Galileo, físico y astrónomo italiano, nacido en Pisa el 15 de febrero de 1564, durante el Renacimiento, que junto con el astrónomo alemán Johannes Kepler, comenzó la revolución científica que culminó con la obra del físico inglés Isaac Newton.
Estudió en Pisa medicina, pero al poco tiempo la cambio por las matemáticas y la filosofía. En las matemáticas veía la base indispensable para la explicación de las leyes de la naturaleza. Durante ese tiempo y mientras asistía a un oficio religioso, observó la regularidad de oscilación de la gran araña de la catedral. Este experimento lo realizó posteriormente con bolitas de plomo unidas a hilos de diferentes longitudes. De esta manera descubrió que el tiempo para completar una oscilación( ida y vuelta), era independiente de la magnitud de la oscilación y de la masa del plomo. Lo único que afectaba a la duración de la oscilación era la longitud de la cuerda. Esta simple observación permitió la descripción de la ley fundamental del movimiento pendular que posteriormente permitió el desarrollo de los relojes.
De la universidad de Pisa fue expulsado a los tres años, por su actitud de librepensador. Marchó a Florencia, donde pronto destacó por su trabajo sobre el centro de gravedad de los sólidos.
En 1589 volvió y fue nombrado catedrático de matemáticas en la Universidad de Pisa, dedicándose al estudio de la caída de los cuerpos y el movimiento de los proyectiles. En Pisa, se dice que demostró ante sus alumnos el error de Aristóteles, que afirmaba que la velocidad de caída de los cuerpos era proporcional a su peso, dejando caer desde la Torre inclinada de esta ciudad dos objetos de pesos diferentes.
Creó conceptos como el de aceleración, rozamiento e inercia. En el movimiento de los proyectiles, descompuso la velocidad en sus componentes, demostrando que el tiempo de caída de un cuerpo en vertical desde una determinada altura, era el mismo que si se lanzaba el cuerpo, también desde la misma altura de manera que describiera una parábola (es decir, con una velocidad horizontal al mismo tiempo).En 1638 publicó su obra, Diálogos sobre dos nuevas ciencias (movimiento y mecánica).
Galileo fue un rebelde en varios sentidos. Uno de ellos: se negaba a ponerse las ropas académicas que usaban sus colegas, argumentando que estorbaban sus movimientos. Se le obligó a pagar varias multas, hasta que fue expulsado de la facultad de Pisa.
En la historia de la cultura, Galileo ha pasado a representar el símbolo de la lucha contra la autoridad y de la libertad en la investigación.
En 1592 fue nombrado catedrático de matemáticas en la Universidad de Padua, y ocupó la cátedra hasta 1610. Durante esos años fue muy admirado y nadie llegó a hacerle sombra. Realizó trabajos fundamentales sobre la estática, la temperatura y el concepto de calor. Además construyó un compás de cálculo que resolvía problemas prácticos de matemáticas.
A principios del siglo XVII, gracias a la técnica de un óptico holandés, que logró unir una lente cóncava y una lenta convexa, construyó en su taller un telescopio que ampliaba los objetos treinta veces, dándolo a conocer al público en 1609. Su principal contribución a la astronomía fue la observación y descubrimiento de las manchas solares, cráteres y montañas lunares, los cuatro satélites mayores de Júpiter y las fases de Venus.
Descubrió que la Vía Láctea consistía en una grandísima cantidad de estrellas; que el Universo no era fijo ni inmutable, como creían sus contemporáneos, pues aparecían ante su vista nuevas estrellas que luego desaparecían; que los planetas, como Venus y Mercurio, se movían también alrededor del Sol, e incluso que el Sol giraba sobre su eje.
En 1612 empezó a encontrar seria oposición a su teoría sobre el movimiento de la Tierra, que intentaba explicar después de Copérnico. Esta oposición fue debida a que según las escrituras bíblicas, la Tierra era el centro del universo, y todas las estrellas y planetas giraban a su alrededor. En 1614, el padre Tommaso Caccini denunció las opiniones de Galileo sobre el movimiento de la Tierra desde el púlpito de Santa María Novella, juzgándolas de erróneas, porque iban en contra de la doctrina de la Iglesia.
A principios de 1616, los libros de Copérnico fueron censurados por un edicto, y el cardenal jesuita Roberto Belarmino dio instrucciones a Galileo para que no defendiera el concepto de que la Tierra se movía. El cardenal Belarmino le aconsejó que no tomara literalmente los conceptos de Copérnico como verdades. Galileo guardó silencio sobre el tema durante algunos años.
En 1624, Galileo volvió tratar sus teorías y empezó a escribir un libro que tituló Diálogo sobre las mareas, basado en las hipótesis de Tolomeo y Copérnico respecto a este fenómeno. A pesar de que la Iglesia le concedió la licencia, tras haberle cambiado el título por "Diálogo sobre los sistemas máximos", Galileo fue llamado a Roma por la Inquisición a fin de procesarle bajo la acusación de "sospecha grave de herejía". Este cargo se basaba en un informe según el cual se le había prohibido en 1616 hablar o escribir sobre el sistema de Copérnico.
Tras haber sido condenado por el Tribunal de la Santa Inquisición, el 22 de junio de 1633 fue obligado a retractarse de la teoría sobre el movimiento de la Tierra y de los demás planetas alrededor del Sol. Luego lo mandaron al exilio a Siena y finalmente, se le permitió retirarse a su casa de Acetri .
Su salud fue decayendo: en 1638 estaba completamente ciego, posiblemente debido a las observaciones solares que realizó sin una debida protección.
Galileo Galilei murió en Arcetri el 8 de enero de 1642, a la edad de 77 años.
Más allá de la ciencia, la figura de Galileo, refleja el papel de defensor de la investigación científica sin interferencias filosóficas y teológicas.
En 1993 (hubo que esperar tres siglos y medio), el Papa Juan Pablo II, pidió perdón públicamente, en nombre de la Iglesia, por la condena a la que le sometió la Inquisición.