La gloria de Jehová llena el templo
43
1 Me llevó luego a la puerta, a la puerta que mira hacia el
oriente;
2 y he aquí la gloria del Dios de Israel, que venía del
oriente; y su sonido era como el sonido de muchas aguas, y la
tierra resplandecía a causa de su gloria.
3 Y el aspecto de lo que vi era como una visión, como aquella
visión que vi cuando vine para destruir la ciudad; y las
visiones eran como la visión que vi junto al río Quebar; y me
postré sobre mi rostro.
4 Y la gloria de Jehová entró en la
casa por la vía de la puerta que daba al oriente.
5 Y me alzó el Espíritu y me llevó al atrio interior; y he
aquí que la gloria de Jehová llenó la casa.
Leyes del templo
6 Y oí uno que me hablaba desde la casa; y un varón estaba
junto a mí,
7 y me dijo: Hijo de hombre, este es el lugar de mi trono, el
lugar donde posaré las plantas de mis pies, en el cual
habitaré entre los hijos de Israel para siempre; y nunca más
profanará la casa de Israel mi santo nombre, ni ellos ni sus
reyes, con sus fornicaciones, ni con los cuerpos muertos de sus
reyes en sus lugares altos.
8 Porque poniendo ellos su umbral junto a mi umbral, y su
contrafuerte junto a mi contrafuerte, mediando sólo una pared
entre mí y ellos, han contaminado mi santo nombre con sus
abominaciones que hicieron; por tanto, los consumí en mi furor.
9 Ahora arrojarán lejos de mí sus fornicaciones, y los
cuerpos muertos de sus reyes, y habitaré en medio de ellos para
siempre.
10 Tú, hijo de hombre, muestra a la casa de Israel esta casa,
y avergüéncense de sus pecados; y midan el diseño de ella.
11 Y si se avergonzaren de todo lo que han hecho, hazles
entender el diseño de la casa, su disposición, sus salidas y
sus entradas, y todas sus formas, y todas sus descripciones, y
todas sus configuraciones, y todas sus leyes; y descríbelo
delante de sus ojos, para que guarden toda su forma y todas sus
reglas, y las pongan por obra.
12 Esta es la ley de la casa: Sobre la cumbre del monte, el
recinto entero, todo en derredor, será santísimo. He aquí que
esta es la ley de la casa.
13 Estas son las medidas del altar por codos (el codo de a
codo y palmo menor). La base, de un codo, y de un codo el ancho;
y su remate por su borde alrededor, de un palmo. Este será el
zócalo del altar.
14 Y desde la base, sobre el suelo, hasta el lugar de abajo,
dos codos, y la anchura de un codo; y desde la cornisa menor
hasta la cornisa mayor, cuatro codos, y el ancho de un codo.
15 El altar era de cuatro codos, y encima del altar había
cuatro cuernos.
16 Y el altar tenía doce codos de largo, y doce de ancho,
cuadrado a sus cuatro lados.
17 El descanso era de catorce codos de longitud y catorce de
anchura en sus cuatro lados, y de medio codo el borde alrededor;
y la base de un codo por todos lados; y sus gradas estaban al oriente.
18 Y me dijo: Hijo de hombre, así ha dicho Jehová el Señor:
Estas son las ordenanzas del altar el día en que sea hecho, para
ofrecer holocausto sobre él y para esparcir sobre él sangre.
19 A los sacerdotes levitas que son del linaje de Sadoc, que
se acerquen a mí, dice Jehová el Señor, para ministrar ante
mí, darás un becerro de la vacada para expiación.
20 Y tomarás de su sangre, y pondrás en los cuatro cuernos
del altar, y en las cuatro esquinas del descanso, y en el borde
alrededor; así lo limpiarás y purificarás.
21 Tomarás luego el becerro de la expiación, y lo quemarás
conforme a la ley de la casa, fuera del santuario.
22 Al segundo día ofrecerás un macho cabrío sin defecto,
para expiación; y purificarán el altar como lo purificaron con
el becerro.
23 Cuando acabes de expiar, ofrecerás un becerro de la vacada
sin defecto, y un carnero sin tacha de la manada;
24 y los ofrecerás delante de Jehová, y los sacerdotes
echarán sal sobre ellos, y los ofrecerán en holocausto a
Jehová.
25 Por siete días sacrificarán un macho cabrío cada día en
expiación; asimismo sacrificarán el becerro de la vacada y un
carnero sin tacha del rebaño.
26 Por siete días harán expiación por el altar, y lo
limpiarán, y así lo consagrarán.
27 Y acabados estos días, del octavo día en adelante, los
sacerdotes sacrificarán sobre el altar vuestros holocaustos y
vuestras ofrendas de paz; y me seréis aceptos, dice Jehová el
Señor.
44
1 Me hizo volver hacia la puerta exterior del santuario, la
cual mira hacia el oriente; y estaba cerrada.
2 Y me dijo Jehová: Esta puerta estará cerrada; no se
abrirá, ni entrará por ella hombre, porque Jehová Dios de
Israel entró por ella; estará, por tanto, cerrada.
3 En cuanto al príncipe, por ser el príncipe, él se
sentará allí para comer pan delante de Jehová; por el
vestíbulo de la puerta entrará, y por ese mismo camino
saldrá.
4 Y me llevó hacia la puerta del norte por delante de la
casa; y miré, y he aquí la gloria de Jehová había llenado la
casa de Jehová; y me postré sobre mi rostro.
5 Y me dijo Jehová: Hijo de hombre, pon atención, y mira con
tus ojos, y oye con tus oídos todo lo que yo hablo contigo sobre
todas las ordenanzas de la casa de Jehová, y todas sus leyes; y
pon atención a las entradas de la casa, y a todas las salidas
del santuario.
6 Y dirás a los rebeldes, a la casa de Israel: Así ha dicho
Jehová el Señor: Basta ya de todas vuestras abominaciones, oh
casa de Israel;
7 de traer extranjeros, incircuncisos de corazón e
incircuncisos de carne, para estar en mi santuario y para
contaminar mi casa; de ofrecer mi pan, la grosura y la sangre, y
de invalidar mi pacto con todas vuestras abominaciones.
8 Pues no habéis guardado lo establecido acerca de mis cosas
santas, sino que habéis puesto extranjeros como guardas de las
ordenanzas en mi santuario.
9 Así ha dicho Jehová el Señor: Ningún hijo de extranjero,
incircunciso de corazón e incircunciso de carne, entrará en mi
santuario, de todos los hijos de extranjeros que están entre los
hijos de Israel.
10 Y los levitas que se apartaron de mí cuando Israel se
alejó de mí, yéndose tras sus ídolos, llevarán su
iniquidad.
11 Y servirán en mi santuario como porteros a las
puertas de la casa y sirvientes en la casa; ellos matarán el
holocausto y la víctima para el pueblo, y estarán ante él para
servirle.
12 Por cuanto les sirvieron delante de sus ídolos, y fueron a
la casa de Israel por tropezadero de maldad; por tanto, he alzado
mi mano y jurado, dice Jehová el Señor, que ellos llevarán su
iniquidad.
13 No se acercarán a mí para servirme como sacerdotes, ni se
acercarán a ninguna de mis cosas santas, a mis cosas
santísimas, sino que llevarán su vergüenza y las
abominaciones que hicieron.
14 Les pondré, pues, por guardas encargados de la custodia de
la casa, para todo el servicio de ella, y para todo lo que en
ella haya de hacerse.
15 Mas los sacerdotes levitas hijos de Sadoc, que guardaron el
ordenamiento del santuario cuando los hijos de Israel se
apartaron de mí, ellos se acercarán para ministrar ante mí, y
delante de mí estarán para ofrecerme la grosura y la sangre,
dice Jehová el Señor.
16 Ellos entrarán en mi santuario, y se acercarán a mi mesa
para servirme, y guardarán mis ordenanzas.
17 Y cuando entren por las puertas del atrio interior, se
vestirán vestiduras de lino; no llevarán sobre ellos cosa de
lana, cuando ministren en las puertas del atrio interior y dentro
de la casa.
18 Turbantes de lino tendrán sobre sus cabezas, y
calzoncillos de lino sobre sus lomos; no se ceñirán cosa que
los haga sudar.
19 Cuando salgan al atrio exterior, al atrio de afuera, al
pueblo, se quitarán las vestiduras con que ministraron, y las
dejarán en las cámaras del santuario, y se vestirán de otros
vestidos, para no santificar al pueblo con sus vestiduras.
20 Y no se raparán su cabeza, ni dejarán crecer su cabello,
sino que lo recortarán solamente.
21 Ninguno de los sacerdotes beberá vino cuando haya de
entrar en el atrio interior.
22 Ni viuda ni repudiada tomará por mujer, sino que tomará
virgen del linaje de la casa de Israel, o viuda que fuere viuda
de sacerdote.
23 Y enseñarán a mi pueblo a hacer diferencia entre lo santo
y lo profano, y les enseñarán a discernir entre lo limpio y lo
no limpio.
24 En los casos de pleito ellos estarán para juzgar; conforme
a mis juicios juzgarán; y mis leyes y mis decretos guardarán en
todas mis fiestas solemnes, y santificarán mis días de reposo.
25 No se acercarán a hombre muerto para contaminarse; pero
por padre o madre, hijo o hija, hermano, o hermana que no haya
tenido marido, sí podrán contaminarse.
26 Y después de su purificación, le contarán siete días.
27 Y el día que entre al santuario, al atrio interior, para
ministrar en el santuario, ofrecerá su expiación, dice Jehová
el Señor.
28 Y habrá para ellos heredad; yo seré su heredad, pero no
les daréis posesión en Israel; yo soy su posesión.
29 La ofrenda y la expiación y el sacrificio por el pecado
comerán, y toda cosa consagrada en Israel será de ellos.
30 Y las primicias de todos los primeros frutos de todo, y
toda ofrenda de todo lo que se presente de todas vuestras
ofrendas, será de los sacerdotes; asimismo daréis al sacerdote
las primicias de todas vuestras masas, para que repose la
bendición en vuestras casas.
31 Ninguna cosa mortecina ni desgarrada, así de aves como de
animales, comerán los sacerdotes.
45
1 Cuando repartáis por suertes la tierra en heredad,
apartaréis una porción para Jehová, que le consagraréis en la
tierra, de longitud de veinticinco mil cañas y diez mil de
ancho; esto será santificado en todo su territorio alrededor.
2 De esto será para el santuario quinientas cañas de
longitud y quinientas de ancho, en cuadro alrededor; y cincuenta
codos en derredor para sus ejidos.
3 Y de esta medida medirás en longitud veinticinco mil
cañas, y en ancho diez mil, en lo cual estará el santuario y el
lugar santísimo.
4 Lo consagrado de esta tierra será para los sacerdotes,
ministros del santuario, que se acercan para ministrar a Jehová;
y servirá de lugar para sus casas, y como recinto sagrado para
el santuario.
5 Asimismo veinticinco mil cañas de longitud y diez mil de
ancho, lo cual será para los levitas ministros de la casa, como
posesión para sí, con veinte cámaras.
6 Para propiedad de la ciudad señalaréis cinco mil de
anchura y veinticinco mil de longitud, delante de lo que se
apartó para el santuario; será para toda la casa de Israel.
7 Y la parte del príncipe estará junto a lo que se apartó
para el santuario, de uno y otro lado, y junto a la posesión de
la ciudad, delante de lo que se apartó para el santuario, y
delante de la posesión de la ciudad, desde el extremo occidental
hasta el extremo oriental, y la longitud será desde el límite
occidental hasta el límite oriental.
8 Esta tierra tendrá por posesión en Israel, y nunca más mis
príncipes oprimirán a mi pueblo; y darán la tierra a la casa de
Israel conforme a sus tribus.
9 Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Basta ya, oh príncipes
de Israel! Dejad la violencia y la rapiña. Haced juicio y
justicia; quitad vuestras imposiciones de sobre mi pueblo, dice
Jehová el Señor.
10 Balanzas justas, efa justo, y bato justo tendréis.
11 El efa y el bato serán de una misma medida: que el bato
tenga la décima parte del homer, y la décima parte del homer el
efa; la medida de ellos será según el homer.
12 Y el siclo será de veinte geras. Veinte siclos,
veinticinco siclos, quince siclos, os serán una mina.
13 Esta será la ofrenda que ofreceréis: la sexta parte de un
efa por cada homer del trigo, y la sexta parte de un efa por cada
homer de la cebada.
14 La ordenanza para el aceite será que ofreceréis un bato
de aceite, que es la décima parte de un coro; diez batos harán
un homer; porque diez batos son un homer.
15 Y una cordera del rebaño de doscientas, de las engordadas
de Israel, para sacrificio, y para holocausto y para ofrendas de
paz, para expiación por ellos, dice Jehová el Señor.
16 Todo el pueblo de la tierra estará obligado a dar esta
ofrenda para el príncipe de Israel.
17 Mas al príncipe corresponderá el dar el holocausto y el
sacrificio y la libación en las fiestas solemnes, en las lunas
nuevas, en los días de reposo y en todas las fiestas de la casa
de Israel; él dispondrá la expiación, la ofrenda, el
holocausto y las ofrendas de paz, para hacer expiación por la
casa de Israel.
18 Así ha dicho Jehová el Señor: El mes primero, el día
primero del mes, tomarás de la vacada un becerro sin defecto, y
purificarás el santuario.
19 Y el sacerdote tomará de la sangre de la expiación, y
pondrá sobre los postes de la casa, y sobre los cuatro ángulos
del descanso del altar, y sobre los postes de las puertas del
atrio interior.
20 Así harás el séptimo día del mes para los que pecaron
por error y por engaño, y harás expiación por la casa.
21 El mes primero, a los catorce días del mes, tendréis la
pascua, fiesta de siete días; se comerá pan sin levadura.
22 Aquel día el príncipe sacrificará por sí mismo y por
todo el pueblo de la tierra, un becerro por el pecado.
23 Y en los siete días de la fiesta solemne ofrecerá
holocausto a Jehová, siete becerros y siete carneros sin
defecto, cada día de los siete días; y por el pecado un macho
cabrío cada día.
24 Y con cada becerro ofrecerá ofrenda de un efa, y con cada
carnero un efa; y por cada efa un hin de aceite.
25 En el mes séptimo, a los quince días del mes, en la
fiesta, hará como en estos siete días en cuanto a la
expiación, en cuanto al holocausto, en cuanto al presente y en
cuanto al aceite.
46
1 Así ha dicho Jehová el Señor: La puerta del atrio interior
que mira al oriente estará cerrada los seis días de trabajo, y
el día de reposo se abrirá; se abrirá también el día de la
luna nueva.
2 Y el príncipe entrará por el camino del portal de la
puerta exterior, y estará en pie junto al umbral de la puerta
mientras los sacerdotes ofrezcan su holocausto y sus ofrendas de
paz, y adorará junto a la entrada de la puerta; después
saldrá; pero no se cerrará la puerta hasta la tarde.
3 Asimismo adorará el pueblo de la tierra delante de Jehová,
a la entrada de la puerta, en los días de reposo y en las lunas
nuevas.
4 El holocausto que el príncipe ofrecerá a Jehová en el
día de reposo será seis corderos sin defecto, y un carnero sin
tacha;
5 y por ofrenda un efa con cada carnero; y con cada cordero
una ofrenda conforme a sus posibilidades, y un hin de aceite con
el efa.
6 Mas el día de la luna nueva, un becerro sin tacha de la
vacada, seis corderos, y un carnero; deberán ser sin defecto.
7 Y hará ofrenda de un efa con el becerro, y un efa con cada
carnero; pero con los corderos, conforme a sus posibilidades; y
un hin de aceite por cada efa.
8 Y cuando el príncipe entrare, entrará por el camino del
portal de la puerta, y por el mismo camino saldrá.
9 Mas cuando el pueblo de la tierra entrare delante de Jehová
en las fiestas, el que entrare por la puerta del norte saldrá
por la puerta del sur, y el que entrare por la puerta del sur
saldrá por la puerta del norte; no volverá por la puerta por
donde entró, sino que saldrá por la de enfrente de ella.
10 Y el príncipe, cuando ellos entraren, entrará en medio de
ellos; y cuando ellos salieren, él saldrá.
11 Y en las fiestas y en las asambleas solemnes será la
ofrenda un efa con cada becerro, y un efa con cada carnero; y
con los corderos, conforme a sus posibilidades; y un hin de
aceite con cada efa.
12 Mas cuando el príncipe libremente hiciere holocausto u
ofrendas de paz a Jehová, le abrirán la puerta que mira al
oriente, y hará su holocausto y sus ofrendas de paz, como hace
en el día de reposo; después saldrá, y cerrarán la puerta
después que saliere.
13 Y ofrecerás en sacrificio a Jehová cada día en
holocausto un cordero de un año sin defecto; cada mañana lo
sacrificarás.
14 Y con él harás todas las mañanas ofrenda de la sexta
parte de un efa, y la tercera parte de un hin de aceite para
mezclar con la flor de harina; ofrenda para Jehová
continuamente, por estatuto perpetuo.
15 Ofrecerán, pues, el cordero y la ofrenda y el aceite,
todas las mañanas en holocausto continuo.
16 Así ha dicho Jehová el Señor: Si el príncipe diere
parte de su heredad a sus hijos, será de ellos; posesión de
ellos será por herencia.
17 Mas si de su heredad diere parte a alguno de sus siervos,
será de él hasta el año del jubileo, y volverá al príncipe;
mas su herencia será de sus hijos.
18 Y el príncipe no tomará nada de la herencia del pueblo,
para no defraudarlos de su posesión; de lo que él posee dará
herencia a sus hijos, a fin de que ninguno de mi pueblo sea
echado de su posesión.
19 Me trajo después por la entrada que estaba hacia la
puerta, a las cámaras santas de los sacerdotes, las cuales
miraban al norte, y vi que había allí un lugar en el fondo del
lado de occidente.
20 Y me dijo: Este es el lugar donde los sacerdotes cocerán
la ofrenda por el pecado y la expiación; allí cocerán la
ofrenda, para no sacarla al atrio exterior, santificando así al
pueblo.
21 Y luego me sacó al atrio exterior, y me llevó por los
cuatro rincones del atrio; y en cada rincón había un patio.
22 En los cuatro rincones del atrio había patios cercados, de
cuarenta codos de longitud y treinta de ancho; una misma medida
tenían los cuatro.
23 Y había una pared alrededor de ellos, alrededor de los
cuatro, y abajo fogones alrededor de las paredes.
24 Y me dijo: Estas son las cocinas, donde los servidores de
la casa cocerán la ofrenda del pueblo.
Las aguas salutíferas
47
1 Me hizo volver luego a la entrada de la casa; y he aquí
aguas que salían de debajo del umbral de la casa hacia el
oriente; porque la fachada de la casa estaba al oriente, y las
aguas descendían de debajo, hacia el lado derecho de la casa, al
sur del altar.
2 Y me sacó por el camino de la puerta del norte, y me hizo
dar la vuelta por el camino exterior, fuera de la puerta, al
camino de la que mira al oriente; y vi que las aguas salían del
lado derecho.
3 Y salió el varón hacia el oriente, llevando un cordel en
su mano; y midió mil codos, y me hizo pasar por las aguas hasta
los tobillos.
4 Midió otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta las
rodillas. Midió luego otros mil, y me hizo pasar por las aguas
hasta los lomos.
5 Midió otros mil, y era ya un río que yo no podía pasar,
porque las aguas habían crecido de manera que el río no se
podía pasar sino a nado.
6 Y me dijo: ¿Has visto, hijo de hombre?
Después me llevó, y me hizo volver por la ribera del río.
7 Y volviendo yo, vi que en la ribera del río había
muchísimos árboles a uno y otro lado.
8 Y me dijo: Estas aguas salen a la región del oriente, y
descenderán al Arabá, y entrarán en el mar; y entradas en el
mar, recibirán sanidad las aguas.
9 Y toda alma viviente que nadare por dondequiera que entraren
estos dos ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber
entrado allá estas aguas, y recibirán sanidad; y vivirá todo
lo que entrare en este río.
10 Y junto a él estarán los pescadores, y desde En-gadi
hasta En-eglaim será su tendedero de redes; y por sus especies
serán los peces tan numerosos como los peces del Mar Grande.
11 Sus pantanos y sus lagunas no se sanearán; quedarán para
salinas.
12 Y junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá
toda clase de árboles frutales; sus hojas nunca caerán, ni
faltará su fruto. A su tiempo madurará, porque sus aguas salen
del santuario; y su fruto será para comer, y su hoja para
medicina.
Límites y repartición de la tierra
13 Así ha dicho Jehová el Señor: Estos son los límites en
que repartiréis la tierra por heredad entre las doce tribus de
Israel. José tendrá dos partes.
14 Y la heredaréis así los unos como los otros; por ella
alcé mi mano jurando que la había de dar a vuestros padres; por
tanto, esta será la tierra de vuestra heredad.
15 Y este será el límite de la tierra hacia el lado del
norte; desde el Mar Grande, camino de Hetlón viniendo a Zedad,
16 Hamat, Berota, Sibraim, que está entre el límite de
Damasco y el límite de Hamat; Hazar-haticón, que es el límite
de Haurán.
17 Y será el límite del norte desde el mar hasta Hazar-enán
en el límite de Damasco al norte, y al límite de Hamat al lado
del norte.
18 Del lado del oriente, en medio de Haurán y de Damasco, y
de Galaad y de la tierra de Israel, al Jordán; esto mediréis de
límite hasta el mar oriental.
19 Del lado meridional, hacia el sur, desde Tamar hasta las
aguas de las rencillas; desde Cades y el arroyo hasta el Mar
Grande; y esto será el lado meridional, al sur.
20 Del lado del occidente el Mar Grande será el límite hasta
enfrente de la entrada de Hamat; este será el lado occidental.
21 Repartiréis, pues, esta tierra entre vosotros según las
tribus de Israel.
22 Y echaréis sobre ella suertes por heredad para vosotros, y
para los extranjeros que moran entre vosotros, que entre vosotros
han engendrado hijos; y los tendréis como naturales entre los
hijos de Israel; echarán suertes con vosotros para tener heredad
entre las tribus de Israel.
23 En la tribu en que morare el extranjero, allí le daréis
su heredad, ha dicho Jehová el Señor.
48
1 Estos son los nombres de las tribus: Desde el extremo norte
por la vía de Hetlón viniendo a Hamat, Hazar-enán, en los
confines de Damasco, al norte, hacia Hamat, tendrá Dan una
parte, desde el lado oriental hasta el occidental.
2 Junto a la frontera de Dan, desde el lado del oriente hasta
el lado del mar, tendrá Aser una parte.
3 Junto al límite de Aser, desde el lado del oriente hasta el
lado del mar, Neftalí, otra.
4 Junto al límite de Neftalí, desde el lado del oriente
hasta el lado del mar, Manasés, otra.
5 Junto al límite de Manasés, desde el lado del oriente
hasta el lado del mar, Efraín, otra.
6 Junto al límite de Efraín, desde el lado del oriente hasta
el lado del mar, Rubén, otra.
7 Junto al límite de Rubén, desde el lado del oriente hasta
el lado del mar, Judá, otra.
8 Junto al límite de Judá, desde el lado del oriente hasta
el lado del mar, estará la porción que reservaréis de
veinticinco mil cañas de anchura, y de longitud como cualquiera
de las otras partes, esto es, desde el lado del oriente hasta el
lado del mar; y el santuario estará en medio de ella.
9 La porción que reservaréis para Jehová tendrá de
longitud veinticinco mil cañas, y diez mil de ancho.
10 La porción santa que pertenecerá a los sacerdotes será
de vienticinco mil cañas al norte, y de diez mil de anchura al
occidente, y de diez mil de ancho al oriente, y de veinticinco
mil de longitud al sur; y el santuario de Jehová estará en
medio de ella.
11 Los sacerdotes santificados de los hijos de Sadoc que me
guardaron fidelidad, que no erraron cuando erraron los hijos de
Israel, como erraron los levitas,
12 ellos tendrán como parte santísima la porción de la
tierra reservada, junto al límite de la de los levitas.
13 Y la de los levitas, al lado de los límites de la de los
sacerdotes, será de veinticinco mil cañas de longitud, y de
diez mil de anchura; toda la longitud de veinticinco mil, y la
anchura de diez mil.
14 No venderán nada de ello, ni lo permutarán, ni
traspasarán las primicias de la tierra; porque es cosa consagrada
a Jehová.
15 Y las cinco mil cañas de anchura que quedan de las
veinticinco mil, serán profanas, para la ciudad, para
habitación y para ejido; y la ciudad estará en medio.
16 Estas serán sus medidas: al lado del norte cuatro mil
quinientas cañas, al lado del sur cuatro mil quinientas, al lado
del oriente cuatro mil quinientas, y al lado del occidente cuatro
mil quinientas.
17 Y el ejido de la ciudad será al norte de doscientas
cincuenta cañas, al sur de doscientas cincuenta, al oriente de
doscientas cincuenta, y de doscientas cincuenta al occidente.
18 Y lo que quedare de longitud delante de la porción santa,
diez mil cañas al oriente y diez mil al occidente, que será lo
que quedará de la porción santa, será para sembrar para los
que sirven a la ciudad.
19 Y los que sirvan a la ciudad serán de todas la tribus de
Israel.
20 Toda la porción reservada de veinticinco mil cañas por
veinticinco mil en cuadro, reservaréis como porción para el
santuario, y para la posesión de la ciudad.
21 Y del príncipe será lo que quedare a uno y otro lado de
la porción santa y de la posesión de la ciudad, esto es,
delante de las veinticinco mil cañas de la porción hasta el
límite oriental, y al occidente delante de las veinticinco mil
hasta el límite occidental, delante de las partes dichas será
del príncipe; porción santa será, y el santuario de la casa
estará en medio de ella.
22 De este modo la parte del príncipe será la comprendida
desde la porción de los levitas y la porción de la ciudad,
entre el límite de Judá y el límite de Benjamín.
23 En cuanto a las demás tribus, desde el lado del oriente
hasta el lado del mar, tendrá Benjamín una porción.
24 Junto al límite de Benjamín, desde el lado del oriente
hasta el lado del mar, Simeón, otra.
25 Junto al límite de Simeón, desde el lado del oriente
hasta el lado del mar, Isacar, otra.
26 Junto al límite de Isacar, desde el lado del oriente hasta
el lado del mar, Zabulón, otra.
27 Junto al límite de Zabulón, desde el lado del oriente hasta
el lado del mar, Gad, otra.
28 Junto al límite de Gad, al lado meridional al sur, será
el límite desde Tamar hasta las aguas de las rencillas, y desde
Cades y el arroyo hasta el Mar Grande.
29 Esta es la tierra que repartiréis por suertes en heredad a
las tribus de Israel, y estas son sus porciones, ha dicho Jehová
el Señor.
30 Y estas son las salidas de la ciudad: al lado del norte,
cuatro mil quinientas cañas por medida.
31 Y las puertas de la ciudad serán según los nombres de las
tribus de Israel: tres puertas al norte: la puerta de Rubén,
una; la puerta de Judá, otra; la puerta de Leví, otra.
32 Al lado oriental cuatro mil quinientas cañas, y tres
puertas: la puerta de José, una; la puerta de Benjamín, otra;
la puerta de Dan, otra.
33 Al lado del sur, cuatro mil quinientas cañas por medida, y
tres puertas: la puerta de Simeón, una; la puerta de Isacar,
otra; la puerta de Zabulón, otra.
34 Y al lado occidental cuatro mil quinientas cañas, y sus
tres puertas: la puerta de Gad, una; la puerta de Aser, otra; la
puerta de Neftalí, otra.
35 En derredor tendrá dieciocho mil cañas. Y el nombre de la
ciudad desde aquel día será Jehová-sama.
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