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Charla del libro "Medita estas verdades"
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43
DIOS ES AMOR
¡Atma Svarupa Inmortal! ¡Amados hijos de
lo Divino! Nos encontramos en presencia del
amado y reverenciado Gurudev. Somos constantes
recipientes de su bondad, de su gracia y
sobre todo de su desinteresado e infinito
amor.
En este mundo de seres humanos y criaturas
vivas, se dice que la mayor manifestación
de amor es el amor de una madre por su hijo,
amor incondicional, que nada desea y que
considera que nada es sacrificio. Este fenómeno
se observa en todo el universo, no tan solo
en el comportamiento humano o sociedad humana,
también en el comportamiento de todos los
seres vivos.
Luego que los huevos han empollado y los
pequeñuelos han salido, ¿habéis visto la
manera en que la vida entera tanto del padre
como de la madre pájaro está completamente
absorbida en la alimentación y protección
de los recién nacidos?. De la mañana a la
noche, hasta en el peor de los climas, tendrán
previsto alimentos para sus pequeños, los
protegerán e incluso estarán dispuestos a
morir por ellos.
Una vaca con su ternero, ¡con qué ternura
lame a su hijito y lo cuida noche y día!
Si alguien se le acerca, la dócil vaca sin
temor alguno está dispuesta a atacar al intruso.
Se dice que cuando los hijos están cerca,
los animales atacarán incluso a un león o
tigre si estos se le acercan; se olvidan
de todo temor.
Así es con todas las especies, la ternura
con que un gato lame a sus pequeños o un
animal feroz como el tigre juega con sus
cachorros. Cuando manadas de elefantes se
mueven en un bosque infestado con bestias
de presa, los más jóvenes se mantienen en
el centro de la manada, los mayores, más
fuertes y de mayor experiencia, se ubican
en la periferia. De esta forma protegen a
los más jóvenes.
Este proteger, alimentar y nutrir a los pequeños,
es la manifestación más vital y universal
del amor. Se observa en todos lados como
un fenómeno universal común en todas las
formas de vida. Por cada uno de esos fenómenos
observados, habrán cientos o miles no observados,
porque muchas formas de vida no se encuentran
bajo nuestra observación directa. Hasta qué
punto la madre pájaro, la madre de un animal,
llega incluso a padecer hambre, sobrellevando
cualquier dificultad, solo Dios lo sabe,
pues Él observa a la madre, no los pequeñuelos,
pues ellos no están en condición de ver con
inteligencia lo que está pasando. Lo único
que saben es esperar protección y alimento.
En un mundo de cambio, hay una cosa que no
cambia nunca y así ha sido siempre desde
la creación: este fenómeno de amor de la
madre por sus pequeñuelos manifestado en
la forma de cuidados, protección y alimento,
y en momentos en que el pequeñuelo está más
indefenso, más vulnerable y necesitado de
protección.
Y todos los grandes místicos que obtuvieron
la conciencia de Dios o realización de Dios
o experiencia de Dios, fueron testigos de
esto y confirmaron esta verdad: Dios es amor
infinito, amor inmensurable, sin límites,
no conoce la barrera del tiempo y el espacio.
Un gran místico de la cultura Dravidiana
explica y dice: "Anbe Sivam -Esa Suprema
Realidad no es sino amor absoluto."
Y añade: "Aquel que sabe que el Ser
Supremo es encarnación de amor, él sabe sin
duda alguna. Y aquel que no sabe que el Ser
Supremo es todo amor, ¿qué ha conocido? Él
no ha conocido nada todavía, debe todavía
llegar a conocer."
Y esto ha sido confirmado sucesivamente por
la experiencia de todo los grandes místicos.
Un gran místico de Europa, Bavaria en Alemania,
escribió un diálogo entre un maestro y un
discípulo que aclaraba esto. Él dice: "¿Qué
sabes del divino poder del amor, oh discípulo?
Es de tal envergadura que no puede ser comprendido,
no puede ser descripto. Es algo que te seguirá
dondequiera que vayas, no importa quién seas
ni lo que hayas hecho. Si es necesario, incluso
si vas al infierno te alcanzará, hará del
infierno pedazos y te redimirá." Él
usa la expresión, "hará del infierno
pedazos." Tal es la naturaleza de Dios.
¿Cuál es el tattva o principio detrás de
todos los avataras? Todos los avataras surgieron
por obra de Dios, debido a Su infinito amor,
quiso venir, ayudar, proteger, salvar y liberar
a sus devotos de todo temor. "No temáis,
no sufráis. No hay nada que temer ni por
qué sufrir." El entero fenómeno de avatara
es una manifestación, una expresión de este
gran amor de Dios. Porque a Él le conciernen
los más elevados bienes y cuando se Le llama,
Él viene, "Yo vuelvo una y otra vez
para proteger a los virtuosos y censurar
a los viciosos." ¿Por qué? Porque Dios
es amor. Y su amor es sin cambio, verdad
siempre presente que debemos conocer, que
debemos experimentar y tener fe firme en
ello.
Muchas veces pensamos que el amor de Dios
no está a nuestro alcance. Un poeta declara
la verdad que cuando pensamos que el amor
se ha retirado, "ahora no lo tengo,
no está más a mi alcance, no lo tendré más,"
tal vez es cuando más cerca está. Un autor
anónimo habló de esto dándole la forma de
alguien narrando un sueño. En ese sueño,
la persona tuvo una muy vívida experiencia
y se sintió de repente privada del amor y
protección de Dios en el momento que más
lo necesitaba. Entonces pregunta a Dios:
"¿Por qué no viniste a rescatarme en
ese momento?" La respuesta que viene
de Dios es muy reveladora. Vale la pena conocerla,
y esta verdad, expresada en la forma de la
narración de un sueño, se encuentra bajo
el título de "Huellas"**
El amor de Dios se manifiesta en toda Su
creación. Es ese amor debido al cual Dios
impartió las sabias enseñanzas del Bhagavad
Gita. "Tú eres muy querido para Mí por
ello te revelaré esta verdad, a pesar de
que es muy, muy difícil de entender, mas
debido a que te amo, te la revelaré."
Por ello, debido al abundante amor que Krishna
tenía por Arjuna, alma individual, ser humano
representativo, mostró a la humanidad la
experiencia del capítulo once del Gita.
El amor es el factor central de este universo.
Sin ello el universo no permanecería; se
desintegraría y se destruiría, porque es
el amor que lo sostiene. Se encuentra incluso
presente en la materia grosera, inerte, como
el poder de cohesión conocido por los científicos.
La cohesión es la manifestación más externa
de Su amor. Es aquello que sostiene todo
junto. Es así como el entero universo solar
se mantiene en su lugar, por este gran poder
atrayente de cohesión, el poder de gravedad.
Es este amor que fluye sin cesar de Gurudev
que se manifiesta en nosotros en la forma
de protección, de alimento, de abrigo, cobijándonos,
ayudándonos en el camino, inspirándonos,
guiándonos. Él manifestó a través de este
Ashram todo el significado de amor, proporcionando
un lugar para todo buscador sincero, para
posibilitarle proseguir su vida espiritual
libre de ansiedad, de temor, libre del dolor
de las necesidades. Si pudiéramos ver la
realidad de esta organización, lo que ella
significa, y pudiéramos meditar sobre ella
imparcialmente, quedaríamos maravillados
por el abundante amor, amor desinteresado,
incesante amor, gracia y compasión de ese
ser al que llamamos Gurudev. Es una manifestación
de su amor hacia los sinceros buscadores,
sean merecedores o no. Él derrama su amor
sobre todos sin distinción. Y es debido a
la sinceridad interior y necesidad de su
amor que surge espontáneamente.
Cuando se movía de un lado a otro, Gurudev
solía llevar siempre con él literatura espiritual
para su libre distribución -para inspirar
algún pensamiento divino, iluminación, un
poco de conocimiento a quienquiera que se
le cruzara en el camino, fuera un buscador,
devoto de Dios, un ser humano desdichado,
o un individuo descorazonado. De esta manera,
él siempre tenía algo que daba a las personas
para que ellas supieran la verdad. Y, si
vivís en la verdad, os libraréis del temor.
Todas esas cosas desaparecen cuando vivís
en la verdad.
Siguiendo la práctica del Maestro, algunos
devotos compartieron recientemente un poema
escrito por la poetisa americana, Helen Steiner
Rice, muy conocida y amada:
"The seasons come and go,
And with them comes the thought,
Of all the various changes
That Time in flight has brought.
But one thing never changes,
It remains the same forever,
God truly loves His children
And He will forsake them never."
And it is for the children to feel that they
are His children. Then they will immediately
experience the presence of His love or recognise
the love that has always been present in
their lives.
"Just close your eyes and open your
heart,
And feel your worries and care depart.
Just yield yourself to the Father above,
And let Him hold you secure in His love."
-Helen Steiner Rice
Cuando leí el poema pensé, qué maravilla,
qué asombroso que lo que esta poetisa del
siglo veinte escribió, fue también experimentado
hace miles de años por místicos de la India
y místicos medievales de Europa. De acuerdo
a la experiencia India, a la visión India
de los antiguos sabios, ellos se enfrentaron
con este hecho, con esta gran verdad y llamaron
al Ser Supremo, bhakta-vatsala. Él siente
vatsalya hacia los bhaktas. Vatsalya significa
amor de madre. Y vosotros sabéis que en India,
en el contexto de devoción, se dirigen al
Supremo como: "Tú eres mi madre, Tú
eres mi padre, Tú eres mi pariente y amigo,
Tú eres mi conocimiento y mi riqueza, Tú
eres mi todo."
El amor de Dios no tiene límites ni motivo
y se encuentra en abundancia para cada una
de Sus criaturas, hombre y animal, toda forma
de vida. Y más aún para los seres humanos
a quienes hizo a Su imagen y semejanza, ellos
son parte de Su propio Ser. Ellos son una
manifestación del principio supremo de amor
que es la esencia más íntima de Dios. Así
es como en este mundo de cambio, en este
mundo fenoménico, si hay algo sin cambio,
siempre constante, siempre presente, siempre
confiable, es que Dios es amor y el amor
de Dios se encuentra a nuestro alcance. Este
es el gran factor de nuestra vida. "¡Anbe
Sivam! ¡Dios es amor!
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