AMBIENTE GAY  | NARRATIVA Y ARTICULISTAS  |  DIVERSIDADES SEXUALES | ENLACES
CONCEPTOS  |  DIRECTORIO  | ESPIRITUAL GAY | APOYO  PARA PVS SIMBOLOGIA

HISTORIAL  |  INFORMACION GENERAL   | LIBROS Y PUBLICACIONES | EVENTOS
 MARCO LEGAL  | PAIS CANELA NETWORK  | TEATRO DRAG QUEEN | GAY LIFE IN ECUADOR
MITOS Y TABUES  | GAY LIFE IN ECUADOR | COMPENDIO | GRUPO PAIS CANELA | ECUAGAY TRAVEL
 


HISTORIAL


* Diferentes prácticas sexuales en la historia del Ecuador
* Homosexualidad y Bisexualidad en los pueblos precolombinos
* Inquisición y prácticas homosexuales en las órdenes religiosas de Ecuador y Perú
* Las orgías homosexuales en el contexto ecuatoriano precolombino
* Practicas homosexuales en tiempos Incásicos
* Cronología del Movimiento Trans en Ecuador
* Historial de la Lucha de las Diversidades sexuales en Ecuador

DIRERENTES PRACTICAS SEXUALES EN LA HISTORIA DEL ECUADOR

Es necesario destacar que la constante presencia de otras identidades sexuales a través de la historia del ser humano, se puede apreciar y constatar en la tradición oral y escrita como en los vestigios arqueológicos de varias culturas a lo largo del desarrollo de la humanidad.  Las prácticas homosexuales han sido bien acogidas y aceptadas plenamente como parte del sistema organizativo de la vida social de otras culturas, como las ancestrales.  En el caso específico del Ecuador se puede observar que “estatuillas de varones participando en sexo oral y anal están presentes a lo largo de las culturas prehispánicas andinas (…) estatuillas de temas homo y bisexual”[1], en donde podemos maravillarnos y deleitarnos con las representaciones de las prácticas homo eróticas en las que participan varios individuos, estas son posibles evidencias de que la construcción social de la práctica sexual era concebida sin los actuales estigmas y restricciones a consecuencia del sistema binario heterosexual, donde el placer sexual como la orgía provocan conflicto, la práctica de la sexualidad según mi criterio no debería ejercerse para la aceptación social sino sólo para el gozo y el deleite compartido.

Margarita Camacho Z.
MA Estudios Latinoamericanos, Mención Políticas Culturales – UASB
[email protected]
Grupo País Canela™


[1] Benavides, Hugo, La Representación del Pasado Sexual de Guayaquil: Historizando los Enchaquirados, Forham University,
(traducción de Xavier Andrade). Revista Íconos 24, 2003, pp. 2-3

HOMOSEXUALIDAD Y BISEXUALIDAD EN LOS PUEBLOS PRECOLOMBINOS

Durante el descubrimiento de América, los colonizadores encontraron en estas tierras una gran diversidad de prácticas sexuales, desarrollándose todas en un ambiente de respeto y dignidad, pues los modelos de tradición histórica existentes en estas sociedades, no condenaban al individuo que nacía en su seno a un tipo de conducta única. Las crónicas escritas entre los siglos XV, XVI y XVII, dan fe de la presencia en suelo americano de todas las variantes de la homosexualidad, sin que estas fueran vistas con algún desprecio o repulsión.

En Centroamérica y las islas del Caribe, los homosexuales eran considerados como mágicos, dotados de poderes sobrenaturales y su cercanía era augurio de buena suerte, el cronista Gonzalo Fernández de Oviedo nos cuenta, que fue testigo de como en busca de protección y ayuda divina los pobladores "traían por joyel un hombre sobre otro en aquel acto de Sodoma, hecho de oro de relieve".

Durante la acción evangelizadora de fray Bartolomé de las Casas en México, este prelado observó que la orientación sexual de los hijos, jamás fue un conflicto ni un motivo de remordimiento para los padres aztecas, en sus trabajos el religioso cuentan como en estas regiones cualquier varón que quisiese podía ser hija, y así, los padres "le vestían de mujer le enseñaban artes, le buscaban marido y le casaban"

En los pueblos precolombinos cada grupo indígena concibió a la sexualidad de acuerdo con los parámetros establecidos en su cultura, en el Reino de Nueva Granada los caudillos desnudos promovían las relaciones homosexuales entre sus seguidores, esto escandalizó al cronista fray Pedro Simón quien indignado sentenció a todas estas naciones por haber "caído en el pecado nefando".

Al describir la organización de los Incas, el cura doctrinero fray Gregorio García nos informa de la existencia de prostíbulos masculinos dedicados a atender a hombres; así mismo la crónica de Pachacuti Yamqui comunica, que en tiempo del Inca Lluque Yupanqui "habían sido criados varios muchachos para que atiendan sexualmente a los soldados de guerra".

En el imperio incásico, los prostitutos fueron muy populares y su servicios sexuales fueron muy bien pagados por los varones, se los conoció con el nombre de pampayruna que significa hombre puto.

La relación de Pachacuti narra que cuando nació Amaro Ttopa Inga todos los animales fieros y repugnantes fueron expulsados de la comarca del Cuzco, llenándose la ciudad de piedras hermosas que alumbraban de noche; al mismo tiempo, se mando a recoger a todos los enanos y jorabados para que se ocupen de tejer la ropa para el recién nacido; y a pesar de que no se sabe que vaticinaron los hechiceros sobre el futuro del nuevo heredero , la crónica nos informa, que para celebrar el acontecimiento desde las zonas boscosas del Tahuantinsuyo fue trasladado al Cuzco el dios Chuqui Chinchay "guarda de los hermafroditas e indios de dos naturas".

La relación de Pachacuti es la que mejor da a conocer la fuerza que tenía en los Andes sudamericanos el concepto de un creador andrógino, pues este mismo autor en un gráfico con el que apoya uno de sus escritos, coloca a Viracocha en la cúspide del orden cosmológico, sugiriendo la dualidad sexual de este dios que incorpora a su naturaleza las fuerzas ocultas que cada género representa.

Una de las primeras actividades que desarrollaron sacerdotes y encomenderos en tierras americanas fue la evangelización de sus pueblos, con este acto se lograba, borrar la memoria histórica de las civilizaciones precolombinas y su inmediata asimilación a la cultura hispánica. La estructura cronológica e ideológica de la relación de Pachacuti en una de las que mejor muestran la importancia que para los colonizadores tuvo la evangelización de América, pues es evidente que hasta se trató de crear un nuevo evangelio, en el cual los Incas eran merecedores de los crueles castigos que recibieron de parte de los españoles en señal de justicia divina.

Los trabajos de Pedro Cieza de León entregan datos de un tipo de homosexualidad religiosa, cuando nos informa que "cada templo o adoratorio principal tiene un hombre, dos o más según el ídolo, los cuales andan vestidos como mujeres, y con éstos casi por vía de santidad y religión tienen su ayuntamiento carnal los señores y principales".

La descripción de Cieza de León detalla como en las grandes fiestas religiosas, con estos santones gays sólo podían tener relaciones sexuales los hombres más ilustres y respetados, en una mezcla de religiosidad y reconocimiento social. En este punto la crónica es casi una copia textual de la narración que hace fray Bartolomé de las Casas sobres las prácticas homosexuales de los Aztecas.

Las descripciones que Cieza de León realizara sobre la homosexualidad sagrada de los Incas fue mejorada por Bernabé Cobo, quien describe el culto homosexual que se daba en Pachacamac y Apurímac dos de las más grandiosos y respetables santuarios del Tahuantinsuyo.

El santuario de Pachacamac se ubicó cerca de Lima y después del sobrecogedor Coricancha del Cuzco, este templo tenía el segundo lugar en grandeza, devoción, autoridad y riqueza. Al igual que sucede en los santuarios universales, a él venían en peregrinación las gentes de todo el imperio incásico

Según los conquistadores, en Apurímac el ídolo al que se rendía culto hablaba, tenía senos y le vestían con enaguas. Por los infinitos poderes que le atribuían, todo hombre para visitar su santuario debía de vestirse de mujer, y al aproximarse a la deidad en señal de sumisión estaba obligado a cubrirse los ojos y generalmente tembloroso y lleno de emoción, se arrodillaba con la cabeza apoyada en el suelo y levantaba los glúteos, según Bernabé Cobo en "posición indecente y fea".

Los cronistas Cieza de León y Gracilazo de la Vega señalan, que en la costa ecuatoriana la actividad homosexual fue "más evidente que en todas las demás naciones", dándose el caso que en la isla Puná, su cacique Tumballá tenía a varios homosexuales en su harén, todos cubiertos de oro y piedras preciosas.

En esta América cobriza unos pueblos parecían el espejo de otros, y el caso del cacique de la isla Puná no fue excepcional, Gonzalo Fernández de Oviedo nos relata que en las islas del Caribe, otro rey, el cacique Goanacagari también cubría de oro y joyas a sus amantes varones y mujeres en una expresión típica de bisexualidad..

El historiador Garcilazo de la Vega recoge los mitos asombrosos que existían en todo el litoral ecuatoriano, en donde los protagonistas eran héroes gays; una tradición repetida generación tras generación narraba, que arrastrados por la furia del mar, llegaron a las costas ecuatorianas unos hombres gigantes todos llenos de gran valor y que luego de vencer en cruentas batallas a los de tierra construyeron en piedra edificios hermosos y soberbios, "pozos hondísimos obra por cierto digna de memoria", esta misma relación señala que los restos de estos marinos de admirable grandeza se encontraba esparcidos entre Manta y Portoviejo y además que todos fueron homosexuales. Esta y otras crónicas permiten afirmar que en la costa ecuatoriana antes y durante dominación incásica, la homosexualidad estuvo magnificada.

A medida que se leen más crónicas, la narración que informa de la existencia de prostíbulos masculinos en todos los grandes templos crece, así, Domingo de Santo Tomas cuenta que entre los serranos las prácticas homosexuales estaban cobijadas por una especie de santidad. Y que a pesar de que algunos indígenas decían que lo aborrecían, sin embargo lo practicaban secretamente.

Igualmente, la homosexualidad femenina era muy conocida entre los precolombinos, la crónica de Felipe Guamán Poma de Ayala afirma que Kapak Yupanqui tenía "un cariño muy especial por ellas".

Los Incas tuvieron mucha consideración por las mujeres cuya desenvoltura en el trato social fuera varonil, pues estas mujeres gozaban de muchos privilegios, podían participar en combates, tenían la posibilidad de mantener relaciones promiscuas y de participar en la toma de decisiones.

Por el historiador Agustín Zárate, conocemos la existencia de una provincia exclusiva de mujeres que sólo consentían hombres con fines reproductivos, cuando éstas tenían hijos varones, éstos eran enviados para ser educados por sus padres.

El segoviano Antonio de Herrera y Tordesillas asegura que en algunas etnias las mujeres asumían definitivamente papeles masculinos, así por ejemplo entre los naturales de Brasil, " algunas mujeres dejan los ejercicios de mujeres, imitan a los hombres, se cortan como ellos los cabellos, van a la guerra y a la caza con arco y flechas".

Los expertos en estudios etno históricos sugieren, que el patrón de conducta de estas mujeres fue lo que originó en América, el mito de las denominadas amazonas.

La amazonas americanas se organizaron constituyendo pequeños reinos que habitaron todas las regiones del imperio incásico, en cuanto a su estructura social, estuvieron gobernadas por una reina, que se apoyaba y asesoraba con guerreras invencibles. La crónica de Francisco López de Gomara asegura, que en una pelea una de estas guerreras pudo matar a ocho españoles.

Para vivir libres del control masculino, las amazonas vivieron dentro de fortalezas inexpugnables llamadas warmi pucará.

Las amazonas mantuvieron fuertes relaciones comerciales con todo el imperio, por esta razón fueron muy respetadas, su desenvoltura como si fuera hombres las convirtió en heroínas, que cautivaban y exacerbaban la imaginación de todos; una de las reinas más mencionadas en los relatos es Goboimilla que significa "cielo de oro" , quien pagaba tributo al imperio con ropa tejida.

Estudios antropológicos y lingüísticos han demostrado que los Incas utilizaron varias voces para llamar a las amazonas, pues las llamaban chanchak marmi, kakcha, warkana o komí, palabras que tienen el significado de lesbiana.

La homosexualidad femenina fue bien vista en los pueblos andinos, dándose el caso de que en los estratos nobiliarios del imperio incásico esta conducta sexual estuvo idealizada.

Conocemos que la homosexualidad hasta el siglo XIX fue conocida como pecado nefando, contra natura o el crimen sin nombre, y para el complejo ideológico moral de los colonizadores estos fueron los pecados más indignos, sin embargo curiosamente la homosexualidad femenina no fue condenada, ni considerada como una relación contra natura, ya que en aquellos tiempos no se sabía si la mujer con la excitación emitía o no su propio semen.

A más de las fuentes escritas antes mencionadas, el material arqueológico proveniente de aquel remoto pasado nos ofrece datos sobre la existencia de prácticas homosexuales de carácter mágico religioso. Así, las culturas Moche y Vicús del centro y norte peruano plasmaron artísticamente en vasijas de arcilla representaciones de la vida gay de estos pueblos.

El sueño homosexual y la relación homosexual con seres míticos fue tema de creación para los artistas estos pueblos, cuya actitud ante la homosexualidad hizo que los colonizadores los anatematizaran, calificándolos de culturas depravadas.

Los últimos estudios históricos y antropológicos, consideran que se debe tomar con mucha reserva lo afirmado por algunos cronistas, sobre los terribles castigos administrados por Aztecas, Incas y otros pueblos prehispánicos a los homosexuales, nuevos elementos de juicio permiten asegurar categóricamente que estas penas jamás existieron, y no fueron otra cosa que un agregado personal que los historiadores dieron a sus obras con fines moralizadores, puesto que estas historias oficiales fueron redactadas por encargo de la Corona o de la Iglesia.

Los datos referentes a las prácticas homosexuales de los pueblos precolombinos motivaron a los etnógrafos Patricia Alberts y Evelyn Blacwood, a realizar un trabajo de investigación entre las tribus norteamericanas tratando de descubrir que aspecto de lo narrado por los cronistas de Indias había sobrevivido a la rígida moral judeocristiana impuesta por los colonizadores. Estos profesionales descubrieron que entre los indios Crow habían hombres que se vestían de mujeres, practicaban el shamanismo y se dedicaban a conceder favores sexuales a los grandes guerreros. Conocidos como berdache, estos homosexuales eran tratados con grandes honores y se los consideraba un género aparte, de ahí que, ser servido por un berdache era algo que todo Crow anhelaba puesto que era un encomio a la hombría.

Respecto a las prácticas lésbicas los etnógrafos encontraron que estas estaban institucionalizadas en 33 sociedades indias norteamericanas, en estas sociedades se aceptaba transformaciones de género a las mujeres, por lo que estas pueden establecer relaciones afectivas y sexuales con otra mujeres y casarse formalmente.

Uno de los cimientos sobre cuales se fundamentó la conquista en América fue el de la evangelización, la misma que tuvo entre sus objetivos implantar creencias y comportamientos cristianos entre los indígenas. Desde este momento la iglesia y el estado se convirtieron en los controladores de la sexualidad con el fin de que los pueblos precolombinos borren definitivamente el nexo que los unía con su pasado de tradiciones propias.

Es evidente que en la historia de la humanidad la homosexualidad ha sido repudiada, tolerada o idealizada según la época. En América la apreciación de la homosexualidad por parte de la sociedad debe considerarse por lo menos en dos etapas, la primera sería antes y la otra después de la conquista española, pues de aquí en adelante estas tierras se convirtieron en teatro de toda forma de ultrajes hacia homosexuales, lesbianas, transgéneros y bisexuales.

Las memorias dejadas por los Cronistas de Indias nos permiten conocer la fatalidad que acompañó a los gays a principios de la colonización, estos fueron las primeras víctimas del nuevo sistema, centenares de santones gays murieron en la indigencia cuando fueron expulsados de sus tempos, otros y según relato de fray Bartolomé de las Casas perecieron destrozados por perros asesinos que trituraban los huesos de sus víctimas, quienes cayeron en las garras de la Inquisición Primitiva, fueron muertos a garrote vil, ahorcados, quemados vivos o condenados a remar en galeras de por vida

FUENTES PRIMARIAS:

Cieza de León, Pedro: Crónica del Perú
Cobo, Bernabé: Historia del Nuevo Mundo
Fernández de Oviedo, Gonzalo: Sumario de la Historia Natural de Indias
García, Gregorio: Origen de los Indios del Nuevo Mundo e Indias Occidentales
Garcilazo de Vega, Inca: Comentarios Reales
Herrera y Tordesillas, Antonio: Historia General de los Hechos de los Castellanos en las Islas y Tierra Firme del Mar Océano
Las Casa, Bartolomé: Historia de las Indias
Poma de Ayala, Felipe Guamán: Nueva Crónica y Buen Gobierno
Santa Cruz Pachacuti Yamqui, Joan de: Relación de antigüedades dete reyno del Pirú
Zarate, Agustín: Historia del Descubrimiento y Conquista de las Provincias del Perú

FUENTES SECUNDARIAS:

Ellefsen, Bernardo : Matrimonio y sexo en el incario.
Kauffmmann Doig, Federico: Comportamiento Sexual en el Antiguo Perú

BIBLIOTECAS CONSULTADAS:
Banco Central del Ecuador – Quito
(Fondos Isaac Barrera y Jacinto Jijón y Caamaño)
Universidad Politécnica Salesiana - Quito
Pontificia Universidad Católica del Ecuador - Quito

Eduardo Ramón L.©
Grupo País Canela

 

LA INQUISICION Y PRACTICAS HOMOSEXUALES EN ORDENES RELIGIOSAS DE ECUADOR Y PERU

Entre los años 1231 y 1235 el papa Gregorio IX organizó tribunales eclesiásticos para descubrir y castigar la herejía, la encargada de esta misión fue la orden religiosa de los dominicos. El nombre de esta congregación religiosa se deriva de la voz latina “Domine Cannes” que significa “perros de Dios”.

La iglesia cristiana  desde sus albores estuvo convencida que los placeres carnales injurian a Dios y a la sociedad, por esta razón los definió como  pecados aberrantes que se debían castigar con las rigurosas leyes   del tribunal del Santo Oficio, esta institución calificó como delito a todo acto sexual que no culminaba con la inseminación de la mujer.  Desde su creación la Santa Inquisición estimó a todas las  practicas sexuales infecundas  como “crimen contra natura”, de una inmensa lista de estas prácticas, la homosexualidad masculina fue considerada la infracción más grave, por ello se la llamó también “el crimen sin nombre” o “pecado nefando”.

Con el descubrimiento de América, los obispos que participaron en la conquista organizaron en esta región del mundo tribunales inquisitoriales provisionales para castigar las costumbres de los indígenas y las “conductas escandalosas y deshonestas de algunos soldados españoles”. Estos pseudo tribunales que no fueron establecidos por decreto oficial,  sin ningún juicio condenaron a una cantidad indeterminada de indígenas, negros y mestizos    a penas monstruosas. A este episodio los historiadores lo denominan: “La inquisición primitiva en América”

Una vez organizada la América española en virreinatos y reales audiencias, las denuncias efectuadas por los obispos de Quito y el Cuzco ante el Inquisidor General, motivaron a   Felipe II a dictar una cédula real el 25 de enero de 1569 en la cual se mandaba establecer  tribunales del Santo Oficio en Lima y México.

Los trabajos  que sobre los archivos inquisitoriales efectuara  el historiador chileno José Toribio Medina y los documentos recopilados por  el padre dominico   Vacas Galindo, permiten conocer que una poderosa razón para instaurar el tribunal del Santo Oficio en Lima fue la condición religiosa de los habitantes de la Gobernación de Yaguarzongo (Loja) en la Real Audiencia de Quito, pobladores que se habían ganado la animadversión del obispo de Quito, Pedro de la Peña y Montenegro el cual no cesaba de denunciarlos ante el Inquisidor General   tildándolos de “la escoria del mundo” (judíos).

En el año 1570 en las ciudades de Lima y México fueron creados los primeros tribunales del Santo Oficio de la Inquisición en el Nuevo Mundo, así mismo en el año 1608 fue establecido en la ciudad de Cartagena de Indias un nuevo tribunal de la Inquisición, en vista de que los dos primeros tribunales no avanzaban a tramitar tantos procesos judiciales, la Real Audiencia de Quito estuvo incorporada al territorio jurisdiccional asignado al tribunal limeño.

La fundación del tribunal de la Inquisición en Indias, formó parte de un maquiavélico proyecto político lanzado por el rey Felipe II en 1569 con el objeto de robustecer el poder de su monarquía en tierras americanas. El Santo Oficio fue visto como la institución más precisa par a vigilar las costumbre e imponer el silencio en cuestiones ideológicas.

La Inquisición utilizó la represión sexual como un instrumento de dominación, convirtiendo al sexo en algo degradante. Los archivos inquisitoriales permiten saber que el Santo Oficio actuó de forma brutal contra los homosexuales que no se sometieron a los mandatos de la iglesia. Los métodos de tortura utilizados por el macabro tribunal sólo se pueden comparar con aquellos que utilizaron los nazis o los militares sudamericanos que actuaron en la “guerra sucia”.

El Santo Tribunal fundado por poder real en América, mantuvo atribuciones separadas de la justicia ordinaria y muy superiores a ella y a los mandatarios en cuyas provincias funcionó. Por otra parte, desde 1570  la población indígena quedo fuera del control de la inquisición, pues para juzgar a esta población se creó el “Tribunal de extirpación de idolatrías”.

En 1572 el tribunal de la Inquisición ordenó a sus verdugos , el arresto de fray Francisco de la Cruz en el convento de Santo Domingo en Quito, este teólogo utilizó los delirios místicos de una beata, para anunciar que un niño abandonado a las puertas de una misión limeña, dirigiría a los indios y negros en su lucha para liberar al Perú de la dominación española, durante el juicio que duró cerca de seis años, De la Cruz fue acusado de hereje, dogmatizador y apostata,  de “haber caído en el pecado nefando con dos frailes de su Orden”. En el desarrollo del proceso, el dominico acusó a sus compañeros de Monasterio y Orden, de que la mayoría de ellos disfrutaban de una intensa vida homosexual “en especial los frailes novicios”.

El 13 de abril de 1578 en un auto de fe realizado en las plaza mayor de Lima, murió en la hoguera fray Francisco de la Cruz, un motivo determinante para su ejecución fue la abierta identificación del este sacerdote con las tesis humanistas planteadas por fray Bartolomé de las Casas, por lo que su espantoso final fue una temible advertencia para aquellos que pretendía convertirse en abogados de negros e indios ante la durísima política de la Corte española.

En esta misma época fue procesado por el Santo Oficio fray Francisco del Rosario Paguague guardián del convento de San Diego en Quito, este religioso fue detenido en el mercado cuando comercializada una extraña hierba llamada “espuela de caballero”. 

El sacerdote fue encontrado por las pesquisas de la inquisición cuando    convencía  a su clientela masculina del poder de su hierba, vegetal con el cual según Paguague no existía hombre que se resista a “atender sexualmente a otro hombre”. Por la poca importancia del procesado el Santo Oficio le impuso la penitencia de quemar sus hierbas y rezar todos los sábados el rosario..

En las postrimerías del siglo XVI en un delito de sodomía fue sindicado el Dr. .Manuel Barros de San Millán, presidente de la Real Audiencia de Quito, y uno de los gestores de la defensa de los pueblos indígenas en América.

El conflicto empezó en 1590 cuando el párroco de Malambo un barrio marginal de la ciudad de Lima, denunció a su esclavo Andrés Cupi, por haber corrompido con el pecado nefando a otros esclavos de la parroquia, apenas fue depositado el acusado en las cárceles, empezaron a quejarse los reclusos de la prisión porque todas las mañanas amanecían con “el trasero baborreado y amortiguado”. Una vez iniciadas las averiguaciones, un testigo narró que :”estando este testigo en el calabozo durmiendo con los demás negros... se acercó a él un negro que le dicen Andrés Cupi, le metió una pierna entre las piernas... y le empezó alzar la camisa y  quererle volver boca abajo.. y juntamente con esto le llegó con la mano a la boca, no sabe si fue para besarse o para taparle la boca... Al querer volverle a poner boca a bajo... le mordisqueó las tetillas y le metió el dedo en el culo” y entonces este testigo desbocado de excitación agarró a Andrés por las muñecas y son su gigantesco miembro viril a punto de explorar lo penetró por atrás”.

Y es así como Andrés llegó a tener relaciones sexuales con varios presos, con estos testimonios quedó claro para las autoridades que el negro era culpable de sodomía, y que aprovecho su estancia en la  cárcel de la Audiencia de Lima para enamorar hombres, y por ello condenaron al culpable a la pena de garrote vil.  Sin embargo los jueces no contaron con la verbosidad del reo quien se defendió vigorosamente denunciando a algunos personajes que habían compartido con él los placeres amatorios, pues el negro había conocido íntimamente a: “el obispo de Huamanga, al presidente de la Real Audiencia de Quito, Dr. Manuel Barros de San Millán, a un oidor de Charcas, al prior del convento de los dominicos del Cuzco, al Capitán de Lanzas y Arcabuces del Virrey, al corregidor de la Villa de Potosí, a tres frailes cuyos nombres no recuerda, a varias encomenderos y gentiles hombres al servicio de Su Majestad, a  cientos de hermosos, rollizos  y rubios jovencitos miembros de las familias más nobles y al mismísimo párroco de Malambo”.

Finalmente la Audiencia de Lima al ver que en el juicio estaban involucradas las más altas autoridades civiles, militares y eclesiásticas del virreinato decidieron suspender el litigio, en beneficio de la moral pública, y devolver al negro    Andrés a su celoso y desconsolado amante, el párroco de malambo.

En 1585 fue procesado por el tribunal de la Inquisición de México, don Pedro de Melgar quien fue acusado de “inducir a los indios a la sodomía”; la táctica de este personaje era espiar a los indios cuando estos se bañaban u orinaban, luego sigilosamente se les acercaba y dulcemente les tomaba del miembro viril para ávidamente bazuquearlo y en “aquel arrebato libidinoso a forma de susurro les decía que aquello no era pecado, pues él no conocía a nadie que no se encantara dicho asunto”.

Con estas pruebas la pena que le esperaba a don Pedro de Melgar eran  morir quemado vivo, morir destrozado por garrotes o  remar en galeras de por vida.

En 1624 en el tribunal del Santo Oficio de Cartagena de Indias fue condenado por “nefandísima maldad” Francisco de Luca, este reo durante la indagación fue  brutalmente golpeado por los hermanitos de la orden dominica y su débil humanidad no soportó tales tormentos,  falleciendo en la cárcel antes de recibir la sentencia del juez del Santo tribunal, ante este percance la inquisición hizo pasear por las calles de la ciudad una estatua del difunto para que la población pudiera vejarla y degradarla.

En 1631 en la ciudad de Panamá se tramitó la causa del licenciado Juan Bautista Ortegón , el caballero fue acusado de “amancebamientos y sodomías” por todo el mundo desde Nápoles hasta América. Cuando empezaron las confesiones del recluso las exclamaciones de asombro, envidias disimuladas, sudoraciones y tartamudeos de los miembros del Santo Tribunal cundieron por todo    el juzgado.

El licenciado Ortega comentó  sin tapujos que le era difícil precisar si “el sexo era más rico por delante o por atrás, puesto que a él le gustaba por ambos lados... que no existía órgano más erógeno que el ano... que el podía complacer a los hombres súper aventajados porque sabía lo que a ellos les gustaba... y que con el culo le tapaba la boca a cualquier cabrón” .

Este juicio duró varios años y por esto el secretario del tribunal de Cartagena comentaba tristemente que al reo “se le ha permitido contar por menores del discurso de su vida, que resulta a veces llena de torpezas tan asquerosas que la pluma se resiste a entrar en ese terreno”.

Transcurridos más de cinco años de juicio en el que Ortega permaneció en las cárceles de la Inquisición, cierta noche el prisionero recibió la visita privada y en su celda del inquisidor Veles y Argos, luego de esto y a pesar del escándalo general    el juicio falló a su favor. Por esto razón Ortega salió de la cárcel inquisitorial campante y muy resuelto   retornó a sus andanzas.

Por los múltiples roles que Juan Bautista Ortegón podía desempeñar durante el coito homosexual  se lo llamó:    “hijo del diablo por los cuatro costados”.

En 1736 fue procesado por el tribunal limeño Bernabé Morillo y Otarola natural de Callao de cuarenta años de edad y de profesión grumete, este penitenciado dio a conocer los actos de exhibicionismo que se daba dentro del ejercito, la  masturbación colectiva que la soldadesca realizaba  y la exagerada consideración que  se daba a los militares en función del tamaño de su pene. En diciembre de 1736 el recluso fue condenado a cárcel perpetua por actos indecentes, a ser paseado desnudo por las calles de Lima y a recibir doscientos azotes.

Las narraciones contenidas en los juicios de este tipo, son una aproximación al ambiente de la sociedad colonial, muy formal y recatada externamente, pero internamente hirviendo entre lujurias y fantasías homosexuales.

Existen también varios informes oficiales que permiten conocer como se realizaba la vida homosexual durante la colonia, así como cuales eran los sitios de ligue preferidos por los gays.

El Conde de Villar informó a la Corona española con todo lujo de detalles sobre las costumbres de los reinos del Perú, en su relación indicó que  muchos sacerdotes, confesores , clérigos y religiosos con grave escándalo del pueblo cristiano, “se atreven a solicitar a los varones en el acto de confesión favores sexuales, induciéndolos y provocándolos con palabras y obras para actos torpes y deshonestas entre sí mismos o para que lo hagan con terceros”.  El Conde también narra como algunos clérigos  salen de los conventos para en “pláticas indecentes y réprobas conseguir hombres para sus deleites o para el deleite de  otros y luego de mantener actos sodomíticos prohíben a las personas con quienes los comentes que se confiesen con otros confesores”. La relación del Conde de Villar es reafirmado por Jorge Juan y Antonio de Ulloa quienes llenos de escándalo    califican a los conventos de Quito como “públicos burdeles, teatro de abominaciones y execrables vicios”.

Por estos testimonios es evidente que los escenarios dela vida homosexual conciente fueron  los conventos y  los escenarios de la vida gay inconsciente fue los ejércitos.

Analizando los procesos inquisitoriales se puede descubrir que de entre los miembros del clero, solamente fueron procesados por sodomía aquellos sujetos que no tuvieron ningún cuidado en disimular su conducta y más bien alardearon públicamente sus hazañas.

A pesar de existir mucha documentación en España sobre juicios planteados por pecado nefando, la mayoría de historiadores han evitado estudiar los procesos, para no verse involucrados con el tratamiento del tema gay y la represión antihomosexual.

Dos hechos históricos  impiden en la actualidad estudiar en América los procesos inquisitoriales, el primero se dio en la guerra del Pacífico durante el desembarco de las tropas chilenas en Lima, al tomar la ciudad, los soldados ocupantes quemaron la ciudadela de Miraflores y con ello los archivos inquisitoriales que se guardaban en esta capital virreinal. Por otra parte muchos investigadores de  sucesos anecdóticos en la historia del Ecuador aseguran,  que los documentos inquisitoriales que reposaban en el convento de Santo Domingo en Quito fueron quemados deliberadamente por sus custodios en la hacienda de San Agustín del Callo, cuando  Eloy Alfaro ingresó victorioso a la ciudad de Quito durante la revolución liberal.

Con la Abolición definitiva del tribunal del Santo Oficio en 1820 se cierra uno de los capítulos más incomprensibles y vergonzosos de la historia de la humanidad, en el cual el poder real y el clero sustentados en una ideología excluyente y represiva fueron responsables directos de actos de lesa humanidad.

Fuentes Primarias

Archivo General de Indias de Sevilla, Sección Escribanía de Cámara, legajo 499/B

Archivo Histórico Nacional de Madrid, Sección Inquisición legajo 1647/1
Jorge Juan y Antonio de Ulloa, Noticias, Secretas de América
Colección Vacas Galindo 1565-1569, Cartas de Monseñor Pedro de la Peña y Montenegro al Inquisidor General

Fuentes Secundarias
Iwasaki Cauti Fernando, Inquisiciones Peruanas
Medina José Toribio, La Inquisición en el Río de la Plata
Medina José Toribio, La Inquisición en México.
Medina José Toribio, Historia del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición de Lima
Palma Ricardo, Anales de la Inquisición Limeña.

Eduardo Ramón L.©
Grupo País Canela


LAS ORGIAS EN EL CONTEXTO ECUATORIANO PRECOLOMBINO

Es necesario destacar que la constante presencia de otras identidades sexuales a través de la historia del ser humano, se puede apreciar y constatar en la tradición oral y escrita como en los vestigios arqueológicos de varias culturas a lo largo del desarrollo de la humanidad.  Las prácticas homoeróticas han sido bien acogidas y aceptadas plenamente como parte del sistema organizativo de la vida social de otras culturas, como las ancestrales.  En el caso específico del Ecuador se puede observar que “estatuillas de varones participando en sexo oral y anal están presentes a lo largo de las culturas prehispánicas andinas (…) estatuillas de temas homo y bisexual”[1], en donde podemos maravillarnos y deleitarnos con las representaciones de las prácticas homoeróticas en las que participan varios individuos, estas son posibles evidencias de que la construcción social de la práctica sexual era concebida sin los actuales estigmas y restricciones a consecuencia del sistema binario heterosexual, donde el placer sexual como la orgía provocan conflicto, la práctica de la sexualidad según mi criterio no debería ejercerse para la aceptación social sino sólo para el gozo y el deleite compartido.

Margarita Camacho Z.
MA Estudios Latinoamericanos, Mención Políticas Culturales – UASB
[email protected]
Grupo País Canela™


[1] Benavides, Hugo, La Representación del Pasado Sexual de Guayaquil: Historizando los Enchaquirados, Forham University, (traducción de Xavier Andrade). Revista Íconos 24, 2003, pp. 2-3

EN LOS ANDES INCÁSICOS, LA HOMOSEXUALIDAD ERA PERMITIDA
COMENTARIOS IRREALES DE GARCILASO DE LA VEGA

El 12 de abril de 1539, nació en el Cuzco, “el Inca, Garcilaso de la Vega”, hijo del Capitán español Garcilaso de la Vega y de la Princesa incaica Chimpu Ocllo, nieta del Emperador Tùpac Inca Yupanqui. Su infancia estuvo colmada por los recuerdos de las victorias indígenas y en su juventud, luchó afanosamente para incorporarse al mundo social y cultural de los españoles.

El la ciudad del Cuzco, a los mestizos locales, los indígenas los consideraban blancos, por esta razón muchos mestizos trataban obsesivamente de blanquear sus costumbres, para poder ingresar el círculo social de los españoles y en este intento recurrían a dádivas y adulos para ensalzar a los blancos, pero este esfuerzo no les dio ninguna recompensa, en vista de que esta población que mayoritariamente era  analfabeta, apenas tenían próximo a un mestizo o indio, lo rechazaba ostentando superioridad racial.  En su ciudad natal, el Inca Garcilaso de la Vega, orgullosamente pregonaba que “por sus venas corre sangre española, que el reconoce caudalosa y brillante”.

El 20 de enero de 1560, Garcilaso viajó a España, encontrándose ante la corte española sufre un terrible desengaño, luego de la presentación de rigor, la instituciòn lo identificó  como  “un mestizo, hijo de madre india”, en un país en el que la limpieza de sangre y el hecho de tener título nobiliario era de mucha importancia.  A su condición de mestizo se sumaba la de ser hijo ilegítimo de un Capitán acusado de lesa majestad, por esta situación desde el inicio de su arribo a España, el cuzqueño fue tratado como “bastardo”. A pesar de esta adversidad, Garcilaso intentaba en todo momento de probar su total fidelidad a la corona y no se amilanaba ante la exclusión social que padecía.

Con el fin de demostrar el predominio de la sangre paterna en su naturaleza, el 22 de noviembre de 1563, se cambia el nombre de bautizo que fue Gómez Suárez Figueroa por el nombre de su padre, desde este momento aparece como Garcilaso de la Vega. El peruano, no disimula su desesperación por alcanzar el reconocimiento de la Corona,  y por este motivo se enrola en el ejército para luchar a favor de España en la Guerra de Alpujarras.

Era conocido que a los mestizos americanos de la primera generación, sus madres los llamaban con un nombre indígena, sin embargo Garcilaso nunca quiso revelar el nombre indígena con el cual era llamado por su madre y sus parientes maternos.

En el año 1570,  el virrey del Perú, don Francisco de  Toledo desató una espantosa represión en contra de los Incas que aun mantenía ideales de restauración imperial, para sofocar los conatos  de subversión, utilizó como extintores,  la persecución y  el destierro de los Incas varones y los mestizos de sangre real. El virrey Toledo desconoce la autoridad de los Incas en el  Tahuantinsuyo, y los califica de usurpadores y sanguinarios,  para el virrey, los Incas eran unos  genocidas que masacraron a otros grupos étnicos, y por ello no tenían ningún derecho sobre la región.  Continuando con su política de mano dura, en 1572, don Francisco de Toledo ordenó que el último Inca Túpac Amaru fuera ejecutado en la plaza del Cuzco, con este asesinato, culminan cuarenta años de resistencia indígena. En medio de la soledad y pobreza, Garcilaso de la Vega recibe la noticia del trágico fin de la dinastía de su madre, estos sucesos le provocan un fuerte choque emocional.

En el ocaso de su vida, Garcilaso empieza a mostrar una lealtad apasionada hacia su país de origen y desde su confinamiento voluntario, en España empieza a redactar uno de sus trabajo màs copiosos y polémicos, como es  “Comentarios Reales de los Incas”. En esta obra los Incas son presentados como los civilizadores providenciales de pueblos disolutos  de la región, los mismos que  no tuvieron otra posibilidad que no sea    utilizar  sus leyes severísimas  para erradicar la sodomía, y de este modo preparar el camino para el arribo del evangelio cristiano. 

En esta narración el escritor manifiesta que antes del incario habìa  pueblos que vivían  “como bestias y peores, porque no les llegó a ellos la doctrina y enseñanza de los Incas… hubo sodomitas en algunas provincias, aunque no muy al descubierto y en secreto… antes de la conquista incaica los indios no tuvieron otra guía sino el demonio”.  En estas anotaciones Garcilaso informa que el Inca General Auquititu, había hallado en los valles próximos a la costa, a algunos sodomitas que “en secreto usaban aquel vicio” y por esta situación, decretó que “en plaza pública los quemasen vivos”, nos solamente a los culpados sino a todos los sospechosos, además ordenó que “se quemasen los árboles de sus heredades, arrancándolos de raíz”, para que con este escarmiento no quedase memoria de cosa tan abominable, ya que si de allí en adelante algún avezado intentara caer en semejante delito, sería asolado todo su pueblo y quemados sus moradores en general.

Al referirse a la Provincia llamada Huailla, el narrador  testifica que los Incas castigaron en ella a algunos “somèticos, que con mucho secreto usaban el abominable vicio de la sodomía”. En esta parte de la obra, es  evidente que el historiador   busca un pretexto para justificar el atropello que los Incas cometieron contra los Huaillas, a quienes les arrebataron sus territorios, expatriándolos indefinidamente. Los Incas doblegaban a los pueblos conquistados, destruyendo su fe, para tal efecto procedían a secuestrar a su  ídolo principal. A lo largo de esta obra, Garcilaso de la Vega, presenta a las prácticas homosexuales como actividades vergonzosas que tienen que esconderse y practicarse en secreto

En el imperio incaico habìa la tradición de la llegada de gigantes oriundos de la Patagónica, a la península de Santa Elena, según comenta Garcilaso debió ser  por vicio  o por consejo e inducimiento del demonio que estos hombres descomunales usaban “unos contra otros  el pecado nefando de la sodomía”, por esta razón asegura el escritor “Dios mandó un castigo”, pues estando los extranjeros reunidos en el clímax de una orgía “vino fuego del cielo y los consumió a todos” .En las culturas nativas americanas, las relaciones sexuales no se desarrollaban exclusivamente en la intimidad de la pareja sino también en forma grupal.

En 1581 el Padre Maldonado describió el desarrollo de una fiesta orgiástica en la zona de Chunchi, otros narradores  informan que el Cuzco era Huàscar quien las preparaba. Para los indígenas el placer sexual era un regalo que Dios les otorgó en recompensa por las dolencias que tenia que combatir

Al realizar un cotejo entre las relatos de Garcilaso de la Vega, , con los relatos de otros cronistas se descubre la verdad,  Garcilaso inventa en sus obras un castigo para los sodomitas andinos.

Cuando se estudia a Felipe Guamàn Poma de Ayala, se observa una detallada y prolija descripción de las leyes y castigos incaicos. Este escritor elabora una lista de diecisiete penas impuestas como castigo a los delincuentes. La hoguera no fue incluida en esta lista. Los Incas nunca utilizaron el fuego como arma para castigar los crímenes cometidos. Según el testimonio de Guamàn Poma de Ayala, la pena capital fue utilizada únicamente para castigar a aquellos que asesinaban por envenenamiento.

La crónica de Juan de Santa Cruz Pachacuti Yupanqui refuta la obra de Garcilaso de la Vega, este relator informa que en el Cuzco sede del gobierno incaico los individuos de “tercer genero fueron respetados y celebrados” y jamás castigados.

El caudaloso relacionista de Indias, don Antonio de Herrera y Tordesillas, sin necesidad de salir de España, fue capaz de escribir una densa y confiable obra, ya que tuvo a su disposición los documentos de la Cámara Real y además contó con un número elevado de informantes. Gracias a este trabajo, es posible conocer pormenores de los castigos que los Incas propinaban a los delincuentes. Para conseguir este dato, desde España se programó un interrogatorio, para que sea aplicado a los principales de los pueblos y a los indios viejo, naturales del Cuzco.  Luego de esta averiguación, se conoció que en los Andes la homosexualidad no era un acto censurable.

En el año 1525 Huayna Cápac repartió la administración de su imperio entre sus hijos Huàscar y Atahualpa, luego de esta división, la isla Punà, quedó bajo la ordenanza de Huàscar. En este cacicazgo, una gran parte de la población participaba de una dinámica vida gay, pero este ritmo cesó, cuando empezaron las disputas entre los súbditos de Huàscar y los de Atahualpa por la posesión de los depósitos de sal que se almacenaban el esta isla. Los subalternos de Atahualpa  guiados por los cursos de los ríos Chimbo, Yaguachi, Babahoyo y Guayas llegaban a Punà para abastecerse de sal, pero los subalternos de Huàscar les bloqueaban el acceso al preciado mineral. Esta discordia creció desproporcionada, en vista de que el la isla Punà se encontraban las únicas fuentes de sal al alcance de las tropas de Atahualpa. Desgraciadamente el conflicto iniciado por la sal fue alimentado por otras diferencias, la culminación de esta  discordancia fue la  sangrienta guerra  entre Huàscar y Atahualpa.

Al revisar exhaustivamente los castigos narrados por Garcilaso de la Vega y al  compararlos con otros códigos penales, se encuentra que el cronista los tomó de las leyes inquisitoriales referentes a la Sodomía, La homosexualidad en el siglo dieciséis se castigaba con la hoguera. Para esa época, Garcilaso ya se habìa adaptado a vivir en una sociedad patriarcal, machista y heterosexista,  de ahí que había asimilado sin dificultadad la normativa eclesiástica.

El escritor Michael Horswell asegura que una revisión prolija de las fuentes históricas que contienen las leyes y regulaciones morales de los Incas revela “que no hubo prohibiciones ni castigos específicos para las prácticas homosexuales”, por esta razón el  intelectual peruano Cristian Fernández califica a Garcilaso como “maestro de ambigüedades”.

En la disertación colonial, los pueblos andinos fueron presentados como  débiles y afeminados. Esta apreciación se debió a que en estas culturas no existió una división sexual del trabajo, de la forma como existía  en España. En los Andes no se privilegió lo masculino a expensas de lo femenino, las mujeres no tenían la obligación de servir a los hombres, y además lo masculino jamás fue considerado superior a lo femenino.

Un trabajo que en España era considerada como netamente femenino, en el imperio incaico la hacían  los varones, esto es elaborar tejidos. Esta realidad  trastornó a los españoles.

Existe mucha información sobre  las faenas realizadas por los Incas varones.   El narrador Pedro Pizarro señala que las mujeres solo hila las fibras de la lana “ya que eran los varones quienes tejían”, don Pedro Ciesa de León al recorrer el territorio Cañari observa que aquí las mujeres realizan la  siembra de los campos, mientras “sus maridos están en casa tejiendo e hilando”. Cuando Ciesa de León visita Quito observa que “las mujeres son las que labran los campos y benefician la tierra y los maridos hilan y tejen”.  Esta noción de afeminados y carentes de virilidad de los tejedores cañarejos y quiteños fue también lanzada por Ciesa de León a los hombres del Cuzco, asì el redactor narra que en esta comarca “mientras las mujeres están arando, ellos están hilando….y hacen cosas màs pertenecientes  para el uso de las mujeres, que para el ejercicio de los hombres”, ante estas redacciones   Garcilaso de la Vega reacciona y procede a negar lo afirmado, considerándolo calumnioso y fraguado para perjudicar a los indígenas, por lo tanto   alega que “no ha habido gente màs varonil, que tanto se haya apreciado de cosas de hombres como los Incas, ni que tanto aborreciesen las cosas mujeriles”, Garcilaso califica al oficio de tejer como trabajo mujeril y señala que “las indias hilaban y tejían algodón y lana para vestirse a si mismas y a sus maridos e hijos”. La estudiosa de la obra  de don Garcilaso de la Vega, doña  Beatriz Pástor  lo define, como un escritor complejo y contradictorio.

Los incas varones fueron expertos en el arte de tejer y pudiendo a confeccionar vestuarios con plumas diminutas, extraídas del pecho de los colibríes.

Los hechos acaecidos en los Andes  nos están probando  que la virilidad no es estática ni atemporal, es histórica, es construida socialmente, no es derivación de nuestros elementos biológicos, es creada en la cultura y cambia en el transcurso de la historia.

En toda su obra don Garcilaso de la Vega despliega mucho esfuerzo para probar que el imperio  incaico es una gran civilización, en donde se reproducen todos los códigos éticos y morales de los españoles.

Después de mucho trajinar, Garcilaso de la Vega consigue que fray Luis dos Anjos a nombre del Santo Oficio, apruebe la publicación de su obra, era el 26 de noviembre de 1604. Con esta aprobación  este cuzqueño se convierte en el primer americano que logró publicar  una obra  en Europa. Si Garcilaso de la Vega hubiera escrito algo que atente contra el ideario de la Corona Española, hubiese sido encarcelado y probablemente quemado, en este caso su obra jamás hubiera salido a la luz pública.

Los psicoterapeutas  modernos consideran que fueron los traumas del escritor los que lo condujeron a imprimir invenciones en sus obras, el Inca, Garcilaso de la Vega fue testigo de la resistencia indígena, de la guerra entre los españoles y también fue testigo de la golpiza y violación que sufrió su madre, cuando el escritor era aun un infante. Este acto bestial fue perpetrado por un soldado de bajo rango, con el fin de obligar a Chimpu Ocllo a casarse con él, para este tenebroso militar  el matrimonio con la indígena resultó un gran negocio, en ese instante el padre de Garcilaso de la Vega ya habìa abandonado a Chimpu Ocllo para casarse con una mujer blanca.

El 12 de abril de 1617, Garcilaso de la Vega dictó su disposición testamentaria, por esta declaración se pudo conocer que jamás estuvo casado y que no tuvo descendientes. Ya en el crepúsculo de su vida, el escritor termina identificándose como indio, ante la necesidad de erigirse como un erudito sobre el pasado de los Incas, frente a los cronistas españoles. Abatido por  la melancolía, en un mundo social esquivo, añorando la belleza estremecedora del Cuzco, la gloria de sus antepasados, el tierno regazo de su madre india, muere Garcilaso de la Vega a la edad de  setenta y siete años, dejando como herencia para sus lectores una obra  dudosa,  pero monumental.

Lastimosamente la obra: “Comentarios _Reales de los Incas” del Inca, Garcilaso de la Vega ha sido utilizada selectivamente como un argumento para perpetuar el odio antigay y la violencia que sobrellevan homosexuales, lesbianas, bisexuales, transgéneros y  heterosexuales defensores de la causa de los grupos GLBT.

Hasta hace poco las publicaciones del Inca, Garcilaso de la Vega fueron consideradas como referencias imprescindibles para conocer la historia del incario. Sin embargo un análisis de otras crónicas iluminó aspectos biográficos del Garcilaso, esto produjo cambios profundos en la valoración de su obra y en la confiabilidad de las hechos narrados en ella.

Eduardo Ramón López©
Grupo País Canela
[email protected]

BIBLIOGRAFÌA

FUENTES PRIMARIAS

Ciesa de León Pedro: Crónica del Perú (1553)
Pizarro, Pedro: Relaciòn del descubrimiento y conquista de los reinos del Perú (1571)
Guamàn Poma de Ayala, Felipe: El Primer Nueva Crónica y Buen Gobierno (1615)
De la Vega, Garcilaso: Comentarios Reales de los Incas (1609)
Santa Cruz Pachacuti Yanqui, Juan: Relaciòn de antigüedades deste reyno del Perú (1613)
De Herrera y Tordesillas Antonio: Historia General de los Hechos de los Castellanos, en las islas, y Tierra-firme del Mar Océano (1601)
Padre Maldonado: Relaciòn Geográfica (1581) 

FUENTES SECUNDARIAS

Pástor, Beatriz: La razón utópica del Inca Garcilaso
Fernández, Christian : Inca Garcilaso: imaginación, memoria e identidad
Horswell, Michael: Un sacrificio fundacional 

Bibliotecas Visitadas

(Ciudad de Quito)
Banco Central del Ecuador
(Fondo Carlos Manuel Larrea)
Universidad Andina Simón Bolívar
Pontificia Universidad Católica del Ecuador
Universidad San Francisco de Quito 

CRONOLOGIA DEL MOVIMIENTO TRANS EN ECUADOR

Años 70: Existe la penalización de la homosexualidad. Lo trans se equipara  penalmente a lo homosexual en la medida .

En que se verifiquen relaciones “entre dos machos”.  Los transgéneros tienen apariciones esporádicas en la crónica roja.

Años 80: Se sigue en el contexto que la homosexualidad es penalizada. Los medios de comunicación tan solo se encargan de visibilizar a los transgéneros en la crónica roja y el discurso médico como “anomalías”. El abuso policial contra los trans queda impune. La única  mención de lo que es el travesti en el plano de la psiquiatría es tratada como que fuera un “fetichismo”.

A mediados de los ochenta y mediados de los noventa: Las primeras organizaciones GLBT como SOGA y FEDAPES hacen una incursión tímida  en los derechos de los GLBT.  La bandera de estas organizaciones es la lucha contra el “SIDA” debido a que este campo es más remunerable económicamente. Tan solo se trata en las organizaciones GLBT los derechos en cuanto a salud y la integridad física.

1995 Y 1997: Los movimientos de mujeres logran visibilidad y también defienden los derechos humanos de las personas trans. Existió un apresamiento masivo de travestis en Cuenca  y posicionamiento público del tema.

1997: Anulación parcial del artículo 516 (anulación del segundo inciso) y consiguiente despenalización de la homosexualidad masculina en Ecuador. Es importante recordar que la homosexualidad femenina nunca estuvo penada.

1998: El Artículo 23.3 de la Constitución consagra la igualdad ante la ley de los GLBT. La inclusión de la no discriminación por orientación por orientación sexual es un logro de la Constituyente que posiciona a nuestra
Carta Política como una de la más avanzadas del continente  en materia de diversidad sexual (y segunda en el mundo en contener una norma específica, luego de Sudáfrica). Sin embargo, no se incluye expresamente la no discriminación por “identidad de género”; si bien se desprende tácitamente de la misma norma.

24 de Junio de 1988: La diversidad sexual se convierte oficialmente en política de Estado a través del Plan Nacional de Derechos Humanos, con rango de Derecho Ejecutivo.

1998 – 2001: Años de transición (en Quito y Guayaquil) del “discurso del SIDA”  a un discurso de derechos. Introducción de la terminología “GLBT” y cuestionamientos sobre como importamos los discursos extranjeros.
Lo trans se toca periféricamente, como de hecho, también lo lésbico y lo bisexual en el discurso de las organizaciones.

2000: El Proyecto del Código de la Familia es la primera propuesta de norma secundaria en el Ecuador, que aborda el tema GLBT, pues propone eliminar el requisito de la diferencia de sexo entre contrayentes de la institución matrimonial.

2001: Quiebre en el movimiento GLBT ecuatoriano; especialmente un quiebre lésbico. Varios discursos heterogéneos se empiezan a visibilizar, abordando necesidades propias de cada identidad y de cada realidad ecuatoriana. Alejamiento de las organizaciones GLBT y separamiento de organizaciones Trans y otras que se dicen se solo Gay y Lésbicas. La cuota política que significó que las travestis dieran la cara pública en la despenalización de la homosexualidad se vuelve evidente: y la brecha en el goce de derechos (Homosexuales versus transgénero) también.

En el ámbito estatal, la Subcomisión de Diversidad Sexual del Plan Nacional de DDHH se abre a nuevas organizaciones GLBT.

Junio del 2001: Se redactan los primeros “Planteamientos Jurídicos GLBT en el Marco del Plan Nacional de Derechos Humanos, que contienen una propuesta de reformas a distintos cuerpos legales, y que evolucionará en los siguientes años.

Enero a Junio del 2002: Enorme acercamiento político entre principales activistas GLBT, Es más un acercamiento entre personas que entre regiones, y, por lo tanto, sucede en una esfera elitista.
Se aborda en este punto la necesidad de incursionar en propuestas de legislación anti-discriminatoria.

2002 en adelante: Debido a que las organizaciones GLBT   están dedicadas más al activismo en VIH/SIDA, hace que esto impulse el surgimiento de varios grupos transgéneros políticamente organizados en provincias muy diversas del país. Debilidades evidentes en esta segunda escuela del SIDA.

Agosto a Noviembre del 2002: En talleres impulsados por el PNUD, se conforma la nueva Subcomisión de Diversidad Sexual con participación plural.

Diciembre del 2002: Se publica el Plan Operativo de Diversidad Sexual 2003 al 2005 recogiendo los aportes
de varios sectores de la sociedad civil en cuatro regiones del país.

Diciembre del 2002: Se constituye la Coalición GLBT del Ecuador, pensada inicialmente como espacio de concertación

En que se pudieran proyectar los objetivos del Plan Nacional de DDHH y rebasar los mismos hacia una agenda política GLBT.

2003 y 2004: Se redactan varios proyectos de ley pro-diversidad sexual. Inician las primeras jornadas jurídicas en el país (talleres de legislación y litigio entre varias organizaciones GLBT). Se empiezan a abordar especificidades de lo trans: las lesbianas empiezan a celebrar encuentros nacionales y hacer pronunciamientos acerca de sus necesidades jurídicas propias. Existe una moderada incursión en la judicialización de casos GLBT en ciertas instancias jurisdiccionales: procesos internos en la Policía, denuncias de maltrato, casos en comisarías, casos lésbicos de tenencia, etc.

Se arma la coalición de organizaciones “Acción contra la discriminación (ACD)”.

22 de Junio de 2004: ACD presenta al Congreso Nacional un Proyecto de Reformas al Código Penal para la tipificación de conductas homofóbicas, lesbofóbicas y transfóbicas. Por primera vez se aborda en una propuesta de ley ecuatoriana la especificidad trans.

Julio de 2005: Reformas al Código Penal introducen discriminación como circunstancias agravante específica
en la comisión de delitos (anteriormente, la existencia de la agravante genérica permitía teóricamente, que un juez agrave una pena por verificarse la transfobia pero, por supuesto, nunca se dio ). Además se introduce la sanción  a la apología de delitos por parte de medios de comunicación. Estas dos reformas ofrecen protección a los sujetos trans.


 

LUCHA DE LAS DIVERSIDADES SEXUALES EN ECUADOR
Diversidades / rupturas / sexo-género / reconstrucción / cotidianidad / aceptación

Los derechos de las diversas minorías sexuales son temáticas controversiales dentro de la política social de cualquier Estado, fueron las travestis[1] quienes cuestionaron públicamente la penalización de la homosexualidad[2], organizaron diversas actividades[3] de protesta.  Las denominadas minorías sexuales[4] lograron la despenalización de la homosexualidad e incursionaron como protagonistas activos en la deconstrucción y reconstrucción de la nación alcanzando reconocimiento Constitucional[5], frente al maltrato y el abuso facultativo de un régimen moralista de vigilancia autoritaria, por parte del sistema organizativo heteropatriarcal de la nación. 

Las personas y colectivos BLTGT[6] se han ido apuntalando en el espacio de existencia nacional con sus diferentes representaciones de ser y estar, con sus diversas nociones de feminidad y masculinidad han ido adquiriendo mayor autonomía con su aporte definitivo, significativo, histórico y relevante no solamente para establecer un mejor entendimiento de la cultura, el respeto con dignidad de todos y todas las ciudadanas ecuatorianas sino ampliando la mirada de la nación desde la diversidad sexual e identitaria. 

Grafitis en la ciudad de Quito:

 “hetero de costumbre, gay de corazón”
“Sí Dios lo sabe, que lo sepa el mundo ¡Soy Lesbiana!

Is constitutional recognition synonymous with anti discrimination and rights in Ecuador?
Diversities/ enunciation / ruptures/ sex-gender/ reconstruction/ daily life/ acceptance

The rights of the diverse sexual minorities are controversial themes within the social politics of any State. It was the transvestites1 who publicly questioned the penalty of homosexuality,2 organized various protest activities.3 The denominated sexual minorities4 were able to secure the decriminalization of homosexuality and entered as active protagonists in the deconstruction and reconstruction of the nation, thus achieving Constitutional5 recognition, in spite of the rough treatment and facultative abuse of a moralist regimen of authoritarian vigilance, carried out by a hetero-patriarchal organized system of the nation.

The people and collectives BLTGT6 have been offering support in the space of national existence with their different representations of being within their diverse notions of femininity and masculinity, acquiring greater autonomy with their definitive, meaningful, historical and relevant contribution, not only to establish a better understanding of the culture, the respect of dignity of all and all the Ecuadorian citizens widening the perspective of the nation through body, position, enunciation, sexual diversity and self identity.  

Graffitis in the city of Quito: “Heterosexual by custom gay at heart”

¿Reconocimiento constitucional es sinónimo de no discriminalización y derechos?

El ejercicio cotidiano y pleno de los derechos humanos y fundamentales de las diversas ‘minorías’ sexuales son temáticas controversiales y complejas dentro de la política social de cualquier Estado.  En el Ecuador la práctica de la homosexualidad estuvo penalizada[7], era considerada un delito gracias al abuso facultativo del régimen moralista de vigilancia autoritaria por parte del sistema organizativo heteropatriarcal de la nación.

En noviembre de 1997 se despenalizó el inciso primero del artículo 516 del Código Penal[8] Ecuatoriano, la demanda fue suscrita por distintas organizaciones en septiembre del mismo año ante el Tribunal Constitucional.  Esta demanda[9] fue elaborada por varios grupos vinculados con las “minorías sexuales” BLTGT[10] conjuntamente con agrupaciones de Derechos Humanos, además paralelamente “a nivel internacional se estaba discutiendo por primera vez la posibilidad de resoluciones en cuanto a la no discriminación por orientación sexual a nivel de organismos internacionales”[11] estos planteamientos internacionales corroboraron la demanda.  Es dentro de este contexto que estas organizaciones[12] se unieron formando una coalición y aprovechando inteligentemente todas las circunstancias.

En la ciudad de Cuenca a inicios de ese año se dio un acto de represión[13] masiva fueron apresados arbitrariamente y con exacerbada violencia psico-corporal muchos homosexuales.

 

“todo partió de un exabrupto, más que exabrupto un gran atropello en la ciudad de Cuenca, cuando llevaron detenidos a más de veinte personas, cuando irrumpieron dentro de un local, donde se estaba llevando una fiesta ‘gay’.  Algunas de esas personas detenidas fueron violadas en los calabozos, la gente fue llevada irrespetando sus derechos humanos básicos, agredidas, gaseadas, golpeadas”[14].

 

“realmente se dio a consecuencia de un homosexual que asistía a una discoteca muy camuflada, (…) y su padre era un militar y por la persecución de su padre llegaron a dar con este local yy… la ¡tortura!, …y el escándalo fue el asunto social, habían gente homosexual con apellidos, con dinero, políticos, gente que era influyente en la ciudad de Cuenca…”

Este hecho provocó la protesta frontal y pública del grupo “Abanico”[15] y ‘la Coccinelli’[16] como de otras agrupaciones y colectivos especialmente en la ciudad de Quito.  Frente al persistente y sistemático maltrato discriminatorio por parte de la ciudadanía en general y particularmente por miembros de las fuerzas policiales, quienes abusaron de su poder impuesto a la fuerza, ejecutando actos en extremo aberrantes de violentación psico-corporal.   

 “esto se sumó a otros hechos que ya venían ocurriendo desde la década pasada, si hablamos de la visibilidad que se dio, hablamos de lo ‘Trans’, las travestis[17] fueron quienes estuvieron presente, estuvieron dando la cara, cogiendo firmas.   Más que todo porque eran las más vulnerables, las más agredidas por el sistema impuesto, este moralista, las atacaba más y las visualizaba como lacra.  Siempre acompañadas por gente un poco más organizada  y capacidad dinámica y coyuntural para poder dirigir todo este proceso”[18]

 

“la policía en la época de Febres Cordero, fue una época de represión absoluta, de un chantaje absoluto a la puerta de los sitios gay, que en la época eran camuflados”[19]

El cuestionamiento de inconstitucionalidad al artículo 516 del CP y la demanda de reivindicación de derechos básicos como la integridad física, derecho a la privacidad, libertad de conciencia, asistencia médica pública inmediata[20] fueron el tipo de planteamientos que guiaron el discurso de los actos de protesta política y de visibilización[21] como estrategia de reconocimiento y apoyo social durante varios meses: 

 

“la gente homosexual de closet y la gente homosexual visible entre comillas, nunca dio la cara, en ese sentido hay que ser muy claros, aquí en Quito la organización que hizo la parte del trabajo fue la Asociación Coccinelli, (…) ésta gente fue la que dio la cara, no los homosexuales, no los gays, en eso hay que ser muy claros los gays nunca dieron la cara (…) y de ahí otras organizaciones de derechos humanos, organizaciones contra la tortura, pero propiamente quien trabajó y lucho contra esto fueron los homosexuales travestis de Quito”[22].

 

“para el movimiento ha sido muy importante porque la presencia de las trans o de las travestis en común trabajo a ratos ha sido su aporte, lo que ha visibilizado el tema de la homosexualidad en el travesti, no salieron gays y lesbianas, salieron los travestis y transgéneros como colectivo, como grupo entonces es histórico en éste país”[23]

 

A pesar de su significativo aporte, a las travestis y transgéneros se las continúa invisibilizando inclusive dentro de la comunidad BLTGT, “otro tanto ocurre con nuestros grupos. En casi todo el mundo, la cara visible de la comunidad siempre somos las compañeras travestis, incluso en Stonewall quienes propiciaron la revuelta de 1969 en Estados Unidos eran travestis.  Hoy, sin embargo, la marcha en todo el mundo se llama Marcha del Orgullo Gay” (Berkins 2004: 20).

Históricamente han sido las travestis _por motivaciones de índole personal y colectivo_ quienes han confrontado estas democracias tan desiguales en relación a los derechos de las personas a consecuencia de su identidad de género y/o por sus prácticas sexuales ‘diversas’ a las públicamente concebidas y aceptadas como ‘normales’.  Al cuestionarlas han logrado cambios y transformaciones paulatinas dentro de sus distintos espacios y contextos culturales en el ‘mundo occidental’, son “luchas por un mundo social menos opresivo para los que tienen un género diferente y para las minorías sexuales de todo tipo” (Butler 2006:46). 

Particularmente en el caso de la nación[24] ecuatoriana las denominadas ‘minorías’ sexuales y particularmente las travestis masculinas han aportado significativamente con su presencia y activismo al exigir un lugar visible y reconocido políticamente dentro de la nación al desafiar la normatización binaria heterosexista socio cultural y lograr una importante reforma penal[25] y posteriormente el reconocimiento constitucional como sujetos titulares de derechos, con el definitivo y significativo apoyo de algunos activistas emblemáticos de la comunidad BLTGT en coalición con otros sectores sociales subordinados[26] al sistema hegemónico heteropatriarcal imperante en el país.

Finalmente el artículo 516 del CP fue declarado inconstitucional en el inciso primero, el cual hacía referencia a las relaciones homosexuales consentidas, mientras que se mantienen penalizados los otros dos incisos[27], el lenguaje utilizado en el CP es básicamente de referencia masculina, desconociendo, invisibilizando u ocultando el homosexualismo femenino[28], este sesgo discriminatorio dentro del orden del sistema sexo-género heteropatriarcal es solamente una muestra más del rechazo e invisibilización peyorativa de ‘lo femenino’.  Además cabe resaltar que lo que estuvo penalizado era el acto de penetración con “miembro viril [29], sin embargo desde el imaginario social la mayoría de la población creía que estaba penalizada la identidad homosexual, es decir si una pareja masculina del mismo sexo estaban tomados de la mano en la calle ‘iban presos por maricones’, por lo tanto se confundía práctica con identidad sexual.  Al anular la penalización del acto homosexual, ayudó a la tranquilidad de los involucrados directos como de familiares y allegados cercanos de las parejas del mismo sexo.  Algunas de estos ciudadanos pasaron a apropiarse de espacios tanto públicos como privados con mayor autonomía y seguridad en relación a la integridad física como también a nivel psico-emocional, por existir finalmente una igualdad teórica sustentada en el marco jurídico del Estado.  

 “entonces en términos pragmáticos de la organizatividad la despenalización fue quitar ese miedo que aunque no tenía fundamento legal, si se respaldaba para cometer abusos en las interpretaciones de las contravenciones a ‘la moral y buenas costumbres’ en el orden público y que con las trans si se usan todavía (…) el momento que se despenaliza, esto abre la puerta a que estas organizaciones avancen con propuestas menos tímidas (…) ‘pasar de la noche a la mañana de maricón a gay’, básicamente implica si? ser hoy delincuente y mañana sujeto de derechos, entonces entre los gays tiene consecuencias muy concretas: ¿y ahora qué hacemos con estos nuevos horizontes?, entre las lesbianas tendrá en años posteriores consecuencias muy específicas de la reflexión acerca de estos puntos que compartimos y también de los que no compartimos con el proceso masculino,”[30].

Dentro del plano de la cotidianidad organizativa social es aún muy difícil y complejo desarrollar una vida en términos de igualdad como sujeto de derechos para las personas BLTGT, a consecuencia de que se mantienen las viejas estructuras discriminatorias macro sociales en la cotidianidad.  Esto se puede visibilizar fácilmente en varias áreas como la de salud, educativa y laboral donde sí una persona deja conocer una identidad sexual y/o de genero diversa a la heteronormada, usualmente no recibe la atención adecuada prácticamente todas las instituciones privadas y de orden público, como en las instituciones bancarias, financieras, en los centros de salud pública, en los centros educativos suelen ser sancionadas[31] e inclusive expulsadas por su identidad sexual y la mayoría de estas personas no tienen acceso a una plaza laboral digna o inclusive pueden truncar sus estudios y/o perder su trabajo a consecuencia de su identidad. 

“hay personas que tu les preguntas en la calle y dicen: ‘bueno si tienen derechos, porqué no? claro a trabajar, a estudiar, a lo que sea’, pero cuando les toca convivir con cualquiera de nosotras ahí ya!, hasta que les toca a ellos, ahí sí comienza el problema, toca irlo trabajando, esto es un proceso y como todo proceso social es largo (…) Si una compañera envió su carpeta para un trabajo de administrador, y sii… tiene estudios de tercer nivel, y ya estuvo seleccionada para la entrevista, en ese momento la vieron y le dijeron la próxima vez venga con terno y corbata y hablamos”[32].

 

“de hecho, tenemos una compañera que estudió su universidad y que cuando se graduó, fue de travesti y no le dejaron graduarse (…) sabemos que terminó y… ya cuando defendió su… estaba por graduarse y no le dejaron porque se presentó como travesti, tengo entendido que es en la Central”[33].

Fue en el marco de la Constituyente del año 1998 que se consiguió la inclusión y el reconocimiento constitucional de las diversidades sexuales como titulares de derechos, este hecho marcó un hito histórico en la vida de todos los actores sociales que conforman la estructura macro social del país.  Este logro se obtuvo dentro del contexto de inestabilidad política que vivía el país, la propuesta fue planteada por grupos feministas dentro del marco reflexivo acerca de los derechos sexuales y reproductivos e invitaron a que la lucha homosexual se sume.  También ayudó el hecho de que la estrategia de inconstitucionalidad[34] que se utilizó, se fundamentó en que nunca se había iniciado un proceso judicial civil por el ‘delito’ de homosexualismo en el país y además basaron su alegato en otros artículos de la misma Constitución Política Ecuatoriana[35], como el derecho al libre desarrollo de la personalidad y los derechos familiares y ciudadanos, para así exigir la no discriminación por orientación sexual. 

Estos dos hechos visibilizan políticamente a las distintas comunidades BLTGT en su conjunto y particularmente el liderazgo de algunos de sus miembros dentro de un contexto político favorable que se aprovecho oportunamente, con sagacidad e inteligencia.  Su aporte de grupo ha sido definitivo, significativo y relevante para los distintos actores sociales que integran el país, contribuyendo a un mejor entendimiento de la cultura, el respeto y la aceptación de todos y todas las ciudadanas ecuatorianas.  Estos hitos históricos brindan la posibilidad de que tanto estas ‘minorías’ como otras de diferentes índoles se planteen conjuntamente o particularmente aspiraciones de igualdad mucho más profundas y radicales en todos los ámbitos de la regulación normativa del Estado.

Es a consecuencia de estos hechos que se crean en el país condiciones de legitimidad al menos teórica legal para una mayor visibilización de las personas abiertamente homosexuales como para dar un giro de quiebre en los colectivos y agrupaciones BLTGT, quienes a partir de entonces crean fundaciones, asociaciones y otras organizaciones legalmente constituidas, con aspiraciones de un mayor alcance en la transformación de la sociedad ecuatoriana y el Estado.  Al aspirar a la construcción de una nación renovada, más amplia e inclusiva en relación al pleno ejercicio de los derechos humanos y la no discriminación[36] de ningún ciudadano ni ciudadana por su identidad sexual y de género. 

Otro de los efectos inmediatos mucho más visible y mercantil ha sido la proliferación de locales de encuentro, diversión, esparcimiento y recreación[37] legalmente establecidos y abiertos al público.  Estos pasan a constituirse como espacios de derechos para el goce de la diversidad, están destinados fundamentalmente a las personas con prácticas sexuales diversas e identidades subvaloradas en el contexto socio cultural hegemónico instaurado desde el sistema binario de sexo-género heteropatriarcal blanco mestizo del ‘mundo occidental’ el cual tiene un rol protagónico y definitorio en la vida y la estructura macro social del país.

Esta expansión de locales ‘homo-lésbicos’ se desarrolla con mayor proliferación en los centros urbanos del país y ya no están dirigidos solamente a ciudadanas y ciudadanos homosexuales masculino y femeninos, sino que en muchos de ellos los principales afluentes son de identidad supuestamente heterosexual.  Esta circunstancia es considerada por algunos y algunas activistas o miembros de las diversas comunidades BLTGT como positivo aunque también perjudicial según sus criterios a consecuencia de que son sitios de ‘ambiente’ privados donde se ha desarrollado una cultura consumista BLTGT con fines comerciales y de lucro al inscribirse en la lógica de mercantilización de lo exótico, sin que se crucen transversalmente otros espacios y actividades políticas y culturales.  Inclusive algunos de estos locales son excluyentes[38] de algunas identidades diversas al interior mismo de la comunidad BLTGT. 

“en la actualidad tienes oportunidad de entrar a espacios que eran reservados o eran exclusivos para personas homosexuales y ahora este beneficio que tiene la gente de estar en la comunidad, de cerca, uhm ver o reflejar la situación homosexual o sea el beneficio de las personas que no son parte de la comunidad homosexual tienen en la actualidad (sic) más conocimiento, tanto hombres como mujeres, de qué es lo que es la homosexualidad”[39].

Según testimonios, antes de la despenalización y a consecuencia del riesgo y la dificultad que implicaba abrir y camuflar un local de encuentro homosexual, por su condición de ilegalidad, los lugares que existían acogían a las diversas identidades homosexuales, lo que actualmente no sucede en la mayoría de los casos.  Adicionalmente es necesario recordar que la utilización de  términos como gay, intersexos, trans y por lo tanto las siglas “GLBT son modernísimos y recientes además de importado de Europa y Estados Unidos e insertado en la esfera socio cultural ecuatoriana de algunos sectores.  

La diversidad es infinita hay personas que no se los podría considerar travestis, son gays u homosexuales con expresiones transgenéricas, “tú sabes la línea es bastante fina y toda la gama transgenérica, ya: travesti-travesti o ya una persona que se auto identifica como trans o cualquier otra diferencia”[40], entonces estos testimonios reafirman que “la diversidad reemplaza a la jerarquía, tanto para bien como para mal, porque a la demanda de igualdad puede responder la segregación: iguales, sí, pero separados” (Touraine 2001:112), es por ello necesario reflexionar con uno mismo como parte del grupo en interacción permanente con el mundo y con los demás, esto permite llegar a ver y reconocer la diversidad, llegando a negociar con lo irracionalizado e inaceptable culturalmente.

Es dentro de este contexto que las diversas identidades se inscriben en la conformación de las identidades sociales y como tal, en la construcción de un alter necesario para el entendimiento, comprensión y aceptación de las diversas sexualidades y corporalidades que interactúan cotidianamente en el entorno social del país.  Sin embargo, solamente en ciertos ámbitos y lugares se ha llegado a ‘tolerar’ a las diversas sexualidades, sus prácticas y su forma de ser y estar en el mundo. 

De lo recogido en las entrevistas y en el trabajo de campo se evidencia que en la mayoría de la población ecuatoriana, no existe ni una mínima aceptación concreta en la realidad cotidiana hacia las personas con prácticas sexuales y/o de género diversas a la aceptada por el orden heteropatriarcal, el cual es parte estructural de la construcción política ideológica macro social inserta en todos los ámbitos y resquicios de la vida socio política de la nación. 

“¿porqué las personas diversas sexualmente tenemos que militar nuestra cama?, los heterosexuales no tienen que militar su cama, para que sea aceptada la heterosexualidad, la diversidad sexual, las personas diversas si tenemos que militar nuestra cama para que sea admitida, entonces una experiencia que es privada, que es de la intimidad tiene que volverse pública para que sea socialmente aceptada”[41].

 

“ha sido positivo, porque de que las cosas eran extremas, pasaron a ser graves, de grave-extremo a solamente ‘graves’, (risa irónica)” porque realmente son cosas que solamente han quedado en los papeles y no es algo que en lo cual podamos decir como homosexuales que realmente se está llevando a cabo lo que se ha hecho y se ha dicho, no? (…) el hecho que los homosexuales pueden tener ahora una ‘libertad’, o sea el artículo en la Constitución dice: no discriminación ni a la raza, ni a las religiones ni a la opción sexual y hay mucha gente que de eso no está conciente (…) pero realmente no hay una conciencia clara con respecto a este artículo”[42].

Por lo tanto el ejercicio ‘pleno’ de los derechos de las denominadas ‘minorías’ sexuales en Ecuador sigue siendo una temática controversial y de mucha tensión entre el deber ser y la realidad cotidiana, quien se alinea dentro de una identidad diversa es aún hoy vulnerable, probablemente un sujeto excluido, discriminado y sin acceso a todos sus derechos, “si antes eran delincuentes como así ahora exigen tantos derechos”[43]

 

 “en lo trans también habrá reflexiones a nivel de cómo la ley ha tomado en cuenta la práctica y no esto que escapa a la ley, simplemente se está problematizando mucho, tanto jurídico, social, política, que es esto de los géneros, ….bueno la ley necesita definir al sujeto, decirle: ‘eres’ y lo trans es algo no definido, algo transitorio, móvil, nómada”[44].

El sistema de control socio-legal, como puede apreciarse en el testimonio anterior tiene mayor efectividad en el caso de personas homosexuales varones especialmente; mientras que en el caso de las mujeres, las condiciones de permisividad socio cultural para que ellas puedan tocarse, acariciarse y tener muestras de afecto públicamente ha generado una mayor invilización de las lesbianas y/o que puedan camuflarse en la ‘discreción’ aunque tengan una identidad sexual diversa a la asignada por los roles del sistema sexo-género heteropatriarcal.  Por lo tanto mientras se mantengan con sus prácticas en el ámbito de lo privado la sociedad actualmente puede llegar a “tolerarlo” porque no provoca mayor problema, e inclusive en algunos casos ya no siempre se da un acoso directo y abierto como antes de la despenalización, aunque ésta realidad les genere ‘asco’ y rechazo.  Lo que aún predomina y existe muy arraigadamente es el rechazo y exclusión familiar como también una persecución institucionalizada macro estructural por parte de los sistemas de control socio político en un entorno moral-religioso de corte judeo-cristiano que conlleva a la discriminación y el subsiguiente rechazo socio-laboral, cuando las chicas trans van a pedir trabajo, no les dan[45]Es por ello que resulta imprescindible desarrollar estrategias para alcanzar un trato igualitario con dignidad y respeto en condiciones de equidad dentro del marco socio-político estructural del país y el Estado sin que ni la identidad ni la práctica sexual diversa le disminuya al cualquier sujeto, el cual siempre es un titular de derechos. 

 

“en el contexto social lo fundamental, es la parte del concepto de democracia, si?, y en lo que significa la división social del trabajo.  Entonces en el concepto de democracia (…) se fundamenta en que todos somos iguales y derechos para todos, pero  cuando se trata de aterrizar en todos somos iguales y derechos para todos, esa cuestión ideológica, ehh… pretende que a través de establecer políticas generales van a solucionar la situación o las cuestiones de un colectivo en su conjunto que en suma no tiene identidad alguna, verdad? (…) pero en general el mismo concepto de democracia no apunta a ningún lado, simplemente es una cosa que se diluye en el universo, porque no parte de que si queremos solucionar con igualdades para todas, hay que partir de lo individual a lo colectivo no de lo colectivo hacia lo individual”[46].

 

Probablemente a consecuencia de éste comportamiento de invisibilización y abuso facultativo por parte del orden heteropatriarcal sobre las denominadas ‘minorías’ sexuales, es que se ejecuta con mayor vehemencia el abuso de poder, quedando muchas veces en la impunidad más absoluta a consecuencia de que se lo justifica porque se lo identifica socio culturalmente como una práctica gestual-corporal ‘femenina’ _travestis, “locas[47] no más son”_ tradicionalmente esta categoría ha sido desvalorizada y ‘subordinada’ dentro del sistema político socio cultural del mundo occidental blanco mestizo, que además rechaza con repudio que un varón abandone su status de privilegio para femenizarse al mostrarrse con una identidad de género trans-femenina.

La fortaleza del lenguaje deja huellas psico-culturales que se plasman y marcan en el cuerpo de la persona, en sus aspiraciones y hábitos afectando a su vida y a su libertad de ser y estar a consecuencia de las prácticas de exclusión y discriminatorias del género[48] culturalmente predeterminadas y asignadas socio políticamente.

 

“la mayoría de hombres no dicen en su casa que son homosexuales no por su padre sino por su madre, es el problema mayor de enfrentar, porque la madre es la más machista, la madre es la que más se espanta: ‘no es que yo crié un hijo varón’, la madre cree que al ser homosexual el hijito se va a transformar, se va a maquillar, la madre cree: ‘ay dios mío se me fue toda mi ilusión de tener nietitos, para yo cuidarles’, la mamá asume incluso posiciones egoístas  porque se le va la felicidad de presumir de su hijo varón, ‘y tengo hijitos y tengo nietos’, entonces por eso muchos hombres se casan, y hasta ahora con Constitución y todo la mayoría de homosexuales se está casando, ojo!, más bien los hombres heterosexuales se están quedando solteros, a que veas la presión que hace”[49].

 

 

Ésta reacción está vinculado al papel reproductivo patriarcal que debe ‘cumplir un varón’, y al no hacerlo los varones ‘feminizados’ son disminuidos socialmente porque transgreden el concepto de masculinidad, creando rupturas y poniéndolo en duda, además de desestabilizar la rígida institución familiar, base del sistema heteropatriarcal.    Por otra parte la investigación refleja que en el caso de la práctica sexual, el varón que se feminiza está mucho más subordinado y aparentemente tiene menos derecho a expresar, exigir y proponer prácticas placenteras en condiciones de dignidad y equidad frente a su pareja “masculina”, reproduciéndose prácticas discriminatorias de género dentro del canon normativo del sistema sexo-género heteropatriarcal occidental.  Este orden político, sistemáticamente trata de ocultar e invisibilizar a los ‘varones que no cumplen’[50] con acciones afirmativas su rol protagónico de género masculino y definitivamente se han visto perjudicados socio-política-económicamente, quienes ‘dejan’ sus privilegios de ‘varones’ para ‘feminizarse’ en la esfera social. 

“es que tú no tienes idea a la maldad que te enfrentas, a una maldad autorizada en nombre de Dios, que te hacen horrores el rato que dices que eres homosexual, lo que yo me pasé, a mi me falsificaron una firma y me dejaron sin herencias (…) decían ‘dios mío es que práctica la homosexualidad?; a un amigo que le descubrieron recién, que fue homosexual le quemaron toda la ropa, el papá le quemó y eso sin ser travesti, yo tuve en el año 2000 un tipo que se suicidó en frente del papá, el índice de alcoholismo también es altísimo, la gente aquí es alcohólica porque no puede expresarse”[51].

 

El testimonio previo evidencia que en la vida cotidiana no se respetan ni se cumplen muchos de los artículos establecidos en la CPE, a consecuencia de que los “efectos de la ignorancia pueden ser utilizados, autorizados y regulados a gran escala para asombrosas imposiciones, quizá sobre todo en torno a la sexualidad, que es la actividad humana de la cultura moderna occidental con una mayor carga significativa” (Sedgwick 1998:15).  Es indispensable y necesario organizarse y exigir al Estado que promueva y promulgue políticas públicas y regulaciones específicas con las sanciones correspondientes para alcanzar una convivencia ciudadana plena en términos de equidad e igualdad en todos los ámbitos de la vida política, económica, socio cultural organizativa del país, para proteger la integridad síquica, física y emocional de las personas BLTGT den tro del marco constitucional y de las políticas públicas del Estado. 

“y en el colegio pues, tenía una guerra terrible, pues siempre te están ridiculizando, diciendo ‘la mujercita’, ‘ya se le quebró la mano’, ese tipo de términos son las cosas, que  al final están fomentando justamente en el homosexual el lado femenino, cuando el homosexual tiene derecho, hay un momento de tú vida en que el homosexual tiene derecho a escoger si quiere ser travesti, si quiere ser gay o quieres ser bisexual, hay un momento en el homosexual, en el cual tienes todo el abanico de posibilidades, pero tienes que tener los pies puestos en el piso que lastimosamente es muy difícil, es muy difícil encontrar gente que te pueda ayudar o respaldar frente a ese punto, es super difícil quee… depende de tú familia, de la idiosincrasia en el medio en que te desarrolles, inclusive de tus ganas mismas de vivir, noo, porque yo conozco de muchísimos homosexuales que al sentirse presionados lo que hacen es ehh, ehh es suicidarse, es el acoso, hay mucha tendencia o sea somos propensos”[52].

Este testimonio visibiliza una situación emergente, a consecuencia de que la estigmatización es una marca muy compleja y discriminatoria muy difícil de sobrellevar, por lo tanto es necesario y fundamental lograr que la no discriminación por orientación sexual contemplada en la Constitución se ejecute efectivamente y sancione estrictamente a quienes la incumplan.   

“una abogada ecuatoriana decía que el reconocimiento de la diversidad sexual, es un reconocimiento como sujetos políticos pero no como sujetos sexuales….como que la ley acepta normar y no discriminar, en papel por supuesto….pero no en la práctica en el reconocimiento como sujetos sexuales, si como sujetos políticos, y esa diferenciación a mi me parece súper importante”[53].

 

Aunque el reconocimiento constitucional de no discriminación por orientación sexual inicialmente es sólo una igualdad teórica de los derechos, gracias a ésta igualdad constitucional es factible accionar bajo ese marco normativo y emprender acciones legales/judiciales que pueden establecer precedentes como mecanismo de obtención del ejercicio de los derechos fundamentales y constitucionales con horizontes más amplios en la práctica cotidiana.

“irte al sitio donde supuestamente es no! a decir si, es lo que yo hice cuando empezamos con los contratos para parejas, nos íbamos al propio orden público, a la institucionalidad jurídica hacíamos contratos notariales, en ese espacio decíamos: mire usted aquí este contrato, como en el orden privado uno puede hacer uso de la autonomía de la voluntad, le das una cachetada al ordenamiento jurídico, aquí en privado usted que es el dador de la fe pública, respetando la institucionalidad, usted presencie y de fé de que aquí estamos intercambiando aros, haciendo un contrato… entonces el potencial político que tiene ”[54].

Aunque existen mecanismos de contrarrestar la rigidez normativa que define al país y el Estado, es aquí donde radica la importancia de reformar las leyes para ampliar el concepto de nación en relación al aspecto de la vida social de los Estados y los derechos ciudadanos fundamentales como la legítima aspiración a vivir en un mundo socio cultural menos opresivo y político-económicamente más equitativo.  

los derechos humanos son esencialmente políticos porque tienen que ver con las relaciones de poder, los derechos humanos surgen históricamente desde una reivindicación social, desde grupos sociales que pelean (…) algo les parece injusto y a partir de esa reivindicación exigen un reconocimiento jurídico de esa reivindicación como un derecho (…) decir: ‘yo tengo derecho de esto’ te da como más fuerza, aparte que efectivamente viene a la par que puedas exigir eso de alguna manera, (…) pero si no te juntas los derechos no pasan de ser un enunciado en un texto legal, si no hay quien le este dando contenido a los derechos, eso se queda en nada y la única forma es juntarse, la organización es un asunto básico”[55].

 

Para los diferentes colectivos y organizaciones BLTGTH[56] sería necesario e imprescindible organizarse, emprender y respaldar procesos legales y juicios tácticos de casos relevantes acerca de hechos que les afecten negativamente a consecuencia de sus prácticas sexuales y/o de género diversas, creando precedentes al buscar y encontrar mecanismos de validar su situación ante los mismos organismos que los restringen y discriminan.  Este puede ser un objetivo y buen mecanismo para lograr la atención pública a través de los medios de comunicación masiva, los cuales suelen dar una amplia cobertura a éstas temáticas, aunque suelen estar más interesados en la controversia y en la crónica roja que en la honestidad informativa, sin embargo se podría ir matizando esta circunstancia para sensibilizar a los medios y a la ciudadanía con la intención de obtener su respaldo al fomentar debates públicos respetuosos acerca de la temática de estos procesos[57].

Actualmente en la mayoría de los medios de comunicación masiva se ha creado-vendido una imagen desvalorizada y tendenciosa del homosexual, por ello es necesario crear, exigir espacios que presenten a las diversidades sexuales y de género de forma respetuosa y digna y de no ser el caso demandar a los actores como a los medios de comunicación que incurrieran en el desmérito de personajes y distintos actores sociales por su orientación sexual y/o de género diversa, haciendo comentarios denigrantes acerca de las personas diversas al canon heteronormativo blanco mestizo occidental del país. 

El movimiento BLTGT ha sido un movimiento de personajes, con muy contadas personas, es decir no ha estado conformado por una población masiva en consecuencia al interior del movimiento BLTGT existen posiciones diferenciadas en cuanto a las estrategias organizativas como a los objetivos que pretenden alcanzar actualmente como a mediano y a largo plazo. 

“estas propuestas que tienden a guetoizar, que existen en algun@s activistas y algunas organizaciones, son propuestas que respeto desde la construcción de identidad, que me parece que se necesita en momentos, yo no discrepo con Leticia Rojas, por decirte, en que las  lesbianas hayan necesitado su espacio, sí vives en una sociedad patriarcal, que invisibilizó lo lésbico hasta el punto de ni siquiera reconocer la práctica lesbiana… ‘ni existe’, correcto que para independizarnos y dejar de ser el ‘etcétera y el viceversa’ y el por añadidura del movimiento gay, yo estoy absolutamente de acuerdo de que se necesita sala de sesiones propia, pero ese momento no tiene sentido histórica ni políticamente luego de ese fortalecimiento, de esa auto definición, de esa construcción de identidad; no hay un diálogo con la otra, con el otro (…) por eso para mi ha sido fundamental que las heterosexualidades concurran a esa reflexión, hetero y gay, trans y no trans construyan juntos esta reflexión acerca del género, de lo que partimos es de que compartimos un mismo sistema opresor”.[58]

 

En consecuencia y gracias a la reforma penal como al reconocimiento de índole constitucional los grupos y las personas con identidades BLTGT se han ido apuntalando con sus diferentes representaciones de ser y estar dentro del espacio de existencia de la nación, “mientras más roce, convivencia, cotidianidad haya entre esas identidades, ahí estamos construyendo nación”[59].  Las cuales han adquirido mayor autonomía con su aporte definitivo, significativo, histórico y relevante no solamente para establecer un mejor entendimiento de la cultura, el respeto con dignidad de todos y todas las ciudadanas ecuatorianas, sino ampliando la mirada de los distintos actores sociales desde la diversidad sexual e identitaria en diálogo permanente gracias a la convivencia socializada dentro de un mismo espacio de la trama urbana.

En este interaccionar e interrelacionarse van cambiando nuestras representaciones imaginarias de las identidades, la sexualidad y sus prácticas, así irán paulatinamente cambiando actitudes y comportamientos entre las personas y su relación intersubjetiva con respecto a prácticas diversas y legítimas de otras personas.  Para que esto se asiente y reafirme es necesario el cambio de la superestructura ideológica jurídica de la sociedad, porque la ‘tolerancia’ aún es lábil, sin que se acerque a una real y concreta ‘aceptación’ socio cultural de las diversidades identitarias y sexuales en la cotidianidad del país. 

Estos son procesos que necesitan vincularse con la interiorización efectiva y real de los cambios estructurales en la sociedad-nación, para alcanzar a visibilizar y concretar una transformación cultural respetuosa aunque paulatina en algunos ámbitos sociales donde se desenvuelven las personas BLTGT, gracias a sus luchas por la reivindicación de sus derechos y en rechazo a las prácticas de invisibilización y discriminación de la que han sido objeto dentro del sistema organizativo de la Nación-Estado.  Han incursionado en el contexto político como protagonistas activos y necesarios, se han encargado de crear y recrear la significación simbólica y concreta del mundo socio cultural causando rupturas, con sus diversas nociones de feminidad y masculinidad, al tiempo que expanden la conformación identitaria de la sociedad donde cada sujeto y su cuerpo se nutre de sentidos, en la constante y conflictiva relación política-cuerpo-cultura donde se hace, rehace y organiza constitutivamente la nación en una relación de codependencia mutua.

Y es en el ejercicio de la propia exigibilidad de los derechos mediante la deconstrucción y reconstrucción del sistema político de la sociedad-nación en donde todos los sujetos sociales tienen que luchar cotidianamente y desenvolverse en un juego de acoplamiento y resistencia negociada permanentemente. Las transformaciones sociopolíticas demandan una complejidad a mediano y largo plazo como lo muestran muchos de los testimonios citados en éste artículo.

“sólo el mensaje de esperanza de días mejores, que llegue el momento en todo el planeta no sólo en Ecuador, de que nuestros derechos, nuestro estilo de vida sea visto nada más como eso, como un estilo más de vida, como vive un ejecutivo, un panadero, vive un carpintero, vive un maestro, vive un gay, así… visto así!, como vive un hombre, vive una mujer, vive una trans ¿cuál es el problema?, así como para nosotros es natural ver a los heterosexuales, que sea muy natural también para ellos vernos a nosotros”[60]

Bibliografía

Alda, Facio, Metodología para el análisis del género del fenómeno legal. En: Alda Facio y Lorena Fries, Editoras. Género y Derecho, Santiago de Chile, Ediciones LOM, 1999, pp. 99-136.

Bell, Vikki, Performativy and Belonging. En: theory, Culture & Society, SAGE Publications Ltd., London, 1999, pp. 1-20.

 Berkins, Lohana, 2004, “Eternamente atrapadas por el sexo”, en: Cuerpos Ineludibles: un diálogo a partir de las sexualidades en América Latina / compilado por Josefina Fernández, Paula Viturro y Mónica D Uva, 1ª ed., Bs.As: Ají de Pollo, pp. 19-24.

 Brabomalo, Patricio, Montoya, Orlando, Elizabeth, Vásquez, 2003, “Plan Operativo de la Diversidad Sexual GLBTT 2003 – 2006”, en: Plan Nacional de Derechos Humanos del Ecuador, NN.UU., Quito, pp. 51-60.

 Butler, Judith, Deshacer el género, Ediciones Paidós Ibérica S.A., Barcelona, 2006, pp. 34-66 y 189-228.

Butler, Judith, Cuerpos que importan: Sobre los límites materiales y discursivos del “sexo”, Editorial Paidós SAICF, Buenos Aires, 2002.

Butler, Judith, Críticamente Subversiva. En: Sexualidades transgresoras: Una Antología  de Estudios Queer, Mérida J., Rafael, editor, Barcelona: Icaria Mujeres y Culturas, 2002.

Butler, Judith, Mecanismos psíquicos del poder, Teorías sobre la sujeción, Universitat  de Valencia, Ediciones Cátedra (Grupo Anaya, S.A.) 2001, (revisión).

Butler, Judith, Sujetos de sexo / género / deseo*, Revista Feminaria, Año X, Nº 19, Buenos Aires, 1997, pp. 109-125.

Faur, Eleonor, Género, masculinidades y políticas de conciliación familia-trabajo. En: Revista Nómadas Nº 24, Género y políticas públicas: desafíos de la equidad, Abril 2006, Universidad Central, Colombia, pp. 130-141.

Fraser, Nancy, Iustitia Interrupta Reflexiones críticas desde la posición “postcolonialista”, capítulo 7: “Multiculturalismo, antiesencialismo y democracia  radical”, Siglo de Hombres Editores, Bogotá, 1997, pp. 229-250.

Halperin, David M., Saint Foucault para una hagiografía gay, Oxford University, Nueva York, 1995,  Ediciones  Literales Edelp, Argentina, 2000, 2004, pp. 35-144.

Hill, Ricardo, Trabajo sexual social: un servicio como cualquier otro.  En: El cuerpo como empresa: los sexi-servidores, Grupo Editorial Lumen, México y Buenos Aires, 2004, pp. 86-144.

Izaguirre, Inés, El poder en proceso: la violencia que no se ve. En: Sader, Emir, Editor. Democracia sin exclusiones ni excluidos. Editorial Nueva Sociedad, Caracas, 1998, pp. 135-147.

Lacqueur, Thomas, La construcción del sexo: cuerpo y género desde los griegos hasta Freud, capítulo 1: sobre el lenguaje y la carne, pp. 15-20, capítulo 3: Nueva ciencia, carne única, pp. 121-202, el descubrimiento de los sexos: pp. 257-328, Ediciones Cátedra, Madrid.

Lancaster, Roger, Bilogical Beauty and the Straight Arrow of Desire. En: The trouble with Nature: Sex in Science and Popular Culture, University of California, Berkeley, 2003, pp. 117-137.

Larrea, Carlos, Pobreza, dolarización y crisis en Ecuador, Abyayala, Quito, 2004.

Menéndez-Carrión; Amparo, El lugar de la ciudadanía en los entornos de hoy: Una mirada desde América latina. En: Ecuador-Debate 58, abril, Quito, Ecuador, 2003, pp.181-215.

Menéndez-Carrión, Amparo, Pero dónde y para qué hay cabida? El lugar de la ciudadanía en América Latina.  Algunas consideraciones para situar el problema. En: Ecuador-Debate 57, diciembre, Quito, Ecuador, 2002, pp. 199-219.

Muñoz, Onofre, Darío, Sexualidades ilegítimas,  Biopolítica heterosexista y política de reconocimiento.

En: Revista Nómadas Nº 24, Género y políticas públicas: desafíos de la equidad, Abril 2006, Universidad Central, Colombia, pp. 106-117.

Ochoa, Marcia, “Ciudadanía perversa: divas, marginación y participación en la “localización”.  En Daniel Mato (coord.), Políticas de ciudadanía y sociedad civil en tiempo de globalización, 2004, Caracas: FACES, Universidad Central de Venezuela, pp. 239-256.

 Osborne, Raquel, La organización de la sexualidad en occidente: el papel de la institución en la prostitución. En: Sexualidades: diversidad y control social. Guash, Oscar; Visuales, Olga, Editores, Edicions ballena, Barcelona, 2003.

 Sedgwick, Eve, 1998, “Epistemología del armario”, Ediciones de la Tempestad, Barcelona, pp. 1-90.

 Slater, David, Repensar la especialidad de los movimientos sociales: fronteras, cultura y política en la era global. En: Política cultural & cultura política,  Una nueva mirada sobre los movimientos sociales latinoamericanos, TAURUS º ICANH,  pp. 411-435.

 Touraine, Alain,. Los movimientos sociales, En: ¿Podremos vivir juntos? Iguales y Diferentes, Capítulo III,  Fondo de Cultura Económica, México, 2001, pp. 99-133.

 Touraine, Alain, ¿Qué es la democracia?, En: Temas de Hoy: Ensayo, La ciudadanía, capítulo 5, pp. 145-163. sf.

 Williams, Joan, Igualdad sin discriminación. En: Género y Derecho, editado por Alda Facio y Lorena Fríes, Santiago de Chile, Ediciones LOM, 1999, pp. 75-97.

 

LISTADO DE PERSONAS ENTREVISTADAS

Pablo Andrade,  PhD, SPT, catedrático UASB , febrero 2007
Tatiana Cordero, Fundación MUJER , mayo    2006
Rashell Erazo , Presidenta Asociación Alfil  , enero    2007
Ana María Goetschel  , Catedrática e investigadora FLACSO, febrero  2007
Ismeña Iñiguez , Antropóloga , enero    2007
Francisco Guayasamín , Revista País Canela, feb.       2007
Orlando Montoya ,Fundación EQUIDAD ,agosto  2006
Daniel Moreno , Artista “Drag”, DIONISIOS café Teatro ,sept.     2006
Patricia Palacios , Asamblea de Mujeres  ,enero    2007
Hernán Reyes  , MA Género, catedrático UASB , enero     2007
Leticia Rojas, Fundación CAUSANA,  agosto   2006
Judith Salgado, Abogada, Catedrática de Género , sept.      2006
Efraín Soria , Fundación EQUIDAD, octubre  2006                                                                         
Elisabeth Vásquez , Abogada, gestora del Proyecto Transgénero, Quito , febrero  2007

* Varias personas entrevistadas no constan en este listado a petición suya, por motivos de discreción y seguridad de las mismas.

Nombre del autora:

 Margarita Camacho Zambrano

Grado académico y/o institución de estudios

 MA Estudios Latinoamericanos, Mención Políticas Culturales y Especialista Superior en Adolescencia y Sexualidad

Afiliación institucional o laboral del autor/a (autores):

 UASB – Sede Ecuador

Dirección electrónica:

 [email protected]

Teléfonos (incluir códigos):

 (593-2) 237 17 87

 (593- 2) 096 360 758

Desea que su email sea publicado:

SI: ( x)

NO: ( )

Dirección postal

(para recibir ejemplares)

 Universidad Andina Simón Bolívar

 Quito - Ecuador

Título del Artículo en español

¿Reconocimiento constitucional es sinónimo de no discriminación y derechos?

 

 

Acepta y cumple la Política y las Normas editoriales de Ecuador DEBATE

SI: ( x)

NO: ( )

Extensión del artículo (en caracteres con espacios)

 39.902

Envía resumen en español

SI: ( x)

NO: ( )

 

 

 

Envía palabras clave en español

SI: ( x)

NO: ( )

 

 

 

Fecha de envío del artículo

 21 de mayo de 2007

 


[1] Ser una travesti “varón” implica el gusto por ser mujer, no necesariamente implica el gusto  por los hombres por lo tanto no implica necesariamente tener sexo con un hombre, sin embargo en el imaginario social está el hecho de que la travesti incita a los hombres.

[2] Anulación del inciso uno del artículo 516 del Código Penal, 1997.

[3] Misas, marchas, espectáculos de entretenimiento y actividades culturales.

[4] Por sus prácticas diversas a la reconocida por el sistema binario sexo-género heteropatriacal blanco mestizo occidental.

[5]  Inclusión del artículo nº 23, literal 3 donde se establece el derecho a no ser discriminado por orientación sexual, es decir se alcanza la aceptación política de las diversas identidades homosexuales.

[6] Bisexuales, lesbianas, travestis/transgéneros, gays transexuales.

1 To be a “male” transvestite implies the pleasure of being a woman, it does not necessarily implies the pleasure for men and therefore does not necessarily implies having sex with a man, nevertheless in the social imaginary exists the fact that the transvestite incites men.

2 Annulment of clause one of the article 516 of the Penal Code, 1997.

3 Mass, marches, entertainment shows and cultural activities.

4 For their diverse practices to that recognized by the binary hetero-patriarchal sex-gender system ‘white mestizo western.”

5 Inclusion of article no. 23, literal 3 where it is established the right of not being discriminated based on  sexual orientation.

6 Bisexuals, lesbians, transvestites/cross genders, gays, transsexuals.

[7] En el artículo 516 inciso primero del Código Penal del Ecuador: “En los casos de homosexualismo, que no constituyan violación, los dos correos serán reprimidos con reclusión mayor de cuatro a ocho años.”  Este castigo penal evidenciaba la imperante subordinación y desigualdad delste pudieras'sde la medicina denominados del grupo u presencia, desafiando la normatizacividad en el caso de personas homosexua poder, sobre las denominadas “minorías” sexuales.

[8] De ahora en adelante en este artículo denominado con las siglas CP.

[9] Patrocinada por el Abg. Chrystiam Polo.

[10] Bisexuales, lesbianas, travestis/transgéneros, gays, transexuales.   Solamente en Ecuador las travestis han exigido la inclusión de una “T” adicional, para marcar la diferencia con los grupos transexuales.  Por otra parte, yo reordeno las siglas GLBT, e inicio con la B correspondiente a bisexuales debido a que el trabajo de campo mostró que las prácticas homoeróticas y sexuales ‘casuales’ entre personas del mismo sexo -particularmente entre varones, supuestamente heterosexuales-son más extendidas y frecuentes de lo que se acepta pública y socialmente. Para mayor información consultar: www.apariencias.tripod.com

[11] Vásquez, Elizabeth, abogada, activista pro identidades sexuales en diálogo, Proyecto “Casa Trans” Quito, entrevista realizada por la autora, 2007.

[12] “La Coccinelli”, Triángulo Andino: FEDAEPS, el grupo ‘Abanico’ y ‘el terrible’ activista cuencano; SERPAJ y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos.

[13] Por parte de las fuerzas policiales, en una casa particular y en la camuflada bar-discoteca “Manzanillo” a donde acudían travestis y homosexuales a estos últimos en la actualidad se los denomina ‘gays’.  

[14] Erazo, Rashell, Presidenta de la Fundación Alfil GLBTTH: identidades en Diálogo, entrevista realizada por la autora, enero 2007.

[15] Grupo político de Cuenca que inicia la protesta, conformado por homosexuales: gays, trans entre otros.

[16] Nombre de una famosa travesti italiana, utilizado por un colectivo de travestis dedicadas al trabajo sexual en el área de la Mariscal en Quito.

[17] Ser una travesti ‘varón’ implica el gusto por ser mujer, no necesariamente implica el gusto  por los hombres por lo tanto no implica necesariamente tener sexo con un hombre, sin embargo en el imaginario social está el hecho de que la travesti incita sexualmente a los hombres.

[18] Erazo, Rashell, Presidenta de la Fundación Alfil, GLBTTH, entrevista realizada por la autora, enero 2007.

[19] Vásquez, Elizabeth, abogada, activista pro identidades sexuales en diálogo, Proyecto Transgénero, “Casa Trans” Quito, entrevista realizada por la autora, 2007.

[20] Los testimonios confirman que cuando una ‘loca’ _homosexual notoriamente feminizado_ o una travesti llegan a los centros de salud pública para ser atendidas, las relegan al final o inclusive no las atienden y en casos emergentes por no atenderlas a veces inclusive piden el traslado a otro hospital, exponiéndolas a perder la vida.

[21] Marchas con pancartas, protestas en la plaza de la Independencia, entre otros actos de rechazo; uno de los más impactantes y de mayor controversia en la sociedad fue la realización del rito católico de la misa, realizada en la catedral metropolitana e impartida por un ministro Anglicano, acto organizado y financiado por las travestis y transgéneros.

[22] Moreno, Daniel, artista ‘Drag Queen’ y activista pro reconocimiento pleno de los derechos de las distintas identidades y prácticas sexuales, dueño del Teatro café ‘Dionisios’, entrevista  realizada por la autora, Quito, enero 2007.

[23] Rojas, Leticia, Fundación de Desarrollo Humano Integral CAUSANA, entrevista realizada por la autora, Quito, agosto 2006.

[24] A la nación se la puede conceptualizar como un espacio que debe permitir el poder ser del individuo, donde se pueda desarrollar un proyecto de vida  conjunto, colectivo bajo estándares éticos de equidad e igualdad de oportunidades para cada uno/a de sus integrantes

[25] Anulación del inciso primero del Artículo 516 del Código Penal, 1997.

[26] Mujeres, jóvenes, “afros” e indígenas.

[27] 2º “Cuando el homosexualismo se cometiere por el padre u otro ascendiente, la pena será de reclusión mayor de ocho a doce años y privación de los derechos y prerrogativas que el Código Civil concede sobre la persona y bienes del hijo.”; 3º “Si ha sido cometido por ministros del culto, maestros de escuela, profesores de colegio, o institutores, en las personas confiadas a su dirección o cuidado, la pena será de reclusión mayor de ocho a doce años.”

[28] “la homosexualidad lésbica no estaba penalizada, yo explico esto en un taller, cuando interviene una lesbiana jovencita: ‘cómo que no estaba penalizada? (…) ni para eso nos toman en cuenta?, puso el dedo en la llaga de algo importantísimo, es que la exclusión es muchísimo más doloroso que la represión institucionalizada, como la que sufrían los varones”, Abg. Elizabeth Vásquez, Proyecto Transgénero, “Casa Trans”, entrevista realizada por la autora, 2007.

[29]  “encontrar a las dos personas en el acto sexual, que específicamente tenía que consistir con penetración con miembro viril, esto es muy importante porque da consecuencias políticas muy particulares en el ámbito de lo lésbico”,  Abg. Elizabeth Vásquez, Proyecto Transgénero, “Casa Trans”, entrevista realizada por la autora, 2007.

[30] Ibíd., 2007.

[31] Adjunto la denuncia realizada por FAMIVIDA a una funcionaría de la Adjuntía Segunda de la Defensoría del Pueblo, por discriminación por orientación sexual, Guayaquil, enero 2007.

[32] Erazo, Rashell, Presidenta de la Fundación Alfil, GLBTTH, entrevista realizada por la autora, enero 2007.

[33] Soria, Efraín, Fundación EQUIDAD, entrevista realizada por la autora, septiembre 2006.

[34] Para la despenalización de la homosexualidad, gracias a la gestión de varias organizaciones, y el haber conseguido 1200 firmas de apoyo ciudadano respaldando la demanda ante el Tribunal Constitucional.

[35] Denominada con las siglas CPE de ahora en adelante en este artículo.

[36] En el año 2004 presentan ante el Congreso Nacional, un ante proyecto del Plan Operativo sobre los Derechos de la Diversidad Sexual GLBTT y dos meses más tarde el Proyecto de Reforma al Código Penal, se presentó al Congreso Nacional, la reacción que prevaleció fue discriminatorio, “hubo una violencia de rechazo (…) en las actas encuentras esos criterios adversos”, testimonio de la Abg. Elizabeth Vásquez, entrevista realizada por la autora, 2007.        

[37] Bares, discotecas, saunas, video clubs.                                                                                                                            

[38] Este es el caso específico de las transgénero y travestis en la mayoría de los sitios de esparcimiento “gay” urbano, así también los saunas gays están destinados únicamente a hombres que tienen sexo con hombres y a donde acuden muchos “heterosexuales”.

[39] Moreno, Daniel, artista “Drag Queen” y activista pro reconocimiento pleno de los derechos de las distintas identidades y prácticas sexuales, dueño del Teatro Dionisios, entrevista realizada por la autora, Quito, enero 2007.

[40] Vásquez, Elizabeth, abogada, activista pro identidades sexuales en diálogo, Proyecto “Casa Trans” Quito, entrevista realizada por la autora, 2007.

[41] Cordero; Tatiana, Directora del Taller de Comunicación Mujer, entrevista realizada por la autora, Quito, septiembre 2006

[42] Moreno, Daniel, artista “Drag Queen” y activista pro reconocimiento pleno de los derechos de las distintas identidades y prácticas sexuales, dueño del Teatro Dionisios, entrevista  realizada por la autora, Quito, enero 2007.

[43] Rojas, Leticia, Fundación de Desarrollo Humano Integral CAUSANA, entrevista realizada por la autora, Quito, agosto 2006.

[44] Vásquez, Elizabeth, abogada, activista pro identidades sexuales en diálogo, Proyecto “Casa Trans” Quito, entrevista realizada por la autora, 2007.

[45] Vásquez, Elizabeth, abogada, activista pro identidades sexuales en diálogo, Proyecto “Casa Trans” Quito, entrevista realizada por la autora, 2007.

[46] Montoya, Orlando, Fundación Equidad, entrevista realizada por la autora, Quito, agosto 2006.

[47] Homosexuales varones con una gestualidad y comportamientos de género considerados más femeninos en la esfera socio cultural.

[48] Es una construcción sociocultural que definen espacios y sujetos concretos desde las diferencias entre dos identidades, usualmente varón – mujer, plantea una relación inequitativa que se teje entre dos identidades, donde la una subordina a la otra, evidenciando una imposición jerárquica en la cual uno ejerce su poder en detrimento de la otra persona.  Estas normas socialmente aprendidas pueden cambiar en un proceso de lucha a largo y mediano plazo, al flexibilizar las normas que lo definen y al mirar las posibilidades de género bisexuales, las cuales rebasan el sostenimiento de categorías rígidas, inmóviles que encuadran, sujetan y definen a los seres humanos actualmente.  Al flexibilizarlas se construye, se abre y crea espacios de nación más flexibles, asequibles, tolerantes y respetuosos.

[49] Guayasamín, Francisco, Revista País Canela, actualmente está realizando dos encuestas a un total de 480 homosexuales en Quito y Guayaquil, entrevista realizada por la autora, 2007.

[50] Con los roles socio políticos preestablecidos por el orden heteropatriarcal como el de la reproducción-linaje.

[51] Guayasamín, Francisco, Revista País Canela, actualmente está realizando dos encuestas a un total de 480 homosexuales en Quito y Guayaquil, entrevista realizada por la autora, 2007.

[52] Informantes 7 y 9, con prácticas homosexuales, Diario de campo, agosto 2006.

[53] Cordero, Tatiana, Directora de la Fundación Taller de Comunicación Taller, entrevista realizada por la autora en Quito, mayo 2006.

[54] “yo formulé el contrato ‘tipo’ y ese contrato tuvo más éxito en Perú que acá es también un tema de estrato social, de poder económico (…) esto se difundió en el programa 30 minutos, hace dos años”, Vásquez, Elizabeth, abogada, activista pro identidades sexuales en diálogo, Proyecto “Casa Trans” Quito, entrevista realizada por la autora, 2007.

[55] Salgado, Judith, abogada y profesora de Género y Derecho UASB sede Ecuador, entrevista realizada por la autora, Quito, septiembre 2006.

[56] Bisexuales, lesbianas, Travestis/Transgéneros, gays, transexuales, heterosexuales

[57] En consecuencia acerca de las prácticas sexuales diversas, roles identitarios vinculados al género y corporalidades diferentes al canon heteropatriarcal como es el caso de travestis y de l@s Intersexos, son personas que conviven con características de ambos sexos en su cuerpo, se la considera como una categoría política a consecuencia de la presión ejercida sobre estas personas por distintos actores sociales _médicos, familiares, sicólogas_ con el objetivo de realizar una intervención  quirúrgica y definir su corporalidad sexual dentro de la morfología binaria heterosexista.  Suprimiendo el diálogo entre las alteridades y anulando la diversidad.

[58] Vásquez, Elizabeth, activista pro identidades sexuales en diálogo, Proyecto “Casa Trans” Quito, entrevista realizada por la autora, 2007.

[59] Ibíd., 2007.

[60] Erazo, Rashell, Presidenta de la Fundación Alfil GLBTTH: identidades en Diálogo, entrevista realizada por la autora, enero 2007.

Margarita Camacho Zambrano
MA Estudios Latinoamericanos, Mención Políticas Culturales – UASB
[email protected]

 



Información Sobre Diversidad Sexual en Ecuador
[email protected] Cel: 094-210031
 

Hosted by www.Geocities.ws

1