| Domingo 18 de septiembre,
VIII marcha en bici
Me invita Granada al Pedal para presentar
una pequeña exposición de fotografía
sobre el tema de los árboles en nuestra ciudad, además
generosamente la financian. Y para allá que me voy.
La exposición la monto en el quiosco de música
del salón, mientras observo como ya van llegando
ciclistas y otros curiosos atraídos por la música
y los stands donde se reparte información y la gente
la solicita con mucho interés, se registran los participantes,
se dan placas para las bicis y también para los niños
se hace globos con diferentes formas.

Las caras se van transformando al comprobar
la buena energía que se respira por parte de todos,
¡es tan raro encontrarse una actividad en la calle
donde no te estén vendiendo algo!

Cuando dejo las fotos instaladas en el quiosco
me voy para la mesa de información pues Lucía,
una de las organizadoras, me pide que me haga un poco cargo
mientras se hace el recorrido en bici.

Jesús García de Granada al Pedal da la bienvenida
y la señal de salida para todos los participantes..¡
y a inundar la ciudad de ring ring que se van!

Aprovecho que estoy en la mesa para recoger firmas para
la vega de Almuñecar y sus cultivos tropicales, amenazados
por el plan de construir urbanizaciones disfrazadas de campos
de golf. Es conmovedor ver que a la gente tan suelta al
firmar, es difícil ver tantas personas reunidas con
tanta sensibilidad. Esta señora tardó un rato
en leer su nº de DNI y firmar, pero no dudo en hacerlo.

Dejo un momento el puesto para ver como van mis fotografías.
Al ver a la gente prestar tanta atención y comentar
con tristeza como nos quedamos sin arbolado me emociono
y vienen las lagrimas a los ojos, duele perder a los árboles
que tanto nos regalan, pero recompensa ver que la gente
se interesa por ellos.


también la asociación necesitamos
la vega ha puesto algunas fotografías que muestran
como la vega granadina va pasando de su verdor al gris del
cemento.

Y la organización ha montado un castillo
hinchable para los niñ@s...¡no falta de ná!
Y allí me los encuentro pegando botes con una alegría
contagiosa.


la gente regresa de su recorrido feliz de
haber transformado, aunque sea por unos instantes, la ciudad
en un paseo de tranquilidad.

aquí queda esto, felicidades por
el éxito del VIII aniversario y que se repita el
año que viene y cada vez sean más los bicicleter@s.


¡ hasta otra !
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