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¿Por qué hay que verlos? CINCO FILMS
REVOLUCIONARON
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Las reglas cambian. Así como hace 300 años en la Norteamérica de los inmigrantes ingleses peregrinos hombres y mujeres adúlteros eran colgados, durante las recientes décadas de los conflictivos 80´ y 90´ se vieron películas de esa región que tratan sin tapujos casi todas las situaciones sexuales conocidas. Muchas rozan la perversidad, como las filmadas por Quentin Tarantino y Abel Ferrara. |
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| Sin embargo, hace casi 50 años el
Código Hays prohibía incluso que un hombre besara a su mujer en una cama sin tener un pié apoyado en el suelo. ¿Qué fue lo que indujo a cambiar esta postura? Cuatro films en cinco años y otro poco después. Aunque ingenuos para la mentalidad actual, debemos reverlos con ojo clínico. Es crucial que todos salvo uno se basaron en obras teatrales. El cambio hacia la libertad empezó en las tablas, pues el teatro fue siempre la más permisiva de las artes. |
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“Un tranvía llamado deseo” (1951, Elia Kazan). Esta obra de Tennesee Williams (homosexual declarado en un tiempo que nadie confesaba serlo) había revolucionado el teatro y la interpretación americanos. Llevarla al cine fue una odisea y el primer gran triunfo de Marlon Brando. La historia de la sensible Blanche (inolvidable Vivien Leigh, ganadora del Oscar) una “venida a menos” casada con un homosexual que la usó como tapadera | |||||||||||||||||