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Este artículo es del libro "Sivananda
Yoga"
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DESCUBRIENDO EL EGO
Por
Sri Swami Venkatesananda
Toda acción de acuerdo a los dictados de
la mente, es una trampa. Incluso las llamadas
prácticas espirituales llevadas a cabo incentivadas
por la mente, pueden ser cuando mucho una
jaula de oro, una prisión. La inteligencia
interior debe realizar esto. Está capacitada
para hacerlo a pesar de no poder liberarse.
El 'yo', no puede liberarse a sí mismo, pero,
puede ver el defecto en todas estas prácticas,
puede ver el peligro de esta trampa. Si haces
Karma-yoga, es servicio social glorificado,
lo cual es bueno hasta un cierto punto, porque
es de tremendo uso para los demás. Si elegimos
practicar Bhakti yoga, Japa por tres horas,
Puja por dos horas y Kirtan por dos horas,
eso es bueno también, porque durante esas
horas no tendrás posibilidad de cometer errores.
Si haces Asanas, Pranayama y algún tipo de
meditación, disfrutarás de una buena salud,
y darás menos problemas a los demás. Ser
saludable es uno de los servicios más grandes
que podemos ofrecer a la humanidad. Si somos
olvidados por los demás, servimos mejor a
la humanidad. Si los demás se preocupan constantemente
por nosotros, somos una carga pesada para
ellos. Pero, todo eso no es de gran valor
como Sadhana para la auto-realización o Moksha,
a menos que lo hagamos porque el Guru nos
lo pide y no porque la mente lo quiera.
Moksha no se logra con ninguna
de esas prácticas.
Todas son trampas, no importa
con qué actitud
las llevamos a cabo. La auto-realización
es independiente de todas ellas.
Gurudev
ha cristalizado la esencia de
sus enseñanzas
en una pequeña canción; la primera
línea
dice "Sirve, ama, da, purifícate,
medita
y realízate." Por favor,
hagamos Karma
yoga poniendo lo mejor de nosotros.
Antes
que nada, amar a Dios, caridad,
purificación
con la ayuda de todo tipo de
prácticas, Japa
y meditación. Meditar y realizar
las verdades
Upanishádicas. La próxima línea
es: "Sé
bondadoso, has el bien, sé compasivo."
La tercera línea: "Indaga
quién soy
yo, conoce el ser y libérate."
Combina
todo esto en tu Sadhana diaria.
Ahora viene la parte difícil.
La próxima
línea de la canción es: "Adáptate,
ajústate,
acomódate, soporta el insulto,
la injuria,
todo eso forma parte del más
elevado Sadhana."
¿Es eso posible? Podríamos esperar
que la
ética se encontrara al comienzo
y al final
la auto-realización. En la primera
parte,
sirve, ama, medita y realízate,
es posible
que nos lleguemos a autoengañar,
pensando
que estamos haciendo Karma yoga
o Bhakti
yoga o Hatha yoga solo porque
hacemos unas
pocas posturas bien hechas, y
si nos es posible
sentarnos en una postura por
un tiempo considerable,
podemos decirnos a nosotros mismo
y a los
demás que nos encontramos en
profundo Samadhi.
Todo esto es posible. Pero, adaptarse
no
es tan fácil porque golpea y
destruye el
ego directamente, mientras que
todo el resto
continúa con el engaño. Es fácil
abandonar
una camisa, un libro, dinero
y fruta, pues
la mente o el ego dicen: "Oh,
podré
conseguir más". Pero abandonar
la opinión
que tenemos de nosotros mismos
y nuestras
ideologías es muy difícil, y
abandonar nuestra
auto-estima es extremadamente
difícil. De
todas las imágenes del mundo,
la auto-imágen
es la más dura de romper.
¿Es posible para ti mirar a alguien
que desapruebas
y decir sin hipocresía, "Señor,
puede
que tenga razón?" Durante
esos breves
momentos observa que pasa dentro
de ti. Es
una combinación de terremoto,
volcán, tornado,
todo al mismo tiempo. Así es
el ego. ¡Lo
has pillado! No trates de arreglarlo.
Duele
demasiado. Observa que está pasando
dentro
de ti. Ese es el ego.
Alguien argumenta con contigo
y le contestass,
"Puedes tener razón",
ese alguien
queda satisfecho y se va. Eso
no tiene mayor
importancia. Tu no haces eso
para complacerlo,
eso es otra trampa. Tampoco lo
haces para
disgustarte, eso sería masoquismo,
igualmente
inútil, y alimentaría el ego,
"Yo soy
un hombre que me adapto muy fácilmente,
(o,
soy un hombre muy humilde)."
Nadie está
interesado en eso. Absolutamente
nadie en
el mundo está interesado en tu
felicidad
o en tu salvación, por lo tanto,
no tiene
sentido en hacer esto para complacer
a otros
o luchar para convencer a los
demás que eres
un gran yogui, o de tu santidad.
Sería una
pérdida de tiempo. En su lugar
debemos adaptarnos
a los demás, al hombre que se
nos opone con
vehemencia. Dile, "Si señor,
tiene razón",
y al mismo tiempo, observa lo
que pasa dentro
de ti.
Cuando Gurudev Swami Sivananda
enfatizó el
espíritu de servicio, exaltó
sobre todo la
adaptabilidad. Él enfatizó: "El
ego
agresivo, asertivo, Rajásico
es vuestro enemigo."
Tiene que desaparecer. Karma
yoga os ayudará,
o, se hará posible tan solo después
que hayáis
destruido el ego asertivo. Incluso
el poco
servicio que hayáis entregado
a los demás
puede ayudar, pues entretanto
os encontraréis
forzados a la adaptación. Encontraréis
innumerables
oportunidades de adaptación.
Bhakti, Raja
y Hatha yoga serán de ayuda,
más son tan
solo ayudas, no la llave maestra.
La llave
maestra se encuentra en: "Adáptate,
ajústate, acomódate."
Jamás he conocido un santo con
un ego tan
flexible como Swamiji. El entero
Ashram le
debe su existencia y cada ladrillo
ha sido
colocado por él. Solí intrigar
a algunos
jóvenes en el año 1940, verle
delante de
sus propios discípulos pidiéndoles
opinión
en un tono de voz que sugeriría
que el maestro
era un subordinado. Había un
Swami conocido
como Swami Vishuddhananda que
trabajaba en
el correo y estaba encargado
también de la
construcción del templo. Un día,
Swamiji
y Swami Vishuddhananda se encontraban
de
pie a pocos pasos el uno del
otro, Swamiji
hacía algunas sugerencias para
el templo.
Parecía como si fuera el subordinado,
un
nuevo recluta del Ashram. Él
preguntó "¿Podríamos
hacer esto? ¿Estaría bien? ¿Qué
piensas?"
Jamás lo vi ordenar nada. Aunque
quisiera
algo, él preguntaba, "¿Podremos
hacer
esto? Si te encontrabas de acuerdo
y él sabia
que lo apoyabas en todo, decía,
"Hazlo
rápidamente." Más, si había
alguna objeción,
inmediatamente suspendía todo
procedimiento.
Te ofrecía leche y frutas y te
alababa, "Eres
un hombre maravilloso. Nadie
tiene ideas
tan brillantes." Media hora
más tarde,
hablaría nuevamente sobre el
tema, "Tú
hiciste un comentario que no
creo que es
muy bueno. ¿Qué te parece esto
otro?"
En una palabra, primero, cancela
tu ego.
¡He aquí la oportunidad! Una
contradicción,
alguien que no está de acuerdo
contigo. Ese
es un desafío directo para el
ego. Déjalo
que el ego se derrita, que desaparezca.
Entonces,
lo que debe pasar, pasará.
"Adáptate, ajústate, acomódate,
soporta
el insulto y la injuria."
Este es el
Sadhana más elevado y el camino
más directo
hacia la realización, porque
pisa sobre el
ego. No significa que debemos
vivir o actuar
en este mundo invitando a la
crítica, al
insulto y a la injuria (porque
si fuera asi,
¡no merecerías otra cosa!). Mas,
has lo mejor
que puedas, lo correcto en el
momento correcto
en el lugar correcto, ese es
tu deber. Eso
es Yoga. No existe compromiso.
A pesar de
eso, lo que hagas encontrará
siempre alguien
que esté en desacuerdo, alguien
que no le
gusta lo que haces o como eres.
¿Cuál es
tu actitud hacia tal persona?
Tu primer impulso
es eliminarlo o huir de ella,
para eliminar,
remediar o evitar tal situación.
Si haces
eso, has destruido la mejor oportunidad
de
practicar la Sadhana más elevada.
En una de sus primeras cartas
a Swami Paramanandaji,
Gurudev escribió, "Quiero
que me rodeen
personas que me critiquen, que
me escandalicen,
que me hieran, que me injurien."
Esto
no es masoquismo. Él no disfrutó
ser perseguido.
Tampoco sufría de complejo de
mártir; tampoco
invitaba a la crítica; era extremadamente
cuidadoso en su comportamiento;
se conformaba
con las normas de la sociedad
y su comportamiento
era inobjetable, era ejemplar,
mas, a pesar
de ello, cuando era inevitablemente
criticado
por alguien, es ahí donde se
veía su singularidad.
Habían ocasiones en las que sus
discípulos
se mofaban abiertamente de él
o lo criticaban.
Él lo sabía. Mas ni siquiera
entonces se
podía ver en él un trazo de disgusto
o desaprobación.
Su amor era uniforme. Ocasionalmente
la crítica
tenía un tratamiento de preferencia,
solo
ocasionalmente, pues tampoco
hacía religión
de ello. No lo disfrutaba, pues
esa es otra
trampa. Duele, debe doler. Si
has puesto
todo tu esfuerzo en hacer lo
correcto y eres
criticado, no lo disfrutas, pero,
utilizas
esa oportunidad para descubrir
este gran
ego. Esa es la oportunidad para
indagar,
"¿Quién soy yo?" ¿Quién
es herido,
quién es insultado y qué es un
insulto?
Gurudev señalaba siempre que
el insulto o
crítica no es sino mucho viento,
aire. Existe
otra manera de verlo. La mayoría
de nosotros
conoce los Kundalini-chakras
y probablemente
sabe también, que de acuerdo
al Shat-chakra
nimpana, se supone que los chakras
tienen
un cierto número de pétalos.
Se dice que
ciertos sonidos están asociados
a éstos,
y si añaden todos esos sonidos
tienen el
alfabeto sánscrito. La primera
de las vocales
es 'a' y la última de las consonantes
es
'ha'. Aham en sánscrito o Yo,
no es sino
todos estos sonidos juntos, y
todas las palabras
atribuidas a ello son tan solo
palabras,
meros sonidos. 'Yo' (Aham) es
un sonido no-existente;
'tonto' es otro sonido no-existente
e 'idiota'
es otro sonido no-existente.
Ese sonido no-existente
es atribuido a este sonido no
existente.
¿Qué importancia tiene? Es aire
que sopla
sobre aire, nada en absoluto.
Aquel que practica
este Yoga considera la injuria
como una bendición,
no rechazándola ni tratando de
remediarla,
la utiliza para descubrir este
Aham, para
descubrir este 'Yo'.
Deberíamos de distinguir entre
el dolor físico
del dolor psicológico. El dolor
físico puede
remediarse. El cuerpo mismo lo
pide. Gurudev
era extraordinariamente cuidadoso
en el cuidado
del cuerpo físico, y durante
sus últimos
años tomaba más medicinas que
comida. El
dolor físico debe ser evitado,
tratado, curado,
pero el dolor psicológico no
debe ser tratado
ni evitado. Debe ser utilizado
para descubrir
aquello que experimenta este
dolor, que es
el ego, entonces el ego desaparece
y surge
la liberación. Solo entonces
surge la liberación.
Fue debido a ello que Gurudev
lo exaltó.
Cuando hay una tremenda urgencia
interior
para encontrar el ego, a la luz
de esa urgencia,
el ego (el 'yo', el ser) es visto
como no-existente.
En esa situación la virtud fluye
sin esfuerzo.
Todos los Yama-niyama moran en
nosotros,
todas las disciplinas que hemos
estado discutiendo
llegan a ser nuestras, sin esfuerzo.
Eres
altruista, sin esfuerzo alguno,
no porque
pienses que el ser altruista
te llevará hacia
Moksha. Te liberas del ser y
por lo tanto
eres altruista. No hay alternativa.
Amas
a Dios, no porque esperas recibir
el derecho
al cielo. No hay un porque. Esa
vida misma
es una continua meditación. Esta
urgencia
de liberación es para encontrar
la verdad
que concierne al ego, y habiendo
descubierto
su no-existencia, comienzas a
realizar que
surgió debido a falta de atención,
y si no
estas atento y vigilante toda
la vida, puede
surgir nuevamente.
La observación vigilante de la
potencialidad
del ego es en sí misma una meditación.
No hay otra meditación. En esa
meditación,
se evita que el ego surja. Esa
vigilancia
en sí misma es la luz interior,
y en tanto
que brille, el demonio llamado
ego, no surgirá.
Eso es meditación. Eso es también,
realización,
realización de Dios o liberación,
como lo
quieras llamar.
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