SOCIEDAD DE LA VIDA DIVINA EN ESPAÑOL

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del libro "Significado espiritual de las fiestas religiosas"de Swami Krishnananda

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CONCIENCIA DE CRISTO*


Vacíate que yo te llenaré.' Este es un maravilloso mensaje de una sola línea, de Jesús, el Cristo. El Espíritu no es una cantidad y se opone a las medidas y concepciones cuantitativas. 'Benditos sean los pobres de espíritu,' es otra sugestiva declaración del Cristo. No podemos comprender el significado de ser pobre. Para nosotros, ser pobre es no tener dinero, alimento u oro, no tener tierras, una casa y amigos, y no ser reconocidos en la sociedad. Eso sería pobreza económica. No podemos pensar en pobreza excepto en sentido económico, material y social. Del mismo modo, la idea de vaciarnos, llevando nuestro intelecto al máximo, es un desplazamiento físico de contenido. Lejos de esto es la idea del Espíritu que está implicada en el mensaje del comienzo. La Conciencia de Cristo y no la personalidad de Cristo, debe ser considerada para comprender esta declaración. Hay una diferencia entre Cristo y Conciencia de Cristo. Este hecho fue repetidamente enfatizado por Cristo mismo en muchas de Sus declaraciones como lo leemos en el Nuevo Testamento. Él no se consideraba nunca una persona ni tampoco indicaba que era una persona la que hablaba cuando Él hablaba. Él se refería siempre a 'Aquel que me envió'. Siempre se refería a 'Aquel que me envió'. Él dijo: 'Yo estoy aquí para proclamar la Ley de Aquel que me envió. No es mi ley que proclamo y demuestro al mundo.' El Espíritu que habló a través de Él no era una criatura del tiempo.
Hay una muy humorística y significativa declaración de Él. "Antes de Abraham, Yo existo," Qué significa esto? "Antes de Abraham, Yo existo," es gramaticalmente una contradicción. No tiene sentido. Es un error gramatical decir, 'Yo existo antes que Abraham existiera.' Pero ese es el verdadero Cristo que habló. Y es desde el punto de vista de la realidad de Cristo, que el 'presente' precede incluso al 'pasado'. El presente precede al pasado. ¿Como puede ser? Y es eso lo que está implicado al decir, "Antes que Abraham existiera, Yo existo." El Espíritu es un presente, no un evento o contenido o criatura en el pasaje del tiempo que se examina detenidamente en el pasado, presente y futuro. El Espíritu no tiene pasado, presente ni futuro. Y esta es la Conciencia de Cristo.
Desde ese punto de vista, ¿qué significaría vaciarse y que significaría llenarse con Ello? Esta es la gran filosofía del Espíritu. Cuando hablamos de estas cosas nos dirigimos hacia el verdadero Yoga. Cristo fue un gran Yogin, Maestro Yogin, uno de los Yogins más grandes que el mundo haya producido, un Yogin en el verdadero sentido del término. Él estaba en perpetua unión con el Espíritu, extraía alimento del Espíritu y operaba con la Ley del Espíritu en el mundo o reino de la materia. Él no pensaba matemáticamente. ¿Como podría sino un solo pedazo de pan hacerse miles y todavía sobrar luego que todos se hubieren alimentado? Aquí no trabajaba la aritmética, porque uno no puede transformarse en muchos y muchos no es lo mismo que uno. Nuestra conciencia ha dejado crecer sobre sí varias capas de concrescencia material. El modo filosófico de pensar es ligeramente diferente de la manera de pensar del hombre de la calle.
No quiero decir con esto, que todos ustedes deberían ser filósofos. Pero, deberían conocer las técnicas del pensamiento filosófico, del arte de pensar en un modo que difiere enteramente del dar y tomar, de la actitud económica y comercial de pensar con la cual el hombre ocupa su mente. Todo nuestro pensamiento es comercial. No podemos pensar en otra forma. Mas, el Espíritu no es comercial, porque no es material. Todo lo que hablamos con referencia al Espíritu tiene que ser metaempírico y debemos deshacernos del prejuicio de maneras mundanas de pensar, incluso antes que tomemos el primer paso de la práctica por el camino del Espíritu. Todos los prejuicios deben ser abandonados. Esta es una de las condiciones de vaciarse. No significa que debemos vomitar lo que comimos. Debemos vomitar los prejuicios de la mente. Duro en verdad es superar el prejuicio. El prejuicio crece como un hongo en nuestra misma conciencia. Damos por sentadas muchas cosas. Hipótesis no probadas son tomadas como verdaderas. Y estas hipótesis se transforman en proverbios de la calle, del hogar, de la sociedad, de la administración, e incluso en el dominio internacional. Todas las cosas están basadas en ciertos prejuicios; pero al Espíritu no le importa ni la nación ni el ámbito internacional. Es algo superior en su valor y contenido. Ser espiritual es duro de pensar y concebir. Más difícil aún, es practicar la senda del espíritu. Los intentos personales y lógicos y las actitudes llamadas científicas no nos ayudan aquí. La ciencia misma se ha transformado en dogma a pesar de exhibir su conocimiento como no dogmático. La lógica también está basada en un dogma de ciertos valores que se presuponen, pero que no pueden ser probados por la misma lógica. No hay tal cosa como pensamiento no-dogmático en lo que concierne al hombre común. Todas las cosas son dogma. Ustedes dan por sentado que el mundo es. ¿Y quien les dijo que el mundo es? Esto es algo que se da por sentado. Mas, esto es una hipótesis; ustedes no pueden probarlo por medio de la lógica, excepto diciendo que lo ven. Y que ustedes lo ven, no es precisamente una demostración contundente, pues ustedes pueden estar viendo un fantasma si sufren una alucinación. Que el mundo es, que el cuerpo es algo que está en el mundo y que éste está gobernado por medidas cuantitativas de aritmética y leyes comerciales, son hipótesis en las que basamos nuestros argumentos, incluso ante los tribunales.
Pero el Cristo no vino a gobernar el mundo del César, como él lo dice "Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios". No mezclen los dos elementos; el Cristo no tiene nada que ver con el César. El César es una medida cuantitativa como la de la plata y el oro, el tomar y dar, del comercio y el intercambio, de las matemáticas cuantitativas, de la mente débil atrapada en las redes del espacio y el tiempo. La Conciencia de Cristo se encuentra más allá del pensamiento común de dar y tomar. Es desde este punto de vista superior y sublime que debemos comprender el significado de vaciarnos y ser llenados por el Espíritu. Cuando Él dice 'Vacíate que yo te llenaré' no se trata de que el Cristo como Jesús, la personalidad, se va a sentar sobre tu cabeza. Él no puede llenarles como una persona. ¿Como puede una persona llenar a otra persona? Esto es impensable y sin ningún sentido. Se trata de la conciencia, capaz de llenar el recipiente vacío de personalidad humana. ¿Como puede el Espíritu llenarte? El Espíritu no es un contenido porque la misma idea de contenido es cuantitativa. Y el Espíritu no es una medida cuantitativa, no es como el agua o cualquier otro líquido que pueda llenar un recipiente. No tiene peso ni tiene largo o ancho, no está aquí ni allá, es el valor quintaesencia presente en forma inmanente como la misma substancia que lo constituye, la fibra misma, esencia y ser de cualquier cosa que exista, que sea. El Espíritu no puede pensarse, porque el Espíritu es la misma presuposición del pensamiento. Incluso antes de comenzar a pensar, el Espíritu se encuentra ahí detrás, impulsando el pensamiento de ustedes. Por lo tanto no hay tal cosa como pensar el Espíritu y por ende, no hay tal cosa como medir el Espíritu con la vara del pensamiento humano. ¡Como puede el Espíritu llenarlos si no tienen la capacidad de recibirLo o contenerLo! ¡Donde está el contenedor del Espíritu!
Este maravilloso evangelio 'Vacíate y yo te llenaré' se complementa con otra maravillosa declaración de Él: 'El reino de los cielos está dentro de vosotros'. ¿Como pueden estar los cielos dentro de ustedes? Ustedes son pequeñas y débiles personalidades, un pequeño cuerpo ocupando uno o dos pies del ancho de la tierra. ¿Como puede el reino de los cielos estar contenido dentro de ustedes? Todas Sus declaraciones parecen maravillosamente conspicuas y significativas de algo que la mente humana no está habituada a pensar y comprender de ese modo. ¿Han visto alguna vez un reino contenido dentro de la personalidad de un ser humano? Sin embargo, así lo dice el Cristo. Es como decir que el océano está contenido en una gota, lo cual es impensable. Estas declaraciones inescrutables del Cristo parecen ser inescrutables porque no podemos comprender qué es el Espíritu desde el punto de vista desde el cual Él siempre habló. El punto de vista mismo era completamente diferente.
Ustedes saben que ahora la gente dice que tenemos un tipo de aritmética en la cual dos más dos no hacen necesariamente cuatro. Porque es una manera Euclidiana de pensar en geometría y aritmética. La geometría plana es diferente de la geometría esferica, por ejemplo. La geometría común del triángulo es diferente de la trigonometría. Los valores, la medida y las reglas de calcular de geometría sobre una superficie, no se aplican a la geometría de una esfera. Debido a esto, dicen que bajo ciertas condiciones de los cuerpos físicos del cosmos, los tres ángulos de un triángulo no hacen necesariamente dos ángulos rectos, a pesar de ser esta la regla, de acuerdo a Euclides. Los tres ángulos de un triángulo siempre hacen dos ángulos rectos, pero esto no es siempre así. Hay condiciones de existencia incluso en el mundo físico, en el macrocosmos por ejemplo, o en el microcosmos, en la capa sub-atómica como la llaman, donde esta geometría no sirve. Dos más dos no hacen necesariamente cuatro. Puede ser menos o puede ser más. Ustedes creen que el hombre se ha vuelto loco porque murmura cosas sin sentido. Pero esta gente dice que aquellos que se aferran al prejuicio que dos más dos hacen cuatro, no más ni menos, están locos, no ellos. El mundo es más amplio de lo que podríamos pensar. Si hasta la aritmética y las matemáticas humanamente concebibles pueden eludir el captar del entendimiento común como se señala a través de los descubrimientos de hoy día, ¡qué decir del Espíritu! El Espíritu es no-matemático y no-mensurable, debido a que no es material. Y nuestras mentes están acostumbradas a pensar solo en términos de medidas y cálculos. Por lo tanto, un reino no puede concebirse como contenido dentro de una persona. El Reino de los cielos no puede estar contenido dentro de ustedes. Un vasto reino o enorme imperio no puede estar dentro de la personalidad de un ser humano. Sin embargo, esto es posible bajo otras ciertas condiciones dadas. La parte puede contener al todo. ¿Es esto posible? ¿Han visto alguna vez una parte conteniendo al todo? Ustedes han oído del todo incluyendo una parte. ¿Como puede una parte incluir al todo? Es imposible, porque el todo es superior cuantitativamente a la parte. Una vez más, pensamos en términos de cantidad. Porque muchas partes hacen al todo, el todo no puede ser parte de nada. Este es nuestro modo cuantitativo de pensar. Pero, el todo puede no necesariamente ser una totalidad cuantitativa. Hay todos, que no son necesariamente totales de las partes en sentido material. Les daré un pequeño ejemplo de este tipo de totalidad peculiar que no es meramente la suma de las partes que lo constituyen. La totalidad de la personalidad de nuestro propio cuerpo es un ejemplo. Tenemos un sentido de totalidad de nuestro ser. Tenemos diez dedos de la mano, diez dedos de los pies, dos ojos y muchos otros miembros del cuerpo. Y tenemos un sentido de unión, integridad y totalidad en nuestro ser. Nunca pensamos que estamos hechos de miembros. No se va por ahí pensando, 'Tengo diez dedos de la mano, diez dedos de los pies, dos ojos.' ¡Quien piensa así! Nunca pensamos en los miembros de nuestro cuerpo y jamás ni por un momento calculamos en términos de las discretas partes con las cuales nuestro cuerpo está formado. Nos imaginamos como un total -'Yo', 'Yo estoy aquí', 'Yo he llegado,' 'mírenme.' Cuando hablan de 'Yo' o 'Mi', no se refieren a ningún miembro del cuerpo, ni tampoco a la totalidad de los miembros de nuestro cuerpo, se refieren a otra unidad significativa que se encuentra presente en todas partes del cuerpo, que les da la seguridad de ser algo único e indivisible. Esta indivisibilidad que son, que no es una totalidad matemática o física de los miembros del cuerpo, está presente por entero en cada una de las partes. Esta es una idea muy difícil de imaginar. Cada parte de nuestro cuerpo es un todo.
Debido a este misterio de organismos vivos, el gran pensador filosófico llamado General Smutts desarrolló una filosofía llamada 'Holismo,' que significa, que todas las cosas en el mundo son un todo. De acuerdo a él, cada célula del cuerpo es un todo y cada átomo también es un todo en sí mismo. Poseen una estructura completa. No hay ninguna parte en este mundo, todas las cosas son un todo en sí mismas. Cada célula protoplasmática de la hoja de un árbol es un todo luchando por mantener su individualidad y armonía con las otras células de la hoja del árbol. Cada célula de nuestro cuerpo -organismo vivo del cual estamos constituidos- es un todo en sí mismo y lucha para vivir por sí mismo, y quiere mantenerse y sostenerse a si mismo, porque es un todo en sí mismo. La totalidad que está presente significativamente en una estructura completa orgánica, es diferente de la totalidad de las monedas de rupias o de las monedas de dólar o del montón de piedras o montón de ladrillos, etc. Esa totalidad que pensamos en nuestras mentes es diferente de la totalidad que tenemos que concebir espiritualmente, o al menos no-materialmente. Es desde este punto de vista que el reino de los cielos puede estar dentro de nosotros.
Así como la totalidad de nuestra personalidad es inmanente o está presente en cada célula de nuestro cuerpo, el entero reino de los cielos está dentro de nosotros. El Reino de los cielos no es un país. No es un imperio físico. Es un significado, una connotación y un valor. Lo llamamos Espíritu, y el Espíritu puede estar contenido por doquier. No requiere de espacio para existir. Por lo tanto, puede estar totalmente presente incluso en los átomos más pequeños. Así es como el reino de los cielos está dentro de ustedes.
Todo esto no se encuentra explicado filosóficamente en la Biblia. Los grandes maestros espirituales -el Cristo, Krishna o el Buddha- no comentan estas declaraciones. Ellos hacen declaraciones sugestivas que deben ser explicadas por mentes menores más tarde, para ser comprendidas por mentes comunes.
Por eso, desde este punto de vista de la capacidad del Espíritu de estar contenido incluso dentro de una célula del cuerpo, es que se habla de vaciarnos y ser llenados por Eso. Las adherencias, como ya lo mencioné, que crecieron sobre la conciencia, debemos gradualmente dejarlas caer y aniquilarlas. Deben ser anuladas. Las acumulaciones objetivas sobre el Espíritu deben se desechadas para que el Espíritu pueda florecer sublime y noblemente. Por lo tanto, 'vaciarnos' significa eso. Es estar junto al Espíritu y no dejarse llevar por ningún valor material.
Si damos una cosa, la perderemos. Esta es nuestra matemática. Cuanto más damos, más perdemos. Es muy claro. Pero, 'Dad y os será dado'-dice el Cristo. ¿Como puede ser posible? ¿Han visto a alguien que les retribuya meramente porque ustedes le han dado algo? Toma todo lo que ustedes le dan y se va. Pero, lo que Cristo dice es que no recibiremos meramente lo dado sino que recibiremos muchísimo más. Si dan uno, recibirán cientos, miles y millones, dice el Cristo. Esto tampoco es un cálculo matemático. ¿Como pueden recibir cientos y miles si dan tan solo uno? 'Dad y os será dado', es lo que el Cristo dice. Y añade a esto un adjetivo sorprendente, asombroso, admirable: les será devuelto no meramente en la medida que han dado, sino sobreabundantemente. En una medida, el contenido es presionado para hacer posible que contenga más y más, y luego cuando se derrama abundantemente, con esa abundancia se les devolverá. No teman, pues no perderán al dar. Swami Sivanandaji Maharaj fue un ejemplo vivo monumental de esta filosofía espiritual de dar. Jamás he visto una persona así, y no creo llegar a ver otra, tal vez. Nosotros creemos que por dar, perdemos. Pero, el Espíritu dice que al dar, ganamos. Por doquier encontramos que la ley del Espíritu es diferente de la ley de la materia. La ley de Cristo es diferente de la ley del César. La ley de Dios es diferente de la ley del hombre. ¡Esto es maravilloso!
Ahora, vaciarnos, sería por lo tanto, la tendencia de estar junto al Espíritu, y esta tendencia de estar junto al Espíritu es reconocer el carácter del Espíritu en el mundo de la materia. Hemos perdido la conciencia del Espíritu mismo. Somos conscientes tan solo de la materia. El ser conscientes del Espíritu es, ser conscientes simultáneamente de sus características. No se puede pensar en el fuego sin pensar en luz y calor. La idea de fuego está automáticamente asociada a la idea de calor y luz. De la misma manera, la idea del Espíritu esta automáticamente asociada con la Omnipresencia y a una capacidad para permear y penetrar todas las cosas.
Incluir y trascender todas las cosas es otra característica del Espíritu. ¿Qué significa la frase incluir y trascender? Esto puede ser explicado con otra analogía. Todo esto no puede ser explicado lógicamente. La conciencia de nuestro estado de vigilia incluye y trasciende todo el contenido de nuestro sueño. En sueños vemos riqueza, nos transformamos en un alto oficial, con un buen salario, buenas comidas, o somos un emperador. Pero, cuando despertamos, ¡perdimos todo! ¿Perdimos en verdad algo? La conciencia misma de despertar es trascendente a la conciencia de toda la fortuna y otras cosas que parecíamos poseer en el sueño. ¿Desean ustedes ser un rey en un sueño, o un hombre común en el estado de vigilia? Pienso que preferirían ser una persona común en el estado de vigilia que un rey en sueños, porque el valor del rey en el sueño es inferior al valor del hombre común en el estado de vigilia. Es la diferencia en la conciencia lo que interesa y no el ser un mendigo o un rey. La diferencia yace en el estado de conciencia, y no en aquello de lo que uno es consciente. Así como el contenido del sueño se encuentra incluido y trascendido en la conciencia de vigilia, todos los valores del mundo están incluidos y transcendidos en la conciencia del Espíritu Supremo. No vamos a perder el mundo cuando realicemos el Espíritu. Muchas personas tienen temor de realizar el Espíritu o Dios, porque piensan que tal vez pierdan el mundo. Muchos piensan: "¿Y mis amigos?" ¿Que pasará con ellos si me voy con Dios? Oh, mis pequeños hijos están aquí todos sufriendo, no quiero ir a Dios. Esto es un modo tonto de pensar. Porque es un modo de pensar material, interpretado matemáticamente y comercialmente comprendido. Continuamos siendo hombres de negocios. No podemos ir más allá de esta idea.
Mis queridos amigos, cuando vayamos a Dios, veremos a nuestros amigos allí. ¿Por qué lloran por sus amigos? Los verán en una forma mejor, con mejores ojos, mejor de como los ven ahora. Y si lo que quieren es ayudarlos, los ayudarán mejor y en una mejor manera. Serán más fuertes y tendrán una capacidad de ayuda mayor. Todo lo que existe en el mundo se encuentra incluído en el reino de Dios y nada se encuentra excluido. No caminamos desde este mundo hacia Dios. Reitero, tenemos una idea del movernos, cuantitativa. '¡Miren este prejuicio!' No nos movemos del mundo hacia Dios como si fueramos de un planeta a otro en una nave espacial. No se trata de un movimiento espacial. Es una transfiguración de la conciencia, es lo mismo que sucede cuando despertamos del sueño. ¿Cuando despiertan del sueño pierden algo? ¿Pierden a sus queridos amigos, reino y riquezas? Se sienten tan solo contentos porque el demonio se ha ido. '¡Qué pesadilla tuve en el sueño! Se ha ido y ahora estoy contento.' Esto es lo que sienten cuando despiertan. O es que dicen, 'Oh, mi reino se ha ido, yo era rey, he perdido todo?' ¿Continúan golpeándose el pecho? Del mismo modo, nada adverso les sucederá cuando realicen a Dios. El Espíritu incluye todas las cosas valiosas de este mundo material.
Es debido a este hecho que el Cristo no fue comprendido por la gente. ¡Como puede la materia comprender al Espíritu! Por eso Él fue crucificado. Continuamos crucificando a Dios cada día de nuestra vida, en una forma u otra. Lo estamos matando al afirmar el ego, al reivindicar los valores materiales e inexorables adherencias a este modo cuantitativo de pensar: 'dando, perdemos', 'al ir hacia Dios perderemos el mundo,' etc. Todas estas son suposiciones falsas, contrarias a la Verdad.
Una vez más, repito, el vaciarnos es vaciarnos de las adherencias materializadas que han crecido aparentemente sobre la universalidad del Espíritu. Luego, serán llenados con una abundancia oceánica de la conciencia de Dios. Cuando se eleven al nivel de Dios, serán llenados con un océano que los inundará por todos lados de sabor nectarino, belleza, grandeza y magnificencia. Cuando llega Dios, Él no viene como un hombre desde una dirección. Él viene desde todas las direcciones, porque Él está en todos lados. Él no viene tan solo de Oriente u Occidente. Él no es un ser humano. Él es el Espíritu universal que entra en nuestra personalidad. Sri Ramakrishna Paramahamsa solía decir que la entrada de Dios en el hombre es como un elefante loco entrando en una choza de paja. Otro místico decía que es como un océano entrando en una gota, o el océano inundando los ríos. Todas estas son imágenes para darles una idea de lo que es la Magnificencia del Espíritu. Todos piensan de igual modo porque se encuentran en el mismo pedestal de realización. Cuanto más logremos pensar de este modo, más espirituales seremos, más Yogins seremos. Yoga no es llegar a ser algo en sentido social. Tampoco es hacer algo con nuestras manos o pies. Es una transformación de nuestra substancia interna de pensar, sentir, querer y comprender de una forma completa que supera nuestra presente personalidad física. En ese punto nace el Cristo.
Decimos que Cristo y Krishna nacieron a medianoche. No nacen cuando brilla el sol, lo que significa, cuando es de día para los sentidos. "Ya nisa sarvabhutanam tasyam jagarti samyami, yasyam jagrati bhutani sa nisa pasyato muneh"-dice el Bhagavadgita. Lo que ustedes ven, los sabios no ven, y lo que los sabios ven, ustedes no pueden ver. Lo que es día para ustedes, es noche para ellos; y lo que es día para ellos es noche para ustedes. Para ustedes, la conciencia de Dios es como la obscuridad, noche de ignorancia, y Dios no existe. Debido a eso mucha gente llega al punto de negar a Dios. No Lo pueden ver. En tanto que los sabios solo ven a Dios y nada más. Ellos no ven al mundo como mundo. La persona que ha sido curada de cataratas en los ojos no ve dos lunas. No dice: 'Había dos lunas y ahora se ha perdido una.' No había dos lunas y tampoco una. Esta es la verdad. Del mismo modo, cuando la medicina espiritual es administrada al alma enferma de un ser humano, recobra la salud espiritual que le permite pensar de manera completamente nueva y reorientada, y el hombre se transforma en un superhombre. Un hombre que piensa de esta manera es un superhombre. No es un hombre común. No puede ser llamado hombre. Un superhombre es un templo que guarda el Espíritu suprahumano. Cuando Dios piensa a través del hombre, a ese hombre lo llamamos superhombre. Tal fue Cristo, Buddha y Krishna. Pero todos los maravillosos maestros de la humanidad fueron completamente mal interpretados; sus enseñanzas nunca comprendidas, mal interpretadas, mal explicadas y utilizadas para la perdición del hombre hacia la cual parecemos dirigirnos hoy día, infortunadamente.
Pero Dios es grande y todo estará bien en el reino de Dios cuyos ojos Omniscientes lo ven todo. El reconocer el Espíritu es, por lo tanto, el reconocimiento de la existencia omnipresente de Dios. Y el ser llenados con Dios es lo mismo que ser llenados con el Espíritu. Por eso, debemos vaciarnos de todo prejuicio externalizado de pensar objetivamente. No debemos aferrarnos a los objetos para nuestro sustento. No solo de pan vive el hombre, lo que significa, que no vivimos meramente de la substancia cuantitativa del mundo. Tenemos algo en nosotros que es más que cuantitativo, que es superior incluso a la entera cantidad del cosmos. El Espíritu es mayor que el mismo universo. El universo es, después de todo, una cantidad. Y el Espíritu es más vasto que eso. 'Atyatishthad-dasan-gulam-el Espíritu está por encima del universo,' dice el Purusha Sukta.
Con este antecedente de la renovación espiritual de nuestros pensamientos, debemos contemplar diariamente el misterio de la creación, la majestuosidad de Dios, la grandeza de la vida espiritual, lo maravilloso del Yoga y la gloriosa consumación que tenemos por delante como suprema Liberación, Conciencia de Cristo o realización de Dios.

Actualizada el martes 18 de diciembre de 2001

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