| Cada
día se reconoce más el significado toxicológico
del plomo acumulado en hueso,10,15 si bien muchos
de los mecanismos que ocasionan el daño aún
no no están claramente caracterizados. En este
trabajo se analizarán tres aspectos de interés
tanto clínico como de salud pública respecto
a la acumulación del plomo en el hueso: primero,
en el hueso se realiza la medición más significativa
de exposición acumulada al plomo; segundo, opera
como reservorio de plomo, el cual puede ser
movilizado en estados fisiológicos y patológicos
en los que aumenta la resorción ósea (embarazo,
lactancia, menopausia, inmovilidad, senectud,
tirotoxicosis, etc.), causando efectos adversos
en otros tejidos y atravesando la barrera placentaria
con graves consecuencias para el feto;24,25
tercero, se ha reconocido que el esqueleto es
un importante blanco de la toxicidad causada
por el plomo, cuyos efectos incluyen perturbación
del desarrollo óseo y de la formación y resorción
óseas tal como lo ha planteado Silbergeld.10
Por otra parte, en este trabajo se discutirán
las técnicas de medición de plomo en hueso que
se usan en la actualidad y las perspectivas
del estudio y la medición de plomo en hueso
en términos de salud pública.
Plomo
en hueso como biomarcador
En los últimos años se ha incrementado el interés
por descubrir y validar marcadores biológicos
que permitan conocer mejor los mecanismos de
toxicidad del plomo. El Consejo Nacional de
Investigación (NCR, por sus siglas en inglés)
de Estados Unidos de América (EUA)26 ha clasificado
los marcadores biológicos en tres tipos: de
exposición, de efecto y de susceptibilidad.
La medición de plomo en sangre completa ha sido,
durante mucho tiempo, uno de los biomarcado-res
de dosis interna más utilizados por las bondades
que presenta en cuanto a su obtención, análisis
e interpretación. Sin embargo, éste sólo mide
exposición reciente o constante (exógena y/o
endógena), ya que su vida media es de 35 días.27,28
Otros biomarcadores sanguíneos como la protoporfirina
eritrocítica y la inhibición de la ALA deshidratasa
miden efecto y se correlacionan con concentraciones
sanguíneas de plomo de 20-25 ug/dl; asimismo,
con concentraciones menores a ésta se han documentado
efectos también tóxicos. También se han notificado
efectos crónicos, como las alteraciones conductuales
y la hipertensión, en bajas concentraciones
de plomo en sangre. En 1972 Needleman y colaboradores
29 utilizaron por primera vez la decidua dental
para medir ex-posición acumulada al plomo en
niños. Sin embargo, ese biomarcador no es práctico,
ya que los dientes no están disponibles en todas
las poblaciones o en todas las edades,y la acumulación
del plomo en los mismos varía a lo largo de
la vida.14
Por ser el principal compartimento mineral del
cuerpo humano, el tejido óseo se ha convertido
en un elemento importante en el estudio de la
exposición acumulada a plomo. Los análisis químicos
han revelado que, en los adultos, cerca de 95%
del plomo en el cuerpo se almacena en los huesos;
en los niños la cifra se aproxima al 70%.30
El hueso es un tejido vivo, dinámico, y su proceso
de formación y resorción está controlado por
diferentes factores metabólicos y hormonales;
además, su fisiología es muy compleja,30,31
de tal manera que los diferentes tipos de hueso
tienen tasas de crecimiento y mineralización
distintas y, por ende, acumulaciones de plomo
variables. |
La vida media del plomo en hueso es de 5 a 19
años 32 y aumenta en el hueso cortical. En otras
épocas el plomo en hueso podía medirse únicamente
por biopsia; hoy en día la tecnología ofrece
técnicas inocuas y relativamente con-fiables.
La concentración de plomo en hueso es un biomarcador
de exposición, tanto de dosis interna como de
dosis biológica efectiva para tejidos como el
óseo.32,33 Por otra parte, es un indicador que
refleja la exposición acumulada a plomo, a diferencia
de la concentración en sangre completa que refleja
la exposición ambiental reciente. Se ha sugerido,
además, que el plomo en hueso tiene una relación
más directa con los niveles de plomo plasmático
que el nivel de plomo en sangre completa 34
en las situaciones especiales que se asocian
con un aumento en la resorción ósea. La asociación
más intensa con plomo plasmático tiene un mejor
significado biológico, ya que aquél constituye
la fracción lábil y biológicamente activa del
plomo capaz de cruzar, por ejemplo, la barrera
placentaria y alcanzar los tejidos fetales.
Cake y colaboradores 35 midieron plomo en hueso
(trabecular y cortical), plomo sérico y plomo
en sangre completa en 49 trabajadores expuestos
a plomo. Encontraron una correlación estrecha
entre las mediciones de plomo en plasma y en
hueso. La correlación fue mayor entre los niveles
de plomo en hueso trabecularY plomo plasmático.
La proporción de plomo plasmático/ plomo en
sangre completa varió de 0.8 a 2.5%. Estos hallazgos
implican que los niveles de plomo en sangre
completa, que son el biomarcador usual en la
práctica clínica y epidemiológica, pueden no
representar adecuadamente, en todos los casos,
los niveles de plomo plasmático. En algunos
casos el plomo plasmático puede estar más influido
por los niveles de plomo en hueso, que pueden
ser una fuente significativa de plomo plasmático,
especialmente en las situaciones en las cuales
la movilización se incrementa, como en los estados
fisiológicos o patológicos que promueven la
resorción ósea. Como un ejemplo de la posibilidad
de que el plomo en hueso correlacione mejor
con el plasmático en ciertas situaciones fisiopatológicas
y sea por ello un mejor biomarcador para algunos
efectos, recientemente Hu y colaboradores 34
encontraron una asociación negativa entre los
niveles de plomo en hueso y la concentración
de hemoglobina, a pesar de la presencia concomitante
de bajos niveles de plomo sanguíneo. Watanabe
y colaboradores 36 encontraron correlaciones
muy bajas entre los niveles de plomo en hueso
y en sangre completa (0.10 con tibia y 0.17
con rótula) en un estudio realizado con carpinteros.
En los estudios recientes de Schütz y colabora-dores
37 y de Hernández-Avila y colaboradores,38 se
notifica una alta correlación entre plomo en
sangre completa y plomo en plasma; Hernández-Avila
encontró, además, una influencia independiente
y adicional para los niveles de plomo en plasma,
a partir de las concentraciones de plomo en
hueso, especialmente trabecular (rótula), en
niveles de exposición considerablemente más
bajos que los informados previamente.
Otro hallazgo de gran interés en ese trabajo
fue que la relación plomo plasmático/plomo en
sangre total varía significativamente con las
concentraciones de plomo en hueso, mas no con
las concentraciones en sangre total. Aún no
se define plenamente la relación real entre
estos dos biomarcadores.26 |