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"Significado espiritual de las fiestas
religiosas" por Swami Krishnananda
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SEAMOS FIELES AL PROPIO SER
The Divine Life Society, enraizada en el
gran corazón de Swami Sivananda, les da a
todos ustedes una cordial bienvenida en esta
sesión de espíritus reunidos aquí con un
propósito en común.
Me sentí encantado de escuchar la definición
de 'Ashrama' de nuestro anterior orador,
que lo define, como una posición desde la
cual es llevada una vida útil. Pienso que
esta, es la correcta definición de un Ashrama
-una posición desde la cual la gente lleva
una vida útil -lo que sugeriría que la mayoría
de la gente no vive una vida útil.
No sé si puedo decirles lo mismo de la religión,
que es una posición por la cual vivimos una
vida útil. Tal vez no sea necesario ponerle
una etiqueta a nuestras varias facetas al
recorrer el camino, a pesar que la gente
está acostumbrada a nombres y formas, pues
las considera ayudas necesarias para vivir
la vida. Mencioné a Swami Sivananda como
un gran corazón bajo cuya bandera y vasta
protección tuvimos la oportunidad de vivir
aquí por muchos años. Unos pocos de nosotros
vivimos con él físicamente y somos testigos
de la gama suprahumano que podemos decir,
confiadamente, ha trazado para llevar a cabo
una vida de total factibilidad, demostrada
por él frente al público del mundo. Nosotros,
humildes seguidores de este gran Maestro,
hemos sido enseñados a vivir un tipo de vida
que nos ha dado una profunda satisfacción
dentro de nosotros. Y, por lo menos, algunos
de nosotros podemos otorgar esta satisfacción
que nos mantiene vivos, aunque vivamos una
vida considerada de no-posesión material.
La religión, si desean ustedes así llamarla,
que el gran maestro Swami Sivananda nos enseñó
e intentó enseñar al mundo, no es un culto
o fe clasificada, segregada a un sector de
la humanidad o a un área geográfica. Fue
una forma comprensiva de ver las cosas en
una unidad de conciencia, concibiendo a la
completa humanidad como una familia. Repetimos,
la misma frase citada por nuestro orador
anterior es 'Vasudhaiva Kutumbakam' y la
religión era considerada como un camino hacia
Dios, tal vez vida en Dios.
Ahora llegaremos a una interesante aclaración
de esta materia cuando tratemos de profundizar
en esta cuestión sobre la religión. ¿Ha fallado
la religión como algunas personas nos dicen?
¿Se encuentra la religión amenazada como
solemos escuchar en muchos lugares? Confiadamente
puedo decirles con seguridad, que la religión
no ha fallado y no puede fallar. Tampoco
puede ser amenazada. Porque si estan de acuerdo
conmigo en que la religión es una perspectiva
de la conciencia, no una reunión de unidades
sociales para propósitos empíricos, nadie
puede amenazar la religión, porque nadie
puede amenazar a la conciencia. Nuestra existencia
social, física y política puede ser amenazada;
pero, la religión no puede ser amenazada,
porque no es una demostración empírica o
fenoménico de relaciones externalizadas.
Es una actitud de lo que somos, no necesariamente
una expresión de lo que hacemos en nuestra
vida exterior. Por eso, si podemos convencernos
que la religión es una actitud de la conciencia,
automáticamente le seguirá que no puede ser
amenazada por fuerzas políticas o vicisitudes
por las que la entera sociedad pasa y ni
siquiera por los cambios que el individuo
sobrelleva. Este es uno de los aspectos de
la pregunta que pasó por mi mente. La religión
no puede ser amenazada y no debemos temer
esta posibilidad. Aunque la existencia física
de un individuo o fenómeno social puede ser
amenazada bajo ciertas condiciones dadas,
el espíritu religioso no puede ser amenazado.
El otro aspecto que se me ocurre, es la forma
en que debemos albergar el concepto de religión
en nuestra mente. ¿Cómo guardarían el espíritu
de la religión en la mente del hombre? Se
ha dicho que la religión está conectada a
Dios de alguna manera. Este es un concepto
que está enraizado en una ley o juicio del
Reino de los Cielos, Rita o Satya para decirlo
en términos del Veda. Si la religión está
de una u otra forma vital y orgánicamente
relacionada a la presencia de Dios, algunas
otras consecuencias muy interesantes que
puedan requerir nuestra considerada atención
le seguirán. Toda religión acepta que Dios
es omnipresente, omnimpregnante y que ocupa
todo el espacio y todo el tiempo. La omnipresencia
de Dios podría, por lo tanto, sugerir al
mismo tiempo la omnipresencia del punto de
vista religioso, porque la religión está
vitalmente conectada a la presencia de Dios.
Ahora, nosotros tal vez pisamos una zona
peligrosa cuando llegamos a conclusiones
de esta naturaleza. Cuando la omnipresencia
de Dios implica la omnipresencia del punto
de vista religioso, eso significaría que
la vida del hombre es la vida de la religión,
y la única vida útil o significativa no puede
ser sino la vida de la religión.
Pero, aquí parecemos estar siendo estimulados
por otra emoción o sentimiento. ¿Qué hacemos
con nuestras obligaciones seculares y nuestros
deberes sociales o afiliaciones políticas?
Nuestra afiliación al mundo que es material
reclama atención inmediata, atención que
no puede ser fácilmente identificada con
una actitud religiosa. La mente del hombre
parece estar hecha de tal modo, que ha determinado
constituir un abismo, incluso un desequilibrio,
entre la vida en Dios y la vida en el mundo.
El ascetismo, en la forma en que ha sido
presentado en círculos religiosos, es un
ejemplo que tenemos a mano. Los ascéticos
son considerados como de otro mundo, individuos
anti-sociales. ¿Puede la religión ser considerada
como un fenómeno anti-social? Si no definimos
a la religión con ironía, si somos consistentes
en nuestro concepto de religión y sinceros
en nuestro acercamiento a su llamado y no
hipócritas, si somos lógicos en nuestro pensamiento
y no evitamos ninguna etapa de pensamiento
en este proceso lógico de deducción de valores,
no hay nada que debamos temer en la vida.
El temor que Dios no nos proteja en tiempos
de peligro produciría la consecuencia de
nuestra dependencia de los valores sociales
como muy diferentes de los valores religiosos
y, aquí, pueden tal vez ver la semilla de
la noción que religión es un asunto de otro
mundo y no que concierne a este mundo.
Muchas religiones, correcta o equivocadamente,
con o sin conocimiento, han dado la impresión
que lo que enseñan es un evangelio de otro
mundo, cosa que ha provocado la ira de muchos
pensadores socialmente orientados, que no
piensan que el mundo de la naturaleza es
una irrealidad a tal punto que exige abnegación
religiosa. Yo no creo que los profetas religiosos,
ya sea Krishna, Cristo o Mohammed, sean los
responsables de la creación de esta dificultad
en nuestro pensamiento religioso. La mayoría
de los seguidores, ya sea del evangelio de
Krishna, Cristo o Mohammed o cualquier otro
profeta, parecen expresar las débiles características
de la naturaleza humana y parecen demostrar
que no pueden ponerse al nivel del profeta.
En tanto que la humildad es una gran virtud
y es obvio que ningún seguidor del gran profeta
o fundador de religión puede igualarse a
ese profeta, sería impropio de parte de los
seguidores de estos profetas, el interpretar
sus enseñanzas de una manera equivalente
a la lectura de un significado muy diferente
a las enseñanzas originales. Si la religión
es un modo de vida proporcionado a la existencia
del omnipresente Dios, las guerras religiosas
son impensables, y deberían ser consideradas
como una tragedia inimaginable en la vida
psicológica del hombre. ¿Cómo reconciliarían
ustedes el impulso interno del hombre que
lo mueve en dirección al omnipresente Todopoderoso
con la necesidad que él siente, simultáneamente,
de mantener un cuchillo bajo el brazo para
protegerse contra su propio hermano? ¡Cómo
podría un espíritu verdaderamente religioso
tratar de reconciliar esta ambivalente actitud
del ser humano que se protege contra su propio
hermano a quien se supone debe amar con todo
su corazón, con toda su alma! ¿Cómo podría
llevarse a cabo esta reconciliación? El hombre
se desgañita gritando que el hombre debe
servir al hombre y que la humanidad debe
trabajar para la humanidad. El servicio social
es el slogan de hoy día. Pero, es el hombre
la fuente de temor para el hombre mismo.
En tanto que vivimos aparentemente solo para
servir a nuestros hermanos, como un necesario
resultado de la verdadera vida religiosa,
parecería que estamos trabajando, al mismo
tiempo, cuidándonos de nuestros hermanos.
Miramos a nuestro vecino con malos ojos y
estamos secretamente preparados para cualquier
tropiezo con la misma humanidad a la que
tratamos de servir como nuestros propios
hermanos. Existe un conflicto psicológico
en la mente del hombre. Hay algo poco claro
en el llamado hombre religioso. Y podríamos
decir, tal vez, que no es fiel a su propio
ser. "Sé fiel a tu propio Ser,"
tal vez resuma el evangelio de la religión.
De nada vale predicar y de nada vale tratar
de poner en práctica un proyecto que puede
sucumbir al final, debido a una pequeña debilidad
de la mente del hombre, que se ha estado
cuidando so pena pueda destruirse su carrera.
Una mente abierta, expresada al totalmente,
no es fácil de encontrar en el mundo.
¿Cuantos de nosotros podemos confiadamente
decir con una mano en el corazón que creemos
en el poder de Dios? ¿Acaso creemos también
en aquello que no es Dios? ¿Es que hay no-Dioses
en este mundo, o ustedes dicen que solo Dios
existe por doquier? ¿Es posible para nosotros
asegurar que no hay otra cosa en este mundo
que Dios? Y si un aspecto secreto de nuestra
naturaleza psíquica no está preparado para
proclamar abiertamente que solo Dios es y
que ninguna otra cosa puede ser ¿es verdad
que no nos aferramos secretamente a otra
cosa que es anti-Dios, anti-Cristo, lo no-espiritual?
O ¿estamos en posición de declarar una vez
más que no hay tal cosa como no-espiritual?
¿Puede la religión decir que incluso el mayor
mal es una fase tan solo de la espiritualidad?
Aquí nos encontramos en dificultades. Nuestra
boca permanecerá cerrada, la lengua no se
moverá si se nos pide que proclamemos que
hasta el peor mal es una manifestación de
Dios. Satán se encuentra delante de nosotros.
¡Cómo pueden decir que él es una expresión
de Dios! Existe la falsedad como opuesta
a la verdad; fealdad como opuesta a la belleza;
vicio como opuesto de virtud; y mal como
opuesto de bien. ¿Pueden ustedes decir que
son de naturaleza idéntica? Si no son idénticos,
¿existen dos Dioses en este mundo? Estos
son problemas que tenemos por delante. No
estoy tratando de resolver algún problema,
puesto que no lo considero mi vocación ni
está dentro de mi capacidad, estoy tratando
de pensar en voz alta respecto de las dificultades
con las que el hombre se enfrenta y no está
preparado para resolver, honestamente, debido
a ciertos intereses personales muy secretos.
Una persona puede ser un hombre religioso,
otra persona puede tener vocación para la
religión de manera institucionalizada, pero
todo eso no sirve cuando nos enfrentamos
a las duras realidades del mundo. El mundo
no es tan simple como para ser descuidado
por nuestra actitud religiosa. El mundo tiene
la voz cantante y es un hueso duro de roer.
Debemos estar preparados de una manera razonable
para pagar nuestras deudas a este mundo,
podríamos decir, nuestra deuda al mundo de
fuerzas materiales. A menudo decimos que
el materialismo se opone a la espiritualidad.
Sí, aquí estamos declarando la existencia
permanente de una dicotomía entre Dios y
anti-Dios. El viejo abismo entre Purusha
y Prakriti de la filosofía Sankhya que siempre
aparece. Ningún erudito religioso ha podido
superar la dificultad de no poder resolver
la cuestión de si hay algo más que Dios.
Una respuesta académica no es la solución.
La metafísica no nos ayuda. La teoría no
puede calmar el hambre de un estómago hambriento.
Encontramos que el mundo de la materia ha
encontrado la manera de asegurar su realidad
cualquiera sea nuestra afirmación intelectual
de la existencia de Dios como un supremo
Ser Idealístico.
Lamentablemente, he estado poniendo tan solo
problemas delante de ustedes. Pero, a menos
que sepamos cual es la enfermedad, no podremos
encontrar el remedio. El diagnosticar profundamente
la enfermedad de un hombre, no es una aventura
innecesaria. Es el propósito de un médico.
Y no debemos dar una píldora de religión
y pensar que la enfermedad no está más. La
píldora de la religión no funcionará y no
ha funcionado. No podemos tragarnos una tableta
y pensar que Dios ha llegado. Esta es una
muy seria cuestión ante la entera humanidad.
Y nos sentimos contentos de que pensadores
serios estén reunidos aquí, congregando las
fuerzas de Dios, no tan solo fuerzas sociales.
Porque solo Dios puede resolver los problemas
de la vida; ningún hombre puede tener éxito
en esta dificultad sobrehumana; solo Dios
puede salvarnos. El hombre no puede hacerlo.
Las armas, municiones, la policía y el ejército
no pueden ayudarnos cuando estamos en peligro.
Porque estas son fuerzas humanas y dispositivos.
Si alguien es nuestro amigo, ése es Dios.
Si algo nos sirve de apoyo, ése es Dios;
y si alguien puede enseñarnos y darnos una
lección, ése es Dios. Si no tenemos respuestas
a nuestras preguntas, solo Dios puede contestarlas.
Un amigo humano no es competente para responder
a estas preguntas. Por eso, una entrega secreta
de un espíritu humano a la presencia Todopoderosa,
es la necesidad vital de esta hora, como
lo estoy pensando en este momento.
Tenemos miedo, tenemos miedo a todo hoy día.
Hasta el movimiento de una hoja seca nos
asusta; no sabemos hacia donde se dirige.
El miedo nos rodea, no podemos dormir ni
una sola noche en paz. Y las armas y las
espadas no pueden ayudarnos aquí. Es el Espíritu
de Dios que puede salvarnos. Y el poner en
práctica el espíritu de Dios en nuestra conducta
diaria puede ser considerado como religión.
Yo no sé como lo llaman ustedes -Cristianismo,
Hinduismo, Islam o Zen. Yo no sé qué nombre
desean ustedes darle.
Concluyo con estas pocas palabras: "llegó
el tiempo de no dormirse y dejarse de trivialidades,
de imaginar que la leche y la miel fluyen
en este mundo. No pueden fluir siempre; es
hora que seamos honestos al verdadero Dios.
Cuando nuestro profundo espíritu, nuestro
ser básico esté en comunicación con el Ser
del cosmos, tal vez el milenio Rama Rajya
o la Edad de Oro del Kritayuga descienda.
El reinado de Dios en el mundo no es una
imposibilidad." Esta es mi humilde convicción.
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