Pacto de Salomón con Hiram
(2 Cr. 2.1-18)
5
1 Hiram rey de Tiro envió también sus siervos a Salomón,
luego que oyó que lo habían ungido por rey en lugar de su
padre; porque Hiram siempre había amado a David.
2 Entonces Salomón envió a decir a Hiram:
3 Tú sabes que mi padre David no pudo edificar casa al nombre
de Jehová su Dios, por las guerras que le rodearon, hasta que
Jehová puso sus enemigos bajo las plantas de sus pies.
4 Ahora Jehová mi Dios me ha dado paz por todas partes; pues
ni hay adversarios, ni mal que temer.
5 Yo, por tanto, he determinado ahora edificar casa al nombre
de Jehová mi Dios, según lo que Jehová habló a David mi
padre, diciendo: Tu hijo, a quien yo pondré en lugar tuyo en tu
trono, él edificará casa a mi nombre.
6 Manda, pues, ahora, que me corten cedros del Líbano; y mis
siervos estarán con los tuyos, y yo te daré por tus siervos el
salario que tú dijeres; porque tú sabes bien que ninguno hay
entre nosotros que sepa labrar madera como los sidonios.
7 Cuando Hiram oyó las palabras de Salomón, se alegró en
gran manera, y dijo: Bendito sea hoy Jehová, que dio hijo sabio
a David sobre este pueblo tan grande.
8 Y envió Hiram a decir a Salomón: He oído lo que me
mandaste a decir; yo haré todo lo que te plazca acerca de la
madera de cedro y la madera de ciprés.
9 Mis siervos la llevarán desde el Líbano al mar, y la
enviaré en balsas por mar hasta el lugar que tú me señales, y
allí se desatará, y tú la tomarás; y tú cumplirás mi deseo
al dar de comer a mi familia.
10 Dio, pues, Hiram a Salomón madera de cedro y madera de
ciprés, toda la que quiso.
11 Y Salomón daba a Hiram veinte mil coros de trigo para el
sustento de su familia, y veinte coros de aceite puro; esto daba
Salomón a Hiram cada año.
12 Jehová, pues, dio a Salomón sabiduría como le había
dicho; y hubo paz entre Hiram y Salomón, e hicieron pacto entre
ambos.
13 Y el rey Salomón decretó leva en todo Israel, y la leva
fue de treinta mil hombres,
14 los cuales enviaba al Líbano de diez mil en diez mil, cada
mes por turno, viniendo así a estar un mes en el Líbano, y dos
meses en sus casas; y Adoniram estaba encargado de aquella leva.
15 Tenía también Salomón setenta mil que llevaban las
cargas, y ochenta mil cortadores en el monte;
16 sin los principales oficiales de Salomón que estaban sobre
la obra, tres mil trescientos, los cuales tenían a cargo el
pueblo que hacía la obra.
17 Y mandó el rey que trajesen piedras grandes, piedras
costosas, para los cimientos de la casa, y piedras labradas.
18 Y los albañiles de Salomón y los de Hiram, y los hombres
de Gebal, cortaron y prepararon la madera y la cantería para
labrar la casa.
Salomón edifica el templo
(2 Cr. 3. 1-14)
6
1 En el año cuatrocientos ochenta después que los hijos de
Israel salieron de Egipto, el cuarto año del principio del reino
de Salomón sobre Israel, en el mes de Zif, que es el mes
segundo, comenzó él a edificar la casa de Jehová.
2 La casa que el rey Salomón edificó a Jehová tenía sesenta
codos de largo y veinte de ancho, y treinta codos de alto.
3 Y el pórtico delante del templo de la casa tenía veinte
codos de largo a lo ancho de la casa, y el ancho delante de la
casa era de diez codos.
4 E hizo a la casa ventanas anchas por dentro y estrechas por
fuera.
5 Edificó también junto al muro de la casa aposentos
alrededor, contra las paredes de la casa alrededor del templo y
del lugar santísimo; e hizo cámaras laterales alrededor.
6 El aposento de abajo era de cinco codos de ancho, el de en
medio de seis codos de ancho, y el tercero de siete codos de
ancho; porque por fuera había hecho disminuciones a la casa
alrededor, para no empotrar las vigas en las paredes de la casa.
7 Y cuando se edificó la casa, la fabricaron de piedras que
traían ya acabadas, de tal manera que cuando la edificaban, ni
martillos ni hachas se oyeron en la casa, ni ningún otro
instrumento de hierro.
8 La puerta del aposento de en medio estaba al lado derecho de
la casa; y se subía por una escalera de caracol al de en medio, y
del aposento de en medio al tercero.
9 Labró, pues, la casa, y la terminó; y la cubrió con
artesonados de cedro.
10 Edificó asimismo el aposento alrededor de toda la casa, de
altura de cinco codos, el cual se apoyaba en la casa con maderas
de cedro.
11 Y vino palabra de Jehová a Salomón, diciendo:
12 Con relación a esta casa que tú edificas, si anduvieres en
mis estatutos e hicieres mis decretos, y guardares todos mis
mandamientos andando en ellos, yo cumpliré contigo mi palabra
que hablé a David tu padre;
13 y habitaré en ella en medio de los hijos de Israel, y no
dejaré a mi pueblo Israel.
14 Así, pues, Salomón labró la casa y la terminó.
15 Y cubrió las paredes de la casa con tablas de cedro,
revistiéndola de madera por dentro, desde el suelo de la casa
hasta las vigas de la techumbre; cubrió también el pavimento
con madera de ciprés.
16 Asimismo hizo al final de la casa un edificio de veinte
codos, de tablas de cedro desde el suelo hasta lo más alto; así
hizo en la casa un aposento que es el lugar santísimo.
17 La casa, esto es, el templo de adelante, tenía cuarenta
codos.
18 Y la casa estaba cubierta de cedro por dentro, y tenía
entalladuras de calabazas silvestres y de botones de flores. Todo
era cedro; ninguna piedra se veía.
19 Y adornó el lugar santísimo por dentro en medio de la
casa, para poner allí el arca del pacto de Jehová.
20 El lugar santísimo estaba en la parte de adentro, el cual
tenía veinte codos de largo, veinte de ancho, y veinte de
altura; y lo cubrió de oro purísimo; asimismo cubrió de oro el
altar de cedro.
21 De manera que Salomón cubrió de oro puro la casa por
dentro, y cerró la entrada del santuario con cadenas de oro, y
lo cubrió de oro.
22 Cubrió, pues, de oro toda la casa de arriba abajo, y
asimismo cubrió de oro todo el altar que estaba frente al lugar
santísimo.
23 Hizo también en el lugar santísimo dos querubines de
madera de olivo, cada uno de diez codos de altura.
24 Una ala del querubín tenía cinco codos, y la otra ala del
querubín otros cinco codos; así que había diez codos desde la
punta de una ala hasta la punta de la otra.
25 Asimismo el otro querubín tenía diez codos; porque ambos
querubines eran de un mismo tamaño y de una misma hechura.
26 La altura del uno era de diez codos, y asimismo la del otro.
27 Puso estos querubines dentro de la casa en el lugar
santísimo, los cuales extendían sus alas, de modo que el ala de
uno tocaba una pared, y el ala del otro tocaba la otra pared, y
las otras dos alas se tocaban la una a la otra en medio de la
casa.
28 Y cubrió de oro los querubines.
29 Y esculpió todas las paredes de la casa alrededor de
diversas figuras, de querubines, de palmeras y de botones de
flores, por dentro y por fuera.
30 Y cubrió de oro el piso de la casa, por dentro y por fuera.
31 A la entrada del santuario hizo puertas de madera de olivo;
y el umbral y los postes eran de cinco esquinas.
32 Las dos puertas eran de madera de olivo; y talló en ellas
figuras de querubines, de palmeras y de botones de flores, y las
cubrió de oro; cubrió también de oro los querubines y las
palmeras.
33 Igualmente hizo a la puerta del templo postes cuadrados de
madera de olivo.
34 Pero las dos puertas eran de madera de ciprés; y las dos
hojas de una puerta giraban, y las otras dos hojas de la otra
puerta también giraban.
35 Y talló en ellas querubines y palmeras y botones de flores,
y las cubrió de oro ajustado a las talladuras.
36 Y edificó el atrio interior de tres hileras de piedras
labradas, y de una hilera de vigas de cedro.
37 En el cuarto año, en el mes de Zif, se echaron los
cimientos de la casa de Jehová.
38 Y en el undécimo año, en el mes de Bul, que es el mes
octavo, fue acabada la casa con todas sus dependencias, y con
todo lo necesario. La edificó, pues, en siete años.
Otros edificios de Salomón
7
1 Después edificó Salomón su propia casa en trece años, y
la terminó toda.
2 Asimismo edificó la casa del bosque del Líbano, la cual
tenía cien codos de longitud, cincuenta codos de anchura y
treinta codos de altura, sobre cuatro hileras de columnas de
cedro, con vigas de cedro sobre las columnas.
3 Y estaba cubierta de tablas de cedro arriba sobre las vigas,
que se apoyaban en cuarenta y cinco columnas; cada hilera tenía
quince columnas.
4 Y había tres hileras de ventanas, una ventana contra la otra
en tres hileras.
5 Todas las puertas y los postes eran cuadrados; y unas
ventanas estaban frente a las otras en tres hileras.
6 También hizo un pórtico de columnas, que tenía cincuenta
codos de largo y treinta codos de ancho; y este pórtico estaba
delante de las primeras, con sus columnas y maderos
correspondientes.
7 Hizo asimismo el pórtico del trono en que había de juzgar,
el pórtico del juicio, y lo cubrió de cedro del suelo al techo.
8 Y la casa en que él moraba, en otro atrio dentro del
pórtico, era de obra semejante a ésta. Edificó también
Salomón para la hija de Faraón, que había tomado por mujer,
una casa de hechura semejante a la del pórtico.
9 Todas aquellas obras fueron de piedras costosas, cortadas y
ajustadas con sierras según las medidas, así por dentro como por
fuera, desde el cimiento hasta los remates, y asimismo por fuera
hasta el gran atrio.
10 El cimiento era de piedras costosas, piedras grandes,
piedras de diez codos y piedras de ocho codos.
11 De allí hacia arriba eran también piedras costosas,
labradas conforme a sus medidas, y madera de cedro.
12 Y en el gran atrio alrededor había tres hileras de piedras
labradas, y una hilera de vigas de cedro; y así también el
atrio interior de la casa de Jehová, y el atrio de la casa.
Salomón emplea a Hiram, de Tiro
(2 Cr. 2. 13-14; 3. 15-17)
13 Y envió el rey Salomón, e hizo venir de Tiro a Hiram,
14 hijo de una viuda de la tribu de Neftalí. Su padre, que
trabajaba en bronce, era de Tiro; e Hiram era lleno de
sabiduría, inteligencia y ciencia en toda obra de bronce. Este,
pues, vino al rey Salomón, e hizo toda su obra.
15 Y vació dos columnas de bronce; la altura de cada una era
de dieciocho codos, y rodeaba a una y otra un hilo de doce codos.
16 Hizo también dos capiteles de fundición de bronce, para
que fuesen puestos sobre las cabezas de las columnas; la altura
de un capitel era de cinco codos, y la del otro capitel también
de cinco codos.
17 Había trenzas a manera de red, y unos cordones a manera de
cadenas, para los capiteles que se habían de poner sobre las
cabezas de las columnas; siete para cada capitel.
18 Hizo también dos hileras de granadas alrededor de la red,
para cubrir los capiteles que estaban en las cabezas de las
columnas con las granadas; y de la misma forma hizo en el otro
capitel.
19 Los capiteles que estaban sobre las columnas en el pórtico,
tenían forma de lirios, y eran de cuatro codos.
20 Tenían también los capiteles de las dos columnas,
doscientas granadas en dos hileras alrededor en cada capitel,
encima de su globo, el cual estaba rodeado por la red.
21 Estas columnas erigió en el pórtico del templo; y cuando
hubo alzado la columna del lado derecho, le puso por nombre
Jaquín, y alzando la columna del lado izquierdo, llamó su
nombre Boaz.
22 Y puso en las cabezas de las columnas tallado en forma de
lirios, y así se acabó la obra de las columnas.
Mobiliario del templo
(2 Cr. 4. 15. 1)
23 Hizo fundir asimismo un mar de diez codos de un lado al
otro, perfectamente redondo; su altura era de cinco codos, y lo
ceñía alrededor un cordón de treinta codos.
24 Y rodeaban aquel mar por debajo de su borde alrededor unas
bolas como calabazas, diez en cada codo, que ceñían el mar
alrededor en dos filas, las cuales habían sido fundidas cuando
el mar fue fundido.
25 Y descansaba sobre doce bueyes; tres miraban al norte, tres
miraban al occidente, tres miraban al sur, y tres miraban al
oriente; sobre estos se apoyaba el mar, y las ancas de ellos
estaban hacia la parte de adentro.
26 El grueso del mar era de un palmo menor, y el borde era
labrado como el borde de un cáliz o de flor de lis; y cabían en
él dos mil batos.
27 Hizo también diez basas de bronce, siendo la longitud de
cada basa de cuatro codos, y la anchura de cuatro codos, y de
tres codos la altura.
28 La obra de las basas era esta: tenían unos tableros, los
cuales estaban entre molduras;
29 y sobre aquellos tableros que estaban entre las molduras,
había figuras de leones, de bueyes y de querubines; y sobre las
molduras de la basa, así encima como debajo de los leones y de
los bueyes, había unas añadiduras de bajo relieve.
30 Cada basa tenía cuatro ruedas de bronce, con ejes de
bronce, y en sus cuatro esquinas había repisas de fundición que
sobresalían de los festones, para venir a quedar debajo de la
fuente.
31 Y la boca de la fuente entraba un codo en el remate que
salía para arriba de la basa; y la boca era redonda, de la misma
hechura del remate, y éste de codo y medio. Había también
sobre la boca entalladuras con sus tableros, los cuales eran
cuadrados, no redondos.
32 Las cuatro ruedas estaban debajo de los tableros, y los ejes
de las ruedas nacían en la misma basa. La altura de cada rueda
era de un codo y medio.
33 Y la forma de las ruedas era como la de las ruedas de un
carro; sus ejes, sus rayos, sus cubos y sus cinchos, todo era de
fundición.
34 Asimismo las cuatro repisas de las cuatro esquinas de cada
basa; y las repisas eran parte de la misma basa.
35 Y en lo alto de la basa había una pieza redonda de medio
codo de altura, y encima de la basa sus molduras y tableros, los
cuales salían de ella misma.
36 E hizo en las tablas de las molduras, y en los tableros,
entalladuras de querubines, de leones y de palmeras, con
proporción en el espacio de cada una, y alrededor otros adornos.
37 De esta forma hizo diez basas, fundidas de una misma manera,
de una misma medida y de una misma entalladura.
38 Hizo también diez fuentes de bronce; cada fuente contenía
cuarenta batos, y cada una era de cuatro codos; y colocó una
fuente sobre cada una de las diez basas.
39 Y puso cinco basas a la mano derecha de la casa, y las otras
cinco a la mano izquierda; y colocó el mar al lado derecho de la
casa, al oriente, hacia el sur.
40 Asimismo hizo Hiram fuentes, y tenazas, y cuencos. Así
terminó toda la obra que hizo a Salomón para la casa de
Jehová:
41 dos columnas, y los capiteles redondos que estaban en lo
alto de las dos columnas; y dos redes que cubrían los dos
capiteles redondos que estaban sobre la cabeza de las columnas;
42 cuatrocientas granadas para las dos redes, dos hileras de
granadas en cada red, para cubrir los dos capiteles redondos que
estaban sobre las cabezas de las columnas;
43 las diez basas, y las diez fuentes sobre las basas;
44 un mar, con doce bueyes debajo del mar;
45 y calderos, paletas, cuencos, y todos los utensilios que
Hiram hizo al rey Salomón, para la casa de Jehová, de bronce
bruñido.
46 Todo lo hizo fundir el rey en la llanura del Jordán, en
tierra arcillosa, entre Sucot y Saretán.
47 Y no inquirió Salomón el peso del bronce de todos los
utensilios, por la gran cantidad de ellos.
48 Entonces hizo Salomón todos los enseres que pertenecían a
la casa de Jehová: un altar de oro, y una mesa también de oro,
sobre la cual estaban los panes de la proposición;
49 cinco candeleros de oro purísimo a la mano derecha, y otros
cinco a la izquierda, frente al lugar santísimo; con las flores,
las lámparas y tenazas de oro.
50 Asimismo los cántaros, despabiladeras, tazas, cucharillas e
incensarios, de oro purísimo; también de oro los quiciales de
las puertas de la casa de adentro, del lugar santísimo, y los de
las puertas del templo.
51 Así se terminó toda la obra que dispuso hacer el rey
Salomón para la casa de Jehová. Y metió Salomón lo que David
su padre había dedicado, plata, oro y utensilios; y depositó
todo en las tesorerías de la casa de Jehová.
Salomón traslada el arca al templo
(2 Cr. 5.2-14)
8
1 Entonces Salomón reunió ante sí en Jerusalén a los
ancianos de Israel, a todos los jefes de las tribus, y a los
principales de las familias de los hijos de Israel, para traer el
arca del pacto de Jehová de la ciudad de David, la cual es Sion.
2 Y se reunieron con el rey Salomón todos los varones de
Israel en el mes de Etanim, que es el mes séptimo, en el día de
la fiesta solemne.
3 Y vinieron todos los ancianos de Israel, y los sacerdotes
tomaron el arca.
4 Y llevaron el arca de Jehová, y el tabernáculo de reunión,
y todos los utensilios sagrados que estaban en el tabernáculo,
los cuales llevaban los sacerdotes y levitas.
5 Y el rey Salomón, y toda la congregación de Israel que se
había reunido con él, estaban con él delante del arca,
sacrificando ovejas y bueyes, que por la multitud no se podían
contar ni numerar.
6 Y los sacerdotes metieron el arca del pacto de Jehová en su
lugar, en el santuario de la casa, en el lugar santísimo, debajo
de las alas de los querubines.
7 Porque los querubines tenían extendidas las alas sobre el
lugar del arca, y así cubrían los querubines el arca y sus
varas por encima.
8 Y sacaron las varas, de manera que sus extremos se dejaban
ver desde el lugar santo, que está delante del lugar santísimo,
pero no se dejaban ver desde más afuera; y así quedaron hasta
hoy.
9 En el arca ninguna cosa había sino las dos tablas de piedra
que allí había puesto Moisés en Horeb, donde Jehová hizo
pacto con los hijos de Israel, cuando salieron de la tierra de
Egipto.
10 Y cuando los sacerdotes salieron del santuario, la nube
llenó la casa de Jehová.
11 Y los sacerdotes no pudieron permanecer para ministrar por
causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la
casa de Jehová.
Dedicación del templo
(2 Cr. 6.17.10)
12 Entonces dijo Salomón: Jehová ha dicho que él habitaría
en la oscuridad.
13 Yo he edificado casa por morada para ti, sitio en que tú
habites para siempre.
14 Y volviendo el rey su rostro, bendijo a toda la
congregación de Israel; y toda la congregación de Israel estaba
de pie.
15 Y dijo: Bendito sea Jehová, Dios de Israel, que habló a
David mi padre lo que con su mano ha cumplido, diciendo:
16 Desde el día que saqué de Egipto a mi pueblo Israel, no he
escogido ciudad de todas las tribus de Israel para edificar casa
en la cual estuviese mi nombre, aunque escogí a David para que
presidiese en mi pueblo Israel.
17 Y David mi padre tuvo en su corazón edificar casa al nombre
de Jehová Dios de Israel.
18 Pero Jehová dijo a David mi padre: Cuanto a haber tenido en
tu corazón edificar casa a mi nombre, bien has hecho en tener
tal deseo.
19 Pero tú no edificarás la casa, sino tu hijo que saldrá de
tus lomos, él edificará casa a mi nombre.
20 Y Jehová ha cumplido su palabra que había dicho; porque yo
me he levantado en lugar de David mi padre, y me he sentado en el
trono de Israel, como Jehová había dicho, y he edificado la
casa al nombre de Jehová Dios de Israel.
21 Y he puesto en ella lugar para el arca, en la cual está el
pacto de Jehová que él hizo con nuestros padres cuando los
sacó de la tierra de Egipto.
22 Luego se puso Salomón delante del altar de Jehová, en
presencia de toda la congregación de Israel, y extendiendo sus
manos al cielo,
23 dijo: Jehová Dios de Israel, no hay Dios como tú, ni
arriba en los cielos ni abajo en la tierra, que guardas el pacto
y la misericordia a tus siervos, los que andan delante de ti con
todo su corazón;
24 que has cumplido a tu siervo David mi padre lo que le
prometiste; lo dijiste con tu boca, y con tu mano lo has
cumplido, como sucede en este día.
25 Ahora, pues, Jehová Dios de Israel, cumple a tu siervo
David mi padre lo que le prometiste, diciendo: No te faltará
varón delante de mí, que se siente en el trono de Israel, con
tal que tus hijos guarden mi camino y anden delante de mí como
tú has andado delante de mí.
26 Ahora, pues, oh Jehová Dios de Israel, cúmplase la palabra
que dijiste a tu siervo David mi padre.
27 Pero ¿es verdad que Dios morará sobre la tierra? He aquí
que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener;
¿cuánto menos esta casa que yo he edificado?
28 Con todo, tú atenderás a la oración de tu siervo, y a su
plegaria, oh Jehová Dios mío, oyendo el clamor y la oración
que tu siervo hace hoy delante de ti;
29 que estén tus ojos abiertos de noche y de día sobre esta
casa, sobre este lugar del cual has dicho: Mi nombre estará
allí; y que oigas la oración que tu siervo haga en este lugar.
30 Oye, pues, la oración de tu siervo, y de tu pueblo Israel;
cuando oren en este lugar, también tú lo oirás en el lugar de
tu morada, en los cielos; escucha y perdona.
31 Si alguno pecare contra su prójimo, y le tomaren juramento
haciéndole jurar, y viniere el juramento delante de tu altar en
esta casa;
32 tú oirás desde el cielo y actuarás, y juzgarás a tus
siervos, condenando al impío y haciendo recaer su proceder sobre
su cabeza, y justificando al justo para darle conforme a su
justicia.
33 Si tu pueblo Israel fuere derrotado delante de sus enemigos
por haber pecado contra ti, y se volvieren a ti y confesaren tu
nombre, y oraren y te rogaren y suplicaren en esta casa,
34 tú oirás en los cielos, y perdonarás el pecado de tu
pueblo Israel, y los volverás a la tierra que diste a sus
padres.
35 Si el cielo se cerrare y no lloviere, por haber ellos pecado
contra ti, y te rogaren en este lugar y confesaren tu nombre, y
se volvieren del pecado, cuando los afligieres,
36 tú oirás en los cielos, y perdonarás el pecado de tus
siervos y de tu pueblo Israel, enseñándoles el buen camino en
que anden; y darás lluvias sobre tu tierra, la cual diste a tu
pueblo por heredad.
37 Si en la tierra hubiere hambre, pestilencia, tizoncillo,
añublo, langosta o pulgón; si sus enemigos los sitiaren en la
tierra en donde habiten; cualquier plaga o enfermedad que sea;
38 toda oración y toda súplica que hiciere cualquier hombre,
o todo tu pueblo Israel, cuando cualquiera sintiere la plaga en
su corazón, y extendiere sus manos a esta casa,
39 tú oirás en los cielos, en el lugar de tu morada, y
perdonarás, y actuarás, y darás a cada uno conforme a sus
caminos, cuyo corazón tú conoces (porque sólo tú conoces el
corazón de todos los hijos de los hombres);
40 para que te teman todos los días que vivan sobre la faz de
la tierra que tú diste a nuestros padres.
41 Asimismo el extranjero, que no es de tu pueblo Israel, que
viniere de lejanas tierras a causa de tu nombre
42 (pues oirán de tu gran nombre, de tu mano fuerte y de tu
brazo extendido), y viniere a orar a esta casa,
43 tú oirás en los cielos, en el lugar de tu morada, y harás
conforme a todo aquello por lo cual el extranjero hubiere clamado
a ti, para que todos los pueblos de la tierra conozcan tu nombre
y te teman, como tu pueblo Israel, y entiendan que tu nombre es
invocado sobre esta casa que yo edifiqué.
44 Si tu pueblo saliere en batalla contra sus enemigos por el
camino que tú les mandes, y oraren a Jehová con el rostro hacia
la ciudad que tú elegiste, y hacia la casa que yo edifiqué a tu
nombre,
45 tú oirás en los cielos su oración y su súplica, y les
harás justicia.
46 Si pecaren contra ti (porque no hay hombre que no peque), y
estuvieres airado contra ellos, y los entregares delante del
enemigo, para que los cautive y lleve a tierra enemiga, sea lejos
o cerca,
47 y ellos volvieren en sí en la tierra donde fueren cautivos;
si se convirtieren, y oraren a ti en la tierra de los que los
cautivaron, y dijeren: Pecamos, hemos hecho lo malo, hemos
cometido impiedad;
48 y si se convirtieren a ti de todo su corazón y de toda su
alma, en la tierra de sus enemigos que los hubieren llevado
cautivos, y oraren a ti con el rostro hacia su tierra que tú
diste a sus padres, y hacia la ciudad que tú elegiste y la casa
que yo he edificado a tu nombre,
49 tú oirás en los cielos, en el lugar de tu morada, su
oración y su súplica, y les harás justicia.
50 Y perdonarás a tu pueblo que había pecado contra ti, y
todas sus infracciones con que se hayan rebelado contra ti, y
harás que tengan de ellos misericordia los que los hubieren
llevado cautivos;
51 porque ellos son tu pueblo y tu heredad, el cual tú sacaste
de Egipto, de en medio del horno de hierro.
52 Estén, pues, atentos tus ojos a la oración de tu siervo y
a la plegaria de tu pueblo Israel, para oírlos en todo aquello
por lo cual te invocaren;
53 porque tú los apartaste para ti como heredad tuya de entre
todos los pueblos de la tierra, como lo dijiste por medio de
Moisés tu siervo, cuando sacaste a nuestros padres de Egipto, oh
Señor Jehová.
54 Cuando acabó Salomón de hacer a Jehová toda esta oración
y súplica, se levantó de estar de rodillas delante del altar de
Jehová con sus manos extendidas al cielo;
55 y puesto en pie, bendijo a toda la congregación de Israel,
diciendo en voz alta:
56 Bendito sea Jehová, que ha dado paz a su pueblo Israel,
conforme a todo lo que él había dicho; ninguna palabra de todas
sus promesas que expresó por Moisés su siervo, ha faltado.
57 Esté con nosotros Jehová nuestro Dios, como estuvo con
nuestros padres, y no nos desampare ni nos deje.
58 Incline nuestro corazón hacia él, para que andemos en
todos sus caminos, y guardemos sus mandamientos y sus estatutos y
sus decretos, los cuales mandó a nuestros padres.
59 Y estas mis palabras con que he orado delante de Jehová,
estén cerca de Jehová nuestro Dios de día y de noche, para que
él proteja la causa de su siervo y de su pueblo Israel, cada
cosa en su tiempo;
60 a fin de que todos los pueblos de la tierra sepan que Jehová
es Dios, y que no hay otro.
61 Sea, pues, perfecto vuestro corazón para con Jehová
nuestro Dios, andando en sus estatutos y guardando sus
mandamientos, como en el día de hoy.
62 Entonces el rey, y todo Israel con él, sacrificaron
víctimas delante de Jehová.
63 Y ofreció Salomón sacrificios de paz, los cuales ofreció
a Jehová: veintidós mil bueyes y ciento veinte mil ovejas. Así
dedicaron el rey y todos los hijos de Israel la casa de Jehová.
64 Aquel mismo día santificó el rey el medio del atrio, el
cual estaba delante de la casa de Jehová; porque ofreció allí
los holocaustos, las ofrendas y la grosura de los sacrificios de
paz, por cuanto el altar de bronce que estaba delante de Jehová
era pequeño, y no cabían en él los holocaustos, las ofrendas y
la grosura de los sacrificios de paz.
65 En aquel tiempo Salomón hizo fiesta, y con él todo Israel,
una gran congregación, desde donde entran en Hamat hasta el río
de Egipto, delante de Jehová nuestro Dios, por siete días y aun
por otros siete días, esto es, por catorce días.
66 Y al octavo día despidió al pueblo; y ellos, bendiciendo
al rey, se fueron a sus moradas alegres y gozosos de corazón,
por todos los beneficios que Jehová había hecho a David su
siervo y a su pueblo Israel.
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