En esta sección presentaremos cada mes uno de una serie
de articulos escritos por Joe Hyams. En sus historias Hyams nos presenta
aspectos de varios maestros de arte marcial entre los cuales se encuentran:
Bruce Lee, Ed Parker, Bong Soo Han, Jim Lau, y mas. Estas historias se
encuentran en el libro "Zen in the Martial Arts" de Bantam Books. Espero
que las disfruten.
Julio
Vacía tu taza.
El aire se sentía pesado y fétido en La arena deportiva
de Long Beach en aquel día de verano de 1964. El aire acondicionado
no funcionaba bien y la multitud en el Torneo Internacional de Karate se
estaba impacientando despues de ver horas de combates. En ese momento Ed
Parker, patrocinador del evento anual, tomó el microfono y presentó
a Bruce Lee, que iba a dar una exhibición de jeet-kune-do.
Hubo un murmullo instantaneo y todas las cabezas se estiraron hacia
adelante. Antes de que su carrera de actor comenzara Bruce Lee ya era una
leyenda entre los artistas marciales.
Bruce caminó hacia el ring de boxeo vistiendo un traje de kung
fu sencillo y hecho a la medida. Habló calmadamente por unos momentos
acerca de su arte y comenzo la exhibición.
Siempre es impresionante ver a un hombre grande y musculoso realizar
una exhibición de karate, apabullando al espectador con una
demostración de fuerza absoluta y vibrante. Pero para mi,
es aún mas impresionante ver a un hombre de complexión pequeña
ejecutar técnicas con velocidad relampagueante, con movimientos
tan rápidos y elegantes como los de un pájaro en vuelo. Cuando
bruce terminó hubo un momento de silencio, y despues aplauso
estremecedor.
Algunas semanas mas tarde un amigo arreglo una cita para mi con Bruce
ya que esperaba tomar clases particulares con él. Bruce era altamente
selectivo con los estudiantes que escogía y esta iba a ser una especie
de audición para mi.
Dado que él solo daba clases particulares y no tenía
una escuela formal, la reunión fue en mi casa. Llegó a tiempo
y salí al patio delantero a recibirlo. A primera vista parecía
aún mas pequeño que en el escenario. Vestía pants
deportivos y una camiseta verde sin mangas que dejaba ver unos musculos
bien marcados. Sonreía cuando nos saludamos, pero fue al grano pronto.
"¿Por que quieres estudiar conmigo?" preguntó.
"Porque me impresionó tu exhibición y porque he oído
que eres el mejor."
"¿Has estudiado otras artes marciales?" preguntó.
"Por mucho tiempo" respondí, "pero lo deje hace tiempo y ahora
quiero comenzar de nuevo"
Bruce asintió y me pidio que le mostrara algunas de las técnicas
que ya sabía. Fuimos a la entrada de mi garage y observó
atentamente mientras yo realizaba varias katas, o ejercicios, de otras
disciplinas. Luego me pidió que ejecutara algunas patadas, bloqueos
y golpes básicos en un costal que pendía de una viga del
garage.
"¿Te das cuenta que tendrás que desaprender lo que has
aprendido y empezar todo de nuevo? preguntó.
"No," dije.
Bruce sonrió y colocó su mano suavemente en mi hombro.
" Dejame contarte una historia que mi sifú me contó," dijo.
"Es acerca de un maestro japones de zen que recibió a un profesor
universitario que vino a él para preguntarle acerca del Zen."
"Era obvio para el maestro desde el inicio de la conversación
que el profesor no estaba tan interesado en aprender acerca del zen
como lo estaba en impresionar al maestro con sus opiniones y conocimiento.
El maestro escuchó pacientemente y, finalmente, sugirió que
tomaran té. El maestro llenó la taza de su visitante y despues
de que se llenó siguió sirviendo.
" El profesor observó la taza derramandose hasta que no se pudo
contener y dijo 'la taza está completamente llena, no le cabe nada
mas'.
" 'Como esta taza,' dijo el maestro 'Tu estás lleno de tus propias
opiniones y especulaciones. Como puedo enseñarte zen a menos que
vacies tu taza primero?' "
Bruce estudió mi rostro. "¿Entiendes el punto?"
"Si," dije "quieres que vacie mi mente de conocimiento pasado y viejos
hábitos para que esté abierto a nuevo conocimiento."
"Precisamente," dijo Bruce. "Y ahora estamos listos para empezar tu
primera lección."
Esto no significa que Bruce no quisiera que tuviera una mente crítica
con sus enseñanzas. De hecho, él recibiá la discusión,
y aún el disentimiento. Pero cuando era retado en un punto por demasiado
tiempo su respuesta siempre era, " Al menos vacía tu taza y trata."
Despues supe que bruce practicaba lo que enseñaba. Cuando era
joven en Hong Kong había estudiado wing-chun, una rama del kung-fu,
bajo la guía del celebre maestro Yip Man. Cuando vino a Estados
unidos siendo un adolescente observó el kempo- karate de Ed Parker
tomando de él muchas técnicas de mano que le gustaban. De
el tae-kwon-do tomo prestadas las patadas devastadoras que hacen al estilo
coreano tan formidable. También estudió otros estilos de
arte marcial tomando de todos ellos lo que consideraba útil. Aunque
fue considerado uno de los mejores artistas marciales de su tiempo, el
estaba siempre aprendiendo. Siempre en un proceso costante de cambio y
mejoramiento. Verdaderamente mantenía su taza vacia.
Bruce no solo había desarrollado sus habilidades físicas
hasta la perfección, también había superado su mente
con el estudio del zen. Su cuarto en los Angeles estaba lleno hasta el
techo con volumenes gastados de maestros zen escritos en chino y en inglés.
Ha pasado mas de una decada desde mi primera lección con Bruce,
ahora estoy a mediados de los cincuenta años. Con una experiencia
de medio siglo detras de mi a veces me impaciento con una idea o técnica
nueva, pero cuando me siento impaciente o actuo dogmáticamente recuerdo
la lección que bruce me enseñó y trato de vaciar mi
taza y dar espacio a nuevas ideas y métodos.
Esa fue mi primera lección real de zen en las artes marciales
y su aplicación a la vida -aunque en ese tiempo no lo reconocí
como zen. Era simple sentido común- que en realidad es lo que es
el zen.
El próximo mes tendremos "El
proceso, no el producto".
En donde el maestro Bong Soo Han nos enseña
la diferencia entre ser paciente y darse tiempo. Leanla, creo que les será
de utilidad.
¿Les gustó esta historia? Si tienen sugerencias de algo
que les gustaría ver en esta página no se olviden de escribir
sus comentarios en nuestro libro de visitantes o escriban aquí.
|