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Charla del libro "Medita estas verdades"
de Swami Chidananda
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62
CUANDO DESPERTÁIS EN LA MAÑANA
¡Radiante Atman Inmortal! ¡Amados devotos
del Señor! Vosotros sois almas que aspiran
por una buena vida -una vida que justifique
vuestra existencia como seres conscientes
y dotados con el poder de pensar y razonar,
observar, comprender e inferir, sabiendo
que no hay límites para el conocimiento,
aprovechando así la existencia.
Dentro del alcance del individuo humano yacen
infinitas posibilidades, porque el individuo
humano es un amsa o parte de ese Ser a Quien
todas las religiones, todas las filosofías,
todas las almas realizadas e iluminadas han
conocido, han experimentado ser, y han declarado
que es omnisciente, omnipotente y omnipresente.
Vuestra propia naturaleza, vuestra verdadera
identidad, vuestra svarupa, es idéntica y
esencialmente una con el Ser Supremo, también
descripto como sarva ananta guna sampanna
(teniendo todas las virtudes a un grado infinito).
¿Cuantos de vosotros hacen de esta verdad
la base de vuestra vida? ¿Cuantos recuerdan
esta verdad, meditan esta verdad, cada mañana
al despertar? ¿Cuantos de vosotros afirman
constantemente esta verdad que se encuentra
inseparablemente unida a lo Divino?, relacionada
a lo Divino, parte inseparable de los Divino?
¿Por qué no lo hacéis? ¿Por qué no despertáis
inmediatamente llenos con la conciencia "Yo
soy parte del Espíritu Universal, anantakoti
brahmanda nayaka, paratpara tattva (el Señor
de innumerables billones de universos, la
Verdad Suprema, Supremo Principio)"
¿Por qué pensáis inmediatamente en algo mundano,
algo prosaico, algo que está afuera de vosotros,
algo grosero, material, terreno, atado al
tiempo y al espacio? ¿Por qué?
¿Alguna vez os habéis preguntado por qué
"ya que tengo la habilidad y el potencial
para indagar, buscar, encontrar, y también
se me ha dado la oportunidad, y las puertas
se encuentran abiertas para mi ascenso hacia
el estado de absoluta conciencia Divina,
por qué sigo arrastrándome en este nivel
en el que nací?" ¿Si no os preguntáis
esto y no reflexionáis sobre ello, quien
lo hará por vosotros?
Porque todas las escrituras, todas las almas
realizadas, los maestros de sabiduría, una
y otra vez declaran
: "No tenéis ni nacimiento ni muerte,
ni atadura ni liberación; no tenéis nombre
ni forma; sois el Ser Supremo, sois uno con
lo Divino. ¿Por qué gemís y lloráis innecesariamente?"
Los jnanis lo dicen, los devotos lo dicen,
Santo Tulasidas lo dice, Kabirdas lo dice.
Incluso el gran acharya Ramanuja dice que
somos como chispas de una gran llamarada.
Una chispa también puede quemar; es ardiente.
Así como el fuego quema, vosotros tenéis
un potencial; una chispa tiene el potencial
para crear una llamarada. Con esta habilidad,
¿por qué pensáis entonces en cosas pequeñas,
mundanas, ordinarias, cuando el Upanishad
declara que son alpa (pequeñas), en las que
no hay sukha (felicidad) y que son Asat(que
no tienen existencia duradera, permanente)?
Las escrituras contestan esta pregunta. Es
debido al achintyasakti (poder inescrutable)
de parabrahman. Es debido a maya. Cuando
el Señor Narasimha se acercó a Prahlada,
Prahlada tembló y dijo: "Oh Señor, no
te tengo miedo. El mundo entero tiembla delante
de Ti debido a Tu terrible forma de hombre-león,
Narasimha avatara. Yo no Te temo, temo sí
Tu maya. Temo Tu poder ilusorio, maya."
Si Prahlada que pensaba constantemente en
Dios, pronunciando constantemente Su Divino
Nombre, deseándolo constantemente a Él solo,
si él dice, "Temo Tu maya," si
él temía a maya, cuan cautelosos y temerosos
deberíamos ser nosotros.
Por lo tanto, tratemos de mantenernos constantemente
en dirección hacia Dios, mantener la conciencia
de nuestra divinidad, de ser parte de Él,
para que maya no nos engañe por completo.
Eso es lo necesario, si no queremos permitir
que este engaño, esta maya, llene nuestro
corazón, impregne nuestra mente y tome posesión
de nuestra conciencia.
Dios Mismo dice: "Mi divina maya es
difícil de superar." Mas, no es que
creó maya sin mostrarnos la salida. No es
así. Mameva ye prapadyante mayametam taranti
te (Aquellos que se refugian en Mí, cruzan
maya). El supremo Ser Cósmico, ha indicado
muy claramente como puede ser ella cruzada
y quien puede cruzarla.
La última concluyente declaración del Gita
es: "ma suchah, no sufras. No tienes
nada que temer, nada por qué preocuparte.
Veré que maya no te toque. No sufras."
El Gita comienza con sufrimiento, terrible
sufrimiento y agonía del alma atormentada
de Arjuna. Mas, el culminante punto supremo
del Gita es: "ma suchah -oh Arjuna,
no sufras." Y Arjuna dejó de sufrir.
Nuestra constitución nos da el derecho al
voto. Hasta un mendigo puede ejercer ese
derecho en tiempo de elecciones. Se nos ha
dado el derecho a la divinidad por el solo
hecho de nuestra condición humana. Podemos
ejercer este gran privilegio para así obtener
plena conciencia de nuestra divinidad. Pero
si no lo ejercemos, si no reclamamos este
derecho de nacimiento, no podemos decir que
se nos debería dar. No podemos esperar que
otro lo reclame por nosotros. Nadie os lo
niega; vosotros os lo negáis.
Por eso, despertarse a la mañana no debería
ser despertar en este bazar de maya, despertar
en este mundo temporario de dolor y muerte.
No significa tan solo despertar a esta conciencia
terrestre, pequeña y confinada. Significa
también, simultáneamente, despertar a la
conciencia de nuestra divinidad suspendida
temporalmente en el sueño, mantenerla con
nuestra conciencia física de los sentidos
y la mente. Debemos mantener la conciencia
interna de nuestro svarupa. Eso es lo necesario.
Eso hará nuestra vida divina. Eso nos llevará,
día a día, cada vez más elevados hacia la
Meta Suprema. Y esto debemos hacer por nosotros
con sabiduría.
Es posible tan solo si existe un deseo muy
fuerte por esa Meta y fe en nuestra habilidad
para alcanzarla. Puesto que la habilidad
para alcanzarla está ahí. Dios nos ha hecho
educados, nos ha traído en contacto con las
escrituras, con grandes sabios realizados
y su sabiduría, nos ha traído a un medio
ambiente favorable, apropiado y beneficioso
para el desarrollo de nuestra radiante y
divina naturaleza. ¿Qué es lo que ese supremo
Ser Cósmico no ha hecho? Ese Ser lo ha hecho
todo; No hay nada que ese Ser no haya hecho.
Debemos retribuir, no emocionalmente o sentimentalmente,
sino seria y sinceramente en la vida, de
una manera viva con jijnasa, mumukshutva
y sadhana (deseo de conocer, intenso deseo
de liberación, auto esfuerzo, práctica espiritual).
Ese es nuestro privilegio, nuestro gran privilegio.
Si perdemos este privilegio, grande será
la pérdida. Por lo tanto, debemos realizar
cada día, cada aurora, cada momento, lo precioso
que somos, sin paralelo, únicos, valiosos,
cuan valiosos somos. Si nos desviamos de
esta conciencia hacia cosas externas pensando
que son más valiosas, más importantes, más
preciosas, entonces, deplorable será nuestro
destino. Si cambiamos nuestro sentido de
valores de lo que se encuentra adentro, de
lo que somos, por apariencias pasajeras,
fenómenos, grande será nuestra pérdida. Permitir
esto, será desperdiciar una oportunidad dorada,
sin paralelo, que el Ser Cósmico nos está
ofreciendo.
Meditad esto bien. Cuándo despertáis en la
mañana, ¿a qué os despertáis? ¿Cuándo entráis
en un estado de conciencia, ¿cómo es ese
estado de conciencia? ¿Cuál es su nivel,
su plano, su contenido, cual es su propósito?
Pensad profundamente en esto para llegar
a ser un verdadero jijnasu, un verdadero
mumukshu, un verdadero buscador, un verdadero
devoto del Supremo. Ser una verdadera parte
de la Divinidad, una verdadera amsa de paramatma
y hacer vuestra vida divina. Este es el mejor
modo de hacer vuestra vida divina. El mejor
modo de lograr bendición.
Así como hay potencial pleno dentro de cada
uno de nosotros por divina perfección, así
también como las nueve gemas sobre el plato
de oro, se nos ha dado todo para el supremo
logro. No existe fortuna mayor. No reconocer
esta buena fortuna y no utilizarla sería
la mayor desgracia. La buena y mala fortuna
se encuentran en la punta de nuestros dedos,
en nuestras manos. Debemos reconocer la diferencia
y hacer lo necesario. ¡Esa es la necesidad
del momento!
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