Descendemos aún más cuando hacemos ofrendas
físicas al sagrado fuego para satisfacción
de los Dioses, sin sentimiento o remordimiento
al ofrecer seres vivos, incluso seres humanos
en los sacrificios. Se llegó a algo llamado
Naramedha u ofrecimiento de un ser humano
en sacrificio. Si los Dioses no existen,
¿para qué el sacrificio? No tiene sentido.
Así surgió el primer reformador conocido
de la historia en nuestra tierra, Gautama
el Buddha. Él fue un reformador que puso
fin al crecimiento de esta tendencia externalizadora
de devoción ritualística hacia una imaginaria
multiplicidad de Dioses. Para él, esto hubiera
llevado a la gente a una catástrofe. Nosotros
no sabemos qué habría pasado. Esta tendencia
se detuvo debido a la filosofía de Buddha,
y las divinidades fueron completamente ignoradas.
Ahora, la divinidad es el principio pensante
en el mismo ser humano. El mundo está creado
por la mente, es puramente psicológico. Es
una proyección de ideas. El mundo e incluso
los Dioses, son una noción en nuestra mente.
Este fue un hermoso análisis psicológico
de Buddha, quien propulsó un idealismo ético
en contradicción al ritual de ceremonias
de los Brahmanas, quienes siguieron los Vedas
Samhitas.
Algunas veces sucede que los niños interfieren
con el radio transistor y sacan del dial
la música que los padres han sintonizado.
Esto pasó con los seguidores de este gran
reformador, ellos comenzaron a interpretar
sus enseñanzas a su propio criterio; así
también sucedió con los seguidores de los
Vedas que interpretaron los Mantras a su
manera y terminaron en ceremonias, rituales
y sacrificios mecánicos.
Que el mundo es tan solo una idea y que los
Dioses no existen, fueron las enseñanzas
predominantes de Buddha, enfatizadas especialmente
en ciertas escuelas del Budismo. La filosofía
de Buddha no terminó con su muerte, continuó,
pero en forma ramificada, no como vía única.
Se ramificó por lo menos en cuatro vías -el
Vijnanavada que enseñó que las ideas internas
se manifiestan como objetos externos, el
Vaibhashika, que sostuvo que los objetos
externos realmente existentes son directamente
percibidos, el Sautrantika, que polemizó
diciendo que la percepción del objeto externo
está completamente determinado por el proceso
de las ideas internas; y, por último, tenemos
lo que ha sido llamado Nihilismo, Sunyavada
o la doctrina Madhyamika, que declara que
en realidad no existe nada. Esta controversia
introdujo otra catástrofe en el pensamiento
humano. De un lugar nos desplazamos hacia
otro lugar, desconociendo totalmente la dirección.
La intención de los creadores de estos grandes
pensamientos y de los sabios que vivieron
una experiencia divina fue la mejor. Mas,
el transcurso del tiempo se encarga de diluir
lentamente las cosas. Lo puro se adultera
hasta perder su contenido, significado y
realidad. El peor error que podemos cometer
en cualquier ámbito es irnos hacia los extremos,
aún tratándose de algo bueno, porque si es
así dejará de ser algo bueno y se transformará
en algo malo. Hasta la verdad puede transformarse
en falsedad. Ahimsa puede transformarse en
Himsa cuando es llevada a los extremos. La
virtud puede llegar a ser vicio cuando es
llevada al punto de ruptura. Todos estos
buenos pensamientos, necesarios para modificar
la historia del hombre, fueron distorsionados
con el pasaje del tiempo y la gente comenzó
a discutir de diversas maneras, postulando
realidades de acuerdo a sus propios caprichos,
fantasías y preferencias. Y esto produjo
una vez más, caos.
El próximo paso fue el advenimiento de Sankara
para rectificar este extremismo que surgió
en el pensamiento humano debido a las formas
adulteradas del idealismo budista, que fueron
tipos de pensamientos extremos. Había algo
de verdad en ellos, pero no la verdad completa.
Por ejemplo, no es verdad que el mundo está
creado por nuestras ideas y sin embargo es
verdad que nuestras ideas tienen que ver
con la proyección de las formas de los objetos.
No es verdad que los objetos son de naturaleza
física; sin embargo es verdad que tienen
algo de físico en ellos independientemente
del pensamiento humano. No es cierto que
nada exista, como dicen los Nihilistas; sin
embargo es cierto que las cosas no existen
como se nos aparecen ante los sentidos. Todos
estos aspectos de la verdad debieron ser
puestos de relieve por un nuevo método de
acercamiento, y este fue el propósito de
la misión de Acharya Sankara. Esta fue la
consecuencia cronológicamente hablando, como
ya les mencioné, la razón histórica de la
enseñanza de Sankara, del modo en que él
la impartió.
Comencé diciendo que junto al proceso cronológico
había también una razón lógica para el desarrollo
de este pensamiento, el cual es otra interesante
vía de la historia psicológica del hombre.
Mientras que lo que dije hasta aquí es el
aspecto histórico, puramente sociológico
y cronológico del significado del trabajo
de Sankara en este país y en el mundo, veamos
ahora su significado lógico. Su pensamiento
es una consecuencia lógica de todos los pensamientos
que precedieron a su venida a la vida. Había
sistemas de pensamiento llamados Darsanas.
Ustedes habrán oído de las escuelas de pensamiento
conocidas como Nyaya, Vaiseshika, Sankhya,
Yoga, Mimansa y ciertas filosofías místicas
y de rituales que eran minoría durante la
época de Sankara. La inmediata, o más bien
la forma más cruda de la percepción humana,
es dar por sentado todo lo que se ve a través
de los sentidos. "Oh, yo lo veo ahí,
por lo tanto está ahí, solo porque yo lo
veo ahí, ahí está." Esta es la aceptación
falta de sentido crítico de las cosas. Ustedes
saben muy bien que por el solo hecho de que
algo esté frente a nosotros, no necesariamente
significa que esté realmente ahí. Porque
ciertas cosas pueden presentarse ante nuestros
ojos y no estar realmente ahí. Aceptamos
todo lo que es visible a los ojos sin la
más leve duda. Ahora, esta filosofía de aceptación
sin cuestionamiento de todo lo visible o
todo lo sensible, para hacerlo más general,
fue el incentivo detrás de los sistemas de
pensamiento llamados Nyaya y Vaiseshika,
cuya conclusión es, que las cosas son físicas
y psicológicas. No hay otra realidad concebible.
A esta conclusión se llega por un sistema
de lógica, argumentación o por un proceso
de argumentación sistemático silogístico.
Debido a que los seguidores de este sistema
dependían enteramente del silogismo del pensar
humano, argumentación lógica, del deducir
cosas de premisas dadas, se le llamó sistema
Nyaya, Nyaya significa lógico. Es, por lo
tanto, un sistema lógico de realismo pluralista.
Es lógico porque es silogístico. Es pluralista
porque se acepta la multiplicidad de entidades
físicas. Es realismo, porque el mundo, de
acuerdo a ellos, es externo a la mente humana
y no es parte del proceso del pensamiento
humano. ¿Y qué piensan de Dios? ¿Hay lugar
para un Creador en este esquema de cosas?
Sí, hay lugar. Pero, Él es como un alfarero
que fabrica vasijas, un carpintero que fabrica
muebles, un ingeniero o un mecánico construyendo
una máquina. Y esto, ¿qué implica? El alfarero
puede hacer una vasija o no hacerla, puede
romperla si así lo desea. La vasija no tiene
nada que ver con el alfarero, estando completamente
afuera de él. Por similar analogía, Dios
fue considerado como un ser extra-cósmico,
más allá del cosmos. El alfarero no puede
estar dentro de la vasija, está fuera. Así
también, Dios no puede estar en el mundo,
Él está afuera del mundo. Si Él está en el
mundo, ¿cómo puede crearlo? Por lo tanto,
el realismo lógico del Nyaya y del Vaiseshika,
siendo sistemas hermanos, llegó a la conclusión
que Dios está más allá del mundo y fuera
de él. Y una multiplicidad de material fue
considerada la substancia con la que este
creador extra-cósmico comenzó a modelar este
cosmos, así como un alfarero formaría una
vasija manipulando la arcilla disponible
afuera.
Pero, muchas preguntas surgieron en la mente
de la gente. Esta filosofía no fue encontrada
satisfactoria. ¿Cómo podemos alcanzar a un
Dios extra-cósmico y cual es la manera? ¿Es
que hay una escalera de la tierra al cielo
donde vive Dios? Sus manos no pueden alcanzarnos
y nuestros pensamientos no pueden alcanzarlo.
Parecería haber un defecto en estos sistemas;
esta fue la decisión tomada por la Sankhya,
la cual tuvo un desarrollo posterior en el
pensamiento filosófico. De acuerdo a esta
escuela, no es verdad que hayan muchas entidades
físicas o realidades tales como el pensamiento
Nyaya y el Vaiseshika. Todos estos objetos
variados podrían ser reducidos a ciertas
esencias fundamentales o principios, los
cuales son los ladrillos del cosmos. En tanto
que las escuelas Nyaya y Vaiseshika pensaron
que existen la tierra, el agua, el fuego,
el aire, el éter, la mente, el alma, etc.,
cada uno independiente del otro en sus esencias
más sutiles -como átomos- sin embargo, la
multiplicidad fue aceptada. Mas, el pensamiento
Sankhya reflexionó profundamente sobre esta
cuestión, y concluyó que no era verdad que
existieran cinco elementos, sino tan solo
cinco grados de intensidad de un elemento.
Un elemento o principio, un ser o substancia
que se ha modificado en varias densidades.
Esta fue la enseñanza Sankhya; no son cinco
elementos -tierra, agua, fuego, aire y éter.
Ni siquiera la mente es una entidad independiente,
es tan solo una modificación en una forma
particular de la misma substancia de la que
está hecho el cosmos. Y si tenemos que aceptar
más de una realidad debido a la exigencia
de la experiencia y el pensamiento, podremos
tal vez aceptar solo dos entidades, la conciencia
que ve y aquello que se ve, el experimentador
y lo experimentado, el que ve y lo visto.
O para hacerlo más preciso, conciencia y
materia.
Estas son las dos únicas cosas que existen
y nada más, no tenemos cinco elementos, ni
muchas almas, etc. absolutamente independientes
en su estructura interna. Así fue como se
produjo un desarrollo lógico del pensamiento
desde Nyaya y Vaiseshika, y la filosofía
Sankhya desarrolló sus conclusiones respecto
a lo llamado Purusha y Prakriti. Son estos
Purusha y Prakriti lo que nosotros llamamos
en lenguaje popular, Dios y el mundo. ¿Por
qué deberíamos aceptar dos entidades? ¿Quién
les dijo que hay un Purusha y que hay un
Prakriti? ¿Cómo saben que hay conciencia
y materia? ¿Pueden probarlo? ¿Pueden justificar
esta tesis? Sí, fue la respuesta de la Sankhya.
Ningún ser humano puede escapar al hecho
de ver un objeto afuera en el mundo. Pueden
tratar de extender al máximo la imaginación
hasta sus más lejanos límites, pero no pueden
escapar del reconocer objetos afuera. Está
ahí, puede ser esto o aquello, pero hay algo
ahí afuera. A eso llaman ustedes materia.
Materia es lo que la conciencia reconoce,
ve o con lo que se contacta. Aquello que
no tiene la característica de conciencia,
es materia. La característica distintiva
que diferencia la materia de la conciencia
es la no-inteligencia y, por lo tanto, la
materia no puede pensar. Esta es una filosofía
maravillosa; pueden leer acerca de ella en
sus ratos libres. Y, de hecho, la filosofía
Vedanta no es sino una ampliación de la filosofía
Sankhya. La semilla de Vedanta fue sembrada
por la Sankhya. Debemos dar crédito suficiente
a los pensadores de Sankhya por haber pavimentado
el camino para la marcha de los últimos pensadores
como Sankara.
Hay algo muy interesante a tener en cuenta
en esta filosofía Sankhya. ¿Es ella satisfactoria?
La Sankhya pensó que por ciertas razones
obvias, la Nyaya y la Vaiseshika no eran
filosofías satisfactorias, especialmente
en su teoría acerca de Dios. La Liberación,
la naturaleza del alma y otras tales conclusiones
de la Nyaya y la Vaiseshika fueron casi absurdas.
Ninguna mente pensante las aceptaría; así
que la Sankhya dio un paso adelante y proclamó
que la liberación es un hecho, que existe
la liberación o salvación. Pero la salvación
no es sino Purusha descansando en sí misma,
la conciencia descansando en sí misma, el
pensamiento uniéndose a su fuente. Es autoiluminación
de la conciencia, independiente de su contacto
con la materia; esto es Kaivalya, Ekatva,
Independencia Absoluta. Por lo tanto, no
se da por sentada la existencia de Dios en
el sistema Sankhya. No es para nada necesaria
porque podemos vivir en el mundo sin Dios.
¿Por qué no? El mundo y las experiencias
del mundo no son más que el contacto del
Espíritu con la materia, y la liberación
no es sino la separación del Espíritu de
la materia. Hemos explicado aquí la experiencia
completa por medio de estos dos principios,
Purusha y Prakriti, Conciencia y materia.
Mas, la gran pregunta es: ¿se puede vivir
con esta filosofía? ¿Pueden responder todas
las preguntas sobre ética y vida práctica
con solo estos dos principios, Purusha y
Prakriti? No, no podemos responder todas
las preguntas y resolver todos los problemas
tan solo con estos dos principios, porque
nos encontramos ante una pequeña dificultad
causada por la aceptación de la Ley del Karma
que es reconocida incluso por la Sankhya.
Karma no es sino la reacción que sigue a
una acción. Es la némesis que sigue a cada
acción que el individuo o Purusha lleva a
cabo. El mérito es recompensado y la falta
de éste castigado. Pero ¿quien hace esto?
¿Es que Purusha se recompensa a sí mismo
por su mérito y Purusha se castiga a sí mismo
por el pecado que comete? Esta sería obviamente
una conclusión muy absurda. ¿A quien le gustaría
autocastigarse? Aunque yo cometa una equivocación
no querría ser castigado. Mas, no hay nadie
que pueda castigar a Purusha por el error
que pudiera cometer; Prakriti no puede hacerlo
porque no es inteligente y Purusha no lo
hará porque él mismo es el hacedor. Entonces,
algo no está bien. El sistema Yoga de pensamiento
que surgió después de la Sankhya sintió la
necesidad de un dispensador de justicia.
La escuela de Yoga fue sistematizada y presentada
lógicamente por Patanjali más tarde. La filosofía
Yoga dijo: es esencial un Isvara. Si no,
no se podrá escapar de la dificultad que
presenta la Ley del Karma. La recompensa
y el castigo no tendrán sentido sobre la
base de la Ley del Karma si no existe un
Dispensador Supremo de justicia. Dios existe,
dijo Patanjali. Pero este Dios es solo un
juez en una corte con la cual no tenemos
conexión directa excepto cuando se presenta
un caso. Cuando el caso llega a su fin, no
pensamos más en el juez y nos vamos a casa.
Tal fue el Dios mencionado en los Sutras
por Patanjali, muy esencial, muy necesario,
pero orgánicamente no conectado a nuestra
vida. Él es algo muy impreciso en el sistema
de Yoga. Por esa razón y por primera vez
en la historia del pensamiento filosófico
de la India, Dios, el mundo y el alma fueron
situados de una manera satisfactoria para
todo propósito práctico en el sistema Yoga
expuesto por Maharshi Patanjali.
¿Cuál es la meta de la vida de acuerdo al
Yoga? ¿Es realizar a Dios? De acuerdo al
Yoga, realizar a Dios no es la meta, porque
este Dios es necesario solo como dispensador
de justicia para los purusha. La meta de
la vida es la auto-renunciación. La conciencia
o esencia de Purusha descansando en sí mismo
es liberación y meta final de la vida. No
tiene nada que ver con Isvara quien es también
uno de los purusha, aunque un Purusha especial,
Purusha-Visesha. ¿Cuál es la relación interna
entre Purusha, Prakriti e Isvara? No hay
una respuesta apropiada; a menos que haya
una relación entre entidades ¿cómo podremos
situar las entidades? Es lógicamente inadmisible
y es una tesis insostenible. No debemos decir
que hay dos cosas, a menos que podamos explicar
la relación entre dos cosas. ¿Cómo sabemos
que existen? Nuestra conciencia que postula
la existencia de dos objetos, trasciende
ambos objetos. El hecho mismo de que sepamos
que hay un Dios, un mundo y purusha, muestra
que nosotros, los que hacemos este juicio,
tiene intrínsecamente algún principio que
parece trascender la limitación de estos
tres principios postulados. Se trata, pues,
de una introducción a la filosofía Vedanta.
Dios está ahí, sí, es maravilloso; el mundo
está ahí. Sí, lo vemos. Los Purushas están
ahí, sí, los experimentamos; pero ¿cual es
la conexión interna entre estas cosas? ¿Cuál
es la relación entre los tres principios?
Esto no puede ser contestado ni por Sankhya
ni por Yoga.
Con esta observación introductoria sobre
lo inadecuado de los primeros sistemas de
pensamiento, Sri Sankara surgió como un genio
del pensamiento filosófico, como un maestro
que podía resolver de golpe todos los problemas
de la vida con su poderoso sistema de psicología,
fantástico sistema de metafísica, su técnica
de meditación Yóguica y el ideal embelesador
de realizar a Brahman como meta de la vida.
Tal fue el significado tanto cronológico
como lógico de la gran misión y trabajo de
Acharya Sankara en Bharatavarsha que tanto
bien ha hecho no solo a los ciudadanos de
este país, sino a todas las almas que buscan
en el resto del mundo.
La meta de la vida humana depende de la relación
del individuo humano con el mundo. En tanto
esta relación no sea comprendida, la meta
no podrá ser especificada correctamente.
Estamos muy conectados con el mundo de afuera,
bien lo sabemos y, a no ser que sepamos qué
tipo de conexión debemos tener con el mundo
de afuera, no podremos asegurar correctamente
cual es la naturaleza de la meta de la vida
humana. Maestros religiosos y profetas surgieron
para especificar la meta de la vida humana,
el propósito último detrás de las actividades
de la humanidad. Y ellos no estaban de acuerdo
en cuanto al concepto de la relación del
individuo con el cosmos. Es por esta razón
que tenemos varias escuelas de pensamiento
-Nyaya, Vaiseshika, Sankhya, Yoga, Mimamsa
y Vedanta, conocidas como escuelas ortodoxas
de filosofía. Entre las heterodoxas se encuentran
Charvakas, Jainas, Vaibhasikas, Sautránticas,
Vaijnanikas y los Sunyavadins. Incluso en
la filosofía Vedanta encontramos varias secciones
-Advaita, Visishtadvaita, Dvaita, Shuddhadvaita,
Dvaitadvaita, Achintyabhedabheda, Saiva Siddhanta,
la escuela Shakta y tantas otras. Las escuelas
son tantas que no sabemos dónde estamos finalmente
parados. Esta era la condición de la mente
humana en su nivel filosófico cuando el advenimiento
de Sankara tuvo lugar sobre esta tierra.
Cientos de dogmas y cultos proliferaban.
Pasupatas, Saivas, Bhairavas, Kapalikas,
todos salvajes durante esa época. Él vino
a traer a la humanidad un evangelio para
una vida saludable. No es fácil comprender
el evangelio de Adi Sankarachaya; incluso
no creo que hoy día sea comprendido por la
mayor parte de la humanidad. No es tan solo
decir 'Advaita'. ¿Cuál es el significado
de Advaita? Esto en sí es algo difícil de
concebir. No es un sistema que se opone a
otros sistemas; es un método para interpretar
valores por medio del cual podemos coordinar
saludablemente los sistemas de pensamiento
existentes y construir un sistema de filosofía
de acuerdo al cual, podamos vivir felices
en todas las etapas de la vida. No intento
entrar en detalles sobre los antecedentes
filosóficos; es suficiente decir que la Vedanta
de Sankara surgió como un remedio frente
a las diversificadas maneras de pensar que
crearon innecesarios conflictos, incluso
en la práctica diaria de los seres humanos.
Él hizo esto sin contrariar los preceptos
de los Vedas y de los Upanishads. Las escrituras
sagradas y la razón fueron de ayuda en los
argumentos de Sankara. Él era un tremendo
lógico -es difícil de imaginar como era él
realmente. Basó enteramente sus argumentos
en los principios de la lógica, sin contradecir
las revelaciones intuitivas de los Vedas
y los Upanishads. Cada argumento era lógicamente
preciso culminando en una conclusión irrefutable,
pero basado en evidencias de escrituras como
los Upanishads, el Bhagavad Gita y los Samhitas
de los Vedas. Él surgió para combinar la
validez de las escrituras con las limitaciones
de la razón y lo valioso de ella. La intuición
no se opone al intelecto, fue lo que Sankara
proclamó; tampoco podemos decir que el intelecto
es completo en sí mismo. Las conclusiones
del intelecto tienen que ser corroboradas
por las revelaciones de los Srutis. Sruti,
Yukti y Anubhava -escritura, argumento y
experiencia- deben ir paralelos en el camino
que lleva a una única meta. La escritura
es el apoyo para el argumento, mientras que
el argumento provee la fortaleza para la
exposición de la escritura; ambas conduciendo
a la experiencia directa o Anubhava. Realidad
es experiencia. Brahma Sakshatkara es la
misma Anubhava del Ser Supremo.
Desdichadamente, no tenemos hoy día apropiadas
exposiciones de la filosofía Vedanta, tenemos
tan solo fragmentos aquí y allá. Una filosofía
completa de Sankara no se encuentra disponible
en ningún libro. Ustedes pueden leer cualquier
libro escrito no importa donde y no encontrarán
una filosofía completa presentada por él;
habrá solo una parte, una fase, un aspecto
debido al cual tenemos siempre una visión
equivocada de la filosofía. Esto es un hecho
desafortunado pero comprensible, pues no
es fácil para un único hombre escribir o
tratar todos los aspectos de esta filosofía
única que todo lo incluye. Los Upanishads
mismos lo incluyen todo y una exposición
de ellos, el sistema Vedanta, debe tener
naturalmente muchas facetas. No se puede
leer cualquier libro de texto en particular
y decir que se ha comprendido Vedanta, porque
todos los libros de texto tratan ciertos
aspectos-la teoría de la percepción o tan
solo la parte lógica o solo los aspectos
de Sadhana. Tenemos exposiciones magistrales
de Advaita Vedanta en libros como: Khandana
Khanda Khadya de Sriharsha o Tattva Pradipika
de Chitsukha o el Advaita Siddhi de Madhusudana
Saraswati, pero no entenderán el espíritu
de Vedanta aunque hayan leído estos libros,
porque ellos son tan solo argumentos que
llevan a ciertas conclusiones de Advaita
pero no a su totalidad. Aunque lean Brahma
SutraBhasya de Sankara, no sabrán ni comprenderán
la enseñanza completa. Requiere estudiarla
al lado de un Guru para tener una visión
completa de la entera perspectiva de la enseñanza
de Sankara.
Es realmente interesante que el destino de
la filosofía Advaita Vedanta fue más tarde,
con el paso del tiempo, similar a la del
Budismo, mal interpretadas. Así como fueron
mal interpretados Buddha y Cristo; también
Sankara fue mal interpretado. Así que para
contrarrestar las actitudes mal interpretadas,
aparecieron otros Acharyas tales como Ramanuja,
Madhva y otros. No se puede explicar entera
y satisfactoriamente la relación sutil del
alma y Dios. A pesar que surgieron muchas
escuelas de filosofía, son tan solo cuerpos
desmembrados y no la totalidad. Y no porque
tengamos miembros cortados y arrojados por
todos lados significa que tenemos un completo
sistema humano. Desdichadamente, solo tienen
tales miembros segados-Dvaitins, Advaitins,
Visishtadvaitins, etc. Pero no tenemos una
muy feliz y satisfactoria combinación de
pensamientos. Por lo tanto, es necesario
que sea intentada una nueva orientación sin
influencia de escuela de pensamiento alguna,
teniendo a la vista tan solo la meta de la
humanidad como un todo y no meramente como
un sistema o escuela de pensamiento. Tal
intento debe ser hecho, y el éxito depende
enteramente del genio del hombre interesado,
porque Sankara mismo fue un genio.
Las obras de Sankarachaya deben ser estudiadas
no meramente debido a la profundidad filosófica
de sus escritos, también por la belleza de
su lenguaje. Por supuesto, a menos que conozcan
sánscrito, no podrán apreciar su estilo.
'Vakyam prasanna-gambhiran'-sus frases son
suaves, fluidas, muy profundas y hermosas.
Sus argumentos no son complicados. Son muy
simples, pero llenos de profundidad y belleza
literaria que encontrarán tan solo en poetas
tales como Kalidasa. Sankaracharya escribió
la mayor parte de sus comentarios en prosa,
aunque también escribió poemas de varios
tipos. Son muy simples, muy sonoros y hermosos.
Sus obras deben ser estudiadas por la belleza
de la lengua sánscrita, por la profundidad
de la sabiduría filosófica, y la ayuda que
ellas puedan ofrecernos en la vida práctica.
Hay un hermoso poema de Sankara conocido
como Prabodha Sudhakara. Es un trabajo muy
hermoso porque combina Bhakti y Vedanta.
Sankaracharya era también un devoto. Todos
los grandes Vedantinos son también devotos.
Es muy misterioso. Madhusudana Saraswati
era un Vedantino absoluto y era devoto del
Señor Krishna. Nosotros no sabemos como combinar.
Ellos sí.
Swami Sivanandaji Maharaj fue un gran admirador
de Adi Sankaracharya, y en sus enseñanzas,
encontrarán el espíritu de Sankara. Si pueden
entender a Swami Sivanandaji Maharaj correctamente,
pueden entender mbién a Sankaracharya. Es
muy difícil entender a los dos porque son
genios multifacéticos. Estudiemos por lo
tanto sus obras y tratemos de vivir una vida
práctica de Vedanta y Bhakti.
|