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charla del libro de Swami Krishnanada "Significado
verdadero de las fiestas religiosas
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EL SEÑOR GANESA-REMOVEDOR DE OBSTÁCULOS
La vida humana está llena de obstáculos.
Nos enfrentamos a oposiciones, nos encontramos
ante dificultades en abundancia y toda nuestra
actividad diaria puede ser considerada en
cierto sentido, como una lucha contra toda
disparidad que surge en distintas formas
como sufrimientos de la vida. En el mismo
momento que despertamos a la mañana, debemos
enfrentarnos al obstáculo llamado hambre,
que tratamos de evitar cocinando y comiendo,
al obstáculo llamado sed, el cual evitamos
con bebidas, y al obstáculo llamado enfermedad,
agotamiento, fatiga, insomnio, los cuales
remediamos tomando varios tipos de medicina.
La misma presencia de la gente a nuestro
alrededor es un obstáculo, el individuo humano
se pone repentinamente inquieto y el consciente
y el inconsciente toman una actitud de auto-defensa,
como si de repente nos encontráramos en un
terrible campo de guerra.
Las dificultades de la vida son mayormente
la substancia de la vida misma. La vida entera
es una montaña de dificultades. Es un lío
de oposiciones que exige una continua contra-fuerza
llamada iniciativa humana. Si la tierra entera
estuviera llena de miel y leche, si no hubiera
fatiga, ni vejez ni muerte, ni hambre ni
sed, ni ninguna oposición y nadie que pronunciara
una palabra, entonces, no habría actividad,
no habría necesidad de hacer nada, ni incentivo
de movimiento en dirección alguna. La cantidad,
expansión y magnitud de la oposición que
aparece ante nosotros en la vida es tal,
que ningún individuo puede enfrentarse a
ella. Este mundo entero es demasiado para
un solo hombre y, considerando la incongruente
y desproporcionada relación entre el individuo
humano y el vasto mundo de afuera, hay muy
poca esperanza que el hombre logre algo en
este mundo con éxito. Porque no se puede
vaciar el océano de agua con una cuchara,
a pesar que el esfuerzo puede ser laudable.
Ustedes son sin lugar a dudas trabajadores
sinceros al querer vaciar el océano de sus
aguas con una pequeña cuchara. A pesar del
hecho que este esfuerzo es digno de alabanza,
ello no los llevará a éxito alguno y tampoco
le seguirá el resultado esperado. El océano
no puede ser vaciado, no importa la cantidad
de agua que se saque con una cuchara. Tal
parece ser el tipo de mundo en el cual nacemos,
y la gente que es profundamente consciente
de esta situación, deviene suficientemente
humilde para aceptar que ni siquiera una
pulgada de éxito puede esperarse en este
mundo sin la milagrosa gracia de Dios. Así
que incluso el pequeño éxito que parecemos
obtener algunas veces, es un tipo de promoción
no merecida, concedida a nosotros por misericordia
del Todopoderoso. Nuestros esfuerzos son
tan solo gemidos y sollozos de un niño caprichoso
con un cuerpo y una mente débil. La tradicional
adoración anual a Dios en este rol del que
remueve de todo obstáculo, como Vighna Vinayaka,
es conocida como Vinayaka Chaturthi o Ganesa
Chaturthi. Es el día en el cual ofrecemos
adoración especial al Removedor de obstáculos.
Somos terriblemente temerosos de los obstáculos,
no existe otro temor en este mundo que el
temor al obstáculo. Por eso siempre lloramos:
"Remuevan los obstáculos, despejen el
sendero, limpien el camino." En el cuarto
día de la quincena brillante del mes lunar
de Bhadrapada (agosto-septiembre), cada año
se le rinde culto al gran Señor llamado Señor
de los Anfitriones, Ganapati, en toda India,
y tal vez en otras partes del mundo. No hay
hindú que no reconozca la preeminencia de
rendir culto a esta deidad misteriosamente
concebida llamada Ganapati, cuyo nombre se
encuentra al principio del mismo Rigveda,
la más antigua de las escrituras, donde se
le nombra en un Mantra, "Gananam Tva
ganapatin Havamahe..." .
El temor a Dios se supone que es el inicio
de la religión. La persona que no tiene temor
a Dios no tiene tampoco religión, porque
religión es respeto a Dios. El temor a Dios
va junto a la aceptación de la grandeza de
Dios y Su Poder. Dondequiera haya poder nos
sentimos atemorizados. El océano, un león,
un elefante son cosas poderosas y nos asusta
el solo verlos.
La tradición concibe a este gran Removedor
de obstáculos, Ganapati, como el hijo del
Señor Siva, con la trompa de un elefante
y un vientre protuberante, con armas de varios
tipos y un gesto benigno de buena voluntad,
gracia y bendición ofrecido con Su mano derecha.
La familia de Bhagavan Siva es muy peculiar;
el Señor de todos los mundos vive como alguien
que no posee nada. Esta manera de vivir en
el Monte Kailasa del gran Maestro de los
Yoguis, el Señor Siva, es tal vez la demostración
más clara de la gloria de Bhagavan, el Ser
Supremo, como el poseedor de todo el conocimiento,
todo el poder y toda la renunciación. Entonces,
¿qué es Bhagavan y cuales son sus características?
'Bhagavan' es aquel que posee seis características.
"Aisvaryasya samagrasya viryasya yasasah
sriyah; Jnana-Vairagyayoh chaiva shannam
bhaga itirana"- a estas seis características
mencionadas se las llama Bhaga. A aquel que
posee Bhaga se le llama Bhagavan.
Toda prosperidad, toda fortuna, todo tesoro,
toda gloria y magnificencia es Aisvarya.
La completa Aisvarya se encuentra ahí. Virya
es tremenda energía, fuerza y poder. Yasas
es fama y renombre. Srih es prosperidad.
Jnana y Vairagya son el pináculo de sabiduría
y pináculo de renunciación respectivamente.
Se supone que el Conocimiento es una bendición
del Señor Siva Mismo. En el Srimad Bhagavata
Maha Purana, al comienzo del segundo Skandha,
Sri Suka describe los nombres de varias deidades
que deben ser adoradas con diversos propósitos.
"Jnanam Mahesvaradicchet" - todo
el conocimiento debe esperarse del gran Siva.
Se dice que el océano de Siva es incomprensible;
una parte de él fue contenida en una olla
por Brihaspati y una cucharada de él fue
tomada por Panini, promulgador de la gramática
sánscrita.
Ustedes conocen el interesante relato de
como Panini, originador de la gramática sánscrita,
recibió conocimiento del Señor Siva. Se pensaba
que era el menos dotado de los estudiantes
en el grupo de un Guru en Taxila, Taksha
Shila. Había otros muchachos muy inteligentes
en el grupo. Panini era el más tonto, el
menos inteligente, despreciado y hazmerreír
de sus colegas en clase. Él se encontraba
muy herido por ser intimidado continuamente
por sus compañeros y por no entender lo que
decía el maestro. Casi desesperado por el
disgusto hacia todo, se fue al bosque, meditó
en el Señor Siva y oró: "Oh, Señor,
bendíceme con conocimiento". Se dice
que el Señor Siva se le apareció danzando
y haciendo girar Su Daka o Damaru catorce
veces. Fue así que se formaron los catorce
sonidos: "1. Aiun, 2 .Rlrk, 3. Aowng,
4. Ai ouch, 5. Ha ya va rat, 6. Lan, 7. Na
ma nga na nam, 8. Jha bhanj, 9. Gha dha dhash,
l0. Ja ba ga da das, 11. Kha pha chha tha
tha cha ta tav, 12. Ka pay, 13. Sa sha sar,
y 14. Hal. Todo esto constituye la esencia
misma de la gramática sánscrita; estos sonidos
aparentemente sin sentido para nosotros se
transformaron en la base de la gramática
y la literatura sánscrita.
Dios puede enseñarnos sin libros y sin los
medios usuales de instrucción: por un pensamiento,
sonido, mirada, por un toque o un gesto benigno.
Tal hijo de un Maestro es Sri Ganapati, Sri
Ganesa. Tenemos historias sin fin sobre nuestros
Dioses, todas en parte humorísticas, en parte
altamente iluminadoras; la creencia usual
es que el Señor Ganapati es célibe, no se
casó jamás. En el norte de India se cree
que Él posee Siddhi y Buddhi, dos consortes
con Él. Hay una historia llena de humor sobre
Su matrimonio: Él estuvo a punto de casarse,
la procesión del novio se movía con gran
entusiasmo desde el Monte Kailasa, evidentemente
hacia el palacio de la novia. Su vientre
en forma de olla aparentemente explotó en
el camino debido al exceso de comida; entonces
Él tomó una serpiente, a la cual se la identifica
con Subrahmanya, se la ató alrededor de su
estómago y siguió comiendo. Parece que Chandra,
la luna, observando la escena se rió y dijo:
"¡Miren a ese hombre que va a contraer
matrimonio! Su estómago explotó y él se lo
ata con una serpiente." Esto sucedió
en el cuarto día de la quincena brillante
del mes lunar Bhadrapada (agosto-septiembre).
Ganapati se enojó mucho y maldijo a la luna:
"Compañera, tú me hablas de esa manera,
me has insultado. Siendo así, cualquiera
que te mire en este día se sentirá insultado
de manera similar". Por eso la gente
no se atreve a mirar la luna en ese día.
Chauthi Chandra, la luna en el cuarto día
de la quincena brillante del mes lunar, es
considerada muy inauspiciosa, resultando
en Apavadam o censura y reproche a todo aquel
que la mire. Apavada significa culpa no merecida
y escándalo. Puede que no hayan hecho nada,
mas, a pesar de eso, alguien hablará mal
de ustedes. Este es el resultado de mirar
la luna en el cuarto día, porque tiene la
maldición de Ganapati.
Pero, de acuerdo a nuestra tradición en maldiciones,
se dice que hay también un tipo de remedio
llamado Sapamoksha. La luna dijo: "Por
favor, discúlpame, ¿por qué me maldices así?
La luna suplicó para remediar la situación,
y Ganapati en respuesta dijo: "Está
bien, te perdono; quienquiera te mire el
primer día de luna nueva, se aliviará de
esta maldición." He visto gente correr
hacia las terrazas y treparse a los árboles
tratando de ver el pequeño rayo de luna que
aparece como un hilo después del primer día
de la luna nueva para desembarazarse de los
males que hayan crecido a su alrededor por
una mirada inconsciente en el cuarto día,
porque ese día en especial la luna está delante
de nuestros ojos y muy clara. Está ubicada
en el cielo en una posición muy peculiar
donde no se puede evitar verla. Así que cuando
sus ojos observen la luna en el cuarto día,
frótense los ojos y digan: "Perdón,
lo siento. Ha habido una equivocación."
Y luego de eso esperen que suceda algún problema.
Alguien hablará mal de ustedes. El remedio
es ver la luna el primer día después de la
luna nueva.
La filosofía detrás de estos cultos tradicionales
y alegorías Puránicas es, que el camino del
Sadhana espiritual es un misterio en sí mismo
y no una actividad heroica del Sadhaka como
lo imaginamos. Ningún heroísmo trabaja aquí.
Incluso la llamada actitud heroica que algunas
veces usamos, es una entrada de la fuerza
divina dentro nuestro. Así como el caminar
del niño o del bebé es la fuerza de la madre
que lo sujeta con su mano, no importa qué
grado de inteligencia tengamos, qué satisfacciones
gocemos en esta vida, no importa la fuerza
que poseamos, ya sea física o psicológica,
ni qué seguridad tengamos; cualquier cosa
que valga la pena en nuestra existencia,
es una pequeña cantidad del reflejo del poder
de Dios.
El culto a Maha-Ganapati, con el Mantra "Om
Gam Ganapataye Namah", es una sumisión
modesta a la verdadera circunstancia de nosotros
mismos ante el poder de la gloria de Dios.
¿Quien puede abrir los ojos ante Dios? ¡Quien
puede pronunciar una palabra ante Él! ¡Quien
puede hacer alarde de su conocimiento, de
su importancia, delante de Él! Sentiríamos
vergüenza de presentarnos ante Él. Consideren
ustedes el poder del Creador, la magnitud
de Su Poder, la profundidad de Su Sabiduría,
Su Conocimiento, Su Omnisciencia, y la presente
condición de ustedes! Comparen y contrasten.
¿Qué Sadhana, qué meditación, qué Yoga pueden
ustedes hacer? En el momento de dar un paso
en el sentido del movimiento sagrado hacia
Dios, el mundo se precipitará sobre ustedes
con todo su ejército, porque el mundo es
más grande cuantitativamente. Vivimos en
un mundo de cantidades, necesitamos comida
en cantidades, bebidas en abundancia, cantidades
de accesorios físicos y todo lo que necesitamos
y pedimos a la vida es más cantidad que calidad.
Por ello, siendo la cantidad del mundo mayor
que la cantidad de nuestra personalidad física,
no nos podemos enfrentar a esto. Así es que
aceptamos humildemente con sumisión y oramos
al Gran Todopoderoso manifestado en Ganapati.
Existe otro relato acerca de por qué es adorado
en primer lugar en todas las ocasiones. Parece
ser que Parvati, consorte del Señor Siva,
fue a tomar un baño, tal vez en el Ganga.
Se frotó el cuerpo, y de la suciedad de su
cuerpo formó la pequeña imagen de un niño.
Le dio vida con un toque de su mano y le
ordenó no permitir la entrada de ninguna
persona cuando ella tomara un baño en el
río. De acuerdo a esto, el niño se mantuvo
en guardia. En ese momento, el mismo Señor
Siva se acercó y el niño no le permitió la
entrada puesto que no reconoció al Señor
Siva y tenía la orden de su madre de no permitirle
la entrada a nadie. Inmediatamente puso sus
objeciones a la entrada impetuosa del Señor
Siva al lugar donde Parvati tomaba su baño.
Ustedes pueden imaginar los sentimientos
del Señor Siva. "¿Qué es esto? El pequeñuelo
no me permite entrar y ver a mi propia consorte?"
Inmediatamente cortó la cabeza del niño,
matándolo. Cuando Parvati apareció, quedó
horrorizada: "Oh Señor, has matado a
mi hijo. Él es mi propio hijo. Y yo me siento
profundamente dolida. ¿Qué has hecho?, ¡oh
mi Señor! Se golpeó el pecho y ya no pudo
hablar, comenzando a sollozar. El Señor Siva
dijo: "No llores, le devolveré la vida."
Pero, irónicamente, no le puso la misma cabeza.
No sabemos la razón por la que hizo esto.
Él dijo: "Traigan la cabeza de alguien
que duerme en dirección al norte". Esa
es la razón por la cual se dice que no se
debe dormir con la cabeza mirando al norte;
de otro modo, Siva nos buscará. Y no encontraron
a nadie excepto un elefante que yacía con
su cabeza hacia el norte. Cortaron su cabeza
y la pegaron al cuerpo del niño, que luego
fue revivido por el Gran Siva. El niño volvió
a la vida y fue llamado Ganapati por el mismo
Señor Siva. Tal vez para calmar a Parvati
o para volver la calma a la atmósfera de
los alrededores, el Señor Siva no solo le
devolvió la vida, también le hizo jefe de
Sus huestes. Ganapati es pues el jefe de
las huestes del Mismo Señor Siva.
Existe una gran audiencia ante el Señor Siva
que consiste en una gran variedad de Ganas.
Ganas son semidioses; ni humanos ni suprahumanos,
son un tipo peculiar. Algunas veces se parecen
a seres astrales. Estos Ganas son gobernados
por Ganapati bajo las órdenes de Siva. Ganapati
significa Generalísimo de las huestes que
habitan en Kailasa. Aparte de nombrar a Ganapati
jefe de las huestes, el Señor Siva le otorgó
otra gracia diciendo "A ti te rendirán
culto en primer lugar, en todas las ocasiones".
Esta es la orden impartida por el Señor Siva,
y esta orden es para siempre; es una orden
del Gran Maestro: "A nadie se adorará
antes que a Ti, ni siquiera a Mí. Luego de
rendirte culto se le rendirá culto a las
demás deidades." No adoramos al Señor
Siva ni al Señor Narayana sin antes adorar
a Ganapati. "Om Gam Ganapataye Namah".
Es el Mantra que propicia a Ganapati.
A la mente humana le entusiasma y encanta
escuchar historias, imágenes, pintura, música,
ídolos, danza; cualquier tipo de presentación
pintoresca sobre religión, espiritualidad
o filosofía, es generalmente más atractiva
que la árida lógica, ustedes lo saben bien.
Por eso, los Puranas y las Épicas nos recuerdan
la idea de la necesidad de aceptar el poder
de Dios como único medio de remover obstáculos,
y se Le llama Vighnesvara, el Dios que no
es meramente Ganapati o jefe de las huestes
o Ganas, también es removedor de todo impedimento
en el camino.
Escuché un relato cuando era niño contado
por un vecino. Había una persona que jamás
había creído en Dioses y cuando se celebró
el casamiento de su hija, alguien dijo: "Antes
que nada debes rendir culto a Ganesa. No
te apresures." El hombre respondió:
"Ya sea Ganesa o su abuelo, a mí no
me importa nada." Cogió la estatua o
Murti de Ganesa y la arrojó al estanque.
Dicen que de repente hubo un gran incendio
y la completa ceremonia Pandal prendió fuego.
La gente se golpeaba el pecho, gritaba; corrieron
al estanque y trajeron la imagen. Se dice
que cayó una lluvia luego que Ganesa fue
adorado. Estas son las historias y debemos
tomarlas por lo que valen.
Pero hay algo misterioso sobre las cosas;
no todo está claro en la mente de los hombres,
hay grandes secretos; y como comencé diciendo,
el camino espiritual es en sí mismo un gran
secreto. El poco de Japa que ustedes hagan,
las escrituras que lean, el interés de la
gente y cualquier otra cosa que parezcan
estar haciendo, son tan solo la corteza externa
del misterio de la vida. El misterio finalmente
está en ustedes mismos. No saben quien los
está incitando a que piensen de esta manera;
ese principio incitante es el misterio. Si
reconocen este misterio dentro de ustedes,
el cual mistifica incluso la inteligencia
y el esfuerzo, serán humildes, simples y
pequeños delante de Dios. Porque Sadhana
espiritual es el arte de hacerse cada vez
más pequeño, no cada vez más grande. Una
persona se hace cada vez más pequeña a medida
que se aproxima más a Dios. Así como la llama
de una vela pierde su brillo a medida que
se aproxima al sol, y delante del sol no
se la ve más. No pueden ver ni siquiera su
existencia, se desvanece. De la misma manera,
cuando nos acercamos a Dios, nos hacemos
cada vez más pequeños, más humildes, hasta
que somos nada. En esta nada, encontraremos
a Dios Mismo llenándonos. Cuando hay un vacío
total creado debido a la abolición de nosotros
mismos, en este vacío creado, Dios se llena
a Sí Mismo. "Vacíate que yo te llenaré"-dice
Jesucristo.
El Mahaganapati Purana, el Ganapati Atharvasirsha
Upanishad, el Ganesa Gita, y unas cuantas
anécdotas que ocurren en el Mahabharata y
en otros Puranas, glorifican este aspecto
del Supremo Todopoderoso que requiere de
nuestra sumisión a sus pies, y espera que
nosotros lo reconozcamos como el único poder
que puede remover todo obstáculo en el camino
del buscador espiritual hacia la realización
de Dios. Esto parece ser parte del significado
escondido detrás del sagrado culto a Bhagavan
Ganapati o Sri Ganesa o Mahaganapati. El
pavor entra en nuestra mente cuando pensamos
en Su Nombre, debido al sentimiento que cualquier
disgusto de su parte podría ser un desastre
para nosotros. La gente tiene incluso temor
de olvidarse de tomar el sagrado Prasada
del Puja de Sri Satyanarayana, por la historia
que tiene detrás. ¿Saben qué puede sucederles
si no toman el Prasada? Se menciona en el
cuento que todo llegará al final -toda la
fortuna, propiedad, esposa e hijos, desaparecerá
en un segundo. El temor a ello los hace inclinarse
y esperar por el Prasada, aunque sea tarde
en la noche. Estas historias son narraciones
insignificantes, son patrañas. Ellas instilan
en nuestra mente una urgencia divina y temor
a la Presencia Divina. Después de todo, somos
humanos gobernados más por sensaciones y
sentimientos que por nuestra razón o nuestro
tan llamado entendimiento. Esta psicología
del ser humano es tomada en cuenta por los
autores de las Épicas y las Puranas para
infundir fe en nuestro corazón a través de
estos cuentos. Todo ello es un pequeño tributo
que rendimos a la gloria de Maha Ganapati.
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