SOCIEDAD DE LA VIDA DIVINA EN ESPAÑOL

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Del libro "Significado de las fiestas religiosas" de Swami Krishnananda

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SRI RADHA- DIVINO MISTERIO


Sri Radhashtami es una gozosa celebración llevada a cabo en todo el país, especialmente en el norte, y trae a nuestra santa memoria el advenimiento de Radha. Nombre familiar a todo historiador y a todo devoto religioso. Pero, no hay nada en la historia religiosa que sea tan poco comprendida como el particular significado espiritual del tema de la celebración en este sagrado día, octavo día de la quincena brillante del mes de Bhadrapada (agosto-septiembre), aniversario de Radha. La palabra 'Radhakrishna' es un nombre compuesto muy bien considerado, y los devotos, generalmente, entran en mística contemplación e incluso vuelan en éxtasis, en un intento de comprender la relación entre Sri Krishna y Radha.
Pero, como sucede con casi todas las cosas de este mundo, esta relación profundamente mística y espiritual es muy difícil de comprender para la mente humana, porque Dios y todo lo que está conectado a Dios, no puede llegar a ser objeto de comprensión humana. No se espera que la mente humana comprenda a Dios, y 'comprenderlo,' sería una blasfemia por parte de la razón humana. Así como una paja trata de llevar el fuego en su cuerpo, el intelecto del hombre trata de aprehender los divinos misterios de la creación. Los devotos de Sri Krishna cuentan muchas cosas sobre Radha, el Divino Misterio. Yo puedo llamarla tan solo un Divino Misterio y no existe ninguna otra definición que sea apropiada. Incluso hoy día es un misterio, y se mantendrá un misterio por siempre, porque la relación de Dios con el mundo, Su relación con los devotos, Su relación con los seres humanos, Su relación con cualquier cosa, es un Divino Misterio en sí mismo.
Pero, el significado específico conectado a la relación entre Sri Krishna y Radha, es el amor sobrenatural que opera en esta misteriosa relación entre Dios y el mundo. El mundo es gobernado por el amor, que es la quintaesencia de Dios; la substancia básica del Ser de Dios es Amor, Gozo, Delicia, Bienaventuranza, Ananda. Pero el hombre, siendo lo que es, puede interpretar este gozo y esta delicia, esta satisfacción o amor, este afecto o atracción, solo en términos de sus experiencias. Existen tan solo hombres y mujeres en este mundo humano y no vemos una tercera cosa; por lo tanto, cuando hombres y mujeres contemplan el misterio de Dios, no pueden pensar de otra forma excepto en términos de hombres y mujeres. Esto es una demostración de la incapacidad humana para igualar el requerimiento del hombre a la Ley de Dios. Lean cualquier Purana o Épica, no les será posible comprender la relación entre Krishna y Radha. Por una parte, este ha sido el tema para una divina recreación y éxtasis de devoción en el caso de mentes puras y devotos. Mientras que por otra parte, ha sido tema de interpretaciones sarcásticas de la relación misteriosa entre el Supremo Varón al que llamamos Dios y la Suprema Mujer a la que llamamos Sakti.
Dos extremos se encuentran en el concepto de la Gloria de Dios y en el acercamiento mediocre de devotos sobre el sendero del amor divino, estos dos extremos no se perciben. La mayoría de nosotros, podría decirse que es mediocre seguidora del sendero de Dios. Los pasos extremos no son para mentes frágiles, cuerpos débiles, emociones impuras e intelectos empañados por razones llenas de prejuicio. El vehículo que puede contener el divino misterio, debe tener la capacidad de soportar el fuego que es la Gloria de Dios. Se dice muchas veces que el abrazo de Dios es el abrazo del fuego, y ningún hombre ha continuado viviendo como hombre después de haber visto y abrazado a Dios. Estas son algunas declaraciones que escuchamos por parte de adeptos del sendero. El misterio de Radha Krishna es un secreto, así como también Dios Mismo es un secreto. ¿Qué puede ser mayor secreto que la existencia de Dios? No se puede saber donde está Dios ni qué está haciendo Dios, o por qué Dios creó al mundo; no pueden decir cual es Su relación con nosotros o nuestra relación con Él. Nada puede decirse sobre Él, y cuanto menos se diga, mejor. Así es que cuando leemos el Srimad Bhagavata Purana, el Brahma-Vaivarta Purana y ciertos otros textos donde tales formas extremas de relación divina se explican, desandamos el camino y nos quedamos sin habla: "Yato Vacho Nivartante Aprapya Manasa Saha" -habla y mente dan su espalda a aquello que se supone que no se debe expresar, comprender o pensar. La razón detrás de esta dificultad es que, como seres humanos que somos, no estamos preparados para mudar el modo humano de pensar. Tenemos siempre una reserva secretamente mantenida en nuestra mente, un secreto que deseamos esconder incluso a los ojos de Dios. Existe un temor en el individuo humano, por una parte, de perder el sentido que le damos a las leyes y, por otra parte, un temor a perdernos en lo que los devotos llaman el Amor a Dios.
El término 'Amor a Dios' puede significar amor que el devoto manifiesta hacia Dios o el amor que Dios siente por el devoto. Podemos tomar la expresión 'Amor a Dios' en cualquiera de sus dos formas; no hay ninguna actitud mediocre ni falta de entusiasmo en lo que respecta a Dios. O bien se trata de una dedicación total del alma o no es nada. No hay actitud reservada o dividida hacia Dios; es una realización o plenitud que requiere un acercamiento completo y total por nuestra parte. Pero, nosotros somos como ya les dije, siempre hombres y podemos pensar tan solo como hombres. Somos mujeres y podemos pensar solo como mujeres. Estos prejuicios no nos abandonan ni pueden abandonarnos. Además de la idea de hombre y mujer, hay otras trabas debido a las cuales estamos ligados a esta tierra que son como cadenas de acero con las que estamos atados a nuestras propias personalidades y prejuicios. Todo esto debe desaparecer delante de Dios, Existencia que todo lo abarca, Ser que se encuentra más allá de toda relación. El solo pensamiento diluye al individuo humano, y a este diluirse de la individualidad humana se le llama Amor a Dios.
Incluso en formas intensas y ordinarias de amor humano, nuestra individualidad tiende a fundirse, a pesar que no se funde en realidad. Raramente expresamos amor intenso en nuestras vidas; casi siempre somos como pedazos de vidrio roto sin ningún valor dentro nuestro. Somos caparazones vacíos, pavoneándonos sin substancia alguna. Así es hoy la vida humana; pero, esto no funciona cuando nos enfrentamos a las realidades de la vida. No podemos jamás albergar verdadero afecto o amor con respecto a nada en este mundo, porque somos generalmente hipócritas. No somos fieles a nosotros mismos y, por lo tanto, no podemos ser fieles a otros. Este predicamento es de un tremendo peligro para el futuro del hombre y esta enfermedad ha estado con el hombre desde el comienzo mismo desde su nacimiento, y se adhiere a él dondequiera que vaya en cada encarnación. Tal vez sea este el pecado original del que la gente habla en círculos teológicos. A menos que nos despojemos completamente de esto y nos pongamos desnudos de pie ante la gloria y el fuego de Dios como espíritu puro y no como hombres y mujeres, no podremos comprender, apreciar o sentir qué es el amor divino. Es por lo mismo que no podemos comprender la relación entre Radha y Krishna, ni la palabra compuesta Radhakrishna. Continuamos leyendo acerca de ello, pero no comprendemos. El intento del alma por comprender este misterio, es un intento de disolver nuestra personalidad, y nadie está jamás preparado para hacerlo. Tal sacrificio no podemos hacer. Siempre hay una reserva, como ya les mencioné, y nos acercamos a Dios con un miedo tremendo y un propósito escondido detrás de nuestra existencia personal. No nos es posible comprender el misterio de Radha-Krishna; no somos aptos. El hombre de hoy es incapaz de este sacrificio.
El otro aspecto de este misterio es lo que llamamos Rasalila, magnífico, glorioso y con mucho sentimiento descripto en Rasa-Panchadhyayi del Srimad Bhagavata, odioso para mentes impuras pero glorioso para mentes puras. El hombre mismo es una existencia odiosa; nada puede ser peor que su propia individualidad. Él lleva esta impureza ante Dios y se rehúsa a comprender las operaciones suprahumanas en este mundo divino, el Reino de Dios, que se encuentra en esta misma tierra. No sé si son ustedes capaces de encontrar un sentido a lo que estoy diciendo, porque es difícil expresar mediante el lenguaje lo que se supone no debe expresarse.
Mi humilde obediencia al Señor Todopoderoso cuyo misterio es esta creación. Nuestra felicidad y bienestar consiste en realizar que no podemos comprenderlo, y en esperar que Él nos eleve con Su Divina Gracia.

Actualizada el sábado, 6 de Septiembre de 2001

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