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Enuresis y entorno familiar:
Caso real
Juan Antonio A, edad ocho años, es el segundo de tres hermanos,
el mayor tiene diez años y su hermano pequeño ocho
meses de edad. Juan A, asiste a la escuela básica normal
y cursa el tercer curso, en una clase de veintitrés alumnos.
Su rendimiento escolar y comportamiento en la escuela siempre
ha sido normal, participa sin dificultad en los diferentes juegos
con sus compañeros y en casa juega sin problema con su
hermano mayor y la relación con sus padres es buena. En
Septiembre de 2.000 Juan A, asiste a su tercer curso escolar,
durante el segundo mes de clase, su madre observa que el niño
no participa en los juegos con su hermano, prefiere quedarse en
su habitación o leer un cuento, algunas noches despierta
llorando porque se le ha escapado el pipí, durante tres
meses al
niño se le escapa el pipí todas las noches, además la madre observa que siempre
se encuentra cansado y no quiere ir al colegio. Los padres de
Juan A, castigan al niño cada vez que se le escapa el pipí,
y le imponen determinados castigos (le prohíben jugar con ciertos
juguetes, no le compran nada de lo que pide etc.) cuando no quiere
ir al colegio o jugar con su hermano.
Juan A, presenta un problema que se llama enuresis nocturna,
es decir se le escapa el pipí mientras duerme, seguramente
este problema se inicia debido a que su madre se preocupa más
por su hermano pequeño de 8 meses. Juan A. no quiere asistir
a la escuela, porque observa que su hermano pequeño se
queda en casa. La aparición de la enuresis está
muy relacionada con conflictos psicológicos, como la necesidad
del niño de llamar la atención, o por su inseguridad
personal,
ansiedad etc. También
se produce por cansancio o estrés emocional. Destacamos
que la actuación de los padres de Juan A no es correcta:
al imponer castigos al niño y obligarle a que juegue con
su hermano o asista a la escuela y demostrar demasiada preocupación
por el comportamiento de Juan A. Por lo tanto los motivos que provocan
estos comportamientos son los siguiente:
- Llamar la atención especialmente de su madre.
- Juan A, comprende que antes de que naciera su hermano pequeño,
él recibía muchas atenciones, que ahora no recibe.
- El ambiente familiar es el que ha provocado la aparición
de la enuresis (no controlar el pipí durante la noche)
y el comportamiento negativo del niño.
EL PROBLEMA DE ENURESIS EN EL NIÑO SE PUEDE PROLONGAR,
SÍ SU AMBIENTE FAMILIAR NO ES ADECUADO.
Debemos destacar que el caso de Juan A, no es un caso de gravedad
y que tiene solución.
¿Qué debemos hacer los padres?
- Si nuestro hijo no controla el pipí, después de
los cuatro o cinco años, debemos considerar la posibilidad
que se trata de una enuresis.
- Es importante buscar la causa que provoca la enuresis de nuestro
hijo. Siempre hay una causa que debemos buscar y encontrar, en
cualquier caso debemos actuar con paciencia.
- Si actuamos a tiempo es muy probable que encontremos las soluciones
a corto plazo.
Enuresis nocturnas:
- Al niño se le debe premiar de forma afectiva (besos,
abrazos, aplausos etc.) cada vez que no moja la cama durante la
noche.
- Si aumentan los días que logra controlar el pipí,
los premios afectivos se deben aumentar, y en las noches que no
logra este control, pero en ningún caso se le debe castigar
o burlarse del niño.
- Es importante controlar la cantidad de agua que bebe el niño
antes de ir a dormir. No debe beber en las últimas dos
horas antes de dormir.
¿Qué es lo que los padres no deben hacer?
- Despreocupación de los padres: En algunos casos, si el
niño no recibe una buena atención de su familia,
es posible que se haga pipí para llamar la atención
de sus padres. Sucede lo mismo con algunos hijos de padres que
se separan o bien, cuando alguno de los padres falta por cualquier
motivo. En cualquiera de estos casos es posible que la enuresis
se prolongue.
- No debemos aplicar castigos o burlas, porque solamente conseguiremos
aumentar la inseguridad y la frustración del niño,
y por lo tanto agravar el problema.
Los padres de Juan A, se encuentran sometidos a un programa de
orientación, en el que deben cambiar de actitud con sus
hijos:
- Los padres de Juan A, se comprometen a no castigar o burlarse
del niño.
- Se les propone realizar actividades en la que participan los
tres hermanos, salidas, excursiones, juegos y comidas.
- Los padres hacen comprender a Juan A, que él es igual
que sus hermanos.
- Juan A, realiza actividades y cuidados a su hermano pequeño
(ayuda a darle la comida, realiza juegos etc.).
- Cuando Juan A se hace pipí por la noche, los padres comprenden
que no deben darle mayor importancia.
- Desde Mayo de 2001, es decir después de siete meses de
la aparición del problema, Juan A, asiste al colegio con
normalidad.
- Se hace pipí por la noche aproximadamente cada diez días.
- Participa y ayuda a su madre en los cuidados y juegos con su
hermano menor.
- La participación de los padres y la colaboración
de la escuela, en este caso ha sido muy positiva en la solución
del problema de Juan Antonio.
Autor:
Alexander Knuckey S
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