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El EROSION DEL SUELO
En la naturaleza no existe una separación absoluta entre
los elementos del ecosistema: aire, suelo y agua, forman un todo
inseparable; la alteración de uno repercute en los demás.
Buena parte de los problemas ambientales se crean a nivel local,
este es, por ejemplo, el caso de la contaminación del suelo
debido a la presencia de materiales contaminados o a la descomposición
de la basura, sustancias peligrosas, o plaguicidas empleados en
la producción agropecuaria. Unos y otros llegan al cuerpo
humano: (1) a través de la respiración y el polvo,
(2) movilizados por el agua que atraviesa el suelo, y (3) a través
de los alimentos producidos con agua y/o suelo contaminado. El
proceso de erosión del suelo ocurre en la naturaleza por
medio del arrastre de la tierra por efecto del agua y el aire,
como es el caso de la escorrentía, lluvia, viento, ríos,
lagos, etc.
La
intervención humana puede causar, o acelerar procesos
erosivos en marcha, actividades como la deforestación,
agricultura, obras civiles pueden tener un impacto significativo
sobre las condiciones locales. A su vez, la erosión del
suelo puede afectar a la salud humana y al ambiente debido a
la presencia de agroquímicos y plaguicidas. Plaguicida
es la denominación genérica dada a una sustancia
empleada en la prevención o control de especies animales
o vegetales no deseadas por interferir en la producción,
procesamiento, almacenamiento, transporte y comercialización
de alimentos, transmisión de enfermedades, deterioro
de bienes y equipos, entre otras razones.
PLAGUICIDAS
Y AGROQUIMICOS
Los plaguicidas son utilizados tanto en pequeña escala
(doméstica) como en escala industrial (cultivos). De
acuerdo a sus función, los plaguicidas pueden ser clasificados
en: insecticidas (control de insectos), herbicidas (control
de malezas), fungicidas (control de hongos) y alguicidas(control
de algas). La expresión agroquímicos incluye a
los nutrientes, fertilizantes y aditivos usados en la agricultura.
Los plaguicidas más utilizados son los organoclorados
y organofosforados. Los organoclorados son compuestos muy estables
y persistentes, permanecen activos hasta unos cinco años
en el suelo, en el tejido adiposo y en el componente graso de
la leche materna.
Los
organoclorados mas conocidos son el DDT, aldrin, dieldrin, lindano,
toxefano y endrin; este último es el de mayor toxicidad
para los mamíferos. Se sabe que el DDT reduce las reservas
de vitamina A en las madres lactantes. Para hacer frente al
problema de la persistencia característica de los organoclorados
se desarrolló una nueva familia de compuestos, los organofosforados.
Si bien son menos persistentes y acumulativos, son más
tóxicos y por tanto más peligrosos que sus predecesores,
afectan principalmente a quienes trabajan en el campo; los organofosforados
más usados son el metilparation y el malation, entre
otros.
LA
DIMENSION AMBIENTAL
La contaminación de los cuerpos de agua por plaguicidas
ocurre por lo general debido a la descarga directa de residuos
industriales, del agua usada en el lavado de equipos agrícolas,
o al arrastre de estos compuestos en el agua de lluvia y la
escorrentía. Otro problema importante de contaminación
son los empaques de estas sustancias (sacos de cartón,
poliuretano, vidrios, etc.), los cuales deben ser reciclados
o dispuestos en forma segura, lejos de las aguas superficiales
y aguas subterráneas. Por el contrario, suelen ser enterrados,
dejados en el canal o curso de agua más cercano, o abandonados
a la intemperie en el campo, con todo lo que esto conlleva para
la salud ambiental.
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A
muchos les resulta difícil situarse, replantearse la identidad,
volver al llano y enfrentar situaciones como llamadas no respondidas,
invitaciones que no llegan, puertas que no se abren como antes y realizar
que uno tiene muchos menos amigos de lo que esperaba. El camino de retorno
al poder puede ser largo y a veces solitario, pero luego de enfrentar
la negación y algunas desilusiones, esta lleno de muchas pequeñas
victorias y redescubrimientos valiosos, sobretodo a nivel de la vida
familiar y el espíritu, a veces olvidados en la cumbre.
Son
varias las señales de alerta sobre riesgos inminentes en las
posiciones de alto nivel que no todos reconocen a tiempo. Señales
como la falta de encaje con el directorio, un nuevo director o la incertidumbre
de los inversionistas, las malas relaciones públicas, no ser
invitado a reuniones, renuncias de personal clave, absorciones, fusiones
o adquisiciones, no alcanzar las metas financieras, baja del valor de
las acciones, etc.Pero una de las causas principales de la perdida del
poder, es que muchas veces el poder nos ciega y perdemos la perspectiva
de a quien o a quienes ser leal. Hemos visto muchos ejecutivos olvidar
de donde o de quien viene su poder, y enfrentarse incluso a quienes
se lo otorgaron y pueden quitárselo, equivocando su rol y creando
situaciones de conflicto entre los intereses de estos y la organización.
Otros, con problemas de actitud, no comprenden la importancia de mantener
relaciones optimas con pares corporativos, jefes, directores y accionistas,
cuidando su imagen, posicionamiento profesional en el medio y otros
aspectos políticos de sus carreras.
Es
importante también evitar el aislamiento y la vanidad que puede
traer el poder, donde nos acostumbramos a escuchar solo a quienes nos
dicen lo que queremos escuchar. La soledad en la cumbre puede lograr
desconectárnos de la realidad, del mercado y de la organización,
y peor aún, a convertirnos en inflexibles víctimas de
nuestro propio éxito. Muchas veces la falta de tiempo y de interés
nos llevan a olvidar a los amigos de siempre, a devolver llamadas y
ayudar a quien se puede. Cada llamada no devuelta o amigo desatendido,
nos será cobrado más adelante y con intereses. Un ejecutivo
con poder debe mantenerse muy lúcido frente a sus fortalezas,
debilidades, cualidades y defectos, manteniendo su perfil profesional
vigente y desarrollando y aprendiendo competencias nuevas para no perder
vigencia en un mercado. El reto es mantener una actitud de aprendiz
permanente, aún cuando el medio que lo rodea y la posición
que se ostenta lo haga sentir a uno por encima del resto en conocimientos,
experiencia o calidad de decisiones. Aquí es donde la soberbia
inutiliza y la humildad potencializa.
Los
ejecutivos exitosos tienen siempre su plan de contingencia estructurado
y estan alertas a las cambios, evitando ser tomados por sorpresa. Tienen
su carrera y sus finanzas bajo control, su red de contactos bien atendida,
cuidan su imagen, su vigencia y su vida personal. Y logran resultados
medidibels, que agregan valor, comprendiendo siempre que el poder esta
dado para servir a muchos, con coherencia, etica y pricipios. |
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