SOCIEDAD DE LA VIDA DIVINA EN ESPAÑOL

Om Namo Bhagavate Sivanandaya! Om Namo Bhagavate Chidanandaya! Om Namo Bhagavate Krishnanandaya! Om Namo Bhagavate Brahmanandaya!

 

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Del libro "Medita estas verdades"de Swami Chidananda

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EL DIVINO NOMBRE


¡Bendita Atman Inmortal! ¡Amados sadhaks y buscadores en el camino que lleva hacia la intrepidez y la libertad, que lleva al cese de todo sufrimiento, que nos trae satisfacción eterna y logro de suprema bienaventuranza!
Dios es intangible: avyakta, adrishta, agochara (inmanifestado, invisible e imperceptible). Todo esto está muy claro en el Vishnu-sahasranama. Él se encuentra gudhah (escondido): eko devah sarvabhuteshu gudhah (El Señor uno, está escondido en todos los seres). Él es sukshmatisukshma (más sutil que lo más sutil), avangmano-gochara (no percibido por los sentidos ni por la mente), yato vacho nivartante aprapya manasa saha (de lo cual se deduce que toda palabra, conjuntamente con la mente, se vuelven sin alcanzarlo). Él se encuentra más allá del pensamiento, más allá de la palabra.
¿Cual es pues la manera de acercarse a Dios? Estamos atados a una conciencia física grosera, severamente limitados a pensar en términos de nombres y formas. Sin la base ni el apoyo de nombres y formas, no hay vichara (indagación sobre la naturaleza del Ser) en nuestro antahkarana (ser interior). Siendo ese el caso, ¿qué es lo que puede vincularnos a aquello que se encuentra más allá del pensamiento, palabra y mente, más allá del alcance del intelecto? ¿Existe algún puente, ya que estamos atados al pensamiento conceptual grosero, al pensamiento objetivo? Todos nuestros vrittis son vishayakara vrittis (pensamientos de los objetos de los sentidos). Nos es posible pensar tan solo en términos de tiempo y espacio, nombre y forma, aquí y allá, esto y aquello -no lo trascendental. Atados a este estado de conciencia limitada, finita, ¿cual es la posibilidad de tratar de vincularnos con lo infinito, con aquello que está más allá del tiempo y espacio, más allá del nombre y la forma?
Es aquí que la gran ciencia de la práctica del Divino Nombre surge como respuesta a este problema, esta gran barrera entre lo conocido y lo desconocido, lo finito y lo infinito, lo manifestado y lo inmanifestado, lo individual y lo universal. El Divino Nombre es como un botero que toca ambas márgenes del río. Él se acerca a esta orilla y nos puede cruzar porque también se dirige hacia la otra orilla. El Nombre tiene esta gran ventaja.
Dios es intangible. Todo lo que sabemos de Dios en los templos, mezquitas, sinagogas e iglesias, es creado tan solo por el hombre, es conceptual. Debemos superponer sobre los símbolos e imágenes nuestra imaginación, nuestras ideas del Ser más elevado. Sin embargo, este Ser intangible se encuentra presente en nosotros bajo un aspecto tangible al que podemos realmente crear, experimentar, sentir y practicar. Eso es el Nombre que nosotros mismos podemos articular con mucha claridad. Tiene un sonido que podemos escuchar con nuestros oídos y escribir con nuestra mano.
La rupa de Bhagavan (la forma de Dios) se encuentra más allá de nuestra comprensión. Pero, aquí encontramos algo, un aspecto de Dios idéntico a Él, descubierto en tiempos lejanos. Es el mantra (sílaba o palabra sagrada) del supremo y absoluto Ser. Acá encontramos un "ser" que es nombre, sin embargo no tiene forma. Por lo tanto, tiene contacto con el mundo sin forma. No teniendo rupa (forma), siendo nirakara (sin forma) tiene contacto con la nirakara parabrahma tattva (Suprema Realidad sin forma). Parabrahma es nirakara, nirguna (sin forma ni atributos), pero aquí es nirakara pero saguna (sin forma pero con atributos). Se encuentra en la forma de sabda (sonido). Se encuentra en la forma de nama. Posee vibración. Posee la forma de un sonido tangible que podemos escuchar con nuestro oido grosero. Podemos incluso grabarlo en una cinta, reproducirlo, amplificarlo, transmitirlo. Aquí hay algo pues, con lo cual podemos hacer lo que queramos.
Y la más asombrosa verdad sobre esto: es la Divinidad que se manifiesta como sonido. Es la Divinidad que se manifiesta como sabda o nada (el sonido místico primordial), al que se refiere la Vedanta como sabda-brahman, nada-brahman. Aquel que Se encuentra más allá de nada es atrapado por nada. Puede, por lo tanto, ser alcanzado por nada en particular porque es nirakara. Por lo tanto, es un tattva (principio) que tiene, inmediatamente, acceso al más allá, a parabrahman tattva sin forma, a ese campo, y al mismo tiempo tiene acceso a saguna (con atributos), el campo en que vivimos.
Para nosotros todo tiene alguna cualidad. Y esto tiene una de las cinco cualidades más importantes percibidas por nosotros (forma, sabor, sonido, tacto, olor). Tiene sabda (sonido) y es idéntico a Dios. Nama y nami (El Señor y Su Nombre) son idénticos. Por lo tanto, cada mantra compuesto por el Divino Nombre, conteniendo el Divino Nombre, enmarcando el Divino Nombre -Om Namah Sivaya, Om Namo Narayanaya, Om Sri Ram, Om Sri Krishnaya namah- todos los mantras están estructurados alrededor de esta forma manifestada del Ser Supremo en la forma de nada, eso es nam.
Patanjali tiene un sutra que dice que la perfección puede ser obtenida con la repetición del Nombre. El Jagat Guru Señor Krishna dice: "Aquel que repite Mi Nombre al dejar el cuerpo me obtiene. Él no retorna a este mundo mortal." Abheda de nama y nami (La no-diferencia o identidad del Señor y Su Nombre) ha sido establecido por la experiencia directa de aquellos que han practicado este camino y alcanzado la perfección.
Uno de aquellos que sabemos con nuestra memoria histórica que obtuvieron sakshatkara (realización) con total concentración en el Divino Nombre, fue el Guru de Shivaji, Sri Samartha Ramdas, que no sabía nada, que tan solo se concentró en la práctica de :"Sri Ram Jai Ram Jai Jai Ram." Y al otro lado del subcontinente Indio, Chaitanya Mahaprabhu obtuvo la conciencia Divina, se embriagó con la conciencia de Dios, con el nam sankirtan: "Hare Krishna Hare Krishna Krishna Krishna Hare Hare, Hare Rama Hare Rama Rama Rama Hare Hare." Él propagó este gran medio hacia la conciencia de Dios por toda India. Él estableció la supremacía del Nombre como el método más seguro en el Kali Yuga. Kaliyuge kevalam nama adharah (El Nombre del Señor es el único refugio en esta Era de Hierro).
Y es tan solo el renacimiento de un método antiguo. Incluso antes que Sri Rama Se encarnara en este mundo, el cazador y ladrón Ratnakar obtuvo la perfección con la práctica constante del Divino Nombre. Él era iletrado, sin educación, grosero, perteneciente a una tribu del bosque, e incluso recitó el Nombre de manera equivocada, ulta (al revés). Como dijo el gran Tulasidas: "El mundo entero sabe que Valmiki obtuvo la conciencia de Brahman, alcanzó la realización de aham brahmasmi haciendo japa, incluso en forma equivocada." Él es reconocido en la historia espiritual de India como alguien que alcanzó el supremo estado de conciencia Brahmánica haciendo japa, solo japa, porque él no sabía otra cosa. Él no sabía sánscrito, ni Vedanta, ni los Upanishads, ni el Bhagavata. No sabía hatha yoga, ni ashtanga yoga, ni kundalini. Él no sabía asana ni pranayama. Y pudo hacer solamente aquello que era capaz. Él tomó Ram Nam y logró la conciencia de Brahman, devino un sabio iluminado. Él se transformó en el sabio Valmiki que produjo la épica inmortal, el Ramayana. Fue un asesino -cruel, violento, un pecador- sin embargo, devino uno con Brahman en su conciencia espiritual por la repetición del Nombre Divino.
Todos los santos y maestros espirituales que surgieron en India los últimos trescientos o cuatrocientos años, no dejaron de enfatizar haciéndonos ver la importancia de la practica del Divino Nombre como una infalible y segura manera de obtener la realización de Dios. Y Gurudev, en la tercera de su Veinte Instrucciones Espirituales dice: "Haced japa de algún mantra, repetid meramente Om, de acuerdo a vuestro gusto e inclinación, de 108 a 21.600 veces diariamente." El cálculo Yóguico de la respiración humana es de 21.600 respiraciones dentro de cada ciclo de veinticuatro horas. Ellos dicen que con cada respiración se debe pronunciar el Nombre de Dios. Por lo tanto, la tercera instrucción es tomar este infalible y seguro camino. En esto yace vuestro más elevado bienestar. El camino del Nombre Divino en este Kali Yuga es el camino supremo, poderoso, el menos complicado, el más eficaz, infalible. ¡Que la gracia de Gurudev y sus bendiciones os proporcione éxito en vuestra vida espiritual y sadhana. Dios os bendiga!

Actualizada el martes 11 de diciembre de 2001

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