SOCIEDAD DE LA VIDA DIVINA EN ESPAÑOL

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Filosofía del Bhagavadgita según Swami Krishnananda

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V


LO MORTAL Y LO INMORTAL


El primer capítulo del Bhagavadgita señala las dificultades básicas a las que un buscador espiritual puede enfrentarse en el camino, a pesar de lo preparado que se encuentre con todas sus lógicas conclusiones y sinceridad de propósito. En las etapas más tempranas de nuestras aspiraciones no nos damos cuenta de los problemas profundamente escondidos, invisibles debajo de las capas externas de nuestra personalidad, que no se encuentran directamente conectadas a nuestra vida diaria. Tenemos una personalidad inconsciente separada de la personalidad consciente que está limitada a esta existencia corporal, y este nivel inconsciente es mayor en su contenido que la pequeña expresión que visualizamos como el cuerpo y sus relaciones sensoriales. Existen miedos de varios tipos que nos mantienen secretamente infelices, y muchas de las actividades de la vida al nivel consciente son intentos de eliminar estos miedos; luego, imaginamos que ellos no existen. Nos ocupamos con trabajos de varios tipos como un escape o poder que contrarreste estos miedos, conocidos generalmente en el lenguaje de la psicología como 'mecanismos de defensa'. Nos protegemos usando ciertos mecanismos psicológicos que hemos formado dentro de nosotros como un tipo de auto-decepción. Esta es una actitud de avestruz que entierra su cabeza en la arena cuando se siente amenazada. Esconde su cabeza en la arena para no ver lo que hay afuera, y no viendo nada piensa que no existe nada. Esta no es meramente la actitud de la avestruz, también es la actitud de todo ser humano cuando se enfrenta a dificultades sin solución. Los problemas se encuentran mayormente en el nivel inconsciente. Y pensamos que no existen. Nos encontramos cómodamente en un mundo sensorial adonde los sentidos son alimentados y ellos nos mantienen completamente ignorantes del peligroso abismo por el que debemos pasar en las etapas futuras de la vida. Las impetuosas actividades de los sentidos nos han lavado el cerebro a tal punto que no podemos ver lo que se encuentra delante de nosotros, lo que puede suceder mañana. Si pudiéramos estar despiertos a los hechos de todas las cosas a las que nos enfrentaremos en el futuro, pereceríamos en este mismo momento debido al miedo, y la Naturaleza no quiere que nadie muera así, pues traicionaría su propósito. La naturaleza mantiene todo en secreto y deja salir al gato de la bolsa solo cuando es necesario.
Cuando el tremendo enfrentamiento de la batalla del Mahabharata se encontraba mirando a la cara de Arjuna, aquello que se encontraba presente en el ser humano que era surgió y habló con su propia voz. Los miedos desconocidos y jamás imaginados se manifestaron como las únicas realidades y tomaron posesión de Arjuna con tal poder, que su personalidad cambió por completo, y no fue el mismo de antes. Todos podemos llegar a cambiarnos en personas diferentes en un momento, si nos encontramos ante situaciones muy serias. Un segundo tan solo es suficiente, para transformarnos en una personalidad diferente completamente, y se puede ser una personalidad de todo tipo, pues somos todo dentro de nosotros. Y cualquier cosa puede salir de adentro bajo condiciones dadas. Todo depende del botón particular presionado, y el genio surge como si hubiéramos frotado la lámpara de Aladino. Enormes temores tomaron posesión de la mente de Arjuna a modo de enfermedades graves. Dudas de todo tipo perturban nuestras mentes cuando comenzamos a caminar por el sendero del espíritu debido a una básica mala interpretación del significado del camino elegido, cometiendo una equivocación debido a la falta de entrenamiento apropiado en el arte de vivir la vida espiritual. Pues ni el entusiasmo de amor por Dios, debido al estudio de las escrituras o textos místicos, o el escuchar el sermón de un maestro pueden ser considerados apoyo suficiente para todo aquello que vendrá. Debe haber una convicción profunda en nuestro corazón, y en tanto que nuestra cabeza y corazón se encuentren separados como los dos polos de la tierra, existe la posibilidad que el aparato psíquico nos arroje hacia diferentes direcciones como piezas de un rompecabezas, perdiendo así, incluso lo poco obtenido. A esto llamamos 'la caída' en lenguaje místico, religioso y espiritual. Esto sucede porque no nos estamos estudiando adecuadamente y tenemos una noción equivocada de nosotros, basada en lo que conocemos a través de las percepciones sensoriales, relaciones sociales, etc. Las dudas que surgen más tarde en la mente, cuando hemos avanzado suficientemente en el camino, pueden ser muchas, pero las que conocemos en el primer capítulo del Gita, como aquellas que surgen en la mente de Arjuna, son pocas. Él tenía unas pocas dificultades graves que mostró ante Krishna. Todo esto es la preparación para la guerra, la batalla en la cual se enfrentan el espíritu que busca enfrentando a la Naturaleza como un todo, y la sociedad de afuera. "¿Puede esta aventura ser una equivocación?" "¿Puedo haber cometido una estupidez por falta de pensar apropiadamente?"
Cuando envejecemos, estas dudas pueden surgir en nuestra mente. "¿Existe algo diferente de lo que busco?" He hecho una evaluación de la sociedad humana, de mi relación con la sociedad humana y el mundo como un todo, y he llegado a la conclusión que todo ello debe ser enfrentado en una tormenta si es necesario. Deben ser dominadas y eliminadas, abandonadas para lograr una victoria espiritual. ¿Cuál es esta actitud apropiada? ¿Nos enfrentaremos a esas cosas y a esas personas que han sido nuestro apoyo en lo que respecta a que sentimos hacia ellas ciertas obligaciones, en una guerra?
Existe una ética y una moral, una etiqueta y bondad, un sentido de caridad, todo lo cual es muy diferente del espíritu de guerra. ¿Debemos considerarlo amistoso y acomodarnos con nuestras relaciones en el mundo de los sentidos? ¿O, debemos luchar con todo? ¿Cuál debe ser el espíritu, nuestra actitud con relación al mundo y a la sociedad humana? Un espíritu de acomodo es una cosa y un espíritu de guerra es otra cosa. ¿Debemos abandonarlo todo con el poder de nuestros brazos? ¿O puede esta actitud ser un error de nuestra parte?
Arjuna hace esta pregunta: "¿Es esta una equivocación? ¿Se espera que enfrentemos a nuestros hermanos, sobrinos, relaciones, maestros como si fuera nuestro oponente? ¿Es el mundo nuestro enemigo? ¿Debemos enfrentarnos a la sociedad como si fuera un entorno enemigo? Esta es una dificultad.
La segunda dificultad si mostramos este ejemplo a otras personas, esperamos que ellas también sigan con esta actitud permisiva. El mundo seguirá entonces la misma línea, lo que terminará en un caos de la sociedad entera, una destrucción de todos los valores humanos en el nombre de una tan llamada victoria, en el nombre de una idea que llamamos Dharma o justicia.
Pero, hay otra dificultad. ¿Estamos seguros que lograremos la victoria en esta batalla? El mundo es suficientemente poderoso y la sociedad humana es muy complicada.
¿Estamos seguros de ser los ganadores, o todo lo contrario? Podemos ser dominados por los poderes de la Naturaleza o destruidos por la ética de la sociedad. Considerando todos estos aspectos de la situación, me parece que todos estos compromisos son intentos fútiles. Debemos pensar tres veces antes de tomar un paso. Me parece que existe un error básico al emprender esta guerra. "Yo no haré nada," dice Arjuna, y abandona todo esfuerzo, entusiasmo y aspiración y vuelve a estar al nivel del ser humano ordinario con sentimientos y satisfacciones.
Las dificultades mencionadas, en pocas palabras, en el primer capítulo del Bhagavadgita no son bromas ordinarias o meras historias para nuestra diversión. Estas cosas son dificultades de la naturaleza humana como tal. No es tan solo mi dificultad o tu dificultad. Cualquier humano debe pasar por estas etapas. ¿Quién puede decir que no piensa en términos de perdidas y ganancias, a la luz de nuestra relación con el mundo exterior y la sociedad humana?
Amamos u odiamos en nuestra relación con el mundo y los asuntos humanos. ¿Dónde está Dios en todo esto?
La noción de Dios ha sido siempre un factor de temor en la historia del pensamiento humano. Y ha habido tantas ideas de Dios como personas en este mundo. Están aquellas que niegan la existencia de Dios debido al hecho que no hay pruebas suficiente para convencerles de la existencia de Dios.
Todos nuestros argumentos son finalmente sensoriales, la lógica de la filosofía es un argumento fenoménico y no puede tocar lo que imaginamos como noúmeno, o Ser trascendente, porque la esencia de la existencia de lo trascendente no puede ser logrado con el instrumento fenoménico de la razón Hay personas totalmente agnósticas. Dios puede o no puede ser. Aunque Él esté ahí, es algo imposible de comprender con las facultades que poseemos.
Mas, las dificultades de la mente de Arjuna son más serias todavía, gradualmente entran en nuestras mentes y nos mantienen internamente inseguros y ansiosos. La ansiedad de un buscador espiritual es debido a las dudas sobre la posibilidad de éxito en el camino espiritual, dudas que conciernen a la ética de nuestro acercamiento, dudas que conciernen a los deberes que debemos al mundo y a la sociedad humana, y, finalmente, dudas con respecto a qué pasará con nosotros, si logramos la realización. Estas dudas no son comunes, se encuentran tal vez presentes en todos nosotros, de alguna manera. Y nada puede ser más atemorizante para el ego que escuchar que Dios es Omnipotente y que la experiencia de Dios significa la liberación de la individualidad. Nadie espera esto, y mantenemos esa situación tan lejos como sea posible, posponiéndola para un futuro indefinido, cerrando los ojos a tal posibilidad. ¿Qué podría ser más atemorizante que perderse, aunque sea en el océano de Dios Mismo? No nos gustaría ahogarnos aunque fuera en un mar de néctar.
Ahora, la suma y esencia del primer capítulo del Bhagavadgita es todo esto;
Un renunciamiento a todo esfuerzo, que fue originariamente el comienzo del estado de búsqueda. Después de años de práctica espiritual podemos contentarnos con seguir siendo la misma persona que éramos años atrás llevando la pequeña vida del hombre de la calle, ya sea debido a la incapacidad o a una total desilusión. Hay distintos tipos de buscadores espirituales que pueden llegar a enfrentarse a los mismos problemas, pero que tomarán por diferentes caminos debido a cuan claro sean sus espíritus y cuan sincero sea el propósito con que han comenzado la aventura de la vida espiritual. Cuando nuestra búsqueda es sincera y genuina, a pesar que tal vez no hemos comprendido las cosas completamente, seremos ayudados por los poderes del mundo y veremos la luz que se eleva en el horizonte, y un Guru o maestro como Krishna, se encontrará frente a nosotros, por la naturaleza del universo, por la misma ley de la creación, por la justicia de Dios. En las etapas tempranas podemos incluso no recibir completamente el consejo del maestro. Incluso encontrándonos frente a frente con un maestro competente, podemos no estar preparados para llevar a cabo sus enseñanzas. Esto le sucedió a Arjuna debido a las circunstancias descriptas al comienzo del segundo capítulo. El gran maestro le dijo, "Esta es una pobre actitud de tu parte en este momento crucial del tiempo." La respuesta de Arjuna fue, "Lo siento; he decidido que no tomaré las armas. ¿Qué hay de bueno en toda esta guerra sangrienta que lo destruirá todo?"
Surge entonces la necesidad por parte del maestro, de llevar al discípulo por el camino apropiado paso a paso. Un maestro competente comprende el nivel de la mente del estudiante y se pone a su nivel, a eso se le llama método Socrático. El maestro no se impone sobre el estudiante porque el florecer del pimpollo de la mente del estudiante es esencial. No se puede forzar, porque si se hiciere no se abriría en flor. "Muy bien" dice Krishna, "comprendo lo que dices. Tu temes no lograr victoria. Puedes tener otras dificultades aparte de esto, como la catástrofe social que sigue a la destrucción".
Cualquier argumento o acercamiento lógico debe tomar en consideración "el universo del discurso."
Debemos conocer el campo en el cual está operando la razón en todo momento del tiempo. No podemos saltar a un campo diferente del cual opera la razón. Argumentamos como ciudadanos del mundo, como una unidad de la sociedad humana, o hacer argumentos sobre la base de nuestro ser como unidad metafísica. Un argumento metafísico no debe ser empleado para resolver problemas que son puramente sociales y personales, demasiado íntimos tal vez, material o físicamente. De la misma manera, argumentos puramente sociales y económicos no deben ser usados en la descripción o comprensión de las realidades físicas. Todo debe ser tomado al nivel en el cual se encuentra. Y Arjuna cometió la equivocación de mezclar sus argumentos. Por una parte temeroso de la muerte y destrucción en la guerra, él podría morir y perder todo; y el éxito o victoria de una guerra no surge si ella toma lugar. Por otra parte, el temor a cometer un pecado al destruir valores que conducen a la solidaridad social. Y él no comprendía que podría pasarle como resultado de los errores que cometería en nombre de la guerra.
El lado metafísico de la naturaleza humana se encuentra de alguna manera, conectado con los factores empíricos. Al comienzo del segundo capítulo, Krishna recurre al principio de la inmortalidad del alma. ¿Morimos realmente?
El fenómeno de la muerte es analizado completamente. ¿Quién muere? ¿Cuál es el sentido de la muerte? La muerte es generalmente considerada como destrucción. ¿Puede la razón aceptar que cualquier cosa puede llegar a la completa destrucción? ¿Existe la verdadera destrucción de algo? Destrucción es la negación total de lo que es, y a lo que es llamamos real. Cuando algo existe verdaderamente, no puede llamársele fenómeno o fase pasajera. Lo real no puede ser pasajero. Lo real debe 'ser', y, por lo tanto, se le llama real. Lo irreal no puede ser, y no hay necesidad que temamos o dudemos de ello. Lo que muere, es o real o irreal. No tenemos otra alternativa imaginable. Algo muere o alguien muere. ¿Es esa cosa o persona real o irreal? Nuestra mente debe estar bien clara al llevar a cabo este proceso de argumentar. Si decimos que la cosa que ha muerto es real, nos estamos contradiciendo, porque si hubiera sido real, no pudo haberse destruido; no hay muerte para lo real. Ha sido declarado real, y lo real no puede no ser, y lo irreal no puede ser. Aquello que es, aquello que es real, no puede considerarse destructible. Si decimos que la cosa que ha muerto no es real, que es irreal, entonces no hay muerte; es irreal. La destrucción de una cosa no existente es impensable. Y la destrucción de una cosa existente, también, es igualmente impensable, porque lo existente no puede ser destruido, y aquello que puede ser destruido no puede ser considerado existente. ¿Qué es entonces lo que muere? El fenómeno de la muerte es visible ante nuestros ojos debido a una combinación de puntos. Esta combinación es llamada en lenguaje filosófico, Adhyasa, una superposición de una cosa sobre otra cosa. Lo que existe no es lo que muere. Y lo que no existe no es tampoco lo que muere. Por lo tanto, no podemos decir qué es lo que muere. El proceso de la muerte es una transición, no es destrucción de nada. Llamamos muerte a un cambio de condición, lo cual es un cambio requerido por la ley de la evolución del universo. De hecho, morimos cada momento. Todas las células de nuestro cuerpo cambian constantemente, y los biólogos opinan que después de cada siete años cambiamos nuestra personalidad y nuestro físico por entero, incluso cada día al crecer, nos transformamos. Hemos crecido desde la niñez al estado de adulto. Pero no nos hemos visto crecer. Este proceso de crecer fue imperceptible. Y, si crecimiento no es sino cambio, ¿cómo es que no lo percibimos?
No sabíamos que estábamos continuamente cambiando. Todo cambio es perceptible, visible y reconocible. Pero no pudimos reconocer jamás este cambio, y todo esto es debido que hay algo en nosotros que no cambia. Ese carácter de esta misteriosa entidad en nosotros que no cambia es la verdadera razón detrás del miedo a la muerte y el amor a la vida.
El cambio es tan solo una condición y no una substancia, no es una cosa. No es una realidad. Pero, parece como si un tremendo evento tomara lugar en el momento de la muerte. La terrible naturaleza de la muerte es debido a la identificación de caracteres que pertenecen a dos niveles de nuestro ser, el espiritual o metafísico transferido a lo temporal o transitorio, y viceversa. Vemos dos cosas al mismo tiempo, imaginando que es una cosa y que a la experiencia no la constituyen dos cosas diferentes. Hay una procesión de eventos, un continuo cambio de proceso cargado con una invisibilidad unitaria de ser que es nuestra básica esencia, la llamamos Atman, alma, ser, conciencia, etc. Existe un elemento indestructible en nosotros que se ha mezclado con la condición de cambio que infecta todo lo que es finito.
Estamos imbuidos del mundo de los finitos, de nuestra individualidad corporal y nuestro aislamiento es un carácter de nuestra finitud. Lo finito lucha para alinearse a lo Infinito, al cual pertenece en realidad, y esta lucha de lo finito moviéndose hacia lo Infinito es la historia de la evolución. Cualquier cambio, transformación o movimiento en este mundo en cualquier momento, es una consecuencia de este impulso de lo finito en dirección hacia lo Infinito, y nadie puede permanecer eternamente como finito, en tanto la finitud del ser sea un estado no natural del ser. Lo no natural no puede ser eternamente, pues trata de superarse, trascender y expanderse hacia un estado más elevado en movimiento hacia lo infinito de la realización. Esta tendencia de lo finito en nosotros hacia lo Infinito es la verdadera razón que se encuentra detrás de la transmigración, el nacimiento y la muerte.
Lo que llamamos nacimiento y muerte, o renacimiento, transmigración, metempsicosis, es una obligación necesaria de parte de todo lo que es finito a la luz de lo Infinito. No podemos mantener nuestras personalidades individuales continuamente intactas. De hecho, no podemos ni siquiera mantenernos como el mismo individuo por dos segundos. Cada momento cambiamos y nos movemos con urgencia en dirección a un mayor logro. Pero, debido al hecho que nuestra conciencia está atada de alguna manera a lo finito del cuerpo y la mente, parece como si el total de nuestro 'ser' ha cambiado. Y cuando el cambio se hace tan intenso que le es imposible a la mente contenerlo dentro de sí, toma lugar un total cambio en la forma de esta finitud, parece como que nuestro ser esencial ha sobrellevado un proceso de destrucción.


Hay dos clases de cambio, la particular serie de cambios por los que pasamos todos los días como es el caso de nuestro crecimiento, por ejemplo, desde la niñez al estado de adulto y otro estado al que llamamos muerte. En tanto lo que constituye nuestro cambio finito en la forma de crecimiento hacia una nueva forma, no pensamos en esta transformación o cambio marcadamente, porque este complejo al que llamamos cuerpo en este mundo de tiempo y espacio mantiene su forma particular de complejidad, y como vivimos en el mundo de los sentidos, y los sentidos consideran a este cuerpo como el ser, no creemos que algo verdaderamente serio ha tenido lugar en este encuadre de espacio y tiempo. En tanto mantenemos esta forma, nos sentimos intactos, pero cuando las condiciones del proceso de evolución requieren un cambio en la misma forma de esta finitud, y debemos cambiar de un orden de espacio tiempo a otro reino de espacio tiempo, parecería que hay una total destrucción de la personalidad. La muerte es una transformación de nosotros desde un orden de espacio tiempo a otra estructura de espacio y tiempo. Nos movemos de un continuo de espacio y tiempo a otro continuo de espacio y tiempo. Esto no significa que el universo sea de un solo tipo de espacio tiempo. El sistema presente es un arreglo particular de espacio tiempo y este cuerpo nuestro en particular está en consonancia con los requerimientos del orden de espacio tiempo en el que nos encontramos. Cuando el orden espacio tiempo cambia al elevarnos, la entera forma física debe ser abandonada por completo y una nueva forma debe ser asumida para este propósito. Pero, en tanto que nuestra conciencia, el alma, se encuentre conectada a este complejo corporal en particular, imaginamos que esta transformación de nosotros desde un orden de espacio tiempo a otro, es nuestra destrucción, y por lo tanto, temible, pues odiamos la muerte. El miedo a la muerte es debido a un concepto erróneo de nuestra mente debido a que no comprendemos qué requiere el universo de nosotros,
La muerte no es un castigo. Hemos sido tan solo educados que es un castigo. Y el Bhagavadgita nos ofrece una simple analogía para explicar lo que sucede en realidad en el proceso de la muerte.
Desechamos un ropaje cuando está gastado y usamos otro nuevo. Cuando desechamos nuestras viejas ropas usamos otras nuevas, no imaginamos haber perdido algo valioso. Igualmente es el cambio de cuerpo, y no deberíamos imaginar que la muerte es una verdadera pérdida, este proceso es necesario porque estamos entrando en una nueva vida en dirección a un cambio de valores para el crecimiento de nuestra personalidad, pues la justicia de Dios reinará suprema finalmente y la verdad del universo se mostrará eternamente. Las experiencias del universo son la variada serie de fenómenos vistos en el mundo. Todo cambio, cualquiera sea su naturaleza a través de la historia de la humanidad, es requerimiento de la reivindicación de la justicia cósmica, y el nacimiento y la muerte son parte de esto. Por eso dice Krishna: "Arjuna, lloras innecesariamente por algo que a los sabios ni siquiera les preocupa. El nacimiento y la muerte no llegan a ser causa de pena para aquellas personas dotadas de sabiduría, que pueden ver a través de las cosas, no confinando su visión a las meras formas externas de los eventos del universo. Tu dolor es debido al hecho que tu visión se encuentra limitada por tus sentidos y te es imposible pensar a la luz del requerimiento más elevado de la ley del cosmos. Debido a esto, tu argumento que la muerte es una indeseable consecuencia que sigue a la batalla de la vida es falso". Y el conocimiento que es positivo a la luz de la realidad última de las cosas le seguirá.

Actualizada el jueves 31 de enero de 2002

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