Iglesia Universal del Reino de Dios |
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Sus creencias |
IURD: Sus creencias La Iglesia Universal cree en todas las doctrinas fundamentales del cristianismo como la deidad de Jesús, la resurreción, la salvación por gracia a través de la fe y la infabilidad de la Biblia. Sin embargo, a pesar de su ortodoxia, se ha desviado en prácticas secundarias que han derivado en un sincretismo religioso. La Iglesia Universal pregona que cada institución cristiana tiene su filosofía, su manera de interpretar, entender y colocar en práctica las enseñanzas de la Biblia. La IURD dice tener los mismos principios doctrinarios que las iglesias evangelistas pentecostales, diferenciandose sólo en algunas costumbres y dando énfasis a algunos aspectos relacionados con "el ministerio del Señor Jesucristo y sus apóstoles". Su doctrina se basa en los siguientes principios: "Hay un sólo Dios vivo, verdadero y eterno, de infinito poder y sabiduría, creador y conservador de todas las cosas visibles e invisibles". Para ellos, Dios está compuesto de "tres personas distintas, de existencia eterna, iguales en santidad, justicia, sabiduría, poder y majestad" a las que llaman Dios-Padre, Dios-Hijo y Dios-Espiritu Santo. Para ellos, la Biblia es considerada "la palabra de Dios" y creen que "fue escrita por hombres divinamente inspirados". Dentro de sus ceremonias también incluyen el bautismo que es catalogado como "una experiencia adquirida por la fe de aquel que desea la purificación y la santidad en su vida". El bautismo es "realizado personalmente por el Señor Jesús y tiene por real evidencia la transformación del carácter humano por el carácter de Dios además de poder hablar en lenguas extrañas", según ellos sostienen. El bautismo debe ser realizado "en las aguas por inmersión, en el nombre del Padre, del Hijo, del Espiritu Santo" y aunque consideran que no es un medio exclusivo de la salvación, si advierten que es parte de ella. Para los seguidores de esta doctrina, el bautismo en las aguas es un acto de profesión de fe pública con vistas a sepultar el cuerpo del pecado para vivir una nueva vida. Consideran que después del bautismo es necesario que suceda obligatoriamente un cambio en la persona. Por ejemplo, el bautizado no deberá continuar con los mismos habitos equivocados que tenía antes, como vicios, mal carácter y egoísmo. También practican la comunión a la que ellos denominan "la santa cena" y es la ceremonia más importante ya que sirve para la renovación de los votos religiosos. En la organización, "los diezmos y las ofrendas son tas sagradas, tan santos como la palabra de Dios". Los diezmos significan "fidelidad y las ofrendas, el amor del siervo hacia el Señor". En la IURD, los pastores y obispos predican que cuanto más grande sea el diezmo o la ofrenda que se entregue, mayor será la respuesta que Dios dará. Para ellos, cuando uno se compromete a ser "diezmista", esta es una promesa que no puede romper nunca, estableciendo una relación directa por la cual si uno da menos, recibirá menos de Dios. Han llegado a decir que el dinero es la sangre de la iglesia, sin el cual nada se hace y que el dinero es para la iglesia lo mismo que la sangre es para el cuerpo físico. Los obispos y pastores sostienen que "Jesucristo concedió autoridad espiritual a sus seguidores para curar a los enfermos y expulsar a los demonios". Así, dentro de la organización, ciertas personas están autorizadas para realizar exorcismos para sacar al diablo del alma de la gente. Proclaman que "la primera cosa que debe hacerse con alguien, para traerlo hacia el Señor, es liberarlo del poder y de la influencia del diablo y de sus ángeles los demonios". La promesa de prosperidad es uno de los fuertes de esta iglesia que sostiene que "Dios desea bendecir (a las personas) fisica, espiritual y económicamente". Es por eso que anuncian que "en este mundo, donde la sociedad estableció el dinero por viga maestra, sin el cual, infelizmente, casi nada puede ser hecho, la Iglesia también, desde su nacimiento con el Señor Jesús, necesita usarlo para el desarrollo de sus actividades sean evangélicas, como sociales". La IURD no establece normas con relación a la forma de vestir, a los cuidados del cuerpo o con la apariencia física, por entender que todo eso son cosas muy personales. Recomienda sólo que "tanto hombres como mujeres se vistan y se presenten con decencia y dignidad, en las reuniones de la Iglesia". A pesar de sus prédicas es notable el sincretismo religioso que profesan. La IURD ha sido acusada por mucho evangélicos de mezclar doctrinas bíblicas con creencias supersticiosas. Así, los miembros de la organización caen en constantes contradicciones. Por un lado condenan la idolatría y niegan adoración a ídolos de madera, cerámica o plástico como los que se veneran en las religiones umbanda o los mismos santos de la iglesia católica, y por otro, son fervientes adeptos a los "souvenirs" como pueden ser los frascos de "tierra del Monte Sinaí" o de "aceite santo de Israel". Entre los símbolos que utilizan se encuentra la "rosa bendita" que puede ser encontrada en diferentes colores según el fin que se busque. Así se pueden hallar una rosa roja para cuestiones de salud, una rosa amarilla para cuestiones de prosperidad y una blanca para cuestiones sentimentales. Del mismo modo emplean la "alianza bendita", la "sal bendita", "semillas benditas", "agua del Rio Jordán" que recomiendan beber para obtener resultados positivos en asuntos similares a los de las rosas, "arena de la playa del Mar de Galilea", "aceite del Monte de los Olivos" con el que untan fotos de familiares para obtener favores de Dios, la "vara de Jacob" y el "pan bendito" que asegura la prosperidad del cuerpo, del espiritu y de lo económico. Lo cierto es que las doctrinas que evocan tienen un gran parecido con los principios de la Alianza Evangélica Portuguesa, pero sus dichos, costumbres y prácticas, colocan a la IURD fuera del universo tradicional, teológico y práctico de las iglesias evangélicas. Sus principales puntos de desviación son: el liderazgo basado en una rigida jerarquía con poderes unipersonales de los obispos y pastores; la inmunidad y el poderío de sus líderes, que son personas comandadas directamente por Dios, a quienes les habla por sueños y visiones; la práctica de métodos de apariencia magico-sacramentales como el uso de artefactos sincrónicos para recibir milagros tales como "piedras de la tumba de Jesús". En sus reuniones se afirma que "las cosas" bendecidas durante las mismas, al ser llevadas al hogar, transportan la presencia de Dios para bendecir lo que fuere. La Iglesia Universal practica la liberación de demonios en los fieles. En todos sus templos se ora por la liberación de espíritus, tales como hechicería, adulterio, fornicación, celos, pleítos, envidias, borracheras, etc. En uno de sus libros el obispo Macedo dice: "Hay algunas enfermedades que caracterizan posesión (por el diablo) la neurosis, dolores de cabeza constantes, el insomnio, temor, desmayos o atauqes, deseos suicidas, las enfermedades que los doctores no pueden descubrir, vicios y depresión". Y como si todo esto fuera poco culpa al demonio por la homosexualidad y el SIDA. En el seminario oficial llamado "Tribuna Universal" puede leerse en la primera página: "SIDA, la epidemia de la década puede curarse si cree (en Jesús)". En el interior del periódico cuentan con un angoleño, portador del virus, que comenzó a participar de las sesiones de la Iglesia y que luego de una oración muy fuerte "sintió" como el mal había sido arrancado de su cuerpo. Luego explican que el joven fue al médico y los sintomas habían desaparecido. Merece destacarse que todo este tipo de prácticas y la culpa constante al diablo produce temor en los fieles y obediencia ciega a las autoridades de la Iglesia. Dinero, dinero y más dinero: Desde un principio Macedo copió de los predicadores norteamericanos la llamada teología de la prosperidad. Los fieles deben entregar sus diezmos para no ser conducidos a las garras de Satanás. Un pastor dice: "Hay una guerra adentro de cada uno de nosotros. Dios quiere que usted de, pero el diablo sostiene su billetera. Venga, venga ahora. Mañana usted podría estar muerto. Si usted no paga a Dios, usted paga al diablo". En la IURD las reuniones duran aproximadamente dos horas con la mitad de tiempo dedicada a la Biblia y la otra a recaudar dinero. Algunas frases de los pastores son: - "Si usted quiere salir de la misera, si quieres obtener un empleo, si quieres sanarte de una enfermedad debes aportar tu diezmo". - "Dios dijo: traed los diezmos. Cuando usted da su diezmo. Dios abre las ventanas del cielo y derrama bendiciones". - "El diezmo no es solo del sueldo, también de su jubilación o su pensión". - "Si no aportar tu diezmo el dinero va desapareciendo porque el demonio devorador ha entrado". - "Saquen todas las monedas que ustedes tienen. Yo no quiero sacar diez centavos. Eso no existe. Quiero todas las monedas porque ellas representan la miseria". - "Si diezmas consigues trabajo. El diezmo no es una donación, es una devolución". - "Honra a Dios con tus bienes". El tema de la recaudación de dinero ha sido sin lugar a dudas el gran invento de Macedo. A diferencia de otros cultos pentecostales que prometen a sus fieles la felicidad en el "más allá", Macedo asegura que Dios dará las gratificaciones en sus fieles aquí en la Tierra. De allí que si uno entrega más dinero tendrá mas posibilidades de ser rico en esta vida. Macedo dice: "Yo no sigo a un Dios pobre. Si su Dios es pobre es porque sus pensamientos son pobres... La pobreza es del Diablo, no de Dios". Un dato interesante es que no solamente la Iglesia Católica denuncia a la IURD. Las Asociaciones Evangélicas de Brasil los han denunciado por "utilizar métodos manipulativos para obtener dinero". Para el psicoanalista y especialista en discurso religioso, Enrique Stola, "lo interesante de la IURD es ver cómo se produce la manipulación de las personas". Este médico atendió como pacientes a varios fieles de la IURD que decidieron salir del culto. "En una ocasión vino a verme una persona a quien le habían robado. El pastor le decía que le había ocurrido porque no estaba dando el diezmo y le ocultaba a Dios lo que ganaba. El hombre sintió que no lo querían y que sólo querían su dinero. Esto agudizó su depresión. Otros dejaron la IURD cuando sintieron que ya no los podían contener". Según Stola, el común denominador entre los fieles de la IURD es ser de nivel socioeconómico humilde, con un bajo grado de instrucción educativa y caracterizados por uan profunda soledad. No se insertan en redes sociales y son personas muy cercanas a la anomía. Esto significa que no pueden identificarse socialmente". La crítica de Stola se asienta en que "el discurso de este culto pivotea sobre el miedo. Si no se cumple con el diezmo se le dice a la gente que le sobrevendrán la desgracia y el demonio. Se le ordena no confíar en nadie más que su pastor y eso facilita la manipulación y la pérdida de libertad". "El tema de la IURD no es religioso, porque cada uno es libre de creer lo que quiere y no está en juego la creencia. Es un tema político, de salud mental y de derechos humanos. Por esa máscara religiosa, algunos se hacen los distraídos y otros no se meten por falta de información. Es un asunto grave y hay una responsabilidad política del secretario de Culto, cuya palabra ayudaría a que se investigue. Que un funcionario se calle es sospechoso, porque esta Iglesia tiene mucho poder económico". |