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Solidaridad Socialista Por un gobierno de la clase obrera y el pueblo |
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Solidaridad Socialista Edición Nº 91, octubre del 2002 Editorial: ¿No a la guerra de Bush! Huelga médica en El Salvador, campanada en defensa de la salud pública ¿Procede la convención colectiva en el sector público? Venezuela, ¿cuál es el futuro? ¡No a la explotación y legalización laboral de la niñez y de la juventud! "Contra la barbarie". Manifiesto de la Alianza de Intelectuales Antiimperialistas Elección de Lula. Una falsa ilusión para llenar el vacío de la izquierda A mano alzada: 11 de septiembre |
Nuevos impuestos y más recorte de gasto social, ¿para favorecer a quién? |
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Escribe: Pablo Hernández A |
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Después de varias prórrogas para rendir su dictamen, la Comisión Especial Mixta Fiscal del Congreso ha dado a conocer su plan de Contingencia Fiscal En esta Comisión participan diputados del PAC, el PLN, el PUSC, los Libertarios y los representantes de las Cámaras Patronales y del sindicalismo colaboracionista. Esta Comisión ha instrumentalizado la política de concertación del Gobierno y la burguesía. Para legitimarla ha dado inicio con un plan que pretende recaudar 100.000 millones de colones. Para este año, el faltante de dinero, por exceso de gastos sobre ingresos, será de 331.000 millones de colones. El sector de la burocracia sindical y del PAC ha centrado sus propuestas en los impuestos directos, para capitalizar electoralmente unos, y para su proyecto político de colaboracionismo, los otros, la simpatía popular, especialmente de las clases medias. Los impuestos a los casinos, a los bancos off shore, a los vehículos de lujo, a los salarios superiores a 750.000 colones y a las bebidas alcohólicas y cigarrillos sin duda crean simpatía en los sectores medios. Los liberacionistas y los libertarios han presionado más por el gasto público y los últimos por introducir medidas más restrictivas en el gasto social y en la política salarial del sector público y medidas para el fortalecimiento de sectores particulares. Los libertarios han sido los que presionaron por reducir la carga impositiva a los casinos. El Gobierno, ha fijado su acción en los nuevos impuestos, pues en cuanto a gasto público se refiere ya ha realizado recortes en el Proyecto de Presupuesto Nacional que presento al Congreso. Entre estos recortes están los de Comedores Escolares, recortes salariales, como por ejemplo la reducción del salario por ampliación de los 200 días a los maestros. Paralelamente, el Gobierno procura el recorte de gasto y los compromisos de superávit para las empresas e instituciones autónomas y semiautónomas. Es así como concertó un acuerdo con la Administración del ICE y con las dirigencias sindicales entreguistas del sector para generar 5.000 millones de superávit. La Comisión Mixta Fiscal ha sido también un distractor o cortina de humo para que el Gobierno adelante acuerdos con los distintos sectores de la burguesía, especialmente para reducir los disparadores del déficit que se ubican en salarios y pensiones. Segundo round de la concertación fiscal. Superada la primera fase de la Comisión Mixta Fiscal, vendrá el plato fuerte: Las medidas y proyectos para el desmantelamiento de los servicios públicos, el recorte a profundidad del gasto social, la apertura de actividades rentables del Estado para entregarlas a manos privadas y el ataque a los salarios y empleo en el sector público. A cambio de una posición colaboracionista y de abandono de la movilización y lucha de los trabajadores, las dirigencias sindicales burocráticas se contentarán con la garantía de contar con sus prebendas y privilegios. Una modalidad de derecho recortado a la Convención Colectiva para amarrar su control sobre los trabajadores y seguirse postulando como legítimos interlocutores de los trabajadores. La verdadera dimensión del déficit fiscal. El problema fiscal es solo una expresión de la crisis del sistema capitalista que tiene a su haber el instrumento de administración y dominación, el Estado, con sus ingresos y gastos para favorecer a la burguesía y a su alianza de sectores para perpetuarse en el poder. El Estado, por la burguesía administrado, carga la mano a favor del gasto para sus distintos sectores. El pueblo subsidia ese gasto, las inversiones que el Estado, en representación de toda la sociedad, hace para enriquecer a la burguesía. El déficit viene de los dineros que no cobra el Estado, por ellos dominado, a los de su misma clase. Lógicamente, que para preservar su dominación y la del sistema debe tirar algunas migajas al pueblo y garantizar algunos beneficios sociales, arrancados por las luchas de ese mismo pueblo. Pero la mayor parte de los beneficios del Estado se los apropia la burguesía y para efecto de gastos, este los socializa a todo el pueblo quien es el que paga no solo los impuestos indirectos, sino también los directos cuando el capital o el profesional pequeño burgués se lo traslada aumentando el precio de los servicios y bienes que le vende al pueblo. La deuda interna y externa se comen el déficit. La deuda interna y externa, para la que se están diseñando los proyectos de reducción de gasto público y mayor captación de dineros a Hacienda representa la doble jugada de esta estafa y expoliación descarada a los salarios de los trabajadores y el pueblo. Quienes detentan el poder gastan dinero o dejan de cobrarlo para favorecer a los capitalistas. Luego financian la deuda con los mismos dueños del capital que como prestamistas o agiotistas, reproducen su capital a base del pago cumplido de intereses en una inversión puramente especuladora y parasitaria. Lo paradójico de todo esto es que son las mismas empresas del Estado las dueñas de la deuda interna. Esto significa que son los mismos trabajadores y el pueblo los que con el mal servicio que reciben por parte de esas empresas, por altas tarifas y con los bajos salarios de sus empleados quienes financian la compra de la deuda interna. La política fiscal del Gobierno y las que salgan de la concertación en fin de cuentas busca bajar el salario real y social de los trabajadores mientras los dineros frescos que se capten se los apropiarán mayoritariamente una minoría de especuladores y dueños del capital. Ver páginas relacionadas: |
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