
Lo critican por su
rebeldía y lo alaban por su belleza, pero el Husky significa mucho más.
Está hecho para tirar de un trineo, vivir entre témpanos y dormir bajo el
cielo ártico.
Ahora pisa asfalto y asoma su cabeza entre los barrotes de un balcón. Es un
superventas, pero no está
hecho para la ciudad. Sólo con un amo que entienda sus necesidades podrá
sentirse realizado.
Ya no ejerce como perro de tiro a excepción de las múltiples manifestaciones
de mushing que se celebran sobre todo en Europa y EE.UU.
Su
desembarco -a mediados de los sesenta- en el viejo continente
fue el inicio de una ascensión fulminante a la fama, quizás la raza más
conocida y difundida de los últimos diez años; en España, la quinta más
vendida.
En la actualidad, el nivel
alcanzado en nuestro país en la calidad de cría del Husky es muy alto; además,
con grandes campeones de belleza nacionales e internacionales.
Aunque, como ocurre con todos los
superventas, los fraudes que se cometen a su costa son numerosos.
Jalonado por una cola de zorro y una mirada enigmática -difícil de averiguar
qué significa en cada momento-, su cuerpo es el de un auténtico atleta de
osamenta engrasada y poderosa, con mucha más fuerza de la que su apariencia
proporciona.
No deja de ser un animal compacto y
duro, pero de movimientos ágiles y muy rápidos, si la ocasión lo requiere. En
este entido, si se le enseñara a jugar al fútbol, la unión de su
inteligencia, velocidad y aceleración fulminante lo convertiría en el mejor
regateador del mundo.
La belleza de un cachorro de Husky
difícilmente la superan otras razas, a no ser que hablemos de otros nórdicos.
No obstante, a medida que crece, el
cachorro va ganando aplomo y seriedad, llegando, ya en edad adulta, a mostrar un
porte cargado de dignidad y nobleza...
Y así se comporta con su dueño y congéneres, con gentileza y amabilidad, a no
ser que le provoquen reiteradamente. Sin embargo, su
comportamiento y carácter ha sido objeto de numerosas y reiteradas críticas:
"no hay quien le eduque", "hace lo que quiere", "no me
hace caso"... son expresiones típicas de quienes lo tienen como mascota.
¿Como educarlo?