250 gr. de mantequilla en pomada
125 gr. de azúcar glas
2 cucharaditas de azúcar vainillado
1 pizca de sal
1 clara de huevo
350 gr. de harina de repostería
Mermelada al gusto para el relleno.
1. Batimos la mantequilla con batidora de varillas hasta que quede cremosa.
2. Añadimos el azúcar glas, el azúcar vainillado y la pizca de sal y batimos hasta que la mezcla quede homogénea.
3. Añadimos la clara de huevo y seguimos batiendo hasta integrar.
4. Ponemos la harina y amasamos sobre una superficie enharinada hasta que la masa deje de ser pegajosa. Divideremos la masa en dos porciones que guardaremos en la nevera envueltas en papel film durante 1 hora.
5. Pasado este tiempo, estiramos la masa entre dos papeles de horno y con un rodillo hasta obtener un grosor de unos 6mm y volvemos a guardarla en la nevera durante 1 ó 2 horas para que nos sea más facil cortarla.
6. Antes de sacar la masa de la nevera, precalentamos el horno a 170º.
7. Sacamos la masa y cortamos con los cortadores que nos guste teniendo en cuenta que en la galleta que nos va a servir de "tapa", tendremos que cortar también con uno más pequeño en el centro de la galleta.
8. Horneamos unos 8 o 10 minutos, sacando del horno en cuanto veamos que se empiezan a dorar los bordes.
9. Dejamos enfriar sobre una rejilla y mientras vamos calentando un poco la mermelada de relleno en el
microondas o en un cazo para que quede un poco líquida y nos sea más fácil rellenar las galletas.
10. Ponemos un poco de mermelada en el centro de las galletas que no están cortadas en el centro, éstas últimas las espolvoreamos con azúcar glas y tapamos.