
LA COTORRA COMÚN
MYIOPSITTA MONACHUS
La cotorra común, es una mascota que aporta gran alegría al hogar, ya que en contadas ocaciones hace silencio. Grita, canta, imita ruidos, ríe, o tararea en voz baja alguna cancioncita. Si se tiene paciencia, repetirá una gran cantidad de palabras y sonidos,(no hagamos caso a quienes dicen que hay que emborracharla, si queremos que conserve la buena salud). No se encuentran en peligro de extinción, pero tampoco es verdad, que aquellas que están a la venta, hayan nacido en cautiverio. Una vez que se acostumbran al lugar, no se irán, aunque le crezcan las plumas de las alas, pues se encariñan rápidamente con las personas que las cuidan.
En su estado libre y natural, la Cotorra común es un ave comunitaria como pocas. Las construcciones de ramitas, que conforman sus nidos, son estructuras enormes y maravillosas. Son nidos comunales donde cada pareja tiene una celdilla propia: es una cámara con túnel de salida y boca hacia abajo o al costado. Puede incluir hasta 20 compartimientos, superar los 2 metros de diámetro y pesar más de 200 kilos. Habitan prácticamente todo el territorio de la República Argentina, pero prefiere las zonas de climas cálidos.
Las cotorras pertenecen al orden de los Psitaciformes, junto a
los loros, cacatúas, papagayos, caturras y guacamayos, y se caracterizan por
tener un fuerte y ganchudo pico, cubierto por una piel desprovista de plumas, en
la que se abren los orificios nasales. Tienen patas cortas y fuertes donde, de
los cuatro dedos, dos se orientan hacia afuera, mientras que el tercero y el
cuarto miran hacia atrás, posición que les permite usar sus patas como si
fueran manos para tomar y llevarse a la boca los alimentos, trepar y afirmarse
en las ramas. Otras de las características de estas aves son que tienen las
alas cortas y una lengua circular y movible, que les permite imitar sonidos que
se asemejan a la voz humana.