|

Oraciones
Calendario
Links Enseñanzas
Tema del mes
Preguntas y respuestas Glosario E-mail
|
LA ESTRUCTURA DE YOGA SADHANA
Mensaje anterior
Mensaje siguiente
Por
Sri Swami Sivananda
La disciplina ética sirve de
apoyo para el
éxito en Yoga. La disciplina
ética es la
práctica de una conducta correcta
en la vida.
Los dos fundamentos morales de
Yoga son Yama
y Niyama, éstos, deben ser practicados
por
el aspirante en su vida diaria.
Éstos corresponden
a los Diez Mandamientos del Señor
Jesús o
al noble óctuple sendero del
Señor Buddha.
No dañar (Ahimsa), verdad (Satya),
no robar
(Asteya), castidad (Brahmacharya)
y no codiciar
(Aparigraha) son componentes
de Yama. Purificación
interna y externa (Saucha), contento
(Santosha),
austeridad (Tapas), estudio de
libros religiosos
o filosóficos (Swadhyaya) y entrega
al Señor
(Ishwarapranidhana), éstos, son
componentes
de Niyama. La práctica de Yama
y Niyama erradicará
todas las impurezas de la mente.
De hecho,
Yama y Niyama forman la piedra
angular de
la filosofía Yoga.
Se le da la mayor importancia a la abstención
de dañar toda criatura vida (Ahimsa) entre
todas las virtudes. Debe existir la virtud
de no dañar en pensamiento palabra y obra.
El no dañar es primero porque es la fuente
de los siguientes nueve requisitos. La práctica
de amor universal o hermandad no es sino
la práctica de no dañar. Aquel que practica
no dañar tendrá un rápido éxito en Yoga.
El practicante debe abandonar incluso las
palabras duras o hirientes y las miradas
desagradables. Debe mostrar buena voluntad
y amistad a todos. Debe respetar la vida.
Debe recordar siempre que el mismo Ser mora
en el corazón de todos los seres.
Verdad (Satya) es el siguiente. El pensamiento
debe estar de acuerdo con la palabra, y la
palabra con la acción. Esto es verdad. Estas
virtudes pueden ser obtenidas únicamente
sin egoísmo La verdad puede difícilmente
surgir, a menos que un motivo puro se encuentre
detrás de las acciones. La palabra del Yogui
debe ser una bendición para los demás.
El siguiente es no robar (Asteya). Debes
estar satisfecho con lo que has obtenido
con honestidad. La ley de Karma es inexorable.
Tienes que sufrir por cada mala acción. La
acción y la reacción son iguales y opuestas.
El amasar riqueza es robo. Toda la riqueza
de los tres mundos pertenece al Señor. Nosotros
somos tan solo guardianes de esta riqueza.
Debemos voluntariamente compartir lo que
tenemos con todos y gastar en caridad.
La cuarta virtud es la práctica de celibato.
Brahmacharya es el substrato para llevar
una vida en Atman. Es un arma potente para
llevar a cabo una guerra contra los monstruos
internos: pasión, codicia, ira, miseria,
hipocresía. Contribuye al gozo perenne e
ininterrumpido y a la bienaventuranza sin
fin. Provee de tremenda energía, cerebro
claro, gigantesco poder de voluntad, valiente
comprensión, memoria, y buen poder de indagación
(Vichara Shakti).
Lo que se desea es tener una profunda vida
interior. Silenciando los pensamientos. Manteniendo
la mente fresca y calma. Abriéndonos a la
elevada conciencia espiritual. Sintiendo
la Divina Presencia y la Divina Guía. Fijando
la mente a los pies de loto del Señor. Transformándonos
en niños. Hablándole al Señor libremente.
Transformándonos en absolutamente cándidos.
Sin esconder los pensamientos. No pudiendo
hacerlo porque Él es el Dirigente Interior
(Antaryamin). Él observa todos nuestros pensamientos.
Debemos orar pidiendo misericordia, luz,
fortaleza, paz y conocimiento. Seguramente
los obtendremos.
Un estudiante de Yoga debe abstenerse de
la codicia. No debería recibir presentes
lujosos de nadie. Los presentes afectan la
mente de aquella persona que los recibe.
Estas cinco virtudes deben ser practicadas
con el pensamiento, la palabra y obra, pues
no son meras restricciones, son cambios de
carácter del practicante, que implican pureza
interior y fortaleza.
Dos cosas son necesarias para obtener éxito
para controlar la mente, práctica (Abhyasa)
y desapasionamiento (Vairagya).
Debéis tratar de lograr la libertad de todo
deseo o placer, visible e invisible, y este
desapasionamiento puede obtenerse a través
de la constante percepción del mal en ellos.
El desapasionamiento es renunciación al logro.
Es el rechazo a los goces sensuales siempre.
El desapego o desapasionamiento es de dos
tipos, el inferior y el superior. Vijnana
Bhikshu distingue el tipo inferior y superior
de Vairagya de la siguiente manera: "El
inferior es un disgusto por las cosas buenas
de la vida siempre, debido a la experiencia,
que no pueden ser adquiridos o preservados
sin problemas, que su pérdida causa dolor
y esa búsqueda no está jamás libre de sentimientos
egoístas. La superior, está basada en una
clara percepción de la diferencia entre inteligencia
y los objetos que aparecen en su luz."
Existen varias etapas de desapasionamiento.
La determinación de restringirse del goce
de todo tipo de objetos sensuales es la primera
etapa. En la segunda etapa, ciertos objetos
pierden su encanto para el aspirante espiritual
y éste intenta destruir la atracción por
los demás objetos también. En la tercera
etapa, los sentidos están controlados, mas
permanece todavía en la mente, un vago anhelo
por el goce sensual. En la cuarta etapa,
el aspirante pierde completamente el interés
por los objetos externos. La etapa final
es el estado más elevados de desapasionamiento.
Es este tipo de desapasionamiento que otorga
al Yogui, Independencia Absoluta. En esta
etapa el Yogui renuncia a todos los poderes
psíquicos, incluso la Omnisciencia.
Es por la práctica y el desapasionamiento
que el pasaje del pensamiento hacia los objetos
externos puede ser eliminado. La mera indiferencia
no servirá. La práctica es también necesaria.
El recordar siempre a Dios es una práctica.
El Señor Krishna dice a Arjuna con referencia
a esta práctica para controlar la mente:
"Abandonando sin reserva todos los deseos
nacidos de la imaginación de la mente, controlando
el agregado de los sentidos, poco a poco
lograrás la tranquilidad por medio de la
razón controlada con firmeza; habiendo logrado
que la mente esté concentrada en el Ser,
no pienses ni hagas nada. Cada vez que la
mente pierda su equilibrio, debes nuevamente
concentrarla en el Ser, ponerla bajo el control
del Ser." (Bhagavad Gita, Ch. VI-24,
25, 26)
La mente es atraída hacia los objetos externos
por la fuerza del deseo. Convenciéndonos
de lo ilusorio de los objetos de los sentidos
al investigar en su naturaleza y cultivando
la indiferencia hacia los objetos mundanos,
la mente debe ser controlada y concentrada
en el Ser. Por virtud de esta práctica de
Yoga, la mente del Yogui obtiene paz en el
Ser. La práctica consiste en repetir constantemente
la misma idea o pensamiento en lo que se
refiere al objeto. Por constante reflexión
y ejercicio del poder de voluntad, deben
hacerse sugerencias a la mente subconsciente
de no buscar gozo en este mundo externo cambiante,
sino en el interior sin cambio.
Deberíamos atenernos a una vigilancia completa
para no perder las oportunidades, cuando
la mente se adhiere al objeto de los sentidos,
deberíamos sugerirle nuevos significados
e interpretaciones y hacer que cambie su
actitud hacia ellos, retirándola de los objetos
de los sentidos. A esto se le llama práctica.
La principal característica de la mente en
el estado de vigilia es la de tener un objeto
delante nuestro de concentración. No puede
permanecer jamás en blanco. Puede concentrarse
en un objeto por vez. Constantemente cambia
de objeto y es por eso que se agita. Es impetuosa,
fuerte y difícil de doblegar. Es tan difícil
de doblegar como el viento. Esa es la razón
por la que Patanjali Maharshi dice que la
práctica debe ser continua, debe practicarse
por un período considerable, y llevada a
cabo con perfecta fe en su regeneración y
poderes que elevan. No se debe mostrar ningún
síntoma de debilidad en ninguna etapa de
la práctica.
El control no se logra en un día, mas con
una larga y continua práctica, con coraje
y entusiasmo. El progreso en Yoga puede ser
tan solo gradual. Mucha gente abandona la
práctica de la concentración después de un
tiempo, cuando no ven ningún efecto tangible
de poderes psíquicos. Se tornan impacientes.
Hacen poco y esperan mucho. Esto es malo.
Cualquier tipo de práctica al comienzo no
trae el fruto deseado. La experiencia directa
es la meta de la vida. A pesar que el esfuerzo
de la práctica es doloroso al comienzo, aporta
al final Supremo gozo. El Señor Krishna dijo
a Arjuna: "¡El gozo Supremo es para
el Yogui cuya mente está en paz, cuya naturaleza
apasionada es puesta bajo control, es sin
mancha y de la naturaleza de lo eterno!"
"La mente es para el hombre, ta solo
causa de atadura o liberación;: perdido en
el placer, lleva a la atadura; libre del
objetivo, lleva a la liberación. Si sentimos
deseos de liberación o llegar al éxito en
el sendero del Yoga, debemos siempre tratar
de eliminar el objetivo del plano de la mente.
Cuando la mente, cortada de toda conexión
con los objetos sensuales y confinada a la
luz del corazón, se encuentra en éxtasis,
se dice que se ha llegado al punto culminante.
Debemos evita el funcionamiento de la mente,
hasta que su disolución sea obtenida en el
corazón; esto es Gnosis, esto es concentración,
el resto es un mero juego de palabras."
El deseo puede ser descripto como al aferrarse
a cosas que dominan la mente hasta tal punto
que nos obstaculiza el indagar sobre sus
antecedentes y consecuencias. El hombre se
torna eso con lo que se identifica, por la
fuerza de un apego profundo y pierde la memoria
de todo lo demás. El hombre entonces dominado
por el deseo, fijando su vista en todo, se
engaña, creyendo que es real. Debido a la
pérdida de control, él percibe todo con un
velo en los ojos, como una persona bajo la
influencia de un fuerte tóxico
El deseo nace de la ignorancia (Avidya) del
apego, el anhelo y la preferencia por los
deseos. No intentar satisfacer los deseos.
Tratar de reducir los deseos al máximo y
retirar el combustible de la gratificación.
Entonces el fuego del deseo se extinguirá
por sí mismo. Así como una lámpara sin ghee
se extingue cuando es retirado el ghee, así
también el fuego del deseo se extingue cuando
el combustible de la gratificación es retirado.
Si el apego es erradicado, entonces, el anhelo
y la preferencia por los objetos se extinguirán
naturalmente.
El hombre comete varios tipos de pecados
e injurias contra los demás, cuando trata
de obtener el objeto de los deseos. Él debe
recoger el fruto de sus acciones; es por
eso que vuelve una y otra vez a esta rueda
de nacimientos y muertes. Si se añade otro
objeto en la lista de nuestras posesiones
o deseos, el deseo se incrementa diez veces.
Cuanto más objetos mundanos poseemos, más
distantes nos encontramos de Dios. Nuestra
mente pensará siempre, haciendo planes de
cómo mantener los objetos, cómo ganar mucho
dinero para preservarlos. Si los objetos
adquiridos se pierden, nuestra mente se agita
por completo. Y los cuidados, las preocupaciones,
ansiedades y todo tipo de tormentos mentales
se añaden a los objetos.
Liberémonos de la tiranía de la mente. Ella
nos ha atormentado por demasiado tiempo.
Hemos permitido que ella disfrute de los
placeres sensuales y haga lo que le parezca.
Ahora llegó el momento de doblegarla, así
como se doblega a un caballo salvaje. Debemos
ser pacientes y perseverantes. Practicando
a diario el 'no-pensar' o inhibición de los
pensamientos. La tarea puede ser difícil
al comienzo. Puede ser sin duda agotadora
y desagradable, pero el premio es grande.
Cosecharemos Inmortalidad., Gozo Supremo
y Bienaventuranza Absoluta. Practiquemos
entonces, diligente y seriamente. Vale la
pena. Debemos estar alertas. Si somos sinceros
en nuestro deseo y fuertes en lograrlo, nada
es imposible bajo el sol. Nada obstaculizará
nuestro camino.
Por la condición de nuestra mente, de nuestros
sentimientos y conducta, podemos comprender
muy bien la naturaleza de nuestras acciones
en nuestras vidas previas y anular o contrarrestar
los efectos de malas acciones llevando a
cabo buenas acciones, Tapas, disciplina y
meditación. Debemos tratar de llevar una
vida de desapego. Disciplinando la mente
cuidadosamente. Nadie está libre de dolores,
enfermedades, problemas y dificultades. Debemos
descansar en nuestra divina naturaleza. Solo
entonces lograremos fortaleza para enfrentarnos
a las dificultades de la vida. Solo entonces
tendremos una mente equilibrada. Solo entonces
no nos afectarán las mórbidas influencias
externas y las vibraciones discordantes.
La meditación en la mañana nos dará nueva
fortaleza y vida interior de gozo y bienaventuranza.
Debemos practicar meditación. Debemos sentir
este gozo y bienaventuranza a pesar de las
condiciones desagradables y de las circunstancias
adversas. Gradualmente creceremos espiritualmente,
y obtendremos la realización del Ser.
|