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Las distintas expresiones de participación estudiantil que se manifiestan en las agrupaciones debería producir el encuentro de buenas ideas y soluciones inteligentes a los problemas que nos aquejan a todos. De un tiempo a esta parte la relación entre las agrupaciones ha sufrido la desnaturalización y un deterioro permanente. Es lógico que encontremos opiniones distintas. Que las mismas se manifiesten con fuerza e incluso vehemencia. Hasta es explicable que existan desbordes puntuales. Pero cuando la confrontación supera algunos límites y agrede Derechos de los demás compañeros, la situación se vuelve grave. La falta de ideas y propuestas derivó que en los últimos tiempos se recurra con mayor frecuencia tanto a la agresión como a la utilización de medios de comunicación masivos para la falsedad y crear confusión entre el estudiantado. Por ejemplo, la amenaza limitacionista, un posible examen de egreso, el requisito de salvar con nota de 9, alargar la carrera a 11 años o cobrar matrícula, son consignas que aparecieron denunciadas por distintos grupos y que no son ciertas ni existen. De ser verdaderas estas iniciativas encontrarían a todos los estudiantes de Derecho unidos en defensa de sus principios. Lo lamentable es la utilización "amarillista" del mensaje alarmista como un recurso individualista del peor valor electoral. En la ocasión del proceso de elección del Decano se denunció en forma repetida que la CGU había violado el mandato gremial y por lo tanto, se había apartado de los Estatutos del Centro Estudiantes de Derecho. El CED consultó a los expertos a fin de aclarar las cosas. En tres dictámenes individuales separados y públicos, los Doctores Cagnoni, Delpiazzo y Cajarville se expresaron de manera unánime sobre la inexistencia de la violación del mandato gremial y en consecuencia, la sujeción a las disposiciones estatutarias. Frente a la opinión de los consultados hay algunos "especialistas" de primer año (o que hace 10 años que no logran egresar de en la Facultad) que continúan sosteniendo lo contrario. La CGU admitió en su momento someter al criterio de los distinguidos catedráticos su forma de proceder. Actitud que no hemos logrado que adopten otros compañeros cuando solicitamos una auditoría contable sobre las finanzas del CED. ¿Transparencia para un solo lado?. Lo lamentable de todo esto es que no existen motivos de justicia, normativos, ni de principios, sino meramente intereses electoralistas a lo cual no estamos interesados en continuar debatiendo por respeto a la inteligencia y la paciencia de nuestros compañeros de Facultad. |
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