Melanie Klein, en una primera lectura sorprende, como que resulta difícil entender porqué dice lo que dice, y esa sensación que tu tienes de que siempre dice lo mismo, y que por otra parte Winnicot es mucho más accesible.
Tú lo asociabas al tipo de paciente con quien trabajan, Winni también trabajó con pacientes con un conflicto psíquico que comprometía la constitución del aparato, no eran buenos neuróticos.

Winni, es un actor importante, habría que leerlo mucho más en toda la extensión de su obra para darse cuenta de la complejidad de lo que él hace, pero siendo él importante, Melanie Klein es trascendente, o sea, Freud es  pilar de toda la teorización psicoanalítica y Klein y Lacan son los otros dos grandes troncos.

Klein es una autora muy, muy importante, y si ustedes quieren Winni  no podría haber existido si no hubiese leído a M. Klein, ella es la primera terapeuta que trabaja con niños y que trabaja con psicóticos haciendo psicoterapia, y no me refiero solamente al interior del campo psicoanalítico, es la primera, entonces se pueden imaginar  que en realidad es una obra que introduce un cambio radical.

Es complicado trabajar a M. Klein, sobre todo en una clase, lo que podemos intentar es rescatar las cosas más importantes que ella propone en relación al trabajo con niños, y lo mismo podríamos hacer con Winni, acá lo dejaremos de lado porque es más fácil de leer.

Antes e empezar, quiero decirles porqué el interés, Winni es importante porque de algún modo introduce a los padres en la sesión, y a la madre, o sea, introduce ese espacio intersubjetivo para el trabajo con el niño, entonces vean estos conceptos como el de  "BUENAS MADRES" , "HOLDING"; "ESPACIO TRANSFERENCIAL", son todos conceptos que están en relación a una intersubjetividad. Desde mi opinión, Winni deja esto muy  en la empiria, es como que de repente, desde mi punto de vista, se refiriera mucho a la señora mamá y no a la problemática de la representación. Lo que interesa rescatar de Winni es esto, y el "FENÓMENO TRANSICIONAL" donde ubica el cuerpo.

Después es bien importante en Winni, el asunto de que al juego lo ubica como una actividad que es curativa, no sé si elaborativa, curativa al menos en sí misma, en cierto sentido lo que él propone es que el niño juegue y la intervención del terapeuta se ubique cuando el niño detiene su juego, pero nada más, para Winni es jugando que podrá curarse. Esto es lo importante en Winni y discutir este concepto. Ustedes harán eso

Ahora vamos con Melanie Klein, Para ubicar el trabajo de ella, hay que ubicarse en relación a la clínica que ella tiene que hacer, ustedes saben que Freud había planteado que las neurosis (histeria, obsesión, neurosis de angustia) es lo que él ubica como las psiconeurosis de transferencia y por otra parte ubica las psiconeurosis narcisísticas, en relación a que no harían transferencia, entonces, él trabaja diciendo que el psicoanálisis propiamente tal, no es posible para las psiconeurosis narcisísticas, porque no pueden hacer transferencia.

Melanie Klein, lo que diría es "esto es así, pero, las psiconeurosis narcisísticas no hacen el mismo tipo de transferencia que las neurosis de transferencias", o sea, que la transferencia que hacen no es la misma, pero que también se puede trabajar allí.

Cuando ella re-sitúa esto, tiene que re-situar un montón de conceptos, porque cuando Freud habla de neurosis de transferencia, de transferir y se está refiriendo a la neurosis, Freud supone que el material con el cual va a trabajar en una sesión son formaciones del inconsciente, o sea, está pensando en un aparato cuyo conflicto logra una expresión simbólica, porque es un aparato que está dividido en inconsciente y pre-consciente-consciente, entonces, las formaciones del inconsciente como el síntoma, el sueño, el lapsus, el acto fallido, etc., son todas formaciones donde está expresado un deseo y una represión; un deseo y la represión sobre unas determinadas mociones de deseo, hay un conflicto, dicho en primera tópica, entre el Icc y Pc-Cc mediado por la represión. Entonces tenemos un aparato psíquico que logra dar expresión simbólica a sus conflictos.

Pero si M. Klein va a trabajar con niños muy chicos o va a trabajar con psicosis, no se va  a encontrar con formaciones del Icc propias que tienen que ver con la producción de un aparato neurótico, se va a encontrar con otro tipo de manifestaciones, entonces, Klein tiene que primero definir el concepto de Icc.

Si Freud trabaja en función de la Represión y de la represión secundaria, o sea, estando instalada la represión primaria, y esos avatares del retorno de lo reprimido secundariamente, Klein va a trabajar con aquello que hay antes de la represión primaria, o sea, antes de que el aparato, dicho desde Freud, pueda expresar el conflicto en términos de lo Icc y lo Pc-Cc y el pasaje de la representación Icc a lo Pc-Cc.

Otro concepto que tiene que ver es el de Edipo, porque Freud, si va a trabajar con las neurosis, dice que el núcleo del conflicto neurótico es el Edipo, vale decir son aquellas mociones edípicas, de deseo edípicas, que en lugar de disolverse y transformarse en identificaciones, dar paso al Superyo, etc., en lugar de que suceda esta disolución del edipo, se reprime y estas son las mociones que van a aparecer haciendo síntoma en la neurosis. Pero toca que Klein va a trabajar antes del Edipo, o sea, si Freud trabaja con aquellas mociones que retornan de lo edípico, después de que el Edipo ha sido reprimido, M. Klein está trabajando antes.

Otro concepto que también tiene que modificar es el de YO, porque Freud cuando está hablando de neurosis de transferencia, está hablando de un YO INSTANCIA, y a M. Klein esto no le sirve, entonces todo esto es lo que ella tiene que modificar para empezar a trabajar.

¿Cómo hace esto Melanie Klein? De alguna manera ella construye un sistema para representar una vida psíquica desde el  "vamos", desde el inicio, desde el origen mismo, Klein no le preocupa esos bordes, no le preocupa lo de afuera, no se preocupa mucho, más bien casi nada, por no decir nada, de la mamá, ni a nivel de la mamá, la señora ni del lugar madre, o sea, no le preocupa, lo deja fuera de conceptualización. Y no le preocupa el problema de lo psíquico y lo biológico, el problema de que si la pulsión tiene un asiento en lo somático, y si la representación psíquica, etc. Elimina estos bordes.

A partir de allí instala una especie de supuesto central, el YO existe desde el inicio porque desde el inicio hay Pulsión de Vida y Pulsión de Muerte, nada de interrogarse de dónde viene la pulsión;

la Pulsión de Vida = tiende a la INTEGRACIÓN

la Pulsión de Muerte = tiende a la DESINTEGRACIÓN

y como la pulsión pulsa, y por lo tanto, alguien tiene que hacer este trabajo en relación a la pulsión, hay un YO desde el inicio, por precario que este YO sea, pero desde el inicio hay un YO, y este YO es el encargado desde el vamos, de deflectar sobre el objeto la Pulsión de Muerte para preservarse, en función de la Pulsión de Vida, integrándola. Fíjense que aquí Klein, introduce otra diferencia con Freud, él trabaja con un conflicto que es básicamente libidinal, el problema es la sexualidad, eso que está libidinizado. Para Klein el problema está básicamente en función del ODIO, ella dice "si enfermamos no es por el amor y su represión, sino porque no sabemos qué hacer con el odio", y ella lo está planteando en términos de estos primerísimos tiempos del Yo, y acá, el problema del Yo es que hace con la pulsión de muerte, no que hace con la pulsión de vida, y eso es lo que para ella todo el tiempo va a estar en juego en el trabajo clínico, ahora, yo aquí, hago mi lectura, ustedes harán la suya propia. Desde mi punto de vista Melanie Klein lo que genera es UN MODO DE HACER EN SESIÓN, más que una teorización en relación a la constitución del psiquismo, ella desde el psicoanálisis, desde su lectura de Freud, lo que hace es hacer operativo, al interior de un determinado tipo de clínica los conceptos que ella recoge desde Freud, no es que se plantee como problema la constitución del aparato, no, lo que le interesa es como opera en una sesión, desde la problemática que está allí.... es pre-edípica donde hay un Yo que no es un Yo instancia, donde el conflicto no es por lo libidinal, es por lo tanático y no es la represión lo que media el conflicto y frente a eso es que ella va construyendo esto.

M. Klein corre para atrás todo y supone una serie de cosas desde el inicio, yo les decía que este como retrotraer hacia el inicio de la vida estos conceptos en realidad lo que construye es un modo de poder operar en sesión, creo que más o menos por ahí va.

Entonces, cuando ella se plantea que siempre hay un Yo, también plantea que siempre hay un objeto y siempre entre el Yo y el Objeto hay algún tipo de relación.
Entonces, hay un Yo, hay un Objeto que están en relación y hay Angustia. Porque acuérdense que lo que ella se plantea es que la tarea central del Yo es en sus inicios, es qué hacer con la pulsión de muerte, desde el principio, ¿qué hace con la pulsión de muerte para poder seguir viviendo?

Al plantear ella un Yo un objeto y una angustia, lo que plantea es una especie de escena básica, de escena de relación del Yo con un Objeto como una escena básica, y esto es lo que ella llama POSICIONES (mm...mmm)
Ella plantea dos posiciones:

POSICIÓN ESQUIZO-PARANOIDE = si lo planteamos como en términos evolutivos, sería primero que la posición depresiva, y en esta posición hay un Yo muy escindido, hay un Yo muy Esquizo porque ha puesto sobre el objeto esas partes de él que tiene identificadas con la pulsión de muerte, y que él considera malas, entonces, el objeto es un objeto parcial, y la angustia que el Yo siente frente a este objeto, sobre el que ha puesto estas partes malas de sí mismo, es ANGUSTIA PERSECUTORIA.

Fíjense que aquí hay siempre la posibilidad de una escena, un YO frente a un pecho malo (porque frustra) y este YO siente que este objeto siente miedo de este objeto, porque este objeto malo lo puede atacar ¿porqué el objeto malo lo puede atacar? Porque el objeto es soporte de sus propias mociones de ataques, porque están puestas en el objeto para que el Yo se pueda mantener integrado, vale decir, es un Yo que no es capaz de tolerar al interior de sí mismo las mociones más destructivas, entonces, las tiene que poner afuera, las pone en el objeto, pero el costo de esto es que el objeto se hace persecutorio, entonces, el Yo tiene miedo del objeto y eso es lo que se conoce como angustia persecutoria.

POSICIÓN DEPRESIVA = Hay un YO MÁS INTEGRADO, hay un OBJETO TOTAL y la angustia es DEPRESIVA.
En la posición esquizoparanoide la angustia es paranoide en la posición depresiva la angustia es depresiva.
Hay un YO bastante más integrado que puede reconocer en sí mismo, tendencias de amor por el objeto, y tendencias de odio por el objeto, y el objeto es total en el sentido de que también puede ser reconocido como un objeto que en ocasiones satisface y entonces es amado y que en ocasiones frustra y que entonces es odiado, entonces es un objeto total, hay ambivalencia, es un objeto amado y odiado, pero entonces, como el objeto es, a la vez amado que odiado, el Yo teme dañar al objeto porque lo odia, entonces su angustia frente al objeto es depresiva. Fíjense lo que construye M. Klein, construye como dos estructuras de relación de objeto, para dar nacimiento a fantasías de tipo persecutorio y a fantasías de tipo depresivo.

M. Klein se plantea ¿cómo este Yo se puede ir integrando y no es en función del amor que se dificulta y se hace conflictiva la integración, es en función del odio, entonces lo que a ella le preocupa es qué pasa con el odio, que pasa con la pulsión de muerte. Con la pulsión de vida. Ella dice " si ya estamos reprimiendo, estamos con síntomas  producto de la depresión, ella dice, bueno ya con eso da igual. Para ella es como territorio ganado, como si dijera "bueno y de qué se quejan", y por eso cuando se trabaja esto, quienes trabajan desde M. Klein, no trabajan el problema de la represión, trabajan lo que llaman los NÚCLEOS PSICÓTICOS, y lo trabajan en relación a estas dos posiciones, por mucho que se trate de un neurótico, siempre lo que preocuparía, desde la clínica kleiniana, es qué es lo que pasa con la pulsión de muerte, qué es lo que pasa con esos aspectos disociados del Yo.

Si Freud se planteaba como idea de cura HACER CONSCIENTE LO INCONSCIENTE o que Se HAGA YO DONDE ERA ELLO, para M. Klein de lo que se trata es que el YO SE HAGA CADA VEZ MÁS INTEGRADO, que pueda aceptar más adentro de sí mismo esos aspectos propios que necesita poner en los objetos porque no los puede tolerar adentro de sí mismo, y eso lo disocia, entonces se trata de que el Yo se integre produciendo menos disociaciones de esos aspectos  de sí mismo que no tolera.

Esto no quiere decir que no contemple lo libidinal, pero ya lo voy a integrar. Fíjense que ella hace otro movimiento con esto, porque para ella siempre el problema está referido a la disociación/integración del Yo, a la acción de la pulsión de muerte, entonces estas dos posiciones, aparte de ser leídas en términos de evolutivos, pueden ser leídas al interior de una sesión.
Para M. Klein, si en lo manifiesto hay angustia persecutoria, en lo latente, el problema es de la posición depresiva; si ella en lo latente escucha angustia persecutoria, ella dice "lo que tengo que interpretar, porque está latente, es la angustia depresiva, o sea, el temor a haber dañado el objeto.
Y al revés, si ella en lo manifiesto encuentra angustia depresiva, en lo latente y por lo tanto lo que tengo que interpretar es el miedo del objeto, el miedo que me causa el objeto.
Si ustedes se fijan, ella genera una especie de posibilidad permanente de interpretar, cualquiera sea el nivel del discurso  que tenga por delante, sea solo juego, sea sólo gestual, sea solo silencio o sea verbal, tiene siempre una herramienta para interpretar. No tiene que esperar una formación del inconsciente para trabajarla, no tiene que esperar que allí aparezca un lapsus un fallo en este discurso, porque ella mete todo el discurso en esto, y con esto lo que modifica es el concepto de transferencia, porque para ella, como al interior de una sesión, por el hecho de fijarla como sesión todo es material, porque es leído en función de estas dos posiciones, TODO ES TRANSFERENCIAL , entonces, a través de la transferencia, genera otro espacio de interpretación, porque una cosa es poder interpretar siempre desdoblando lo persecutorio en lo depresivo y lo depresivo en lo persecutorio.

Pero al instalar la transferencia e instalar un Yo del analizado y un Yo del analista genera otro espacio para interpretar permanentemente, entonces M. Klein interpreta la mayor cantidad de las veces, en relación al aquí y ahora de la relación analizado/analista,  todo es material, todo es interpretable, incluso en cualquier tipo de pacientes , en neuróticos también, la hora de llegada, el modo de llegar, lo que dijo o no dijo, todo pasa a ser material, con el modo que ella lo plantea.

Con esto por supuesto puede operar, ella lo hizo con Dick, que es un niño que llega a sesión y no hace NADA, juega con un trencito, porque no puede conformar él el material.

¿Se dan cuenta que construye una especie de herramienta frente a la que cualquier sesión  es posible?, porque ella siempre puede operar, y ella siempre operó, ella trabajaba mucho.

¿y qué pasa con lo libidinal?
Preguntarse por las experiencias libidinales, es preguntarse por las experiencias que producen placer, como distintas de las que producen displacer.
Diciendo cosas muy gruesas, porque hoy vamos a trabajarlo así (cachetona la señora) con las experiencias de placer, lo que el Yo puede hacer en esos primerísimos tiempos, es irse como fortaleciendo, como enriqueciendo, a través de IDENTIFICACIONES, o sea,  aquellos aspectos satisfactores del objeto, son aspectos de los que el Yo se puede adueñar, hacer propios, entonces a través de las experiencias libidinales y placenteras, este Yo se va haciendo cada vez más fuerte, se va haciendo poco a poco capaz de tolerar las experiencias de frustración.

Yo les decía que M. Klein, para hacer posible este objeto en relación con el Yo, necesita también hacer más temprano el EDIPO, necesita tempranizar el Edipo, y de hecho ella instala lo que ella le llamó el EDIPO TEMPRANO.

El EDIPO TEMPRANO ; ocurre ENTRE  la posición esquizo-paranoide y la posición-depresiva. Pero tiene sus antecedentes, porque los objetos parciales de M. Klein, por supuesto, uno central es el pecho, pero para ella existen todas las pulsiones parciales posibles, por lo tanto hay muchos objetos parciales, y las zonas erógenas, para ella están todas activas, lo Oral, lo Anal (¡hay!), lo fálico (mm), entonces para ella  es un problema de primacía, cuando está en juego lo oral y el pecho, hay un primado de lo oral sobre lo anal y lo fálico pero no quiere decir que no esté presente lo anal y lo fálico, por lo tanto para ella, desde el inicio, así como hay objeto oral (el pecho) hay objeto anal (las heces) y hay objetos fálicos, pero como objetos parciales, son objetos que dan solo placer en la fantasía o solo frustración.
Objeto parcial que da SOLO placer, ella le llama objeto BUENO que sirve para la integración y el fortalecimiento el Yo; objeto que causa displacer es objeto MALO y se hace persecutorio en la posición esquizo-paranoide. Pero como hay muchos objetos, también está el objeto fálico que M. Klein lo plantea de manera concreta como un pene, no le preocupa esto que nos hemos preocupado de distinguir tantas veces de distinguir entre Falo, Pene, porque ella está trabajando permanentemente en la fantasía, o sea,  todos estos objetos parciales, entre otras cosas, para M. Klein, son objetos prácticamente totalmente subjetivos, porque su cualidad de bueno o malo, depende muy escasamente de lo que el objeto de la realidad proponga, porque depende básicamente, del montante de pulsión de vida y de pulsión de muerte que está en juego al interior del psiquismo, o sea, para. Klein es como que se nace con un determinado montante de pulsión de vida y de pulsión de muerte. Si el montante de pulsión de muerte con qué se nace es muchísimo, el conflicto para el Yo es muy pesado, es difícil, si es menos se hace más fácil.

Así como instala un Yo, instala Pulsión de Vida y Pulsión de muerte, en una determinada cantidad para instalar el conflicto psíquico, o sea, el conflicto es pulsional, y la pulsión la instala, no se cuestiona, que si la made la implanta, que si la sexualidad, etc., no se pregunta, solo lo instala.

Y por lo tanto todo se juega en la fantasía, o sea, la incidencia del objeto desde afuera existe pero no es mucha, por lo menos desde este modo que M. Klein instala para el hacer en sesión, en otras palabras y aquí ustedes se pueden explicar porqué Arminda Aberasturi que es Kleiniana dice que no hay para qué ver a los padres, o sea, los padres más bien podrían instalar una dificultad en el trabajo y la confianza del niño, más que aportar algo, porque está pensando desde esta teoría, entonces el problema está trabajado absolutamente a nivel de la fantasía, no de esos objetos de la realidad soportes de esta fantasía, para nada.

Y en ese sentido, así como el Yo en la medida en que van alternándose estas posiciones, se va integrando, el objeto de ser absolutamente subjetivo, tal vez va teniendo algo más que ver con el objeto de la realidad, va teniendo más que ver con esa señora mamá, al principio es más que nada la experiencia de satisfacción o de insatisfacción, y donde va a ser vivida con mucha intensidad y mucha pulsión de muerte la insatisfacción.

Klein se está imaginando que el cómo se viva esa experiencia de mamar, por ejemplo, va a depender básicamente de los montantes de pulsión de vida y muerte con los que ese niño nació.
Yo no creo que ella se esté planteando un modo de teorizar constitución psíquica, sino que lo que está construyendo es una herramienta para poder trabajar en cualquier tipo de sesión, con el discurso que le pongan ella puede operar, en realidad M. Klein ni discute qué pasa con la pulsión de muerte, es innata o no... le da igual. Nunca escribió un artículo para pronunciarse sobre eso, si lo dice lo dice al pasar a propósito a lo que está trabajando.

Lo que ella construye es un modo de leer cualquier sesión, y un modo de leer cualquier discurso así un niño no haga nada.

Lo que quiero que quede claro es que es un mundo de FANTASÍA no le importa que ese objeto soporte en el afuera, entonces, así como hay pecho, hay Pene, en relación a lo oral, para ella, el primer objeto es el PECHO y si van apareciendo otros objetos en la escena psíquica, que es esta escena de FANTASÍA, es por equivalencias con el pecho, equivalencias simbólicas, entonces si el pecho no está, de repente es posible, en función de una equivalencia simbólica, una experiencia de placer con otro objeto, vivir una experiencia con un objeto diferente del pecho frustrante por ejemplo, si el pecho es muy malo, y está la posibilidad de la equivalencia simbólica con otro objeto, por ejemplo, con el Pene, entonces es posible vivir allí una experiencia gratificante con el Pene, mientras no está el pecho, como un desplazamiento. Entonces mientras más se va enriqueciendo, el mundo de los objetos parciales hay mayor posibilidades para el Yo de ir poniendo afuera la pulsión de muerte y no quedarse vacío, ir teniendo objetos alternativos con los cuales identificarse porque son placenteros, entonces es en la medida en que van habiendo suficientes experiencias gratificantes con estos objetos buenos, que empieza a aparecer en el escenario psíquico, la posibilidad de ver a estos objetos en relación entre sí, o sea empieza a hacerse suficientemente importante este mundo de los objetos fantaseados, como para empezar a verlos en relación entre ellos.

Aquí puede empezar a aparecer el tiempo, el espacio, una causalidad, entonces si ustedes quieren la primera relación que aparece es lo que ella le llama el EDIPO TEMPRANO, la primera relación que se da entre estos objetos es lo que ella le llama E. T.

EDIPO TEMPRANO = tiene que ver con imaginar a dos objetos en relación, dándose placer y quedando el que observa excluido.

Y entonces esto empieza también a enriquecer la gama de afectos en juego y empieza a aparecer un afecto que es muy importante para la teoría kleiniana que es la ENVIDIA, fíjense que aquí Klein instala otra herramienta para hacer en sesión, porque para Freud, la pulsión de muerte es muda y si se la puede conocer es en su mezcla con la pulsión de vida, por ejemplo apareciendo en la agresividad, pero M. Klein instala un modo de manifestarse de la pulsión de muerte y es lo que ella le llama envidia, o sea, la envidia es el modo manifiesto de la pulsión de muerte para Melanie Klein. Y en este sentido, fíjense que la envidia, si ustedes quieren,  como depende de ese montante de pulsión de muerte, de alguna manera la envidia también es constitutiva, por decirlo así, o sea, todos tenemos un cierto montante de envidia, el problema es cuanta, porque si es mucha y a través de lo edípico, lo que se empieza a atacar es esa posibilidad de satisfacción que se ve en un otro objeto, es como si la envidia fuese un nombre para hablar de que n exista un objeto para el  deseo, porque da envidia, o sea, si hay una pareja en relación y goza (¡éjalee!) , y entonces aparece la envidia como afecto, el ataque es a esa posibilidad de placer, entonces, si ustedes quieren la envidia es lo más mortífero que hay.

Empieza  a haber una causa, el hecho de que pueda existir esta causa, o sea, porqué ataco, empieza a introducir fantasías que van teniendo más posibilidades de traducción, porque tienen más posibilidades de traducción en una multiplicidad de relaciones, eso mismo que yo trataba de plantearles en relación a como es que al poblarse el mundo psíquico de más objetos, se van haciendo posible más ecuaciones simbólicas y por lo tanto es más factible que el yo se rescate en experiencias buenas, lo mismo sucede a estos afectos sentidos en función de esto que envidio, o sea, si la pulsión de muerte empieza a tener una tonalidad afectiva, como envidia, y esto empieza a poderse instalar en distintas relaciones que yo veo como envidiable, la diversificación a través de estas ecuaciones simbólicas es lo que hace más posible que el yo pueda ir elaborando lo que digo, es esa diversificación en multiplicidad de fantasías, lo que para M. Klein va posibilitando que la vida psíquica, se sostenga, siga produciendo, o sea, para ella el problema sería que se detuviera, que dejara, en términos freudianos, de representar, en términos de M. Klein sería que dejara de hacer ecuaciones simbólicas y dejara de enriquecer este mundo de fantasía, y muriera psíquicamente, esta actividad psíquica.

Entonces, el Edipo Temprano a M. Klein le sirve para instalar esta posibilidad  de enriquecer la gama afectiva y de enriquecer las relaciones con los objetos en una triangulación, o sea que saca de la especularidad, la lectura y la introduce en una triangularidad, al introducirle la triangularidad introduce la causalidad.

Entonces lo que ella hace como herramienta frente a una sesión,  es muy importante, porque  entonces para ella siempre hay una causa.

Y paralelo a la envidia el otro sentimiento que aparece y que es básico super importante para M. Klein, es la GRATITUD.

LA GRATITUD = para M. Klein es ese afecto de reconocimiento de lo que se recibe en términos de placer, si ustedes quieren es el amor al objeto que hace gozar, en esta fantasía , a ese otro que en el otro caso era envidiado porque podía hacer gozar, en este caso es gratitud lo que se siente respecto de este objeto que hace gozar, y la gratitud es como expresión de la pulsión de vida.

Se enriquece la gama de afecto, de como puro amor, puro odio empieza a haber una  diversificación a través de la envidia y de la gratitud, se empieza a abrir la gama afectiva y de allí que se haga posible la posición depresiva.

Muy importante es esto, porque para M. Klein, la posición esquizo-paranoide puede ser elaborada al interior de la posición-depresiva, y de aquí este desdoble que ella hace en sesión y que les decía antes, si en lo manifiesto hay angustia persecutoria, en lo latente es lo depresivo.
Para poder entender  estas posiciones, son dos estructuras para rendir la fantasía que aparece.

M. Klein, en estas relaciones con los objetos lo que está en juego allí es la pulsión, pero la pulsión encuentra expresión en la fantasía, y la fantasía es el contenido del inconsciente.
Es una barbaridad lo que voy a decir (uuuuy) pero es un poco como si ella se imaginara el inconsciente como un saco de fantasías, es un inconsciente de contenidos, de aquí la crítica de los lacanianos, estructurado en estas dos posiciones.

Cuando el niño juega, lo que hace es darle expresión a estas fantasías inconscientes, entonces para ella cuando hay un niño jugando, hay un autito que va a entrar en un garaje, allí hay un Pene que va a entrar en el cuerpo de la madre (¿de quien es la fantasía? digo yo) en el jugar del niño está la expresión de la fantasía inconsciente, los juguetes son elementos simbólicos para expresar la fantasía inconsciente y la tarea del terapeuta es descifrar esta fantasía inconsciente y ponerla en palabras, porque para ella la palabra es la herramienta del proceso secundario, entonces, la tarea del terapeuta es hacer una especie de decodificación, aunque es injusto decir decodificación, porque no es que ella haga una interpretación como cabalística, que crea que existe un libro, un código, no no es eso, pero en cierto sentido es como una especie de traducción a la palabra tal vez, de algo que aparece con figuras.
No hace justicia a todo el trabajo de ella, al decirlo así, pero un poco es así, es como si hubiese una relación muy directa entre  eso que aparece en el juego, esa fantasía y esa puesta en palabras.

Ella interpreta TODO, desde la hora que llega, si le habla, si la mira, si no la mira, todo.

La Francoise Doltó privilegia la palabra, no el juego, el juego está presente porque es como un modo de hacer del niño, no por el juego mismo, tal vez en Winni sí el juego cumple un papel importante, porque para Winni el juego es un modo de pensar, es un modo de crear en esta especie de espacio transicional, es un modo que el Yo tiene de estar más manipulando según su deseo la realidad a sabiendas de que no es la realidad, entonces en Winni si pero no en otros.

Esta tarea como de traducir a  palabra que es la tarea del terapeuta, implica como un trabajo que ha sido muy criticado desde Lacán, y tal vez tenga cosas criticables, pero no por eso se puede desconocer el aporte que hace M. Klein, tal vez hay muchas cosas más que pensar sobre el trabajo que ella abrió, después hay una cosa curiosa, los kleinianos, son excelentes clínicos, ejemplo, Pichón Riviere, no era muy buen teórico pero era muy buen clínico, entonces, operaron como muy al pie de la letra a la M. Klein sin cuestionarla, en general los post kleinianos son bastante pobres en términos teóricos, pero fueron buenos clínicos, la misma Arminda Aberasturi, Marie Langer en "maternidad y sexo" que es kleiniano. Hay muchas cosas que al leer uno dice , bueno esto que ella afirma es indefendible, pero opera.

Si alguien llegó a la problemática edípica está mucho más allá del bien y del mal, no es eso lo que a ella le interesa trabajar, o sea, la neurosis para ella es problema resuelto, el problema es lo esquizoparanoide de cada quien, del psicótico.

Si se piensa desde la lógica de M. Klein, ella construye este mundo de fantasía planteándose  que el cuerpo y sus zonas erógenas es el primer espacio en el cual se construyen metáforas de mundo, o sea, todas nuestras relaciones de mundo para Klein, podrían ser traducidas en relación a nuestro cuerpo, la actividad erógena de nuestro cuerpo, entonces por eso es que ella pone a funcionar el cuerpo. Una discusión de ella con Freud, es en relación a cual es el conocimiento que la niña tiene de su cuerpo, y para M. Klein si la niña tiene vagina, tiene conocimiento de la vagina, y ella considera que eso es observable, porque existen, porque hay una zona del cuerpo, desde la que hay actividad, sensaciones, si está en el cuerpo como un lugar excitable existe, simplemente existe y en la niña no existirá el pene pero existe el clítoris y en el niño no existe la vagina pero sí existe un ano, donde hay experiencias de penetración y etc. Que los niños se masturben para ella es un modo en el que este cuerpo va generando fantasías de ecuaciones simbólicas, entonces, es la represión la que va poniendo coto  a la manifestación directa de esta fantasías inconscientes, entonces, en el niño más chiquitito o en un aparato menos estructurado, la represión es menos, diría ella, y aparece más directamente la fantasía inconsciente. En un sujeto más estructurado, por ejemplo, un adulto neurótico, hay mucha represión y cuesta mucho más acceder a estas fantasías inconscientes.

Entonces para ella el trabajo con el niño implica como ponerle cierto coto a esta expresión tan poco mediada de la fantasía inconsciente, con el adulto es al revés, hay que ver cómo acceder a esta fantasía inconsciente. Para ella si se instala la represión, estamos al otro lado, el problema son los aspectos psicóticos.

El Juego es expresión de estas fantasías y de esta especie de simbólica en relación al cuerpo, el cuerpo es el modelo de esto simbólico, es lo que a través de ecuaciones se podría deducir, el cuerpo y la relación con sus objetos, el pecho, las heces, el pene, y las relaciones entre los objetos.

Ella siempre trabaja sobre el edipo temprano. LO que ella dice es que el edipo de Freud, por supuesto está allí y que  Freud tenía mucha razón, ella no lo cuestiona en absoluto y dice también hay un edipo temprano y como en la clínica lo que a ella le interesa es trabajar con el núcleo psicótico ella no se mete con el edipo freudiano, se mete con lo que ella llama el edipo temprano y nada más.

El edipo freudiano es el núcleo de la neurosis, por ejemplo la paranoia, para Freud, lo que está más problematizado tiene que ver con el narcisismo, para él hay una regresión a un punto de fijación que ubica en el narcisismo.


El trabajo con grupos, trabajan desde M. Klein, la interpretación planteada desde P. Riviere, también está permanentemente alternándose entre la angustia persecutoria y depresiva y remitiendo a una de las dos posiciones.

Bibliografía sobre esto:
M. Klein  sus obras completas
Hanna Segal - "Introducción a la obra de M. Klein" y "Melanie Klein"
este es el más importante M. Klein "La importancia  de la formación de símbolos en el desarrollo del Yo"
Introducción a Conceptualización Kleiniana
Clase realizada por Pilar Soza 
Santiago, 14 de mayo de 2002  (M.T.I.)
Trabajo con Grupos   -   El Grupo desde Pichón-Riviere.   -   Clínica con Adolescentes

Totém y Tabú.
OTRAS CLASES:
Copyright © 2005. Valentina Parra
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