El Cielo
P. Querido Padre Pedro
Cuándo una persona esta en el Cielo, ¿puede
reconocer a sus familiares?
Diácono Rodríguez
En el Capitulo 19 del Evangelio de San Mateo, Jesús
habla del Cielo y de nuestra relación entre nosotros como un estado
en que seremos como Ángeles, contemplando la Gloria de Dios, Ya no
habrá casados ni solteros, ni madre ni padre, ni primos ni hermanos,
sino que todos seremos un solo cuerpo, unidos a nuestro Padre Dios
en Jesucristo, Entonces estaremos los unos en los otros como Jesús
esta en el Padre y el Padre esta en Jesús, íntimamente unidos y ligados por el "Espíritu de Dios" que es Amor.
R. Estimado Diácono
Cuando hablamos del Cielo, nos referimos a ese
estado de ser, "no es un lugar", donde vamos a estar en intima
comunión con Dios gozando de Su presencia, de Su paz y Su amor para
toda la eternidad.
En el Capitulo 19 del Evangelio de San Mateo, Jesús
habla del Cielo y de nuestra relación entre nosotros como un estado
en que seremos como Ángeles, contemplando la Gloria de Dios, Ya no
habrá casados ni solteros, ni madre ni padre, ni primos ni hermanos,
sino que todos seremos un solo cuerpo, unidos a nuestro Padre Dios
en Jesucristo, Entonces estaremos los unos en los otros como Jesús
esta en el Padre y el Padre esta en Jesús, íntimamente unidos y ligados por el "Espíritu de Dios" que es Amor.
Conversión
P. Apreciado Padre
Yo he sido católico toda mi vida y he tratado de
cumplir lo mejor que he podido con las leyes de Dios y de la
Iglesia. Sin embargo, hoy día se habla mucho que tenemos que "tener
una conversión" para ser cristianos de verdad, Padre, ¿como puedo yo
saber si estoy convertido?
Roberto Menendez R. Estimado Roberto
De acuerdo al sentido cristiano, la conversión se
realiza cuando la persona deja de vivir como ella quiere para vivir
como Jesús quiere,
La palabra conversión significa cambio. Cuando San
Pablo, por ejemplo, habla de lo que significa la conversión dice que
es el dejar de vivir según la corriente del mundo para vivir de
acuerdo a las normas de Dios, Cuando San Juan Bautista habla de
conversión exige que las personas se arrepientan y enderezcan sus
vidas, Cuando Jesús habla de conversión dice que nuestra meta es
Ilegar a ser perfectos como nuestro Padre Dios es perfecto.
La palabra conversión significa cambio. No cambio a
medias, sino completo, rotundo. Como dicen, 180 grados en dirección
opuesta,
Como todos sabemos, existen muchas personas que se
Ilaman cristianas, pero que en realidad no lo son. Usualmente, la
diferencia entre estas personas y los que no profesan religión es
nula.
Son personas que, aunque hayan sido bautizadas, no
han permitido que Dios cambie sus vidas y, por lo tanto, viven como
si Dios no existiera. Fabrican sus planes de acuerdo a sus
conveniencias, organizan sus vidas y ni siquiera se les ocurre
preguntarle a Dios si El esta de acuerdo, si esa es Su Voluntad.
Son personas que, aunque hacen el bien no lo hacen
necesariamente para mayor gloria de Dios, sino para satisfacción
propia, Personas que, si creen, creen a su manera, como ellos
quieren y lo que ellos quieren. Como consecuencia, lo que tienen es
una enorme ignorancia religiosa que los Ileva a creer en todo y a no
creer en nada,
Conversión significa vivir a la inversa de como
estas personas viven, Conversión significa ceder el control de
nuestra persona a Dios para que sea El quien mande, quien ordene,
quien dirija, El cristiano que se ha convertido sabe que el es el
siervo de Jesús y que Jesús es su Señor,
El hombre o la mujer que esta en ese proceso de
conversión vive mas y más como Jesús nos pide y cada vez se preocupa
menos de hacer las cosas solo por obligación. Entonces, el ir a
misa, el tratar de ser bueno, el no cometer pecados se comienza a
hacer, no porque así lo ordena la ley, sino porque nuestro deseo es
agradar y complacer a Jesús en todo,
Fíjese en una cosa interesante, La actitud del que
se llama cristiano, pero no lo es, es el hacer su propia voluntad.
La actitud del cristiano que se ha convertido a Cristo es la de
hacer la voluntad de su Señor Jesús,
Dada esta realidad, cada uno puede mirar hacia
dentro y evaluar si vivimos como Jesús nos pide. Si así lo hacemos,
al menos podemos decir que, con la gracia de Dios, hemos comenzado
el proceso de conversión en nuestra vida.
¿Cuándo será el fin del mundo?
P. Querido Padre Pedro
¿Cuando será el fin del mundo? ¿Que es lo que la
Iglesia enseña acerca del Mismo?
Un amigo
R. Estimado amigo
Son miles las falsas predicciones que han asustado
al mundo en diferentes épocas de la historia, dejándonos siempre
convencidos que en el plan de Dios no esta el que nosotros sepamos
el día y fecha del fin del mundo,
Sea que falten 100 6 100,000 anos, no lo sabemos.
La Biblia solamente nos habla de situaciones que se harán presentes
antes de que venga el fin, y aun así, es difícil descubrir lo que
quieren decir los que escribieron las Sagradas Escrituras.
Sin embargo, esos que con signos y señales
proclaman que "el fin esta cerca" tienen su razón y argumento que
hemos de entender, ni a la Iglesia ni a las Sagradas Escrituras les
interesa satisfacer nuestra mera curiosidad, pero si les interesa
recordarnos que el día que dejemos esta tierra y no el día que se
este quemando esta tierra será el fin del mundo para ti y para
mi.
¿Donde van los que mueren y no son católicos?
P. Estimado Padre
¿Para donde van las personas que mueren y no son
católicas?
David Barboza, Costa Rica R. Estimado David
Primeramente quiero decirle que me siento sumamente
contento porque Mensaje se comienza a leer en su hermosísima Costa
Rica, Ojala, muy pronto, podamos Ilegar a todos nuestros hermanos de
América Latina.
Segundo, quiero ratificarle que de acuerdo con las
enseñanzas de la Iglesia, las personas se salvaran de acuerdo a la
manera en que hayan respondido al Señor, basado en los conocimientos
que hayan tenido de El, de Su Palabra y de Su Voluntad,
Como hemos explicado anteriormente en otras
publicaciones, estamos convencidos de que Dios no va a esperar a que
los miembros de una tribu en las selvas del África actúen y vivan
como debe actuar y vivir una persona, que desde pequeña se le ha
ensenado quien es Jesucristo y lo que El quiere y espera de cada uno
de nosotros.
Finalmente, la Iglesia afirma que, aunque en ella,
es decir en la Iglesia Católica, se encuentra la plenitud de la
verdad, las otras Iglesias comparten en un grado mayor o menor, esa
verdad, Creemos, por lo tanto, que de acuerdo a la oportunidad que
esas personas no católicas hayan tenido de conocer la Palabra y la
Voluntad de Dios, El esperara que le correspondan.
El cielo es aburrido
P. Querido Padre
Hace tiempo que he estado por hacerle esta pregunta
pero siempre me ha dado pena hacérsela. ¿Es cierto que cuando uno va
al Cielo todo lo que va a hacer es sentarse a mirar a Dios por toda
la eternidad? Si eso es así, me parece que seria un poco aburrido.
¿No cree usted?
Luis G. P6rez
R. Estimado Luis
Antes de escribirte esta carta tuve tiempo de
conversar contigo sobre esta inquietud que has tenido en estos
últimos tiempos. Como te dije en nuestra conversación, estoy de
acuerdo contigo que si el Cielo fuera solamente el sentarnos en una
silla por toda una eternidad, eso seria, seguramente, bastante
aburrido, Sabemos, sin embargo, que el Cielo es mucho mas que eso.
Todo ser humano anda por este mundo en busca de algo que es muy
difícil de alcanzar que es la felicidad. Nos esforzamos, luchamos,
trabajamos, nos superamos. Hacemos lo indecible por alcanzar la
felicidad, pero resulta que, por mucho que nos esforcemos para
lograrla, nunca la podemos alcanzar completamente, A veces nos
parece que la hemos alcanzado pero, de pronto, se nos va de entre
los dedos.
Dios es como el polo de un imán que
continuamente nos llama hacia El, Y si bien es cierto que en el
corazón de cada ser humano existe una insaciable ansia de felicidad
es porque dentro de cada uno de nosotros hay un ansia de Dios,
fuente de infinita felicidad, que es lo que El puede satisfacer.
El Cielo, pues, es el descubrir infinitamente la
inmensidad y las fibras mas intimas de ese Dios que es nuestro Padre
y nuestro Creador. Es el momento eterno en que todos nuestros vacíos
se Ilenen, en que nuestro ser se sienta repleto y rebosado del amor
mas puro y sincero. El momento eterno en que, como dice La Biblia,
las lagrimas y la soledad desaparecerán para siempre y finalmente
nos podremos realizar como seres humanos al darnos cuenta que
nuestra dignidad, que antes en este mundo considerábamos miserable,
se ha elevado en ese instante y para siempre, a la dignidad de
nuestro Dios.
El pecado que no tiene perdón
P. Apreciado Padre
¿Cual es el pecado que no tiene perdón?
Un interesado
R. Estimado Interesado
Jesús dijo "Se perdonara a los hombres todos sus
pecados y todas las palabras con las que han ofendido a Dios. Pero
el que calumnia al Espíritu Santo no tendrá jamás perdón, sino que
arrastrara siempre su pecado". (Marcos 3: 28 -29).
El pecado contra el Espíritu Santo es el atribuir
voluntaria y deliberadamente las obras patentes de Dios al poder del
demonio. Esto sucedió particularmente cuando algunos, viendo los
milagros que Jesús hacia en nombre de Dios, decían que obraba con el
poder de Satanás.
Esta calumnia no puede tener perdón ya que la
persona decide rechazar concientemente a Dios y aceptar su poder
como supremacía del demonio.
Al rechazar a Dios peca y al no reconocer su error
Dios no le puede perdonar, ya que el perdón solo Dios lo concede al
que est6 arrepentido de corazón y resuelto a enmendarse.
¿Esta el cielo arriba?
P. Apreciado Padre
La Biblia nos dice que Jesús subió a los Cielos.
Comprendo que el subir es una cosa relativa, ya que para los que nos
encontremos en el norte del globo los que creen estar subiendo en el
sur, están realmente bajando para nosotros. ¿Subió realmente Jesús a
los cielos? Atentamente.
José
R. Estimado José
Si el Verbo de Dios que es Jesús se hizo carne fue
para que pudiéramos entenderle de acuerdo a nuestros conocimientos y
limitaciones. En los tiempos de Jesús las personas creían que la
tierra era plana. Para ellos no existía ni el norte ni el sur. Por
lo tanto, cuando un objeto se elevaba del suelo, ellos estaban
seguros de que estaba subiendo.
Después de su resurrección, Jesús se dejo ver por
sus discípulos y permaneció con ellos por cuarenta días antes de
regresar al Padre. En su momento de partida La Biblia nos dice que
"Levantando las manos los bendijo. Y mientras los bendecía se alejo
de ellos y fue elevado al Cielo" (Lucas 24: 51).
Jesús se eleva primero, para demostrar que El tiene
poder, aun sobre las leyes mas fundamentales de la naturaleza como
es la de la gravedad. Jesús tiene poder porque Jesús es Dios.
Segundo, Jesús se eleva para indicar que Su Reino no es de este
mundo, pero que esta por encima de todas las pasiones y de los
egoísmos terrenos. Al elevarse, Jesús reafirma la promesa que
anteriormente le había hecho a sus discípulos de que El iba a ir por
delante de ellos para prepararles un lugar en el Cielo "No se
turben. Ustedes confían en Dios. Confíen también en Mi. En la Casa
de mi Padre hay muchas mansiones." Si no fuera así, ¿les habría
dicho que voy allá a prepararles un lugar? Después que Yo haya ido a
prepararles un lugar, volveré a buscarlos para que, donde Yo este,
estén también ustedes."
P. Querido Padre Pedro
Los Hechos de los Apóstoles nos dicen que Jesús se
elevo al Cielo en presencia de los Apóstoles. Mi pregunta es,
¿donde, en realidad, se encuentra el Cielo?
Petra Fontnez
R. Estimada Petra
Recuerde que, cuando pensamos en una persona que
creemos es mas importante que nosotros, siempre la consideramos
estar por encima o por arriba de nosotros.
Entre todos los seres que existen en el universo,
el mas importante es Dios. Por lo tanto siempre se considera que
Dios esta arriba, por encima de todo lo demás. Para el ser humano,
lo que siempre ha estado por encima de nosotros ha sido ese espacio
azul al que llamamos Cielo. Por tanto, si Jesús se elevo ante sus
discípulos el día de su Ascensión, fue precisamente para
confirmarles una vez más que El, como Dios, esta por arriba, por
encima de toda la creación.
Sin embargo, sabemos que donde esta Dios, ahí esta
el Cielo, ya que cuando hablamos de "estar en el Cielo" estamos
hablando de estar en Dios y... ¿Donde esta Dios? La Biblia nos lo
dice y el catecismo nos lo recuerda ¡Dios esta en todas partes!
Limbo: niños que mueren sin bautismo
P. Recordado Padre Pedro
¿Que pasa con los niños que mueren sin haber sido
bautizados?
Jose Barrios
R. Estimado Jose
Con frecuencia personas que han pasado por esa
experiencia preguntan lo mismo. Pregunta sin una respuesta que se
base en la revelación de Dios, sin embargo una sobre la que muchos
peritos intelectuales han especulado.
Por largo tiempo los teólogos han pensado que los
niños que morían sin el bautismo iban a un lugar de felicidad
natural, Dado que estas criaturas no habían escogido dar la espalda
a Dios por el pecado, no podían ir al infierno,
Sin embargo, como no habían experimentado el don de
la salvación a través del bautismo, no podían compartir la gloria de
Dios en el Cielo.
Este sitio de felicidad natural era Ilamado "LIMBO"
que en latín significa "sitio en el borde." Hasta hace un corto
tiempo era esta la respuesta dada a la pregunta. Pero según
reflexionamos con mayor profundidad en La Biblia y abriéndonos a las
enseñanzas del Espíritu Santo sobre lo que Dios quiere revelarnos,
somos capaces de dar una respuesta distinta del limbo.
Hay tres verdades fundamentales que debemos tener
en cuenta al responder esta pregunta. La primera es que Dios quiere
que todos nos salvemos. El texto bíblico aparece en la primera carta
de San Pablo a Timoteo, capitulo 2, versículo 4 "Porque Dios quiere
que todos los hombres se salven y conozcan la verdad." Esto tiene
que incluir a los niños que aparecen en el Evangelio como objetos
especiales del amor de Dios. Es así como recordamos las palabras del
Señor quien dijo "Dejen que los niños se acerquen a mi, No lo
impidan, El Reino de Dios pertenece a los que son como ellos" (Lucas
18, 16).
La segunda verdad es que Jesús murió por todos. Por
su muerte y resurrección todos han sido salvados. Leemos en Romanos
3, 23 "Todos los hombres, sin merecerlo, han sido justificados por
el don de Dios a través de la redención realizada en Cristo Jesús."
¿Podemos excluir a los niños que mueren sin el don del agua del
bautismo? iSeguramente que no!
Finalmente, creemos que una persona que escoge
personalmente el apartarse de Dios a través del pecado mortal y
morir en esa disposición mental y de corazón, antes de experimentar
la perdida de la vida eterna.
Dios no condena a nadie al infierno. El solo
confirma nuestra decisión de apartarnos por siempre de El.
Dadas estas verdades, creemos que Dios le da al
infante que muere, sin el beneficio del agua bautismal, una
oportunidad para recibir Su gracia.
En su misterioso y admirable amor, Dios da al
infante antes de su muerte la habilidad de conocerlo como Dios y la
gracia de la salvación. Se teoriza que el niño, en ese momento,
escoge a Dios y queda con Dios por siempre cuando muere. Esto esta
de acuerdo con la doctrina de la Iglesia respecto al bautismo de
deseo.
Como la doctrina del Limbo fue un esfuerzo humano
de responder una pregunta difícil, así lo es la presente respuesta.
Es la respuesta de la comunidad de fe, con la guía del Espíritu
Santo que nos conduce hacia la Verdad.
No se reunió con su familia en el Cielo
P. Estimado Padre
¿Podría alguien que esta en el Cielo deducir que
algún familiar o amigo se encuentra en el infierno o purgatorio por
el hecho de que no están juntos en el Cielo?
Juan Jose Rodriguez R.
Estimado Juan José
Sobre esta pregunta no encontramos ninguna
enseñanza en particular, ni en La Biblia ni en la doctrina de la
Iglesia.
San Pablo nos habla de que los bautizados somos
parte del cuerpo de Cristo. A ese cuerpo pertenecen nuestros padres,
hermanos, parientes, conocidos y aun las personas que nunca
Ilegaremos a conocer en este mundo.
En el Cielo, todos esos miembros que forman parte
de este Cuerpo de Cristo o la Iglesia, gozaran en unidad de la
presencia y amor pleno de Dios para toda la eternidad. Esto quiere
decir que, estaremos rodeados de nuestros padres, parientes y
amigos, si, pero el centro de nuestra atención va a ser Dios. Por lo
tanto, todos nuestros sentidos estarán centrados en El sentirnos
plenamente amados por Dios, poseídos por Dios, penetrados por Dios y
poder corresponder a Dios de la misma manera, con la misma
intensidad con que El nos ama a cada uno de nosotros.
Orar por los muertos
P. Querido Padre Pedro
Quisiera que me explicara por que nosotros los
Católicos rezamos por los muertos. Gracias.
Leopoldo Martines
Creemos que usualmente los que mueren a esta vida
no entran en el Cielo de inmediato. El Cielo es unidad perfecta con
Dios y solo los que están perfectamente limpios pueden unirse a Ese
que es perfectamente puro.
Orar por las personas que han muerto a esta vida ha
sido parte de la fe del Pueblo de Dios desde antes de la Ilegada de
Jesús. El libro segundo de Macabeos 12, 38-45, nos explica
claramente que los creyentes oraron a Dios por el alma de sus
compañeros muertos y reafirma que "si no hubieran creído que los
compañeros caídos iban a resucitar, habría sido cosa inútil y
estupida orar por ellos."
Oremos, pues, por los que han muerto a este mundo,
para que pasando por ese proceso de purificación, puedan alcanzar
perfecta unidad con el Padre, Ilevados hasta El en los hombros de
Jesús, el Buen Pastor.
Todo ser humano, cuando muere, muere pecador. Todos
morimos sucios, Imperfectos y débiles, por muy santos que hayamos
sido en esta vida.
Cuando oramos, especialmente en comunidad, por la
purificación completa de un hermano muerto, es el mismo Cristo el
que hace suya nuestra oración y la eleva al Padre. Creemos esto
porque, bien dijo el Señor que, cuando dos o más se reúnen en su
nombre, ahí estaré El orando) entre ellos.
¿Por que nos condena Dios, si El nos ama?
P. Querido Padre Pedro
¿Por que nos condena Dios si El nos ama?
Aricia Medina
R. Estimada Aricia
Muchas expresiones de La Biblia nos asustan, ya que
hablan del "juicio de ira" de Dios, de "el Ilanto y el rechinar de
dientes", de "el gusano que no muere" y de "el fuego que no se
extingue", Leemos también que Dios "segara", "aplastara",
"aniquilara" a sus enemigos,.. y con esto nos desanimamos y no
podemos creer mas que Dios nos ama, que Dios ame verdaderamente a
los pecadores, a sus "enemigos".
Dios es El Amor, dice La Biblia. Su esencia es amor
absoluto, y El no puede hacer otra cosa mas que amar, Dios no
"castiga" ni empuja al pecador al sufrimiento, sino que es mas bien
el pecador quien huye de Dios. Expresado de otra manera, Dios no
condena al pecador, sino que es este quien no quiere tener nada que
ver con Dios. El Todopoderoso respeta de un modo sorprendente esa
libre decisión del ser humano, En la eternidad, el pecador estará
separado de Dios tan solo porque ese ser humano tampoco quiso en
vida estar unido a Dios. El "juicio" de Dios, por tanto, no es otra
cosa que un hacer visible la autodeterminación del pecador.
Las "penas" del infierno consisten precisamente en
que el pecador ha rechazado todo aquello que Ileva el sello del
Señor, lo que huele al "perfume" de Dios. Cuando se abran los ojos
después de la muerte, el pecador se dará cuenta de que no solo ha
rechazado a Dios, sino al mismo tiempo también todas las cosas
creadas-el calor, la luz y la libertad, la vida y la fuerza, la paz
y la alegría, la seguridad, la comunidad, etc, Y por esa razón, el
pecador ha perdido a la vez esas cosas que son imágenes de Dios.
La presentación del Señor como Juez en el Nuevo
Testamento, es para facilitarnos el entendimiento de lo divino por
medio de imágenes humanas, para que podamos entender los efectos a
que nuestras irreflexivas actitudes pueden Ilevarnos.
Dios es El Amor, pero el amor no se obtiene por la
fuerza, sino que se ofrece libre y gratuitamente, por que nos
condena Dios si El nos ama? Dios no condena a nadie. Somos los seres
humanos quienes decidimos a favor o en contra de la comunión con
Dios.
¿Por qué una vida terrenal?
P. Querido Padre Pedro
¿Para que tenemos una vida terrenal, si tan solo lo
eterno es nuestra verdadera vida?
Hagamos unas cuantas reflexiones de la realidad que
usted señala. Ciertamente nos desengañamos de los placeres de este
mundo. La bebida, la risa y las sensaciones son bonitas y nobles,
pero todo ellos es demasiado poco como meta de nuestra existencia.
No puede saciar nuestro corazón, ya que nuestro interior queda vació
e insatisfecho.
Tampoco los seres humanos pueden representar para
nosotros lo supremo, aun cuando queramos vivir y morir por ellos.
Ninguno es capaz de Ilenar nuestro corazón.
Las personas que sufren mucho en esta vida, con
frecuencia se preguntan ¿Para que estamos en este mundo? Nacemos,
amamos y sufrimos durante setenta anos mas o menos... y morimos.
¿Para que todo ello? ¿No seria preferible que pusiésemos fin
voluntariamente? Al hacer reflexiones similares tal vez y por vez
primera en nuestra vida hayamos notado con plena conciencia el
hambre de lo eterno, de lo imperecedero y de lo indestructible.
Luego, sabemos que solo lo infinito y lo eterno pueden Ilenar lo mas
hondo de nuestro ser y saciar el hambre de nuestro corazón. El
corazón humano es demasiado grande para que pueda saciarse con el
polvo de la tierra. Los objetivos e ideales puramente terrenales no
pueden Ilenarse a largo plazo. Unicamente cuando estemos convencidos
de lo eterno e indestructible tendremos la disposición y poder para
toda entrega, para todo cumplimiento del deber y paciencia en
nuestra vida.
A menudo escuchamos a personas que dicen que "la
vida eterna es solo la importante, ya que comparada con ella, la
vida terrenal 6s insignificante". Este parecer es erróneo y puede
conducir a Consecuencias catastróficas. Todos los que estamos en
esta vida terrenal hemos de rechazar con razón ese modo de pensar,
que es menosprecio injustificado a nuestras actividades y esfuerzos
terrenales. De acuerdo con esa opinión, todos nuestros trabajos y
preocupaciones carecerían de sentido y tendrían poco valor. Nuestra
vida tendría una tarea única con sentido amar a Dios sin amar al
prójimo. Por ese motivo, muchos rechazan lo eterno porque según
parece, impone exigencias tan injustas a nuestra vida.
Sin embargo, si lo no eterno ni lo terrenal son
importantes, 6que significa realmente nuestra vida terrenal? La
respuesta es que "Nuestra vida terrenal es una imagen fiel, un
reflejo de lo eterno." Todo lo que apreciamos en este mundo es
únicamente una luz refleja, una alegría y una imagen de aquella
eternidad que hemos de contemplar una vez. Nuestra entrega al
trabajo, nuestro interés por los problemas fundamentales de la vida,
nuestro amor y sacrificios en el hogar y la familia, nuestra
amistad, incluso nuestra técnica, nuestro progreso en todas las
cosas, todo ello es un reflejo bueno y fiel de lo eterno y, por lo
tanto, ha de concedérsele tanta importancia como a la eternidad
misma. Cristo dice "En verdad les digo, lo que hicieron a uno solo,
el mas pequeño de estos mis hermanos, a mi me lo hicieron" (Mateo
25,40).
Pero nuestros ojos de momento son todavía demasiado
ciegos para que podamos ver con suficiente claridad lo infinito
detrás de todas las cosas de la vida diaria. Y por lo mismo
necesitamos la vida religiosa en el sentido estricto de la palabra,
la oración, la Misa, las palabras de Cristo. De esa manera
aprenderemos a entender que la vida terrenal tiene la misma
importancia que la eterna, Los valores terrenales y eternos
requieren el mismo esmero, esfuerzo y entrega, pues es en esta vida
terrenal donde se decide nuestra vida eterna.
¿Qué debo hacer para ganar el Cielo?
P. Apreciado Padre Pedro
He escuchado muchas opiniones sobre la pregunta que
le voy a hacer y quisiera que usted me guiara al respecto ¿Que debo
hacer para ganar el Cielo?, Con todo mi respeto.
Anibal Rodriguez R.
Estimado Anibal
Realmente nosotros no podemos hacer absolutamente
nada para ganar el Cielo, ya que el Cielo o la Salvación Ilamada
también Vida Eterna, es un don gratuito que Dios nos da a todos a
través de Su único Hijo Jesucristo.
En la carta que San Pablo escribe a la Iglesia
infante de Roma le dice que la Vida Eterna la recibimos por la fe en
Jesucristo todos los que creemos, sin distinción de personas, pues
todos hemos pecado y todos le hemos faltado a la gloria de Dios (Rom
3: 21-31). El que acepta en fe a Jesucristo ya esta viviendo la Vida
Eterna porque, aunque muera un día el cuerpo, nuestro espíritu
continuara viviendo en la presencia de Dios por siempre.
El que acepta en fe a Jesucristo es el que le ha
abierto su corazón al Señor y ha permitido que sea el Señor Jesús
quien tome posesión de su vida, Al aceptar a Jesús como Señor de
nuestra vida, El se convierte en nuestro mejor amigo, nuestro guía,
nuestro mas intimo compañero que nos da el Cielo (Rev. 3,20),
Por lo tanto, Aníbal, el Cielo no se gana, el Cielo
se nos da a todos los que confesamos creer en Jesucristo. Pero, si
bien es cierto que el Cielo no lo podemos ganar por nuestros propios
meritos, también es cierto que si lo podemos perder cuando
libremente lo rechazamos, Este rechazo lo Ilamamos pecado, El
pecado, pues, es un ¡no a Dios! y un no al Cielo que nuestro Padre nos
ofrece en la persona de Su Hijo Jesús.
La persona que ha aceptado a Cristo lucha con la
fuerza del Señor para vencer la tentación y el pecado y vive una
vida de entrega a Dios y a sus hermanos, como Jesús nos pide. Este
estilo de vida no es un ideal, sino una realidad para el que cree,
ya que para el cristiano no hay gozo mayor que agradar, amar y
servir Incondicionalmente a ese Padre que nos ha amado desde siempre
y que nos ha escogido desde el principio para vivir con El por toda
la eternidad.
¿Qué es el alma?
P. Padre Pedro
¿Podría usted explicarme lo que es el "alma"?
Lidia Gonzalez
R. Estimada Lidia
Nuestra alma es la parte espiritual de nuestra
naturaleza que nos Identifica como humanos. Mucho antes del
Cristianismo, los filósofos griegos por ejemplo, se dieron cuenta de
que hay realidades del ser humano que no pueden ser entendidas ni
explicadas por célula cerebral alguna, ni por ningún otro medio
"físico o material".
Desde siempre se ha investigado la manera de dar
explicación a cosas como nuestra habilidad de conocer, de amar, de
reír, de sentirnos felices, de perdonar y ser perdonados, de
reflexionar y pensar y hacer planes. Para estas cosas ha de existir
"algo" en nosotros que no son "miembros ni parte visible del
cuerpo", algo que no podemos cortar por la mitad para examinarlo, en
otras palabras, algo que los padres no saben ni pueden explicar a
los hijos en esta generación física, porque necesitarían penetrar en
el acto creativo y único de Dios.
En la tradición de los filósofos griegos (que los
Cristianos usaron por varios siglos), la parte del cuerpo que no es
materia era Ilamada alma. En tradiciones como la de los judíos,
leemos en el Antiguo Testamento y en las cartas de San Pablo en el
Nuevo Testamento, que cuerpo y alma son distintos, pero a la vez
realidades que no se pueden separar.
Sin embargo, aun entonces, especialmente entre
Cristianos, nadie negaba que había también un "espíritu" (parte
nuestra que puede entrar en comunicación con el Espíritu de Dios),
que constituye nuestra verdadera dignidad y que, junto a nuestros
cuerpos, nos identifica como seres humanos,
¿Qué es el destino?
P. Estimado Padre Pedro
Le agradecería ampliar con sus explicaciones sobre
el destino. No he tenido una definición muy clara sobre lo que se
llama destino.
Los criterios que he escuchado son, (a) El destino
uno lo hace y (b) Uno yo lo trae al nacer,
¿Cuál es el verdadero?
Carmen Castillo
R. Estimada Carmen
De acuerdo con una de las definiciones del
diccionario español VOX, destino es el lugar donde va dirigido un
envió.
Para nosotros los Católicos, el del ser humano es
Dios, por eso San Agustín decía "Mi alma viene de Ti, Oh Dios, y mi
alma no descansara hasta que descanse en Ti".
Nuestro destino, pues, esta trazado, ya que nuestro
propósito de existir es para que un día podamos Ilegar a vivir en
completa unidad con nuestro Creador. Desde ese punto de vista, uno
ya trae consigo el destino de su vida.
Sin embargo, de la misma forma que un auto que
viaja por un camino trazado puede desviarse, así puede y de hecho
sucede con nosotros.
Pecamos y nos salimos del camino. Las consecuencias
del pecado son siempre desastrosas ya que sus resultados son siempre
el sufrimiento al igual que la destrucción de uno mismo y de los
demás.
Podemos decir, pues, que tenemos libertad para
forjar nuestro destino y Dios respeta esa libertad
infinitamente.
ada acción, cada decisión que tomemos en nuestra
vida traerá consigo una consecuencia positiva o negativa, encaminada
hacia Dios o hacia lo opuesto a El, que todos sabemos, es
infierno.
¿Qué hay que hacer para salvarse?
P. Querido Padre
Yo he tratado de ser una persona de fe toda mi
vida. He tenido momentos en que he flaqueado y tal vez me he alejado
un poco de Dios, mas, le he pedido fuerzas y nuevamente he sentido
que me he acercado a El. Sin embargo, Padre, desde hace algún tiempo
tengo una duda muy grande en mi corazón y necesito que me aclare
¿Qué hay que hacer para salvarse? Teresa de Jesús se pregunta me
recuerda el famoso pasaje en el Evangelio de San Lucas en el que
alguien le hace básicamente esa misma pregunta al Señor Jesús. Su
respuesta fue "Esfuércense por entrar por la puerta angosta, porque
yo les digo que muchos trataran de entrar y no lo lograran (Lucas
13, 24).
Lo que Jesús esta diciendo es que si bien es cierto
que El ha pagado el precio de nuestra salvación, nosotros, si
queremos salvarnos, tenemos que esforzarnos, cooperando junto a El
para que con Su fuerza podamos obtener la corona, como dice San
Pablo.
El esforzarnos a obtener la salvación no es cosa
fácil. cuesta mucho sacrificio, disciplina y sobre todo mucha fe.
Como dice San Pablo: "Hay un solo Dios que nos salvara por medio de
la fe" (Romanos 3, 30)
Será Dios el que nos salvara y lo hará por nuestra
fe, pero tiene que ser una fe vivida, una fe que se traduce en
acción. El Apóstol Santiago nos dice "6Que provecho saca uno cuando
dice que tiene fe, pero no la demuestra con su manera de actuar?
¿Acaso lo puede salvar su fe?" (Stgo. 2, 14).
Por eso Jesús nos dice que, si queremos salvarnos,
tenemos por necesidad que entrar por la puerta angosta. La puerta
por la cual cuesta mas trabajo entrar.
No podemos ser Católicos a medias ni "Católico a mi
manera" si en realidad queremos salvarnos, No podemos, bajo ningún
concepto estar a bien con Dios y con el demonio. 0 seguimos a uno y
dejamos al otro o viceversa. Jesús lo dijo, "No se pueden tener dos
señores. 0 están conmigo, o están en contra mía" (Mt. 6, 24).
Busque a Cristo, conozca a Cristo, ame a Cristo y
siga a Cristo, ya que en El y solo en El encontrara la
salvación.
Salvación y Condenación
¿Es necesario creer que ciertas personas se pueden
condenar?
La amenaza del castigo es muy real en las
Escrituras, y todo hombre debe tenerlo en cuenta en su propio caso,
por mas que crea que todos los demás hombres se salvaran, tiene que
admitir la posibilidad autentica de que podría ser El único
réprobo.
La Iglesia enseña que la condenación definitiva es
la consecuencia de una actitud de rechazo constante a Dios en esta
vida. Somos nosotros, cuando decidimos tener esta actitud, los que
libremente escogemos el castigo que no es otra cosa sino el vivir
por siempre en desgarradora soledad, apartados del Único quien nos
puede dar la felicidad que tanto buscamos y anhelamos - DIOS.
SALVACION, FE Y OBRAS
P. Querido Padre Pedro
¿Como puedo hacer entender a mis queridos
familiares que, como dice Romanos 6,23 y Juan 6, 47, la vida eterna
es un regalo para los que creen en Cristo Jesús? ¿Como puedo
hacerles ver que no podemos salvarnos por las buenos obras? Me dicen
que la Iglesia les ha ensenado a cumplir con sus obligaciones y que
la Iglesia los salvara.
R. Estimada Allison
Yo creo que lo más importante es, conocer a fondo
lo que enseña la Palabra de Dios y la Iglesia sobre la fe y las
obras.
En el tiempo de Jesús, entre las muchas castas
judías, existía la de los fariseos quienes enseñaban y afirmaban que
el Cielo se ganaba con buenas obras, Ellos cumplían a cabalidad
todas las leyes que hoy podemos conocer leyendo el Levítico, que es
el tercer libro del Antiguo Testamento. Desafortunadamente, muchas
de estas personas se preocupaban tanto de cumplir la ley para
salvarse, que la religión para ellos se convertía en Llenar una
serie de obligaciones y preceptos.
Además de vivir una fe vacía, el mero hecho de
preocuparse tanto de si mismos, hacia que se convirtieran en
personas egocentristas sin amor por nada ni por nadie. A estas
personas Jesús las llamo "Hipócritas, raza de víboras, sepulcros
blanqueados" (Mt. 23,13-36). Después de la Ascensión de Jesús a los
cielos, la Iglesia primitiva comienza a crecer y a desarrollarse
bajo la actuación del Espíritu Santo. A ella se incorporan personas
con diferentes conocimientos e influencias ambientales. Entre ellos,
fariseos que, aunque ahora convertidos a Cristo, siguen
influenciados por la creencia de que solo haciendo buenas obras, la
persona es capaz de salvarse.
A estas creencias, el apóstol Pablo responde como
usted bien lo expresa, enseñando que la fe en Cristo es lo que nos
salva, Sin embargo, debemos tener mucho cuidado en la forma en que
entendemos a San Pablo.
Cuando San Pablo habla de fe, el no se refiere
simplemente a una creencia superficial o desconectada de nuestra
vida, como puede ser el que yo crea que en un lugar del Pacifico,
aunque nunca la he visto, existe una isla que se llama Bora
Bora.
La fe a la cual San Pablo se refiere es una fe que
implica una entrega total y completa a la persona de Cristo, que,
como consecuencia (y aquí es donde viene lo de las obras) nos
impulsa a comprometernos con su misión de seguir luchando contra el
mal y de seguir construyendo el Reino del Padre aquí en la
tierra.
La fe y las obras tienen que ir, por lo tanto, mano
a mano. Nadie puede decir que tiene fe si no obra de acuerdo con
ella.
Por eso el Apóstol Santiago nos dice enfáticamente
en su carta "Hermanos, ¿que provecho saca uno cuando dice que tiene
fe, pero no la demuestra con su manera de actuar? ¿Acaso lo puede
salvar su fe? Si a un hermano o a una hermana les falta la ropa y el
pan de cada día, y uno de ustedes les dice "Que les vaya bien, que
no sientan frío ni hambre," sin dóciles lo que necesitan, 6de club
les sirve? Así pasa con la fe si no se demuestra por la manera de
actuar, esta completamente muerta.
Y seria fácil rebatir a cualquiera, "TO tienes la
fe y yo hago el bien, 6dbnde esta tu fe que no produce nada? Yo, por
mi parte, te mostrare mi fe por el bien que hago. Crees tu que hay
un solo Dios? Muy bien. No olvides que también los demonios creen y,
sin embargo, tiemblan" (Santiago 2, 14-19).
Salvación, fe y obras
P. Estimado Padre
¿Es cierto que nos podemos salvar haciendo buenas
obras?
Manuel Rivera Union City, Ca
R. Estimado Manuel
No, Las buenas obras no salvan. El único que salva
es Jesucristo. Todos hemos pecado, dice San Pablo, y por lo tanto
todos nos hemos apartado de la gracia de Dios, La consecuencia de
nuestros pecados hubiera sido irreversible. Es decir, ni usted, ni
yo, ni nadie podría aspirar al Cielo si Jesús no hubiera dado su
vida por nosotros.
Jesús, al dar Su vida por cada uno de nosotros a
través de Su sacrificio en la cruz, reconcilia al pecador con
nuestro Padre Dios y abre así el Cielo para nosotros,
Si Jesús no hubiera muerto, un solo pecado nuestro
hubiera bastado para perder el Cielo. Hoy sabemos que, porque Jesús
dio su vida en el Calvario, usted y yo podemos pecar muchas veces y
nunca perder el Cielo si de verdad estamos arrepentidos y dispuestos
a enmendar nuestra relación con El y con nuestros hermanos.
Finalmente, quiero recordarle que si bien es cierto
que las buenas obras no salvan, es importante que estemos
conscientes de que ellas son necesarias en la vida de todo
cristiano, ya que como dice el Apóstol Santiago, "la fe que no
produce buenas obras esta muerta" (Santiago 2, 16-17).
P. Estimado Padre
Unos amigos protestantes alegan que los Católicos
creemos que nos salvamos por las buenas obras y no por fe. ¿Me do
una explicación, por favor?
Interesada
R. Estimada Interesada
Las sectas acusan a la Iglesia Católica de sostener
que el ser humano se puede salvar con sus buenas obras, es decir,
solo con su esfuerzo personal, sin tener en cuenta la gracia dada
por Dios en Cristo Jesús. La Iglesia no solo no ha sostenido jamás
esa doctrina, sino que la condeno como herejía en el siglo V
(Pelagianismo) y la volvió a condenar en el siglo VI
(Semipelagianismo), pero muchos protestantes de hoy siguen
repitiendo viejas acusaciones sin tomarse la molestia de examinar
lealmente la fe de la Iglesia Católica y no las deformaciones de esa
fe que puedan tener Católicos poco evangelizados.
Veamos, basados en La Biblia, lo que enseña la
Iglesia Católica acerca de la fe y de las buenas obras.
Para salvarse es necesario creer -tener fe- en Dios
y en su hijo Jesucristo (Mc16:17. Jn 5:24, 6:19-47, 10:9. 17: 3. Hch
15: 11, 16:31-32. Rm. 1:17. 3:22-26. 5: 1-2. 10: 9-10. Ef, 2: 8, 2
Tim. 2: 15. Heb. 11:6).
Sin embargo, muchos otros pasajes de La Biblia
afirman también que para salvarse es necesario hacer buenas obras
(Mt, 19: 16-17. 25: 34-40. 26: 27. Sant. 2: 14-16. 2 Pe 2:
5-10).
¿Acaso se contradice La Biblia porque en unas
partes afirman que para salvarse es necesaria la fe, y en otras
afirma que es necesario hacer buenas obras? De ninguna manera, Lo
que pasa es que cuando La Biblia habla de la fe que Dios infunde
gratuitamente en nosotros y con la cual nos justifica sin haber
hecho nosotros nada para merecerla (Rom. 11: 6, Jn 6:65), se
entiende una fe completa, es decir, equivalente a fe mas esperanza
mas caridad o buenas obras (Lc, 7/ 47-50. Rm. 5: 1-5. 1 Cor. 13: 2,
Gal. 5: 6). Una fe viva se vuelca en obras de amor por Dios y por
los demás.
Por eso, cuando La Biblia (y con ella la Iglesia
Católica) habla de buenas obras que conducen a la salvación, se
refiere a las obras de la fe, es decir, a las obras que realiza el
creyente impulsado por la gracia de Dios, y que son el signo de que
su fe es autentica (Sant. 2/18).
Las sectas, desafortunadamente, identifican las
buenas obras de que habla la Iglesia Católica, con ]as obras de la
Ley que censura San Pablo en los fariseos y, por consiguiente, hacen
recaer sobre los católicos la condenación del Apóstol. Pero esa
identificación, como hemos visto, es falsa, calumniosa y
malintencionada, pues si examinaran con mas honestidad la fe de la
Iglesia, se les derrumbaría uno de los principales argumentos que
alegan para permanecer separados de la verdadera Iglesia.
Salvación: los mandamientos ¿Jesús?
P. Padre Pedro
Si una persona ha guardado los Diez Mandamientos
para ir al Cielo, ¿qué sentido tiene que Jesús haya muerto en la
cruz y derramado Su sangre por nosotros?
En el capitulo 3, versículo 24 de Romanos leemos
que somos "rehabilitados por pura gracia y bondad, mediante el
rescate que se dio en Cristo Jesús". 6Acaso no es por la sangre de
el Señor, y no por la observancia de la ley, que recibimos el perdón
de los pecados y la vida eterna?
Jorge Mojica
R. Estimado Jorge
Usted tiene razón, No guardamos la ley de Dios y
Jesucristo para "comprar" el amor de Dios ni para "comprar" la Vida
Eterna. Su amor y Su salvación son gratis, regalos totalmente
inmerecidos, Jesús critico mucho a los Fariseos de su época porque
pensaban que ellos podían ganarse el Cielo simplemente guardando la
ley de Dios. Guardaban la ley pero eran egoístas, pensaban solo en
ellos y en su corazón había muy poco amor al prójimo. Por lo tanto,
en innumerables ocasiones, Jesús les do a entender claramente que
las leyes (los mandamientos) de Dios nos los dio para que podamos
amarnos y para que, por sobre todo, le Ileguemos a amar a El con
todas nuestras fuerzas. Y es amándole a El y al prójimo que, no solo
cumplimos con la ley, sino que le permitiremos que haga Su morada en
nosotros. que viva en nosotros y que nos salve. "Porque todo el que
le recibe se convierte en hijo de Dios", (Juan 1: 12).
Finalmente, la muerte de Jesús tiene gran
importancia, ya que El muere para liberarnos del infierno y para
enseñarnos a amar al Padre y al prójimo, como El ama.
San Dimas
P. Estimado Sacerdote
¿Puede usted decirme por que razón la Iglesia no
nos habla de San Dimas, cuando en realidad fue el único hombre
canonizado por Jesús?
Carlos Matta- Dueño Puerto Rico
R. Estimado Carlos
La Iglesia habla muy poco sobre la vida de Dimas
porque, en realidad, no la conoce. Ni La Biblia, ni la Tradición nos
dicen absolutamente nada sobre el "Buen Ladrón", excepto el pasaje
en que, encontrándose crucificado al lado de Jesús, Este le promete
que ese mismo día estará con El en el Paraíso.
Como usted bien dice, Dimas fue el único santo
canonizado por Jesús. Es decir, la Única persona a quien Jesús
promete el Cielo ese mismo día. Dimas es santo, como todos los que
están en el Cielo son santos. De eso no cabe la menor duda, Sin
embargo, hemos de tener en cuenta que cuando la Iglesia nos presenta
a "santos", usualmente quiere darnos a conocer personas cuyas vidas
se ha comprobado han sido ejemplos de compromiso cristiano. Ejemplo
que nosotros debemos de imitar en nuestro seguir a Jesús.
¿Se salvo mi amiga?
P. Querido Padre Pedro
Conocí a una amiga que vivió sin casarse y estuvo
siempre alejada de la Iglesia porque no le permitían comulgar y
cuando murió, no tuvo oportunidad de unos funerales religiosos, ni
de confesarse antes de su muerte. Estoy muy preocupada acerca de si
se salvo o no. En este caso, ¿servirá algo orar por ella?
Marisol Valverde
R. Estimada Marisol
Desafortunadamente hay una gran confusión por la
actitud de la Iglesia frente a quienes no han celebrado su
matrimonio Católico. La Iglesia no desea que quienes son sus hijos
deban comulgar si a la vez no están cumpliendo con los otros
preceptos de la Iglesia, pero esto lo exige la Iglesia no porque
este condenando a quienes no están casados por lo Católico, sino
para evitar el escándalo que eso produciría en los hermanos débiles
en la fe.
El que un Católico deje de cumplir con un
mandamiento de la Iglesia no significa que automáticamente este
condenado, ya que la conciencia solo la conoce Dios y es por eso que
la Iglesia impone ciertas sanciones por las faltas cometidas, para
evitar que se propague el incumplimiento de lo mandado por la
Iglesia. Y esto lo hace la Iglesia porque ha recibido del Señor
Jesús la potestad para apacentar las ovejas en la tierra, así como
para declarar quienes están gozando de Dios de una manera especial,
pero no tiene autoridad, como no la tiene ningún Cristiano, de
asegurar que alguien se ha condenado, por grande que haya sido su
pecado o el escándalo producido en los demás.
Por lo anterior podemos deducir que solo Dios sabe
cual era la real situación por la cual su amiga nunca se caso por la
Iglesia y cual fue su actitud espiritual frente a Dios antes de su
muerte. En cuanto a orar por su amiga, es desde luego una obligación
moral la de orar por los difuntos, sin excluir a ninguno de ellos y
esta obligación se aumenta cuando hemos conocido la persona y
sabemos que en algo pudo fallar o su vida no fue del todo ejemplar.
Por ultimo, recordemos que el matrimonio por lo Católico solo obliga
a los que son Católicos y que desean vivir como marido y mujer, pero
quienes no son Católicos deben casarse según su conciencia y en ese
caso no están desobedeciendo una norma de la Iglesia que les
correspondería obedecer si fueran católicos. Dado lo anterior,
debemos tener un gran respeto por la vida matrimonial de quienes, no
siendo católicos, no lo han hecho por la Iglesia sino de acuerdo a
su Iglesia o el Estado, según su conciencia.
¿Si Dios me ama?,¿puedo hacer lo que me venga en
gana?
P. Querido Padre Pedro
Tengo un amigo que me dice que no hay que ser buen
cristiano, ni
Hay que ir a misa, ni cumplir con Dios. En otras
palabras, el dice que podemos hacer lo que nos venga en gana porque,
de todas maneras, Dios nos ama y nos perdona. ¿me puede decir sobre
esto? Esperando su respuesta.
Emilio Uranza
R. Estimado Emilio
Desafortunadamente tu amigo habla así porque no ha
sentido el amor de Dios para con el. Ya que el que verdaderamente ha
experimentado el amor de Dios se siente impulsado a corresponder a
ese amor. El corresponderle a alguien que nos trata con amor es algo
muy común en nuestro diario vivir. Correspondemos al amor de
nuestros padres, al amor de nuestro cónyuge. Al amor de nuestros
hijos ya que, cuando uno se siente amado, uno corresponde con amor.
Así nos sucede con Dios. Cuando nos sentimos verdaderamente amados
por El, sentimos que no tenemos otra alternativa que corresponder a
su amor con amor.
El que verdaderamente ama a Dios cumple la voluntad
de Dios, no por temor al castigo sino por miedo a ofender a Ese a
quien tanto uno ama. El que ama a Dios cumple los mandatos del
Señor, no por obligación sino porque se goza en complacer a nuestro
Creador.
El que siente el amor de Dios le entrega a El lo
mejor de su vida y no espera al Ultimo momento, cuando ya su vida ha
sido vivida egoístamente, para entregarle a Dios las sobras. Por
mucho que Dios nos ame y nos perdone, el que elige ese camino,
apartado de Dios, corre el peligro de forjar su propia condenación
y, como resultado, vivir por siempre apartado de Dios en ese estado
de soledad que Ilamamos Infierno. (No se puede servir a dos
señores,)
Recuérdale a tu amigo que, aunque parezca difícil,
todos podemos sentir lo mucho que Dios nos ama si realmente lo
deseamos. Dile que en este mismo día caiga de rodillas al suelo y le
pida al Señor Jesús que venga a el, y que lo Ilene con el poder de
Su Espíritu que es el espirito del amor de Dios, Estoy seguro que
el, al igual que tantos miles de millones de hombres y mujeres a lo
largo de la historia, también sentirá el amor de Dios y se podrá
gozar en el.
Jesús bien lo dice "Pide y se te dará, toca y se te
abrirá, llama y tu necesidad se responderá, porque quien pide
recibe, quien busca halla y a quien llama se le abre. Pues ¿quien de
ustedes es el que, si su hijo le pide pan, le da una piedra, o, si
le pide un pez, le da una serpiente? Si pues, ustedes, siendo malos,
saben dar cosas buenas a sus hijos, cuánto mas nuestro Padre que
esta en los Cielos, dará cosas buenas a quien se las pide!, (Mateo
7, 7-11).
Suicidio
P. Apreciado Padre Pedro
Quisiera que, por favor, me explicara ¿Cual es la
posición de la Iglesia ante una persona que comete suicidio? ¿Puede
esa persona ir al Cielo?
Luz Dominguez R. Estimada Luz
Tanto la Palabra de Dios (La Biblia) al igual que
el Cuerpo de Cristo (la Iglesia) han condenado el suicidio como
inmoral y pecaminoso, ya que el ser humano ha recibido la vida como
un don de Dios y solo Dios tiene el poder de quitarla cuando El así
lo desee. Es por eso que el Catecismo de la Iglesia Católica nos
recuerda que "somos administradores y no propietarios de la vida que
Dios nos ha confiado" y que por lo tanto no somos dueños de ella
para hacer con nuestra vida lo que nos plazca.
El quinto mandamiento dice "No mataras." Esto, por
supuesto Incluye el no quitarnos nuestra propia vida.
El suicidio es, a menudo, una expresión de
desesperación e indica una perdida de la esperanza. La persona que
pierde completamente la esperanza usualmente es porque no le da
cabida a Dios en su vida.
El que tiene fe en el Señor y lo busca para
sentirse mas cerca de El, podrá pasar por situaciones muy difíciles
que tal vez lo Ileven a la depresión, a la desilusión y al
abatimiento moral y espiritual pero nunca determinara
irrevocablemente que su vida no tiene sentido y que por lo tanto es
mejor quitársela.
¿Que podemos esperar para los que destruyen su
propia vida? El Catecismo Católico concluye que no debemos pensar
que las personas que han cometido suicidio se han condenado, ya que
"Dios puede haberles facilitado (la salvación) por caminos que El
solo conoce. Solo Dios lo sabe. Sabemos que Dios es Amor. Que El nos
ama a cada uno de nosotros con un amor especial que no conoce ni
limites ni fronteras. Sabemos también que Dios, como Padre y Creador
amante, luchara hasta el ultimo de nuestros suspiros para que,
apartándonos del mal, aunque sea al Ultimo momento de nuestra vida,
nos podamos entregar a El y solo a El completamente y para toda una
eternidad.
¿Tenemos que ser bautizados para salvamos?
P. Padre Pedro
¿Tenemos que estar bautizados para salvarnos?
Carlos Miguel
R. Estimado Carlos Miguel
Leemos en el Evangelio de San Juan las palabras que
Jesús dijo a Nicodemo, que nadie puede entrar al Reino de Dios si no
nace del agua y del Espíritu, En el Evangelio de Marcos, Jesús le
dice a los Apóstoles que vayan por el mundo a proclamar la buena
nueva a toda creación, y el que crea y acepte el bautismo se
salvara, mientras que el que no crea será condenado.
Según el plan de Dios, el Bautismo es la norma para
la salvación. Sin embargo, creemos que Dios no ha limitado la
salvación solamente a quienes sean bautizados en agua. Leemos en la
Primera Carta a Timoteo>/b> "El quiere que todos se salven y lleguen al
conocimiento de la verdad" (2:4). Ante este hecho de la revelación,
la Iglesia cree y enseña que Dios da a todos la oportunidad de
salvarse. En otras palabras, la salvación es un regalo para la
persona que libremente la acepta o la rechaza. La Iglesia profesa
que toda salvación viene a través de la muerte y resurrección de
Jesús.
"Pues, por gracia de Dios han sido salvados, por
medio de la fe. Ustedes no tiene merito en este asunto, es un regalo
de Dios" (Efesios 2:8).
Al aceptar estas verdades, podemos hacernos las
siguientes preguntas ¿hay que bautizar con agua? ¿Que sucede
entonces con aquellas personas que -por desconocimiento y sin culpa-
nunca tienen la oportunidad de bautizarse con agua? La voluntad de
Dios es que todos se salven, y por eso la Iglesia enseña tres clases
de bautismo, de agua, de fuego y de deseo.
El primero, de agua, esta claro, ya que es la
manera general que la mayoría de nosotros hemos experimentado como
regalo de un Dios amoroso que por primera vez nos entrega la vida y
el camino para avanzar en un proceso de salvación.
El segundo, por fuego, toca a quienes habiéndose
preparado para ser bautizados con agua, fueron victimas del martirio
por profesar su fe en Jesucristo. Esto era frecuente en los primeros
anos de la Iglesia, y continua en la actualidad en lugares donde los
Cristianos Ion perseguidos.
El tercero, por deseo, esta mas generalizado de lo
que nos Imaginamos. Se trata, por ejemplo, de todos los que
permanecieron fieles a Dios antes de la muerte y resurrección del
Señor, Jesús los salvo. Su deseo de seguir a Dios y de hacer Su
voluntad abrió para ellos el regalo de la salvación, Otro ejemplo es
el de alguien que jomas ha oído hablar de Jesús ni del bautismo,
pero cree en Dios, Si esa persona se salva es por Jesucristo, y el
deseo que tiene esa persona de agradar a Dios es respuesta al
Ilamado de Dios. El bautismo o deseo y el bautismo de fuego reflejan
la realización misteriosa el plan de Dios que da a todos la
oportunidad de salvarse.