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Mi hijo se hace pipí en la cama (Enuresis).

Generalmente los niños no controlan la emisión de orina (se hacen pipí) hasta los tres o cuatro años, aunque a veces se les puede escapar hasta los cuatro o cinco años. A partir de ese momento, si un niño no controla la emisión de orina, y esto sucede al menos una vez por semana, es muy posible que nos enfrentemos a un trastorno que se llama enuresis. Es un problema que en la mayoría de los casos tiene solución.

La enuresis es consiste en la emisión involuntaria de orina es decir, el niño se hace pipí sin poder controlarlo esto sucede después de los cuatro o cinco años. Este trastorno va desapareciendo según va avanzando la edad. La enuresis es más frecuente que ocurra durante el sueño, lo que se llama enuresis nocturna. Si sucede en el día, que es menos probable, se llama enuresis diurna. Generalmente este síntoma afecta más a los niños que las niñas y es muy difícil observar este trastorno en niños con once o doce años.

Hay que distinguir dos tipos de enuresis:

 a.     Si el niño no logra controlar la orina desde pequeño, es una enuresis primaria.

 b.    Si el  niño logra controlar la emisión de la orina, pero después de  un tiempo vuelve a perder ese control, es una enuresis secundaria.

¿Porqué mi hijo tiene enuresis?

La  enuresis primaria es la más frecuente y está más relacionada con problemas psicológicos del niño. No obstante, no debemos confundirla con los problemas de orina o incontinencia urinaria, que es de tipo orgánico, causada por algunas malformaciones, epilepsias, problemas neurológicos, malformaciones del nacimiento, etc.

La enuresis se produce por una falta de hábito en el control de la emisión de orina, esta falta de control se debe en la mayoría de los casos a ciertos factores:

 q       Desarrollo psicológico y afectivo del niño.

La aparición de la enuresis está muy relacionada con conflictos psicológicos, como la necesidad del niño de llamar la atención, o por su inseguridad personal, ansiedad, etc. También se produce por cansancio o estrés emocional.

 q       Relación familiar.

La enuresis y el ambiente familiar del niño.

El ambiente familiar en el que vive un niño influye de forma importante en la aparición de la enuresis.

 El ambiente puede influir  de dos formas:

 1.     El niño que recibe la sobreprotección del ambiente familiar,  especialmente de las madres, que son las que se preocupan más cuando su hijo manifiesta el problema de la enuresis.  Están siempre vigilantes, es frecuente observar que son las madres las que se preocupan de cambiar las sábanas, o de utilizar pañales absorbentes,  y en todo momento se preocupan por el cuidado y lavado del niño. Muchos padres sobreprotegen a su hijo no permitiendo que duerma fuera de casa, o que vaya de excursión con los amigos. La madre de un niño de 9 años con problemas de enuresis comentaba, que ella se había preocupado de explicar personalmente a cada uno de los amigos de su hijo el problema de la enuresis De esta forma, el niño podía dormir en casa de los amigos o  ir de excursión con ellos. Posiblemente  el problema de la enuresis de ese niño se ha prolongado, considerando que ya tiene 9 años, seguramente porque su madre con esta actuación, permite que el niño se acostumbre a vivir con este problema, de esta manera el niño no logra tomar conciencia y por lo tanto no realiza ningún esfuerzo para superarlo.

 2.    La falta de afecto por parte del ambiente familiar: Algunas familias ofrecen poco cariño a sus hijos, por este motivo es frecuente observar que si el niño sufre el problema de enuresis, sus padres quizás no le prestarán mayor atención. Se produce una despreocupación extrema de los padres por el problema de su hijo. Esto es frecuente observarlo en  padres que creen que si el niño no controla el pipí, es porque es perezoso o bien, porque creen que con el tiempo se le pasará. En otros casos aplican castigos o burlas, lo que siempre provoca que el problema de la enuresis se prolongue.

EL PROBLEMA DE ENURESIS EN EL NIÑO SE PUEDE PROLONGAR,

SÍ SU AMBIENTE FAMILIAR NO ES ADECUADO.

¿Qué es lo que los padres no deben hacer?

 q      Proteger extremadamente al niño: El niño con enuresis debe enfrentarse a su problema, esto le ayudará a  entender que debe hacer un esfuerzo para solucionar su problema.

 q       Despreocupación de los padres: Si el niño no recibe una buena atención de su familia es posible que la enuresis le sirva para intentar llamar la atención de sus padres. Sucede lo mismo  en algunos hijos de padres que se separan o bien, cuando alguno de los padres falta por cualquier motivo. En cualquiera de estos casos es posible que la enuresis se prolongue.

q       No aplicar castigos o burlas, ya que únicamente lo que se consigue es aumentar la inseguridad y la frustración del niño, y por lo tanto agravar el problema.

¿Que tratamiento se aconseja?

Hay varias formas de intentar solucionar el problema de la enuresis. Algunas de ellas son las siguientes:

Enuresis diurna:

 q       Son útiles las técnicas en las que los niños deben beber una cantidad de agua, y contener las ganas de orinar durante algunos períodos de tiempo. Poco a poco, se debe aumentar la cantidad de agua y el tiempo que el niño debe controlar las ganas de orinar. Esto permite ejercitar el control a la hora de hacer pipí.

Enuresis nocturnas:

 q       Es importante controlar la cantidad de agua que bebe  el niño antes de ir a dormir. No debe beber en las últimas dos horas antes de dormir.

 q       Al niño se le debe premiar de forma afectiva cada vez que no moja la cama durante la noche. Si aumentan los días que logra controlar el pipí, los premios afectivos se deben aumentar, y en las noches que no logra este control, nunca se le debe castigar o burlarse del niño.

¿Qué debemos hacer los padres?

 §         Si nuestro hijo se hace pipí, después de los cuatro o cinco años, debemos considerar la posibilidad que se trata de una enuresis.

 §        Debemos descartar la posibilidad de que se trate de una  incontinencia urinaria por lo tanto, deberíamos acudir al médico para que realice las exploraciones oportunas y diagnostique la enuresis.

 §         Con nuestro hijo, ante todo debemos hacerle ver que no es un problema grave, porque no lo es. Es importante que el niño reciba en todo momento nuestro apoyo, para que de esta manera tome conciencia de que debe hacer un esfuerzo para solucionar su  problema.

 §         Debemos saber que el problema desaparecerá con la edad, pero es necesario ayudar al niño a que el problema desaparezca lo antes posible. De esta manera le evitaremos un sufrimiento innecesario.

Autor: Alexander Knuckey S.

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