Job describe el castigo de los malos
27
1 Reasumió Job su discurso, y dijo:
-
2 Vive Dios, que ha quitado mi derecho,
- Y el Omnipotente, que amargó el alma mía,
-
3 Que todo el tiempo que mi alma esté en mí,
- Y haya hálito de Dios en mis narices,
-
4 Mis labios no hablarán iniquidad,
- Ni mi lengua pronunciará engaño.
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5 Nunca tal acontezca que yo os justifique;
- Hasta que muera, no quitaré de mí mi integridad.
-
6 Mi justicia tengo asida, y no la cederé;
- No me reprochará mi corazón en todos mis días.
-
-
7 Sea como el impío mi enemigo,
- Y como el inicuo mi adversario.
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8 Porque ¿cuál es la esperanza del impío, por mucho que
hubiere robado,
- Cuando Dios le quitare la vida?
-
9 ¿Oirá Dios su clamor
- Cuando la tribulación viniere sobre él?
-
10 ¿Se deleitará en el Omnipotente?
- ¿Invocará a Dios en todo tiempo?
-
11 Yo os enseñaré en cuanto a la mano de Dios;
- No esconderé lo que hay para con el Omnipotente.
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12 He aquí que todos vosotros lo habéis visto;
- ¿Por qué, pues, os habéis hecho tan enteramente vanos?
-
-
13 Esta es para con Dios la porción del hombre impío,
- Y la herencia que los violentos han de recibir del
Omnipotente:
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14 Si sus hijos fueren multiplicados, serán para la espada;
- Y sus pequeños no se saciarán de pan.
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15 Los que de él quedaren, en muerte serán sepultados,
- Y no los llorarán sus viudas.
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16 Aunque amontone plata como polvo,
- Y prepare ropa como lodo;
-
17 La habrá preparado él, mas el justo se vestirá,
- Y el inocente repartirá la plata.
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18 Edificó su casa como la polilla,
- Y como enramada que hizo el guarda.
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19 Rico se acuesta, pero por última vez;
- Abrirá sus ojos, y nada tendrá.
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20 Se apoderarán de él terrores como aguas;
- Torbellino lo arrebatará de noche.
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21 Le eleva el solano, y se va;
- Y tempestad lo arrebatará de su lugar.
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22 Dios, pues, descargará sobre él, y no perdonará;
- Hará él por huir de su mano.
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23 Batirán las manos sobre él,
- Y desde su lugar le silbarán.
El hombre en busca de la sabiduría
28
-
1 Ciertamente la plata tiene sus veneros,
- Y el oro lugar donde se refina.
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2 El hierro se saca del polvo,
- Y de la piedra se funde el cobre.
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3 A las tinieblas ponen término,
- Y examinan todo a la perfección,
- Las piedras que hay en oscuridad y en sombra de muerte.
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4 Abren minas lejos de lo habitado,
- En lugares olvidados, donde el pie no pasa.
- Son suspendidos y balanceados, lejos de los demás hombres.
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5 De la tierra nace el pan,
- Y debajo de ella está como convertida en fuego.
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6 Lugar hay cuyas piedras son zafiro,
- Y sus polvos de oro.
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7 Senda que nunca la conoció ave,
- Ni ojo de buitre la vio;
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8 Nunca la pisaron animales fieros,
- Ni león pasó por ella.
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9 En el pedernal puso su mano,
- Y trastornó de raíz los montes.
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10 De los peñascos cortó ríos,
- Y sus ojos vieron todo lo preciado.
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11 Detuvo los ríos en su nacimiento,
- E hizo salir a luz lo escondido.
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-
12 Mas ¿dónde se hallará la sabiduría?
- ¿Dónde está el lugar de la inteligencia?
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13 No conoce su valor el hombre,
- Ni se halla en la tierra de los vivientes.
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14 El abismo dice: No está en mí;
- Y el mar dijo: Ni conmigo.
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15 No se dará por oro,
- Ni su precio será a peso de plata.
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16 No puede ser apreciada con oro de Ofir,
- Ni con ónice precioso, ni con zafiro.
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17 El oro no se le igualará, ni el diamante,
- Ni se cambiará por alhajas de oro fino.
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18 No se hará mención de coral ni de perlas;
- La sabiduría es mejor que las piedras preciosas.
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19 No se igualará con ella topacio de Etiopía;
- No se podrá apreciar con oro fino.
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-
20 ¿De dónde, pues, vendrá la sabiduría?
- ¿Y dónde está el lugar de la inteligencia?
-
21 Porque encubierta está a los ojos de todo viviente,
- Y a toda ave del cielo es oculta.
-
22 El Abadón y la muerte dijeron:
- Su fama hemos oído con nuestros oídos.
-
-
23 Dios entiende el camino de ella,
- Y conoce su lugar.
-
24 Porque él mira hasta los fines de la tierra,
- Y ve cuanto hay bajo los cielos.
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25 Al dar peso al viento,
- Y poner las aguas por medida;
-
26 Cuando él dio ley a la lluvia,
- Y camino al relámpago de los truenos,
-
27 Entonces la veía él, y la manifestaba;
- La preparó y la descubrió también.
-
28 Y dijo al hombre:
- He aquí que el temor del Señor es la sabiduría,
- Y el apartarse del mal, la inteligencia.
Job recuerda su felicidad anterior
29
1 Volvió Job a reanudar su discurso, y dijo:
-
-
2 ¡Quién me volviese como en los meses pasados,
- Como en los días en que Dios me guardaba,
-
3 Cuando hacía resplandecer sobre mi cabeza su lámpara,
- A cuya luz yo caminaba en la oscuridad;
-
4 Como fui en los días de mi juventud,
- Cuando el favor de Dios velaba sobre mi tienda;
-
5 Cuando aún estaba conmigo el Omnipotente,
- Y mis hijos alrededor de mí;
-
6 Cuando lavaba yo mis pasos con leche,
- Y la piedra me derramaba ríos de aceite!
-
7 Cuando yo salía a la puerta a juicio,
- Y en la plaza hacía preparar mi asiento,
-
8 Los jóvenes me veían, y se escondían;
- Y los ancianos se levantaban, y estaban de pie.
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9 Los príncipes detenían sus palabras;
- Ponían la mano sobre su boca.
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10 La voz de los principales se apagaba,
- Y su lengua se pegaba a su paladar.
-
11 Los oídos que me oían me llamaban bienaventurado,
- Y los ojos que me veían me daban testimonio,
-
12 Porque yo libraba al pobre que clamaba,
- Y al huérfano que carecía de ayudador.
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13 La bendición del que se iba a perder venía sobre mí,
- Y al corazón de la viuda yo daba alegría.
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14 Me vestía de justicia, y ella me cubría;
- Como manto y diadema era mi rectitud.
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15 Yo era ojos al ciego,
- Y pies al cojo.
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16 A los menesterosos era padre,
- Y de la causa que no entendía, me informaba con diligencia;
-
17 Y quebrantaba los colmillos del inicuo,
- Y de sus dientes hacía soltar la presa.
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18 Decía yo: En mi nido moriré,
- Y como arena multiplicaré mis días.
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19 Mi raíz estaba abierta junto a las aguas,
- Y en mis ramas permanecía el rocío.
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20 Mi honra se renovaba en mí,
- Y mi arco se fortalecía en mi mano.
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21 Me oían, y esperaban,
- Y callaban a mi consejo.
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22 Tras mi palabra no replicaban,
- Y mi razón destilaba sobre ellos.
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23 Me esperaban como a la lluvia,
- Y abrían su boca como a la lluvia tardía.
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24 Si me reía con ellos, no lo creían;
- Y no abatían la luz de mi rostro.
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25 Calificaba yo el camino de ellos, y me sentaba entre ellos
como el jefe;
- Y moraba como rey en el ejército,
- Como el que consuela a los que lloran.
Job lamenta su desdicha actual
30
-
1 Pero ahora se ríen de mí los más jóvenes que yo,
- A cuyos padres yo desdeñara poner con los perros de mi
ganado.
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2 ¿Y de qué me serviría ni aun la fuerza de sus manos?
- No tienen fuerza alguna.
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3 Por causa de la pobreza y del hambre andaban solos;
- Huían a la soledad, a lugar tenebroso, asolado y desierto.
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4 Recogían malvas entre los arbustos,
- Y raíces de enebro para calentarse.
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5 Eran arrojados de entre las gentes,
- Y todos les daban grita como tras el ladrón.
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6 Habitaban en las barrancas de los arroyos,
- En las cavernas de la tierra, y en las rocas.
-
7 Bramaban entre las matas,
- Y se reunían debajo de los espinos.
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8 Hijos de viles, y hombres sin nombre,
- Más bajos que la misma tierra.
-
-
9 Y ahora yo soy objeto de su burla,
- Y les sirvo de refrán.
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10 Me abominan, se alejan de mí,
- Y aun de mi rostro no detuvieron su saliva.
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11 Porque Dios desató su cuerda, y me afligió,
- Por eso se desenfrenaron delante de mi rostro.
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12 A la mano derecha se levantó el populacho;
- Empujaron mis pies,
- Y prepararon contra mí caminos de perdición.
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13 Mi senda desbarataron,
- Se aprovecharon de mi quebrantamiento,
- Y contra ellos no hubo ayudador.
-
14 Vinieron como por portillo ancho,
- Se revolvieron sobre mi calamidad.
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15 Se han revuelto turbaciones sobre mí;
- Combatieron como viento mi honor,
- Y mi prosperidad pasó como nube.
-
-
16 Y ahora mi alma está derramada en mí;
- Días de aflicción se apoderan de mí.
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17 La noche taladra mis huesos,
- Y los dolores que me roen no reposan.
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18 La violencia deforma mi vestidura; me ciñe como el cuello
de mi túnica.
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19 El me derribó en el lodo,
- Y soy semejante al polvo y a la ceniza.
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20 Clamo a ti, y no me oyes;
- Me presento, y no me atiendes.
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21 Te has vuelto cruel para mí;
- Con el poder de tu mano me persigues.
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22 Me alzaste sobre el viento, me hiciste cabalgar en él,
- Y disolviste mi sustancia.
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23 Porque yo sé que me conduces a la muerte,
- Y a la casa determinada a todo viviente.
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24 Mas él no extenderá la mano contra el sepulcro;
- ¿Clamarán los sepultados cuando él los quebrantare?
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25 ¿No lloré yo al afligido?
- Y mi alma, ¿no se entristeció sobre el menesteroso?
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26 Cuando esperaba yo el bien, entonces vino el mal;
- Y cuando esperaba luz, vino la oscuridad.
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27 Mis entrañas se agitan, y no reposan;
- Días de aflicción me han sobrecogido.
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28 Ando ennegrecido, y no por el sol;
- Me he levantado en la congregación, y clamado.
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29 He venido a ser hermano de chacales,
- Y compañero de avestruces.
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30 Mi piel se ha ennegrecido y se me cae,
- Y mis huesos arden de calor.
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31 Se ha cambiado mi arpa en luto,
- Y mi flauta en voz de lamentadores.
Job afirma su integridad
31
-
1 Hice pacto con mis ojos;
- ¿Cómo, pues, había yo de mirar a una virgen?
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2 Porque ¿qué galardón me daría de arriba Dios,
- Y qué heredad el Omnipotente desde las alturas?
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3 ¿No hay quebrantamiento para el impío,
- Y extrañamiento para los que hacen iniquidad?
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4 ¿No ve él mis caminos,
- Y cuenta todos mis pasos?
-
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5 Si anduve con mentira,
- Y si mi pie se apresuró a engaño,
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6 Péseme Dios en balanzas de justicia,
- Y conocerá mi integridad.
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7 Si mis pasos se apartaron del camino,
- Si mi corazón se fue tras mis ojos,
- Y si algo se pegó a mis manos,
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8 Siembre yo, y otro coma,
- Y sea arrancada mi siembra.
-
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9 Si fue mi corazón engañado acerca de mujer,
- Y si estuve acechando a la puerta de mi prójimo,
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10 Muela para otro mi mujer,
- Y sobre ella otros se encorven.
-
11 Porque es maldad e iniquidad
- Que han de castigar los jueces.
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12 Porque es fuego que devoraría hasta el Abadón,
- Y consumiría toda mi hacienda.
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13 Si hubiera tenido en poco el derecho de mi siervo y de mi
sierva,
- Cuando ellos contendían conmigo,
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14 ¿Qué haría yo cuando Dios se levantase?
- Y cuando él preguntara, ¿qué le respondería yo?
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15 El que en el vientre me hizo a mí, ¿no lo hizo a él?
- ¿Y no nos dispuso uno mismo en la matriz?
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16 Si estorbé el contento de los pobres,
- E hice desfallecer los ojos de la viuda;
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17 Si comí mi bocado solo,
- Y no comió de él el huérfano
-
18 (Porque desde mi juventud creció conmigo como con un
padre,
- Y desde el vientre de mi madre fui guía de la viuda);
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19 Si he visto que pereciera alguno sin vestido,
- Y al menesteroso sin abrigo;
-
20 Si no me bendijeron sus lomos,
- Y del vellón de mis ovejas se calentaron;
-
21 Si alcé contra el huérfano mi mano,
- Aunque viese que me ayudaran en la puerta;
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22 Mi espalda se caiga de mi hombro,
- Y el hueso de mi brazo sea quebrado.
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23 Porque temí el castigo de Dios,
- Contra cuya majestad yo no tendría poder.
-
-
24 Si puse en el oro mi esperanza,
- Y dije al oro: Mi confianza eres tú;
-
25 Si me alegré de que mis riquezas se multiplicasen,
- Y de que mi mano hallase mucho;
-
26 Si he mirado al sol cuando resplandecía,
- O a la luna cuando iba hermosa,
-
27 Y mi corazón se engañó en secreto,
- Y mi boca besó mi mano;
-
28 Esto también sería maldad juzgada;
- Porque habría negado al Dios soberano.
-
-
29 Si me alegré en el quebrantamiento del que me aborrecía,
- Y me regocijé cuando le halló el mal
-
30 (Ni aun entregué al pecado mi lengua,
- Pidiendo maldición para su alma);
-
31 Si mis siervos no decían:
- ¿Quién no se ha saciado de su carne?
-
32 (El forastero no pasaba fuera la noche;
- Mis puertas abría al caminante);
-
33 Si encubrí como hombre mis transgresiones,
- Escondiendo en mi seno mi iniquidad,
-
34 Porque tuve temor de la gran multitud,
- Y el menosprecio de las familias me atemorizó,
- Y callé, y no salí de mi puerta;
-
35 ¡Quién me diera quien me oyese!
- He aquí mi confianza es que el Omnipotente testificará por
mí,
- Aunque mi adversario me forme proceso.
-
36 Ciertamente yo lo llevaría sobre mi hombro,
- Y me lo ceñiría como una corona.
-
37 Yo le contaría el número de mis pasos,
- Y como príncipe me presentaría ante él.
-
-
38 Si mi tierra clama contra mí,
- Y lloran todos sus surcos;
-
39 Si comí su sustancia sin dinero,
- O afligí el alma de sus dueños,
-
40 En lugar de trigo me nazcan abrojos,
- Y espinos en lugar de cebada.
-
Aquí terminan las palabras de Job.
Eliú justifica su derecho de contestar a Job
32
1 Cesaron estos tres varones de responder a Job, por cuanto él
era justo a sus propios ojos.
2 Entonces Eliú hijo de Baraquel buzita, de la familia de Ram,
se encendió en ira contra Job; se encendió en ira, por cuanto
se justificaba a sí mismo más que a Dios.
3 Asimismo se encendió en ira contra sus tres amigos, porque
no hallaban qué responder, aunque habían condenado a Job.
4 Y Eliú había esperado a Job en la disputa, porque los otros
eran más viejos que él.
5 Pero viendo Eliú que no había respuesta en la boca de
aquellos tres varones, se encendió en ira.
6 Y respondió Eliú hijo de Baraquel buzita, y dijo:
-
- Yo soy joven, y vosotros ancianos;
- Por tanto, he tenido miedo, y he temido declararos mi
opinión.
-
7 Yo decía: Los días hablarán,
- Y la muchedumbre de años declarará sabiduría.
-
8 Ciertamente espíritu hay en el hombre,
- Y el soplo del Omnipotente le hace que entienda.
-
9 No son los sabios los de mucha edad,
- Ni los ancianos entienden el derecho.
-
10 Por tanto, yo dije: Escuchadme;
- Declararé yo también mi sabiduría.
-
-
11 He aquí yo he esperado a vuestras razones,
- He escuchado vuestros argumentos,
- En tanto que buscabais palabras.
-
12 Os he prestado atención,
- Y he aquí que no hay de vosotros quien redarguya a Job,
- Y responda a sus razones.
-
13 Para que no digáis: Nosotros hemos hallado sabiduría;
- Lo vence Dios, no el hombre.
-
14 Ahora bien, Job no dirigió contra mí sus palabras,
- Ni yo le responderé con vuestras razones.
-
-
15 Se espantaron, no respondieron más;
- Se les fueron los razonamientos.
-
16 Yo, pues, he esperado, pero no hablaban;
- Más bien callaron y no respondieron más.
-
17 Por eso yo también responderé mi parte;
- También yo declararé mi juicio.
-
18 Porque lleno estoy de palabras,
- Y me apremia el espíritu dentro de mí.
-
19 De cierto mi corazón está como el vino que no tiene
respiradero,
- Y se rompe como odres nuevos.
-
20 Hablaré, pues, y respiraré;
- Abriré mis labios, y responderé.
-
21 No haré ahora acepción de personas,
- Ni usaré con nadie de títulos lisonjeros.
-
22 Porque no sé hablar lisonjas;
- De otra manera, en breve mi Hacedor me consumiría.
Eliú censura a Job
33
-
1 Por tanto, Job, oye ahora mis razones,
- Y escucha todas mis palabras.
-
2 He aquí yo abriré ahora mi boca,
- Y mi lengua hablará en mi garganta.
-
3 Mis razones declararán la rectitud de mi corazón,
- Y lo que saben mis labios, lo hablarán con sinceridad.
-
4 El espíritu de Dios me hizo,
- Y el soplo del Omnipotente me dio vida.
-
5 Respóndeme si puedes;
- Ordena tus palabras, ponte en pie.
-
6 Heme aquí a mí en lugar de Dios, conforme a tu dicho;
- De barro fui yo también formado.
-
7 He aquí, mi terror no te espantará,
- Ni mi mano se agravará sobre ti.
-
-
8 De cierto tú dijiste a oídos míos,
- Y yo oí la voz de tus palabras que decían:
-
9 Yo soy limpio y sin defecto;
- Soy inocente, y no hay maldad en mí.
-
10 He aquí que él buscó reproches contra mí,
- Y me tiene por su enemigo;
-
11 Puso mis pies en el cepo,
- Y vigiló todas mis sendas.
-
-
12 He aquí, en esto no has hablado justamente;
- Yo te responderé que mayor es Dios que el hombre.
-
13 ¿Por qué contiendes contra él?
- Porque él no da cuenta de ninguna de sus razones.
-
14 Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios;
- Pero el hombre no entiende.
-
15 Por sueño, en visión nocturna,
- Cuando el sueño cae sobre los hombres,
- Cuando se adormecen sobre el lecho,
-
16 Entonces revela al oído de los hombres,
- Y les señala su consejo,
-
17 Para quitar al hombre de su obra,
- Y apartar del varón la soberbia.
-
18 Detendrá su alma del sepulcro,
- Y su vida de que perezca a espada.
-
-
19 También sobre su cama es castigado
- Con dolor fuerte en todos sus huesos,
-
20 Que le hace que su vida aborrezca el pan,
- Y su alma la comida suave.
-
21 Su carne desfallece, de manera que no se ve,
- Y sus huesos, que antes no se veían, aparecen.
-
22 Su alma se acerca al sepulcro,
- Y su vida a los que causan la muerte.
-
23 Si tuviese cerca de él
- Algún elocuente mediador muy escogido,
- Que anuncie al hombre su deber;
-
24 Que le diga que Dios tuvo de él misericordia,
- Que lo libró de descender al sepulcro,
- Que halló redención;
-
25 Su carne será más tierna que la del niño,
- Volverá a los días de su juventud.
-
26 Orará a Dios, y éste le amará,
- Y verá su faz con júbilo;
- Y restaurará al hombre su justicia.
-
27 El mira sobre los hombres; y al que dijere:
- Pequé, y pervertí lo recto,
- Y no me ha aprovechado,
-
28 Dios redimirá su alma para que no pase al sepulcro,
- Y su vida se verá en luz.
-
29 He aquí, todas estas cosas hace Dios
- Dos y tres veces con el hombre,
-
30 Para apartar su alma del sepulcro,
- Y para iluminarlo con la luz de los vivientes.
-
31 Escucha, Job, y óyeme;
- Calla, y yo hablaré.
-
32 Si tienes razones, respóndeme;
- Habla, porque yo te quiero justificar.
-
33 Y si no, óyeme tú a mí;
- Calla, y te enseñaré sabiduría.
Eliú justifica a Dios
34
1 Además Eliú dijo:
-
-
2 Oíd, sabios, mis palabras;
- Y vosotros, doctos, estadme atentos.
-
3 Porque el oído prueba las palabras,
- Como el paladar gusta lo que uno come.
-
4 Escojamos para nosotros el juicio,
- Conozcamos entre nosotros cuál sea lo bueno.
-
5 Porque Job ha dicho: Yo soy justo,
- Y Dios me ha quitado mi derecho.
-
6 ¿He de mentir yo contra mi razón?
- Dolorosa es mi herida sin haber hecho yo transgresión.
-
7 ¿Qué hombre hay como Job,
- Que bebe el escarnio como agua,
-
8 Y va en compañía con los que hacen iniquidad,
- Y anda con los hombres malos?
-
9 Porque ha dicho: De nada servirá al hombre
- El conformar su voluntad a Dios.
-
-
10 Por tanto, varones de inteligencia, oídme:
- Lejos esté de Dios la impiedad,
- Y del Omnipotente la iniquidad.
-
11 Porque él pagará al hombre según su obra,
- Y le retribuirá conforme a su camino.
-
12 Sí, por cierto, Dios no hará injusticia,
- Y el Omnipotente no pervertirá el derecho.
-
13 ¿Quién visitó por él la tierra?
- ¿Y quién puso en orden todo el mundo?
-
14 Si él pusiese sobre el hombre su corazón,
- Y recogiese así su espíritu y su aliento,
-
15 Toda carne perecería juntamente,
- Y el hombre volvería al polvo.
-
-
16 Si, pues, hay en ti entendimiento, oye esto;
- Escucha la voz de mis palabras.
-
17 ¿Gobernará el que aborrece juicio?
- ¿Y condenarás tú al que es tan justo?
-
18 ¿Se dirá al rey: Perverso;
- Y a los príncipes: Impíos?
-
19 ¿Cuánto menos a aquel que no hace acepción de personas de
príncipes.
- Ni respeta más al rico que al pobre,
- Porque todos son obra de sus manos?
-
20 En un momento morirán,
- Y a medianoche se alborotarán los pueblos, y pasarán,
- Y sin mano será quitado el poderoso.
-
21 Porque sus ojos están sobre los caminos del hombre,
- Y ve todos sus pasos.
-
22 No hay tinieblas ni sombra de muerte
- Donde se escondan los que hacen maldad.
-
23 No carga, pues, él al hombre más de lo justo,
- Para que vaya con Dios a juicio.
-
24 El quebrantará a los fuertes sin indagación,
- Y hará estar a otros en su lugar.
-
25 Por tanto, él hará notorias las obras de ellos,
- Cuando los trastorne en la noche, y sean quebrantados.
-
26 Como a malos los herirá
- En lugar donde sean vistos;
-
27 Por cuanto así se apartaron de él,
- Y no consideraron ninguno de sus caminos,
-
28 Haciendo venir delante de él el clamor del pobre,
- Y que oiga el clamor de los necesitados.
-
29 Si él diere reposo, ¿quién inquietará?
- Si escondiere el rostro, ¿quién lo mirará?
- Esto sobre una nación, y lo mismo sobre un hombre;
-
30 Haciendo que no reine el hombre impío
- Para vejaciones del pueblo.
-
-
31 De seguro conviene que se diga a Dios:
- He llevado ya castigo, no ofenderé ya más;
-
32 Enséñame tú lo que yo no veo;
- Si hice mal, no lo haré más.
-
33 ¿Ha de ser eso según tu parecer?
- El te retribuirá, ora rehúses, ora aceptes, y no yo;
- Di, si no, lo que tú sabes.
-
34 Los hombres inteligentes dirán conmigo,
- Y el hombre sabio que me oiga:
-
35 Que Job no habla con sabiduría,
- Y que sus palabras no son con entendimiento.
-
36 Deseo yo que Job sea probado ampliamente,
- A causa de sus respuestas semejantes a las de los hombres
inicuos.
-
37 Porque a su pecado añadió rebeldía;
- Bate palmas contra nosotros,
- Y contra Dios multiplica sus palabras.
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