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La historia que viví de cómo
sucedieron las cosas
En nuestro barrio se venían anunciando
unas obras de construcción de un túnel subterráneo
para, en teoría, facilitar el tráfico de la
calle Severo Ochoa de la ciudad de Granada.
La idea de unas obras ya empieza a intranquilizar,
pues ya se sabe que "lo malo conocido...", pero
es que lo que teníamos no era tan malo, aparte de
un tráfico saturado a ciertas horas, la calle y acera
son amplías, los edificios no son demasiado altos
y tenemos en esta calle un jardín botánico
y los paseos universitarios, pulmones verdes en una ciudad
que desde unos años a esta parte le ha perdido el
respeto a la planificación y ha apostado por la masificación.
Aparte, a ambos lados de la calle, unos
hermosos olmos de edades entre los 30 años y los
40, con una altura de hasta un 5º piso y una frondosidad
que protege las fachadas del excesivo calor del verano tórrido
que todos conocemos de granada. También los viandantes
se protegen bajo estas sombras y todos los que pasamos por
esta calle que somos muchos (en época escolar la
mayoría estudiantes) nos beneficiamos de la labor
que ejercen sin pedir nada a cambio; purificarnos el aire
contaminado que respiramos, aislarnos del ruido, la contaminación
acústica y todo esto sin pedir nada a cambio...sin
despreciar su belleza y que son seres vivos (cosa que se
nos olvida con tanta facilidad).
Pues bien, como pago a todos estos servicios,
los olmos han sido primero podados en agosto (fecha nefasta
para esta operación) y luego arrancados de la tierra
donde han estado los últimos 40 años.
La operación de poda nos sorprendió
a mí y a un amigo que volvíamos de una excursión
el jueves 12 de agosto a las 5:30 aproximadamente.
Anteriormente una amiga que vivía
en la calle San Juan de Díos me había
comentado, que las obras de la calle habían eliminado
un árbol cuya edad estaría cercana a los 50
años (creo que los vecinos de esta calle recordarán
al árbol que estaba cerca del quiosco en su antiguo
emplazamiento enfrente de el hospital San Juan de Dios)
en función de guardar la simetría de las obras
proyectadas, creo que fríamente, desde la mesa de
un despacho. En su lugar unas árboles jóvenes
fueron replantados (veremos el futuro que les espera a éstos
y si consiguen llegar a la misma edad).
Su experiencia me hizo pensar qué
haría yo si vinieran a mi calle a talar los árboles
que tanta compañía nos hacían. Pensaba
en hacer algo, como por ejemplo subirme a uno, cosa que
había visto hacer a unos jóvenes en un parque
sevillano, o a la chica que se subió a las sequoyas
centenarias que estaban amenazadas en USA.
La situación no se hizo esperar y como he dicho antes,
nos topamos con la poda que avanzaba justo hasta mi portal,
ya se acercaban los obreros de la empresa ACSA a
colocar vallas y cinta de seguridad para cubrir el perímetro
de las ramas que caerían de la poda.
En ese momento, delante de mi amigo chencho
me eché a llorar ¿qué culpa tenían
estos árboles de los atascos de tráfico en
la ciudad? Eran los menos culpables ¿por qué
debían ser arrancados? La respuesta nos la dieron
los obreros; las parcelas donde estaban los árboles
se encontraban justo donde tenían planeado construir
unas vías de paso a ambos lados de los carriles de
circulación para vehículos; para no interrumpir
el tráfico mientras se ejecutaban las obras los árboles
iban a caer.
En ese momento decidí que iba a
hacer algo, viendo mi amigo chencho en el estado alterado
en que me encontraba, sin palabras empezó a apoyarme
en lo que fuera. Hablamos con los operarios para que nos
facilitaran un numero de teléfono para hablar sus
jefes y aquí jugaron con nosotros diciéndonos
que no lo tenían.
Llamamos a grupos ecologistas como ecologistas
en acción sin éxito pues en pleno agosto
y por la tarde en los locales no había gente, llamé
a mi amiga inma, una persona preocupada por el cuidado y
respeto de nuestros compañeros los animales, que
acudió al instante, llamamos también a la
prensa y algunos medios respondieron como la opinión
que mando a un fotógrafo que llegó en el momento
en que, viendo que el primer olmo que se encontraba frente
a mi portal había sido podado, chencho dijo que nos
colocáramos bajo el segundo olmo y así detendríamos
la poda.
Yo estaba como loco llamando por el móvil
a todos lados que se me ocurrían y no había
caído en hacer algo así, pero venciendo mis
miedos secundé la actitud de chencho e inma hizo
lo mismo.
Fue un momento loco, pues como decía
en ese momento llegó el fotógrafo de la opinión,
los obreros se negaron a parar y, como revela la foto que
salió en el diario al día siguiente, nosotros
nos encontrábamos dentro del perímetro
de seguridad bajo el olmo, los obreros detrás arrancando
ramas y arriesgando nuestra seguridad, esto es ilegal cuando
menos y ciertamente una conducta peligrosa ...¡cualquier
rama podría habernos matado!
(haz click para ver las imágenes más
grandes)
Al final se decidieron a parar, la poca
gente que pasaba en un caluroso agosto, viernes, a las seis
de la tarde se acercaba, algún vecino comenzó
a asomar con cara de "esto tampoco me gusta a mí"
y...aparecieron los jefes, los operarios les habían
llamado ... parece ser que sí que tenían su
teléfono. Esto me indigno bastante, nosotros solo
queríamos hablar, y no se nos dijo la verdad.
Comenzó un dialogo con los responsables
en el que cada uno aportaba su visión, y aunque fue
tenso, nos comentaron que los trasladaban a la avenida
de la argentinita, que allí estarían bien,
pero ¿por qué? Nosotros no queríamos
que se movieran del sitio donde siempre habían estado.
Al final y viendo que ya era casi la hora de terminar el
turno decidieron reanudar el trabajo al día siguiente.
¡habíamos detenido el arranque
de los árboles por una noche!
Esa noche fue la ultima que vimos las verdes
ramas balancearse delante de nuestra ventana y filtrar la
luz de la farola produciendo bellos reflejos siempre cambiantes,
fue la ultima noche que nos arroparon del ruido del trafico
nocturno para ayudarnos a conciliar el sueño, la
ultima que irradiaron su frescor y emanaron su aire limpio,
en definitiva la última que compartimos juntos.
Ahora desde la ventana de la casa se ven
edificios, ladrillo y cemento y el tráfico.
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Al día siguiente viernes 13 de agosto,
a las 8 de la mañana continuaron con la poda y chencho
y yo nos dirigimos a la concejalía de urbanismo desde
donde se coordinaban las obras según nos comentaron
los responsables de ACSA y los VIVEROS LOS GERANIOS (encargados
de replantar los árboles).
No conseguimos ver al concejal de urbanismo
Don. Luis Gerardo García Royo pero si que
hablamos en principio con Don. José Manuel Linares
García, encargado de parques y jardines de la
concejalía que nos comentó que a él
también le parecía una barbaridad una poda
y traslado de árboles en verano, con el consiguiente
sufrimiento para los olmos. También nos habló
de cómo va viendo desaparecer ejemplares que aunque
no están específicamente protegidos, son valiosos
o ya han alcanzado una edad y envergadura considerable.
Parece como si hubiera una tendencia a que
los árboles no lleguen a edad adulta en el interior
de la ciudad, y los de gran envergadura se sustituyen por
otros de menor tamaño...como si diera miedo la presencia
de la naturaleza en nuestra "progresista" ciudad...cuando
nosotros mismos somos naturaleza, aunque cada vez lo tengamos
más olvidado.
También nos habló de una
directiva de la Comunidad Económica Europea que
requiere la catalogación exhaustiva de especies (cosa
que no se está haciendo: aquí podemos reclamar
a nuestros políticos) para de esta manera saber al
menos de la existencia de los árboles, su número,
especie y localización, y de esta manera, evitar
con más medios su discriminada desaparición.
Siguió hablando de cómo desaparecen
zonas verdes de reciente creación para crear parques
subterráneos (caso del parque cruz de lagos que
hay enfrente del parque de las ciencias o la barbaridad
del parque del albayzin) y otras...y la gran amenaza
especulativa que se cierne sobre la vega.
¡Ufff, entran ganas de abandonar Granada
con la que se avecina!
Don. José Manuel Linares García
nos hizo pasar a ver a Don. Antonio Escobosa, Jefe
de Departamento de Infraestructuras de la Concejalía
de Urbanismo que nos mostró sobre plano lo que en
la calle se va a hacer: un túnel con entrada en Severo
Ochoa y salida en Avenida de Madrid (aquí
arrancarán aproximadamente ¡28 árboles!
Estos por ahora se salvan, ni siquiera están podados)
para descongestionar, esperan, el tapón que se forma
en la calle Severo Ochoa y en su confluencia con la Avenida
de la Constitución.
Las obras las realiza la empresa Promoción
de Infraestructuras.
Aquí hago un paréntesis para
comentar que en la Avenida de la Constitución
también tienen pensado hacer obras para dejar
sólo dos carriles de tránsito de coches...¿tendrán
que quitar también para esto todas las islas verdes
que separan los carriles?
Me temo lo peor. También en la avenida
de la constitución planean un parking subterráneo
a la altura del jardín botánico de la universidad.
¡Aviso para los residentes!
En fin, cambian la fisonomía del
barrio en función del "rey" coche, ( yo
también soy usuario de uno) contrariamente a la tendencia
de los países más avanzados de centroeuropa,
traemos el tráfico y el stress al centro de las ciudades,
facilitamos afluencia de vehículos...esto es peligroso
en una ciudad que depende del turismo para su vida diaria
y si encima aumentamos contaminación pues más
gastos en sanidad que es lo de menos; lo de más es
la salud, que podamos disfrutarla.
Como ejemplo de esta tendencia los granadinos
recordarán la barbaridad que se acometió en
la Caleta, al derribar árboles centenarios
contra la opinión de los vecinos, donde hubo manifestaciones
e incluso violencia por parte de las fuerzas de seguridad,
para dar como resultado final una inhóspita explanada
de rectas frías y perfectas donde el encuentro no
es tan agradable y que en verano hierve por falta de sombra.
¡bravo por el absurdo!
Salimos de la concejalía de urbanismo
con la sensación dicha por ellos mismos de que hagamos
lo que hagamos, las obras se realizarán y "todo
seguirá igual".
Cierto alivio si tuvimos cuando nos dijeron
que los árboles una vez podados se arrancarían
para transplantarlos a la avenida de la argentinita.
De todas formas, redacté e imprimí
en el ordenador unos carteles que colgué con la ayuda
de inma y mercedes (una amiga de los animales cuyo hermano
lleva adelante un refugio casi en solitario en la carretera
de la sierra) en los árboles previniendo a la gente
de lo que iba a suceder.
Los carteles incluían el teléfono
del partido político los verdes, pues pensé
que a nivel de ayuntamiento podrían ser los que presionaran
para que se respetaran los árboles, aunque no conseguí
hablar con ellos, parece ser que en agosto estaban de vacaciones.
También hablé con el coordinador
de greenpeace en granada que me dijo que su grupo solo se
dedica a campañas que se realizan a nivel nacional,
pero me ayudó con un directorio de e mails de medios
de comunicación de Granada. Es este: www.apc.net.org
(medios)
Con estas direcciones redacté un
e mail que envié a los medios. Juanjo de la
agencia efe los distribuyó a todos.
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Pasó el fin de semana, y el lunes
16 de agosto, ya comenzaron a arrancar y transportar los
árboles. Desde el momento de levantarme por la mañana
hasta casi la noche sentí un fuerte dolor y nudo
en el estómago.
No obstante fotografié todo el proceso
(aunque desgraciadamente las fotos se han perdido), que
a mi juicio fue doloroso, pues muchas ramificaciones de
las raíces se cortaron. El ruido que producen al
arrancarse os aseguro que no es grato para nada. Uno de
ellos se les resistió y tuvieron que trabajar muy
duro para retirarlo. ¡bravo por él!
Mientras esto sucedía llamé
a ecologistas en acción de granada y esta vez sí
me contestaron. ¡por fin hablé con alguien
concienciado y que tenía experiencia en estos temas,
pepe garcía me atendió y contó
las burradas (con el mayor respeto para estos animales)
de las que estaban siendo testigos, me comentó también
que se preparaba una gran reunión en septiembre para
hablar del tema de la vega. Quedamos en que irían
al ayuntamiento a iniciar un escrito sobre lo que estaba
pasando en nuestra calle.
Había momentos en que no podía
mirar más como seguían arrancándolos,
simplemente esperaba que lo hicieran lo más concienzudamente
posible. Hablé con el encargado de la pala mecánica
que llevaba a cabo la operación y me dijo que procuraba
hacerlo lo más cuidadosamente posible, aun así...
También noté que los carteles
que había puesto durante el fin de semana habían
¡desaparecido!
Alguien se había dedicado a quitarlos
de los árboles. ¿quién puede tener
miedo de unos carteles? Los operarios me dijeron que ellos
no habían sido, entonces ¿quién?
Hice con los chicos de Localia, una
entrevista in situ a cargo de rita y su compañero
que salió un par de veces en los telediarios.
Esa misma tarde del lunes fui a la avenida
de la argentinita y vi el emplazamiento de nuestros olmos;
no parecen estar mal, y habrá que continuar el seguimiento
para ver que en los próximos meses siguen bien. Verlos
así ha supuesto un cierto alivio para mi.
Ahora me asaltan dudas, en nuestra petición
requerimos que vuelvan los olmos a su sitio original, la
calle severo Ochoa, pero...¿están mejor dónde
están ahora? ¿es preferible no volverlos a
mover? Haría falta la opinión de un experto.
Desde entonces han pasado más cosas,
el sitio donde estaban los árboles ahora se está
convirtiendo en un carril donde circularán los coches
mientras los carriles principales están siendo excavados
para construir el túnel.
Fui testigo del terrible derribo a empujones
de un pequeño árbol que no estaba en los planes
iniciales de retirada por parte de una excavadora. No se
extrajo, directamente la excavadora lo empujo hasta partirlo.
Respeto cero.
Observo desde mi ventana
que están procediendo a resituar donde acaba la acera...parece
que la recortan en anchura....¿también vamos
a perder acera? Y no veo que estén abriendo nuevos
huecos para replantar otros árboles o traer los que
se han llevado de vuelta.

¡Es el momento de hablar con el concejal!
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