MARLON BRANDO

Un gigante de la actuación que ejerció una gran influencia en los jóvenes actores de todas las generaciones posteriores y contemporáneas que admiraban y admiran su talante rebelde e inconformista además de sus extraordinarias aptitudes interpretativas aprendidas con el célebre método de Constantin Stanislavsky en el Actors Studio.

Marlon Brando nació el 3 de abril de 1924 en Omaha, estado de Nebraska. Rebelde desde joven, no encontraba su camino profesional (pasó por diversos trabajos como conductor de excavadoras) hasta que decidió irse a principios de los años 40 a la ciudad de Nueva York para estudiar en el Actors Studio bajo las directrices de Stella Adler y Lee Strasberg. No cabe decir que se convertiría en uno de sus máximos exponentes logrando importantes triunfos en el mundo del teatro con sus actuaciones en Broadway.

 

Tras protagonizar obras como "I remember Mama" o "Un tranvía llamado deseo" (bajo la dirección de Elia Kazan) logró dar el salto al cine interviniendo en "Hombres" (1950), una estupenda película de Fred Zinnemann. A partir de esta interpretación, Marlon Brando se convertiría en uno de los ídolos y espejos de otros muchos actores (entre ellos James Dean y Paul Newman) gracias a sus impresionantes presencias en películas como "Un tranvía llamado deseo" (1951), dirigido por Kazan (otro de los representantes del Actors Studio), "Viva Zapata" (1952) también de Kazan, interpretando a Marco Antonio en "Julio César" (1952) de Mankiewicz, "La ley del deseo" (1954) de Kazan, de Napoleón en "Desiree" (1954) de Henry Koster, "Salvaje" (1954) de Laslo Benedek, "La casa de te de la luna de agosto" (1956) de Daniel Mann, "Sayonara" (1957) de Joshua Logan, al lado de otro enorme actor, Montgomery Clift en "El baile de los malditos" (1958) de Edward Dmytryk, "Piel de serpiente" (1959) de Sidney Lumet o el musical de Mankiewicz "Ellos y ellas" (1955).

"Un tranvía llamado deseo"

Tras protagonizar obras como "I remember Mama" o "Un tranvía llamado deseo" (bajo la dirección de Elia Kazan) logró dar el salto al cine interviniendo en "Hombres" (1950), una estupenda película de Fred Zinnemann. A partir de esta interpretación, Marlon Brando se convertiría en uno de los ídolos y espejos de otros muchos actores (entre ellos James Dean y Paul Newman) gracias a sus impresionantes presencias en películas como "Un tranvía llamado deseo" (1951), dirigido por Kazan (otro de los representantes del Actors Studio), "Viva Zapata" (1952) también de Kazan, interpretando a Marco Antonio en "Julio César" (1952) de Mankiewicz, "La ley del deseo" (1954) de Kazan, de Napoleón en "Desiree" (1954) de Henry Koster, "Salvaje" (1954) de Laslo Benedek, "La casa de te de la luna de agosto" (1956) de Daniel Mann, "Sayonara" (1957) de Joshua Logan, al lado de otro enorme actor, Montgomery Clift en "El baile de los malditos" (1958) de Edward Dmytryk, "Piel de serpiente" (1959) de Sidney Lumet o el musical de Mankiewicz "Ellos y ellas" (1955).
Aunque creador de modas que derivaban de los personajes que interpretaba (como por ejemplo el look motero de "Salvaje") Brando era (y es) un tipo que pasaba bastante de ellas y del mundo de estrellas que le rodeaba en Hollywood. Antes de llegar a los años 60 se había casado ya en dos ocasiones, una con con Anna Kashfi (actuó en "Himno de batalla", entre otras), la segunda con Movita (actriz mejicana vista en "La mujer soñada") de la que se divorció en 1958 para volver a casarse en 1960 con una muchacha de Tahití llamada Tarita (que aparecía en el remake de "Rebelión a bordo"). Dos años después se divorciarían.

En cuanto al cine, Marlon Brando había ya ganado un Oscar por su participación en "La ley del silencio", además de ser nominado por "Un tranvía llamado deseo", "Viva Zapata", "Julio César" y "Sayonara".

Los años 60 no serían tan afortunados en calidad como la década anterior -verdaderamente soberbia- siendo sus pelícculas más destacadas "La jauría humana" (1966) de Arthur Penn, "Queimada" (1968) de Gillo Pontecorvo y su única película como director, "El rostro impenetrable" (1961). También en esta década colaboró con el genial Charles Chaplin en "La condesa de Hong-Kong" (1967) pero globalmente su carrera en este tiempo sufrió un claro declive comercial y artístico.

Los 70 comenzarían de forma diferente. Con su extraordinaria personificación de Don Vito Corleone en "El padrino" (1972) de Francis Ford Coppola por la que ganó el Oscar (y que fue a recoger una supuesta nativa india -no era tal- para protestar por el trato concedido a los pieles rojas en USA), Brando volvió a ponerse de actualidad en la taquilla. Un año después con "El último tango en París" (1973), película que supuso un gran escándalo Marlon Brando regresar a los titulares. Ya menguadas sus apariciones, su breve intervención en la superproducción de "Supermán" (1978) haciendo de Jor-El, el padre del héroe le supuso un cuantioso y publicitado contrato. Terminó la década espléndidamente gracias a la película "Apocalypse Now" (1979), en un nuevo encuentro con Coppola encarnando esta vez al Coronel Kurtz..

Marlon Brando, que vive retirado del cine, sorprende a veces con un regreso, pero generalmente en pequeños papeles y en películas que gracias a contar con la presencia de este ilustre actor consiguen así una enorme publicidad extra ("El novato", "Una árida estación blanca" o "Don Juan de Marco").

Siete hijos reconocidos (no se sabe los otros) que le han dado numerosos problemas (suicidios, juicios, asesinatos), problemas que él apacigua con sus largas estancias en su isla de Tahití.

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