Estos adelantos, junto a la fundación de
dos importantes industrias, aún vigentes, La Isleña (1870) y la Fábrica
de
San Pedro (1884) actualmente Destilerías Arehucas, determinaron la
concesión, por parte de la reina Regente, María Cristina, M título de
"Ciudad" (1894).
Ya en el siglo XX, la economía de Arucas sufre una etapa oscilante motivada
por las dos guerras mundiales, la guerra civil española, así como la llegada
de algunos años de sequía (1931‑32). El plátano, que se venia imponiendo con
fuerza en la localidad, ve interrumpida su expansión ante el estallido de la
primera guerra mundial, al cesar el comercio de exportación de los frutos
canarios a los consumidores ingleses, franceses y alemanes. Pero una vez
pasada esta crisis, vuelve a convertirse en el basamento exclusivo de la
economía aruquense hasta aproximadamente el declive de 1974, momento en el
que se combina con el sector servicios. Este progreso determinó que la
población pasase de 12.649 habitantes en 1920 a 25.010 en 1950. Actualmente,
supera los 32.000 habitantes.
Itinerario por la ciudad
En
principio, parece acertado iniciar nuestro recorrido en uno de los núcleos
fundacionales de la Ciudad, el entorno de la Plaza de San Juan. Su mayor
interés, como espacio urbanístico, reside en que a su alrededor se abre un
abanico de fachadas de diferente cronología, a modo de resumen de toda la
evolución tipológica de los edificios del casco antiguo
patrimonio realizando, en ocasiones, tareas de investigación. Luego nos
planteamos cómo hacerle llegar a los demás sus peculiaridades,
principalmente a los niños y jóvenes, puesto que ellos serían los herederos
futuros del mismo y los responsables directos de su conservación. Pensamos
que la mejor forma sería a través de las visitas guiadas, tanto a la Ciudad
como al resto del municipio. Estas visitas estarían dotadas de personal
cualificado y de un material de trabajo.
El interés mostrado por la
ciudadanía aruquense y por el resto de la isla, nos confirmó que habíamos
acertado en la elección de esta metodología de trabajo. Un interés que queda
constatado en las estadísticas realizadas, ya que, desde 1995 hasta el 2000,
han recibido este servicio un total aproximado de veinticuatro mil personas,
Junto a este proyecto
inicial, surgieron muchos otros, conocidos por casi todos/as, que han ido
dando un nuevo enfoque a los contenidos de la Concejalía de Cultura y
Festejos. Por este motivo, posteriormente, la Concejalía pasó a denominarse,
además, de Patrimonio Histórico.
No obstante, aún faltaba lo
más importante, conseguir que el propio municipio gestionara su Centro
Histórico. Para ello, se creó, hace algo más de tres años, la Oficina del
Centro Histórico ‑actual Oficina de Patrimonio Histórico, con un equipo diez
personas al frente de la misma, Hoy en día, constituye prácticarnente la
única oficina municipal existente en la isla, que ha elaborado, entre muchas
de sus funciones, un Plan Especial de Revitalización del Centro Histórico.
Por suerte, no hemos estado
solos en la consecución de este inusual proyecto municipal, también hemos
contado con el apoyo y el asesoramiento de instituciones como Patrimonio
Histórico del Cabildo de Gran Canaria, en estrecha colaboración, y la
Dirección General de Patrimonio Histórico del Gobierno de Canarias.
Esperando
que nuestra línea de trabajo haya sido la correcta para aumentar la calidad
de vida cultural
de nuestro municipio, les animo, partiendo de la sensibilidad ciudadana por
estos temas, a seguir velando por todos los valores que encierran los
Centros Históricos de Canarias, en general, y el de Arucas, en particularnente
atrás