COLOMBIA ANTE EL MUNDO
TLC Y EL CAMPO
El pueblo colombiano en un acto
histórico acudió a las urnas para
ratificar la confianza que ha generado
el mandato del presidente Álvaro
Uribe y los efectos en la
recuperación de la economía.
Colombia situada geográficamente en un
punto estratégico en América del sur se
dispone a abrirse ante el mundo y poner
a disposición las riquezas naturales que
poseen nuestros suelos, la economía que
desde sus principios a estado basada en
la agricultura y principalmente en el
café, se abre con nuevas actividades
económicas y da un paso a la
industrialización y al desarrollo
comercial.
Los grandes negocios inalcanzables para
los imperios económicos colombianos poco
a poco han sido invadidos por los
inversionistas extranjeros que ven en
nuestro país un paraíso, con materia
prima abundante, mano de obra barata y
estímulos del gobierno central en pro de
hacer atractivo nuestro mercado, la
inversión extranjera genera en el país
una notable ocupación de mano de obre
que a la postre se manifiesta en una
mejor calidad de vida, pero al mismo
tiempo produce efectos que en un tiempo
no muy largo se verán reflejado en
nuestra economía, la fuga de capitales y
la subordinación de nuestros
profesionales por personal importado de
los países de origen de la inversión.
Las políticas de seguridad del
presidente Uribe han generado confianza
a nivel internacional, la visión de los
países extranjeros que por tantos años
han estigmatizado nuestra patria ha
empezado a cambiar, Colombia se muestra
como un país viable económicamente, su
seriedad para afrontar los compromisos
económicos y la disposición de los
habitantes para asimilar las reformas
tributarias, dan confianza y generan un
ambiente de seguridad a la banca mundial
y a los inversionistas que buscan en
el sur un mercado inexplorado.
El TLC se convierte en un punto de
partida para la economía expansionista
de Colombina, la decisión de el
presidente y al apoyo de más de
7.000.000 de colombianos generan el
clima propicia para la firma del
tratado, el consumismo de nuestro país
se encuentra en las expectativas en
muchas de ellas falsas y en otras
verdaderas, ante la eminente puesta en
marcha de los intercambios económicos,
las calles de neutras ciudades se verán
invadidas de infinidad de productos
norte americanos que desplazaran sin
ninguna duda nuestras micro empresas que
deberán escoger en fabricar o distribuir
los productos que antes fabricaban pero
ahora venidos del extranjero.
Gregorio aun campesino de la región del
catatumbo no puede entender como será
este intercambio, como podrá ser posible
que sus cultivos lleguen a estados
unidos, si la Infraestructura de
nuestro país no esta preparada para ser
competitiva, el campo esta en la mitad
del conflicto interno y el abandono del
gobierno central es evidente, en un país
que se necesitan días para poder sacar
las cosecha e incluso en muchas
oportunidades es preferible dejarlas
perder, dicho lo anterior se ve la
utopía de un tratado de libre comercio
que solo se le será posible a los
grandes imperios económicos.
No se puede pensar en cerrar las puertas
a la globalización de la economía, pero
tampoco se puede dejar de hacer un
estudio social para poder medir el
impacto en el pueblo que es la mayor
parte de la población, nuestro campo a
sido el que a llevado la peor parte en
el conflicto interno y no se han tomado
medidas estatales que le den un
resurgimiento a este sector productivo,
por tal motivo pensar en un tratado que
incluya la libertad de comercio en el
sector agrícola seria un verdadero
suicidio y mas aun una bomba de tiempo
que en cualquier momento pueda explotar
GUILLERMO SABBAGH
DIRECTOR