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del libro "Meditad estas verdades"
de Swami Chidananda
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46
MURIENDO PARA EL PEQUEÑO YO
¡Reverentes postraciones a la gloriosa y
graciosa presencia espiritual de Gurudev,
y adoraciones al omnimpregnante Ser Universal.
Que la divina gracia del Supremo y las bendiciones
más selectas del amado y reverenciado Guru
Maharaj Swami Sivanandaji estén siempre con
vosotros y os otorguen intuición, permitiéndoos
la visión para percibir y reconocer que estáis
viviendo en un mundo amigable, para percibir
y reconocer que la Naturaleza, prakriti,
que os rodea, el universo en el cual vivís,
ha sido creado para vuestro beneficio, para
ayudaros a evolucionar, para asistiros en
vuestra búsqueda de la suprema bienaventuranza,
paz y perfección.
En el último contexto de nuestra vida y su
sentido escondido, su propósito interior
no es sino un proceso gradual para manifestar
nuestra perfección, la perfección que se
encuentra dentro de nosotros. El potencial
para realizar la naturaleza de Dios, el potencial
para realizar la conciencia de Dios, se encuentra
inherente en la conciencia humana. Y los
medios para manifestarla son: destruyendo
la conciencia humana con el servicio desinteresado,
con la devoción dirigida hacia una meta,
hacia otro punto que no sea el yo y el retirar
la mente no solo del universo exterior de
los múltiples nombres y formas, también de
nuestra propia personalidad humana y sus
variadas expresiones y tendencias, sus varias
exigencias y clamores.
Hay un muy significativo dicho bíblico: "Tranquilízate
sabiendo que soy Dios." Cuando la conciencia
humana dice constantemente, "Yo soy,
Yo soy, Yo soy, Yo soy esto, Yo soy aquello,"
no permite la recepción interna de la señal
constante del Ser Cósmico: "Yo soy,
Yo soy, Yo soy, Yo soy eternamente, Yo existo,
Yo soy la realidad, Yo soy la verdad, Yo
soy el ser uno, Yo soy el bien más elevado,
soy la gloria suprema, Yo soy vuestro destino
último." Esto no es escuchado debido
al pequeño "yo soy, yo soy, yo soy"
-a su constante e ininterrumpida nota.
Y, por lo tanto, los grandes sabios y videntes
iluminados, desarrollaron un método para
silenciar gradualmente a este pequeño "yo
soy," trascendiéndolo pensando en los
otros, a través de la sublime ofrenda de
nosotros mismos para felicidad de otros,
para beneficio de otros. Al entregarnos para
el bien de otros, creamos una contra situación,
donde no tenemos tiempo para escuchar el
clamor constante de este pequeño "yo
soy". Comprendiendo la razón y el propósito
que se encuentran detrás de este método para
así trascendernos, concentrando nuestra atención
en otra cosa, el yo es gradualmente apartado
del hábito pueril de "yo soy, yo soy,
yo soy," lo cual es puerilidad espiritual,
aberración espiritual, manifestación infantil.
Y esta puerilidad espiritual, afirmación
constante del pequeño "yo," es
muy sabiamente trascendida, desviada, al
concentrar el antahkarana (ser interior)
sobre el sublime dan -darnos a nosotros mismos;
sacrificio sublime -yajna; y sublime tapas
-restricción de la constante manifestación
y vehemente afirmación de la conciencia humana
representada por la personalidad del "Yo"
Así, una vez que la atención del antahkarana
se ha desviado hacia cosas nobles excluyendo
el yo, se lograrán varias cosas simultáneamente:
Cesará el dominio del "yo" o pequeño
ser sobre la conciencia. La conciencia humana
se refinará gradualmente; encontrándose ya
en camino de extinción. Eso es lo que nishkama-karma-yoga
(servicio desinteresado), matri-seva, pitri-seva
(servicio al padre y a la madre), samaj-seva
(servicio a la sociedad), guru-seva (servicio
al Guru), daridra-narayana-seva (servicio
a Dios en la forma de los pobres), bhuta-daya
(compasión de las criaturas), hace. La conciencia
está siendo ahora liberada del constante
y penoso hostigamiento del pequeño ser.
Este proceso se inicia al cambiar la conciencia
del ego-centrismo al poli-centrismo -interés
hacia todos, hacia el bienestar de cada criatura
que encontremos en la vida, sea una hormiga,
una araña, una planta, una flor, una hoja,
o cualquier criatura, ave o bestia. Todos
los seres humanos nos interesan, y nuestra
naturaleza humana se ennoblece y se eleva.
Y en esta etapa, se sucede una segunda fase
de este proceso de liberarnos de la conciencia
humana. Se crea un profundo amor por lo Divino,
por la Realidad. Amor del ser se torna amor
a Dios. El amor egoísta se supera primero
por compasión hacia todas las criaturas,
y luego, esto se desvía hacia lo Divino,
hacia Dios.
La tercera fase, es una intensificación de
este proceso, cuando la mente se retira no
tan solo del mundo exterior de múltiples
objetos sino también de nosotros mismos.
Nos vaciamos de nosotros mismos, y la atención
se retira de los numerosos matices que forman
esta barrera, esta pantalla, esto que no
nos permite obtener la conciencia superior
del Dios que eres "Tú", el Dios
que es la verdadera identidad interior, el
verdadero "Yo Soy," el gran "Yo
Soy." Y es así como se mueve este maravilloso
proceso de desarrollo.
Y la culminación del proceso es lo que Guru
Maharaj ha resumido como, "Muere para
vivir, lleva una vida divina." "¿Cuándo
seré libre? Cuando haya cesado de ser."
"Entonces seré libre, cuando haya cesado
de ser." Entonces veremos el gran orbe,
la gran salida del sol de la conciencia de
Dios, el gran día de días para gozar el gran
día de vijaya (victoria). Y esta conciencia
humana descansará para siempre. Habrá ausencia
total, completa, del falso "yo".
"Porque es muriendo para el pequeño
yo que obtendremos la vida eterna."
No significa algo grande, imaginario, un
fantasioso estado post-mortem o etapa de
otro mundo. La vida eterna está aquí y ahora,
y morir para el pequeño yo es el proceso
del Yoga.
Este "morir para el pequeño yo"
de San Francisco y las palabras de Gurudev
se encuentran todas dentro de estos procesos
espirituales llamados nishkama-karma-yoga
y bhakti yoga, donde el jivatman no tiene
tiempo para pensar en sí mismo. Todo pensamiento
se encuentra en el amado, en el Señor, en
el ishta devata, en el Ser Universal. Y a
esto le sigue el olvido del pequeño yo debido
al concentrarnos constantemente en la Suprema
Realidad, en la meditación. Meditación no
necesariamente significa estar sentado con
los ojos cerrados en algún rincón en postura
de padmasana. La meditación es un estado
de la mente. Cuando es Dios que ocupa el
campo, cuando es Dios que atrae nuestra atención,
cuando el foco de nuestra atención no está
en el yo y sus varias manifestaciones sino
que está en el Yo Supremo, a ese estado de
la mente se le llama meditación. Y es este
constante estado de meditación concentrado
en Dios que finalmente hace posible la conciencia
de Dios.
Y es el mundo que nos da la oportunidad de
salir de nuestro capullo, red, prisión de
la vida del yo donde el "yo" es
el constante sujeto que nos concierne. El
mundo ha sido puesto aquí para ayudarnos
a evolucionar desde esta metafísica mórbida
para gradualmente expandir la conciencia.
Y hacia ese fin, habiendo reconocido que
vivimos en un mundo amigable donde todas
las cosas, cada objeto, cada situación, todo
lo que nos rodea se encuentra aquí para ayudarnos
en este proceso de evolución, debemos reconocer
la necesidad similar de hacer también de
nuestro interior un mundo amigable, un universo
interior amigable, donde todas las cosas
nos ayudan hacia esta suprema y gloriosa
consumación.
Hasta tanto este universo interno no se convierta
en un medio ambiente benigno, amigable, os
estaréis oponiendo a vosotros mismos, demorando
ese gran día, ese hermoso día. Subha samskaras
(impresiones mentales auspiciosas y buenas)
deben ser invocadas, subha vasanas (deseos
auspiciosos) alentados, cultivados, fortalecidos,
activados y constantemente consentidos, y
sattva (armonía) debe prevalecer en todas
las formas. Y cuanto más retroceda el "yo"del
horizonte de vuestra visón interna y conciencia,
más amigable devendrá el medio ambiente interior
para el desarrollo de vuestro ser.
Entonces tendremos el paraíso. Viviremos
en un mundo externo amigable y en un mundo
interno amigable. Prakriti (Naturaleza) devendrá
nuestra madre y nuestro antahkarana (ser
interior) nuestro mejor amigo. Llegará a
ser nuestra mayor ventaja, nuestra ayuda
suprema para trascender la conciencia humana
y emerger al estado glorioso de conciencia
divina, conciencia de Dios, que es nuestra
realidad, lo que en verdad somos siempre
-jivo-brahmaiva (jiva es en verdad Brahman).
¡Que tengamos disciplina y aprendamos la
técnica, el conocimiento de este proceso
importante de hacer para nosotros un mundo
amigable tanto de nuestro interior como de
nuestro exterior! Prakriti (Naturaleza) se
hace inmediatamente amiga de aquellos que
tienen la amistad de Bhagavan (Dios). Bhagavan
ofrece Su amistad a aquellos que se entregan
a Él, que Le ofrecen su amistad, que Lo quieren,
que piensan en Él. El Señor Krishna dice:
"Tened vuestra mente y vuestro intelecto
siempre fijos en Mí, entregaos a Mí, arrodillaos
ante Mí, entonces os daré todo aquello que
sea valioso."
Entonces, si Dios se transforma en nuestro
valor supremo, si estamos constantemente
pensando en Él, Él nos ofrecerá su amistad
y prakriti será nuestra mejor amiga. Y nuestro
propio interior con la gracia de Dios, se
transformará en un medio ambiente que nos
conducirá al más elevado bienestar.
¡Que la divina gracia de Dios y las bendiciones
de Gurudev nos permitan percibir y hacer
posible esta tarea de transformación, lograr
éxito, y lograr el estado glorioso de la
conciencia de Dios que nos está esperando!
¡Dios os bendiga!
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