codigo Hays

Hollywood tomó partido por la República española durante la Guerra Civil. Como lo haría contra el nazismo, hasta que, en marzo de 1947, la Comisión de Actividades Antiamericanas del Congreso inició su investigación política sobre Hollywood que culminaría con la "caza de brujas". En "La brigada Hollywood (guerra española y cine americano)", que publica Ediciones Flor del Viento, Javier Coma, conspicuo y autorizado estudioso del cine americano clásico, analiza con abundancia de fuentes el reflejo y la influencia que nuestra Guerra Civil tuvo en el Hollywood de la época, así como la movilización de directores, guionistas, productores y celebridades de la pantalla.

EL PAPEL DE LA IGLESIA. Coma señala que la Iglesia católica americana "tomó partido a favor del bando de los insurrectos españoles". Se dio una situación paradójica: "La opinión pública en Estados Unidos se decantaría en favor del régimen que defendía la democracia en España, pero la ingente e influyente población católica se mostró mayoritariamente sumisa a las tesis de sus líderes religiosos y fue favorable al movimiento militar en contra del gobierno republicano". En el caso de Hollywood, el "progresismo ideológico de gran número de profesionales se agregó a la condición judía y a la consecuente actitud antinazi -y, por extensión, antifascista- de los magnates en cabeza de la industria".

UNA CENSURA AUTOINFLIGIDA. Desde 1922 en Hollywood operaba el código Hays, una normativa de censura autoimpuesta por la industria del cine y que tomaba el nombre de Will H. Hays, un abogado puritano obsesionado por el sexo y la "nefasta influencia del cine" sobre la sociedad. Hays fue el zar de la tijera, aceptada por un Hollywood deseoso de mejorar la deplorable imagen dada por alguna de sus estrellas. Como señala Coma, "desde el verano de 1934 la Production Code Administration tuvo la facultad de impedir la distribución de las películas que no se sujetaran a los principios del código". Al empeño se sumaron fervorosas organizaciones ultraconservadoras como la Legión Nacional de la Decencia, que "en vísperas de la difusión pública de la película prorrepublicana ‘Blockade’" incluía en su lista negra de izquierdistas a varios colaboradores del filme. Como también a Ernest Hemingway, quien "había escrito y recitado en off el texto del documental antifranquista ‘The Spanish earth (Tierra española)’", financiado por relevantes progresistas y proyectado en la Casa Blanca ante Roosevelt.

FICCIONES DE LA REALIDAD BÉLICA. Aunque diversas películas americanas introdujeran referencias a la guerra española, sólo unas pocas trataron de manera directa el conflicto. Fue el caso de la mencionada "Bloqueo" ("Blockade", 1938), dirigida por William Dieterle y protagonizada por Henry Fonda (en el papel de campesino español) y Madeleine Carroll. El guión lo firmó un notorio izquierdista, John Howard Lawson (futuro integrante de los Diez de Hollywood). Obtuvo dos nominaciones al Oscar: argumento y música original. De la adaptación de su novela "¿Por quién doblan las campanas?" (candidata en 1943 a ocho Oscar), He-mingway sólo salvaría a la pareja protagonista, integrada por Ingrid Bergman y su amigo Gary Cooper. Más interesante resultaría "Adelante, mi amor" ("Arise my love"), dirigida por Mitchell Leisen y en España sólo vista en televisión. Allí, Ray Milland era un piloto de aviación perteneciente a las Brigadas Internacionales a punto de ser fusilado por los franquistas pero al que salva la vida una compatriota periodista (Claudette Colbert), que se hace pasar por su mujer.

 

 

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