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Charlas extraídas del libro "Meditad
estas verdades"
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17
¿POR QUÉ SUFRES INNECESARIAMENTE?
¡Bendito Atman Inmortal! ¡Amados
hijos de
lo Divino! Morad siempre en vuestra
real
naturaleza; entonces, este mundo
fenoménico
que os rodea, no tendrá el poder
de influenciarles
ni afectarles de tal manera que
os aleje
de la verdad, de la pureza, de
la bienaventuranza,
de la paz, de la sabiduría y
la perfección
que es siempre vuestro estado
natural, sin
cambio, que es siempre vuestra
naturaleza
esencial.
La naturaleza esencial de una
cosa hace de
ella lo que es. Y, por lo tanto,
si ésta
es quitada, la cosa dejará de
ser lo que
es, lo cual es absurdo, insostenible.
Ser
dulce es la naturaleza esencial
de la miel,
no podéis quitársela; no podéis
quitarle
al fuego su propiedad de quemar,
el frío
al hielo o la suavidad a la manteca.
No podéis
quitarle la dureza a la roca,
lo mojado al
agua o la fragancia a la pasta
de sándalo.
La efulgencia es la propiedad
esencial de
la luz, no se la podéis quitar;
la naturaleza
esencial de una cosa o ser, es
ese aspecto
o factor que es permanente en
ello, que es
sin principio ni fin, inalienable
y sin cambio
y por lo tanto es la cosa en
sí misma.
Las escrituras declaran que nuestra
naturaleza
esencial es Sat-chit- ananda.
Siendo ésta
vuestra naturaleza esencial,
no puede seros
quitada. Es vuestra eterna identidad,
sin
falla, invaluable e inseparable.
Sois Sat,
existencia absoluta; esto es
inalterable.
Sois Chit, conciencia absoluta;
sois Ananda,
bienaventuranza absoluta; esto
es también
inalterable. No es algo que califica,
no
es algo que ha venido a vosotros
como un
factor agregado. Vosotros habéis
sido siempre
Sat-chit-ananda, existencia,
conciencia,
bienaventuranza absoluta. Vosotros
sois eso,
ahora cuando escucháis, y continuaréis
haciéndolo
siempre; esta es la verdad.
Esto prueba al menos una cosa:
el llorar
y gemir, sufrir y penar no es
vuestra misión
en la vida. No habéis venido
aquí para eso;
puede existir como parte de este
fenómeno
universal, podéis estar pasando
por ello,
os podéis poner en contacto con
ello, ser
llevados en este momento a la
proximidad
de lo que ello constituye -sus
imperfecciones,
sus dualidades, sus subidas y
bajadas, sus
placeres y dolores, sus alegrías
y sus penas-
pero ellos son parte del mundo
fenoménico,
no parte de vosotros.
Este punto es muy importante
y debe ser aprehendido.
Lo que vosotros experimentéis
en este mundo
fenoménico no es parte de vosotros.
Lo que
podéis experimentar sin esfuerzo
y a lo que
tenéis acceso directo es a Sat-chit-ananda;
está siempre ahí. La bienaventuranza
se encuentra
siempre presente, no afectada
por tiempo
o espacio, puesto que vosotros
sois existencia
absoluta. No está nunca ausente.
La habilidad
de ser conscientes de que sois
bienaventuranza
absoluta es inherente a vuestra
naturaleza,
es vuestro derecho de nacimiento.
Porque
la conciencia, Conciencia Absoluta,
es también
vuestra naturaleza esencial.
Una piedra no
es consciente de que existe,
que es dura,
que es pesada, porque carece
de esta conciencia
o chaitanya tattva. No puede
experimentarlo,
en tanto que vosotros poseéis
la habilidad
de ser auto-conscientes.
Cuando esto es así, ¿por qué
mendigar? ¿Por
qué mostrar pena? ¿Por qué estáis
a veces
deprimidos, otras veces regocijados?
¿Por
qué? Esta no es una pregunta
que Swami Chidananda
les hace, es más bien una pregunta
que vosotros
os deberíais hacer; vosotros
deberíais responder
si es importante; nadie más.
Si la bienaventuranza
es mi naturaleza eterna y esencial,
porque
yo soy eternamente existente,
y el ser consciente
de esta bienaventuranza (porque
yo soy Conciencia
Absoluta) es también mi naturaleza
esencial,
siendo ésta verdad fundamental
de mi ser,
de mi misma existencia, el ser
más íntimo,
¿por qué es que yo ando por ahí
atrapado
en varios humores? Os debéis
hacer esta pregunta.
Tratar de meditar esta pregunta,
tratar de
mirar dentro de ella. Investigar
en las escrituras
y tratar de encontrarla. Ya sea
que la encontréis
o no, la verdad es que sois Existencia
Absoluta,
Conciencia Absoluta y Bienaventuranza
Absoluta.
Cuando surge una ola en medio
del océano,
¿donde existe como ola? ¿Existe
aparte del
océano? Definitivamente no; existe
como parte
del mismo océano. Así que en
el nombre finito
y bajo la forma de ola se encuentra
el océano
como su inseparable y eterna
base que lo
sostiene. Y habiéndolo producido,
está pronto
una vez más a reabsorberlo en
su vastedad,
su inmensurabilidad, su profundidad
insondable.
Así también, en nuestro misterioso
e inexplicable
estado de olvido de lo que verdaderamente
somos, eso que no tiene explicación,
su misterioso
enigma debe ser descifrado, si
no queremos
que la vida simplemente pase,
dejándonos
como miserables criaturas en
busca de paz
y felicidad sin jamás encontrarla,
siempre
balanceándonos entre dualidades.
Algunas
veces riendo, otras veces llorando,
moviéndonos
de aquí para allá, siempre quejándonos
y
refunfuñando "¿qué me está
pasando,
por qué Dios me envía este dolor?",
Y este tipo de dirección equivocada
que hace
que derrochemos la gran oportunidad
que Dios
nos ha dado, no es inevitable,
es evitable.
Es innecesaria; nosotros hemos
venido aquí
para ir en dirección hacia esa
luz, para
obtener bienaventuranza.
No sin razón, tiempo atrás, los
iluminados
y clarividentes védicos se dirigían
a la
humanidad llamándola hija de
la inmortalidad.
Si estuviéramos sujetos al nacimiento
y a
la muerte no nos llamarían hijos
de la inmortalidad.
Meditad esta cuestión, buscad;
siendo innecesario,
¿por qué debemos pasar por esto
que se llama
vida, algunas veces angustiados,
otras frustrados,
a veces regocijados, otras preocupados,
ansiosos,
en un estado de auto-lástima
y otras veces
en un estado de sufrimiento agudo?
"No
deberías penar, no deberíais
sufrir".
Esta es la primera admonición
que el Señor
Krishna da a Arjuna en el Gita,
y los Upanishads
pronuncian este llamado potente:
"Despierta,
despierta, atento, atento, abre
los ojos,
despierta, atento." Nosotros
existimos
en ese inmensurable océano de
Sat-chit-ananda
que es nuestro principio y nuestro
fin -aham
adisha madhyam cha bhutanam anta
eva cha
(yo soy el principio, el medio
y también
el fin de todos los seres). Y
Ello está siempre
por todos lados alrededor de
nosotros. Infinitamente
es así, y continúa llamando,
porque Ello
es Conciencia.
Está siempre presente, no tenemos
que mover
un pie para alcanzarlo, no necesitamos
alargar
la mano ni siquiera un poco para
alcanzarlo
y tomarlo; si queremos hablar
debemos hacer
un esfuerzo, debemos esforzarnos.
Pero para
lograr el silencio, no tenemos
que esforzarnos.
¿Por qué? Porque es un hecho
eterno, está
siempre ahí. Tan solo no tenemos
que disturbarlo
más, ni agregar algo más. Estamos
constantemente
agregando sonido, ruido; de lo
contrario,
la quietud, el silencio está
siempre presente.
La realidad, el substrato, la
verdad. Así
también Sat está siempre presente,
infinito,
ilimitado; Chit está siempre
presente, Ananda
está siempre presente, porque
somos Eso.
Así que permanezcamos atentos
a esta verdad.
Basemos nuestra vida en la verdad
de nuestro
Ser. El hecho de ser Sat-chit-ananda
por
siempre, por siempre, por siempre.
Meditemos esta verdad, hagamos
uso de ella.
"Siendo yo siempre Existencia
Absoluta,
Conciencia Absoluta, Bienaventuranza
Absoluta,
inmensurable Conciencia, estando
Ello siempre
en mí como mi propio Ser, ¿qué
es esta extraña
cosa? ¿Por qué me estoy privando
innecesariamente
de esta experiencia? ¿Por qué
estoy corriendo
innecesariamente detrás del sufrimiento,
de la pena y de todos esos estados
contrarios,
corriendo hacia otra cosa que
no es mi naturaleza
siempre presente, esencial?
Esta es una pregunta seria, fundamental,
una pregunta que deberíamos hacer
para así
encontrar la respuesta, y liberarnos
aquí
y ahora. Emprendamos este proceso
con seriedad,
sinceridad, con vigor, entusiasmo,
con determinación,
y veremos quién puede privarnos
de esta experiencia
que es nuestro derecho de nacimiento.
No
hay poder en este universo, ningún
poder
en el cielo o en la tierra que
pueda apartarnos
de aquello que es nuestro derecho
de nacimiento,
la siempre presente Verdad. ¡Que
Dios nos
bendiga en nuestro ardiente intento!
)
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