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Charlas extraidas del libro "Meditad
estas Verdades"
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6
PURUSHARTHA-AUTO-ESFUERZO
¡Adoradas Divinidades! ¡Almas inmortales
en la forma de buscadores espirituales reunidos
aquí en la sagrada presencia del muy amado
y adorado Santo Maestro! Hay una palabra
usada en dos sentidos en el contexto de la
filosofía India. En un sentido, significa
ciertos valores y metas por las que se debe
luchar, como metas a ser logradas en la vida.
En otro sentido, implica todo el esfuerzo
que ponemos, todo el empeño que nos permita
lograr las metas. Significa por lo tanto
los supremos valores y metas dignas de atención
que debemos mantener delante de nuestra vista
para así obtenerlas. Esa palabra es Purushartha.
Todos vosotros sabéis que la filosofía India
habla de los cuatro Purusharthas que todo
individuo humano lucha por obtener -Purushartha
chatushtaya. Y todos vosotros también sabéis
que ellos se encuentran reunidos en las palabras
dharma, artha, kama y moksha. Cualquiera
sea el sentido en que se usen estas palabras,
hay algo que conduce últimamente a casa.
Los fines son obtenidos con esfuerzo. Los
logros y metas dignos de ser obtenidos son
el fruto -escuchad que no uso la palabra
"resultado"- pues ellos son fruto
del esfuerzo, frutos del empeño. Gurudev
solía cantar una canción: "Haced verdadero
sadhana mis queridos hijos;" él decía
"haced verdadero sadhana". El hacer
está ahí; eso significa esfuerzo. Significa
acción, dinamismo; significa rajas bien dirigido,
inteligente, útil. Un rajas que no os dirija
sino que sea dirigido por vosotros.
Leed los dieciocho Puranas; recientemente
habéis completado el Durga Puja y durante
este período habéis recorrido los trece capítulos
del Devi Mahatmya; la narración entera está
llena de acción, acción, acción, esfuerzo,
todo tipo de esfuerzo, esfuerzo repetido,
concediendo en última instancia el deseo,
el fruto, la victoria. Los dieciocho Puranas
contienen esfuerzo sostenido. Si un tipo
de esfuerzo falla, otro tipo de esfuerzo.
Si ese también falla, otro tipo de esfuerzo
-cualquier cosa que fuera necesaria para
el esfuerzo exitoso: hacer penitencia, tomar
esta arma, aquella arma, ir y obtener lo
deseado.
Esto parece indicar sin sombra de duda que
no importa cuanto conocimiento tengáis, cuanto
conocimiento hayáis tomado de las escrituras,
del estudio, del sánscrito, de la gramática,
de los Upanishads, de la Vedanta, de la filosofía;
no importa cuanto hayáis acumulado en vuestra
mente; si no está respaldado por el esfuerzo,
será tan solo una desventaja, no una ventaja.
Será un peso y tal vez hará vuestros problemas
más complejos en vez de simplificarlos y
resolverlos. El no saber no es muy bueno;
el saber es tal vez mejor. Pero saber no
es suficiente si no se lo aplica y se lo
transforma activamente en el vivir dinámicamente
con esfuerzo sostenido y sistemático. Todo
el conocimiento de las escrituras es para
saber qué tipo de esfuerzo debemos hacer,
qué acción llevar a cabo para así alcanzar
la gran Meta. Ellos trazan la ruta y os dicen
el tipo de acción a llevar a cabo. Y cuando
ese tipo de acción es realizado de acuerdo
al modo en que fue trazado, vosotros arribáis,
el viaje se completa y el destino es alcanzado.
De modo significativo, tenemos una indicación
de esto en una parte muy importante de un
Upanishad, el cual es además un pasaje muy
confuso. Avidya significa ignorancia o conocimiento
erróneo o ausencia de conocimiento o lo opuesto
del conocimiento. Vidya significa conocimiento,
y el Upanishad dice: aquel que sigue Avidya,
entra en la oscuridad y la atadura; luego,
inmediatamente, continúa diciendo que aquel
que sigue Vidya, entra en una mayor oscuridad
y una mayor atadura. A primera vista parece
paradójico y muy confuso; aquellos que siguen
Avidya entran en la oscuridad - eso lo podemos
entender. Aquellos que siguen Vidya entran
en mayor oscuridad -esto se torna difícil
de comprender.
Aquí, Vidya significa conocimiento de las
escrituras y todo lo que se estudia, aprende
y almacena; si no es seguido con el esfuerzo
requerido, se torna tan solo pesado y estéril.
Se transforma en una desventaja, tal vez
complica aún más la situación, volviéndonos
más egoístas. Puede enredarnos más de lo
que estuvimos antes.
Muchos de los grandes santos iluminados eran
iletrados, no tenían escuela, no tenían jnana,
no tenían conocimiento. Había un chico iletrado
en la aldea de Bihari que trabajaba como
sirviente de un hombre rico en Calcuta. Ese
hombre rico se había hecho muy devoto de
un santo y lo visitaba con frecuencia. Y
como vosotros sabéis, en India, las personas
muy ricas no se mueven sin llevar un sirviente
a su lado. Así este chico iletrado de la
aldea, solía acompañar a su amo cada vez
que éste visitaba al santo. La proximidad
del santo, sus palabras y los bhajans que
él cantaba, impresionaron profundamente al
muchacho. Él no tenía conocimiento, no tenía
escuela, era iletrado pero se sintió conmovido.
Todas estas cosas penetraron en su corazón.
Gradualmente estos satsangs le inspiraron
el deseo de llevar la misma vida que el santo;
él no lo dijo a nadie, puesto que no era
más que un pobre sirviente. Más tarde, el
santo enfermó seriamente. El rico devoto
solía enviar frutas y otros presentes al
santo. Él vio que el muchacho estaba ansioso
por servir en todo lo que estuviera conectado
con el santo. El amo no estaba en desacuerdo,
comprendía el corazón del muchacho. Lo alentaba;
y si deseaba enviar algo al santo, se lo
daba al muchacho. Finalmente, permitió al
joven quedarse con el santo para servirlo.
Más tarde, este muchacho iletrado de aldea
sin educación que vivía en Bihari, se transformó
en uno de los grandes sadhakas y tapasvi,
discípulo del santo. Su nombre fue Latu.
Y llegó a ser un gran santo. Fue tan asombroso
que tal persona llegara a ser un Maha Purusha
que fue llamado Adbhutananda -el Asombroso.
Ahora haré otra cita: Sabari no tenía escuela;
curiosamente, el santo al que me referí anteriormente
tampoco tenía escuela. La persona que inspiró
al gran genio y matemático Vedantino Rama
Tirtha era un humilde y viejo aldeano sin
educación. Kabir no fue un universitario.
Janabai fue una criada; Angana fue un sirviente
harijan de un amo brahmín. Kannappa era un
aborigen. Dhruva no tenía escuela. Pero todos
ellos -no importa cuan poco vislumbraran,
lo ponían en acción. Hicieron grandes esfuerzos.
Más que el conocimiento, fue el esfuerzo
de Hanuman lo que complació al Señor Rama.
Por todo lo que él hizo Lo abrazó atrayéndolo
junto a Su pecho -por todo lo que él hizo.
Por lo tanto Purushartha es la llave hacia
la realización. Podéis saber muy poco, pero
ponedlo en práctica. Gurudev dijo que veinte
instrucciones eran suficientes, que veinte
instrucciones espirituales eran suficientes
para concedernos la realización del Ser.
Y cuando dijo esto, sabía lo que estaba diciendo.
Y estaba diciendo la verdad. No es que desalentara
el estudio; pero enfatizaba la acción, no
el estudio árido. Si vosotros deseáis ser
un profesor, un conferencista, entonces los
estudios son necesarios, absolutamente indispensables,
muy importantes. Pero si deseáis llegar a
ser un Yogui dinámico, más importante que
toneladas de conocimiento es la práctica,
la acción, Purushartha, sadhana, yoga abhyasa.
La vida espiritual significa comprometerse
en activo esfuerzo espiritual, lo que significa
Purushartha.
Eso es lo que todos los Puranas, todas las
escrituras, muy vívidamente sin error y sin
ambigüedades, ofrecen a aquel que discierne.
Ser y hacer tienen preeminencia sobre el
conocer; es lo que los grandes han dicho.
Meditemos profundamente en esta verdad y
comprometámonos siempre con el correcto esfuerzo.
¡Dios os bendiga!
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