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Charlas del libro "Medita estas verdades"
de Swami Chidananda
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68
FE, ESPERANZA Y CARIDAD
¡Radiantes Divinidades! Cuando un alma individual
viene a este mundo, esa alma individual desde
un punto de vista relativo, desde el ángulo
terrestre de visión, viene sola, hace este
viaje de la vida sola y parte sola. Todas
las escrituras y filosofías declaran, todos
los santos y sabios reiteran una y otra vez:
"Solo estás, solo has venido, solo te
irás."
En este viaje solitario, tenemos aparentemente
compañeros. Pero cada uno está intensamente
preocupado consigo mismo. Para cada uno la
persona más importante en el universo es
él mismo. Un poco de atención es desviada
hacia afuera; el resto de la atención la
dirigimos hacia nosotros mismos; de la mañana
a la noche estamos centrados en nosotros
mismos, constantemente pensando en nosotros
mismos, preocupados en nosotros mismos. Esto
es conciencia individual, vida individual.
Esta es la verdad de cada individuo. Desde
el momento en que os despertáis, os encontráis
comprometidos y ocupados en cosas que os
pertenecen, vuestra comida, vuestra bebida,
vuestras actividades. Cualquier cosa que
hayáis planificado para el día, eso está
en primer lugar.
Esta preocupación en nosotros mismos, nuestro
propio interés, preocupación y constante
pensamiento en nosotros mismos, es llamada
nuestra vida subjetiva. Pero lo queramos
o no, nos guste o no, somos también empujados
a relacionarnos con los demás. Porque no
vivimos en un desierto o en una jungla profunda.
Vivimos en comunidades de seres; y dondequiera
nos encontremos vivimos entre los otros.
Aquí (en este ashram) también mantenemos
estas relaciones para nosotros mismos, tal
vez después para los demás, pero antes que
nada para nosotros mismos. Nos conciernen
aquellos que cocinan nuestra comida, porque
cocinan nuestra comida. Si cocinaran la comida
para ellos solamente y dijeran, "Nada
para vosotros," entonces no habría relación.
Vamos al banco no porque nos interese el
banco, sino porque nuestro dinero está en
ese banco. Las relaciones están ahí, pero
surgen eminentemente de nuestra relación
con nosotros mismos.
Y por último, nos guste o no, tenemos una
relación con ese Ser que es en definidas
cuentas nuestro único recurso. Porque antes
que viniéramos aquí, estábamos relacionados
con Él tan solo y nadie más, y cuando partamos
lo tendremos solo a Él como apoyo y a nadie
más.
Por lo tanto, debemos tener ciertas normas
que gobiernen esta triple relación que constituye
la vida, que es una parte ineludible de la
vida. Este patrón triangular de relación
de cada alma individual en viaje hacia lo
Divino, no era desconocido para nuestros
antecesores. Ellos tenían algo que decir.
La Biblia también habla de las virtudes cardinales
de alguien que desea alcanzar el Ser Supremo.
En lo que concierne a nuestra relación con
Dios, Jesús dijo que aquel que desea llegar
al Padre, al Reino de Dios, debe tener una
absoluta e inamovible fe en el Ser Supremo.
Cuando alguien comenzaba a perder la fe,
Jesús decía: "¡Oh, qué poca fe! ¡Qué
vergüenza! ¡Abrid los ojos! ¿No veis? Cuando
un niño pide pan, el padre no le da una piedra.
Si una persona imperfecta como un padre humano,
egoísta y con defectos satisface la fe de
aquel que se dirige a él con fe; ¿creéis
que el Ser Supremo, Señor del Universo, omnipotente,
omnisciente, compasivo, generoso y justo,
os niegue vuestros derechos?
"Incluso si un contratista es corrupto,
deshonesto, él entrega a sus empleados su
pago al finalizar el día. Debéis tener vergüenza
de no confiar en ese Ser que es perfecto."
Entonces Él los castiga, los pone a prueba:
"¡Oh hombres de poca fe! ¡Tened confianza!
El resultado de la fe lo veréis día a día,
alrededor de vosotros, en este mismo mundo.
¿Por qué vaciláis en poner vuestra fe en
ese Ser perfecto?
"Tened absoluta fe en Él," dijo
Jesús. En su lista de primeras virtudes,
Sankaracharya ubicó a sraddha -fe en el Supremo.
Mucho antes de Sankaracharya, el Señor Krishna
dijo: "saraddhavan labhate jnanam, esa
sabiduría que libera, que destierra la oscuridad
de ajnana y nos concede la liberación, es
para aquel que tiene una fe firme."
La segunda dimensión de relación es nuestra
relación con este mundo, con otros seres,
con otra gente, hombres, bestias, con todas
las cosas. Sed considerados. Vosotros deseáis
consideración de los demás, entonces sed
caritativos. No juzguéis, no condenéis, sed
caritativos. "El juzgar, a Mí corresponde.
No usurpéis Mi lugar, Mi función. Dejad que
sea Yo el que juzgue." Sed caritativos.
Es por eso que María Magdalena le quedó eternamente
agradecida a Jesús. Cuando los otros condenaron
a la mujer por su pecado, Él rehusó condenarla.
Cuando los demás la apedrearon, Jesús la
miró con compasión. Y cuando ella le preguntó,
"¿No me condenas?" Él respondió:
"No me concierne tu pasado, me concierne
el hoy, este momento, y me concierne tu futuro.
Sigue adelante, camina por el sendero de
la pureza. Todo estará bien." ¡Debéis
ejercitar caridad todos los días de vuestra
vida, en cada momento, pensar como os sentiríais
si fueseis condenados! Y, por consiguiente,
debéis soportar, tolerar y ejercitar la caridad.
Y la tercera relación, dimensión, es como
os relacionáis con vosotros mismos. ¿Sois
un buen compañero para vosotros mismos? ¿Os
toleráis cuando estáis solos, o sois una
masa de auto-compasión, auto-odio, auto-condenación,
auto-acusación, un remolino, una masa de
negatividad por dentro? ¿O de positiva serenidad?
Alguien dijo: "Esperar, esperar siempre,
mientras hay vida, hay esperanza." Santushtah
satatam yogui -un Yogui está siempre contento.
Estad siempre de buen humor. Tened esperanza,
tened fe en vosotros mismos. No desesperéis,
debéis enfrentar la Luz. Cuando hayáis depositado
fe en Él, todo estará bien. Tened esperanza
absoluta, sed siempre positivos.
Un poeta inglés dijo: "La vida no es
un sueño vacío dentro del corazón y con Dios
en el cielo. De polvo somos y al polvo retornaremos
no fue dicho del alma." Por lo tanto,
dentro del corazón, confiad en vosotros,
sed confidentes, no desesperéis. Tened fe
en vosotros y absoluta confianza en Él. Todo
está bien. Y alguien dijo hace miles de años:
"Os debéis levantar a vosotros mismos.
No permitáis que vuestro espíritu se deprima.
Tened fe en Mí, confiad en Mí, pensad en
Mí. No tenéis nada que temer. Na tvam sochitum
arhasi, ma suchah -no es apropiado sufrir,
no sufráis."
Las virtudes cardinales que surgen del contexto
de la religión Cristiana son: fe, esperanza
y caridad, caridad hacia toda la creación
de Dios que encontráis día a día, de la mañana
a la noche. Tened siempre una actitud de
esperanza hacia vosotros en vuestra subjetividad;
que vuestro corazón esté lleno de esperanza,
jamás de desesperanza, jamás de oscuridad.
Y en vuestra relación con ese Ser, tened
absoluta fe. Similarmente, en el contexto
Indio tenemos sraddha (fe), atmavisvas -fe
en vosotros, confianza, una actitud de esperanza,
una visión optimista de la vida y daya (compasión).
Tulasidas dice: "La compasión es la
raíz del bien, el orgullo es la raíz del
pecado."
"Sí, lo que pasó, pasó. Ahora trabajaré
para un futuro mejor y Él me ayudará. Él
es todo poderoso, toda sabiduría, toda bendición.
Y en tanto viva con absoluta fe en Él, esperanza,
confianza, confianza en mí mismo, yo seré
caritativo hacia los demás." Fe, esperanza
y caridad, no los abandonéis jamás. Mantenedlos
dentro de vosotros, fe en el Supremo, esperanza
por vosotros y caridad hacia todos.
Finalizad vuestro viaje y alcanzaréis la
Meta. El viaje os llevará a vuestro destino,
vuestro divino destino, cuyo logro es la
cosa más importante de la vida. Todas las
demás cosas vienen después, son secundarias.
De este modo, comprended vuestra vida, comprende
vuestra relación con vosotras relación con
vosotros mismos, vuestra relación con el
Hacedor, y vuestra relación con el resto
de la creación.
Que Dios os bendiga para que podáis comprender.
Debemos vivir con sabiduría, con comprensión.
Solamente eso nos llevará a la bendición.
Se nos ha dado el intelecto para que lo ejercitemos,
para así poder vivir sabiamente.
¡Dios os bendiga! ¡Meditad estos puntos cardinales
del viaje de vuestra vida, caridad hacia
las criaturas de Dios, absoluta esperanza
en vosotros, y absoluta fe en el Ser que
os ha traído a la vida, que os ha colocado
entre Sus criaturas para que podáis ser semejantes
a Él y alcanzarlo como vuestra Meta suprema!
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