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Del libro "Medita estas verdades"de
Swami Chidananda
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47
LO QUE PLACE AL SEÑOR
¡Bendita Atman Inmortal! ¡Amados buscadores
y sadhaks reunidos aquí en este muy auspicioso
último lunes del mes sagrado de Sravana!
El mes entero de Sravana ha sido tradicionalmente
considerado como un mes especialmente favorable
y muy auspicioso para rendir culto al Señor
Siva. El día de la semana utilizado para
el aradhana (culto) de Siva es el lunes.
Para miles de devotos, los cuatro lunes de
este mes de Sravana son días de peregrinaje
hacia los templos del Señor Siva dondequiera
que se encuentren.
¿Y qué es lo que llevan para rendir culto
al Señor Siva? Agua. No llevan nada elaborado
ni complicado; llevan agua. Es por eso que
visteis ayer miles de peregrinos cruzando
el Ganga para trepar por el largo camino
que se dirige a Nilakanth llevando tan solo
agua. No son conocedores del sánscrito; no
son expertos de rudri, mantra, Vedas, cantos
védicos, rituales tradicionales Védicos,
o modos ceremoniales de devoción, pero sí
son profundamente devotos. Ellos tan solo
toman el Nombre del Señor y ofrecen agua,
abhisheka. Y, como sabéis, el Señor Siva
es asutosh (rápidamente propiciado), fácilmente
agradado, siempre pronto para derramar Su
gracia.
¿Qué significa este fenómeno que vemos año
a año los lunes durante Sravana, millones
en marcha transportando agua por millas y
millas? Algunas personas encontrarán que
esto es una mera superstición, que es seguir
ciegamente alguna tradición: "Mi padre
lo hizo, mi abuelo lo hizo, mi bisabuelo
lo hizo; otros lo hicieron, y nosotros también
lo hacemos." Ese puede ser un aspecto.
Pero, el ser así no le quita sentido, no
le quita valor. Es muy fácil juzgar con nuestro
pequeño y egoísta intelecto, pero es más
difícil profundizar en la materia, analizar
y encontrar la verdad.
Su única ventaja, su única recomendación
es que posean un cierto sentimiento para
hacer todas estas cosas. El Señor premia
mucho más este sentimiento que cualquier
otra cosa -este sentimiento noble, sublime
y elevado. "Patram pushpam phalam toyam
yo me bhaktya prayachchati." Vosotros
veis que "bhaktya"(con devoción)
- "Aquel que Me ofrece una hoja, una
flor, una pequeña fruta, un poco de agua
con devoción....,"- si es ofrecido con
sentimiento verdadero, se hace mucho más
aceptable que cualquier ceremonia importante
efectuada con muchas cosas, un gran show.
Aunque el culto no se ofrezca con ostentación
tal vez debido a que el culto se ha transformado
en rutina o algo mecánico, es también una
gran pérdida. Debemos ser cautelosos con
esto. Deberíamos mantener este sentimiento
siempre joven, siempre fresco, siempre presente
en su auténtico y reverente estado.
Debéis orar por ello al Señor: "dehi
me kripaya sambho tvayi bhaktirachanchala
-Dame un sentimiento de devoción hacia Tí
que nunca cambie, constante, no presente
hoy y ausente mañana. Otórgame Señor, constante,
inquebrantable e inamovible devoción a Tus
Pies." Debéis cultivar esto. Esta es
la llave del éxito en sadhana, en cualquier
cosa que hagáis, en toda vuestra sadhana
espiritual, en todo vuestro Yoga, en todas
vuestras prácticas espirituales con genuino
bhava. Si carecéis de bhava, orad al Señor:
"Concédeme bhava adecuado; esto es lo
que pido." Pues, es el sentimiento que
uno pone cuando hace una cosa lo que lo hace
significativo, valioso y da resultado.
Alguien puede estar sentado en una oficina
gubernamental o de negocios, escribiendo
a máquina o llevando la contabilidad; el
mismo trabajo se hace aquí en el Ashram.
Un hombre de negocios vende libros; aquí
también se venden libros. Alguien puede venir
aquí y trabajar como lo hace en el mundo.
¿Cual es la diferencia? Hay un mundo de diferencia.
Un barrendero barre las calles; un devoto
también barre el frente del Templo Visvanath.
Puede ser un alto oficial del gobierno, pero
aquí él se siente como un humilde sirviente
del Señor. La acción externa es la misma
-barrer- mas, lo que el Señor mira es el
sentimiento. El barrendero puede hacerlo
de mala gana, maldiciendo su suerte y con
su mente en otro lado; pero el devoto puede
barrer con un bhava totalmente diferente:
"El Señor está presente en este templo.
Este es un deber sagrado; este es mi seva."
Por lo tanto, es el sentimiento que aporta
una cualidad espiritual a la acción, que
se encuentra ausente si la misma acción se
efectúa sin sentimiento.
Hay una narración sobre un pequeño y descuidado
templo del Señor Siva en un remoto bosque
profundo donde cada tanto algún sacerdote
solía venir a orar. Un aborígen habitante
del bosque, cazador de profesión, encontró
casualmente este templo y vio que alguien
había ofrecido algunas flores y hojas y vertido
agua sobre el linga. El pensó, "Oh,
tal vez esta es la manera como se adora al
Señor; yo también lo haré aquí." Fue
así como cada vez que tenía oportunidad,
él también trataba de rendir culto. Él era
iletrado. No sabía nada más allá de una acción
externa. Pero él sintió, "Esta es una
oportunidad. Dios está aquí; debo rendirle
culto. Evidentemente a Él le agrada este
culto; por eso alguien lo ha hecho. Yo también
lo haré."
Él solía cazar, matar algún animal, cortarlo
y llevar al templo un poco de carne cruda.
Llevaba una flecha en su mano, carne, y su
arco en la otra mano, luego arrancó algunas
flores que llevó sobre su cabeza pues no
tenía una bandeja. Tampoco tenía una jarra
para transportar agua, entonces la llevó
en su boca. Él solía ir al Señor Siva y decir,
"¡Oh Señor, te he traído estos articulos
para adorarte, acéptalos por favor.! Él escupió
el agua de su boca sobre la imagen, diciendo,
"Oh Señor, yo te estoy ofreciendo abhisheka;
acéptala con agrado."
En el contexto de la religión Hindú, cualquier
cosa que entre en contacto con la boca es
impura y, por lo tanto, impropia para ser
ofrecida a una Deidad, pero él no lo sabía.
Él tenía sentimiento en su corazón, por eso
escupió el agua. Luego ofreció las flores.
Más tarde puso la carne en el suelo y la
ofreció, lo cual es otro sacrilegio. ¿Quién
ofrecería carne cruda a Dios? Pero el aborígen
no sabía que era algo prohibido; él lo hizo
con sentimiento, con bhava. Él ofreció lo
que tenía, pero con ello, ofreció algo muy
raro de encontrar, un corazón lleno de sentimiento,
un corazón lleno de devoción. Al finalizar,
el Señor dió su darsan al iletrado, incivilizado,
inculto aborígen, alguien considerado muy
abajo en la sociedad. ¿Cuál fue el mérito
para que el Señor ofreciera su darsan? Fue
lo genuino y lo profundo de su sentimiento.
Tenemos muchas de tales narraciones en la
vida de los santos en las que el punto crucial,
la esencia, es, que lo más agradable y aceptable
al Señor es el sentimiento en el corazón
del devoto. Es el sentimiento que convierte
karma (trabajo) en karma yoga (trabajo como
adoración). Es el sentimiento que convierte
una acción ordinaria en un proceso espiritual.
Y ese es el camino del devoto. Es especialmente
el camino de los discípulos y seguidores
de Gurudev Swami Sivananda Maharaj pues él
nos ha dado este secreto, que lo más importante
en la vida espiritual es el sentimiento,
bhava, con el que nos comprometemos en todas
las cosas del campo espiritual. Él nos reveló,
él nos enseñó la importancia, la grandeza,
la necesidad indispensable de bhava para
una exitosa vida espritual y una exitosa
sadhana.
No olvidemos este punto esencial. Purifiquemos
nuestro corazón, y ese corazón purificado
conocerá el sublime bhav de devoción y amor.
Y es con ese bhav que cualquier cosa que
hagamos, no importa lo imperfecta que pueda
ser, será aceptable al Señor como si fuera
perfecta. Bhav, sentimiento en el corazón,
esa es la sola manera de lograr Su gracia.
Pensad en ello y cultivadlo con diligencia.
Orad para ello. Devoción, compasión, meditación,
combinadas con bhav -devienen la más elevada
calificación, lo que más agrada al Señor,
atrae su gracia y hace vuestra sadhana exitosa.
¡Dios os bendiga!
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