Un profeta de Judá amonesta a Jeroboam
13
1 He aquí que un varón de Dios por palabra de Jehová vino de
Judá a Bet-el; y estando Jeroboam junto al altar para quemar
incienso,
2 aquél clamó contra el altar por palabra de Jehová y dijo:
Altar, altar, así ha dicho Jehová: He aquí que a la casa de
David nacerá un hijo llamado Josías, el cual sacrificará sobre
ti a los sacerdotes de los lugares altos que queman sobre ti
incienso, y sobre ti quemarán huesos de hombres.
3 Y aquel mismo día dio una señal, diciendo: Esta es la
señal de que Jehová ha hablado: he aquí que el altar se
quebrará, y la ceniza que sobre él está se derramará.
4 Cuando el rey Jeroboam oyó la palabra del varón de Dios,
que había clamado contra el altar de Bet-el, extendiendo su mano
desde el altar, dijo: ¡Prendedle! Mas la mano que había
extendido contra él, se le secó, y no la pudo enderezar.
5 Y el altar se rompió, y se derramó la ceniza del altar,
conforme a la señal que el varón de Dios había dado por
palabra de Jehová.
6 Entonces respondiendo el rey, dijo al varón de Dios: Te pido
que ruegues ante la presencia de Jehová tu Dios, y ores por mí,
para que mi mano me sea restaurada. Y el varón de Dios oró a
Jehová, y la mano del rey se le restauró, y quedó como era
antes.
7 Y el rey dijo al varón de Dios: Ven conmigo a casa, y
comerás, y yo te daré un presente.
8 Pero el varón de Dios dijo al rey: Aunque me dieras la mitad
de tu casa, no iría contigo, ni comería pan ni bebería agua en
este lugar.
9 Porque así me está ordenado por palabra de Jehová,
diciendo: No comas pan, ni bebas agua, ni regreses por el camino
que fueres.
10 Regresó, pues, por otro camino, y no volvió por el camino
por donde había venido a Bet-el.
11 Moraba entonces en Bet-el un viejo profeta, al cual vino su
hijo y le contó todo lo que el varón de Dios había hecho aquel
día en Bet-el; le contaron también a su padre las palabras que
había hablado al rey.
12 Y su padre les dijo: ¿Por qué camino se fue? Y sus hijos
le mostraron el camino por donde había regresado el varón de
Dios que había venido de Judá.
13 Y él dijo a sus hijos: Ensilladme el asno. Y ellos le
ensillaron el asno, y él lo montó.
14 Y yendo tras el varón de Dios, le halló sentado debajo de
una encina, y le dijo: ¿Eres tú el varón de Dios que vino de
Judá? El dijo: Yo soy.
15 Entonces le dijo: Ven conmigo a casa, y come pan.
16 Mas él respondió: No podré volver contigo, ni iré
contigo, ni tampoco comeré pan ni beberé agua contigo en este
lugar.
17 Porque por palabra de Dios me ha sido dicho: No comas pan ni
bebas agua allí, ni regreses por el camino por donde fueres.
18 Y el otro le dijo, mintiéndole: Yo también soy profeta
como tú, y un ángel me ha hablado por palabra de Jehová,
diciendo: Tráele contigo a tu casa, para que coma pan y beba
agua.
19 Entonces volvió con él, y comió pan en su casa, y bebió
agua.
20 Y aconteció que estando ellos en la mesa, vino palabra de
Jehová al profeta que le había hecho volver.
21 Y clamó al varón de Dios que había venido de Judá,
diciendo: Así dijo Jehová: Por cuanto has sido rebelde al
mandato de Jehová, y no guardaste el mandamiento que Jehová tu
Dios te había prescrito,
22 sino que volviste, y comiste pan y bebiste agua en el lugar
donde Jehová te había dicho que no comieses pan ni bebieses
agua, no entrará tu cuerpo en el sepulcro de tus padres.
23 Cuando había comido pan y bebido, el que le había hecho
volver le ensilló el asno.
24 Y yéndose, le topó un león en el camino, y le mató; y su
cuerpo estaba echado en el camino, y el asno junto a él, y el
león también junto al cuerpo.
25 Y he aquí unos que pasaban, y vieron el cuerpo que estaba
echado en el camino, y el león que estaba junto al cuerpo; y
vinieron y lo dijeron en la ciudad donde el viejo profeta
habitaba.
26 Oyéndolo el profeta que le había hecho volver del camino,
dijo: El varón de Dios es, que fue rebelde al mandato de
Jehová; por tanto, Jehová le ha entregado al león, que le
ha quebrantado y matado, conforme a la palabra de Jehová que él
le dijo.
27 Y habló a sus hijos, y les dijo: Ensilladme un asno. Y
ellos se lo ensillaron.
28 Y él fue, y halló el cuerpo tendido en el camino, y el
asno y el león que estaban junto al cuerpo; el león no había
comido el cuerpo, ni dañado al asno.
29 Entonces tomó el profeta el cuerpo del varón de Dios, y lo
puso sobre el asno y se lo llevó. Y el profeta viejo vino a la
ciudad, para endecharle y enterrarle.
30 Y puso el cuerpo en su sepulcro; y le endecharon, diciendo:
¡Ay, hermano mío!
31 Y después que le hubieron enterrado, habló a sus hijos,
diciendo: Cuando yo muera, enterradme en el sepulcro en que está
sepultado el varón de Dios; poned mis huesos junto a los suyos.
32 Porque sin duda vendrá lo que él dijo a voces por palabra
de Jehová contra el altar que está en Bet-el, y contra todas
las cosas de los lugares altos que están en las ciudades de
Samaria.
33 Con todo esto, no se apartó Jeroboam de su mal camino, sino
que volvió a hacer sacerdotes de los lugares altos de entre el
pueblo, y a quien quería lo consagraba para que fuese de los
sacerdotes de los lugares altos.
34 Y esto fue causa de pecado a la casa de Jeroboam, por lo
cual fue cortada y raída de sobre la faz de la tierra.
Profecía de Ahías contra Jeroboam
14
1 En aquel tiempo Abías hijo de Jeroboam cayó enfermo.
2 Y dijo Jeroboam a su mujer: Levántate ahora y disfrázate,
para que no te conozcan que eres la mujer de Jeroboam, y ve a
Silo; porque allá está el profeta Ahías, el que me dijo que yo
había de ser rey sobre este pueblo.
3 Y toma en tu mano diez panes, y tortas, y una vasija de miel,
y ve a él, para que te declare lo que ha de ser de este niño.
4 Y la mujer de Jeroboam lo hizo así; y se levantó y fue a
Silo, y vino a casa de Ahías. Y ya no podía ver Ahías, porque
sus ojos se habían oscurecido a causa de su vejez.
5 Mas Jehová había dicho a Ahías: He aquí que la mujer de
Jeroboam vendrá a consultarte por su hijo, que está enfermo;
así y así le responderás, pues cuando ella viniere, vendrá
disfrazada.
6 Cuando Ahías oyó el sonido de sus pies, al entrar ella por
la puerta, dijo: Entra, mujer de Jeroboam. ¿Por qué te finges
otra? He aquí yo soy enviado a ti con revelación dura.
7 Ve y di a Jeroboam: Así dijo Jehová Dios de Israel: Por
cuanto yo te levanté de en medio del pueblo, y te hice príncipe
sobre mi pueblo Israel,
8 y rompí el reino de la casa de David y te lo entregué a ti;
y tú no has sido como David mi siervo, que guardó mis
mandamientos y anduvo en pos de mí con todo su corazón,
haciendo solamente lo recto delante de mis ojos,
9 sino que hiciste lo malo sobre todos los que han sido antes
de ti, pues fuiste y te hiciste dioses ajenos e imágenes de
fundición para enojarme, y a mí me echaste tras tus espaldas;
10 por tanto, he aquí que yo traigo mal sobre la casa de
Jeroboam, y destruiré de Jeroboam todo varón, así el siervo
como el libre en Israel; y barreré la posteridad de la casa de
Jeroboam como se barre el estiércol, hasta que sea acabada.
11 El que muera de los de Jeroboam en la ciudad, lo comerán
los perros, y el que muera en el campo, lo comerán las aves del
cielo; porque Jehová lo ha dicho.
12 Y tú levántate y vete a tu casa; y al poner tu pie en la
ciudad, morirá el niño.
13 Y todo Israel lo endechará, y le enterrarán; porque de los
de Jeroboam, sólo él será sepultado, por cuanto se ha hallado
en él alguna cosa buena delante de Jehová Dios de Israel, en la
casa de Jeroboam.
14 Y Jehová levantará para sí un rey sobre Israel, el cual
destruirá la casa de Jeroboam en este día; y lo hará ahora
mismo.
15 Jehová sacudirá a Israel al modo que la caña se agita en
las aguas; y él arrancará a Israel de esta buena tierra que
había dado a sus padres, y los esparcirá más allá del
Eufrates, por cuanto han hecho sus imágenes de Asera, enojando a
Jehová.
16 Y él entregará a Israel por los pecados de Jeroboam, el
cual pecó, y ha hecho pecar a Israel.
17 Entonces la mujer de Jeroboam se levantó y se marchó, y
vino a Tirsa; y entrando ella por el umbral de la casa, el niño
murió.
18 Y lo enterraron, y lo endechó todo Israel, conforme a la
palabra de Jehová, la cual él había hablado por su siervo el
profeta Ahías.
19 Los demás hechos de Jeroboam, las guerras que hizo, y cómo
reinó, todo está escrito en el libro de las historias de los
reyes de Israel.
20 El tiempo que reinó Jeroboam fue de veintidós años; y
habiendo dormido con sus padres, reinó en su lugar Nadab su
hijo.
Reinado de Roboam
(2 Cr. 12.1-16)
21 Roboam hijo de Salomón reinó en Judá. De cuarenta y un
años era Roboam cuando comenzó a reinar, y diecisiete años
reinó en Jerusalén, ciudad que Jehová eligió de todas las
tribus de Israel, para poner allí su nombre. El nombre de su
madre fue Naama, amonita.
22 Y Judá hizo lo malo ante los ojos de Jehová, y le enojaron
más que todo lo que sus padres habían hecho en sus pecados que
cometieron.
23 Porque ellos también se edificaron lugares altos, estatuas,
e imágenes de Asera, en todo collado alto y debajo de todo
árbol frondoso.
24 Hubo también sodomitas en la tierra, e hicieron conforme a
todas las abominaciones de las naciones que Jehová había echado
delante de los hijos de Israel.
25 Al quinto año del rey Roboam subió Sisac rey de Egipto
contra Jerusalén,
26 y tomó los tesoros de la casa de Jehová, y los tesoros de
la casa real, y lo saqueó todo; también se llevó todos los
escudos de oro que Salomón había hecho.
27 Y en lugar de ellos hizo el rey Roboam escudos de bronce, y
los dio a los capitanes de los de la guardia, quienes custodiaban
la puerta de la casa real.
28 Cuando el rey entraba en la casa de Jehová, los de la
guardia los llevaban; y los ponían en la cámara de los de la
guardia.
29 Los demás hechos de Roboam, y todo lo que hizo, ¿no está
escrito en las crónicas de los reyes de Judá?
30 Y hubo guerra entre Roboam y Jeroboam todos los días.
31 Y durmió Roboam con sus padres, y fue sepultado con sus
padres en la ciudad de David. El nombre de su madre fue Naama,
amonita. Y reinó en su lugar Abiam su hijo.
Reinado de Abiam
(2 Cr. 13.1-22)
15
1 En el año dieciocho del rey Jeroboam hijo de Nabat, Abiam
comenzó a reinar sobre Judá,
2 y reinó tres años en Jerusalén. El nombre de su madre fue
Maaca, hija de Abisalom.
3 Y anduvo en todos los pecados que su padre había cometido
antes de él; y no fue su corazón perfecto con Jehová su Dios,
como el corazón de David su padre.
4 Mas por amor a David, Jehová su Dios le dio lámpara en
Jerusalén, levantando a su hijo después de él, y sosteniendo a
Jerusalén;
5 por cuanto David había hecho lo recto ante los ojos de
Jehová, y de ninguna cosa que le mandase se había apartado en
todos los días de su vida, salvo en lo tocante a Urías heteo.
6 Y hubo guerra entre Roboam, y Jeroboam todos los días de su
vida.
7 Los demás hechos de Abiam, y todo lo que hizo, ¿no está
escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Judá? Y
hubo guerra entre Abiam y Jeroboam.
8 Y durmió Abiam con sus padres, y lo sepultaron en la ciudad
de David; y reinó Asa su hijo en su lugar.
Reinado de Asa
(2 Cr. 14.1-5; 15.16-19)
9 En el año veinte de Jeroboam rey de Israel, Asa comenzó a
reinar sobre Judá.
10 Y reinó cuarenta y un años en Jerusalén; el nombre de su
madre fue Maaca, hija de Abisalom.
11 Asa hizo lo recto ante los ojos de Jehová, como David su
padre.
12 Porque quitó del país a los sodomitas, y quitó todos los
ídolos que sus padres habían hecho.
13 También privó a su madre Maaca de ser reina madre, porque
había hecho un ídolo de Asera. Además deshizo Asa el ídolo de
su madre, y lo quemó junto al torrente de Cedrón.
14 Sin embargo, los lugares altos no se quitaron. Con todo, el
corazón de Asa fue perfecto para con Jehová toda su vida.
15 También metió en la casa de Jehová lo que su padre había
dedicado, y lo que él dedicó: oro, plata y alhajas.
Alianza de Asa con Ben-adad
(2 Cr. 16.1-10)
16 Hubo guerra entre Asa y Baasa rey de Israel, todo el tiempo
de ambos.
17 Y subió Baasa rey de Israel contra Judá, y edificó a
Ramá, para no dejar a ninguno salir ni entrar a Asa rey de
Judá.
18 Entonces tomando Asa toda la plata y el oro que había
quedado en los tesoros de la casa de Jehová, y los tesoros de la
casa real, los entregó a sus siervos, y los envió el rey Asa a
Ben-adad hijo de Tabrimón, hijo de Hezión, rey de Siria, el
cual residía en Damasco, diciendo:
19 Haya alianza entre nosotros, como entre mi padre y el tuyo.
He aquí yo te envío un presente de plata y de oro; ve, y rompe
tu pacto con Baasa rey de Israel, para que se aparte de mí.
20 Y Ben-adad consintió con el rey Asa, y envió los
príncipes de los ejércitos que tenía contra las ciudades de
Israel, y conquistó Ijón, Dan, Abel-bet-maaca, y toda Cineret,
con toda la tierra de Neftalí.
21 Oyendo esto Baasa, dejó de edificar a Ramá, y se quedó en
Tirsa.
22 Entonces el rey Asa convocó a todo Judá, sin exceptuar a
ninguno; y quitaron de Ramá la piedra y la madera con que Baasa
edificaba, y edificó el rey Asa con ello a Geba de Benjamín, y
a Mizpa.
Muerte de Asa
(2 Cr. 16.11-14)
23 Los demás hechos de Asa, y todo su poderío, y todo lo que
hizo, y las ciudades que edificó, ¿no está todo escrito en el
libro de las crónicas de los reyes de Judá? Mas en los días de
su vejez enfermó de los pies.
24 Y durmió Asa con sus padres, y fue sepultado con ellos en
la ciudad de David su padre; y reinó en su lugar Josafat su
hijo.
Reinado de Nadab
25 Nadab hijo de Jeroboam comenzó a reinar sobre Israel en el
segundo año de Asa rey de Judá; y reinó sobre Israel dos
años.
26 E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, andando en el
camino de su padre, y en los pecados con que hizo pecar a Israel.
27 Y Baasa hijo de Ahías, el cual era de la casa de Isacar,
conspiró contra él, y lo hirió Baasa en Gibetón, que era de
los filisteos; porque Nadab y todo Israel tenían sitiado a
Gibetón.
28 Lo mató, pues, Baasa en el tercer año de Asa rey de Judá,
y reinó en lugar suyo.
29 Y cuando él vino al reino, mató a toda la casa de Jeroboam,
sin dejar alma viviente de los de Jeroboam, hasta raerla,
conforme a la palabra que Jehová habló por su siervo Ahías
silonita;
30 por los pecados que Jeroboam había cometido, y con los
cuales hizo pecar a Israel; y por su provocación con que
provocó a enojo a Jehová Dios de Israel.
31 Los demás hechos de Nadab, y todo lo que hizo, ¿no está
todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?
32 Y hubo guerra entre Asa y Baasa rey de Israel, todo el
tiempo de ambos.
Reinado de Baasa
33 En el tercer año de Asa rey de Judá, comenzó a reinar
Baasa hijo de Ahías sobre todo Israel en Tirsa; y reinó
veinticuatro años.
34 E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, y anduvo en el
camino de Jeroboam, y en su pecado con que hizo pecar a Israel.
16
1 Y vino palabra de Jehová a Jehú hijo de Hanani contra
Baasa, diciendo:
2 Por cuanto yo te levanté del polvo y te puse por príncipe
sobre mi pueblo Israel, y has andado en el camino de Jeroboam, y
has hecho pecar a mi pueblo Israel, provocándome a ira con tus
pecados;
3 he aquí yo barreré la posteridad de Baasa, y la posteridad
de su casa; y pondré su casa como la casa de Jeroboam hijo de
Nabat.
4 El que de Baasa fuere muerto en la ciudad, lo comerán los
perros; y el que de él fuere muerto en el campo, lo comerán las
aves del cielo.
5 Los demás hechos de Baasa, y las cosas que hizo, y su
poderío, ¿no está todo escrito en el libro de las crónicas de
los reyes de Israel?
6 Y durmió Baasa con sus padres, y fue sepultado en Tirsa, y
reinó en su lugar Ela su hijo.
7 Pero la palabra de Jehová por el profeta Jehú hijo de
Hanani había sido contra Baasa y también contra su casa, con
motivo de todo lo malo que hizo ante los ojos de Jehová,
provocándole a ira con las obras de sus manos, para que fuese
hecha como la casa de Jeroboam; y porque la había destruido.
Reinados de Ela y de Zimri
8 En el año veintiséis de Asa rey de Judá comenzó a reinar
Ela hijo de Baasa sobre Israel en Tirsa; y reinó dos años.
9 Y conspiró contra él su siervo Zimri, comandante de la
mitad de los carros. Y estando él en Tirsa, bebiendo y
embriagado en casa de Arsa su mayordomo en Tirsa,
10 vino Zimri y lo hirió y lo mató, en el año veintisiete de
Asa rey de Judá; y reinó en lugar suyo.
11 Y luego que llegó a reinar y estuvo sentado en su trono,
mató a toda la casa de Baasa, sin dejar en ella varón, ni
parientes ni amigos.
12 Así exterminó Zimri a toda la casa de Baasa, conforme a la
palabra que Jehová había proferido contra Baasa por medio del
profeta Jehú,
13 por todos los pecados de Baasa y los pecados de Ela su hijo,
con los cuales ellos pecaron e hicieron pecar a Israel,
provocando a enojo con sus vanidades a Jehová Dios de Israel.
14 Los demás hechos de Ela, y todo lo que hizo, ¿no está
todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?
15 En el año veintisiete de Asa rey de Judá, comenzó a
reinar Zimri, y reinó siete días en Tirsa; y el pueblo había
acampado contra Gibetón, ciudad de los filisteos.
16 Y el pueblo que estaba en el campamento oyó decir: Zimri ha
conspirado, y ha dado muerte al rey. Entonces todo Israel puso
aquel mismo día por rey sobre Israel a Omri, general del
ejército, en el campo de batalla.
17 Y subió Omri de Gibetón, y con él todo Israel, y sitiaron
a Tirsa.
18 Mas viendo Zimri tomada la ciudad, se metió en el palacio
de la casa real, y prendió fuego a la casa consigo; y así
murió,
19 por los pecados que había cometido, haciendo lo malo ante
los ojos de Jehová, y andando en los caminos de Jeroboam, y en
su pecado que cometió, haciendo pecar a Israel.
20 El resto de los hechos de Zimri, y la conspiración que
hizo, ¿no está todo escrito en el libro de las crónicas de los
reyes de Israel?
Reinado de Omri
21 Entonces el pueblo de Israel fue dividido en dos partes: la
mitad del pueblo seguía a Tibni hijo de Ginat para hacerlo rey,
y la otra mitad seguía a Omri.
22 Mas el pueblo que seguía a Omri pudo más que el que
seguía a Tibni hijo de Ginat; y Tibni murió, y Omri fue rey.
23 En el año treinta y uno de Asa rey de Judá, comenzó a
reinar Omri sobre Israel, y reinó doce años; en Tirsa reinó
seis años.
24 Y Omri compró a Semer el monte de Samaria por dos talentos
de plata, y edificó en el monte; y llamó el nombre de la ciudad
que edificó, Samaria, del nombre de Semer, que fue dueño de
aquel monte.
25 Y Omri hizo lo malo ante los ojos de Jehová, e hizo peor
que todos los que habían reinado antes de él;
26 pues anduvo en todos los caminos de Jeroboam hijo de Nabat,
y en el pecado con el cual hizo pecar a Israel, provocando a ira
a Jehová Dios de Israel con sus ídolos.
27 Los demás hechos de Omri, y todo lo que hizo, y las
valentías que ejecutó, ¿no está todo escrito en el libro de
las crónicas de los reyes de Israel?
28 Y Omri durmió con sus padres, y fue sepultado en Samaria, y
reinó en lugar suyo Acab su hijo.
Reinado de Acab
29 Comenzó a reinar Acab hijo de Omri sobre Israel el año
treinta y ocho de Asa rey de Judá.
30 Y reinó Acab hijo de Omri sobre Israel en Samaria
veintidós años. Y Acab hijo de Omri hizo lo malo ante los ojos
de Jehová, más que todos los que reinaron antes de él.
31 Porque le fue ligera cosa andar en los pecados de Jeroboam
hijo de Nabat, y tomó por mujer a Jezabel, hija de Et-baal rey
de los sidonios, y fue y sirvió a Baal, y lo adoró.
32 E hizo altar a Baal, en el templo de Baal que él edificó
en Samaria.
33 Hizo también Acab una imagen de Asera, haciendo así Acab
más que todos los reyes de Israel que reinaron antes que él,
para provocar la ira de Jehová Dios de Israel.
34 En su tiempo Hiel de Bet-el reedificó a Jericó. A precio
de la vida de Abiram su primogénito echó el cimiento, y a
precio de la vida de Segub su hijo menor puso sus puertas,
conforme a la palabra que Jehová había hablado por Josué hijo
de Nun.
Elías predice la sequía
17
1 Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad,
dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia
estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi
palabra.
2 Y vino a él palabra de Jehová, diciendo:
3 Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en
el arroyo de Querit, que está frente al Jordán.
4 Beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den
allí de comer.
5 Y él fue e hizo conforme a la palabra de Jehová; pues se
fue y vivió junto al arroyo de Querit, que está frente al
Jordán.
6 Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y
carne por la tarde; y bebía del arroyo.
7 Pasados algunos días, se secó el arroyo, porque no había
llovido sobre la tierra.
Elías y la viuda de Sarepta
8 Vino luego a él palabra de Jehová, diciendo:
9 Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí
yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente.
10 Entonces él se levantó y se fue a Sarepta. Y cuando llegó
a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba
allí recogiendo leña; y él la llamó, y le dijo: Te ruego que
me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba.
11 Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y le
dijo: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu
mano.
12 Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan
cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un
poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para
entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos,
y nos dejemos morir.
13 Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho;
pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo
de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu
hijo.
14 Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la
tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá,
hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la
tierra.
15 Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él,
y ella, y su casa, muchos días.
16 Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la
vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho
por Elías.
17 Después de estas cosas aconteció que cayó enfermo el hijo
del ama de la casa; y la enfermedad fue tan grave que no quedó
en él aliento.
18 Y ella dijo a Elías: ¿Qué tengo yo contigo, varón de
Dios? ¿Has venido a mí para traer a memoria mis iniquidades, y
para hacer morir a mi hijo?
19 El le dijo: Dame acá tu hijo. Entonces él lo tomó de su
regazo, y lo llevó al aposento donde él estaba, y lo puso sobre
su cama.
20 Y clamando a Jehová, dijo: Jehová Dios mío, ¿aun a la
viuda en cuya casa estoy hospedado has afligido, haciéndole
morir su hijo?
21 Y se tendió sobre el niño tres veces, y clamó a Jehová y
dijo: Jehová Dios mío, te ruego que hagas volver el alma de
este niño a él.
22 Y Jehová oyó la voz de Elías, y el alma del niño volvió
a él, y revivió.
23 Tomando luego Elías al niño, lo trajo del aposento a la
casa, y lo dio a su madre, y le dijo Elías: Mira, tu hijo vive.
24 Entonces la mujer dijo a Elías: Ahora conozco que tú eres
varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca.
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